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Los momentos del drama

Desde los Juegos Olímpicos de Barcelona no habíamos asistido a un momento tan doloroso para nuestra selección de baloncesto. La enorme decepción que ha supuesto esta derrota contra Francia en “nuestro” Mundial invita a la frustración pero también a los excesos, algo de lo que intento alejarme en estas líneas. Si lo analizas con detenimiento, algunos de los aspectos negativos vividos en el encuentro ya han tenido sus antecedentes, lo que era difícil pensar es que todos estos detalles se vieran en el mismo partido.

1. Tensión. Por mucho que un equipo esté acostumbrado a competir y sus jugadores importantes tengan “el culo pelao”, jugar en casa con la obligación de ganar siempre es un componente que en un momento determinado puede generar un punto más de tensión. Ya desde la primera fase se ha notado al equipo y al banquillo algo sobreactuado y cuando han aparecido las primeras dificultades, los amplios recursos que mostraba la selección se han ido reduciendo.

2. “Pequeños”. España jugó francamente bien en la primera fase pero gestionó mal la posibilidad de no “perder” a tantos jugadores por el camino. Dentro de la gestión de los roles, no utilizar a Felipe Reyes se entiende poco por el desarrollo del partido (muy propicio para el cordobés) y porque su trayectoria habla de un jugador fiable capaz de rendir a buen nivel sin necesidad de contar con muchos minutos en pista. Las victorias de la primera fase curiosamente no contribuyeron a sumar jugadores a la causa sino todo lo contrario. Desconozco hasta qué punto ha influido en la poca participación de Reyes la incomodidad que han mostrado los Gasol e Ibaka  cuando han sido sustituidos en otros partidos,  pero Felipe Reyes ha sacado adelante muchos partidos que tenían el mismo aroma que el de Francia.

3. Francia. Mucho mérito al corazón con el que jugó Francia, pero su nivel de baloncesto tampoco fue extraordinario lo cual hace la derrota más dolorosa. Su plan partió de ahogar líneas de pase a los pívots, dejar mucho espacio a Rubio y jugar con un ritmo muy bajo. Imposible que sorprendiera a nadie. Algo más impactante su superioridad en el rebote, aspecto diferenciador en el juego de España y sobre el que ha cimentado su baloncesto en los partidos anteriores. Francia ha hecho lo correcto y España se ha visto inmersa en un partido que no esperaba y se ha visto superada física, anímica y tácticamente.

4. Los bases. Orenga ha apostado por Ricky Rubio para lo bueno y para lo malo. Rubio ha estado mejor robando balones que defendiendo y con él en pista jugamos de manera extraordinaria en Granada. Eso sí, con reglas FIBA y partidos igualados contar con un base que no anota desde la larga distancia es una rémora muy importante. Sergio Rodríguez tampoco ha estado cómodo y ha abusado del bote en muchas situaciones. Calderón no ha jugado de base contra Francia y apenas en el campeonato. El base que ha dirigido esta generación tan maravillosa no ha ejercido como tal casi en ningún momento. Cuestionable al menos. En el partido decisivo, contar con tres grandes bases no ha garantizado tener los 40 minutos del puesto bien cubiertos.

5. Ibaka y la ansiedad. El nivel tan bajo de Ibaka y Marc Gasol ha sido determinante. Me detengo en Ibaka porque ha mostrado síntomas que ya hemos advertido y observado en algunos jugadores en determinados momentos. Está bien sumar nuevos recursos al juego como el lanzamiento exterior pero reducirse a eso es limitarse como jugador. Ibaka ha jugado con mucha ansiedad porque quería demostrar mucho en poco tiempo. Ha abusado del lanzamiento exterior y le ha faltado un punto de tranquilidad. Será uno de los referentes en el futuro, reboteando, intimidando, anotando cerca del aro y también lanzando de fuera pero como un recurso más, no como la base de su juego.

6. Y ahora. Ahora hay que replantearse la absurda norma de que un entrenador ACB no pueda ser seleccionador, hay que atreverse a denunciar determinado caldo de cultivo creado por la FEB, hay que detenerse en realidades que transmite nuestro baloncesto (esa ausencia de tiradores que viene) y también no olvidar todo lo que debemos a este grupo tan maravilloso que tantos buenos momentos nos ha ofrecido. También veremos lo que queda de Mundial, un campeonato pobre, por cierto, con pocos partidos a destacar. Y ya duele decirlo, porque es el “nuestro”, pero es lo que hay.

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Una respuesta a “Los momentos del drama”

  1. Fermín dice:

    Buen artículo. Se agradece un análisis sereno y que esclarezca un poco el panorama. Dicen que con el paso del tiempo quedará lo grande que ha sido esta generación, que si, que es verdad, pero no deja de ser menos cierto la inmejorable oportunidad que se ha dejado escapar de haber vuelto a hacer algo grande. Recordemos las circunstancias: la mejor selección que podíamos reunir, un equipo USA “venido a menos” (no hace falta explicarlo) al que tal vez se le pudiera meter mano, jugar en casa…. Vamos, la despedida soñada de la generación del ochenta. En fin, todo se ha quedado en nada y con muchas sombras para el futuro. Hay que pensar que tenemos que ser por lo menos finalistas en el próximo Eurobasket para tener plaza para las olimpiadas de Río y que no sabemos que equipo tendremos el año que viene. Y lo que es peor: ¿seguirá Orenga? Porque si el potencial del equipo disminuye, habrá que optimizarlo con una buena preparación y estrategia, algo que no parece al alcance de Orenga, cuya gestión ha sido un fracaso. Aunque respecto al seleccionador, es interesante leer el artículo de Iturriaga en El país “El modelo no es perfecto”, ya que es bastante esclarecedor y confirma lo que ya se sabía. Básicamente es decir que este equipo se autogestionaba y que el entrenador sabía a lo que iba. Dejarles espacio y no molestar mucho. Sus conocimientos y experiencia no eran lo más importante. Eso era y es la filosofía del presidente Sáez. Método que hasta ahora nos ha dado unos años para enmarcar. Así qué machacar sólo a Orenga es simplificar las cosas. Los jugadores también tienen su parte en esto ya que el núcleo duro daría su aprobación a este entrenador.
    Hay alguna otra circunstancia que sorprende en los días previos al partido. Pau acompañando a Marc a ver a la hija recién nacida de éste el día antes. El segundo entrenador yendo a Bilbao a entrenar sin tener todavía contrato firmado y con la supuesta incompatibilidad que impone la Feb. Si es cierto todo esto que se lee por ahí es para hacérselo mirar. Esto y más cosas, como la poca participación de Felipe, como bien dices, que podía haber dado minutos de descanso ( y con gran rendimiento) a Pau y evitar esas minutadas de la primera fase que posiblemente hayan derivado en esas misteriosas molestias que no le iban a impedir jugar el partido contra Francia.
    En fin, como escribió Antoni Daimiel tras las declaraciones de Navarro tras el batacazo (”…no hemos preparado bien el partido…..”), igual no es que no se haya preparado bien el encuentro, sino el campeonato.
    Un saludo y a ver si disfrutamos de una final reñida, aunque creo que los USA se sorprendieron y a la vez tuvieron cierto alivio con el patinazo de España. Diría que otra vez será, pero eso es lo malo, creo que no.

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