Blogs

Entradas con etiqueta ‘Argentina’

Ritmo y Equilibrio

Domingo, 14 Agosto 2016

España no afrontó un partido más de Primera Fase contra Lituania sino un todo o nada. En estas condiciones, la fiabilidad del equipo de Scariolo es máxima. No es que se “pongan” a jugar cuando quieran sino que este grupo tiene muy identificada la diferencia entre lo importante y lo fundamental o entre lo eventual y lo definitivo. Veremos, al acabar la primera fase, cuál ha sido el precio de las dos primeras derrotas pero la realidad es que el encuentro contra Lituania deja motivos para la ilusión.

“Es el ritmo, estúpido” que diría aquel. En efecto,  España es otra cuando lleva a los partidos a un ritmo muy elevado tratando de evitar jugar en igualdad en media pista. Jugando rápido, las prestaciones de Ricky Rubio, Llull y Rudy Fernández se multiplican en ataque con el consiguiente refuerzo positivo que les anima para apretar al máximo al jugador con balón y líneas de pase en defensa. Hay pocas líneas exteriores mejor preparadas para este trabajo defensivo que incomoda la circulación del balón y obliga a gastar segundos en acciones intrascedentes al resto de equipos. Desde la actividad defensiva y controlando el rebote, España jugó sus mejores minutos (y casi los mejores minutos de cualquier equipo en el torneo). No hubo espacio para botes sin sentido, ni para malos tiros sino para una gran ocupación de los espacios, generosidad en el pase y un acierto en el lanzamiento que se fue consolidando según aumentaba la diferencia en el marcador. Cuando la cabeza está liberada y el marcador ayuda, la efectividad es más fácil de encontrar.

Una mención especial para Ricky Rubio porque ha demostrado madurez para salir de un momento complicado y por encima de todo por la manera en que lo ha hecho, con arrojo y recordando cuales son las virtudes que debe aportar al equipo. Un guiño también a Scariolo por su confianza intacta en el base catalán después de las dos primeras derrotas. El técnico italiano no ha realizado grandes cambios en sus rotaciones desde el comienzo del torneo pero ha identificado muy bien cuales son los aspectos de mejora que precisaba el equipo. En defensa, ha exigido más agresividad y riesgo a su línea exterior y en ataque, además de una mayor velocidad, y en ataque combina los movimientos para Pau Gasol en el poste bajo con otras acciones que ayuden a que otros jugadores se puedan “meter” en los encuentros.

El próximo y decisivo duelo contra Argentina será una nueva prueba del equilibrio en el juego de España. A priori, la superioridad de Gasol sobre los pívots argentinos es enorme y obligará a que el pívot de los Spurs esté bien “alimentado” pero sería bueno no convertir esta necesidad en una obsesión y confirmar que, con el paso de los días, España está sumando jugadores a la causa. Está por ver cómo afrontan los argentinos su partido, una vez clasificados para cuartos y con mucho desgaste en las piernas de jugadores importantes. Su duelo contra Brasil fue una demostración de carácter y raza pero también dejó ver ciertas debilidades defensivas que hacen pensar que España es muy superior al combinado albiceleste. Si se confirman los pronósticos, España será segunda y jugará contra el tercero del otro grupo (conviene recordarlo) antes que un hipotético duelo en semifinales contra Estados Unidos. No hay espacio para cambalaches esta vez y las dos primeras derrotas tendrían su “premio” pero mejor pensar en ganar a Argentina y luego ya veremos..

Grande España

Domingo, 24 Agosto 2008

Si la final de Los Ángeles 84 ha perdurado en el tiempo, con más razón debería hacerlo esta final de los Juegos Olímpicos de 2008 en Pekín. Hoy podemos decir con todo nuestro orgullo que tal y como pedía Gasol en su anuncio, el mundo admirará a nuestro país.

El mérito del subcampeonato de España viene dado porque ha realizado el mejor partido, con mucho, del torneo frente al mejor rival, frente a todo un equipazo que ha presentado al mundo los nuevos valores de la NBA. Estados Unidos ha necesitado de un súper esfuerzo en defensa y un extraordinario acierto en ataque para vencer a nuestra selección que ha perdido ante la mejor selección americana desde 1992 y al mejor conjunto de atletas que jamás hayan jugado juntos.

España solventó muchos de los errores del primer partido, mejoró en la defensa de los bloqueos directos poniendo a Felipe Reyes a defender a Howard y supo leer mejor las situaciones defensivas de Estados Unidos con un punto mayor de paciencia y de equilibrio en el juego. Además contó con una mayor aportación de Juan Carlos Navarro que, sin duda, merecía un partido como éste y que recordó sus tiempos de júnior ayudando en la posición de base. Navarro se unió en este encuentro a la habitual aportación de Gasol, Rudy, Jiménez y Felipe Reyes que han confirmado en la final su excepcional torneo.

En mi opinión, lo más admirable de nuestra selección en el partido de hoy ha sido su enorme fortaleza mental, capaz de asumir ir perdiendo casi todo el partido frente a un equipo con extraordinario acierto y poderío.

Aunque el partido ha estado marcado por la cuestionable labor arbitral, no hay que poner ni un pero a la victoria americana. Sus jugadores han mostrado un gran sentido colectivo, en especial contra las defensas zonales, donde han castigado los dos espacios más dañinos contra este tipo de defensas, la línea de fondo y el poste alto. También doy mucho mérito a su entrenador, capaz de asignar roles bien definidos a sus 12 estrellas y conseguir que funcionasen brillantemente de manera colectiva.

Esta final será recordada como un brillante fin de trienio mágico para los nuestros. España no debe tener miedo al futuro. Los Ricky Rubio, Rudy, Marc Gasol y los ausentes Sergio Rodríguez, Sada, Claver, Fran Vázquez,  Triguero y Carlos Suárez entre otros aseguran la continuidad de los éxitos que deben seguir contando con la imprescindible aportación de los jugadores de la irrepetible generación del 80.

Por último permitidme un último reconocimiento a la selección argentina, brillante medalla de bronce. Nuevamente el equipo sudamericano ha dado una lección de capacidad competitiva en un grupo que, a diferencia de lo que espero que pase con España, puede estar viviendo sus últimos momentos de gran éxito.