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Scariolo y los retos pendientes

Viernes, 8 Mayo 2015

Bueno, pues ya tenemos seleccionador. Sergio Scariolo será el encargado de dirigir al combinado español en su camino para disputar los Juegos Olímpicos a través, esperemos, del próximo Europeo que se celebrará este verano. La elección del técnico italiano no puede considerarse una sorpresa a tenor de las particularísimas limitaciones que rodean a la designación del seleccionador. Por tanto, la pregunta que nos debemos hacer, ya que el abanico de candidatos estaba restringido, es si Scariolo era la mejor opción posible de las disponibles y la respuesta es que hay argumentos bastante sólidos para pensar que, por lo menos, era tan buena como otras que se pudieran presentar.

La Federación Española de  Baloncesto ha optado por un  técnico que demostró entender a un grupo peculiar y supo sacar, en muchas ocasiones, un gran rendimiento a todo el potencial del que disponía. La delicada situación que se originó tras el fiasco del último Mundial obligaba a una reflexión respecto a cómo afrontar los siguientes pasos. Una alternativa era apostar por una cara nueva, alejada para lo bueno y para lo malo de la inercia de la FEB y que pudiera aportar nuevas ideas y revitalizar a un grupo cuyo núcleo duro cuenta  con muchos partidos internacionales a sus espaldas. Particularmente, esta idea me parecía atractiva. Esta opción se limitó desde el momento en que no ha existido ninguna voluntad por parte de nadie de cambiar la norma que impide a técnicos de la Liga Endesa que puedan ejercer su labor como seleccionadores (aunque en otras ocasiones, cuando interesó de verdad, se buscaron “recursos” para burlar la ley).

Por tanto, el pasado de Scariolo al frente de la selección y el aval de los jugadores parecen motivos suficientes para no calificar como ninguna locura su elección. A partir de aquí, a pesar del potencial de los nuestros, cabe pensar que la tarea del nuevo técnico no será sencilla con muchos retos por resolver.

Dos almas. La sensación que ha dado el equipo en las últimas citas ha sido de cierta inconsistencia en momentos trascendentales y de que la abundancia de recursos ha sido en muchas ocasiones una debilidad más que una virtud. Scariolo tiene el reto de conjugar un determinado estilo de juego que lidera el Real Madrid con el extraordinario juego interior que puede presentar España. Las características de los Llull, Rodríguez y Rudy Fernández hace pensar que esta selección tiene capacidad para ejecutar un juego más dinámico y agresivo. Esta opción debe compensarse con la capacidad e influencia en el juego de los hermanos Gasol, auténticos faros de este grupo.

¿Quién y cómo?. Resuelto el interrogante del capitán,  queda resolver el dilema de los tripulantes. Parece que la presencia de Scariolo y el reto de obtener un pasaporte para los Juegos Olímpicos ayudará a que los hermanos Gasol, Navarro, Reyes y compañía puedan prolongar su compromiso con España. Descartado, o casi, Ricky Rubio y con muchas dudas, Calderón, el dilema Ibaka-Mirotic parece resolverse en favor del segundo por los problemas físicos de Ibaka y porque Mirotic es un jugador con unas características a las que Scariolo ha sabido sacar partido habitualmente. Si se confirma su presencia, España contará con un “cuatro” que habilite espacios a los hermanos Gasol y que amenace desde posiciones exteriores aunque perderá la capacidad intimidatoria de Ibaka. Indudablemente, la primera presencia de Mirotic con la selección absoluta generaría una gran expectación.

La transición pendiente. Es evidente que se ha echado de menos en los últimos campeonatos algún paso adelante de “nuevos” jugadores. Estamos sin duda ante una asignatura pendiente que se debe resolver en este ciclo. Una cosa es que no debamos de jubilar antes de tiempo a tipos que están rayando a un nivel excepcional y otra que no aparezcan jugadores que puedan asentarse en un rol sólido en el grupo. Scariolo deberá empezar a resolver si jugadores como Llull (en otro rol), Claver, Suárez, Pau Ribas, Abrines, Dani Díez o Guillermo Hernangómez están listos para empezar a ser jugadores útiles en este equipo y, amparados en el paraguas de los Gasol, Rodríguez, Rudy, Navarro y compañía, acumular experiencias para liderar a España en el futuro. Hace falta que España (y me refiero al equipo y todo lo que le rodea) abra sus ventanas y deje entrar nuevos aires y nuevas ilusiones que se llenen de la confianza del grupo y que le quiten un pelín de soberbia.

Entonces ¿el seleccionador?

Viernes, 27 Marzo 2015

¿Es un drama que una selección que se juega el próximo verano su presencia en los próximos Juegos Olímpicos no tenga seleccionador por estas fechas?. No parece para tanto, la verdad. ¿Sería aconsejable que ya estuviera designado?. Absolutamente. Respondería a la inquietud generada después del último Campeonato del Mundo y el elegido podría empezar a trabajar en su proyecto e implicar a aquellos jugadores que considere básicos para su proyecto. Además,  podría influir  en el modelo de preparación que, a buen seguro, ya se está valorando y sobre el que sería conveniente que el entrenador tuviera  voz y voto.

¿Qué refleja esta situación?. Lo que ya sabíamos, el entrenador de la selección española masculina de baloncesto es una figura importante pero prescindible en el proceso de planificación. Por otra parte, no puede evitarse sentir una cierta decepción de pensar que todas aquellas promesas de regeneración y de revisar absurdas normas vuelvan a quedarse en nada, algo habitual en las organizaciones que dirigen el baloncesto español, hábiles para prometer y discutir (sobre todo después de malos resultados) pero poco ágiles para crear e impulsar. Entiendo  que la demora en cuanto a la decisión de quién será el seleccionador esté pendiente de situaciones contractuales de técnicos que puedan ser de interés de la FEB o de un último intento por cambiar la normativa que impide a entrenadores con contrato en ACB ser seleccionadores aunque  parece claro  que si hubiera verdadera voluntad de modificar la norma, ésta ya no existiría.

Lo cierto es que pasados varios meses desde la decepción que supuso no optar a las medallas en el Mundial que organizaba, las incógnitas respecto a la selección española parecen aumentar cada día, incluso se genera alguna nueva como lo que pueda haber detrás de ese comentario tan acertado de Pau Gasol sobre lo poco comprensible de la ausencia de seleccionador a estas alturas.  Ya no se trata sólo de quién liderará el grupo desde el banquillo sino de saber cuál va a ser la respuesta de España a nivel emocional, actitudinal y táctico y también del  nivel de compromiso de los posibles jugadores que pudieran ser convocados. En este sentido, el baloncesto cuenta con unos privilegios no asumidos en otras modalidades ya que se entiende, respeta y tolera cualquier incomparecencia voluntaria ante una convocatoria. No está de mal recordarlo por la reacción que se ha tenido ante otros casos similares en otros deportes. Y por supuesto,  que allá cada uno con lo que entiende mejor para su cuerpo, su mente y sus arcas, faltaría más, aunque permitidme que me sorprendería que jugadores como Calderón o Ricky Rubio que estarán dentro de menos de un mes de vacaciones renunciasen a jugar con España en el mes de septiembre.

Aquel partido contra Francia supuso un palo enorme que como casi todas las derrotas puede convertirse en el primer impulso de otro ciclo exitoso. La receta para que eso suceda parece, a priori, sencilla, capacidad para reconocer los errores, humildad, ilusión y dejar a un lado la soberbia. De momento, no diría que lo sucedido en estos meses se ajuste a estos criterios.

Los momentos del drama

Jueves, 11 Septiembre 2014

Desde los Juegos Olímpicos de Barcelona no habíamos asistido a un momento tan doloroso para nuestra selección de baloncesto. La enorme decepción que ha supuesto esta derrota contra Francia en “nuestro” Mundial invita a la frustración pero también a los excesos, algo de lo que intento alejarme en estas líneas. Si lo analizas con detenimiento, algunos de los aspectos negativos vividos en el encuentro ya han tenido sus antecedentes, lo que era difícil pensar es que todos estos detalles se vieran en el mismo partido.

1. Tensión. Por mucho que un equipo esté acostumbrado a competir y sus jugadores importantes tengan “el culo pelao”, jugar en casa con la obligación de ganar siempre es un componente que en un momento determinado puede generar un punto más de tensión. Ya desde la primera fase se ha notado al equipo y al banquillo algo sobreactuado y cuando han aparecido las primeras dificultades, los amplios recursos que mostraba la selección se han ido reduciendo.

2. “Pequeños”. España jugó francamente bien en la primera fase pero gestionó mal la posibilidad de no “perder” a tantos jugadores por el camino. Dentro de la gestión de los roles, no utilizar a Felipe Reyes se entiende poco por el desarrollo del partido (muy propicio para el cordobés) y porque su trayectoria habla de un jugador fiable capaz de rendir a buen nivel sin necesidad de contar con muchos minutos en pista. Las victorias de la primera fase curiosamente no contribuyeron a sumar jugadores a la causa sino todo lo contrario. Desconozco hasta qué punto ha influido en la poca participación de Reyes la incomodidad que han mostrado los Gasol e Ibaka  cuando han sido sustituidos en otros partidos,  pero Felipe Reyes ha sacado adelante muchos partidos que tenían el mismo aroma que el de Francia.

3. Francia. Mucho mérito al corazón con el que jugó Francia, pero su nivel de baloncesto tampoco fue extraordinario lo cual hace la derrota más dolorosa. Su plan partió de ahogar líneas de pase a los pívots, dejar mucho espacio a Rubio y jugar con un ritmo muy bajo. Imposible que sorprendiera a nadie. Algo más impactante su superioridad en el rebote, aspecto diferenciador en el juego de España y sobre el que ha cimentado su baloncesto en los partidos anteriores. Francia ha hecho lo correcto y España se ha visto inmersa en un partido que no esperaba y se ha visto superada física, anímica y tácticamente.

4. Los bases. Orenga ha apostado por Ricky Rubio para lo bueno y para lo malo. Rubio ha estado mejor robando balones que defendiendo y con él en pista jugamos de manera extraordinaria en Granada. Eso sí, con reglas FIBA y partidos igualados contar con un base que no anota desde la larga distancia es una rémora muy importante. Sergio Rodríguez tampoco ha estado cómodo y ha abusado del bote en muchas situaciones. Calderón no ha jugado de base contra Francia y apenas en el campeonato. El base que ha dirigido esta generación tan maravillosa no ha ejercido como tal casi en ningún momento. Cuestionable al menos. En el partido decisivo, contar con tres grandes bases no ha garantizado tener los 40 minutos del puesto bien cubiertos.

5. Ibaka y la ansiedad. El nivel tan bajo de Ibaka y Marc Gasol ha sido determinante. Me detengo en Ibaka porque ha mostrado síntomas que ya hemos advertido y observado en algunos jugadores en determinados momentos. Está bien sumar nuevos recursos al juego como el lanzamiento exterior pero reducirse a eso es limitarse como jugador. Ibaka ha jugado con mucha ansiedad porque quería demostrar mucho en poco tiempo. Ha abusado del lanzamiento exterior y le ha faltado un punto de tranquilidad. Será uno de los referentes en el futuro, reboteando, intimidando, anotando cerca del aro y también lanzando de fuera pero como un recurso más, no como la base de su juego.

6. Y ahora. Ahora hay que replantearse la absurda norma de que un entrenador ACB no pueda ser seleccionador, hay que atreverse a denunciar determinado caldo de cultivo creado por la FEB, hay que detenerse en realidades que transmite nuestro baloncesto (esa ausencia de tiradores que viene) y también no olvidar todo lo que debemos a este grupo tan maravilloso que tantos buenos momentos nos ha ofrecido. También veremos lo que queda de Mundial, un campeonato pobre, por cierto, con pocos partidos a destacar. Y ya duele decirlo, porque es el “nuestro”, pero es lo que hay.

Lo que hay y lo que viene

Mircoles, 3 Agosto 2011

Los éxitos de las selecciones españolas sub 20 y sub 18 no hacen sino corroborar el excelente trabajo que se está desarrollando en el baloncesto formativo español en los últimos años. No se puede hablar únicamente de un éxito de la Federación Española de Baloncesto sino como un reconocimiento a entrenadores de formación de clubes y también colegios,  Federaciones territoriales y sobre todo a esos niños y niñas que dedican innumerables horas de su infancia y adolescencia a desarrollarse en una de sus pasiones.

Hay un factor diferencial en estas nuevas generaciones, su carácter competitivo. La mayoría de estos jóvenes está creciendo viendo como muchos compatriotas ganan de manera asidua. Ahora no solo sabemos jugar sino también ganar, ya no parecen temblar las piernas cuando los partidos entran en su fase decisiva.

Cuidado.  Es la hora sin embargo de alejarse de la euforia y de intentar advertir de situaciones adversas que se pueden avecinar. Sería conveniente huir de comparaciones alejadas de la realidad que solo pueden llegar a confundir a los chavales y a su entorno. Que convivan en un mismo equipo jugadores como los Gasol, Navarro y Rudy Fernández es un hecho excepcional que puede que no se repita nunca. Estamos hablando de tener al mismo tiempo a cuatro de los diez mejores jugadores del continente. Quiero decir con esto que debemos saber valorar lo que tenemos y no desvirtuar la percepción de los jugadores que vienen. Parece claro que vienen muchos proyectos de buenos jugadores pero el salto a la excepcionalidad no es nada fácil. Además, si echamos un vistazo a las selecciones inferiores observamos que empezamos a volver a acusar la ausencia de jugadores interiores grandes. Para solucionarlo, la FEB ha estado lista y ha empezado a asimilar jugadores extranjeros captados por equipos españoles en categorías de formación. No solo se trata de Ibaka o Mirotic, los más conocidos sino otros casos como Malick Fall, de Unicaja e Ilmane Diop, jugador de Baskonia, actualmente disputando el Europeo U 16 con España. Absolutamente nada en contra de la medida que solo habla de manera positiva de la previsión de clubes y Federación de anticiparse a carencias futuras que se avecinan. El siguiente paso necesario será conseguir que la FIBA autorice más de un nacionalizado por combinado, en caso contrario el debate Mirotic-Ibaka (sorprendentemente silenciado este año) será uno de los clásicos del verano.

Los vicios de Rudy

Lunes, 31 Agosto 2009

España cerró sus partidos amistosos preparatorios para el Eurobasket de Polonia con una nueva victoria frente a Israel. El partido no dejó grandes detalles y solo mantuvo interés en una primera mitad que volvió a señalar la defensa como el aspecto más mejorable del grupo de Scariolo.

Las preparaciones de España para los campeonatos internacionales repiten el mismo patrón año tras año. Se asume que la FEB tiene que llenar las arcas pero es cuestionable deportivamente que todos los partidos se jueguen en situaciones muy favorables a los nuestros. No estaría mal preparar el Eurobasket jugando contra selecciones de primer nivel como visitantes, con árbitros de sus ligas y sin el animoso público español, siempre dispuesto a ayudar a los chicos de Scariolo en los mínimos momentos de dificultad que padecen.

El partido contra Israel dejó los mejores minutos de Rudy Fernández en esta gira. El escolta de los Blazers está padeciendo los perjuicios de muchos de los vicios del baloncesto americano, esos que también sufrió Navarro y que le hicieron no estar a buen nivel en las Olimpiadas (aparte de que no terminó de adaptarse a las rotaciones de Aíto). El explosivo e híperactivo jugador de la penya ha dejado paso a un escolta más pesado, menos rápido y demasiado especializado en el lanzamiento de tres puntos. Evidentemente, sigue siendo un jugador de primer nivel europero pero esta condición nos obliga a exigirle que no se especialice, que penetre, que asista, que saque faltas, que incomode en la defensa del primer pase y que, por supuesto, siga anotando triples en momentos decisivos.

Crisis, pero no sólo económica

Lunes, 27 Abril 2009

Ya sabéis que no soy un gran fan de la NBA, pero reconozco que ahora mismo miro con envidia el baloncesto americano. Los play offs son un acontecimiento de inigualable emoción, de alardes individuales y de los últimos reductos de orgullo de los grandes campeones.

Asumiendo como desproporcionado el modelo americano de 82 partidos en la Liga Regular, considero mucho más atractivo las series largas de los play offs a diferencia de la ACB donde las eliminatorias decisivas pasarán casi de puntillas. Con las estrellas españolas en la liga americana, los responsables de nuestro baloncesto deberían dar una vuelta a cómo hacer más atractivo un producto que no será inmune a la crisis.

La crisis está en todos los lados, pocos equipos de la ACB están al día en sus pagos, los contratos de imagen llevan meses sin abonarse y todavía no se sabe cuántos equipos descenderán y cuántos perderán la categoría por motivos económicos. Con todos estos ingredientes y sin un ladrillo al que agarrarse, urge imaginación para dar un nuevo impulso a nuestro deporte. La ACB siempre ha sido una competición modélica y una asociación envidiable e innovadora pero pierde pulso mediático por una liga que se desarrolla a miles de kilómetros de distancia.

Por si fuera poco, nada se sabe de cómo va a quedar la organización del baloncesto en las categorías inferiores. Parece intocable la Liga LEB Oro, consolidada y aceptada por público y patrocinadores de sus habituales equipos. Pero después de la LEB Oro todo queda a expensas de la supervivencia de los innumerables equipos que vagan por la LEB Plata, Bronce y EBA. El Circuito Sub 20 parece vivir sus últimos coletazos después de solo cuatro ediciones. De la tan hablada liga de filiales, nada de nada.

Es lógico que el baloncesto acuse la situación económica actual, pero no todos los problemas de nuestro baloncesto son económicos (dudo que la FEB tenga muchos problemas monetarios). Las cosas se hicieron bien en su momento, pero es necesario una revisión completa de modelos de competición, cupos de jugadores, competiciones para jóvenes y organización de las ligas no profesionales. Si no se afina, correremos el riesgo de girar demasiado la mirada al otro lado del atlántico y esperar cada verano cómo nuestros mejores jugadores se reunen para jugar en el combinado nacional.

Seleccionador Scariolo

Martes, 9 Diciembre 2008

Todo parece indicar que Sergio Scariolo se convertirá en el nuevo seleccionador español. El ex técnico de Unicaja acaba de firmar con el Khimki ruso, un equipo de enorme potencial que, de momento, parece ajeno a los problemas económicos que atraviesan los equipos del este de Europa y que permitiría al entrenador italiano compaginar su labor con la de seleccionador español.

Si se confirma la elección de Scariolo, me parecerá un gran acierto de la Federación Española. Por un lado contará con un gran entrenador y por otro manda un mensaje de ambición que acaba con cualquier especulación sobre final de ciclo que se podía cernir sobre nuestra mejor generación de jugadores. Después de Pepu Hernández y de Aíto García Reneses, la contratación de Scariolo significa que la FEB no va a permitir que nuestra selección se aventure en innecesarios periodos de transición que no se corresponden con el potencial de nuestro baloncesto. Si además, como parece el contrato de Scariolo es de larga duración se podrá realizar un trabajo más a largo plazo que  acabe con la inestabilidad del banquillo español de los últimos años.

Desde un punto de vista técnico, la llegada de Scariolo al banquillo de España aportaría un punto de interés ya que su estilo, en mi opinión, es distinto al de Aíto y Pepu. El ya técnico del Khimki es tremendamente detallista en el estudio del rival y apuesta por el rigor táctico como base del éxito de sus conjuntos, rigor del que no huyen Pepu y Aíto pero que quizás en el apartado ofensivo apostaban por situaciones menos sistematizadas que permitían una gran capacidad de improvisación por parte de los jugadores.

En cualquier caso, el perfecto conocimiento del baloncesto español e internacional de Scariolo y su sobrada capacidad para dirigir equipos de primer nivel es el principal aval de un entrenador que ha aportado muchas ideas interesantes a todos los apasionados de este deporte desde su llegada a España y en el que habrá que ver cómo es capaz de implantar su estilo en un grupo de jugadores con muchos hábitos adquiridos y con un grado de entendimiento en el juego muy grande entre muchos de sus jugadores.

Grande España

Domingo, 24 Agosto 2008

Si la final de Los Ángeles 84 ha perdurado en el tiempo, con más razón debería hacerlo esta final de los Juegos Olímpicos de 2008 en Pekín. Hoy podemos decir con todo nuestro orgullo que tal y como pedía Gasol en su anuncio, el mundo admirará a nuestro país.

El mérito del subcampeonato de España viene dado porque ha realizado el mejor partido, con mucho, del torneo frente al mejor rival, frente a todo un equipazo que ha presentado al mundo los nuevos valores de la NBA. Estados Unidos ha necesitado de un súper esfuerzo en defensa y un extraordinario acierto en ataque para vencer a nuestra selección que ha perdido ante la mejor selección americana desde 1992 y al mejor conjunto de atletas que jamás hayan jugado juntos.

España solventó muchos de los errores del primer partido, mejoró en la defensa de los bloqueos directos poniendo a Felipe Reyes a defender a Howard y supo leer mejor las situaciones defensivas de Estados Unidos con un punto mayor de paciencia y de equilibrio en el juego. Además contó con una mayor aportación de Juan Carlos Navarro que, sin duda, merecía un partido como éste y que recordó sus tiempos de júnior ayudando en la posición de base. Navarro se unió en este encuentro a la habitual aportación de Gasol, Rudy, Jiménez y Felipe Reyes que han confirmado en la final su excepcional torneo.

En mi opinión, lo más admirable de nuestra selección en el partido de hoy ha sido su enorme fortaleza mental, capaz de asumir ir perdiendo casi todo el partido frente a un equipo con extraordinario acierto y poderío.

Aunque el partido ha estado marcado por la cuestionable labor arbitral, no hay que poner ni un pero a la victoria americana. Sus jugadores han mostrado un gran sentido colectivo, en especial contra las defensas zonales, donde han castigado los dos espacios más dañinos contra este tipo de defensas, la línea de fondo y el poste alto. También doy mucho mérito a su entrenador, capaz de asignar roles bien definidos a sus 12 estrellas y conseguir que funcionasen brillantemente de manera colectiva.

Esta final será recordada como un brillante fin de trienio mágico para los nuestros. España no debe tener miedo al futuro. Los Ricky Rubio, Rudy, Marc Gasol y los ausentes Sergio Rodríguez, Sada, Claver, Fran Vázquez,  Triguero y Carlos Suárez entre otros aseguran la continuidad de los éxitos que deben seguir contando con la imprescindible aportación de los jugadores de la irrepetible generación del 80.

Por último permitidme un último reconocimiento a la selección argentina, brillante medalla de bronce. Nuevamente el equipo sudamericano ha dado una lección de capacidad competitiva en un grupo que, a diferencia de lo que espero que pase con España, puede estar viviendo sus últimos momentos de gran éxito.

Orgullo, Corazón y el Señor Jiménez

Viernes, 22 Agosto 2008

España jugará la final de los Juegos Olímpicos después de 24 años cerrando un ciclo mágico de los nuestros con tres finales consecutivas en el Campeonato del Mundo, Europeo y finalmente estos Juegos de Pekín.

Nuestra selección ha conseguido la victoria en un partido emocionante, lleno de matices de interés y mostrando una gran capacidad para sobreponerse al extraordiario acierto de los lituanos.

Lituania ha creado muchos problemas a España a través de situaciones de bloqueos centrales aprovechando la extraordinaria capacidad de Jasikevicius en este tipo de juego. Durante más de 30 minutos, los nuestros se vieron incapaces de encontrar una alternativa eficaz para defender esta situación que obligaba a nuestra defensa a abrise demasiado y a conceder demasiado espacio para los terribles tiradores bálticos. España logró mantenerse en el partido gracias al trabajo de sus, con todo el respeto, “obreros”, en especial de Felipe Reyes y Carlos Jiménez y dio la puntilla a los lituanos a través de Gasol y Rudy Fernández que fue el encargado de anotar cuando España consiguió la renta definitiva.

Permitidme unas líneas para el capitán de la selección, Carlos Jiménez. Sí, ya sé que llevo muchos días hablando de él y destacando su trabajo, pero hoy ha vuelto a estar excelso en muchísimas facetas del juego. Jiménez es un jugador de entrenadores más que del gran público pero espero que este encuentro sirva para un reconocimiento más amplio para un jugador que no sólo se ha mostrado ejemplar en el campo sino que empezó a cambiar el rumbo del equipo con sus declaraciones avisando de cuál debía ser el camino correcto del conjunto si quería alcanzar el éxito.

El partido dejó de nuevo la confirmación de que estamos ante una generación de ganadores, capaces de sobreponerse a situaciones adversas en un partido que pintaba bastante mal ante la comodidad ofensiva de Lituania. La final olímpica es un justo premio para dos entrenadores brillantísimos. El primero Aíto García Reneses, que vivirá una final olímpica como premio a una extraordinaria trayectoria, hoy nos dejó una gotita más de su sabiduría cambiando el ritmo del partido con una defensa zonal en el momento oportuno que incomodó sin duda a Lituania. El segundo entrenador, que no debemos olvidar, es Pepu Hernández, de cuya labor durante los dos años anteriores seguro que se ha beneficiado el propio Aíto y que, a buen seguro, está disfrutando del éxito de este grupo que también es un poco suyo.

Pívots, pívots, pívots

Lunes, 18 Agosto 2008

Hizo bien España en revelarse ante lo que estaba sucediendo en el campo. Si el partido hubiera transcurrido como los diez primeros minutos, nuestra selección hubiera empezado a tirar por la borda parte del prestigio acumulado en los últimos tiempos.

El demoledor parcial de 83 a 25 en los últimos 30 minutos del partido puso las cosas en su sitio y dio sentido al principal objetivo que debían buscar los nuestros en el partido, la recuperación de sensaciones positivas para afrontar de la mejor manera el momento decisivo de la competición.

Es difícil valorar este tipo de encuentros entre rivales de tan distinta entidad pero los antecedentes de España en los Juegos Olímpicos hacían necesario que todos nos reencontráramos con la mejor versión del combinado de Aíto García Reneses que, habilmente, hizo múltiples guiños a sus jugadores más necesitados de autoestima durante todo el encuentro.

Ahora llega Croacia, y eso será otra historia. El equipo balcánico es el paradigma de la irregularidad pero tiene talento de sobra para complicar enormemente el partido a España. España es muy superior en el juego interior, donde los Gasol y Reyes se antojan demasiado poderosos para el, aún tierno Barac y el todoterreno Banic (una debilidad personal). La clave, por tanto, será que nuestros jugadores exteriores muestren un mayor grado de estabilidad de la mostrada hasta el momento y sean capaces de limitar la capacidad en el juego uno contra uno de los Popovic, Ukic, Planinic y Tomas.

Además, creo que España debe echar un ojo a cómo Argentina logró sacar literalmente del campo a los croatas. Los argentinos que, junto a los griegos, van poquito a poco alcanzando su mejor nivel a medida que se acerca la fase decisiva del campeonato llevaron el partido a un terreno muy físico y castigaron sin remedio a los croatas en situaciones cercanas al aro, en especial aprovechando la ausencia de un tres alto en el equipo balcánico. Es un buen partido, por tanto, para que tanto Mumbrú como Jiménez logren provocar situaciones de ventaja en el poste bajo para que sus compañeros se puedan beneficiarse de esa labor y para que todos los tiros exteriores vengan generados por el trabajo en situaciones cercanas al aro.

Si España juega con equilibrio en ataque empezará a ganar el partido. En unos Juegos Olímpicos que vuelven a demostrar que el baloncesto cada vez se juega menos en el poste bajo y más en los bloqueos directos, nuestra selección debe decantar el partido desde los pívots y matarlo con los jugadores exteriores. Intentarlo de otra manera puede ser empezar a preparar el viaje de vuelta.