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Archivo de la categoría ‘Juegos Olímpicos Brasil 2016’

Una escuela de valores

Domingo, 21 Agosto 2016

Es difícil escribir de esta selección sin tener la sensación de haber leído y escuchado todo.  No es tarea fácil mantenerse tantos años en la excelencia por lo que debe valorarse este tercer puesto en los Juegos Olímpicos de Brasil como un éxito indudable de este grupo de técnicos y jugadores que han luchado hasta el límite de sus fuerzas llevando hasta el límite su talento y ambición para compensar el evidente desgaste de sus piernas.

El partido contra Australia ha expuesto muchas de las cualidades que han definido a España durante todos estos años. En especial, aquellas que daban soporte a otras más comentadas pero que son imprescindibles para formar un grupo campeón. España ha demostrado un nivel competitivo admirable y se ha agarrado a un encuentro frente a un rival que le superaba físicamente. El nivel de deseo de jugadores con la barriga llena de títulos conmueve y emociona. Más allá de la calidad de los “nuestros”,  no debe dejar de valorarse su compromiso por defender su trayectoria y por engrandecer, aún más, su legado. Deseo, compromiso y mucha solidaridad, representada como nadie por José Manuel Calderón, impecable en su lenguaje gestual en el banquillo. No soy yo de comparar actitudes con otros deportes pero Calderón es uno de los mejores jugadores de la historia de nuestro baloncesto, con más de 500 partidos en la mejor liga del mundo, vamos que no es un buen jugador entre muchos, un Pedro o Pedrito de la vida para que nos entendamos.

Pau Gasol es el mejor jugador de baloncesto en competiciones FIBA del Mundo, quizás exagero, o no, pero es el que más veces me transmite la sensación de ser “imparable”. En una época de buenos jugadores interiores, Gasol supera a todos y cada uno de ellos en cada partido con la selección. Su capacidad para jugar dentro y fuera y su nivel técnico es un activo de valor incalculable para esta selección. Desconozco si esta cita de Brasil será la última con la selección de Pau Gasol pero conviene no ahorrar en elogios a un tipo que ha hecho de España lo que es y ha sabido encontrar en la selección un grupo de jugadores y entrenadores que le han ayudado a explotar, como en ningún otro sitio, sus infinitas cualidades técnicas y tácticas.

A lomos de Gasol y del descaro de Sergio Rodríguez, España ha sacado un partido adelante frente a una selección australiana que, salvo su petardazo de semifinales, ha demostrado un nivel altísimo en el Torneo. Esta última defensa de España, decisiva para la victoria es un gran reconocimiento para ese trío de amigos que son Llull, Claver y Ricky Rubio. Llull ha tenido un día errático en el tiro pero su generosidad en defensa es imprescindible. Llull se encuentra jugando más cómodo cuando es defendido por bases, cuando saca más ventaja de sus cualidades físicas Claver ha demostrado que tiene hueco en este equipo y ha confirmado su buena costumbre de realizar campeonatos “de menos a más”. Tengo mucha curiosidad por ver si su temporada en el Barcelona le ayuda para “romper” en un jugador mucho mejor de lo que es o por el contrario le “confunde” algo más. Por último, Ricky Rubio, enorme en actividad defensiva pero demasiado timorato y dubitativo en ataque. Los parciales de España con él en pista durante el torneo son más positivos que su actuación individual y también deben ponderarse. Espero mucho de Ricky Rubio en el futuro por su inteligencia para “leer” lo que esta experiencia FIBA le ha enseñado sobre su juego. Sin duda, debe ser uno de los pilares de esta selección en el futuro. La pareja que ha formado con Sergio Rodríguez es muy complementaria.

Ya habrá tiempo de analizar el futuro de España después de estos Juegos Olímpicos pero me gustaría apuntar que esta competición ha reforzado la visión optimista que tenía. Asumiendo que Pau Gasol es insustituible, queda recordar que su hermano Marc no ha podido acudir a Brasil y que le quedan varios años de buen nivel, que Willy Hernangómez ha dado buenos minutos en la competición y que LLull, Rudy Fernández y Sergio Rodríguez son jugadores de primer nivel que siempre han demostrado un gran compromiso con el grupo. En espera de Juancho y Abrines, los Juegos Olímpicos han significado un paso adelante de Nikola Mirotic respecto a lo realizado en el pasado Eurobasket. Sus cualidades refuerzan las de Pau Gasol en ataque pero aún tiene recorrido para ser un jugador más sólido en defensa y rebote. Es joven, lo logrará.

Ayudará para el futuro que siga Sergio Scariolo al frente de la nave. Su manera de entender como dirigir a este colectivo, la capacidad para evolucionar al grupo y de alcanzar el mejor rendimiento cuando toca es admirable. Merece más que un par de líneas, las tendrá.

Francia, otra vez..

Martes, 16 Agosto 2016

¿Qué hacemos con los niños?, ¿Dónde vamos de vacaciones? y ¿Cuándo jugamos contra Francia en baloncesto? pueden ser algunas de las preguntas que se repiten en muchos hogares cuando se acerca el verano. En efecto, el enfrentamiento contra la selección “vecina” en algún cruce decisivo es todo un clásico y se repite cada verano en el último lustro.

España ha vuelto a demostrar en su encuentro frente a Argentina que se maneja perfectamente en los partidos de “todo o nada”. Por eso, porque la “historia” con Francia juega a su favor y por el nivel de sus dos últimos partidos, podemos ser optimistas respecto a las posibilidades de nuestra selección. Conviene estar preparados, eso sí, para un partido durísimo, en el que España tendrá muchos problemas para jugar al mismo ritmo que contra lituanos y argentinos ya que el seleccionador francés sabe que las opciones de su equipo pasan por llevar el partido a media pista, a posesiones largas y donde la superioridad física de su equipo tenga más peso que el mayor talento español.

Comparto con Scariolo la apreciación de que Francia es, después de Estados Unidos, el rival más duro para España. La madurez y el talento de De Colo, en el mejor momento de su carrera, el conocimiento del juego de Parker y Diaw, la intimidación de Gobert y los chispazos de Batum y Heurtel son sólo algunos de los argumentos de un equipo que ha confirmado en los Juegos una irregularidad que ya apuntó en los partidos de preparación. No acaba esta Francia de ser un equipo “redondo” (aunque estuvo a punto de dar un susto a Estados Unidos) pero eso no quita para advertir de su potencial.

España llegará reforzada a su partido de Cuartos de Final. Sus dos últimos partidos han sido de un gran nivel pero Francia puede destapar algunos asuntos tácticos sobre los que se puede dar mejor respuesta. Uno de ellos será la defensa del bloqueo directo que jugarán permanentemente Parker y De Colo. Otro,  la tendencia a abusar del bote que muestra el equipo cuando las defensas rivales suben líneas y  por último, sigue echándose en falta algo más de claridad en el juego sin balón cuando Gasol recibe en situaciones cercanas al aro. El partido tendrá en el rebote uno de los factores claves para conocer su desenlace. Si España domina el rebote, las posibilidades de conseguir superioridades aumentan y muchos jugadores parecen sentirse más cómodos. Destacable en este sentido la contribución de Rudy Fernández. A su habitual actividad defensiva en el trabajo en las líneas de pase, en las segundas y terceras ayudas y en rebote, el balear está añadiendo una confianza en ataque inusual desde hace varios (muchos ) meses. Fernández, en este nivel, es un activo de máximo nivel en Europa y un factor diferencial que convierte a un buen equipo en un aspirante a todo. Buenísima noticia para nuestra selección.

Más allá de la implicación emocional porque juegue España, como aficionado al baloncesto, los partidos España-Francia siempre ofrecen detalles muy interesantes. España luchará por imponer su estilo rápido compaginándolo con la superioridad de Gasol sobre sus pares. Francia intentará trabar el encuentro y evitar que los de Scariolo jueguen con margen desde el comienzo. Será importante que Ricky Rubio muestre la agresividad del día de Lituania para que Parker tenga que preocuparse de “jugar” también en defensa. Sobre la pista varios duelos individuales de primer nivel y muchas cuentas pendientes generadas en los últimos años. Un “clásico” que llega antes de lo que merece el potencial de ambos equipos pero que llega en cuartos de final por la preparación con la que llegaron los dos equipos a esta cita. A disfrutar¡

Ritmo y Equilibrio

Domingo, 14 Agosto 2016

España no afrontó un partido más de Primera Fase contra Lituania sino un todo o nada. En estas condiciones, la fiabilidad del equipo de Scariolo es máxima. No es que se “pongan” a jugar cuando quieran sino que este grupo tiene muy identificada la diferencia entre lo importante y lo fundamental o entre lo eventual y lo definitivo. Veremos, al acabar la primera fase, cuál ha sido el precio de las dos primeras derrotas pero la realidad es que el encuentro contra Lituania deja motivos para la ilusión.

“Es el ritmo, estúpido” que diría aquel. En efecto,  España es otra cuando lleva a los partidos a un ritmo muy elevado tratando de evitar jugar en igualdad en media pista. Jugando rápido, las prestaciones de Ricky Rubio, Llull y Rudy Fernández se multiplican en ataque con el consiguiente refuerzo positivo que les anima para apretar al máximo al jugador con balón y líneas de pase en defensa. Hay pocas líneas exteriores mejor preparadas para este trabajo defensivo que incomoda la circulación del balón y obliga a gastar segundos en acciones intrascedentes al resto de equipos. Desde la actividad defensiva y controlando el rebote, España jugó sus mejores minutos (y casi los mejores minutos de cualquier equipo en el torneo). No hubo espacio para botes sin sentido, ni para malos tiros sino para una gran ocupación de los espacios, generosidad en el pase y un acierto en el lanzamiento que se fue consolidando según aumentaba la diferencia en el marcador. Cuando la cabeza está liberada y el marcador ayuda, la efectividad es más fácil de encontrar.

Una mención especial para Ricky Rubio porque ha demostrado madurez para salir de un momento complicado y por encima de todo por la manera en que lo ha hecho, con arrojo y recordando cuales son las virtudes que debe aportar al equipo. Un guiño también a Scariolo por su confianza intacta en el base catalán después de las dos primeras derrotas. El técnico italiano no ha realizado grandes cambios en sus rotaciones desde el comienzo del torneo pero ha identificado muy bien cuales son los aspectos de mejora que precisaba el equipo. En defensa, ha exigido más agresividad y riesgo a su línea exterior y en ataque, además de una mayor velocidad, y en ataque combina los movimientos para Pau Gasol en el poste bajo con otras acciones que ayuden a que otros jugadores se puedan “meter” en los encuentros.

El próximo y decisivo duelo contra Argentina será una nueva prueba del equilibrio en el juego de España. A priori, la superioridad de Gasol sobre los pívots argentinos es enorme y obligará a que el pívot de los Spurs esté bien “alimentado” pero sería bueno no convertir esta necesidad en una obsesión y confirmar que, con el paso de los días, España está sumando jugadores a la causa. Está por ver cómo afrontan los argentinos su partido, una vez clasificados para cuartos y con mucho desgaste en las piernas de jugadores importantes. Su duelo contra Brasil fue una demostración de carácter y raza pero también dejó ver ciertas debilidades defensivas que hacen pensar que España es muy superior al combinado albiceleste. Si se confirman los pronósticos, España será segunda y jugará contra el tercero del otro grupo (conviene recordarlo) antes que un hipotético duelo en semifinales contra Estados Unidos. No hay espacio para cambalaches esta vez y las dos primeras derrotas tendrían su “premio” pero mejor pensar en ganar a Argentina y luego ya veremos..

El lío de España

Mircoles, 10 Agosto 2016

España se ha metido en un lío. La segunda derrota en los Juegos Olímpicos frente a los anfitriones, Brasil, limita el margen de error del combinado dirigido por Sergio Scariolo. La realidad es que España ha tenido los dos partidos en su mano pero no ha conseguido llevarse ninguno.

Por encima de este dato innegable, lo más preocupante es que la sensación del equipo sigue sin ser positiva y que la derrota frente a Croacia dejó ciertas heridas y dudas en el grupo. Frente a la discreta Brasil, hubo muchos momentos de indecisión, renuncias a tiros camufladas con fintas absurdas y poca claridad en el movimiento sin balón cuando éste llegaba a situaciones interiores en las manos de Pau Gasol.

Ricky Rubio. En esta polarización absurda en la que nos encontramos es difícil analizar detalles de algún jugador sin que te encasillen como “hater” o “lover” . No me parece mal el plan de Scariolo de empezar los partidos con Ricky Rubio para buscar solidez defensiva y reducir las posibilidades de que los bases rivales comiencen demasiado enchufados. Lo cierto es que la nula amenaza de Rubio en el lanzamiento exterior y la actitud de los rivales ante este hecho está pesando en el ánimo, no sólo del base catalán, sino de sus compañeros. No culpo a Rubio de no anotar sino de no intentarlo ni jugar de manera agresiva. En realidad, es un síntoma de esa evolución como jugador que ya he mencionado alguna otra vez que le lleva a ser demasiado académico y mucho menos creativo de lo que acostumbraba. Echo de menos al Ricky Rubio de la “Penya” en ambos lados de la cancha. Alguien debería decirle que en los momentos difíciles hay que volver a los orígenes. Aún está a tiempo.

Que nadie entienda el párrafo anterior como que la situación de España se debe exclusivamente a la actuación de Rubio. En absoluto. En defensa, falta constancia en el esfuerzo y en ataque se precisa mayor voluntad por jugar en transición, además de conceptos más claros en la circulación de balón. El equipo tiene muy identificado cual es el plan A, el que debe ser, Pau Gasol, pero falta por construir como ese plan puede enriquecer a más jugadores y otras alternativas que, a la vez, puedan liberar a Gasol de la responsabilidad durante algunos minutos. El ciclo exitoso de España se ha basado en este equilibrio que permitía espacio para brillar a sus estrellas a la vez que sacaba el máximo partido a las características de otros jugadores.

Scariolo apuntó frente a Brasil alguna idea nueva respecto al partido frente a Croacia. Utilizó una defensa en zona durante varios minutos además de equipos más “bajitos” con la idea de tener más jugadores exteriores capaces de generar superioridades. La realidad es que ninguna de las ideas lució mucho, entre otras cosas, porque el escaso acierto en el lanzamiento fue haciendo mella en la confianza de un grupo que reduce sus momentos de inspiración a las fases creativas de Sergio Rodríguez.

España debe marcarse objetivos a corto plazo, el primero de ellos ganar un partido cuanto antes ( en este sentido beneficia que el próximo partido sea contra Nigeria), a partir de ahí, mejorar el ritmo de juego y el trabajo de los jugadores sin el balón. Estos jugadores son ganadores pero también se incomodan con las derrotas. Entiendo que Scariolo piense en seguir apostando por las ideas que traía y quiera dar un margen a la rotación que tenía pensada, pero en estas situaciones a veces ayuda alguna cara nueva que aporte ilusión y, sobre todo, decisión.

No sé si más minutos de Calderón, o si algún momento de Llull como base, quizás comprobar si Abrines cumple con el rol de tirador que fue decisivo para incluirle entre los 12 elegidos o probar con Reyes de titular para que, después con Mirotic, el equipo acuse menos la convivencia de los suplentes. Lo cierto es que parece que alguna pieza habrá que tocar. Confío en Scariolo, se lo ha ganado de sobra en su trayectoria con la selección.

Río en 10 nombres

Lunes, 1 Agosto 2016

En muchos casos no son los mejores jugadores de sus selecciones, pero por unos motivos u otros, los Juegos Olímpicos de Brasil pueden significar para estos hombres una reivindicación y un paso adelante en sus carreras. Todos son extraordinarios jugadores que, en su mayoría, no lideran todavía a su selección pero que tienen en esta competición la oportunidad de empezar a cambiar su rol.

Sergio Scariolo ha confirmado que Ricky Rubio será el base que comience los partidos durante la cita olímpica. El reto del jugador de los Timberwolves será sin embargo ser el director de juego en los momentos decisivos de los partidos. Me gustaría que el adjetivo que se asocie al juego de Rubio sea el de “brillante” y no el de “correcto” que le acompaña con más frecuencia últimamente.

Demarcus Cousins. Ese es mi hombre de Estados Unidos. Lo sé, no es el mejor jugador pero en un equipo que lanzará más de 30 triples cada partido, me apetece ver si Cousins confirma lo que apuntó en el Mundial de 2014 y muestra su versión más demoledora y diferencial ante los grandes pívots que acudirán a la cita olímpica. Probablemente el mejor pívot del mundo en estos momentos.

Francia es una de las selecciones favoritas para conseguir medalla en los Juegos. Nuestros vecinos presentan una gran capacidad atlética y muchos jugadores capaces de generar anotación para ellos y para los demás. Entre ellos, la temporada de Nando de Colo merece que le destaquemos y pensemos en él como uno de los referentes a la altura del mismísimo Tony Parker. De Colo viene de ser MVP en las últimas competiciones que ha disputado y por qué no pensar que pueda repetir galardón en Río de Janeiro.

Fortaleza, poderío y mucha personalidad. Nikola Jokic es uno de los referentes de otro de los candidatos, Serbia. El jovencísimo pívot de los Nuggets ya ha dejado su tarjeta de visita en el preolímpico. Los Juegos nos ayudarán a dimensionar mejor a un jugador que, sin mucho ruido, está tirando abajo todos los obstáculos que se le plantean en su carrera.

Mindaugas Kuzminskas debe dar un paso más en su trayectoria en la selección lituana. Hasta ahora, Maciulis demostraba más capacidad competitiva y de liderazgo en el equipo nacional. Kuzminskas debe ser uno de los mejores aleros altos en Río y dejar atrás esas dudas sobre su escasa presencia en el juego en los momentos más calientes de los partidos. ya que habitualmente, el nuevo jugador de los Knicks empieza muy enchufado los partidos pero se va disolviendo con el paso de los minutos.

Dario Saric es otro de los jugadores europeos que dará el salto a la NBA después de los Juegos Olímpicos. Saric parece preparado para el reto. Su actuación en el preolímpico fue decisiva para que Croacia venciera a domicilio a Italia. Junto a Bogdanovic liderará a una selección que, salvo sorpresa, echará en falta a un buen base para optar a los puestos de privilegio.

Raulzinho Neto no será probablemente el base titular de Brasil pero tendrá la responsabilidad de evitar que el equipo se “caiga” cuando Marcelinho Huertas no esté en pista. Neto siempre me ha parecido un gran talento pero me deja dudas su evolución después de un año complicado en los Jazz en una etapa de su formación donde parece imprescindible que dispute minutos y se muestre más sólido y constante en su rendimiento.

Bastante menos talento que Neto tiene Matthew Dellavedova, pero éste siempre podrá presumir de ser campeón de la NBA y de haberse hecho un hueco en la mejor competición del mundo por su digamos “dureza” defensiva. Dellavedova  es un jugador con grandes limitaciones pero dos virtudes de la que carecen otros bases más talentosos, confía mucho en sí mismo y es un gran competidor. No bastará para que Australia opte a medallas pero seguro que dan más de un susto a equipos más poderosos.

En la última ocasión de ver jugar con Argentina a los dos mejores jugadores de su historia, Ginóbili y Scola, Facundo Campazzo tendrá la responsabilidad de ser el base que dirija a la albiceleste. Campazzo tendrá en estos juegos la oportunidad de dar respuesta a determinadas dudas sobre su techo como jugador y si se trata de un tipo “vistoso” capaz de liderar a buenos equipos o si está preparado para enfrentarse a los mejores bases del mundo.

Ike Diogu será el referente de Nigeria, actual campeón africano. Diogu parece haber superado problemas físicos que le han acompañado últimamente y tendrá en sus manos la difícil tarea de que Nigeria pueda competir en cada partido. Nigeria es el principal exponente de las virtudes y carencias del baloncesto africano. Buena capacidad atlética pero poco conocimiento del juego, escasa capacidad de lanzamiento y bases muy lejos del nivel que se requiere en estas competiciones.

Deberes y poderes

Viernes, 22 Julio 2016

Entiendo que no debe haber ningún motivo de preocupación por las dos derrotas de España frente a Lituania en partidos de preparación para los Juegos Olímpicos. Si algo merece Scariolo y su trayectoria al frente del equipo es confianza en la manera en la que ha sabido evolucionar al grupo con el paso de los días. Entiendo, sin embargo, la inquietud del técnico italiano por lo anómala de una preparación determinada por los problemas físicos de varios jugadores, ausencias “burocráticas”  y el cambio de equipo de muchos de los convocados. Sin duda, no es la mejor manera de preparar una cita tan importante pero aun hay tiempo para afinar y encajar todas las piezas pendientes.

De los partidos de preparación se pueden deducir varios aspectos relacionados con la rotación. El primero de ellos es el papel más secundario de Navarro y Calderón, que seguro dispondrán de minutos pero dejarán el rol de “titulares” para jugadores como Llull, Ricky Rubio o Sergio Rodríguez. Sobre este trío recaerá el peso de la “generación” de juego y ventajas para sus compañeros. Rubio aporta más solidez defensiva que Rodríguez pero éste tiene más creatividad y mayor capacidad de anotación. Aún es pronto para realizar evaluaciones categóricas pero me sigue “inquietando” la evolución en el juego de Ricky Rubio y en especial como determinadas carencias de su juego tienen peor “camuflaje” con reglas FIBA. Me gustaría ver una versión más desenfadada y menos académica de Rubio, limitado por su escasa amenaza en el lanzamiento exterior en un baloncesto que camina en la permanente búsqueda de espacios y oportunidades para encontrar las mejores opciones de lanzamiento posible.

Víctor Claver es otro de los jugadores que tendrá un papel importante por su versatilidad defensiva. En estos partidos está mostrándose desacertado en ataque pero el valenciano es un perfil de jugador muy necesario en esta selección, carente de centímetros en la posición de alero alto y en la que Mirotic y Reyes pueden tener problemas ante determinados perfiles de “cuatros”. Me está gustando el paso adelante de Willy Hernagómez que ha aprovechado la ausencia de Gasol para coger confianza aunque debe corregir ciertos despistes defensivos que harán que Scariolo se piense en determinados momentos su presencia en la pista o apostar por Felipe Reyes en la posición de “cinco”.

La inclusión de Gasol como referente ofensivo principal es el aspecto en el que trabajará Scariolo estas semanas en ataque además de una mayor fluidez en la circulación de balón, optimizar la utilización de los botes y una mejor ocupación de los espacios. Hasta el día 7 de agosto, España deberá conjuntar sus dos “almas”, la natural que le sale a determinados jugadores, un juego rápido y poco especulativo que abanderan los jugadores del Real Madrid, y  el “orden” que proporciona tener a un Pau Gasol que acostumbra ser el mejor pívot en todas las citas internacionales que disputa. Es absurdo tener a Gasol y no pensar que deba ser el pilar de todo el juego ofensivo pero también hay que reconocer que muchos de los exteriores como mejor se expresan es jugando en campo abierto.

El trabajo pendiente en  defensa pasa por ajustar algo más las defensas alternativas (falta más actividad en la defensa en toda la pista) y seguir afinando el trabajo colectivo para compensar determinadas carencias físicas que penalizan en determinadas situaciones. Por las características del equipo, conviene ser más intensos en la defensa de la circulación del balón porque hay varios jugadores que pueden sufrir en la defensa de “uno contra uno” y sin Gasol en pista no contaremos con ningún jugador capaz de cambiar tiros. En general, eso sí,  pienso que en defensa el equipo está más sólido que en otras preparaciones a estas alturas.

Veremos como evoluciona el equipo de aquí a los Juegos Olímpicos. Este grupo nos ha demostrado que todos los análisis previos al momento de la verdad hay que ponerlos en cuarentena. Son jugadores experimentados que saben cuando tienen que rendir al máximo. En cualquier caso, conviene que no se fíe todo a esta cualidad ya que los Juegos tendrán una exigencia máxima a nivel táctico y físico.

Imbatibles o casi…

Jueves, 30 Junio 2016

Ya conocemos la relación de 12 jugadores que defenderán el título olímpico de Estados Unidos en Río de Janeiro. No es la mejor selección posible, ni mucho menos, pero sin duda es la máxima favorita y por tanto estaríamos ante una sorpresa mayúscula en el caso de que no se llevaran el título.

Sin rascar mucho y en un primer vistazo, la selección la componen dos bases, dos pívots y ocho “todoterrenos” versátiles capaces de defender a jugadores de varias posiciones e imprimir un ritmo de anotación inalcanzable para el resto de equipos.

Kyrie Irving será uno de los líderes del equipo. Es un jugador de la máxima confianza de Mike Krzyzewski y en el Campeonato del Mundo disputado en Madrid ya demostró su personalidad y como su habilidad y amenaza en el lanzamiento exterior marcan diferencias. Kyle Lowry será el base suplente. Admiro la evolución y carácter competidor de este jugador y su capacidad para hacerse un hueco en la élite del baloncesto pero no le reconozco un rol de súper estrella. Lowry no es un mal tirador pero tampoco es un lanzador consistente por lo que es probable que encuentre problemas ante determinados planteamientos defensivos más usados en el baloncesto FIBA que en la NBA.

Si adoptamos un enfoque clásico diríamos que Thompson, Butler y De Rozan son los “escoltas” de esta selección. La experiencia de Thompson en el combinado nacional y su condición de mejor tirador hacen pensar que será el que más minutos dispute en este puesto. Me gusta la presencia de Butler, apetece ver la personalidad que demuestra rodeado de tanto talento y si es capaz de tener un rol en minutos más importante que el de De Rozan.

La posición de “alero alto” es la que acumula mayor talento. Tanto como para pensar que dos jugadores del trío Durant, Anthony y George compartirán mucho tiempo en pista para “abrir” el campo. Kevin Durant y Carmelo Anthony tienen experiencia  ante rivales “FIBA” y deben ser los referentes de esta selección mientras que la presencia de Paul George tiene un punto simbólico por la gravísima lesión que sufrió con su selección.

Harrison Barnes debe ser el “patito feo” de este grupo. Sería titular en el resto de selecciones pero en Estados Unidos probablemente sea el jugador que menos minutos dispute con permiso de un De Andre Jordan que tendrá su impacto en el juego defensivo por la agresividad que permitirá a sus compañeros exteriores sabiendo que estarán protegidos por su envergadura. A priori, el peso del juego interior recaerá en Draymond Green y un Demarcus Cousins que es otro de los atractivos (por lo menos personal) de este combinado. Cousins, sobre el que los árboles de su carácter no dejan ver el bosque de su potencial tendrá muchos retos durante la competición ya que son varios equipos los que presentan un juego interior poderoso.

Los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro serán la última cita de Coach K con la selección de Estados Unidos. Será una buena oportunidad para confirmar un legado impresionante. Krzyewski ha consolidado  un juego  basado en el lanzamiento de tres puntos,  en sistemas ofensivos poco complejos, defensa toda la pista  y privilegio de la calidad y el talento respecto a estructuras de quintetos más clásicas. Por encima de todo, se agradece el respeto con el  que Mike Krzyzewski ha tratado las competiciones y rivales. No es fácil manejar un grupo de jugadores acostumbrados a ser los líderes de sus franquicias, la maestría de Coach K en este sentido ha sido admirable.