Blogs

Suárez y la cara B del estilo

Carlos Suárez no seguirá la próxima temporada en el Real Madrid a pesar de tener contrato en vigor. Mentiría si dijera que la noticia me ha causado sorpresa porque el protagonismo del jugador madrileño en el equipo fue casi testimonial en los partidos decisivos de la temporada pero conviene detenerse un poco más en el asunto y analizar las circunstancias que han rodeado el rendimiento de Suárez, su papel dentro del equipo y las dificultades con las que se ha encontrado en estas temporadas.

Es cierto, el principal problema de Carlos Suárez en sus temporadas en el Real Madrid ha sido la falta de continuidad. Sólo en un par de meses con Messina tuvo un rendimiento constante y alto en el que apuntó a “romper” como el alero alto que tanto necesitaba este país después de la retirada de Carlos Jiménez. Desde que se marchó el técnico italiano Suárez ha alternado momentos puntuales brillantes con partidos donde ha pasado desapercibido acusando la extraordinaria competencia en su puesto y la flexibilidad de Pablo Laso para juntar en pista a jugadores de perfiles parecidos.

Lo que va de una final a otra. Carlos Suárez ha sido titular la mayoría de los partidos de las dos finales de Liga Endesa disputadas por el equipo de Pablo Laso. No lo fue el último partido pero anteriormente compartió minutos iniciales con Rudy Fernández, esta última temporada y con Kyle Singler en la pasada. Sin embargo, su titularidad siempre ha tenido un componente ficticio más que de apuesta real como se ha demostrado en muchos partidos donde incluso siendo bueno su rendimiento en los primeros minutos, no volvía a pisar la pista. Este hecho ha influido en la mentalidad de Suárez que ha percibido de primera mano lo que los demás observábamos en la distancia, que su rol en el equipo disminuía y que su entrenador cada vez valoraba menos su aportación a un grupo que, por la cantidad de jugadores exteriores que manejaba, se podía permitir que hombres como Carroll, Suárez o Darden participaran menos de 15 minutos en algún encuentro.

¿Víctimas de un estilo?.  Me pregunto si el admirado, también por mí, y mucho, estilo de Pablo Laso tiene como cara B que penaliza a jugadores de perfil menos móvil y menos creativos como Carlos Suárez. Es decir, hasta que punto se ha visto perjudicado Suárez por una forma determinada de jugar. Para responder a esta  inquietud hay que volver a la base y afirmar que el destino de los jugadores pasa principalmente por ellos y por lo tanto pensar en que a Suárez le han faltado varios partidos de gran rendimiento seguidos para asentar sus galones en el equipo. A partir de ahí, creo acertado pensar que el alero madrileño es un jugador que necesita continuidad en pista para poder hacerse “visible” porque sus cualidades no enganchan tanto como las de otros compañeros que necesitan constantemente el balón en sus manos para hacerse valer. Así como Felipe Reyes, por ejemplo, ha sabido con el paso de los años adaptarse a cualquier situación y rendir independientemente de los minutos que dispute, Suárez aún no ha alcanzado esa madurez en su juego y esa estabilidad emocional que le permita sacar lo mejor de sí mismo en poco tiempo de juego.

¿Y ahora?. La respuesta al futuro como jugador de Carlos Suárez la tendrá él mismo y su papel en el equipo donde acabe jugando. En sus manos y su cabeza está asimilar esta salida del Real Madrid de la manera más constructiva posible, aprovechar el verano para prepararse y asentarse en el equipo donde firme como un jugador importante reconociendo los compañeros con los que va a jugar y el presumible espacio que va a tener. Con 27 años está en la edad perfecta para impulsar su carrera y huir de la melancolía, quién sabe si quizás en el equipo que rechazó para unirse al Real Madrid.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Facebook
  • Google
  • TwitThis

Tags: , , , ,

Deja tu respuesta