Blogs

La “pachanga” de Mirotic

Hace tiempo que me apetecía escribir sobre Nikola Mirotic. El jugador de origen montenegrino ha vivido una temporada agitada. Lideró la efervescencia inicial de su equipo y tuvo un papel casi testimonial en la Final de la Liga Endesa. En el medio volvió a ponerse de manifiesto su relación “extraña” con la FEB culminada por su ausencia del equipo que representará a España en el Campeonato del Mundo. En ningún caso se puede calificar su exclusión como injusta, Ibaka también ha evolucionado como jugador, es un referente en uno de los mejores equipos del mundo y ha demostrado su capacidad para adaptarse al juego de España (esto es, emplearse a fondo en defensa sabiendo que en ataque el protagonismo es para otros).

Parece que el camino de Mirotic le conduce a la NBA. Tiene condiciones de sobra para hacerse un hueco en la Liga porque es un chico apasionado, con muchas ganas de ser mejor cada día y con una buena mentalidad para ganarse su presencia en la pista. Sin embargo, la evolución en la temporada de su juego me deja algún apunte preocupante. En mi opinión, hemos asistido a un proceso de excesiva robotización y mecanización de sus gestos técnicos que han afectado a su rendimiento. De un tiempo a esta parte, Mirotic tiene unos tics  que parecen excesivamente interiorizados y que poco tienen que ver con lo que demanda la situación del juego en ese momento. Casi siempre que recibe en situaciones exteriores utiliza una finta de tiro para poner el balón en el suelo con su mano izquierda, cuando juega cerca del aro ralentiza su toma de decisiones como si hubiera perdido agilidad mental y por si fuera poco arrastra su poca productividad ofensiva al campo de defensa ( el aspecto donde más perdido ha estado en la final).

Me consta que Mirotic es un chico comprometido con su profesión y empeñado en trabajar y trabajar para mejorar sus aptitudes. Desde fuera parece que esa obsesión le ha perjudicado en algunos momentos cargándose de excesiva responsabilidad y tomando demasiada distancia con los aspectos más lúdicos del deporte. A estas alturas de verano, seguro que además de cerrar su futuro está pensando en cómo seguir mejorando para jugar en la NBA. Le recomendarán ganar potencia física, mejorar su lanzamiento exterior, tanto en efectividad como en velocidad. Seguro que trabajan con él la explosividad de sus piernas y le insistirán en su trabajo defensivo. Seguro que todo ese trabajo le vendrá muy bien, aunque lo que más necesita Mirotic es jugar a baloncesto por jugar, recuperar instinto, sentir que disfruta sobre la pista y recordar por qué se enganchó a este deporte.

El periodo entre temporadas es muy importante para que los jugadores puedan depurar y perfeccionar determinados aspectos técnicos, tácticos y físicos. El trabajo es incompleto si el jugador no es capaz de incluir esos detalles de manera adecuada en el juego. Por eso es importante complementar el trabajo individual con jugar situaciones colectivas alejadas del rigor táctico de la competición. No hay que desmerecer el valor de una o varias buenas “pachangas”, a Mirotic y a otros muchos les vendría muy bien.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Facebook
  • Google
  • TwitThis

Tags:

Deja tu respuesta