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Archivo de la categoría ‘Pablo Laso’

Nada que perder

Mircoles, 17 Diciembre 2014

Uno de los mayores placeres de la NBA actual es ver jugar a los Golden State Warriors. Pocos equipos ofrecen tantos atractivos y estímulos para acercarse a presenciar un partido de baloncesto. Al final, hay mucho de este negocio que se trata sólo de eso y la apuesta del equipo dirigido por Steve Kerr engancha y obliga a dirigir las miradas hacia esta franquicia.

Evidentemente la presencia de dos talentos como Curry y Thompson ayuda a identificarse con este equipo, pero hay algo más, como esa manera de relativizar cada acción y de competir con ese ánimo lúdico pero a la vez reivindicativo  de esas pachangas de patio contra la clase rival (cuando se jugaba en los patios…). Sería absurdo no pensar en los Warriors, el equipo con el mejor récord de la NBA en este momento, como un candidato al título aunque sobre ellos siempre pese cierto aire sospechoso. Al grupo se le caen los puntos de las manos, tiene muchas amenazas en el lanzamiento exterior, gente que aporta desde el banquillo y sus jugadores-franquicia tienen algo más de experiencia. La incertidumbre viene determinada porque es un equipo en el que el juego interior tiene poco peso  (en espera del regreso de Lee)  que carece, por momentos, de solidez en defensa y que parece creer  en los beneficios del pase de más sólo en dinámicas de juego muy positivas.

El estilo de los Warriors recuerda en parte al del Real Madrid de Pablo Laso, aunque ahora mismo comparten pocas cosas más. Es cierto que se puede afirmar con mucha más rotundidad que el Real Madrid es más candidato a todos los títulos que disputa pero el aire que rodea a los equipos parece tener poco en común. Los dirigentes de los Warriors no creían en su entrenador (Mark Jackson) y le despidieron para sorpresa, casi general. Los dirigentes del Real Madrid no creían en su entrenador y le aplicaron un ERTE en verano privándole de sus ayudantes de confianza y configurando una plantilla con la que no parece encontrarse muy a gusto a tenor de la dificultad que está teniendo para consolidar unos roles.

Claro que el final de temporada del Real Madrid fue decepcionante y seguro que Pablo Laso es responsable, en parte, de las últimas derrotas y del escaso eco que está provocando el juego del Real Madrid estas semanas. Dicho esto, cuesta encontrar un ejemplo similar de un club que pusiera tantas zancadillas a la labor de un técnico que, solo por la manera en la que revitalizó la sección, merecería un mayor apoyo.

Si estuviera cerca de Pablo Laso le diría que tiene que vivir la situación sabiendo que tiene poco que perder, porque ya lo perdió. Hace tiempo que fue sentenciado por lo que no le queda otra que aprovechar cada minuto para intentar destapar a sus verdugos. La mejor manera de hacerlo es volver a sus orígenes, a cuando se hizo cargo del equipo e impactó por su valentía. Desde ahí, quizás podría apostar por los jugadores en los que cree en vez de intentar implicar a todos ellos en una dinámica que ahora está perjudicando a tipos que necesitan algo más de continuidad en sus minutos en pista. Tengo la sensación de que esta temporada Laso está dirigiendo intentando convencer de algo a personas que ya le han demostrado su falta de confianza. Es tiempo de cambiar el paso y recuperar aquellas sensaciones de cuándo se hizo cargo del equipo. ¿No dicen que el Real Madrid busca un entrenador? Hay uno muy bueno, y libre,  el Pablo Laso que se hizo cargo del equipo en el verano de 2011.

El quinteto de Laso

Lunes, 29 Septiembre 2014

Tenía mucha curiosidad por ver cómo se manejaba Pablo Laso en sus primeros partidos oficiales después de la Final de la Liga Endesa y de varias semanas dónde su figura fue cuestionada y ninguneada desde su propio club.

Poco tenía que ganar en esta Súpercopa el técnico madridista al que sólo se le ve a medir en los grandes trofeos (y eso que antes de su llegada el Real Madrid no había ganado esta competición), pero la solvencia demostrada especialmente en la final contra el Barcelona es un buen punto de partida en la temporada y un recordatorio a los desmemoriados de que con él al frente, el equipo ha competido hasta el final prácticamente todos los títulos en juego.

Me pregunto también si el quinteto presentado por Pablo Laso en la final contra el Barcelona significa una especie de reconocimiento y un punto de partida para romper con esa rigidez mostrada la pasada temporada donde era fácil adivinar no sólo el quinteto inicial del equipo sino hasta las rotaciones que se iban a emplear. Es absolutamente necesario que los jugadores reconozcan sus roles y tengan claro lo que se espera de ellos, pero la inmovilidad conduce peligrosamente a la rutina, a la relajación y a convertir al equipo en algo más previsible. El tiempo dirá si esa apuesta por Llull- Carroll-Rudy Fernández-Ayón y Mejri  será el quinteto base del equipo en la parte inicial de la temporada  o fue una elección circunstancial (como creo) para intentar emparejar a Ayón con Doellman, gastar con Mejri las primeras faltas contra Tomic e intentar meter a Jayce Carroll en dinámica del partido desde el comienzo.

Lo cierto es que la apuesta de Laso tuvo un resultado espléndido porque logró dominar el encuentro desde la defensa y el rebote y la renta alcanzada en los primeros minutos fue decisiva para el resultado final. Destacó por encima de todos un acertadísimo Sergi Llull, sobre el que Laso no ha modificado su planteamiento de que la mayoría de los minutos los juegue en la posición de base. Por encima de todo, el Real Madrid dio la sensación de ser un equipo con un potencial enorme que tendrá su principal enemigo en cómo manejan sus egos todos los jugadores (muchos de ellos necesitan demasiado tiempo el balón en las manos). Especialmente en la semifinal contra Valencia hubo varios tiros que sonaron a aquello de “ahora me toca a mí que llevo varios ataques sin olerla”.

El Barcelona se vio superado por la intensidad del Real Madrid y no logró engancharse al partido en ningún momento. Me detengo en la figura de Alex Abrines, absolutamente consolidado como jugador importante en su equipo. Abrines tiene personalidad y ofrece un buen rendimiento en defensa apoyado en sus buenas piernas pero en ataque se está especializando demasiado en el lanzamiento de tres puntos. El jugador balear tiene condiciones para ser algo más que un buen tirador. Puede poner el balón en el suelo, ayudar en el rebote y ser más vertical para conseguir acudir más veces a la línea de tiros libres. Limitarse exclusivamente a tirar le reducirá como jugador, seguro que es capaz de corregirlo.

Los bases. En los partidos que enfrentan a Real Madrid y Barcelona hay una gran relación entre el rendimiento de los bases y el resultado final. Sólo cuando Marcelinho Huertas ha estado a un nivel excepcional el equipo de Xavi Pascual se ha impuesto a los blancos. El refuerzo de Satoransky permite al Barça mayor descanso para Huertas y contar con mayor capacidad física en el puesto de base. El jugador checo es un fichaje excepcional pero aun no tiene la experiencia del brasileño en este tipo de encuentros. Sus primeros minutos mostraron un jugador contenido, con demasiado miedo a fallar e incapaz de generar muchos problemas al elemento defensivo más débil del Real Madrid, Jaycee Carroll.

En la piel de Laso

Viernes, 27 Junio 2014

El Barcelona es el nuevo campeón de la Liga Endesa. Un campeón absolutamente merecido que ha dejado por el camino a los dos equipos que le habían superado en la fase regular. Un título que avala la categoría de un Xavi Pascual que quedó muy tocado después de la Final Four pero que ha sabido elevarse en los momentos decisivos de la temporada y, lo que es más importante, conseguir que el equipo siguiera creyendo en sus posibilidades.

Pascual es un técnico metódico, “cabezón” con sus planteamientos (Sada jugando esos minutos finales donde el Real Madrid parecía engancharse a la liga) que intenta que el azar tenga poco que ver en el desarrollo de los partidos,  pero que también ha tenido cierta flexibilidad para recuperar para la causa a jugadores que parecían denostados hace unos meses (Lampe) y adaptar ciertos aspectos de su propuesta de juego (al Real Madrid los equipos que le han hecho daño son los que menos han especulado). Me parece más que justificados los alegatos en defensa de su trabajo y del equipo que realizó después del partido porque además este título tiene un sabor más dulce por aquello de conseguirlo cuando parece que asistimos a la “época del Madrid”.

La Final ha dejado bastantes aspectos técnicos y tácticos interesantes pero me apetece centrarme en la figura del entrenador del Real Madrid, Pablo Laso, ahora que parece cuestionarse su continuidad al frente de los blancos. Laso no estuvo afortunado siendo expulsado en el último encuentro de la final. El arbitraje, el peor de los cuatro partidos, no tuvo incidencia en el resultado y las acciones que más perjudicaron a su equipo vinieron con él ya en los vestuarios. Sin embargo, su frustración es absolutamente comprensible si entendemos que cuesta ver como tu propio equipo ha llegado a esa situación de jugarse la Liga en casa ajena después de haber dominado el baloncesto europeo durante tantos meses. Además, su propia situación física genera ansiedad por sentir que quizás no puedes ayudar todo lo que desees.

Me cuesta entender que el Real Madrid se plantee un cambio de técnico. Por capacidad y méritos en su ciclo parece una medida injusta.  Dicho esto, el único factor que podía hacer entender una decisión como la de su despido sería que su relación con los jugadores estuviera muy deteriorada y fuera un impedimento para el progreso del equipo.No creo que estemos en ese punto ni que haya nada reconducible, aunque también sería importante que el entrenador del Real Madrid se planteara si esas rotaciones tan planificadas y repetidas se pueden prolongar por más tiempo, me refiero a situaciones rutinarias como que Sergio Rodríguez sólo aparezca segundo y último cuarto.

Estamos acostumbrados a etiquetar y catalogar a entrenadores, muchas veces amparados en datos confusos y sin rigor. En los últimos años Laso ha pasado por ser el Director de Orquesta que daba instrumentos a sus chicos y les dejaba que tocaran casi siempre lo que quisieran mientras que Pascual entregaba instrumentos y partitura a la vez. En mi opinión, en esta final, el Real Madrid se ha manejado con más rigidez y menos atrevimiento que el Barcelona.

La sensación de saberse favoritos y las victorias de todo el año han pesado en el ánimo y confianza de unos jugadores que se han visto superados por el miedo a perder. Seguro que podemos encontrar análisis muy sesudos de lo que ha ocurrido en la final pero hay una causa que por evidente y simple no se debe dejar de mencionar , los jugadores del Barcelona cuando han lanzado solos han anotado casi siempre y los del Real Madrid, en la misma situación, no han anotado casi nunca. Lo que viene siendo, miedo, tensión, desconfianza e incluso un punto de desgaste físico.

Blatt y el miedo

Lunes, 19 Mayo 2014

La Final Four de la Euroliga ha consolidado el camino que abrió Olympiacos un par de años atrás, relativizando calidad y tamaño y poniendo en valor el aspecto más decisivo del deporte, la mentalidad. Maccabi es un justo campeón porque jugó con más pasión y menos tensión que ningún otro equipo. El Real Madrid compitió con un exceso de responsabilidad, presos de ese favoritismo bien merecido y de esa sensación de que este título es muy necesario para culminar su obra.

Muchos detalles del juego nos ayudan a pensar que el equipo blanco estaba algo atenazado, el exceso de lanzamientos exteriores , las piernas pesadas para subir el ritmo de juego y las dudas de determinados jugadores en los momentos decisivos (esas fintas de tiro síntoma de miedo más que de recurso táctico). Pero ni siquiera la escasa fluidez ofensiva de los de Pablo Laso fue el factor diferencial del encuentro sino el manejo de determinados aspectos emocionales y tácticos en los que el conjunto de David Blatt ha marcado la diferencia.

- El uso de las faltas. Maccabi repitió el mismo patrón durante todos los cuartos. Máxima presión a balón asumiendo entrar rápidamente en “Bonus” para evitar que el Real Madrid encontrara camino directo al aro en los primeros minutos de cada cuarto. Este hecho ha incomodado a los madrileños que nunca han encontrado continuidad en su juego.

- Alternativas defensivas. El Real Madrid ha pensado más de la cuenta. En vez de asumir con naturalidad la propuesta defensiva de David Blatt, el equipo se ha tomado más tiempo del necesario en averiguar contra qué estaba atacando en vez de jugar con naturalidad y verticalidad. Se echaron en falta situaciones de juego en llegada o transición de un equipo acostumbrado a desmontar con su agresividad cualquier propuesta defensiva.

- Blandos. El ciclo de Pablo Laso tiene su punto menos brillante en esa sensación de debilidad defensiva que transmite el equipo por momentos. El salto de calidad de esta temporada venía determinado por la mejora en actividad e intensidad del grupo. Esta final ha sido un gran paso atrás en ese sentido, especialmente en los momentos decisivos del encuentro donde Maccabi anotó bandejas o lanzamientos excesivamente cómodos. La diferencia de rendimiento defensivo en la prórroga ha sido alarmante. Mientras Maccabi como mucho concedió tiros libres, el Real Madrid mostró dudas en la defensa de los bloqueos centrales y permitía demasiadas segundas opciones de lanzamiento.

-Roles. Salen reforzados de esta final en mi opinión dos jugadores del equipo blanco. Sergio Rodríguez exhibió una personalidad tremenda, parecía ser el único que no le quemaba el balón en los minutos decisivos. Por momentos, el encuentro me ha recordado a la semifinal que disputó España contra Francia en el último Europeo donde sólo el canario parecía dispuesto a dar un paso adelante. Dicho esto, no es buena cosa para el Real Madrid que el “Chacho” sea el máximo anotador del equipo de manera regular. Su aportación debe ir mucho más allá de este hecho  y cuando esto sucede de manera continua es un síntoma de que algo está fallando en el equilibrio del grupo. También considero muy positivo el partido de Bourousis, quizás infrautilizado durante muchos minutos. El griego aporta personalidad y carácter, sus minutos de descanso fueron bien aprovechados por Maccabi.

- El campeón. Merecido reconocimiento para David Blatt, un técnico valiente que se maneja maravillosamente cuando sus equipos vienen de tapados. Los partidos del Top 16 contra el Real Madrid ya nos habían avisado que sabía perfectamente cómo buscar las cosquillas al equipo de Pablo Laso. La inercia positiva que arrastra su equipo desde hace varias semanas completó un plan táctico destinado a confundir el ataque del Real Madrid y a obligar a los jugadores exteriores blancos a ser muy consistentes en la defensa del uno contra uno. El plan salió bien durante casi todo el partido y de manera extraordinaria en el tiempo adicional.

El ciclo del Madrid, el momento del Barça

Jueves, 15 Mayo 2014

Después del exitazo de Valencia Basket, Real Madrid y Barcelona optan a que los equipos de la Liga Endesa monopolicen los títulos de clubes europeos.

El encuentro de la Final Four de Milan entre madrileños y catalanes tiene muchísimos atractivos, más allá de la trascendencia del choque. No sólo medirá en la competición de mayor prestigio las diferentes propuestas de ambos clubes sino que respaldará o llenará de incógnitas dos proyectos destinados a ganar pero con un grado de urgencia algo distinto. Es probable que el Real Madrid llegue algo más presionado a este partido. Su temporada es intachable y su juego ha calado de manera indudable en estos tres últimos años. Ha conseguido enganchar a una afición necesitada de estímulos y se ha ganado la admiración de muchos seguidores. Parece el momento perfecto para redondear el proyecto con la Euroliga  pero este hecho puede volverse en contra y generar cierta ansiedad en determinados momentos.

El Barcelona llega en un momento extraordinario, las piezas parecen por fin encajar y los jugadores incorporados el pasado verano tienen más definidos sus roles y las necesidades del colectivo. Sin duda, que representando al club que lo hacen, acudirán muy responsabilizados pero tengo la sensación de que el equipo dirigido por Xavi Pascual está aprovechando de manera positiva esa sensación general de que “ahora es el ciclo del Real Madrid” para encontrarse bastante cómodo cada vez que compite contra los blancos. Es cierto, la balanza en los últimos duelos es muy favorable al Real Madrid pero siempre, desde la pasada final de la Liga,  hasta la última Copa del Rey, los de Xavi Pascual han obligado al club madrileño a jugar al máximo y han cuestionado su triunfo hasta los últimos instantes. Los partidos han sido más parejos que las sensaciones previas que desprendían ambos conjuntos.

No es difícil por tanto imaginarse un partido apretado en el que nuevamente habrá que estar muy atentos a los mensajes que dirigen los entrenadores desde el banquillo. Laso deberá encontrar soluciones a la conexión Huertas-Tomic y Pascual deberá decidir si apuesta por Sada para limitar a Sergio Rodríguez o traslada las preocupaciones del canario a su parcela defensiva otorgando minutos a Jacob Pullen. Para el Real Madrid será importante controlar los primeros minutos de anotación de Tomic porque el croata se desengancha de los partidos si en los momentos iniciales no encuentra el aro con facilidad. Otro reto de los de Pablo Laso será limitar el verdadero termómetro del Barcelona, el triángulo Oleson-Papanikolau-Nachbar, tan buenos jugadores como irregulares, sobre todo en el caso de los dos últimos. Como aliciente, será muy interesante comprobar el protagonismo y atrevimiento con el que juega Abrines.

El Barcelona ha mostrado debilidad contra el Real Madrid en la posición de “Cuatro”. Seguro que Xavi Pascual ha pensado en eso. Su jugador más en forma en esta posición es Nachbar pero los momentos que ha jugado contra Felipe Reyes, han sido minutos muy favorables para los blancos por el dominio del rebote del capitán del Real Madrid. Soy de los que piensa que en este ciclo Barcelona-Real Madrid, el aire empezó a cambiar cuando se invirtió el jugador que dominaba en la pareja Lorbek-Mirotic. El jugador esloveno aún conserva mucho talento pero no es el jugador de hace tres temporadas cuando castigaba la inexperiencia de Mirotic jugando cerca de la canasta.

El partido tendrá momentos para dos figuras históricas de nuestro baloncesto. Juan Carlos Navarro no está haciendo una buena temporada pero suele “liarla” en estos eventos. Rudy Fernández vive una plenitud fantástica y es el jugador diferencial que se esperaba y que echó en falta el Real Madrid en la Final del año pasado. En definitiva, un partido impresionante, con tufillo a Final Anticipada, que no sólo dará acceso a un título sino que rodeará de brillo o dudas a dos equipos que han ofrecido duelos maravillosos en los últimos años.

Oda a los supervivientes

Jueves, 24 Abril 2014

Acostumbrados a realizar análisis desde la óptica de los equipos que nos resultan más cercanos, tendemos a obviar e incluso infravalorar los méritos y aportaciones de otros conjuntos. Escribo esto mientras repaso el cuarto partido de la serie entre Olympiacos y Real Madrid y, más allá de que el equipo de Pablo Laso no haya jugado bien los dos partidos en Grecia, creo que es justo reconocer la extraordinaria capacidad de supervivencia del equipo griego.

Porque, sí, coincido que el Real Madrid tiene más calidad que los de Bartzokas, pero los griegos han tenido la capacidad de llevar la eliminatoria a su terreno. El Real Madrid es favorito  y el factor cancha suele ser muy determinante en estos encuentros pero los blancos se enfrentarán a unos competidores asombrosos que llevan la eliminatoria igualada sin una actuación maravillosa (ni siquiera muy buena) de su mejor jugador.

Datos y hechos. Me parece interesante y certera la aseveración de Laso de que su equipo no jugó de manera colectiva el cuarto partido pero también este hecho merece ponerse en el haber de Olympiacos que ha ralentizado el ritmo de los encuentros y ha focalizado su atención en realizar de manera extraordinaria los conceptos defensivos más básicos. El Real Madrid cuenta con jugadores muy creativos desde el dribling y muchas de las ventajas de su juego se originan en “unos contra unos” y en el ritmo de juego que pueden imprimir por su habitual buen trabajo en el rebote. En ambos aspectos, los griegos están desarrollando un gran trabajo, con un mejor equilibrio entre el juego interior-exterior y una gran responsabilidad individual en la defensa. Y claro, Sergio Rodríguez y Mirotic no están jugando bien pero hay mucho y buen trabajo del rival en este hecho. El dato más llamativo de la serie, especialmente de los partidos disputados en Grecia, están siendo los porcentajes de tiro del Real Madrid. La actividad defensiva de los jugadores griegos, la implicación de sus jugadores interiores en labores correctoras y su trabajo para limitar la velocidad de balón del Real Madrid tienen mucho que ver en este hecho.

La atmósfera del Palacio de los Deportes creará un nivel de excitación que ayudará a que los jugadores del Real Madrid jueguen con un punto de mayor actividad que les facilite superar una defensa que no encontrará en Madrid ese aliento extra que provoca el empuje del público. Quizás eso no sea suficiente. En el quinto partido de la pasada final de la Liga Endesa, Pablo Laso tomó la iniciativa táctica incluyendo a Jayce Carroll en el quinteto inicial. Este detalle permitió al escolta americano “meterse” en la Final, liberarse unos minutos de Oleson y ayudar a que su equipo tuviera la ventaja en el marcador desde los primeros instantes. Es innegable que la estudiada mecánica de rotaciones de Laso ha resultado muy exitosa pero no vendría mal algún detalle de ese tipo que altere el plan previsto por los helenos. El equipo tiene capacidad de sobra para recuperar su juego y clasificarse para la Final Four con el plan habitual pero, quién sabe…, ¿Por qué no Sergio Rodríguez, titular?.

El hombre de Laso

Viernes, 31 Enero 2014

Una de las claves del gran rendimiento del Real Madrid de Pablo Laso es que ha sido capaz de consolidar y dar continuidad a un núcleo de jugadores sobre los que asentar un proyecto que, como todos, necesita tener un núcleo de seguridad que vaya perfeccionando la idea con el paso del tiempo. Hablo de los Sergio Rodríguez, Rudy, Carroll, Mirotic y Felipe Reyes, inamovibles en su rol desde que el técnico vitoriano se hizo cargo del equipo. Intencionadamente no menciono a un jugador, Sergio Llull, porque  dentro de ellos, Llull es el proyecto en el que más se ha volcado Laso desde que llegó al Real Madrid y el jugador en el que ha demostrado tener más fe.

La realidad es que la confianza de Laso en Llull está más que justificada porque la actividad del balear encaja perfectamente con la propuesta de un Pablo Laso que, desde su llegada, apostó porque el internacional español pudiera ocupar el puesto de base. Lo cierto es que Llull es un base de 10 minutos, generalmente el primer cuarto, porque en el modelo de rotaciones de Laso, Llull suele compartir el tercer cuarto con Draper y los minutos decisivos con Sergio Rodríguez. Da la sensación de que Laso utiliza a los jugadores en el primer cuarto en el puesto donde ellos quieren jugar (Llull de base, Rudy de escolta) y se juega los partidos en el puesto donde considera que pueden generar más ventajas (esto es Llull de “dos” y Rudy de “tres”).

Entiendo la debilidad de Pablo Laso con Llull. Está aprendiendo a alternar ritmos y ya no sólo sabe jugar a “todo trapo”, aporta bastante en labores defensivas y cada vez es más sólido en el lanzamiento exterior. En su debe hay que decir que aún tiene tomas de decisiones erróneas y que no es un jugador con un gran tacto en los lanzamientos cortos en penetración. Asumiendo todas las virtudes de Llull, a veces, he tenido la sensación de que ha tenido demasiada presencia en cancha en perjuicio de jugadores como Sergio Rodríguez o Carroll, sobre el que pesa que los rivales le eligen como objetivo para cargar las acciones ofensivas contra su defensa.

Dejando a un lado consideraciones técnico-tácticas, el valor de Llull viene dado por su mentalidad. Estamos ante un jugador que es capaz de elevarse por encima de sus condiciones por su valentía y capacidad competitiva. Llull no entiende de límites, por eso tampoco respeta ese tan fino que existe entre la osadía y la temeridad, algo que, en ocasiones, le juega malas pasadas. Llull no deja indiferente porque no pretende serlo, es raro que pase por un partido de puntillas porque es de aquellos que se niega a dejar que el partido avance sin tener influencia en su resultado.

La trayectoria de Llull en el Real Madrid está bendecida por la confianza que siempre ha tenido de sus entrenadores. Joan Plaza apostó por él cuando apenas tenía presencia en la Liga LEB. Desde su rol de especialista logró hacerse un hueco en el equipo. Con Messina se convirtió en la referencia exterior del Real Madrid, algo precipitado quizás en su momento. Con Laso ha llegado su consolidación definitiva, los minutos que juega de base le han asentado sin perder esa verticalidad que siempre le ha caracterizado en ataque, pero por encima de todo, su mérito radica en tener un estatus absolutamente principal en un equipo lleno de estrellas.

Marcus y Dontaye

Jueves, 14 Noviembre 2013

Días de elogios para el Real Madrid. Absolutamente merecidos todos ellos. La madurez de la apuesta del equipo dirigido por Pablo Laso trasciende más allá de los resultados y se visualiza por encima de muchos detalles en la satisfacción y entusiasmo de una afición maravillada por el juego de su equipo. Más allá de los títulos que acompañen esta idea, que vaya si tienen su importancia, nada podrá hacer olvidar esta serie de partidos que está ofreciendo el Real Madrid.

Estamos asistiendo a la materialización perfecta de una idea basada en la velocidad y en el atrevimiento que ha alcanzado su máximo esplendor cuando el rendimiento defensivo del grupo ha corregido esa sensación de vulnerabilidad que flotaba en el aire las pasadas temporadas. Porque los partidos del Real Madrid de Pablo Laso siempre o casi siempre han sido muy entretenidos, la diferencia actual es que los blancos no permiten estrellas invitadas y quieren acaparar todos los focos reduciendo a sus rivales al máximo.

Un equipo no alcanza este rendimiento sin que todas sus piezas estén más que encajadas y sin unos técnicos muy convencidos de su propuesta y del grupo que manejan. Es cierto que la clarividencia de Sergio Rodríguez, capaz de poner un pase de canasta en cada ataque que está en pista, la hiperactividad de Rudy Fernández y el talento de Mirotic ayudan a marcar la diferencia, pero toda esta obra no sería posible sin la extraordinaria actitud de los jugadores de banquillo.

Es por eso que me apetece centrarme en dos jugadores ejemplares capaces de influir en el partido sin realizar ningún tiro a canasta. Seguro que a ambos les gustaría jugar más, pero eligen reivindicarse realizando de la mejor manera posible el rol tan concreto y determinado que les otorga Pablo Laso. De este matiz debemos de partir, no es nada fácil lo que realizan Marcus Slaughter y Dontaye Draper ya que siempre se enganchan a trenes en marcha, habitualmente además, lo hacen cuando el equipo ya está en ventaja y su responsabilidad es mantener esa inercia durante los pocos minutos que están en pista. Es fácil identificarse con muchos de los detalles que transmite el Real Madrid pero pocos aspectos son tan llamativos y ejemplares como la capacidad de estos dos tipos de asumir con entusiasmo misiones tan específicas y habitualmente poco valoradas por el gran público.

El valor de Draper, “el jugador de los terceros cuartos”,  lo determina su actividad defensiva y su contención para no asumir tiros que en anteriores equipos e incluso en la selección croata asume con naturalidad. Debe ser duro para los bases rivales, que han soportado durante muchos minutos la agresividad ofensiva de Llull y el “Chacho”, encontrarse con esta roca de varias caras, académica la mayor parte de los minutos pero también brillante cuando es necesario e incluso resolutiva en los momentos decisivos de los partidos. Draper, que sería base titular de la mayoría de los equipos de la Liga Endesa, es el tercer base del Real Madrid. Generosidad.

La historia de Marcus Slaughter nos lleva de manera directa a la de los grandes especialistas de este juego. Supongo que muchos de los entrenadores que observan al Real Madrid no le tendrán muy en cuenta cuando analizan al equipo blanco. Lógico, si atendemos a lo limitado de sus recursos ofensivos. Otra cosa muy distinta es equiparar sus recursos a su influencia en el juego. Slaughter es un habitual de la segunda unidad y por tanto convive bastantes minutos con Felipe Reyes. La pareja es demoledora por su actividad, dureza y capacidad de dominar el juego a través de los pequeños detalles. Slaughter defiende por anticipación, no por contención; no espera, busca y sobre todo no especula ni un instante con su esfuerzo.

El tercer base

Viernes, 1 Marzo 2013

No creo mucho en la convivencia de tres bases de buen nivel en un mismo equipo, cierto es,  que equipos que aspiran a todos los títulos deben tener al menos tres jugadores que puedan desarrollar esa función, pero es complicado manejar las expectativas de jugadores que se reparten 40 minutos sin que el rendimiento de todos ellos se vean afectados. Por eso, me gusta detenerme en la manera en que equipos que tienen tres bases de garantías organizan su convivencia y en qué manera su rendimiento particular y el del colectivo se beneficia o se ve perjudicado por este hecho. (more…)

Jawai, Exhuberancia matizada

Lunes, 24 Septiembre 2012

Dentro de los muchos méritos acumulados por Pablo Laso desde que está al frente del Real Madrid, uno de los más reseñables es cómo ha logrado cambiar la mentalidad del club madrileño en sus enfrentamientos directos frente al Barcelona Regal. El grupo deprimido y acomplejado que era incapaz de acercarse a su mejor nivel anterior a su llegada ha dado paso a un equipo orgulloso de mostrar sus cualidades ante la mejor defensa del campeonato.

Rudy y … Slaughter. La Súpercopa Endesa 2012 ha confirmado que el Real Madrid parte con más camino andado que el Barcelona porque ha realizado menos modificaciones en su plantilla tanto en nombres como en roles pero que el club catalán cuenta con argumentos suficientes para volver a conquistar cualquier título en liza. La definitiva incorporación de Rudy Fernández ya se amortiza adecuadamente. El jugador balear es un referente en ambos lados del campo y poco a poco empieza a quitarse la megaespecialización en el lanzamiento que le aportó la NBA y se acerca al jugador total de la “Penya”. Marcus Slaughter será un jugador muy útil para el Real Madrid porque contagia actividad, impide que el hombre que defiende colabore activamente en la circulación de balón y muestra intensidad en la lucha por los rebotes, eso sí, tiene toda la pinta que será más valorado por los entrenadores que por la afición. Hay dos jugadores que se sienten especialmente acertados cuando juegan contra el Barça, Llull y Carroll, asignaturas defensivas pendientes de Xavi Pascual para próximos enfrentamientos.

Jawai-Tomic Vs Vázquez-N´Dong. Rondaba hace tiempo esta comparación en mi cabeza y empiezo a encontrar alguna respuesta que me ayude a una resolución definitiva sobre cuál es la mejor pareja. La presentación en la Súpercopa de Nathan Jawai ha sido como él, contundente. Su evidente sobrepeso no impide cierta movilidad para correr al aro después de jugar bloqueos y Pablo Laso ya tendrá apuntado este detalle como objetivo prioritario de mejora para próximos enfrentamientos. Evidentemente, Jawai es un gran fichaje porque además de sus cualidades como jugador desprende carisma y ayudará a poblar algo más las desangeladas gradas del Palau. Respecto a Tomic, no será esta final de la Súpercopa el partido de la reivindicación  ante su ex-equipo. El jugador croata empezó enchufado pero su primer paso por el banquillo le enfrió demasiado  (algo bastante habitual en este jugador que necesita de mucha continuidad para mentalmente mantenerse en los encuentros). La sensación que deja la pareja de “cincos” del Barcelona es que ofensivamente ofrecen más alternativas que sus predecesores Vázquez y N´Dong pero que el Barcelona Regal recibirá muchos más puntos debajo del aro esta temporada y sufrirá mucho más en la defensa del “pick and roll” porque Jawai y Tomic sufren y mucho en estas situaciones. La intensidad y agresividad de Jawai están demasiado concentradas en un lado del campo.

Por último, un comentario merecido para Mirotic y Reyes, excepcionales librando combates en inferioridad física, claramente mejorado el primero en estas artes. Tampoco tiene pinta que ésta será la temporada donde dará la sensación de que Felipe Reyes ya no tiene sitio en el Real Madrid. Mucha culpa del progreso de Mirotic la tiene la actitud de Reyes que permanentemente le hace saber que está listo por si el jugador de origen montenegrino se despista.