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Archivo de la categoría ‘Final Liga Endesa’

Roles y Trolas

Mircoles, 24 Junio 2015

Me alegra que un tipo normal haya liderado a un grupo para conseguir algo extraordinario. Seguro que peco de corporativista pero no se puede entender esta temporada histórica del Real Madrid sin valorar todo el recorrido desde que Pablo Laso fue designado entrenador del equipo. Desde un mensaje moderado y humilde y manejando con entereza el fuego amigo, Laso ha sabido construir un equipo histórico que ha logrado atraer admiradores y aficionados.

Hay un momento clave en la temporada del Real Madrid que es cuando Laso intercambia los roles de Bourousis y Slaughter. El equipo que ha desarrollado el mejor baloncesto de ataque en Europa en los últimos años elevó su nivel cuando entró en la rotación un tipo que renuncia a intentar anotar cuando está a dos metros del aro. El mensaje afectó en primera instancia a Bourousis pero caló en todo el equipo.

La Final ha evidenciado la diferencia entre un equipo asentado y otro que aún está en modo “búsqueda”. Desde hace tiempo, Laso ha encontrado el rol de todos sus jugadores mientras que Pascual solo ha parecido confiar de manera estable en Tomic. Por ejemplo, Thomas y Lampe han pasado de titulares a muy secundarios. Dudas frente a certezas, confianza frente a inquietud, pasión frente a resignación y también los “Sergios” frente a Huertas y Satoransky.

Reducir la diferencia entre los dos equipos a los bases no sería del todo justo pero actualmente la aportación de Llull y Rodríguez es diferencial y decisiva para explicar esta temporada histórica. Dos jugadores alejados del perfil de base-director que necesitan anotar para encontrar sentido a su juego  y lograr implicarse en otras facetas y que, a diferencia del curso pasado, han llegado al momento decisivo de la temporada en un buen momento físico. Satoransky y Huertas es una pareja magnífica pero que no suma tanto como la de los blancos porque Huertas no acaba de adaptarse a compartir minutos y porque ninguno de los dos es un tirador sólido desde la larga distancia lo que, en determinados momentos, es una limitación importante por los recursos defensivos que permite a los rivales.

Desde la superioridad en la posición de base, el Real Madrid ha consolidado su ventaja con la aportación de sus “segundos” espadas. El trío Rivers, Maciulis y Carroll merece un aparte por su solidez. Rivers ha logrado encajar dejando a un lado cierto espíritu libre y aplicándose en artes que no le venían tanto de serie. Acostumbrado a “buscar” ha acabado entendiendo las ventajas de “esperar”. Algo parecido le ha ocurrido al lituano Maciulis, excelente en defensa y rebote y muy generoso repartiendo juego desde el poste bajo. Carroll puede decir con orgullo que ha sido un factor diferencial en los dos títulos principales del curso. Su recuperación es otro mérito de Laso que ha tenido la habilidad de ponderar más sus virtudes que sus defectos para encontrarle siempre espacio en su rotación. Los buenos minutos de Carroll son fruto también de aquellas veces que tuvo oportunidades cuando sus lagunas defensivas tenían más visibilidad que su aportación en ataque.

Seguro que el Barcelona se reinventará y optará a todos los títulos la próxima temporada. La Final no deja, sin embargo, muchas pistas sobre cuales, serán los pilares del nuevo proyecto. Estará Tomic, que ya es mucho, pero queda por ver quién aportará ese plus de competitividad tan necesario para competir al máximo. Ese empuje que ha aportado Nocioni al Real Madrid y que no parece sumar  Doellman, talentoso pero huidizo cuando los partidos se juegan con el nivel de intensidad y actividad que ha propuesto el Real Madrid y el Barça no ha sabido igualar.

Y también, alma

Domingo, 21 Junio 2015

Esos primeros siete minutos del Real Madrid en el segundo partido de la final son un perfecto resumen de la etapa Laso con ese enorme plus de confianza que ha supuesto el título de la Euroliga. Por supuesto, no había otro mejor hombre para representar este ciclo que Sergi Llull. Llull ha sido ( y veremos si seguirá siendo) “el chico de Laso”.

En las buenas y en las malas, el balear ha sido la apuesta más decidida y sólida de Laso. Desde el primer día aventurócualidades de base,  le dio el mando del equipo y le liberó en los minutos decisivos con la inestimable ayuda de Sergio Rodríguez. Por momentos, incluso pareció que Laso exageraba su apuesta por Llull, dándole más minutos y galones que a dos talentos del nivel de Rudy Fernández y Sergio Rodríguez. Hoy, LLull es mucho más que el jugador que anota cinco triples sin fallo en una final de la Liga Endesa. Es un auténtico líder, que ha sido capaz de mejorar su interpretación del juego y que explota al máximo la enorme personalidad que siempre ha mostrado. Un tipo valiente que, como todos los de su condición, está recogiendo su premio y que ha respondido a la confianza de su entrenador derribando la puerta que separa un buen jugador de una estrella del baloncesto europeo.

Bajo el liderazgo de Llull y la hiperactividad de Rudy Fernández, el Real Madrid está a un sólo paso de proclamarse campeón de la Liga Endesa exhibiendo un juego brillante que no debe esconder algunas debilidades de su rival. El Real Madrid juega con un  nivel de confianza máximo pero también recordando la última final perdida en Liga frente al eterno rival. El Barcelona es víctima de sus dudas, de roles poco definidos en algunos puestos y de una alarmante falta de deseo. Más allá  del dominio en la posición de base que ejercen Llull y Rodríguez, de la movilidad de Ayón que penaliza a Tomic y Pleiss y de la intensidad en defensa del Real Madrid, sorprende el poco entusiasmo del Barcelona por intentar agarrarse al único título al que optan esta temporada. Incluso su técnico, Xavi Pascual parece haber perdido algo de esa habilidad para limitar las cualidades del Real Madrid siempre que jugaba contra los suyos. Todo lo contrario, el equipo de Pablo Laso parece excesivamente cómodo cuando juega contra el Barcelona.

El Palau es la cancha más difícil de Europa por lo que no se puede descartar  que la serie se alargue. Bajo su techo, varios de los jugadores del Barcelona pueden camuflar esa ausencia de carácter competitivo que les lleva pesando fuera de su campo durante toda la temporada. Es improbable que el Real Madrid anote de manera tan fluida fuera de su entorno pero la evolución durante el ciclo de Pablo Laso ha permitido a los blancos saberse adaptar a mayores tipos de partidos. En un año en el que el grupo ha sido capaz de derribar todas sus barreras pendientes, le queda otro reto para culminar su obra perfecta, jugar un buen baloncesto en el Palau Blaugrana.