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Archivo de la categoría ‘Obradovic’

¿Quién no quiere Play Offs?

Viernes, 25 Marzo 2011

Maravillosos ‘play off’ de cuartos de final de la Euroliga, todas las eliminatorias igualadas y de difícil pronóstico y el famoso tercer partido más decisivo que nunca. Sorprende que otras competiciones se planteen quitar este formato o lo hayan reducido en los últimos tiempos, claramente los cruces donde cada derrota tiene su penalización es el modelo dónde mejor se expresa la emoción de este deporte y en los que más se pone a prueba el valor, la determinación, la calidad y el carácter competitivo de jugadores y equipos.

El precio de recuperar a Tucker. No se puede acusar a Lele Molin de falta de personalidad, Clay Tucker es un jugador señalado por afición y prensa pero el técnico italiano le otorga protagonismo y minutos en los momentos decisivos.  En la derrota del segundo encuentro Tucker jugó todo el último cuarto y dejó en el banquillo a Carlos Suárez, probablemente, con la baja de Claver el mayor factor diferencial entre ambos equipos. Si a eso unimos el desgaste físico de Prigioni, que llegó con las pilas agotadas a los últimos minutos y la brillantez en el planteamiento de Power Electronics no es difícil entender que la eliminatoria esté ahora igualada. Creo que el Real Madrid tiene mayores recursos pero mentalmente no parece un equipo muy sólido y eso puede ser decisivo ante el equipo valenciano  que aprobó con nota su asignatura pendiente, el carácter.

Al ataque. Caja Laboral y Maccabi están disputando la serie más atractiva en cuanto a juego ofensivo. Los dos partidos han tenido momentos brillantes de juego en velocidad y el equipo israelí ha demostrado que es un firme aspirante al título. La serie está reivindicando una vez más a Fernando San Emeterio, sin duda, el verdadero líder de un Baskonia que luchará por llevar la eliminatoria hasta el quinto partido porque este era el cruce donde a priori podía resultar más perjudicial dejarse uno de los dos primeros partidos en casa.

El Viejo Zeljko y Diamantidis. Reconozco que para mí ha sido una sorpresa el rendimiento de Panathinaikos en los dos primeros partidos. La sensación que viene dando el equipo griego en los últimos años es la de una lenta desaceleración en sus prestaciones que lo alejan de los mejores equipos del continente. Lo cierto es que Obradovic ha sabido recuperar el carácter competitivo de jugadores como Diamantidis y Batiste. Sigo pensando que el Regal Barcelona jugará la Final Four porque la amplitud de su plantilla no tiene comparación en Europa pero hay que resaltar un hecho que no se había producido en estas dos últimas temporadas, el Regal Barcelona ha perdido un partido que dominaba con claridad en el tercer cuarto. El equipo de Pascual siempre se ha destacado por no dar opciones de remontada y mostrarse contundente con el marcador a favor. De momento, deberá evitar entrar en el lento ritmo de los griegos e imponer su velocidad para marcar las diferencias que esperamos.

Lo mejor y peor hasta el momento de estos cuartos de final lo ha he hecho el Montepaschi de Siena. Su ridículo del primer partido dejaba en mal lugar al equipo y a la competición. Su brillante reacción basada en una extraordinaria defensa y en el equilibrio entre el juego interior y exterior han conseguido dar un vuelco real y  mental a la serie. Brillantes los italianos, brillante Euroliga, benditos Play Offs

Messina y Obradovic. Para nada iguales

Viernes, 18 Diciembre 2009

La rivalidad deportiva entre Ettore Messina y Zeljko Obradovic vivió un nuevo capítulo en el triunfo del Real Madrid en la difícil y mitificada pista del Panathinaikos. La historia de la Euroliga siempre recordará los partidos entre equipos dirigidos por estos dos grandes talentos que acaparan casi en su totalidad la mayoría de títulos de esta competición.

El partido de ayer, irrelevante para el desenlace final de la competición, dejó detalles de la personalidad distinta de ambos entrenadores, no sólo en lo referente al manejo de distintas situaciones tácticas sino también en la manera de revelarse ante los problemas. Los dos entrenadores cuentan con el respeto y admiración de sus jugadores y eso les permite un margen amplísimo para exprimirles al máximo y castigar con el banquillo cualquier decisión que no entre en lo planeado. Obradovic intenta controlar obsesivamente todo el “entorno” del partido y cuando se ve con el marcador en contra no solo se centra en resolver los problemas del juego sino en intentar influir obsesivamente en los árbitros para que le ayuden en su remontada. El desconcertante criterio de los colegiados a la hora de señalar faltas técnicas juega a su favor tanto como saberse respetado y, en ocasiones temido. Es cierto que ayer le señalaron una técnica en el primer tiempo pero también lo es que solo él y unos pocos más puede aplaudir en la cara de los árbitros sin ser descalificado.

La permisibilidad arbitral durante tantos años ha creado un personaje dificilmente contenible que acumula grandísimos éxitos en su trayectoria, que ha marcado tendencia en la manera de jugar al baloncesto en Europa y que ha sabido camuflar, justificar e incluso esconder sus grandes fracasos, que también los ha tenido.

Messina es otra historia. Su atención se centra más exclusivamente en el juego en sí. Es exigente al máximo con la intensidad y  sobre todo con la concentración de sus jugadores. Pero , lo más importante, también es exigente  consigo mismo. Sabe cómo utilizar su prestigio y reconocimiento ganado durante tantos años y respeta los valores elementales de cualquier práctica deportiva. El técnico italiano rompe muchos de los falsos mitos creados durante años. Es tan exigente, duro y detallista como los entrenadores balcánicos y pasional, elegante y cercano como los latinos.

Obradovic y van 7

Lunes, 4 Mayo 2009

Gran Final Four la que hemos visto este fin de semana en Berlín. Dejando a un lado el innecesario tercer y cuarto puesto con victoria del Regal Barcelona, hemos asistido a tres encuentros de emoción, intensidad y grandes detalles que nos reafirman en la calidad del baloncesto europeo.

Panathinaikos y CSKA, Obradovic y Messina, un guión ya conocido que deparó una extraordinaria final, desigual en su desarrollo pero de enorme interés debido a la calidad de los equipos, a sus innumerables recursos y al orgullo de campeón del CSKA de Moscú que siguió peleando hasta rozar el triunfo aún llegando a tener 23 puntos de desventaja. Como suele suceder con este tipo de eventos, el partido dejará tendencias y conceptos del juego que serán imitados en todo el continente.

Los grandes equipos y los grandes entrenadores siempre marcan la pauta a la hora de las innovaciones en el juego. La Final de Berlín ha mandado mensajes contradictorios sobre la tan debatida figura del pívot. Obradovic tiene mucho que agradecer de su triunfo al trabajo de Batiste y, especialmente de Pekovic pero en los últimos minutos decidió no utilizarlos demasiado en sus opciones ofensivas. Por otro lado, la distribución de los jugadores exteriores empieza a olvidarse del uno-dos y tres y, aunque Siskauskas, el mejor ”tres” de Europa,  ha sido uno de los jugadores del campeonato, ahora se apuesta por jugar con los mejores juntos, independientemente de que se puedan juntar en pista dos bases y un escolta pequeño.

Por último, me gustaría resaltar a los héroes de Berlín. Por un lado, Zeljko Obradovic, que consigue su séptimo título, el año que quizás menos ha sonado la candidatura del Panathinaikos. El genial técnico ha manejado con habilidad a su plantilla y sigue disfrutando de una especial permisividad que le permite protestar todas y cada una de las decisiones arbitrales en su contra. Supongo que serán privilegios que dan los títulos. De sus jugadores me quedo con tres, el primero Jasikevicius, dosificado en sus esfuerzos, penalizado en minutos por su fragilidad defensiva pero letal en el lanzamiento y en el juego de “pick and roll”. El segundo Nikola Pekovic, el pívot más dominante de Europa, absolutamente imparable ganando la posición cerca del aro. El tercero, Perperoglou, como sinónimo de todos aquellos jugadores de equipos imprescindibles para alcanzar el éxito colectivo. Ni un mal tiro, ni una mala decisión, insuperable en defensa, sin duda, el Carlos Jiménez griego.

Barça, Messina y los bases

Jueves, 30 Abril 2009

Hacia mucho tiempo que un equipo español no afrontaba una Final Four en condiciones de luchar de tú a tú con los mejores equipos del continente. Hay pocos argumentos realmente sólidos que permitan descartar al Regal Barcelona del máximo título continental. Sería un justo premio a la trayectoria ascendente del grupo de Xavi Pascual y una reivindicación para la ACB que no ha transformado en títulos de la Euroliga su apabullante posición de primera liga Europea.

La Final Four de Berlín se presenta como la más abierta de los últimos años. El Barça configuró un equipo con miras a luchar por el título y presenta jugadores experimentados que ya conocen lo que es disputar este tipo de eventos como Lakovic, Navarro o Andersen. En su semifinal se mide al rival más incómodo en este tipo de citas, el CSKA de Moscú de Ettore Messina, el actual campeón. El conjunto ruso no es enemigo fácil, Messina, consciente de que este año ha perdido dosis de talento ha apostado por controlar al máximo el ritmo de juego y apuesta por partidos de posesiones lentas y de pocos puntos. Las opciones del Barça pasan por alterar el ritmo de los moscovitas y sacarles de punto con transiciones rápidas y con la movilidad en el juego interior de Ilyasova y Vázquez.

Entre todos los factores tácticos y emocionales que pueden decidir el partido me parece fundamental el rendimiento de los bases azulgranas. Sada puede ser importante en momentos puntuales para defender a Planinic cerca del aro pero el mejor Barça del año lo hemos visto cuando Jaka Lakovic ha descargado a Navarro de asumir permanentemente el peso del juego exterior del equipo. Si el base esloveno no cae en faltas tontas en su defensa a Holden, puede tener un papel decisivo en el encuentro e igualar la presumible superioridad del CSKA en el puesto de base.

Doy todas las opciones del mundo al Barcelona aunque he de reconocer que el CSKA de Moscú me parece el peor rival posible para unas semifinales que se completarán con el duelo griego entre Panathinaikos y Olympiakos. Panathinaikos, dirigido por Zeljko Obradovic lleva una trayectoria ascendente y ha superado las dudas del comienzo de la competición. Su pareja Pekovic-Batiste me parece bastante superior a cualquier combinación interior que pueda presentar Olympiakos, que se apoyará en la experiencia de Papaloukas y Vujcic como sus mejores argumentos para volver a jugar una final europea. Apuesto por Panathinaikos, aunque ultimamente no doy una…..