Blogs

Archivo de la categoría ‘Minnesota T Wolves’

Ricky y el no traspaso

Lunes, 27 Febrero 2017

La continuidad de Ricky Rubio en los Minnesota Timberwolves es mejor noticia para su equipo que para el propio Rubio. Los dirigentes de los Wolves han impuesto la lógica y no han traspasado al internacional español dejándose llevar por la realidad actual y obviando cualquier guiño a la nostalgia que hubiera dado con Derrick Rose en Minnesota.

He escrito varias veces sobre Ricky  Rubio en este blog. Cuando nació esta bitácora, Rubio asombraba en la Penya por  su actividad defensiva, imaginación y el descaro propio de un chaval con cualidades para marcar una época en nuestro baloncesto. Como espectador, probablemente la época del Joventut  es la más atractiva de su trayectoria. Como entrenador, diría que su influencia fue decisiva para la última copa de Europa que ganó el Barcelona, donde dirigió con maestría a un equipo que jugó a un nivel altísimo en la Final Four de París. El mejor nivel en fondo y forma de la época Pascual.

La trayectoria de Ricky Rubio en la NBA ha estado muy condicionada por las lesiones, que le han impedido jugar con continuidad y por el escaso rendimiento de su equipo, en permanente reconstrucción y sin una línea muy definida de hacia dónde quiere ir. Antes de comenzar esta temporada tenía gran interés en ver la evolución de Rubio después de unos Juegos Olímpicos en los que fue de menos a más pero que me volvieron a dejar la sensación de que el base formado en la Penya jugaba  demasiado contenido.

La temporada del internacional español está siendo positiva, los Wolves han mejorado de la mano de Thibodeau aunque no parece que alcanzarán los Play Offs y Rubio es el mejor base posible para desarrollar a dos de los talentos que dominarán la próxima década como Wiggins y Towns. En este entorno, Rubio parece encontrarse cada día más cómodo y eso se refleja en su juego donde ha abandonado ese papel de “pasabolas” y parece recobrar el gusto por atacar el aro, explorar el tiro tras bote y exhibir su tremenda capacidad de pase especialmente en campo abierto. La mejor virtud del base español es que sabe jugar para sus compañeros y que no necesita estar siempre atacando el aro para sentir que está aportando, pero ha tenido épocas en las que ha obviado demasiado sus posibilidades para anotar y se ha mostrado poco vertical en su juego como si tuviera miedo de errar y siempre apostara por la opción más conservadora, que no siempre es la mejor.

Me gusta mucho esta versión de Rubio y esa sensación que desprende de encontrarse cada vez más cómodo en la pista. Desde su época como novato y hasta antes de su primera lesión grave, estamos ante su mejor momento en la Liga por lo que se hacía raro el empeño de los Wolves en traspasarlo. La lógica se impuso al final y Rubio seguirá dirigiendo a esta franquicia  al menos esta temporada. Dudo que el camino de Rubio en Minnesota se amplíe mucho más. Ya ha estado “expuesto” y desde hace un tiempo tiene el aire a “traspasable”.

Decía al principio que con la permanencia de Rubio ganan más los Wolves que el propio Ricky que debe seguir en su camino de “vuelta a sus orígenes” para añadir a su buena dirección y su eficacia defensiva ese “picante” que le hizo en su momento un jugador diferente. El Rubio actual es un buen base para muchas franquicias de la NBA pero no todos los bases de la NBA son buenos para los Wolves actuales, Rubio lo es y, por un momento, alguien con criterio en Minnesota también lo pensó, veremos hasta cuando… y si no, ellos se lo pierden, lo mejor de Ricky está por llegar.

Ricky y Pau

Lunes, 11 Noviembre 2013

Un punto de nostalgia en este partido que han disputado los Lakers de Pau Gasol y los Timberwolves de Ricky Rubio. Nostalgia, o quizás pena, por ver esta plantilla del equipo californiano, escasamente competitiva,  mezcla de jóvenes animosos pero con poco talento y veteranos muy lejos de sus mejores días. Lo raro del tema es que uno ya no se sorprende de que los Wolves ganen en Los Ángeles, algo lógico si comparamos los rosters actuales de ambos equipos y la situación particular de los dos jugadores españoles de ambos equipos.

El comienzo de temporada de Pau Gasol es claramente decepcionante (algo que quizás ya se anunciaba desde esas fotos de hace unos meses con algunos kilitos de más) y no le ayudará a continuar en la franquicia como es su deseo. El tiempo pasa para todos, también para el mejor jugador de nuestra historia, pero hay maneras de retrasar sus efectos y no parece que el verano de Gasol le haya ayudado a llegar en perfectas condiciones a estos primeros partidos. La ausencia de Bryant y la “espantá” de Howard permitían a Gasol la oportunidad de reivindicarse como un jugador capaz de liderar a un equipo muy necesitado de referentes. El Pau Gasol actual es un jugador errático porque físicamente está lejos de sus mejores momentos. Esa falta de tono físico repercute en su acierto y en su toma de decisiones donde convive con la duda más tiempo que nunca. Es seguro que el jugador español mejorará con el paso de los partidos y con la vuelta de Bryant pero, a día de hoy, relacionar a estos Lakers con los Play offs parece una broma en toda regla. Se avecina reconstrucción en toda regla en los Lakers y miedo da de pensarlo vistas las últimas decisiones de sus dirigentes.

El rendimiento de Pau Gasol en la NBA está muy condicionado por su estado físico, por su entorno, y por lo difícil que resulta encontrar estímulos cuando has alcanzado de sobra todos tus objetivos. Esos condicionantes son muy distintos en el caso de Ricky Rubio. El ex jugador de Penya y Barça está en un equipo perfecto para sus condiciones que le otorga un rol imprescindible para su desarrollo y su confianza. Ricky sigue teniendo un gran problema con el porcentaje de tiro pero su entrenador y sus compañeros adoran contar en pista con un tipo que aporta generosidad, buenísimas lecturas en el juego dos contra dos y muchísima habilidad para recuperar balones. Los Timberwolves cuentan con un quinteto titular equilibrado que puede pintar la cara a cualquier conjunto de la Liga. Su banquillo y su escasa consistencia defensiva impide que pensemos en ellos como algo más que candidatos a los últimos puestos de Play Offs.

El reto de Rubio pasa por no dejarse llevar por lo complaciente que resulta tener muchos minutos en pista. El objetivo de acabar la temporada con más victorias que derrotas debe ser el impulso que le ayude a intentar no limitarse en su evolución. Está más que asumido que el juego de la NBA penaliza menos aquellos aspectos técnicos y tácticos en los que tiene más problemas, pero no por ello debe dejar de pensar en seguir trabajando por ser más consistente en el lanzamiento. Seguro que lo hará, su trayectoria en este sentido invita al optimismo.

Ricky de Minnesota. Medidas y desmedidas

Lunes, 2 Enero 2012

Cuatro partidos han bastado para que Ricky Rubio haya desatado la euforia en Minnesota. El base formado en Badalona ha convencido a aficionados y críticos pero sobre todo a su entrenador (que le otorga una minutada cada noche) y compañeros, encantados de tener un jugador tan altruista y con buena actitud en sus filas. La pregunta que conviene hacerse a estas alturas sería ¿Es todo para tanto?.

Sensaciones. Que Ricky se siente seguro en la cancha lo demuestra la personalidad con la que se desenvuelve dentro del grupo. Se muestra comunicativo y participativo con el grupo y atiende a las indicaciones que le llegan desde todos los frentes. Su positiva actitud se traslada a la cancha dónde recuerda a aquel jugador de sus inicios más atento a disfrutar del juego que a atenazarse mirando el marcador. No conviene perder la perspectiva, ahora disfruta de un estatus dónde los errores se le disculpan. Pronto, que el rookie de Miami Norris Cole le haga 10 puntos seguidos no se mirará con tanta displicencia. Ahí está su próximo reto, adaptarse a la Liga en un entorno lleno de elogios.

Los Wolves. Minnesota Timberwolves, aquella franquicia desilusionante que aplazó su aventura americana es ahora el equipo perfecto para Ricky Rubio. Un grupo en reconstrucción con roles muy definidos y con un estilo de juego perfecto para el español, libre para imprimer ritmo y jugar sin parar situaciones de dos contra dos en bloqueo directo en las que se maneja brillantemente. El base titular, Ridnour sería un segundo o tercer base en la mayoría de las franquicias. Pista libre para Ricky.

El juego. El aspecto estadístico del juego en el que más está destacando Rubio son las asistencias. A veces, da la sensación de que juega pensando en dar una cada ataque. Está convirtiendo a muchos compañeros en amigos  y eso le será de gran ayuda. Sin embargo, echo de menos un punto más de atrevimiento ofensivo que haga que las asistencias lleguen buscando puntos. De momento, su porcentaje de tiro está siendo excelente, síntoma de su trabajo en pretemporada y la confianza en su juego, no tengo dudas de que su respuesta mental será adecuada y no se inhibirá aún más en el momento en que los porcentajes bajen, que lo harán.

Prudencia. Si el internacional español hubiera pegado un petardazo estos cuatro partidos estaríamos hablando de que necesita tiempo de adaptación, de que son pocos partidos para hacer afirmaciones categóricas y probablemente de lo injusto que es su entrenador (siempre es culpa del entrenador, ya sabéis). Las buenas prestaciones de Ricky Rubio nos ilusionan y nos predisponen a muchas madrugadas ocupadas pero no deben llevarnos a perder el norte con juicios desmedidos de los que tengamos que retractarnos dentro de varios meses. Ricky Rubio sabe mejor que nadie lo que es ser tratado primero como una estrella y luego sentir que casi no vales para este juego en apenas unos meses.