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Archivo de la categoría ‘NBA 2012-2013’

Claver, el precio de un sueño

Viernes, 9 Noviembre 2012

Estoy absolutamente convencido de que la etapa de Víctor Claver en Valencia había tocado a su fin. Asentado como un jugador importante del equipo, sin embargo, no había logrado “romper” con continuidad en el jugador que se suponía dadas sus condiciones. Su última temporada fue inferior a la anterior y su presencia en el equipo nacional en los últimos veranos habían contribuido más que nada a aumentar la confusión sobre las verdaderas posibilidades de un jugador llamado junto con los LLull, Rodríguez, Rudy, Marc Gasol, Suárez y compañía a perpetuar el máximo nivel en el que ha situado a nuestro baloncesto la generación del 80.

El fichaje de Víctor Claver  por Portland Trail Blazers parecía a priori una buena oportunidad para intentar dar la vuelta a esa tendencia que conducía al jugador valenciano hacia un peligroso estancamiento. Un nuevo equipo en otra ciudad, en una liga muy distinta que cumplía el sueño de casi todos los jugadores de conocer de cerca la NBA. Desde el principio, no obstante, hubo en su fichaje una sensación que mezclaba una verdadera apuesta deportiva con cierto aroma a huida. El comienzo de temporada de la NBA ha servido para corroborar que el camino del internacional español no será nada fácil y que tendrá que pelear mucho para conseguir minutos de juego imprescindibles para seguir evolucionando y para demostrar que puede tener sitio en la competición. La última versión de Claver, ya lejana, mostraba a un jugador con dudas, con capacidad para hacer muchas cosas de manera correcta pero con mucha dificultad para hacer algo de manera excepcional. Probablemente todo haya sido una cuestión de expectativas y muchos, entre los que me incluyo, hayamos aventurado demasiado pronto cualidades excepcionales sin haberse visto reforzadas por una mentalidad competitiva más pronunciada.

En cualquier caso, es inevitable mirar con preocupación la situación de Claver porque siempre ha dado la sensación de ser un jugador con un potencial enorme. Su edad y sus condiciones nos obligan a mirar el futuro con optimismo incluso sabiendo que su situación actual pondrá a prueba su carácter y su fortaleza mental, quizás los aspectos en los que más dudas ha generado hasta el momento. De momento, hace bien en intentar vivir su sueño mientras éste no le aleje cada vez más de la realidad. Mucho ánimo para él.

El gesto

Mircoles, 31 Octubre 2012

Ese gesto o no gesto de Kevin Garnett hacia Ray Allen cuando éste se acercó a saludar a sus compañeros en el partido que ha inaugurado la temporada 2012-2013 tiene una carga simbólica que explica muy bien qué representan los personajes de los que estamos hablando. Garnett no ganará el Nobel de la Paz, ni siquiera el Príncipe de Asturias y no ejemplifica muchos de los valores que deben coronar a un deportista pero esa mentalidad sin grises de “conmigo o contra mí” tiene mucho que ver en su excelente nivel competitivo a estas alturas de su carrera.

Garnett “desprecia” a Allen más por fichar por Miami Heat que por abandonar los Celtics porque no hay rivalidad más grande ahora en la NBA que entre los Celtics y los Heat, una vez que la lesión de Derrick Rose en los Bulls les ha despejado enormemente el camino en el Este.  El partido inaugural se quedará en anecdota ante lo que nos espera por vivir entre estos dos equipos. A día de hoy los Heat parecen por encima de cualquier equipo de la competición, Lebron James está empeñado en acentuar su rol de jugador total, Wade parece muy recuperado de su operación de rodilla, Bosh proporciona equilibrio entre el juego interior y exterior, Battier no quita tiros a nadie y defiende por todos y luego está el señor Ray Allen que ha encajado en un equipo en el que se beneficiará de la capacidad de atención que generan sus compañeros.

Pero el brillo de Miami no debe dejar a un lado la admiración que debe provocar Boston Celtics. Un grupo empeñado en estar a la altura de su leyenda, alimentado por la voracidad competitiva de Pierce y Garnett y dirigidos por el cada vez más tremendo Rajon Rondo. La excitación (por no llamarlo odio) que despiertan los Heat en los Celtics es el principal estímulo que mueve la ambición del único obstáculo real que puede evitar que Miami Heat dispute su tercera final consecutiva. Boston Celtics es un equipo admirable.

¿Y los Lakers, qué?.  El equipo necesita tiempo, Nash y Howard son jugadores con demasiado impacto en el juego para esperar un óptimo rendimiento desde el inicio. Como suele suceder en estos casos, el entrenador Mike Brown empieza a estar más que señalado. Sin duda, tiene mucho trabajo por delante y es cierto que hasta ahora no ha dado con la manera de conseguir victorias. En la primera derrota contra Dallas ha dado la sensación de que aún es un equipo sin un plan muy definido en ataque,  ha recibido demasiadas canastas fáciles  y sobre todo ha metido 12 de 31 tiros libres, culpa de Mike Brown, sin duda….

Lakers, algo más que una apuesta

Viernes, 31 Agosto 2012

Aún queda lejos el comienzo de la próxima temporada de la NBA pero apetece ir pensando sobre lo que nos puede deparar una competición que se presume de gran interés por el impacto que pueden suponer los movimientos de este verano, por los nuevos jugadores que presentará y por el recorrido que puedan tener viejos conocidos de la Liga Endesa como Claver, Prigioni o Teletovic (¿regreso de los tres en uno o dos años?)

La acumulación de talento en los Lakers es el tema que mayor tiempo ocupa en las tertulias previas a la temporada pero en espera de ver cómo Mike Brown logra conjugar la capacidad de pase de Nash con la tendencia a acaparar el balón de Bryant y la exhuberancia física de Howard, me gustaría detenerme en el contraste de estilos que representará esta versión de los Lakers con el actual campeón, Miami Heat, que logró el anillo jugando muchos minutos con dos aleros como Lebron James y Shane Battier jugando como “falsos” interiores.

En cierto modo, Miami Heat fue una versión anterior (y muy inferior)  de lo que nos ofreció la selección de Estados Unidos en los recientes Juegos Olímpicos de Londres. El modelo se basa en elegir los mejores jugadores y no los mejores jugadores en cada posición, se asumen riesgos de inferioridad física en defensa pero se tratan de compensar con soluciones más agresivas, mayor ritmo de juego y una gran capacidad para aprovechar al máximo las dimensiones del campo haciendo coincidir  muchas amenazas de lanzamiento exterior en el campo. Los próximos años nos darán la respuesta de si es un estilo creado por necesidad o por convencimiento en la medida en que será replicado por más equipos pero lo que es cierto es que el peso en el juego de los jugadores grandes parece ir a menos en la NBA entrando en juego la duda del huevo o la gallina. ¿Tiene menos importancia el juego interior porque no aparecen jugadores rutilantes en esas posiciones o no destacan jugadores en esas posiciones porque cada vez se les concede menos importancia en la táctica ofensiva? Un poco de todo hay, aunque tiendo a inclinarme más por la segunda opción.

El estilo de Miami Heat  se verá reforzado este año con las incorporaciones de Ray Allen y Rashard Lewis (más madera para el lanzamiento exterior) por lo que Lebron James continuará con esa imparable progresión en los puestos que le llevará de ser casi un base en sus primeros años en la Liga a jugar casi de “cinco” en los momentos decisivos de los partidos. El enfrentamiento contra los Lakers opondrá esta forma de juego a otra más tradicional que representa la franquicia californiana dónde se debería jugar mucho más “de dentro hacia fuera”. El éxito o no de la fórmula de los Lakers tiene una trascendencia que puede influir en los patrones del juego de los próximos años, aquella fórmula de “un gran base y un gran pívot” que históricamente ha sido dominante se enfrenta a las nuevas tendencias de jugadores sin posiciones definidas y un baloncesto desestructurado a propósito. Los pívots del futuro seguro deberían apoyar a los Lakers, quizás su cuenta corriente no se vea afectada (porque el centímetro de más se sigue pagando demasiado bien en la NBA) pero los balones que reciban y sus minutos de juego pueden decidirse en la temporada 2012-2013. Yo creo en la apuesta de los Lakers,  sólo tengo la duda de si Kobe Bryant también cree en ella porque parece incompatible con lanzar 25 tiros en un partido…