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Archivo de la categoría ‘Serbia’

Piernas y mano…

Sbado, 5 Septiembre 2015

Ya es difícil adaptarse a que dos favoritas al título se encuentren en la primera jornada como para no sorprenderse de la extraordinaria intensidad con la que han disputado el encuentro España y Serbia. No diré que ha sido un partido bueno porque ha faltado claridad y acierto para poder calificarlo así,  pero sí  un duelo bastante atractivo por el ritmo y dureza que han tratado de imponer ambos equipos. Al final, la victoria Serbia se explica porque en un momento determinado, dentro de esta intensidad tremenda, ha sido capaz de subir un punto más su nivel de actividad y acierto.

No me alinearé con los que utilizan esta derrota como un presagio de un futuro desastre sino con los que  intentan buscar cuales son los límites de nuestro equipo y tratan de entender cómo puede crecer un grupo con un núcleo de jugadores  importantes con bastante experiencia en la selección pero obligados a enfrentarse a un entorno diferente con la confianza algo más mermada.

Los bases.  Los extraordinarios Sergio Llull y Sergio Rodríguez afrontan por primera vez la responsabilidad de dirigir en roles preferentes el juego de España. No seré yo quién desconfíe de la pareja de bases que ha dirigido al equipo que mejor ha jugado en Europa en los últimos años. España está en buenos manos pero hasta ahora, ni en la preparación, ni este primer encuentro del Eurobasket, los “Sergios” han dado la sensación de encontrarse cómodos. Scariolo opta por combinarles en pista de inicio y no como un recurso exclusivo para los momentos decisivos. Hay dos aspectos básicos de progreso en manos de ambos jugadores. El primero de ellos obedece a su relación en el juego con Pau Gasol y el segundo a que los jugadores destinados a abrir el campo con su eficacia en el tiro sean una real amenaza. Contra Serbia, Gasol ha estado desconectado del juego demasiados minutos y nuestros bases han echado en falta acierto de los tiradores para facilitarles más espacio cuando atacan la canasta.

La rotación. Tengo la sensación de que en un momento determinado del encuentro  nos han faltado piernas. Acertarán también los que rebatan este argumento señalando la reacción de España en el último cuarto pero  esa defensa tan blandita que ha permitido demasiadas canastas fáciles de Serbia no solo parecía deberse a falta de concentración sino a cierta falta de aire. Más allá del quinteto LLull, Rodríguez, Rudy, Mirotic y Gasol, sólo Reyes y Ribas (soberbios) parecen formar parte de la rotación de España y el partido no ha ayudado a aventurar que alguien más esté listo para partidos de este nivel.

El tiro. Es difícil ganar un partido del máximo nivel concediendo muchas canastas fáciles y con un porcentaje tan bajo de lanzamiento de tres puntos. Más allá del desacierto puntual, me preocupa que es un aspecto en el que nuestro baloncesto (sobre todo el que viene) manifiesta una preocupante involución.

La táctica.  Serbia ha ido  un punto por delante durante casi todo el partido. Ha frenado el arranque español poniendo dos bases en pista para ajustarse a la presencia simultánea de los “Sergios”, no le ha importado desgastar a Kuzmic con faltas frente a Gasol en los primeros minutos que ayudaron a desconectar del juego al pívot catalán. Por último, los serbios han identificado cada debilidad defensiva de España a la perfección, reforzando la apuesta de Djordjevic de quintetos atípicos destinados precisamente a ese fin.

Reforzarse. El campeonato es largo, el grupo es complicado y los presumibles cruces no tanto pero lo mejor que puede hacer España es intentar crecer en todos aquellos aspectos que el partido frente a Serbia ha identificado como mejorables; un plan más definido y constante en ataque; una mejor circulación de balón que ayude a encontrar tiros con algo más de tiempo que ayuden a subir el  porcentaje y, por lo tanto, confianza y una defensa más sólida que evite canastas fáciles y proporcione puntos de alto porcentaje que no lleven a que los partidos se decidan exclusivamente por el factor acierto en el tiro de larga distancia.

Queda mucho, varias selecciones tienen gran nivel, también España, por supuesto.

Una exhibición en varios actos

Mircoles, 18 Septiembre 2013

Acto 1. Orenga. Al César lo que es del César. Transmite serenidad, confianza en su grupo y una fe inquebrantable en su método pese a las dudas externas y decisiones que puedan gustar más o menos (yo creo que dice a Marc Gasol que haga dos faltas rápido para no mandarle al banco y chotearse de todos nosotros). La diferencia en el marcador no sólo es explicable por el acierto, motivación o mayor experiencia en los nuestros. Hay un buen trabajo del partido por parte de los técnicos y se les debe reconocer. Podremos poner muchas pegas al rival pero estos cuartos de final contra Serbia han sido uno de los mejores partidos de España en mucho, pero que mucho tiempo.

Acto 2. El terreno. España pisa terreno conocido cuando llegan estos partidos. Un grupo con tanta experiencia sabe diferenciar entre lo trascendental y lo rutinario mientras Serbia aún no es capaz de atender a esos matices y demuestra que le sobran tres o cuatro tallas del encuentro por mucho que su entrenador ya hablara de baloncesto con Naismith. Eso sí, también es mérito de los nuestros llevar el partido al terreno donde se destapan las vergüenzas. Dureza defensiva, dominio del ritmo  y galones encima de la mesa desde el primer minuto.

Acto 3. Los bases y EL BASE. La convivencia de tres genios no siempre repercute de manera positiva en el rendimiento colectivo del grupo. Fundamentales en el resultado final (para mí, la clave principal) por lo acertado que han interpretado cada uno sus papeles en el ratito que ha “durado” el encuentro. Rubio marcando las primeras diferencias con la intimidación defensiva que ejerce, Calderón aportando serenidad y buenas decisiones en el puesto de escolta y Sergio Rodríguez reconociendo que esta selección necesita un anotador en el puesto de base que equilibre la aportación de Marc Gasol. Su momento deportivo merece un rol principal, por si acaso había dudas, en los dos últimos partidos, lo ha dejado bien claro.

Acto 4.  Rudy. El Eurobasket de Rudy Fernández tenía un cierto aire a su temporada en el Real Madrid. Momentos buenos, alguno muy bueno pero demasiados minutos de intrascendencia para un jugador con su calidad. Su hiperactividad defensiva ha tenido un buen respaldo en su acierto en el tiro y sus primeros aciertos han contribuido a elevar la confianza del grupo. Es un referente, como tal hay que exigirlo y como tal hay que reconocerlo cuando ejerce su papel a la perfección.

Acto 5. Claver y Orenga (de nuevo).  Uno que ya no esperaba mucho de Claver en este Eurobasket, que se desespera con ver tantas condiciones sin exprimir no puedo sino reconocer que el jugador valenciano lleva unos partidos aportando y mucho a la selección. Vuelvo a mencionar a Orenga para destacar su constancia en seguir confiando en un chico que parecía que no iba a salir de su cascarón.

Acto 6. El Sistema de competición. Hoy nuestra selección ha salido muy beneficiada y bien que nos alegramos. Pero prefiero otro sistema que penalice más los errores, con menos equipos y muchos partidos con algo más en juego. Pre Europeos a cara de perro y un campeonato de ocho equipos. Más que suficiente.

Serbios sin alma

Viernes, 9 Septiembre 2011

Peco de injusticia en el titular por varios motivos. Primero, porque debería centrarme en hablar de España, del excepcional partido que ha realizado el equipo entrenado, hoy también, por Sergio Scariolo. Debería hablar de los detalles de nuestro equipo, de la mejora evidente de Ricky, de cómo su empuje “pica” a Calderón y éste saca orgullo en el comienzo del segundo tiempo. No debería olvidarme de aspectos relacionados con la rotación, de Felipe , queva ganando su espacio y de Ibaka, que tendrá que recuperar el suyo. También tiene toda la pinta de que me equivocaré en mis predicciones que hablaban de Sada como un jugador importante en este grupo y por último debería elogiar sin parar los buenos detalles defensivos de nuestro equipo limitando enormemente a un equipo con gran talento. España crece, sobre todo en defensa y ese es el mejor mensaje posible.

Pero como a uno le gusta mucho el baloncesto, mira con cierta decepción que uno de los presumibles partidos más interesantes del campeonato se venga abajo porque esta generación de Serbia olvide que las características que han escrito su brillante historia han sido el talento y el orgullo. Si hablamos de talento, esta selección Serbia está a la altura de sus predecesoras, sus jugadores son pequeños manuales de técnica individual. En especial, Teodosic, brillante en ataque y pasota en defensa. El futuro base de CSKA representa lo bueno y lo malo del grupo. Capaz de realizar un baloncesto excelente y de mostrar una soberbia inaudita para alguien con no demasiados logros hasta el momento.

Pero lo más decepcionante de Serbia ha sido el hecho de que ha renunciado realmente al hecho de medirse a España. Su empeño ha durado cinco minutos, vista la superioridad inicial de los nuestros,  los balcánicos han mirado para otro lado (Turquía) y han exhibido momentos de forma desaprovechados (Savanovic) talento exagerado (Bjeliça) e ideas oxidadas (Ivkovic).

Como sigo considerando el talento y las condiciones físicas los elementos más diferenciadores de este juego, no cometeré el error de enterrar a Serbia, de momento, lo que me deja su campeonato es la sensación de que no he visto a esta selección nunca defender tan mal. Se lo ha jugado todo a la carta de ganar a Turquía, veremos como le sale.

Espléndida Serbia

Mircoles, 8 Septiembre 2010

Minutos después de acabar el partido de cuartos de final del Mundial de Turquía que ha dejado a España fuera de la lucha por las medallas conviene aparcar análisis más generales (que llegarán) y dedicar unos momentos a pensar y saborear este espléndido partido de baloncesto entre dos grandísimas selecciones. Es duro que el actual Campeón del Mundo se quede lejos de repetir éxito, pero este hecho no debe evitar reconocer el sensacional partido de una Serbia que ha dignificado como no había hecho en mucho tiempo la brillante historia de su baloncesto.

El Tablero. En la partida de ajedrez Ivkovic-Scariolo, el técnico balcánico empezó tomando la iniciativa dando una lección de como ocupar los espacios en ataques. Serbia hizo el campo de ataque muy grande aprovechando la versatilidad de sus jugadores y España sufrió para defender tanto espacio. No nos han hecho daño jugadores muy creativos con el balón en las manos, sino aquellos que han tenido la virtud de ocupar el mejor espacio en cada momento. La mayoría de los lanzamientos balcánicos vinieron de ventajas generadas jugando de cara al aro. Los dos mejores tiros defendidos fueron los dos últimos, también anotados por Keselj y Teodosic. En defensa, Ivkovic recurrió por momentos a una zona de ajustes que condicionó el ritmo de España y anuló la conexión con Marc Gasol en el juego interior.

Inconsistencia y Ritmo. España ha jugado un buen partido, conviene recordarlo para los mensajes apocalípticos que se nos avecinan, pero ha sido un equipo inconstante y poco sólido. La inconsistencia ha sido la nota dominante durante todo el campeonato, al equipo le ha costado tener un buen rendimiento continuado en los partidos, probablemente debido más a desconexiones mentales que a factores tácticos. Por otra parte, España tampoco hoy ha encontrado el ritmo adecuado a sus intereses, quizás sorprendida por el descaro con el que Serbia ha afrontado el partido, una imagen muy alejada de la especulativa selección que nos imaginábamos.

El dilema de la última falta. Cuando te anotan un triple desde más de 8 metros para ganar el partido hay que dar todo el mérito al ataque. La posibilidad de tener la última posesión para empatar o ganar el partido se esfumó una vez se dejaron transcurrir demasiados segundos a Teodosic con el balón en las manos. Si no se hizo cuando restaban 10, 12 segundos la opción de defender era la correcta y un tiro tan lejano parece una buena respuesta de la defensa. Con el quinteto serbio la opción más factible hubiera sido una falta a Velickovic cuando inició la acción de bloqueo sobre Teodosic pero insisto, parece poco reprochable la última defensa de España una vez que se decidió no hacer falta.

El “Tres” y el “Cuatro”. Serbia nos ha machacado en los puestos de “tres” y “cuatro”. Entre Bjelica, Keselj, Velickovic y Savanovic han anotado más de 60 puntos. El dato es lo suficientemente contundente para que nos planteemos una reflexión de cómo vamos a ocupar esos puestos en el futuro y cómo lo hemos hecho en el presente. La exhuberancia de Rudy y Navarro han eclipsado la necesidad de ir encontrando alternativas válidas al eterno Carlos Jiménez. La gran actuación de Jorge Garbajosa en este Mundial sirve para tapar la boca a todos aquellos que cuestionaban su posición de indiscutible en el grupo. El problema es que bajo el colchón que te dan las medallas, quizás la Federación tendría que haber planificado dando algo más de espacio a jugadores que en un plazo medio de tiempo se antojan imprescindibles para el equipo nacional. En este sentido, jugadores como Suárez o Claver (que es como si no hubiera ido) están perdiendo la oportunidad de acumular experiencia al abrigo de sus laureados  compañeros. Hay veces que no conseguir un medalla se ve compensado con el paso del tiempo por las vivencias que ofreces a determinados proyectos.

España ha perdido haciendo un buen partido ante un rival que ha sido mejor y que ha jugado cerca de su máximo nivel. No hay más. Queda acabar de la manera más digna posible y aprovechar la derrota para dejar a un lado el autobombo, las giras a medida y pensar seriamente cómo queremos que se realice la tan manida “transición”.

España Finalista. Lecciones de Madrid

Sbado, 19 Septiembre 2009

España disputará la final del Campeonato de Europa después de una nueva demostración de autoridad frente a Grecia. Da la sensación que España supera en cada partido las prestaciones del encuentro anterior, algo que no hace más que demostrar que el grupo se encuentra en un momento óptimo de confianza.

Inevitablemente, todos recordamos la Final perdida hace dos años en Madrid. Una derrota dolorosa pero que, sin duda, ha influido en el compromiso y motivación de los jugadores para acudir a este Europeo y volver a demostrar su enorme calidad en los partidos decisivos.

Al igual que hace dos años, España afrontará la final con la condición de favorito aunque físicamente llegará con las piernas mucho más frescas porque tengo la sensación que el título de Madrid se empezó a perder en la durísima semifinal contra Grecia donde nuestros titulares acumularon un desgaste que, sin duda, se reflejó en lo espeso del partido contra Rusia.

Viendo los partidos contra Francia y Grecia se hace difícil pensar que alguien pueda frenar a esta selección que ha encontrado en la solidaridad defensiva la clave para intimidar a todos los rivales. Cuando se equivoca en defensa España lo hace por exceso de actividad, una ayuda de más, una rotación demasiada larga, una mano a destiempo, conceptos muy alejados de la apatía y falta de responsabilidad del inicio del campeonato.

Parece evidente que España ha aprendido la lección, como era de esperar de un grupo inteligente y ganador, y afrontará el último el partido desde el respeto al rival, sabiendo que será un partido duro y que habrá que hacer las cosas muy bien para ganar. Las derrotas frente a Serbia y Turquía han tenido el efecto balsámico de rebajar la euforia y recordarnos a todos que la empresa del Oro no sería fácil.

Aunque no todos parecen haberse llevado lecciones de lo sucedido, los mismos que ocupando puestos de responsabilidad auguraban el Oro antes del campeonato y que, antes de la final, pronostican que será muy difícil ganarnos. Claro que será difícil que España pierda, como era difícil perder ante Serbia y Turquía. Otra cosa es que esas cosas sea convenientes decirlas siendo el Presidente de la Federación Española de Baloncesto.