Blogs

Entradas con etiqueta ‘Vicente Boluda’

Bien, Boluda, bien

Lunes, 30 Marzo 2009

asamblea-real-madrid.jpg

Por fin el Madrid está donde se merece. Ha tenido que servirse de una asamblea de socios para devolver la cordura y el sentido común al madridismo. Y al césar lo que es del césar: chapó por Vicente Boluda, que ayer sí ofreció muestras de cómo debe comportarse un presidente de un club al que siempre se le presupone modélico. El problema es que el Madrid ha sufrido dos años funestos por las tropelías, corruptelas e ineptitudes de quienes lo gobiernan. Nadie sabe a ciencia cierta si el ahora presidente ratificado es o no copartícipe de los delitos perpetrados por Ramón Calderón y sus secuaces Bárcena y ‘Nanín’. Mejor no remover aquello toda vez que estos tres sujetos ya están fuera del club, por lo menos de manera oficial.

El caso es que el cónclave de los socios compromisarios asentó las bases para un porvenir cuanto menos esperanzador. Y aunque sólo faltó concretar el día de las elecciones presidenciales, se da por hecho que se celebrarán el próximo 14 de junio. Sin duda es una fecha propicia porque da tiempo a los candidatos para preparar sus proyectos y no molesta a los socios a la hora de acudir a las urnas. Vamos, siempre habría sido peor organizar los comicios en julio, tal y como ha defendido Boluda desde que asumió el cargo.

Otro alivio fue haber confirmado a Boluda como presidente. Imaginaos en qué manos habría acabado el club de no haber sido así. Dudo que el resto de la directiva hubiese acompañado al naviero por la puerta de salida. Todavía quedan títeres de Calderón en las oficinas del Bernabeu, enrocados hasta la llegada del nuevo inquilino.

Y para redimirse de los pecados de la asamblea del pasado 7 de diciembre, el astuto Boluda sometió a votación la anulación de los acuerdos alcanzados en aquel disparate que manipuló Calderón. Obviamente, la aprobación para eliminar aquel desastre fue abrumadora. Todo el madridismo se había avergonzado de lo sucedido en el Palacio de Congresos de Madrid. Pero las componendas ‘calderonianas’ caerán en el olvido porque ayer el órgano soberano del club abrió una  nueva etapa en el Real Madrid, un camino expedito para que otro presidente devuelva a la entidad su majestuosidad. Bien, Boluda, bien hecho.

 

Dimisión tardía

Viernes, 16 Enero 2009

calderon-dimision.jpg

“Cuando alguien dimite, o es un cobarde o tiene algo que ocultar”. La sentencia de Ramón Calderón en la rueda de prensa del pasado miércoles se ha convertido en su fatalidad. El ya ex presidente no es un cobarde, por tanto, tiene, no algo, sino muchísimo que ocultar. La duda estriba en saber si Calderón revelará sus innumerables corruptelas algún día o preferirá ocultarlas en un sumidero antes que la prensa vuelva a publicarlas. Han sido dos años y medio de enredos en los que el Real Madrid, a años luz de la paz social que se le presupone, se ha convertido en un grotesco pandemónium con declaraciones inoportunas, descoordinación interna, escándalos institucionales a espuertas, vicisitudes deportivas, etc. En resumen, que el club merengue ha hundido su célebre idiosincrasia. Porque si de algo puede enorgullecerse esta entidad no es de haber ganado 31 Ligas o 9 Copas de Europa sino del valor del nombre Real Madrid y lo que ello significa. Ahora toca rescatar la marca y encumbrarla de nuevo al primer nivel social, institucional y deportivo. Sin embargo,  otra vez el camino para el resurgimiento es erróneo.

Calderón ha dimitido y su sucesor parece que va a ser el vicepresidente Vicente Boluda. Otro fallo más de esta junta directiva inepta. Boluda, como el resto de sus colegas de la cúpula, ha estado al corriente de los trapicheos y artimañas de Ramón Calderón. La solución más ética es que la junta dimita en bloque y se forme una comisión gestora que dirija el club hasta la convocatoria oficial de elecciones. Varios de los secuaces de Calderón, tal como ha adelantado la Cadena COPE desde hace años, también son cómplices de las trampas del presidente dimisionario. En consecuencia, el Real Madrid no puede seguir gobernado por un grupo de ejecutivos viciados y sin credibilidad.

La infiltración de amiguetes de Calderón en la patética Asamblea de socios compromisarios ha sido la puntilla que ha desmontado el chiringuito del mandatario. Pero todavía quedan asuntos por resolver: la venta ilegal de entradas VIP del Bernabeu adjudicadas a una empresa ajena al Madrid cuyo socio titular era el famoso ‘Nacho’, quien perpetró con ‘Nanín’ el ascenso al poder de Calderón. O también, el desmesurado reparto de abonos entre familiares, amigos y conocidos de directivos blancos que ignoraron las listas de espera de socios. Y por qué no aclarar si Ramón Calderón uso indebidamente una tarjeta de crédito del club o en su contra lo hizo un estafador, como alegó el propio ex presidente. Y, ¿ya no os acordáis del escándalo de los ‘cerdos galácticos’ de Rupork? Aquella empresa que se iba a dedicar a la ganadería porcina en Rumanía, que estaba registrada con los nombres de la mujer y el cuñado de Calderón, y que el propio directivo intentó comercializar durante un viaje con motivo del Steaua de Bucarest-Real Madrid. Tampoco se pueden enterrar las declaraciones de Cristina Bermúdez, ex secretaria del club blanco, en las que acusó a Calderón y Mijatovic de sacar una buena tajada por el fichaje de Van Nistelrooy. En resumen, un sinfín de escándalos de los que todavía nadie ha explicado nada.

La dimisión de Calderón ha llegado dos años y medio tarde. Él sabe, aunque supongo que nunca lo confesará, que fue el vencedor de unas elecciones sucias, manipuladas y que debieron ser anuladas. Con semejante inestabilidad era evidente que su mandato se tambalearía hasta despeñarse definitivamente. Haber echado al avieso ‘Nanín’ y a su inmediato superior, Luis Bárcena, ha sido una depuración correcta pero aún quedan muchos ‘nanines’ dentro del club y en cualquier momento puede brotar otra mala hierba. La ansiada paz social pasa por unas elecciones con un voto por correo legitimado y con un nuevo presidente que no sea del Real Madrid sino para el Real Madrid.