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Archivo de la categoría ‘Partizán de Belgrado’

Barça Favorito, pero no tanto

Jueves, 6 Mayo 2010

Sería injusto no conceder grandes posibilidades de éxito al Regal Barcelona en la Final a Cuatro de la Euroliga. Cuesta encontrar un equipo con una trayectoria tan impecable en los últimos años. El máximo nivel de juego del equipo catalán en esta temporada está varios pies por encima del mejor baloncesto realizado por cualquier otro equipo.

Resaltar los méritos del Barça no debe hacernos perder la perspectiva sobre la dificultad de conseguir cualquier título y más uno tan prestigioso como la Euroliga. Los tres equipos que acompañarán a los de Xavi Pascual en París son conjuntos de un enorme potencial y, sobre todo, extremadamente competitivos. Para nosotros son más conocidas las hazañas del Barça pero nunca viene de más que advirtamos sobre las capacidades y virtudes de CSKA Moscú, Partizan y Olympiakos.

CSKA Moscú. El valor de la experiencia. Lo reconozco, yo también he pecado. No daba un duro por el equipo de Pashutin esta temporada. Xavi Pascual me ha puesto en mi sitio ( a mí y otros muchos) esta semana al afirmar que presuponíamos que Pashutin era peor que Messina por puro desconocimiento. Pascual sabe de lo que habla porque él ha sufrido y, aún sufre, el sorprendente rigor con que se mide a los técnicos más alejados de los focos mediáticos. El CSKA ha ido de menos a más en su trayectoria europea. Empezó titubeante pero derrotó con mucha autoridad al Caja Laboral. Un rival incomodísimo para semifinales con los ya conocidos Smodis, Langdon y Siskauskas al frente y con jóvenes como Kaun o Vorontsevich que representan el relevo generacional que se avecina en Moscú. El Barça ganará si impone la superioridad física de sus interiores y si Ricky Rubio logra llevar el partido a un ritmo que exprima la amplitud de banquillo azulgrana.

Olympiacos. Por fin, un proyecto. En un club donde la lógica ha brillado por su ausencia en los últimos años, es de valorar la sensatez con la que ha actuado en las dos últimas temporadas. El año pasado empezó a construir un equipo capaz de todo que no consiguió ninguno de sus objetivos pero que apuntó estar cerca de lograrlo. El proyecto ha continuado y se ha mejorado con jugadores de primer nivel como Kleiza. Después de dos años, los del Pireo parecen preparados para conseguir el título. Carece de la brillantez en el juego del Regal Barcelona pero es el equipo con más recursos para poner en problemas a los de Xavi Pascual. Bases talentosos y físicos, aleros poderosos capaces de limitar a Mickeal, interiores versátiles y un entrenador con experiencia y que sabe manejar a la perfección los egos de las supuestas estrellas que le acompañan.

Partizan Belgrado. Nada que perder. El candidato con menos opciones. Sin duda, el equipo con más mérito de Europa.  Que jugaran la final sería una sorpresa, que la ganaran completaría otra página brillante de su historia al nivel de aquel equipo que fue Campeón de Europa jugando como local en Fuenlabrada. Su entrenador, Dusko Vujosevic es uno de los genios olvidados  de este deporte. Un mago habituado a crear estrellas y, en algunos casos a inventarlas, como ocurre con Alexs Maric, comparsa en Granada y una de las revelaciones del año en la mejor competición europea. Sus opciones pasan por ser capaces de aprovecharse de la responsabilidad de sus rivales y saber exprimir su papel de víctimas propiciatorias. Es un equipo joven pero tremendamente disciplinado que tiene su principal aval en su extraordinaria aplicación defensiva que compensa los minutos malos que suele tener cada partido en ataque donde acusa la falta de una verdadera referencia anotadora.

¿Qué hay en Europa aparte de los nuestros?

Viernes, 5 Febrero 2010

Eso  me preguntaba el otro día un amigo y de ahí nacen estas líneas como reflexión. En realidad era una pregunta cargada de justificada satisfacción viendo el poderío de nuestro baloncesto de clubes y de selecciones, y realizada desde el que se sabe dueño y seguidor del mejor producto.

Es evidente que realizar una valoración general del estado general del baloncesto en Europa es realmente complicado por lo que parece más riguroso que comentemos esos detalles más significativos de lo que nos está ofreciendo el baloncesto continental.

Baloncesto serbio. Renacer con matices. Si hay un equipo que merece destacarse a estas alturas de la temporada es el Partizan de Belgrado. Especialista en reinvenciones constantes y eterna fábrica de talentos. Su entrenador no tardará en dar el salto a algún equipo con mayor presupuesto. La selección Serbia ya destacó en el pasado europeo dejándonos una perfecta radiografía del estado del baloncesto en el país balcánico donde cada vez tenemos más y más jugadores de nivel medio-alto pero dónde se echan muchísimo de menos las primerísimas figuras de décadas pasadas.

Money, money. Cuesta llamar al Pabellón del Macabbi el Nokia Arena, te hace recordar con nostalgia “La Mano de Elías”. Pero es lo que hay. Los clubes están tiesos y hay que buscar recursos de dónde sea. Cuesta encontrar proyectos distintos a los de Olympiakos, Macabbi, Barça, Real Madrid, Panathinaikos, Caja Laboral y CSKA de Moscú ( y éste lo digo con dudas) que puedan ser candidatos a ser el mejor equipo del continente en alguno de los próximos diez años. Las diferencias entre este grupo y el resto tienden a hacerse más grandes.

Siena. Isla en el desierto. Es muy meritorio el proyecto de Montepaschi Siena de los últimos años pero no deja de ser testimonial en el decaidillo baloncesto italiano. La ausencia de la selección en las últimas grandes citas, el poco compromiso de sus jugadores en la NBA con su país y la huída de los grandes patrocinadores no hacen pensar en un renacer inmediato del baloncesto transalpino.

Turquía. Ejemplo de mala gestión. Mejor pintan las cosas para la selección turca que para el baloncesto de clubes otomano. La liga turca está siendo el primer paso de muchos jóvenes jugadores americanos que aprovechan las débiles defensas de la competición para deslumbrar con sus números y buscar mejores contratos. El Efes Pinsel de esta temporada es un ejemplo muy representativo de los problemas de gestión en Turquía. Una gran plantilla, con más de 12 jugadores, que deja en la grada a jugadores con contratos millonarios que acabarán por quizás ganar la liga turca, con suerte jugando los Cuartos de Final de la Euroliga y cambiando a más de la mitad de sus cromos la próxima temporada. Ningún jugador de prestigio ha hecho una carrera sólida en el efervescente baloncesto turco.

Lo que viene. Vendrán buenos jugadores de países con poca tradición como Suecia y Polonia, hay varios proyectos de figurones en Lituania y grandísimos atletas en Francia que no tendrán salida en ningún club de su país por la curiosa debilidad económica del baloncesto francés. Vendrán unas nuevas reglas (alejamiento línea tres puntos) que tendrán menos impacto del que se supone, aunque tengo la esperanza de que otorgue un mayor espacio y por tanto protagonismo a los pívots. Vendrán muchos de los que se fueron a Estados Unidos y tardarán en irse algo más aquellos jugadores jóvenes, cada vez menos sensibles a dejarse omnubilar por el brillo de la NBA.