Blogs

Archivo de la categoría ‘lakers’

Los tiros de Bryant

Mircoles, 5 Noviembre 2014

Es admirable el esfuerzo de Kobe Bryant en este comienzo de temporada de la NBA. El escolta de los Lakers, prácticamente inédito el curso anterior, ha llegado a estos partidos en un buen momento de forma. Convencido de que necesitaba mayor agilidad para luchar contra el paso del tiempo, ha perdido masa muscular y a sus 36 años parece en condiciones de rendir a buen nivel durante varias temporadas más.

La determinación y ambición con la que juega Bryant tienen un punto emocionante. Un tipo que lo ha ganado todo, que es capaz de perseguir un balón más allá de las primeras filas de espectadores y que lucha cada noche contra equipos de mucho mayor potencial que el suyo. Debe reivindicarse este comportamiento del jugador de los Lakers y ponerlo en perspectiva con la carrera de uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. No todo en la vida son play offs, All Star y títulos sino por encima de todo el orgullo y la ambición de dignificar una trayectoria y el respeto a la competición que ejemplifica Bryant.

Dicho todo esto, tengo serias dudas de que el desbordante protagonismo de Bryant en los Lakers sea del todo positivo. Claro está que es difícil que no destaque mucho sobre el resto de sus compañeros, la mayoría de ellos de nivel bastante bajo, pero el equipo aun no conoce la victoria y no logrará muchos triunfos si la confianza de los compañeros de Bryant no se ve reforzada por una actitud más colaborativa del líder del equipo.

Veo el último partido de los Lakers y  creo que los 39 puntos que anota el escolta son los que hacen que su equipo tenga opciones de victoria pero que puede que los 37 tiros que realiza para lograr esos puntos empiezan a construir derrotas futuras. Desde la marcha de Phil Jackson se echa en falta en el equipo californiano un liderazgo sólido desde el banquillo que ayude a construir algún cimiento que evite que cada temporada sea un “comenzar desde cero”. Bryant debería ser partícipe de esta idea y saber que, en muchos momentos, algo menos de él mismo podría significar algo más del grupo. El número de tiros por partido de Bryant no se ha visto reducido en la misma proporción que sus minutos en cancha.

El legado del último título conseguido por San Antonio Spurs ha reforzado la idea de muchos equipos en la NBA que buscan su máximo nivel reforzando mecanismos que beneficien la colaboración, la correcta distribución de los espacios y la utilización del pase como elemento decisivo para conseguir buenas opciones de anotación. Algo está cambiando en una competición bajo mi punto de vista más rica y menos previsible porque permite mayor protagonismo a un mayor número de jugadores. No es tan fácil adivinar como hace unos años qué jugador será el máximo anotador de cada equipo cada noche.

Los Lakers son una excepción a este hecho, sin duda, porque carecen de jugadores de primer nivel que cuestionen el rol de Bryant pero también porque la actitud de éste no favorece que aparezcan jugadores de este perfil ni que sea fácil que se sumen a la franquicia. Veremos el papel que adopta el entrenador de los Lakers, Byron Scott en esta historia y si tiene la capacidad y el arrojo para no dejarse arrastrar por la enorme corriente que provoca Bryant al intentar erigirse en el único salvavidas del grupo.

Pau por aquí, Pau por allá

Martes, 7 Enero 2014

El culebrón “Pau Gasol” domina la atención mediática estos días. Todo hace indicar que el mejor jugador español de la historia es el elegido por los Lakers para iniciar una reconstrucción sobre la que se deben mantener todas las dudas del mundo visto el acierto de sus dirigentes últimamente.

Hay varios aspectos que justifican la incomodidad de Gasol con los Lakers. Desde el frustrado traspaso por Chris Paul, el ex jugador del Barcelona siempre ha estado en medio de negociaciones  y rumores  que le situaban fuera de los Lakers. En el caso de Gasol pesa más su contrato que  su enorme influencia en los dos últimos títulos de la franquicia y el fin de su etapa en los Lakers parece bastante cercano. La realidad es que son demasiados meses con el cartel de “transferible” a cuestas y muchas operaciones frustradas en las que el nombre de Gasol ha estado encima de la mesa.

Entendible, por tanto, que el jugador catalán esté cansado de sentirse permanentemente señalado y por qué no decirlo, degradado, porque en un año y medio ha pasado de querer ser cambiado por uno de los mejores bases de la competición a verse envuelto en unas negociaciones que le mandaban a Cleveland a cambio de un jugador que iba a ser despedido por su nueva franquicia en unos días. Este aspecto me parece interesante y poco comentado. Ahora mismo no parece ser muy alta la valoración de Pau Gasol en la NBA, o quizás habría que decir que lo que parece poco atractivo es su contrato, por eso habrá que esperar a que Gasol adquiera la condición de Agente Libre para conocer cuál es su estatus actual en una competición que no anda sobrados de jugadores con la inteligencia, capacidad de pase y conocimiento del juego del español.

Escribe un seguidor de los Lakers, por lo que no soy dudoso respecto a lo que significa jugar en esta franquicia. Sin embargo, no comparto ese aire victimista que tiende a interpretar su salida del equipo como un paso atrás. Desgraciadamente, detrás de los actuales Lakers hay pocas cosas, por lo que puede ser interesante una franquicia que revitalice el ánimo del español y que sepa asumir sus cualidades para crecer en torno a él. Gasol fue decisivo para que los deprimentes Grizzlies jugaran Play Offs y ayudó a los Lakers a conseguir dos anillos impensables sin su presencia.  Su siguiente reto debe ser hacer mejor a la franquicia donde aterrice. Para ello deberá mejorar físicamente (lesiones aparte, no está bien) y defender con orgullo su carrera. Eso, o volver a Europa, donde su llegada tendría un efecto tremendo en el mapa del baloncesto continental.

Ricky y Pau

Lunes, 11 Noviembre 2013

Un punto de nostalgia en este partido que han disputado los Lakers de Pau Gasol y los Timberwolves de Ricky Rubio. Nostalgia, o quizás pena, por ver esta plantilla del equipo californiano, escasamente competitiva,  mezcla de jóvenes animosos pero con poco talento y veteranos muy lejos de sus mejores días. Lo raro del tema es que uno ya no se sorprende de que los Wolves ganen en Los Ángeles, algo lógico si comparamos los rosters actuales de ambos equipos y la situación particular de los dos jugadores españoles de ambos equipos.

El comienzo de temporada de Pau Gasol es claramente decepcionante (algo que quizás ya se anunciaba desde esas fotos de hace unos meses con algunos kilitos de más) y no le ayudará a continuar en la franquicia como es su deseo. El tiempo pasa para todos, también para el mejor jugador de nuestra historia, pero hay maneras de retrasar sus efectos y no parece que el verano de Gasol le haya ayudado a llegar en perfectas condiciones a estos primeros partidos. La ausencia de Bryant y la “espantá” de Howard permitían a Gasol la oportunidad de reivindicarse como un jugador capaz de liderar a un equipo muy necesitado de referentes. El Pau Gasol actual es un jugador errático porque físicamente está lejos de sus mejores momentos. Esa falta de tono físico repercute en su acierto y en su toma de decisiones donde convive con la duda más tiempo que nunca. Es seguro que el jugador español mejorará con el paso de los partidos y con la vuelta de Bryant pero, a día de hoy, relacionar a estos Lakers con los Play offs parece una broma en toda regla. Se avecina reconstrucción en toda regla en los Lakers y miedo da de pensarlo vistas las últimas decisiones de sus dirigentes.

El rendimiento de Pau Gasol en la NBA está muy condicionado por su estado físico, por su entorno, y por lo difícil que resulta encontrar estímulos cuando has alcanzado de sobra todos tus objetivos. Esos condicionantes son muy distintos en el caso de Ricky Rubio. El ex jugador de Penya y Barça está en un equipo perfecto para sus condiciones que le otorga un rol imprescindible para su desarrollo y su confianza. Ricky sigue teniendo un gran problema con el porcentaje de tiro pero su entrenador y sus compañeros adoran contar en pista con un tipo que aporta generosidad, buenísimas lecturas en el juego dos contra dos y muchísima habilidad para recuperar balones. Los Timberwolves cuentan con un quinteto titular equilibrado que puede pintar la cara a cualquier conjunto de la Liga. Su banquillo y su escasa consistencia defensiva impide que pensemos en ellos como algo más que candidatos a los últimos puestos de Play Offs.

El reto de Rubio pasa por no dejarse llevar por lo complaciente que resulta tener muchos minutos en pista. El objetivo de acabar la temporada con más victorias que derrotas debe ser el impulso que le ayude a intentar no limitarse en su evolución. Está más que asumido que el juego de la NBA penaliza menos aquellos aspectos técnicos y tácticos en los que tiene más problemas, pero no por ello debe dejar de pensar en seguir trabajando por ser más consistente en el lanzamiento. Seguro que lo hará, su trayectoria en este sentido invita al optimismo.

Un engaño

Lunes, 29 Abril 2013

Alguien ha comentado o escrito que los Lakers quieren construir su futuro en torno a Dwight Howard, que será la piedra angular de una nueva etapa tras el liderazgo de Kobe Bryant. A día de hoy demasiada responsabilidad para un tipo que, con muchos compañeros lesionados,  se autoexpulsa en el último partido de la temporada y no tiene muy claro si quiere prorrogar su compromiso con la franquicia. Howard es un jugador con unas excelentes condiciones cuyo sentido de la responsabilidad le impide liderar ningún proyecto porque carece de la cualidad más importante para desarrollar con éxito cualquier profesión, la pasión.

He conocido a bastantes jugadores que se dedicaban al baloncesto porque pensaban que era lo mejor que podían hacer. Al final, más temprano que tarde su falta de interés por el juego o mejor dicho, por la competición, les ha impedido progresar y han alcanzado su plenitud demasiado pronto. Es lógico, la competencia es brutal y la profesión es tan bonita que hay mucha gente que se deja la piel por agarrarse a cualquier oportunidad que se les ofrece, muchos de ellos dejarán su vida deportiva sin ganarse ningún Titular pero tendrán la conciencia tranquila de que no abandonaron voluntariamente ningún partido y que jugaron cada minuto respetando los principios de responsabilidad que deben primar en cualquier deporte colectivo.

De momento, Howard no puede ser considerado de otra manera que un engaño. En este mismo espacio, he defendido sus extraordinarias condiciones, incluso sería muy debatible la manera en que los Lakers han encajado en su Sistema de Juego las posibilidades que ofrece disponer de un jugador como él. La realidad es que es triste que un tipo con tanto por ofrecer transmita tanta apatía y desinterés por superarse.

Hay algo muy positivo en Dwight Howard. Su ejemplo debe advertir a muchos otros jugadores que piensan que con tener grandes condiciones ya está todo el trabajo hecho. En la mayoría de los casos será suficiente para obtener grandes contratos pero los verdaderamente grandes han sido aquellos a los que nunca se les ha cuestionado el dinero que ingresan.

Es cierto, el año de los Lakers ha sido tan desastroso que no deben perder un minuto en pensar cómo reconstruirse para rendir de acuerdo a las expectativas que genera su historia. Es lógico que para ello puedan pensar en recurrir a aquellos recursos que tengan más a mano, quién sabe, quizás no todo esté perdido con Howard, aunque quizás merecería la pena explorar otras posibilidades, incluso alguna a la que le guste jugar a baloncesto.

¿Nos hemos pasado con D´Antoni?

Jueves, 18 Abril 2013

Pues eso, ¿no hemos sido demasiado duros con un entrenador que ha ganado 30 de sus últimos 40 partidos?. Sí, lo sé, son los Lakers, pero estos Lakers de piernas cansadas, banquillo limitado y con muchos problemas de lesiones a lo largo de toda la temporada (Primero Nash, luego Pau, el hombro de Howard siempre dando guerra y finalmente la dramática lesión de Kobe). Ahí van varios apuntes que podrían ayudar en la respuesta.

Esa boquita… y la de los demás. El bueno de Mike no ha sido muy prudente delante de los micrófonos y ha exhibido poco tacto y poca inteligencia. Quizás no ha demostrado mucho respeto a la trayectoria de Pau Gasol. Eso sí, para ser justos, Pau tampoco se ha quedado corto, aunque ya sabemos que el límite que tienen los jugadores para “desbarrar” siempre se considera mayor que el de los entrenadores. A la fiesta se sumó incluso Ricky Rubio al que se le jaleó su pública defensa a Pau Gasol criticando a D´Antoni. Evidentemente cualquiera es libre de decir lo que quiera aunque ya me hubiera gustado a mí ver qué decían los que jalearon a Ricky si el técnico de los Lakers hubiera criticado por ejemplo el porcentaje de tiros de campo de Rubio. Ya os lo digo yo, hubieran dicho “Que D´Antoni se dedique a lo suyo”, pues eso.

El estilo D´Antoni. Pocos entrenadores hay más identificados con una forma de entender el juego que Mike D´Antoni. Un par de semanas bastaron para descubrir que su ideario no era el más adecuado para esta plantilla. Ahora mismo los Lakers juegan con los sistemas de su técnico al ritmo que demandan los jugadores. Aún así, el técnico de los Lakers siempre se ha sentido más cómodo cuando ha contado con un “cuatro” más móvil y con mayor capacidad para anotar desde larga distancia que Gasol. Dicho esto, es justo destacar que la convivencia en el juego entre Gasol y Howard ha progresado enormemente en las últimas fechas. Entonces, no me queda claro si el bajo rendimiento de Gasol era culpa de la propuesta de D´Antoni o del propio jugador. En mi opinión D´Antoni no explota los mejores espacios para Gasol pero éste tiene capacidad para jugar un gran baloncesto incluso en esas condiciones, por lo que aunque suene simple el principal responsable del bajo rendimiento de Pau Gasol era él mismo,  como lo es de los maravillosos partidos que han sido decisivos para que los Lakers jueguen Play Offs.

¿Entonces?  Pues eso, que a estas alturas aún no he respondido a la pregunta del título, ¿Nos hemos pasado con D´Antoni?. La respuesta sería que No, porque el técnico ha tocado a uno de los nuestros y por ahí no pasamos, aunque también podíamos pensar que tenemos la piel muy fina y confundimos respetar a los mitos con cerrar de vez en cuando los ojos. Otra cosa es el anuncio de los Lakers de que D´Antoni será su entrenador la próxima temporada, igual pelín precipitado andando el tío Phill libre….

El cascabel de los Heat y el reto de los Lakers

Lunes, 18 Marzo 2013

A estas alturas de la temporada, metidos de lleno en el último tercio de la Liga Regular, dos aspectos fundamentales llaman mi atención en la NBA. Por un lado, la fabulosa racha ganadora de los actuales campeones, los Miami Heat y por otro la lucha de Los Angeles Lakers por prolongar su temporada en los play offs.

He visto muchos de los partidos de Miami Heat en estas semanas y las sensaciones de solvencia del grupo van incluso más allá de los resultados. El equipo funciona con unos roles muy determinados, para mi gusto incluso demasiado programados (rotaciones idénticas casi cada partido), donde cada jugador sabe perfectamente lo que se espera de él en cada momento. No es sólo la sensación de dominio que transmite Lebron James y la madurez de un Wade que compensa el descenso en la explosividad de sus piernas con una mejor toma de decisiones respecto al jugador que aterrizó en la Liga, sino la capacidad de los secundarios de aportar exactamente lo que se espera de ellos en cada momento.

Hay que rascar un poco  más allá del “Big Three” para entender el éxito de los Heat y fijarse en la aportación reboteadora de Haslem, la capacidad para abrir el campo de Allen y Battier y el fenomenal rendimiento que está ofreciendo Andersen, cuyo refuerzo demuestra una buena capacidad de maniobra en los despachos de un equipo con déficit de centímetros en las posiciones interiores. Miami es el máximo favorito para el título, en mi opinión sólo un buen plan de los Thunder podía alejar a Lebron James de su segundo campeonato pero dejemos el tiempo correr y para empezar veremos dónde se detiene esta racha ganadora de los de Florida.

Miami Heat es un grupo con alguna súper estrella que permite que muchos secundarios se pongan en valor, esa es la clave de su éxito, todo lo contrario que Los Ángeles Lakers, un colectivo con varios All Star poco avenidos deportivamente y en el que pocos jugadores de banquillo logran aportar de manera consistente en el juego. El caso es que, la desgracia en forma de problemas físicos de los californianos, con lesiones de Pau Gasol y Kobe Bryant de por medio puede ser un buen punto de partida para que más jugadores se sientan útiles y den el último empujón para que el equipo juegue Play Offs, eso y que Nash y sobre todo Howard sean capaces de consolidar la mejoría en su rendimiento de las últimas semanas.

Kobe Bryant merece que su temporada regular más meritoria del último lustro tenga continuidad, el sexto puesto de la Conferencia Oeste debería ser el objetivo, después, probablemente los Clippers, ¿a qué suena bien?.

La Banda de Mike

Jueves, 24 Enero 2013

La Banda de Mike viste color púrpura y oro y desafina una de cada dos noches en distintas ciudades americanas. Aún llevan puesto el nombre de los Lakers en su camiseta pero algunos recordamos que aquello era otra cosa.

La decepcionante temporada de Los Ángeles Lakers no deja de ser noticia. Lo preocupante ya no es que cada vez estén más lejos de los puestos de Play Offs sino que su juego no evidencia síntomas de ningún progreso, más bien de todo lo contrario. No es un problema de piernas, de físico ni de talento, sino de actitud. Los jugadores ni están ni se les espera, ni creen ni quieren creer en lo que les propone Mike D´Antoni y de esta manera predecir una mejora a corto plazo parece una aventura demasiado arriesgada.

D´Antoni. Hombre, parece que bien, bien,  no lo está haciendo. Da la sensación que desde que se hizo cargo del equipo nunca creyó que con estos jugadores pudiera jugar el baloncesto que a él le gusta. Se le puede acusar de rigidez en su método y de no haber creado una defensa colectiva sólida (enorme reto con las carencias estructurales del equipo en este sentido). Es verdad, no ha mejorado en nada al equipo de Mike Brown que, por lo menos daba la sensación de estar más predispuesto en defensa. El peor enemigo del entrenador son las dudas. Estoy casi convencido que D´Antoni siempre ha pensado que para su baloncesto la convivencia de Gasol y Howard le restaba velocidad y amenaza en más espacios del campo. Tiene todo el derecho del mundo a pensarlo pero ha dudado de su apuesta y por el camino ha generado heridas casi irreparables con jugadores como el español. D´Antoni es un técnico muy identificable con un método, algo que debían saber quienes le contrataron, pero nadie ha puesto más en cuestión sus ideas que él mismo. La duda es un elemento imprescindible para desarrollarse en cualquier ámbito profesional pero deben terminarse una vez se cierra la puerta del despacho. La decisión de empezar con Pau Gasol en el banquillo (que no es tan grave señores) parece ese grito ahogado de “voy a perder con mis ideas”, hasta llegar a esta decisión muchas cosas se han podrido en los Lakers.

Gasol y el debate.  Es curioso todo lo que se escucha y lee en torno al jugador español. Hace mucho tiempo que el gris desapareció de la escala de colores cuando se habla del mayor de los Gasol. Estamos en un punto dónde si dices que está jugando mal te cuestionan y te acusan de dudar de él y no valorar su trayectoria. Por otro lado si argumentas que los espacios que ocupa no le permiten desarrollar su mejor rendimiento parece que intentas excusarle y atribuir todos sus males a su técnico. Pelín cansino todo. Pues bien, Gasol no está jugando nada bien. Físicamente no se le aprecia en las mejores condiciones y se ha encontrado con un entrenador que le demanda en la posición de “cuatro” cuando su físico le reduce cada vez más al “cinco”. Aunque siempre ha exhibido una mentalidad privilegiada, es lógico que se vea afectado por todo lo que le rodea a él y al equipo. Lo cierto es que su falta de energía en defensa y ataque no es más llamativa que la de la mayoría de sus compañeros pero eso no es un impedimento para que se puede mencionar. Hay tres decisiones que ayudarían a pensar que Pau Gasol aún puede demostrar su mejor baloncesto en la NBA. Su traspaso a otro equipo, el traspaso de Howard o el despido de Mike D´Antoni.

Lakers, algo más que una apuesta

Viernes, 31 Agosto 2012

Aún queda lejos el comienzo de la próxima temporada de la NBA pero apetece ir pensando sobre lo que nos puede deparar una competición que se presume de gran interés por el impacto que pueden suponer los movimientos de este verano, por los nuevos jugadores que presentará y por el recorrido que puedan tener viejos conocidos de la Liga Endesa como Claver, Prigioni o Teletovic (¿regreso de los tres en uno o dos años?)

La acumulación de talento en los Lakers es el tema que mayor tiempo ocupa en las tertulias previas a la temporada pero en espera de ver cómo Mike Brown logra conjugar la capacidad de pase de Nash con la tendencia a acaparar el balón de Bryant y la exhuberancia física de Howard, me gustaría detenerme en el contraste de estilos que representará esta versión de los Lakers con el actual campeón, Miami Heat, que logró el anillo jugando muchos minutos con dos aleros como Lebron James y Shane Battier jugando como “falsos” interiores.

En cierto modo, Miami Heat fue una versión anterior (y muy inferior)  de lo que nos ofreció la selección de Estados Unidos en los recientes Juegos Olímpicos de Londres. El modelo se basa en elegir los mejores jugadores y no los mejores jugadores en cada posición, se asumen riesgos de inferioridad física en defensa pero se tratan de compensar con soluciones más agresivas, mayor ritmo de juego y una gran capacidad para aprovechar al máximo las dimensiones del campo haciendo coincidir  muchas amenazas de lanzamiento exterior en el campo. Los próximos años nos darán la respuesta de si es un estilo creado por necesidad o por convencimiento en la medida en que será replicado por más equipos pero lo que es cierto es que el peso en el juego de los jugadores grandes parece ir a menos en la NBA entrando en juego la duda del huevo o la gallina. ¿Tiene menos importancia el juego interior porque no aparecen jugadores rutilantes en esas posiciones o no destacan jugadores en esas posiciones porque cada vez se les concede menos importancia en la táctica ofensiva? Un poco de todo hay, aunque tiendo a inclinarme más por la segunda opción.

El estilo de Miami Heat  se verá reforzado este año con las incorporaciones de Ray Allen y Rashard Lewis (más madera para el lanzamiento exterior) por lo que Lebron James continuará con esa imparable progresión en los puestos que le llevará de ser casi un base en sus primeros años en la Liga a jugar casi de “cinco” en los momentos decisivos de los partidos. El enfrentamiento contra los Lakers opondrá esta forma de juego a otra más tradicional que representa la franquicia californiana dónde se debería jugar mucho más “de dentro hacia fuera”. El éxito o no de la fórmula de los Lakers tiene una trascendencia que puede influir en los patrones del juego de los próximos años, aquella fórmula de “un gran base y un gran pívot” que históricamente ha sido dominante se enfrenta a las nuevas tendencias de jugadores sin posiciones definidas y un baloncesto desestructurado a propósito. Los pívots del futuro seguro deberían apoyar a los Lakers, quizás su cuenta corriente no se vea afectada (porque el centímetro de más se sigue pagando demasiado bien en la NBA) pero los balones que reciban y sus minutos de juego pueden decidirse en la temporada 2012-2013. Yo creo en la apuesta de los Lakers,  sólo tengo la duda de si Kobe Bryant también cree en ella porque parece incompatible con lanzar 25 tiros en un partido…

En el punto de mira

Lunes, 26 Diciembre 2011

Esos explícitos planos de la televisión americana enfocando a Mitch Kupchak, General Manager de Los Angeles Lakers, cada vez que Pau Gasol anotaba en el partido frente a los Bulls reflejan claramente la situación que se vive en en el equipo californiano.

Cuesta pensar que en un equipo con Fisher o Blake como  bases, Ebanks o Meta World Peace (Aka Ron Artest)  como aleros y Troy Murphy como pívot de rotación, Pau Gasol suponga algún tipo de problema, pero lo cierto es que los movimientos previos al inicio de temporada han puesto en el ojo del huracán a un jugador penalizado por el culto a la exhuberancia física que se lleva en la liga americana.

Ansiedad. Hasta un jugador enormemente maduro, profesional y equilibrado como Pau Gasol es incapaz de verse alterado por esta situación. El partido contra Chicago Bulls del interesante día inaugural de la temporada en la NBA ha mostrado a un Gasol algo nervioso y errático en el lanzamiento como si en cada tiro se jugara parte de su futuro. Su esfuerzo físico ante probablemente el equipo más duro defensivamente de la Liga ha sido admirable pero no le ha ayudado a quitarse su eterno sambenito de “blando”. Los Lakers han mostrado una versión más batalladora y agresiva en defensa pero han vuelto a adolecer de falta de variedad ofensiva en el periodo decisivo del partido. Todo sigue en manos de la voluntad de Bryant empeñado en agrandar su leyenda y empequeñecer a sus compañeros.

¿Pedir el traspaso? Suena duro, pero mi opinión es que Pau, en la situación actual debería plantearse dar el paso para abandonar el equipo. La defensa que ha recibido de Bryant ha sonado bastante tibia, su entrenador no parece especialmente enamorado de sus habilidades, o por lo menos no se manifiesta en este sentido y los propietarios, bueno… los propietarios ya han demostrado bastante. Esto es un guión en el que está demasiado claro quién interesa que aparezca como culpable. Quizás es hora de dar un pasito hacia atrás para volver a tomar impulso, aunque el impulso lleve a Europa en un corto periodo de tiempo.

¿Hacia una temporada regular más corta? El desarrollo de los primeros partidos de la competición me ha dejado la sensación de que la NBA ganaría con una temporada regular más reducida en partidos. Este año los equipos tendrán que limitar esos partidos jugados sin tensión y ningún espíritu competitivo. Tiene buena pinta la temporada del Lock Out.

¿Vientos de cambio en L.A.?

Martes, 6 Diciembre 2011

Si nos guiamos por aquello de “Cuando el río suena agua lleva”, parece que se avecina una pequeña revolución en Los Angeles Lakers. Las sensaciones dejadas en su serie contra los Mavericks apuntaban un equipo con demasiado plomo en las piernas y muchos anillos en los dedos como para pensar que con  la actual configuración de la plantilla pudieran luchar contra el emergente poderío sobre todo representado en las franquicias del Este.

Si hablamos de los Lakers es inevitable analizar en que situación puede quedar Pau Gasol. Su salida del equipo californiano está muy relacionada con los objetivos a los que apunten sus dirigentes. Si los tiros apuntan a “caza mayor” como Chris Paul o Dwigth Howard las opciones de que Gasol permanezca en California se me antojan escasas.

Es cierto que Bynum también puede ser un jugador apetecible por su extraordinario potencial pero su historial de lesiones le pueden hacer menos apetecible ante un jugador más veterano pero que ofrece más garantía de rendimiento como Pau Gasol. Lo cierto es que por mucho que busquemos aspectos positivos de algún traspaso para el jugador español, cuesta pensar en algún cambio que beneficie las aspiraciones deportivas y la motivación de un jugador fundamental para los éxitos más recientes de los Lakers. Los hipotéticos destinos de Pau en el año previo al único gran objetivo que le queda por conseguir en su carrera, el oro en los Juegos Olímpicos, no parecen excesivamente atractivos. Orlando Magic está lejos del nivel de Miami, Boston o Chicago (en espera de qué hace Nueva York) y New Orleans tendría problemas para ser un equipo de Play Off en el Oeste.

Base, pívot, ¿los dos? Un base y un pívot encabezan las opciones de reconstrucción de los Lakers. No es casualidad si atendemos a que la franquicia californiana lleva mucho tiempo sin contar con un base All Star, confiando en que las bondades del “Kobesistema” camuflaran cualquier deficiencia. Chris Paul es uno de los mejores bases de la Liga y su juventud garantiza estabilidad de rendimiento en el puesto durante años pero en mi opinión si los Lakers sólo pudieran ”poner todos los huevos en una cesta” deberían apostar por Howard, un pívot absolutamente dominador en ambos lados del campo. Historicamente, las grandes dinastías de los Lakers se han producido con los mejores pívots del momento y el pívot del momento es sin duda Howard.

La opción de que llegaran Howard y Paul garantiza que del último quinteto titular de los Lakers sólo quedaría Kobe Bryant, una revolución en toda regla. Sentimentalismos aparte y con los cuatro últimos partidos contra Dallas Mavericks en la retina cambiar (siempre hipoteticamente) a Bynum,  Gasol y Artest (o como quiera que se llame ahora) por Paul y Howard sería una buena operación para los Lakers, otra cosa es que también tuvieran que desprenderse de Odom, ahí empezarían las dudas…