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Archivo de la categoría ‘Bynum’

Nash y la esquina de Kobe

Jueves, 5 Julio 2012

El fichaje de Steve Nash por los Lakers es impactante por lo que supone que un base de esta jerarquía aterrice en una de las franquicias más laureadas y por la novedad que representa que el equipo californiano apueste por un director de juego de primer nivel varios lustros después.

Queda por ver si el fabuloso panorama que se dibuja cuando se mencionan los nombres de Nash, Bryant, Gasol y Bynum puede sostenerse económicamente y sobre todo como convivirán las cualidades de todos ellos en la pista. Cuentan que la insistencia de Bryant ha tenido mucho que ver en el fichaje de Nash. Sin duda, el bueno de Kobe reconoce el talento del base canadiense y sabe que les puede acercar de nuevo a pelear por el anillo, pero esa persistencia en captar a Nash será inútil si no va unida a un cambio de mentalidad en muchos momentos de la temporada.

La brillantez de Nash llevando el ritmo del partido e interpretando el juego 2×2 con los pívots obliga a Kobe Bryant a un esfuerzo mayor por evitar acaparar el balón, driblar sin sentido y dejar “alimentar” a sus hombres grandes. En esto, Nash es un absoluto maestro que ha sido capaz de mejorar el rendimiento de todos los pívots con los que ha jugado. Bynum y Gasol deben estar absolutamente desesperados por permanecer en los Lakers y Nash seguro que ya tiene en la cabeza como hacer de ellos jugadores aún más dominantes.

La pieza que queda por encajar es Bryant (alguno alucinará después de esta frase), evidentemente no puedes tener en tu equipo uno de los mejores jugadores de la historia y relegarle a un papel secundario, no cuela. Se impone por tanto que Bryant entienda que habrá más ataques en los que asuma  menos protagonismo y su participación se reduzca a ocupar el mejor espacio posible para favorecer las acciones de sus compañeros y que en vez de generarse siempre sus propios tiros, a veces puede tenerlos más librados si espera su opción en la esquina. Se impone también que Bryant sepa aprovecharse de todo lo que genera Nash para mantener su promedio anotador reduciendo sus tiros y aumentando sus porcentajes.

Bryant ha jugado y ganado campeonatos con grandes pívots pero nunca ha compartido equipo con un base All-Star, un buen reto para el final de su carrera. Suenan bien estos Lakers de Nash, Bryant y…?, veremos si la letra acompaña a la música.

¿Vientos de cambio en L.A.?

Martes, 6 Diciembre 2011

Si nos guiamos por aquello de “Cuando el río suena agua lleva”, parece que se avecina una pequeña revolución en Los Angeles Lakers. Las sensaciones dejadas en su serie contra los Mavericks apuntaban un equipo con demasiado plomo en las piernas y muchos anillos en los dedos como para pensar que con  la actual configuración de la plantilla pudieran luchar contra el emergente poderío sobre todo representado en las franquicias del Este.

Si hablamos de los Lakers es inevitable analizar en que situación puede quedar Pau Gasol. Su salida del equipo californiano está muy relacionada con los objetivos a los que apunten sus dirigentes. Si los tiros apuntan a “caza mayor” como Chris Paul o Dwigth Howard las opciones de que Gasol permanezca en California se me antojan escasas.

Es cierto que Bynum también puede ser un jugador apetecible por su extraordinario potencial pero su historial de lesiones le pueden hacer menos apetecible ante un jugador más veterano pero que ofrece más garantía de rendimiento como Pau Gasol. Lo cierto es que por mucho que busquemos aspectos positivos de algún traspaso para el jugador español, cuesta pensar en algún cambio que beneficie las aspiraciones deportivas y la motivación de un jugador fundamental para los éxitos más recientes de los Lakers. Los hipotéticos destinos de Pau en el año previo al único gran objetivo que le queda por conseguir en su carrera, el oro en los Juegos Olímpicos, no parecen excesivamente atractivos. Orlando Magic está lejos del nivel de Miami, Boston o Chicago (en espera de qué hace Nueva York) y New Orleans tendría problemas para ser un equipo de Play Off en el Oeste.

Base, pívot, ¿los dos? Un base y un pívot encabezan las opciones de reconstrucción de los Lakers. No es casualidad si atendemos a que la franquicia californiana lleva mucho tiempo sin contar con un base All Star, confiando en que las bondades del “Kobesistema” camuflaran cualquier deficiencia. Chris Paul es uno de los mejores bases de la Liga y su juventud garantiza estabilidad de rendimiento en el puesto durante años pero en mi opinión si los Lakers sólo pudieran ”poner todos los huevos en una cesta” deberían apostar por Howard, un pívot absolutamente dominador en ambos lados del campo. Historicamente, las grandes dinastías de los Lakers se han producido con los mejores pívots del momento y el pívot del momento es sin duda Howard.

La opción de que llegaran Howard y Paul garantiza que del último quinteto titular de los Lakers sólo quedaría Kobe Bryant, una revolución en toda regla. Sentimentalismos aparte y con los cuatro últimos partidos contra Dallas Mavericks en la retina cambiar (siempre hipoteticamente) a Bynum,  Gasol y Artest (o como quiera que se llame ahora) por Paul y Howard sería una buena operación para los Lakers, otra cosa es que también tuvieran que desprenderse de Odom, ahí empezarían las dudas…

Sospechosos habituales

Martes, 3 Mayo 2011

Andrey Bynum y Ante Tomic son dos de los nombres de esta semana. Dos jugadores jóvenes, enormes, de gran poderío físico el norteamericano y de sobrado talento el balcánico. Ambos tienen en sus manos gran parte del futuro de sus respectivos equipos esta temporada, aunque quizás, ni ellos ni sus compañeros y entrenadores parece que lo tienen tan claro.

Escribo estas líneas mientras repaso la derrota de los Lakers frente a Dallas. Pienso que nadie tiene el juego interior de los Lakers con Gasol y Bynum y disfruto de las conexiones entre ellos, luego veo que entre ellos dos lanzan 18 tiros y que Kobe Bryant lo hace en 29 ocasiones. Veo a Bynum y leo en su frente el eterno estigma del Rookie, del jugador al que solo se tiene en cuenta en la derrota. En su sexta temporada en la NBA, Bynum ha conseguido que solo sea reconocido como factor diferencial cuando ha estado lesionado, nunca en el juego ha gozado de tal status en los Lakers, claro error por otra parte en un equipo que debería resultar demoledor en situaciones cercanas al aro. El equipo californiano tiene una extraña memoria selectiva, tiende a olvidarse de cómo logra sus victorias (machacando a los Hornets con Gasol y Bynum como ejes de su juego ofensivo) y muestra una sorprendente facilidad para reproducir sus errores más evidentes (falta de solidaridad tanto en ataque como en defensa).

De Tomic se dicen y escriben muchas cosas. “Es blando“, muy blando diría yo, “defiende poco”, cierto en situaciones cercanas al aro y más cuestionable en la defensa de los bloqueos directos donde Prigioni y Sergio Rodríguez no son unos “amigos” precisamente, “no rebotea“, más de lo que parece, “tiende a desaparecer”, incierto, le hacen desaparecer. Lo cierto es que si Tomic no tuviera esos “peros” no jugaría en el Real Madrid sino 35 minutos en cualquier franquicia de la NBA. En víspera de la Final Four de la Euroliga, no exagero si digo que Tomic es la gran diferencia del Real Madrid respecto al resto de equipos. Vaya por delante que los de Molin no son los favoritos pero sus muchas o pocas opciones pasan en gran parte por este croata que juega de espaldas a canasta como hacía tiempo no se veía en Europa.

Es curioso como las expectativas sobre los jugadores parecen ir en proporción con su tamaño. La figura del pívot es muy poco valorada en las estructuras ofensivas de los equipos. Bynum y Tomic son dos ejemplos de dos competiciones muy distintas que repiten un mismo patrón. Su importancia en el juego es enorme en los primeros minutos, parece que los entrenadores vienen con la lección muy aprendida de los partidos anteriores y asumen donde son superiores. A partir de ahí, según el partido avanza, el plan parece abandonarse y en los minutos decisivos acostumbran a tener un papel residual, eso cuando acaban los partidos en pista, que no son muchas veces.