Blogs

Entradas con etiqueta ‘Valdano’

Futbolistas, portavoces de sí mismos

Lunes, 15 Octubre 2012

cris-iker.jpg

No hace mucho tiempo Florentino Pérez consideraba imprescindible la figura de un portavoz en el club, como en cualquier multinacional con un organigrama lógico. Desde el primer mandato, Jorge Valdano asumía el cargo (muchas veces marrón) de justificar cualquier noticia, aunque sólo fuese a ocupar un breve en el MARCA, y sobre todo, atajar cualquier atisbo de rumor que oliese a peligro para la imagen del Madrid. El presidente se evitaba jaleos diciendo con satisfacción aquello de “ésa no es mi cuestión. Pregunten a Jorge Valdano”, y ahí estaba el argentino para responder. Sucedió con la impopular salida de Fernando Redondo en los primeras semanas de presidencia del 2000, argumentada como un ‘buen negocio’, y cómo no, cuando Valdano espetó que debían “cambiar de libro de estilo” como coartada para el despido de Del Bosque y la contratación de Carlos Queiroz. Cualquier declaración de intenciones debía estar autorizada por Jorge Valdano, el entonces consejero áulico del presidente. De hecho, durante la temporada 2003-04, el Chelsea de Abramovich ofreció a Míchel Salgado un contrato desorbitado, y éste, aconsejado por el portavoz, convocó una rueda de prensa para confirmar su lealtad al Madrid. En definitiva, nadie que no fuera Valdano podía salirse del discurso de empresa; de lo contrario, el club consultaba su libro blanco, el del comportamiento, para imponer el pertinente castigo.

Pero Valdano no encajaba en la idea monoteísta de Mourinho y sus mensajes iban en dirección contraria a las convicciones del nuevo hombre fuerte de Florentino. La gota que colmó el vaso fue la explosiva insinuación de Valdano después de que el Madrid empatase en Almería: Mourinho se quejó de que no tenía delanteros, y el argentino le replicó diciendo que Benzema había estado sentado en el banquillo. Entonces, la figura del portavoz se extinguió para siempre…hasta que las redes sociales alcanzaron su máxima expresión. Los hay del twitter y del facebook. De la red de los 140 caracteres hay futbolistas muy activos, como Arbeloa, por ejemplo. El lateral merengue la ha utilizado varias veces para disparar contra la opinión pública, usando la sutil estrategia de citar frases célebres..”Si no estas prevenido ante los medios, te harán amar al opresor y odiar al oprimido” (Malcolm X). Sin embargo, a tenor de los mensajes de los futbolistas en ambas redes, facebook ha traído más cola, quizá porque su formato permite escribir comunicados sin límite de palabras. El de Cristiano, quien también tiene twitter, trajo cola cuando aclaró que su tristeza no estaba motivada por dinero. El caos mediático estuvo garantizado porque el Madrid no supo nada del comunicado de su estrella hasta que lo vio anunciado, claro síntoma de que el poder omnímodo de Mourinho no lo es tanto.

Iker Casillas también ha usado facebook para salir al paso de rumores de procedencia muy dudosa. La madrugada del sábado al domingo publicó en la red social que no merecía ser el blanco de todas las comidillas que convergen en él: que si es un chivato en el vestuario, que si se dejó el segundo gol de Messi…un sarta de estupideces a las que el portero ha dado importancia pública. Casillas puede comerse la cabeza, pero no dar pábulo a charlas de barra de bar. Y es el Madrid quien debería controlarlo, reponiendo el rol de portavoz a tiempo completo (no vale Butragueño, que sólo sufre con las preguntas inquisitorias de Mónica Marchante de Canal Plus). Pero como las nuevas tecnologías consideran obsoletos a tipos como Valdano, surgen los llamados community managers, cuyo cometido es el de evitar berenjenales en las redes sociales. En el año 2012 va siendo hora de que el Madrid asigne a todos y cada uno de sus futbolistas de notoriedad planetaria ese community manager que les asesore antes de incendiar el twitter o el facebook. La solución más útil, aunque radical, la tiene Manolo Lama: “¡Niñó!, tira el twitter a la basura”

Fernando Llorente y el caso ‘Julen Guerrero’

Jueves, 9 Agosto 2012

julen.jpg

Jorge Valdano comenzó a planificar el asalto a la Champions como entrenador del Real Madrid cuando el equipo que entonces dirigía él todavía no había ganado la Liga. En marzo de 1995, con un Madrid embalado a por el título que rompiese la hegemonía del Dream Team de Cruyff, el técnico argentino dio la vara a Ramón Mendoza para que fichase a Julen Guerrero el siguiente verano; consideraba que la estrella del Athletic era el último requerimiento básico para montar un proyecto serio no sólo en España sino a nivel internacional. Ante tanta insistencia, Mendoza se puso a gestionar el fichaje del jugador español más importante del momento; entonces la mercadotecnia apenas se estaba gestando en el mundo del fútbol, pero Julen Guerrero rompía las barreras del futbolista convencional: era muy bueno, guapo y, sobre todo, no era un mercenario, tal como demostró ese año.

En junio del 95, con el Madrid proclamado campeón de Liga, Mendoza quiso culminar a todo trapo el capricho de Valdano: se reunió con Julián Guerrero, el padre de Julen, para persuadirle de las bulas papales que dispondría en caso de firmar por el club blanco. El presidente del Athletic, José María Arrate, no se complicó con la negociación; directamente remitió a su homólogo merengue a la cláusula de 1.200 millones. El problema del Madrid fue la pobre tesorería; no había dinero para un dispendio de tal calibre, y menos después de que el Atlético de Jesús Gil no comprase ni a Cañizares ni Prosinecki. Por tanto, la oferta del Madrid debía ser a la baja, tal como Mendoza le explicó al padre de Guerrero.

Finalmente, Julen meditó la oferta pero prefirió la fidelidad a un club al que debía estar eternamente agradecido. “Que Guerrero se quede en Bilbao habla mucho de su integridad”, comentó Arrate después de que el jugador comunicase su negativa al Madrid. Lo más sorprendente es que Guerrero no pidió al club de sus amores ningún aumento salarial; pesó más el sentimiento. No obstante, el Athletic sí premió a su jugador más talentoso con un contrato vitalicio (hasta 2007) y bastante lucrativo (1000 millones de pesetas durante ese periodo).

Casi un año después de ese gesto de lealtad, el Athletic hospedaba en Lezama a un chaval rubio espigado de once años que vivía en Rincón de Soto (La Rioja). Su mentor, José María Amorrortu le convenció para que residiese en Bilbao con la promesa de que si trabajaba a destajo, sus condiciones futbolísticas no le traicionarían ni a él ni a su nuevo club. ¡Y vaya si la promesa ha tenido recorrido! Tanto que el Athletic se ha visto envuelto en otro caso Guerrero, sólo que el capítulo de la ‘vinculación afectiva’ pasó a mejor historia. Después de conquistar Old Trafford y haber dejado boquiabierta a media Europa, Llorente cree que ha alcanzado el techo en el Athletic. Sus guiños a Liga de Campeones vienen de lejos y, quizás, sea el único reto que le seduce. “Sueño con llegar a lo más alto en un equipo grande y jugar la Champions”, comentó el delantero a la revista Telva el 19 de enero de 2011.

Pero sus mensajes han sido contradictorios y así lo ha entendido la afición de San Mamés, harta de tanta incertidumbre. “Me sigo viendo en Bilbao”, espetó Llorente durante la concentración de un amistoso España-Colombia el 07 de febrero de 2011. Entonces, la maquinaria de la renovación se había puesto en marcha, y también entonces ya se intuía que la firma del nuevo contrato dependía exclusivamente de dinero. Llorente pide un escalón salarial jamás imaginado en Bilbao (5,5 millones limpios) y el club ha hecho un esfuerzo proponiéndole un poco menos (4,5). A este tira y afloja se han unido ofertas tentadores de equipos que sí jugarán Champions: Juventus, Real Madrid,…Y al igual que en 1995, Urrutia actúa como lo hizo Arrate: 36 millones de euros + IVA, ése es el talante del Athletic ante cualquier oferta…una cuchilla de doble filo que el club puede clavarse el próximo verano.    

Segundos entrenadores

Mircoles, 2 Mayo 2012

781550676b28054c1a9658555ef28761.jpg

Jorge Valdano justificó el fichaje del portugués Carlos Queiroz como un “cambio de libro de estilo”. Sus credenciales como segundo entrenador de Ferguson en un solo año fueron impecables: metódico, firme en sus decisiones y, sobre todo, un gentleman que impresionaba cuando sacaba su vena políglota delante de los micrófonos. El Madrid de Florentino se asemejaba a una multinacional y la directiva creyó que la imagen de Del Bosque era obsoleta para un club con tendencias más ‘marketinianas’ que deportivas. A Valdano le convenció la alta estima con la el entrenador del Manchester United hablaba de su ayudante; Ferguson acaparaba todos los flashes en Old Trafford, pero Queiroz planificaba los entrenamientos diarios. Pero en medio de la nebulosa por el despedido fulminante del ahora seleccionador español, el madridismo no entendió el experimento de fichar a un segundo entrenador para mantener al equipo en el estrellato. No obstante, las noticias (o rumores) que llegaron a Valdano fueron las de un asistente que descargaba de trabajo a Sir Alex y valiente para encararse con Roy Keane, uno de los grandes líderes del vestuario del United.

La historia de Queiroz en el Madrid es archiconocida: calló a los escépticos con un arranque galáctico, pero a su vez fue devorado por el ‘galacticidio’ de unas estrellas intolerantes a disciplinas militares. Precisamente, al portugués se le acusó de blando y carecer de la personalidad rocosa de Ferguson. Sin embargo, Queiroz pagó la novatada de plegarse a los designios de la directiva sin importarle que el propio Valdano no atendiese a un requisito fundamental: Claude Makelele. El entrenador merengue pidió al club que retuviese al centrocampista francés consciente de que él solito era la espina dorsal del equipo y el mejor alivio para Zidane. Naturalmente, Makelele había pedido un aumento salarial por méritos sobre el césped y la tajante negativa le hicieron emigrar al Chelsea. La primera petición se había frustrado, así que Queiroz probó a recomendar un fichaje, el único que le hacía falta para apuntalar una plantilla desbordada de talento pero precaria de efectivos. En el Marítimo de Portugal despuntaba un joven central de veinte años que sobresalía por su colocación y rapidez en el corte de balón; ese defensa pronto iba a estar apuntado en la agenda de media Europa y Queiroz lo ofreció al Madrid por sólo 2 millones de euros. El Madrid, fiel a su nueva estrategia de ‘Zidanes y Pavones’, hizo oídos sordos a la pequeña demanda de su flamante entrenador……cuatro años después, en el verano del 2007, fichó a ese tal Pepe por la sonada cantidad de 33 millones. Hoy, evidentemente, parece barato, pues se trata de uno de los mejores centrales del mundo.

Las historias de segundos entrenadores han cobrado más relevancia que nunca a raíz del testigo que coge Tito Vilanova en el Barça. Y a diferencia de Queiroz, el nuevo primer técnico azulgrana no tendrá que sortear tantas reticencias; él sabe dónde flaquea la plantilla y el club ya ha garantizado una buena suma (se habla de 100 ‘kilos) para gastar en Jordi Alba y los que vengan. Cruyff dijo anoche en la COPE que Vilanova “ha asimilado las bases del Barça porque lo ha aprendido desde hace años”, así que la sombra de Guardiola seguirá siendo alargada. La maniobra de Sandro Rosell es muy hábil, pues evita ataques externos de Laporta o el mismo Cruyff.  En el Madrid, Mourinho también dejó entrever que Karanka podría seguir trabajando con él, si el español no quería continuar en el club. Le considera un fiel escudero y está entregado a ultranza a su causa. Pero como dice Míchel Salgado, “Karanka parece otra persona cuando sale a rueda de prensa”. El poder de Mourinho es tan omnímodo que sus acólitos deben asumir todas sus decisiones. Y Karanka está para ayudar a su entrenador en el campo, no para dar la cara ante los medios….hasta que reciba la llamada que sí tuvo Queiroz.  

No iba a ganarlo todo

Lunes, 19 Marzo 2012

1332096704_0.jpg

Valdano eligió a Manuel Pellegrini en la vuelta presidencial de Florentino por atrevimientos tácticos como el de esta jornada. El Villarreal funcionaba porque mimaba el balón y cuando no lo tenía, sabía anulárselo al rival. Ése fue el plan urdido por el Málaga en el Bernabéu: ponerle la correa al Madrid para que no rondara su portería y soltar alguna cuchillada con Joaquín e Isco, por si acaso. Al menos, lo consiguió la primera media hora, en la que los merengues no pudieron meterle a su fútbol los diez mil voltios que dejan electrificado a cualquiera que esté enfrente. Y como la lesión de Toulalan desmontó el puzle de Pellegrini, éste osó elegir a Demichelis para cortocircuitar los barridos ofensivos del Madrid. La apuesta era de juzgado de guardia pero, en líneas generales, salió airosa; el argentino, lejos de reivindicarse como una holografía del Pepe de semifinales de Champions, siempre se esmeró en pasarla bien en corto. Pero como en cualquier peli de superhéroes, basta que el protagonista saque sus poderes cuando el villano tiene todas las de ganar: tal cual le sucedió al Madrid cuando Cristiano Ronaldo dirigió un centro inteligente a la cabeza de Benzema, seguramente en una de las mejores asistencias de esta Liga. Es el plus con el que cuentan Madrid y Barça en partidos enfangados. Sin embargo, a veces el resto también cuentan con personajes de ficción: Cazorla fue el gran reclamo del jeque el pasado verano y sus mísiles tomahawk le han convertido en el líder indiscutible del club de los petrodólares.

El mérito de Pellegrini es haber sugerido una crónica periodística diferente en el Bernabéu. Después de un buen puñado de goleadas, el campeonato necesitaba que algún sparring hiciera dudar al líder. Y eso que la segunda parte fue un monólogo merengue pero sin gracia alguna: el Madrid se perdió en contraataques alocados y el Málaga, simplemente, desapareció aún con el permanente peligro que suscita Van Nistelrooy. Quizás la prematura sustitución de Isco nubló casi del todo a los malaguistas; también por decisiones como ésta, Pellegrini no continuó en el banquillo madridista. Pero a tenor de actuaciones tan honorables como la de hoy, da rabia que el Málaga no esté codeándose con el Valencia por la tercera plaza. Por lo menos, el empate más satisfactorio de los últimos tiempos le da al equipo andaluz la pólvora suficiente para seguir disparado en la última plaza de Champions.

El pinchazo del Madrid enciende las apuestas por el título, aunque los blancos no deberían titubear. Butragueño cree que diez puntos eran una ventaja “notable” y ocho también lo son. A esta Liga sólo le faltaba averiguar cuándo dejaría de ganar el Madrid y qué mejor ocasión que ante un rival peleón que no ha dejado que le abofetearan ni con el 1-0. El panorama sigue siendo muy blanco y, aunque Guardiola se empeña en convencer a la masa azulgrana con el mismo argumento, basta que el Madrid vuelva a fallar para acusar al entrenador azulgrana de victimista o ponerle delante a Robert De Niro para que le diga eso de “Tú…tú eres bueno…tú…eres bueno” como al terapeuta interpretado por Billy Cristal en la tronchante Una terapia peligrosa. De todos modos, con calculadora en mano y palpando las últimas sensaciones que indican una evolución del Barça y el desgaste del líder, el madridismo sólo debería preocuparse si se planta en el Camp Nou con seis puntos o menos. Es una simple cábala, pero es que en las próximas semanas os hartaréis escuchando especulaciones. La Liga no ha acabado y así le consta a un Madrid que no iba a ganarlo todo.

El elegido fue Benzema

Martes, 18 Octubre 2011

Finales de julio de 1994 en Nyon (Suiza). Pretemporada del flamante Real Madrid del técnico Jorge Valdano. La comidilla de la prensa, tanto allí como en España, era averiguar si el mister argentino contaba o no con Iván Zamorano, una estrella cada vez menos rutilante en la Liga. La temporada anterior tan sólo marcó once goles, por lo que Ramón Mendoza meditó hacer negocio con su venta…Stuttgart y Olympiakos se postularon como sus mejores pretendientes. Pero ‘Bam Bam’ tenía entre ceja y ceja  el Calcio, por entonces la mejor liga del mundo, o bien quedarse en el Real Madrid e intentar convencer a su nuevo entrenador. Las noticias de Italia fueron poco alentadoras y Zamorano se tomó aquella pretemporada como un reto: su carrera había llegado a un punto de inflexión demasiado crucial y debía hacer méritos si no quería echar por tierra todo el curre que se había pegado en el Sevilla para atraer a los clubes grandes.

A Valdano le gustaba jugar como uno más en aquellas intensas pachangas; obviamente, todos querían ganarse su favor. El propio Zamorano contó que en una sesión el balón llegó al entrenador y Zamorano rebañó el balón tumbando al argentino. Desde el suelo, Valdano le preguntó…”¿Siempre entrenas así, o sólo cuando odias a tu entrenador?”. Aquel mensaje alteró al delantero, que desde el primer día de pretemporada se entrenó como si le fuera la vida en ello. En pocas semanas, Zamorano había pasado de ser repudiado como cuarto extranjero (Laudrup, Redondo y el malogrado Peter Dubovsky partían con ventaja…Prosinecki directamente se marchó al Oviedo) a consolidarse con goles como el delantero centro titular del decisivo proyecto de Mendoza. Paradójicamente, ni el chileno ni Amavisca eran de la cuerda del nuevo mister en un principio; acabaron siendo los mejores de la Liga junto a Laudrup. Incluso, años después Valdano llegó a confesar que se equivocó…”Mi gran error fue declarar ante los periodistas que yo tenía cinco delanteros y que Zamorano siempre sería el quinto. Con esa afirmación rompí todos los puentes con el jugador”.

David Gistau escribió en El Mundo de ayer, lunes, que fue testigo directo de la eclosión de Gonzalo Higuaín en un River Plate-Boca Juniors del torneo Apertura 2006. El ‘Pipita’ marcó dos goles, uno de ellos escandaloso, y eclipsado por el acontecimiento, Gistau preguntó a sus amigos porteños qué pinta tenía ese delantero. La respuesta fue escueta: ‘Pseé’’. Blanco y en botella: Higuaín era uno más del montón. Esa incertidumbre le persiguió en Madrid, más cuando Ramón Calderón pagó trece millones y medio por él. En su primer año, el de Capello, marcó goles vitales (el de la remontada al Espanyol) y en la primera liga de Schuster se afianzó. Sin embargo, su sambenito permaneció a pesar de un buen puñado de goles y derroches físicos extenuantes…”Higuaín necesita disparar varias veces para marcar un gol”, era el cliché más habitual de la afición. Muchos en el Bernabeu todavía recuerdan su garrafal fallo a puerta vacía ante el Lyon en los octavos de la Champions en los que el Madrid de Pellegrini descabalgó contra todo pronóstico. Aquella pifia no se ha olvidado, aunque Higuaín haya mejorado sus explosivas cualidades, hasta el punto de hacer dudar a Mourinho. El portugués se refirió al debate Higuaín-Benzema con un guiño irónico a la prensa…”No os voy a decir quién jugará ante el Lyon, así no se os acabará el debate”. El elegido fue Benzema, que respondió con la única credencial que le vale…el gol; así que la renuncia al argentino se debía traducir como un método de motivación poco ortodoxo o una intención táctica muy bien pergeñada. Fue esto último, a tenor de la explicación técnica de Mou tras el partido.

La disyuntiva, por cierto, bastante sana (así lo ha entendido Mourinho), va para largo. Por un lado, los últimos ‘hat-trick’ de Higuaín le han descubierto como el delantero perfecto para el Madrid del contragolpe. Es rápido y se siente a gusto con el balón en carrera, justo como le llega de sus compañeros. Pero la sensación es que aún necesita reivindicarse con una cifra redonda de goles; de lo contrario, tendrá que convivir con la sospecha del Bernabeu. Benzema se ha consolidado como un ariete más elegante y cómodo con pocos metros delante. Alfredo Relaño describe en su editorial de AS de este martes que el francés “se abre espacios para el disparo en una baldosa”. Claro que el Madrid de esta noche sí que jugó la pelota e insistió en el toque para acabar con el calamitoso talante de los franceses. El Madrid en dos versiones…la volátil para Higuaín y la más tradicional con Benzema; Mourinho sabe elegir a quién poner dependiendo del partido. Falta por saber si hoy ha meditado jugar al pase corto o el Lyon se lo ha dejado en bandeja.

P.D: unas cuantas más así de Khedira y montamos otra discusión: Lass o él. Porque pensar en Granero para jugar con Xabi Alonso es definitivamente inimaginable.

Redondo o Milla; Xabi Alonso y….

Domingo, 25 Septiembre 2011

“Redondo ha reaparecido muy entonado. No buscamos ni sugerimos debate alguno”. Ésa fue la explicación pública del entrenador del Real Madrid, Jorge Valdano, el día del debut oficial del centrocampista argentino en el Bernabeu. Aquel domingo (23/10/94) Redondo cogió el testigo de Luis Milla en un desafortunado empate a uno contra un recién ascendido, el Compostela. La pobre imagen del equipo sacó a la palestra el debate del anterior verano: Luis Milla o Redondo. El primero estaba avocado a la eterna suplencia, pues el volante argentino había sido el capricho frustrado de Ramón Mendoza durante dos años y una exigencia personal de Valdano. Éste les había probado en pretemporada y resultó que con Milla el equipo jugaba más ordenado y uniforme, a sabiendas de que el estilo de Redondo aún debía calar en la propuesta táctica del entrenador. Pero el flamante fichaje fue lesionado gravemente por Mendiguren en un amistoso Athletic-Madrid y, sin margen de maniobra, Milla recibió el encargo de estructurar el fútbol de sus compañeros. Y, ciertamente, los resultados le favorecieron y, más importante, las críticas de la grada le reconocieron su talento para ‘elegir siempre el pase correcto’. Tal fue su denominación de origen.

Sin embargo y, a pesar de que el Madrid se había acostumbrado a Milla, Valdano decidió cambiar de administrador de balón aquella tarde contra el ‘Compos’ . Redondo apenas intervino, quizás por miedo a que le tocasen de nuevo la rodilla, y el equipo adoleció de criterio. La prensa sí sacó un debate que se intuía capital para el devenir liguero; sobre todo, cuando el siguiente sábado el Madrid perdió en La Romareda en el debut de Raúl y con Redondo también de titular. Valdano lo había dejado claro: su apuesta no contemplaba doble-pivote, puesto que Laudrup jugaba más adelantado y sólo precisaba un centrocampista puro por detrás de él. Resultó que antes de acabar la primera vuelta, Redondo volvió a lesionarse por una dura entrada del oviedista Jokanovic y Milla fue devuelto al césped para culminar los mejores partidos de la temporada, incluida la manita al Barcelona en el Bernabeu.

Anoche, José Mourinho eclipsó el 6-2 al Rayo Vallecano, no por provocaciones ni las habituales invectivas contra árbitros, prensa o rivales, sino por su oficio, ni más ni menos. La desacertada elección del acompañante de Xabi Alonso está alimentado otro debate del que no se atisba solución: “Kaká y Özil son dos ‘diez’ puros y a veces juntos es una situación de riesgo. Tienen que tener una disponibilidad mental y física para saber que Xabi Alonso no puede jugar solo en el centro del campo noventa minutos”, respondió el entrenador a la pregunta de por qué no alinear a los tres de una tacada. La calamitosa primera media hora evidenció que Lass sólo vale para batallas de brega en las que el equipo juegue más replegado y al contraataque. Pero, a tenor de las declaraciones de Mourinho, la preferencia por el músculo antes que el talento es descarada. Y es una pena porque tipos como Granero darían un toque más técnico a la medular o, incluso, los mismos Kaká y Özil perfilarían un Madrid más ofensivo, siempre y cuando Xabi se las arreglase de mitad para abajo….Makelele ya lo hacía en su tiempo, sólo que su cometido cuando alzaba la vista era entregar el balón a Zidane.

El experimento de Mou no ha hecho más que empezar. La esperanza se llama Sahin, pues sólo él está llamado a acabar con cualquier titubeo táctico. Altintop y Khedira no intuyen alternativas extraordinarias: al turco aún no lo hemos catado y Khedira actúa como un perro de presa menos rabioso que Lass. En consecuencia, el casting de escuderos de Xabi no se ha cerrado, pero el reclamo es cristalino: un candidato que ofrezca potencia y contención. Extraña que el míster aún no se haya percatado que en el Bernabeu pocos valientes se atreverán a tutearlo: sí, ayer lo hizo el Rayo y se llevo media docena. Seria advertencia para próximos visitantes. La alineación de Lass o cualquier émulo que satisfaga a Mou es entendible para duelos de renombre (vamos, el Barça), no en esta Liga de dos. Al menos, la rectificación llegó justo a tiempo, instantes antes de que el cabreo de la grada hubiese reventado los silbidos del entrenador y cuando incomprensiblemente era el Rayo quien manejaba el balón al pie y con sentido. Poco importan las efímeras sequías goleadoras del equipo…cada partido es una prueba más patente que la anterior de que al Madrid no se le deben buscar las cosquillas, se basta él mismo para encender (o no)  situaciones adversas. Pero sí que hay debate…y no sólo de nombres, ¿tan forzoso es que Xabi Alonso juegue pegado a alguien?

La importancia del portavoz

Martes, 23 Agosto 2011

jose-mourinho-y-jorge-valdano-_54153278939_54115221155_600_244.jpg

“Toda esta historia de que Mourinho no está a gusto en el Real Madrid no tiene sentido alguno. Todo al contrario: la relación con la directiva es magnífica; la relación con el presidente  también y con el secretario general es muy buena. Hay un diálogo permanente y, aunque sabe que tiene una plantilla corta porque él así lo quiere, está convencido que ésta es su temporada”. Eladio Paramés, portavoz-secretario personal del entrenador portugués, aclaró en COPE la rocambolesca historia de su suplantación de personalidad. Un impostor se mensajeó en su nombre este martes con un periodista de Canal Plus, quien se había puesto en contacto con el supuesto Paramés para solicitar una entrevista con Mou para su televisión. Pero esos sms, procedentes de un móvil prepago que el verdadero portavoz no usaba desde hacía años, incluían un contenido demasiado volátil para el Madrid y jugoso para el periodista…”José no se siente arropado por los dirigentes y medita abandonar el club”. Ése fue el mensaje del falso Paramés y que sirvió para que el equipo de deportes de Canal Plus convulsionara twitter durante toda la mañana. Pero el poso que deja la explicación de Paramés es que el Madrid no puede verse involucrado (que no involucrarse) en un asunto de ‘espionaje’ chusquero y barriobajero….aunque el impostor esté puesto al día de la actualidad futbolística.

El entrevistador, José Luis Corrochano, preguntó si este asunto suponía la urgencia de un portavoz en el club, a lo que el amigo de Mourinho respondió que “no sería malo que alguien puntualizara lo que piensa el club”. Por ejemplo, Zidane, aprovechando el caché de su personaje futbolístico. Pero no es habitual que una multinacional (como el Real Madrid) haya tardado horas en atajar el rumor que ha alentado las especulaciones en las redacciones de los medios. En 2003, Mcdonalds tardó minutos en lanzar un mensaje para amortiguar el anuncio del primer caso de vacas locas en Estados Unidos. Entonces, Lisa Howard, portavoz de la cadena de hamburgueserías, emitió un comunicado implacable en el que decía que los proveedores de Mcdonalds no tenían ni una sola conexión con la empacadora de carne del caso contagiado. Ninguna organización sanitaria había acusado a Mcdonalds, pero la empresa se apresuró a acallar la catarata de rumores que supuestamente les implicarían.  El propio Mourinho publicó una carta personal en la web del club minutos antes de las cinco de la tarde….”No me marcho. Seguro. ¡Segurísimo!”. Punto y aparte a este enrevesado asunto, porque el mensaje falso quizá no sea la última maquinación con la que deba lidiar el departamento de comunicación del club.

En consecuencia, a Florentino Pérez le convendría fichar (o nombrar) a un sucesor de Valdano: el argentino era el hombre perfecto para desdramatizar problemas (“Mou se ha echado a un lado para no aumentar el ruido de alrededor” -10/05/11-), sofocar preguntas envenenadas (“¿Se va a fichar un ‘9’? Estaba en el banquillo” – 09/01/11, después del Almería 1-Real Madrid 1) y defender lo indefendible (“El entrenador no tenía intención de menospreciar a nadie” -04/03/11, después de que el portugués espetase que nunca entrenaría al Málaga-). José Ángel Sánchez es el hombre fuerte en los despachos pero jamás se prodiga en la prensa, y el presidente sólo se pronuncia en actos institucionales con mensajes insípidos que no dejan lugar para el morbo periodístico. Butragueño se antoja como el nuevo pringado que dará titulares al micrófono inquisitivo de Mónica Marchante después de los partidos del Plus. Sea él o no, el Madrid tendría que incluir en su organigrama una portavocía, más que nada, porque sin el escudo de Valdano “un mensaje institucional unívoco da más credibilidad que las declaraciones de gente satélite a la organización”, tal como enseña Antonio Molero, profesor de sesiones de portavoces, en distintas escuelas de negocios de Madrid. Precisamente, Molero dio clases a Valdano y Butragueño, puesto que ambos ejecutivos debían estar extremadamente preparados para desviar los dardos de la prensa. Eladio Paramés insinúa que ‘El Buitre’ o Zidane serían los preferidos de Mou para ese rol. Supongo que, por lógica, Butragueño se adecua mejor a Valdano en su versión sofista, la de hablar para no decir nada.

P.D: En su carta, Mourinho pide perdón por su conducta en el Camp Nou sólo a los madridistas. ¡Qué razón tiene el periodista José Joaquín Brotons en su twitter (@jjbrotons)… “cuando veas que los que te rodean no te dan la razón y son mayoría, piensa que a lo mejor el equivocado eres tú”.   

Al principio fue el balón

Jueves, 26 Mayo 2011

201105116valdano_d.jpg

La destitución de Valdano deja claro “quién ha sido el ganador de una lucha” que él ha intentado evitar. Su salida delata que era un incordio para Mourinho, pero al mismo tiempo se había convertido en el ‘apagafuegos’ de los desmanes verbales del portugués. A bote pronto, la grieta se hizo pública desde que el entrenador se empeñó en fichar un delantero en sustitución del lesionado Higuaín: surgieron rumores de un posible distanciamiento pero la verdad es que Valdano entendió a Mou en la necesidad de un refuerzo. No obstante, el 16 de enero el Madrid empató en Almería y Benzema fue suplente…el ejecutivo respondió a la pregunta del ansiado fichaje con sorna: “El nueve – Benzema- estaba en el banquillo”. Poca gracia le debió hacer a Mourinho.

Tampoco le agradó atizar sin respaldo corporativo la actuación arbitral de Clos Gómez con sus ‘trece errores’ en el Madrid-Sevilla previo a navidades. Fue en ese preciso momento cuando el míster asimiló que el portavoz del club había tomado un papel más prudente, lejos de su vehemencia o ‘sinceridad políticamente incorrecta’ de las ruedas de prensa. Y la prueba definitiva llegó con aquel famoso “yo sólo reporto al presidente o a José Ángel Sánchez”. Precisamente, este último fungirá a partir de hoy de directivo plenipotenciario con la salida de Valdano. Es una pena que la sempiterna cautela de Valdano no haya calado en un este proyecto en el que el ‘Mou omnímodo’ ansía controlarlo todo: en la última referencia del ex director general hacia el técnico, tan sólo escuchamos una apreciación comedida y consecuente a la pregunta sobre su silencio público…”se ha echado a un lado para no aumentar el ruido de alrededor”. Ése fue el eufemismo que de nuevo rechinó en los oídos del técnico; al menos, así lo entendió la prensa por las declaraciones de Eladio Paramés, portavoz acreditado de Mourinho.

Pero quizá la efeméride clave sucedió el pasado 31 de mayo, el día de la presentación oficial de Mourinho. Entonces, Valdano aprovechó los micrófonos para aclarar que hubo desavenencias entre ambos cuando el argentino ejerció de columnista en prensa, aunque matizó que habían zanjado cualquier malentendido de “forma frontal, como hombres de fútbol”. Sin embargo, y a tenor del fin de ciclo para Vadano, aquello fue un punto y aparte. Seguramente, Mourinho estaba enterado de todo lo que se escribía sobre su persona, tanto en Londres como en Milán, y sabría responder en consecuencia. Los siguientes artículos son una recopilación que hizo el portal digital Sportyou de la sección Al principio fue el balón, cuando Valdano prestaba su pluma a la  contraportada de los sábados en MARCA:

*Tan distintos y tan iguales (05 de mayo de 2005)….Valdano compara a Mourinho y Rafa Benítez. Cree que los dos tienen “hambre atrasada de gloria y el gusto por tenerlo todo bajo control”. Pero la indirecta dilapidaria dice que “quien no tuvo talento para jugar no cree lo suficiente en el talento del jugador, en la capacidad para improvisar soluciones”. Valdano fue atrevido para hablar de un entrenador ya campeón de Europa (Mou con el Oporto en 2004) y otro que obraría el milagro de Estambul a finales de ese mayo del 2005.

*El método Mouri (25 de febrero de 2006)…”Me cae bien la pose de maldito de Mourinho, pero eso no significa que crea en su inocencia”. El Barça vence al Chelsea 1-2 en la ida de octavos de final de Champions y Mourinho, técnico del equipo inglés, acusó a Messi de hacer teatro tras una entrada de Del Horno. Valdano sentenció que “lo bueno del Barcelona fue confirmarnos que, a veces, el mérito le gana a la trampa. Y brillantemente”.

*Un mito moderno (04 de noviembre de 2006)…El Chelsea empata en el Camp Nou en la fase de grupos con un gol in extremis de Drogba. Valdano escribe que el festejo de Mourinho arrambla todo el protagonismo del partido y señala que “ha logrado cautivar una imagen de hombre en la que convive un guapo, un ganador y un provocador… coincide en una persona todo lo bueno y todo lo malo

*Un intruso pedagógico (03 de mayo de 2008)…Valdano utiliza al sucesor de Mou en el Chelsea, Avram Grant (que a la postre llegaría a la final de Champions contra el United), para sacudir al portugués: “Grant se pasó por la piedra en una sola noche – las semis contra el Liverpool- el poderoso carisma de Mourinho…si permitimos el excesivo intervencionismo de los entrenadores, eliminaremos toda idea de felicidad, en los jugadores primero y en los espectadores después”.

Estos artículos evidencian la distancia sideral que hay entre dos hombres de fútbol Pero un último escrito, La Mirada  (06 de septiembre de 2008), descubre cómo es el portugués en su personaje público…”Es un carisma andante que no se sabe muy bien lo que representa, pero la fuerza de su imagen es imprescindible para los medios. Cuando el periodismo apunta a un personaje, hacia ahí va la mirada de la opinión pública”. O sea que Valdano profetizó lo que ha sucedido en esta Liga. Los periodistas nos hemos empachado de Mou hasta el punto de aborrecer sus últimas comparecencias; los palos han tenido gracia unos meses, pero la incongruencia también la ofrecíamos nosotros por quejarnos cuando el que salía a la palestra era Karanka. En definitiva, tenemos Mourinho para un año más, como mínimo, así que habrá carnaza para seguir despellejando. Y guste o no, es lo que da audiencias y él no actuará sin dejar de ser el protagonista. Ciertamente, Valdano tenía razón: ya no se sentía cómodo porque dos opiniones tan antagónicas no podían convivir. Por el momento, el Madrid ha obedecido a su entrenador y se amoldará a todos sus designios…quizá sea peligroso, pero es la apuesta de Florentino.

‘Fichajes retóricos’

Martes, 15 Marzo 2011

esteban-granero-real-madrid.jpg

Os recomiendo que cada lunes leáis el prodigio literario de David Gistau en El Mundo. El último, titulado El rey y el valido, y referido al panegírico que Florentino tributó a Mourinho, argumenta la necesidad del continuismo. “Al Real Madrid no le conviene autodestruirse cada verano para volver a empezar…si se le permite, Mou terminará haciendo un equipo campeón, sólo que tal vez no este año en el que todavía no declina el Barça”. Exacto. Con el nuevo gurú, el Madrid asumió que tendría que  atenerse a las consecuencias motivadas por el temperamento de Mourinho y su visión exclusiva del establishment futbolístico; el presidente comprendió que el madridismo no toleraría más experimentos de año en año y Valdano, hasta hace poco escudero verbal de lo que gusta y no gusta en el Bernabeu, se ha encontrado inesperadamente con un marrón menos: Mou incendia las ruedas de prensa y, además, se encarga de apagar fuegos…cuando lo cree conveniente. El descaro de tanta excusa (o verdad) contempla un trasfondo obvio: sembrar títulos para evitar que “el dominio abrumador del Barcelona alimente frustraciones que Florentino sólo alivia con despidos y carne fresca en los fichajes retóricos”.

El discurso del presidente dilapida cualquier suspicacia, si es que la había, entre directiva y entrenador; con Valdano arrumbado en tareas más fútiles, el apoyo unánime a las diatribas del portugués cobran validez hasta que llegue la primera copa. Y como en cualquier relación de confianza debe haber reciprocidad, ahí Mourinho se siente imponente: tiene claro que va a ganar algo. Ésa es la esperanza última del madridismo, su ‘clavo ardiendo’.  Por eso, él insistía en un parapeto que viniese de arriba y Florentino se lo ha dado con creces. Tan inédito fue el gesto, que Gistau no lo concibe como noticia sino que lo atina como un ‘acontecimiento’.

Uno de esos ‘fichajes retóricos’ de los que habla el columnista empieza a comprender que de nada vale haber venido con galones galácticos. Sí, Benzema se ha desperezado y ha mudado ese gesto pavisoso cuando la zancada de Adebayor barruntaba su ostracismo más absoluto. No sabemos si en el cambio ha influido una de esas soflamas mitad didácticas mitad agresivas de Mou o el propio francés se ha asomado al precipicio de una hipotética salida, la misma que martillea los oídos de Kaká, a quien no le vendría mal la terapia que se ha autoimpuesto su compañero. El caso es que Benzema, por encima de su progresión meteórica (un febrero y marzo estratosféricos), ha dado la tranquilidad suficiente para que su entrenador no esté mirando de reojo la recuperación de Higuaín; cuando llegue el argentino, bienvenido y a batirse el cobre por el codiciado puesto. Los goles de Benzema han revalorizado la delantera y lo que fue un capricho de Florentino se está convirtiendo en menester.

También va siendo una obligación que el Madrid apueste más por el talento (Granero) que por el músculo (Lass/Khedira), una vez que Mourinho se ha cerciorado de que su equipo también sabe hilvanar jugadas. Precisamente en la Liga española la apuesta por Xabi Alonso y Granero es, cuanto menos, divertida si el madridismo quiere pasar el buen rato de Santander. En esa tesitura, el centrocampista donostiarra agradecería la compañía de otro constructor, aunque el antojo implique mayores riesgos en la retaguardia. Lass y Khedira no aportan ningún extra a sus coches-escobas y de ahí el peligro de concentrarlo todo en Xabi. Y como éste es demasiado necesario tanto para rondos de entrenamiento como para finales, por fin Mourinho ha decidido apostar por Granero, que ha pasado de figurante a secundario al estilo de Steve Buscemi. Su concurso dota a los partidos de incertidumbre sana, pues el chaval tiene el arrojo suficiente para intentar genialidades de crack. El Bernabeu siempre aplaude la intención, salga o no; a ver cómo le mima su mister, Granero tampoco fue un ‘fichaje retórico’.

‘Wembley Tor’ (gol de Wembley)

Sbado, 29 Enero 2011

9764140-478x270.jpg

Fue el 30 de julio de 1966. Entonces, el fútbol ya agitaba a las masas y las rivalidades históricas se batían en un terreno de juego. Wembley se había acicalado para reclamar al mundo la excelencia que Las Islas también debían tener en el deporte. Inglaterra y Alemania se citaron en una de las finales más populares en los anales del fútbol (las reminiscencias de la Segunda Guerra Mundial estaban a flor de piel) y tuvo que ser allí, en aquel momento y con los ojos del mundo pendientes del fair play de las dos superpotencias, cuando el fenómeno del  ‘Wembley Tor’ (gol de Wembley) entró en la posteridad.

Geoffrey Hurst reventó el larguero con un disparo al borde del área pequeña y la pelota botó hacia fuera. Alemanes e ingleses alzaron los brazos, los primeros en señal de que no había entrado y los británicos para celebrarlo; todos nerviosos menos el propio Hurst, que se inclinó para apoyarse sobre las rodillas a la espera del fallo final del árbitro suizo Dienst, quien confió tamaña decisión al linier soviético Bakhramov. Éste le susurró al suizo que era gol y en consecuencia, la nación alemana bramó contra la que hoy todavía consideran como una de las injusticias deportivas jamás perpetradas. Tanto es así que los estadios alemanes siguen bautizando cada gol fantasma como ‘Wembley Tor’.

Pero lo extraordinario del gol de Inglaterra fue la movilización de la ciencia para determinar quién debió tener razón. Estudios de Física y análisis posteriores de eminencias de Oxford concluyeron que el balón de Hurst nunca entró. Obviamente, los expertos se desenvolvieron en un marco tecnológico muy precario: las televisiones retransmitían con una sola cámara en la que, a la vez, ralentizaban la imagen para ofrecer jugadas de moviola. Aparte, se servían de un puñado de fotogramas como pruebas para refutar decisiones. Roger Hunt, el futbolista inglés más próximo al bote del balón, siempre comentó que él levantó los brazos porque vio gol; no obstante y a tenor de más estudios de Oxford, las palabras de Hunt nunca fueron una certeza, ni siquiera un testimonio a tener en cuenta. La prestigiosa universidad británica cerró el caso que un ‘no’ rotundo: el balón nunca entró en su circunferencia total.

Aquel gol fantasma dejó de ser una incógnita memorable porque hace años Hurst reconoció de una vez por todas que su gol no debió valer. Casi cuatro décadas después, la confesión no tuvo mucha repercusión, aunque la reputación de Oxford y sus teorías de la uniformidad del bote del balón quedaron inmaculadas. Recordaréis que la final del 66 volvió a primera plana en el mundial de Sudáfrica del pasado verano. Pero el disparo de Lampard sí fue captado a la perfección por una cámara cenital. La FIFA demostró que los goles fantasmas ya no regatearían a la tecnología…o al menos así lo creímos hasta el pasado miércoles.

Y eso que los Sevilla-Real Madrid guardan antecedente con otro gol dudoso: en 1975 durante un partido entre ambos equipos también en el Pizjuán, otro alemán, Paul Breitner, se sacó un misil que entró por el lateral de la red de la portería del sevillista ‘Superpaco’. El gol fue validado pero nunca entró entre los tres palos. Desde luego, estaba claro que la red cedió por el costado por el que se coló el balón, porque ni siquiera los madridistas lo celebraron. Buscando por internet no he encontrado ningún vídeo de aquel partido, tan sólo la foto del delito, y es bastante clara. Además, las crónicas y los testimonios de la época coincidieron por unanimidad en que fue ilegal.

El de Luis Fabiano con Albiol tardará en esclarecerse. Pero antes de valorarlo, habría que reverenciar la realización modélica de las cámaras de Canal Plus que, como casi siempre, rayan la perfección. Después de cuatro o cinco tomas dudosas, hubo otra que supuestamente capturó el balón detrás de la línea en su totalidad. Fermín, ‘el del banderín’ no lo vio cristalino y como dijo Valdano, “el gol nunca admite dudas y éste siempre las tendrá”. Pero el portero Palop aseveró que el “noventa y nueve por ciento de los linieres habrían pitado gol”, razón no le falta. El caso es que nadie puede asegurar científicamente que fue o no fue gol. Así que ya puede la FIFA volver a probar los dichosos microchips o fijar definitivamente, y por la cuenta que le trae, el ‘ojo de halcón’. Mientras tanto, el departamento de Física de la Universidad de Oxford tiene trabajo. Estaremos pendientes de su resolución.