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Archivo de la categoría ‘Eurobasket 2011’

Simplemente, España

Domingo, 18 Septiembre 2011

España ha revalidado el título de Campeón de Europa de una manera brillante. Está bien detenernos en el “cómo”, porque éste, como todos los equipos de Leyenda no sólo será recordado por los títulos sino por la excelente manera de conseguirlos.

La verdad es que uno pensaba que esta Final destaparía uno de los aspectos menos conocidos de esta generación, la épica. Francia era un rival a la altura, capacidad física, talento y química entre sus mejores jugadores. Un equipo con los suficientes ingredientes para poner en dificultades a España y exigirla al máximo. Craso error el mío porque España tiene la virtud de elevar sus prestaciones según aumenta la importancia del evento y en esta ocasión no ha sido menos.

Tácticamente el partido ha respondido a un patrón extraño para tratarse de una final, ninguno de los dos equipos ha tenido excesivos problemas para anotar en su inicio y en ese perfil  de juego España es imbatible por cualquier equipo Europeo.

Rodillo y resignación. El desarrollo del partido ha seguido un modelo bastante conocido. España se ha adaptado al rival para superarle. El equipo más físico del campeonato, Francia, ha recibido 10 tapones, el equipo que más contraataques había realizado no ha sido capaz de defender el juego de transición español. Visto así, el mensaje es desolador para los rivales que como los galos “reman” con poca fe cuando se ven con el marcador en contra. Por eso fue tan destacable cómo se manejaron los macedonios en la semifinal y por eso es tan meritoria la manera en que España está escribiendo la historia.

Los nombres de la historia. Todos estos héroes merecen elogios sin parar. Navarro y  Pau Gasol son referencias del baloncesto mundial (sí, mundial), Marc Gasol ha realizado su competición más completa con España, pero me gustaría centrarme en algunos nombres que ocuparán menos espacio pero que han tenido su momento decisivo en el partido. Por un lado, José Manuel Calderón, que dio las primeras pistas al equipo demostrando a Parker que admiramos lo bueno que es pero que también sabemos sus debilidades. Después llegó el momento Ibaka, fundamental para el primer arreón de España. Emotivos minutos del congoleño cuya sonrisa es realmente iluminadora. Por último, Víctor Sada, una de mis reconocidas debilidades, prácticamente inédito en el campeonato, pero nuevamente excelente cuando le ha tocado participar.

Y Scariolo. Es justo reconocer el gran trabajo del seleccionador español. La idea general es minusvalorar el trabajo de los entrenadores cuando tienen grandes jugadores. Mi percepción es la contraria. Los grandes jugadores tienden a descubrir la carencia de los entrenadores. Scariolo ha sabido adaptarse al grupo, ha tenido paciencia para perseverar en sus ideas y personalidad para aislarse de las poco argumentadas críticas.

Y ahora. Ahora nos queda disfrutar de este éxito, guardar todas las bellas imágenes que nos ha dejado este Europeo en la memoria y contar los días para que estos muchachos se junten en busca de su reto pendiente, los Juegos Olímpicos. Mientras tanto, GRACIAS a todos ellos y a todos los que estuvieron antes ganaran o no.

Olímpicos y grande Macedonia

Viernes, 16 Septiembre 2011

España jugará los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Viene bien recordarlo porque este  era el principal objetivo  de este Campeonato de Europa. De manera directa, sin Pre Olímpico que valga, España luchará por conquistar el único título de prestigio que le resta, un aliciente más para estos jugadores que señalarán el próximo verano como un objetivo vital en sus carreras.

Tensión. El partido no ha sido fácil para España, el equipo ha jugado con un cierto grado de tensión, lógico al verse señalado unánimemente como favorito. Las celebraciones efusivas de Scariolo en el segundo cuarto, la excesiva atención a los árbitros por momentos y cierto desconcierto ante la apática manera de jugar de Macedonia han sido síntomas que expresaban que el equipo no acababa de encontrarse del todo cómodo y que vivía el partido con un punto de nervios mayor de lo habitual.

Conviene detenerse en el equipo Macedonio, el rival con menos nombre al que nos hemos enfrentado y sin duda, el más digno. Un equipo apático, con aire ochentero por no llamarlo pachanguero, difícil de descifrar en sus sistemas ofensivos (si los tiene) pero que juega con mucho, mucho corazón. Excelentemente dirigida desde el banquillo, ha sabido jugar en muchos momentos con la paciencia de España atacando con circulaciones de balón irrelevantes hasta encontrar el momento de anotar con comodidad. Por momentos, España ha mostrado la versión defensiva del mundial de Turquía, dónde recibíamos canastas fáciles con inusitada frecuencia. En el día en que Serbia se ha despedido de los Juegos Olímpicos es bueno reivindicar el valor del deseo y el orgullo como elementos imprescindibles para desarrollar cualquier actividad.

Macedonia tuvo un buen momento para empezar a pensar en la Medalla de Bronce cuando España adquirió su primera gran diferencia en el segundo cuarto. Entonces, cuando Serbia empezó a pensar en Turquía y Francia a seguir con su plan previsto, los macedonios tiraron de casta y se fueron al descanso con ventaja, estaba en juego algo más importante que los Juegos Olímpicos, estaba en juego su dignidad.

La actuación del rival hace aún más meritoria la victoria de España. El hecho de convertir en rutinario jugar finales de Campeonatos de Europa no debe quitarle valor en ningún caso. El grupo no ofrece una versión tan coral como en otras ediciones porque Navarro se va agrandando a medida que va oliendo el título y los Gasol juegan en otra Liga que las otras parejas de pívots del campeonato. Aún así, son destacables las aportaciones de Llull, Ricky Rubio e Ibaka que han ofrecido buenos momentos desde el banquillo y llegarán a la final con un mayor grado de confianza.

Sé que debería dedicar algunas líneas más a Navarro, su actuación ha sido prodigiosa y decisiva. La final contra Rusia o Francia, equipos de indudable capacidad atlética será otro reto más para este histórico jugador. Seguro que lo supera, disfrutaremos viendo cómo lo hace.

A semis, Navarro y el “fenómeno” Boza

Mircoles, 14 Septiembre 2011

España ya está en semifinales del Europeo/Preolímpico de Lituania. Ha sido un partido duro, “perro” en su inicio,  pero fácilmente  resuelto por España que ha sabido aprovechar sus puntos fuertes frente a un equipo esloveno que ha acusado físicamente el desgaste que supone jugar contra los nuestros.

La selección española ha vuelto a confirmar la opinión mayoritaria de que esta competición es una lucha contra sí misma, afirmación que asumo en lo que respecta a que somos el mejor equipo pero no en la parte que tiende a exagerar todo lo bueno y malo que realiza la selección, ni en aquella que considera cualquier opción de que el rival pueda participar de la “Fiesta” también. (more…)

El ‘lockout’ de Francia

Domingo, 11 Septiembre 2011

Resulta duro sentarse a escribir del partido España-Francia. Uno siempre ha pensado que el deporte es uno de los máximos exponentes de valores como la  competitividad, capacidad de superación y el respeto a unas normas.

Francia, hasta hoy el equipo que mejores sensaciones había dejado en el torneo, ha renunciado a medirse a España, ha privado a los espectadores y aficionados de vivir una nueva lucha entre el talento y el físico, pero sobre todo, ha faltado el respeto a la competición, al rival, a los aficionados y a ellos mismos.

El instigador y los cómplices. El autor intelectual de esta fechoría es el entrenador francés, Vincent Collet. El técnico francés ha decidido elegir el calendario de cruces de su equipo en el camino hacia una presumible final. En una muestra de complejos sin precedentes, ha minusvalorado la propia capacidad de su equipo y ha decidido prescindir de sus mejores jugadores en un claro mensaje que a sus jugadores no les ha costado interpretar. Permitidme que dedique unas palabras a los cómplices de este atropello, los jugadores, que han perdido una nueva oportunidad de dignificar su profesión. Algunos de ellos forman parte de un “lock out” que tiene paralizada la NBA defendiendo sus derechos y los de sus compañeros, todos ellos montarían una rebelión si su entrenador les hiciera dobles o triples sesiones de entrenamiento. Sin embargo, sorprendentemente, asienten y consienten a obedecer la instrucción más indigna que cualquier jugador puede recibir, no hacer todo lo posible por ganar y en algunos casos ni siquiera poder competir contra los mejores jugadores del continente.

España. El equipo de Scariolo se ha visto sorprendido por la pasividad de los franceses. Su actitud de la segunda parte es ejemplificadora y alentadora. Cuando lo más fácil era entrar en el malvado juego de los galos, los nuestros escogieron el camino más digno y demostraron, una vez más, su respeto por esta profesión. La actitud francesa pone en cuarentena todo lo visto en el partido por lo que, como los franceses, guardaré fuerzas para lo que viene, aunque, eso sí,  dormiré sin ningún cargo de conciencia.

Jugando medio bien, tirando mal

Mircoles, 7 Septiembre 2011

No es algo menor la victoria contra Alemania si tenemos en cuenta que el equipo jugó con algo más que un ligero recuerdo de los diez últimos minutos contra Turquía y que, a veces, nos olvidamos que el rival también existe. Ganar a España era la penúltima esperanza de Alemania para estar en los próximos Juegos Olímpicos, no debemos olvidarlo porque llevar al límite la sensación de que jugamos contra nosotros mismos es un error absoluto que puede estar pesando en el grupo mucho más de lo que pensamos.

Lo cierto es que hemos ganado a Alemania, que estamos más cerca de los cuartos pero que todos nos preguntamos qué sucede para que la selección ofrezca momentos agonísticos y desconcertantes, especialmente en ataque, dónde cinco jugadores de extraordinario talento muestran enormes dificultades para anotar. Aquí van algunas de mis  respuestas.

España y Scariolo. Scariolo es un entrenador magnífico, excesivamente señalado en mi opinión por la crítica, tendente a exagerar posibles fallos y esconder virtudes. La España de Scariolo no es muy reconocible en ninguno de los equipos entrenados por el técnico italiano. Scariolo es fan de hacer el campo grande, para ello precisa de bases habilidosos creando situaciones de ventaja en su juego en penetración y, al menos tres jugadores más dispuestos a anotar en situaciones exteriores. España tiene y debe de jugar con los hermanos Gasol gran parte del partido. Las ventajas son más que evidentes pero la dependencia del acierto en el lanzamiento exterior es enorme. España no está tirando bien, de hecho si salvamos lo mejor de España en el campeonato (los 20 minutos contra Lituania) y lo peor, (el último cuarto frente a Turquía) diría que el equipo está jugando bien (sin alardes)  y tirando muy mal. La misma percepción parecen tener nuestros jugadores, que encajan con demasiada ansiedad el hecho de no anotar en la larga distancia, y los jugadores rivales, que tienden a cerrarse según avanza el paso de los minutos produciendo esa extraña sensación de que nunca tenemos el partido controlado.

Ritmo. Siempre he reivindicado que el juego natural de España es el juego de contraataque. En el estado actual del equipo, las canastas fáciles y de alto estímulo serían de enorme ayuda, hay jugadores como Rudy Fernández que acusan especialmente no sumar en contraataque. España tiene una fase predominante de juego que es el juego posicional, tiene una opción que usa esporádicamente que es el contraataque en primera oleada (término más de balonmano pero entendible) pero debe afinar más en la continuidad del juego, en encontrar lanzamientos en situaciones de llegada, en poner en juego al primer pívot que llega de manera más rápida, en definitiva que el balón pase por más sitios de manera más rápida.

El vaso medio lleno. Leo lo escrito y no me gusta dejarme llevar por ese aire derrotista que detecto. El equipo avanza, en cualquier caso, muestra compromiso defensivo y carácter competitivo, tiene la mejor pareja de pívots del campeonato, nos recuerda a los nostálgicos que se puede jugar con dos jugadores muy interiores a la vez y hoy ha sumado a San Emeterio a la causa como lo hizo Felipe contra Turquía o Ibaka y LLull contra Lituania. Habiendo hecho todo perfecto hasta ahora no estaríamos mucho más cerca del objetivo.

España pierde la música

Lunes, 5 Septiembre 2011

Nada mejor que estas 24 horas para ejemplificar la grandeza del baloncesto. Un equipo moribundo, al borde del abismo hace menos de un día, ha derrotado al grupo que mejor baloncesto ha desarrollado en Europa en el último lustro. El subcampeón mundial ha vencido a un campeón de Europa que ha dado la sensación de no tener bien asimilada la importancia del encuentro. La derrota limita el margen de error de España en lo que queda de Europeo y alimenta las esperanzas de Francia, Alemania y Serbia, nuestros siguientes rivales.

El escenario. El partido es frío, frío. Poca gente, los dos equipos clasificados, demasiado olor a primera fase cuando realmente es un partido de la segunda. Además, no juega Pau, se le reserva… No juzgo, desconozco la realidad de su lesión, solo digo que ganando hoy y el miércoles había dos partidos para reservarle.. Es un primer mensaje que quita importancia al partido. Perdón, he acabado juzgando.

El desarrollo. Turquía empieza relajada los primeros minutos y España entra en su juego con relativa facilidad. Todo cambia cuando los turcos aterrizan en el partido gracias a Preldzic y empiezan a pensar en la posibilidad de ganar. Turquía no es Italia, sabe competir y pelear, ni siquiera es Lituania, tienen menos talento pero anotarles canastas fáciles es misión complicada. Son subcampeones del Mundo y les hemos dado la opción de pensar que pueden ganarnos, peligro.

Dos puntos. Y llega el último cuarto. Hasta entonces, nada brillantes pero sobrios, sólidos y con pocos errores en defensa. Partido para Felipe, que nos emociona pensando en lo duro que han sido estos días para él. Es difícil describir el último cuarto, la defensa de Turquía es excelente, dura, al límite, como si se jugaran la clasificación para los cuartos de final. España está a otra cosa, no logra subir su tensión competitiva y el partido le supera. Cada jugador busca una cara amiga que le quite el problema de tener el balón y no tenemos ni un mísero contraataque al que agarrarnos porque volvemos a naufragar en el rebote. Los jugadores españoles se muestran sorprendidos y, con el marcador en contra, no encuentran ninguna solución. Rudy falla tiros libres, Marc Gasol lanza de tres puntos y los turcos tienen bien claro que la amenaza es Navarro. España olvida su versión coral del partido contra Lituania, el balón se mueve despacio y se usan demasiados botes sin ningún sentido. España tira muy bien cuando pasa muy bien.

Y ahora. Podemos ser campeones de Europa, claro que sí. Hemos jugado 20 minutos primorosos que nadie más alcanzará en este Campeonato de Europa, ni siquiera España, pero ya estamos advertidos. No hay nada que reservar, unos Juegos Olímpicos es demasiado botín para despreciarlo.

Una de bases y una de prudencia

Domingo, 4 Septiembre 2011

Llevaba tiempo queriendo escribir sobre los bases. Hay muchas reflexiones acerca de ellos y poca precisión sobre qué se necesita realmente de los jugadores que ocupan esa posición. Calderón ofrece muchas de las respuestas en el partido contra Lituania, abandona su actitud pasiva de los pasados encuentros y decide intervenir  desde el primer minuto y no permitir que el partido pase por delante de él como sucedía hasta ahora.

No se trata de ese simplista debate de si un base debe anotar o no. En un equipo con los jugadores interiores que tiene España, más los Gasol, Rudy y Navarro no es imprescindible un base que anote pero sí un jugador que tome iniactivas, que alterne ritmos y que frente a un jugador que venía crecido (Kalnietis) le intimide los primeros minutos. La actuación de Calderón ha sido decisiva para la extraordinaria victoria de España, también por el efecto que ha tenido en sus compañeros que han decidido imitar la actividad mostrada por el jugador extremeño.

La posición de base vive un momento incierto en el baloncesto europeo. Echamos en falta verdaderos directores de juego. Hay muchísimos buenos jugadores de uno contra uno o de bloqueo directo pero pocos chicos que entiendan qué es lo que está pasando en el partido que juegan. Los mejores bases europeos son los mismos que hace un lustro y si este Europeo es el primer escaparate de futuros dominadores interiores (Valanciounas, Kanter) no encontramos un buen base joven europeo que tenga pinta de ser referencia de este juego durante años. Apuntaba a serlo Teodosic, de hecho está realizando un Europeo fantástico, pero en su juicio no debemos olvidar el sesteo que frecuenta entre octubre y junio. Teodosic es un excelente jugador de selección y un claro sobrevalorado jugador de club, curiosa su carrera hasta ahora.

Seguro que muchos entrenadores de este Europeo comparten algunas de estas reflexiones, por ejemplo Pianigiani, entrenador de Italia que se ha quedado fuera de toda opción por las medallas por no tener un jugador simplemente capaz de pasar el campo botando y poner el balón en buena situación a los mejores jugadores de su equipo.

No ha sido el caso de  España que nos vuelve a recordar las virtudes de jugar con un pase más, de no renunciar a las transiciones rápidas y que los porcentajes de tiro suelen mejorar cuando los pases vienen de dentro hacia afuera. La victoria es más importante por las sensaciones que deja que por su trascendencia real en el campeonato, algo que debemos recordar para no disparar nuestra euforia. El equipo, en sus declaraciones, ha mostrado una madurez excelente para “leer” el regular juego que había mostrado hasta ahora, seguro que ahora saben analizar realmente lo que supone la victoria frente a Lituania.

El Manual del buen suplente

Mircoles, 31 Agosto 2011

El calendario ha dispuesto que los primeros partidos del Eurobasket para España sean la prolongación perfecta de la preparación para el verdadero Campeonato de Europa que empezará en el partido contra Lituania. Afirmación un poco sobrada, seguro, viendo lo apretada de la victoria frente a Polonia, pero poco alejada de la realidad.

España ha hecho bien lo que venía haciendo bien, asumir su superioridad en el juego interior, circular bien el balón por momentos  y……. ganar el partido. En el debe hay que situar la dificultad en el rebote defensivo que incide en los pocos contraataques que se generan, el terrible desacierto en el lanzamiento exterior y una cierta relajación defensiva de los jugadores exteriores  pensando que ya vendrán los Gasol e Ibaka a arreglar el problema con sus tapones.

El partido contra Polonia también ha reforzado la sensación de los partidos previos respecto al gran número de jugadores del equipo alejados de su mejor nivel. La realidad es que pese a los esfuerzos de Scariolo que, acertadamente,  ha tenido más en mente sumar jugadores a la causa que dejar más tiempo en pista a los que funcionaban, la anotación de España ha estado poco repartida. Debemos ser pacientes en este sentido y asumir que no es fácil el cambio de roles que jugadores como Ricky, Claver, Llull, Reyes y San Emeterio tienen respecto a sus clubes. La mejor manera de integrarlos es que los titulares ofrezcan seguridad (vamos Calderón¡), que el entrenador no les condene prematuramente (insisto, creo que Scariolo ha acertado) y que cada uno de ellos encuentre unos buenos momentos en el juego que les hagan ser útiles en un campeonato que, al ser tan largo, necesitará de todos ellos.

No he mencionado entre los suplentes a los dos que han estado más brillantes. Ibaka vive su primera convocatoria con la protección que otorgan los Gasol, juega sin nervios, amparado en la ilusión de cualquier debutante sabiendo perfectamente qué debe aportar al equipo. El otro suplente es Víctor Sada, cuya foto ilustraría cualquier libro dedicado al manual del buen suplente. No ha anotado ningún punto, pero su salida a pista en el primer tiempo ha permitido ver los mejores momentos de España y acumular una renta que, a la larga, ha resultado decisiva. Sada no necesita ningún proceso de adaptación a su rol porque lleva mucho tiempo instalado en él. Lejos de resignarse hace de cada balón suelto una batalla por su reivindicación y así, poco a poco, gana minutos, adeptos y respeto.

El tiro de España

Lunes, 29 Agosto 2011

Juan Carlos Navarro en un entrenamientoEs curioso. Mis primeras imágenes del baloncesto vienen asociadas a los excelsos tiradores del baloncesto español. Epi, por supuesto, con esa extraña pero efectiva mecánica, Beirán, Villacampa, Margall. España era una selección de tiradores con pívots pequeñitos (entonces lo del “cuatro”  y el “cinco” no existía) que nunca era la máxima favorita para el oro pero que siempre era un rival más que incómodo.

Entre 20 y 30 años después, el panorama ha cambiado radicalmente. España es la actual Campeona de Europa y máxima favorita para la edición que está a punto de comenzar y también, como ha demostrado la preparación, es una selección con pocos anotadores fiables desde la larga distancia. Alguno se tirará de los pelos cuando lea esta afirmación pero lo cierto es que necesitaremos mucho más acierto exterior para conseguir el oro, máxime si tenemos en cuenta que las defensas tenderán a cerrarse para defender a los Gasol e Ibaka.

Vale, lo sé, tenemos a Navarro pero también el trío de bases menos amenazante en el lanzamiento de tres puntos. Curioso el caso de José Manuel Calderón, un jugador sobre el que deberíamos detenernos un momento para analizar su preparación. Es cierto que estamos ante un base sólido que asegura pocos errores en los minutos que disputa, una garantía, vamos, pero asusta presenciar una versión tan robotizada en alguien que destacaba por sus exhuberantes condiciones físicas, su habilidad para penetrar y que parecía haber desarrollado una buena capacidad de lanzamiento en los últimos años. O las lesiones han precipitado su declive físico o alguien le ha engañado diciendo que para ser un buen base hay que jugar permanentemente con el freno de mano echado. Calderón asegura orden y fluidez en el juego cinco contra cinco pero ahora mismo no parece capaz de hacer jugar a España a un ritmo más acorde con nuestra historia ni de improvisar soluciones a los problemas que aparecen en los partidos. Espero que la exigencia de la competición nos muestre una versión más deshinibida del excelente jugador extremeño.

Volviendo al tema del “tiro de España”, asumiendo que hay varios jugadores capaces de anotar triples como pueden ser Llull, San Emeterio, Claver o incluso los Gasol, parece claro que ninguno de ellos tienen en el lanzamiento su mejor habilidad. Nos queda Rudy Fernández que vive en la paradoja de que ha sido especializado hasta el máximo como tirador en la NBA y hasta el momento se ha mostrado bastante errático en la suerte del lanzamiento de tres puntos.  Aún así, desacertado y todo, prefiero la versión de Rudy intentando hacer más cosas que solo lanzar, él tiene claro que la selección es su forma de reconciliarse con todas sus capacidades y su trayectoria invita a pensar que cuando el equipo le necesite anotará tiros decisivos. Más le vale a España porque si no, la defensa “a tres metros” que planteó Obradovic sobre Rubio y Sada en los play offs de la pasada Euroliga se extenderá sobre el resto de jugadores españoles como una plaga.

España: Apuntes y descartes.

Mircoles, 10 Agosto 2011

No lo entiendo, supongo que debe ser así, pero no lo entiendo. El tema de los descartes, quiero decir. Vale que sea conveniente tener a más gente preparada por posibles incidencias de lesiones pero, después de que cada convocado juegue como mínimo 50 partidos en la temporada, debería tenerse una idea clara de lo que puede aportar cada uno al grupo. Parece que Suárez o Sada se unirán a Rafa Martínez y Xavi Rey como jugadores que no disputarán el Europeo, ambos casos dolorosos, sin duda, aunque en el caso del alero del Real Madrid con el agravante de que sería su tercer “descarte” consecutivo. Seguro que hay otras maneras de hacer las cosas.

Había curiosidad por ver el primer partido de preparación de España con vistas al Eurobasket. La realidad es que Francia impone más cuando lees su plantilla que en el juego. Los galos siguen exhibiendo capacidad atlética pero adolecen de buenos pasadores y lanzadores exteriores. Aún así, cualquier equipo que cuente en sus filas con talentazos como Parker o Batum merece un respeto y estos partidos a medida que se monta España en sus famosas giras poco tienen que ver con lo que nos encontraremos en Lituania.

Las sensaciones de España, en cualquier caso, fueron muy positivas. Pau Gasol muestra hambre y deseo, y eso es una gran noticia. La temporada de Ricky Rubio ha dejado aparcado el debate de la titularidad en beneficio de Calderón y parece que los roles están algo más definidos que hace un año. El equipo dio la sensación de tener claro que no puede repetir la desidia defensiva exhibida en el pasado Campeonato del Mundo y por momentos encontró la fórmula de expresarse con mayor velocidad. Una buena prueba que también dejó claros algunos aspectos sobre los que seguir trabajando como los movimientos de los jugadores cuando se logra meter el balón en situaciones cercanas a nuestros pívots y una mayor velocidad en la circulación del balón. Sin duda, que con el paso de los entrenamientos y los partidos el equipo seguirá creciendo y asimilando las ideas de un Scariolo que ha optado por utilizar a Claver como “cuatro” para no renunciar a la posibilidad de abrir más el campo en momentos determinados. La respuesta del jugador valenciano reforzará la idea del seleccionador ya que pareció mucho más desinhibido que en las preparaciones anteriores.

P.D El equipo parece tener bastante más claro que el “entorno” que la autocomplacencia y la euforia desmedida no conduce a nada. Algunas informaciones respecto al partido de ayer me han hecho cuestionar si no me había enterado y era la final del Campeonato de Europa o un simple partido amistoso. No aprendemos…