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Un premio menos

Pues eso, Kevin Durant se está encargando de que no haya ninguna duda de quién debe ser el jugador más valioso de la Temporada Regular en la NBA. Claro que queda mucha temporada y que Lebron tiene orgullo de sobra para defender su trono pero el nivel del jugador de Oklahoma no pasa por un momento de inspiración prolongado sino por la propia madurez de un chico empeñado en progresar en su juego cada temporada para darse la opción de luchar por el título junto con sus compañeros.

La realidad es que las últimas semanas de Durant, desde la última lesión de Westbrook, están  siendo maravillosas. Bastarían sus números para justificar esta afirmación pero hay mucho más, sobre todo esa sensación de seguridad que transmite que hace pensar que cada vez que recibe el balón va a acabar anotando y su personalidad para ser determinante en los momentos decisivos de los encuentros. No hay noche de respiro para Durant enfrascado en la interesantísima conferencia Oeste donde habrá “tiros” para obtener ventaja campo en los Play Offs.

Siempre he creído que los títulos colectivos son los que ponen en verdadero valor una carrera pero es de justicia reconocer al alero de los Thunder como uno de los mayores talentos de la historia y es una delicia observar cómo cada temporada añade aún más recursos a su ya extensa capacidad para anotar. Aciertan los que enfocan en su físico, especialmente su envergadura, el factor diferencial que le permite obtener ventaja sobre sus rivales pero coordinar ese cuerpo y realizar los gestos técnicos que realiza con tanta precisión tiene un mérito incomparable.

Lebron James no ha permanecido ajeno a las últimas exhibiciones de Durant. Sabe que es el jugador que más puede amenazar su reinado y no tiene problemas en reconocer la inspiración que le produce. James y Durant ejercen dominios muy diferentes. El primero es capaz de dominar un encuentro sin necesidad de tener una anotación constante sino por su capacidad para buscar a sus compañeros en tiros abiertos, su polivalencia en ambos lados de la pista y su exhuberancia jugando en campo abierto. Durant es un mazo constante que necesita tener más contacto con el balón para no desengancharse de los partidos.

Las diferentes circunstancias de sus conferencias y la tranquilidad que han otorgado los títulos a James hacen pensar que ambos jugadores están afrontando la temporada de manera distinta. Durant parece jugar una final cada noche mientras que James (o más que él, su equipo) parecen tener más presente que esto es una carrera de fondo. Hay en los Thunder de Durant un deseo de reivindicarse cada noche que no parece advertirse aún en los Heat. Mientras el tiempo nos dice cuál será el precio de estas concesiones, aprovecharemos para no perder el tiempo en debates sin sentido. El MVP es Durant, y punto.

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Una respuesta a “Un premio menos”

  1. ¿Quién debe ser el MVP de la NBA? – Planeta ACB dice:

    […] Mariano de Pablos, entrenador del equipo EBA de Tuenti Móvil Estudiantes lo refleja en su columna en El Economista: “El nivel del jugador de Oklahoma no pasa por un momento de inspiración prolongado, sino […]

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