Blogs

Entradas con etiqueta ‘Xavi Hernández’

Los cafres del twitter

Lunes, 23 Junio 2014

casillas-del-bosque-xavi.jpg

‘El trofeo Carranza motiva más que este España-Australia’…’Pepe Reina para partidos de comparsa’…’Villa le hace a Del Bosque cagarla más’…’Casillas funciona mejor santificando el banquillo’. Son ‘tuits’ a vuela pluma sacados al azar después del festín orgiástico contra Australia, pero podrían rellenarse todos los periódicos de un día con las reflexiones anónimas (y por ende cobardes), irónicas, grotescas e hirientes sobre la selección española. Como dijo Paco González tras el 5-1 de Holanda, “enhorabuena a los que estaban esperando a España, Del Bosque y Casillas. Es su momento de gloria, que lo aprovechen para dar los palos reprimidos en estos años”. Los índices de popularidad dejaron de fabricarse con encuestas porque, hoy día, las redes sociales son la evidencia definitiva de la cantidad de bilis que se ha esparcido con la eliminación de España. Y como la memoria es muy frágil y los éxitos irrepetibles de esta generación no venden tanto como un fracaso antológico, nuestro país se ha puesto las botas esforzándose en su deporte por antonomasia, que no es precisamente fútbol, sino sacar la guadaña para rajar y descerrajar. 

En los universos de twitter y facebook Del Bosque, Casillas y Xavi copan el podio. Al seleccionador le hemos destripado sin piedad, sin meditar ni un instante que cualquier entrenador en su lugar habría continuado la obra prodigiosa de Luis Aragonés. Le llamaron copión por no alterar ni un ápice el tiqui-taca que Xavi Hernández patentó en Viena; incluso, hubo columnistas que cargaron furibundamente sus plumas cuando Suiza la lió en el debut de Sudáfrica. “Parece que molesta que gane la selección”, espetó el seleccionador en uno de los infinitos homenajes que ha recibido por todo el país durante este tiempo. Nunca deslizó nombres propios porque sus sensaciones eran más del “ruido de la calle”. Y no le falta razón: las charlas de barra de bar no son tan entretenidas sin poner a parir al personal. No sería made in Spain. Flaco favor le hemos hecho a Del Bosque entre todos: la crítica constructiva más acertada que escuché fue que Del Bosque debió comenzar a renovar a ‘La Roja’ después de la última Eurocopa. Fácil de decir, imposible de ejecutar, salvo para un entrenador tipo Mourinho que hace y deshace sin escuchar al vestuario.

El inmovilismo provocado por el amiguismo (reflexionen la expresión) impidió a Del Bosque remover el grupo. No habría sido políticamente correcto tocar a las vacas sagrada, y por ahí van los tomahawks contra Xavi. Vivir de las rentas es la crítica más manida contra el barcelonista, que ha sufrido esta temporada su inexorable oxidación. Es ley de vida. Pero Xavi es alma máter de esta selección junto a Casillas y haberle sacrificado habría exagerado todavía más los debates populares de ‘La Roja’. Holanda goleó a España y Xavi se convirtió en un muñeco de pim, pam, pum por su aparente estado inerte. Horas más tardes, el twitter dejó de bullir cuando la FIFA publicó la estadística de que el centrocampista de Terrasa fue el que más corrió de los españoles. Un dato delató que Xavi quizá no fue tan paquete en el debut mundialista. ¡Qué cosas!

Pero la verdadera discusión nacional capea con la efigie de Iker. Nadie rechistó cuando Del Bosque le incluyó en la convocatoria porque los méritos pesan mucho y, además, el portero ganó Champions y Copa, los torneos que le tocaban. Él sabe que Víctor Valdés apuntaba a titular del Mundial antes de su lesión (esto es información, no opinión) y mucha gente seguirá lamentado el infortunio del guardameta culé. Casillas no supo sacar el ‘santo’ porque su último año y medio ha sido un calvario. Y sin regularidad bajo los palos, incluso los mejores se marchitan. Decisivo en los anteriores torneos, España no pudo encomendarse a sus paradas imposibles. Falló, a veces con estrépito, y punto. Es el portero de España, como lo fue el ‘paralotodo’ Arconada. Pero el señor twitter no perdona: las legiones yihadistas han repartido estopa por internet a kilotones. Hoy, todavía es más proscrito para el sector cabreado del madridismo pro Mourinho, que son los mismos cafres que intentan hacer vudú con el capitán cada vez que bloca un balón. El banquete de tiburones ha empezado y tienen carnaza para rato. Con escribir su nombre en las redes, salta al instante una guerra de trincheras en la que no hay pacifistas. O atizas a Casillas o le defiendes. El respeto por los veteranos parece que es sólo cosa del ejército. Y España sigue siendo la vigente campeona del mundo, pero parece que en este país sólo podemos susurrarlo; si lo gritas, a lo mejor te llevas un bofetón.  

Barça, ¿’Picassos’ o cuadros a brochazos?

Lunes, 10 Febrero 2014

sevilla_bar_a_messi_.jpg

“Si a Messi le tocan el orgullo, el problema no lo tienen ustedes (periodistas) que opinan desde fuera, lo tienen los rivales”. ‘Tata’ Martino nunca volverá a pedir dos días tranquilos para su figura, no cuando la prensa cambia a diario el sentido de las rotativas: de sospechoso a héroe por enésima vez. Y las que faltan. Sólo la ‘pulga’ podía revivir al muerto y evitar ciclogénesis explosivas en Barcelona; sólo él podía devolver el miedo al resto, y sólo él podía agigantar a un equipo que hora tras hora perdía cotización bursátil en el cruce fatídico contra el Manchester City. El pistoletazo inicial intuyó unas consecuencias tan desastrosas como las que sucedieron en el gasparismo en aquella época ominosa. Quizá otra derrota hubiese precipitado otro ‘Elefant Blau’ martilleando la inconsistente directiva post Rosell. Por eso, el Barça le debe a Messi otra subida de sueldo en calidad de salvador y, desde luego, futbolista más trascendente de su historia centenaria.

Quien tiene una entrevista con enjundia es la madre de dos árbitros, para más señas, hermanos y, por qué no reconocerlo, igual de desafortunados (para no salir del eufemismo). Teixeira Vitienes (José Antonio) facilitó a las redacciones periodísticas otra semana de saña arbitral. Primero, Ayza y su eterna duda: ¿por qué expulsó a Cristiano en San Mamés?; segundo, González González y sus fatídico minuto: del penalti a Vela no pitado a la expulsión exagerada de Iñigo Martínez; tercero, el Teixeira pequeño y su manga ancha con las trilladoras del Almería y anoche, el mayor de los Teixeira se comió un fuera de juego de libro, de los que no se comentan en los colegios arbitrales por su obviedad. O sea que tendría morbo escuchar a la madre de los dos árbitros, simplemente para saber cómo aguanta que se acuerden de ella en la totalidad de los campos de Primera División. Últimamente, los árbitros son la crema del periodismo, malo, y las discusiones verduleras acaban con el grito más aberrante imaginable. La pelea en los medios, dependiendo de la procedencia del puente aéreo, no acabará hasta que después de la jornada 38 los contertulios sumen los favores a Madrid y Barça…y el que menos bulas papales cuente, gana derecho a quejarse la siguiente temporada. Así funciona el fútbol español.

Cagadas en negro al margen, la mejor y única noticia del Barça es Messi. El Camp Nou vuelve a tener una razón para no presentar más cemento en los partidos, sea hora crítica (diez de la noche) o momentos más propicios para los chavales (cuatro, seis…), y ésa es su jugador diez. Martino necesitaba una razón para no ser sacudido como un esterilla en Barcelona, porque el fútbol indolente del equipo iba tomando una distancia sideral con la última gran obra de arte exportada a Munich. Y eso se nota en gente como Xavi Hernández, a quien le molesta el escepticismo de su propia prensa: “Los tres últimos goles al Sevilla han sido al contraataque, ¿otro recurso?”, respuesta de Xavi: “¡Qué va, todos los goles han sido de jugada elaborada!”. Las ansias del ‘Tata’ por construir un Barça poliédrico de mil caras chocan de frente con la vieja guardia; el objetivo no es seguir ganando títulos, son los títulos conseguidos con estilo. El suyo, made in Guardiola y blindado a injerencias foráneas. Al final, pinten ‘Picassos’  o cuadros a brochazos, todo pasa por Messi.

Off the record

Sbado, 28 Enero 2012

xavi.jpg

Al periodismo deportivo sólo le faltaba otro obstáculo más en busca de su credibilidad perdida. El Barcelona investiga quién filtró a los medios la incendiaria opinión de Xavi Hernández sobre que el Madrid “no sabe perder”, comentada distendidamente con dos periodistas de Barça Tv después del último clásico del Camp Nou y fuera de antena. Era un charla off the record, pero algún espía no se resistió a filtrarla: la resaca mediática de los Barça-Madrid ponen patas arriba los kioscos y suben como la espuma la audiencia televisiva; en consecuencia, una buena ración de declaraciones morbosas es un plato demasiado suculento como para mantenerlo embargado, aunque transgreda el código deontológico de un periodismo demasiado vulnerable ante la nueva praxis del ‘vale todo con tal de vender’. Pudiera parecer un accidente, pues en ocasiones las televisiones reciben grabaciones que incluyen conversaciones mudas, las que no salen a la luz. O sea que, ¿algún editor pudo haberse equivocado mandado íntegro el audio de la entrevista? Una casualidad excesivamente caprichosa en estos tiempos en los que Madrid y Barça delatan un periodismo de camiseta bastante descarado con su parte interesada.

Y como la era tecnológica permite retwittear hasta la saciedad cualquier comentario o difundirlo en un pispás desde la estepa rusa hasta la Patagonia chilena, la codicia por sacar a la luz declaraciones políticamente incorrectas (vamos, las verdades de Mourinho) no tiene precio, ni aunque la ética profesional esté por medio. Ayer volvió el fuego cruzado, como era de esperar: ese ‘no saber perder’ fue pregunta obligada a Aitor Karanka, quien en su discurso mimético de su jefe se está convirtiendo en The Special Two. ”Sabemos perder, pero no así”, respondió Karanka con insinuación velada al árbitro Teixeira Vitienes. Pero el caso es que Xavi nunca debió espetar nada del rival, ni aun con el pilotito rojo de la cámara apagado; nuestro periodismo deportivo está demasiado alborotado como para que los futbolistas se fíen del todo. Obviamente, vulneraciones como la de Xavi dejan a los reporteros con contactos dentro de los vestuarios a la altura del betún. Y aunque suene a rollo de universidad, la confianza con las fuentes desaparece de un plumazo desobedeciendo el off the record.  

Hace unos años el gran Shaquille O’Neal también fue traicionado por un micrófono sin escrúpulos: la ex estrella de la NBA estuvo charlando con un grupo de periodistas después de una comparecencia pública; se trataba de una charla distendida de persona a persona, en confianza. Y de repente, Shaquille, en una de sus innumerables metáforas de la vida aplicadas al baloncesto, les comentó: “si contratas a un asesino, déjale que haga su trabajo. Yo no puedo ser Shaq tirando sólo seis veces a canasta”. Un reportero presente publicó la frase y la opinión pública acribilló al lenguaraz jugador, dada la susceptibilidad que el pueblo estadounidense tiene con sus ídolos. A pesar del descuido, a Xavi no se le poner en el disparadero: dijo lo que pensaba en un entorno de confianza del que no esperaba grietas. Y el filtrador de turno pudo meditar si usar la opinión de Xavi para tertulias futboleras o desnudarla, tal como hizo.  Precisamente, los off the record sirven para que los periodistas no sean personas que se pasan media vida escribiendo de lo que no saben y la otra media sin escribir lo que saben, como dijo un periodista holandés llamado Robert St. Bosschart en un artículo en El País. Por ejemplo, MARCA se llevó la gloria el domingo pasado cuando publicó la bronca entre Mourinho y Sergio Ramos: utilizó  una fuente fidedigna que le chivó una información que fue noticia. Las conversaciones en los campos de fútbol también son mérito de los micrófonos que lo captan, como suele hacer Canal Plus: quién no recuerda los reproches de Fernando Hierro a un linier en un Real Sociedad-Real Madrid del 93 gritándole ‘¡Ya no sabes cómo jodernos! o el ‘¡Va a jugar tu puta madre’ que le profirió otro Fernando, Morientes, a su entrenador Vicente Del Bosque cuando éste le iba a conceder un puñado de minutos en un Madrid-Dortmund de Champions.

En definitiva, los periodistas tenemos que intentar lidiar sin romper las reglas. De lo contrario, que no nos sorprenda que el público adopte la definición de periodista que el personaje de Jack Lemmon, el implacable reportero Hildy Johnson, suelta en la película Primera Plana…. “Un hatajo de pobres diablos, con los codos raídos y los pantalones llenos de agujeros, que miran por la cerradura y que despiertan a la gente a medianoche para preguntarle qué opina de Fulanito o Menganita. Que roban a las madres fotos de sus hijas violadas en los parques. ¿Y para qué?. Pues para hacer las delicias de un millón de dependientas y amas de casa. Y, al día siguiente, su reportaje sirve para envolver un periquito muerto“. Quizá no de manera tan grotesca, pero sí puede ser una descripción válida.