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Lecciones de Berlín

Martes, 17 Mayo 2016

La Final Four de Berlín ha estado a la altura de toda la temporada de la Euroliga. CSKA de Moscú ha sido un justo campeón refrendando el extraordinario nivel de su juego durante todo el año. Los rusos han derrotado al excepcional Fenerbahce y a muchos de sus “fantasmas”.  Durante el ciclo de Itoudis al frente del CSKA, el equipo de Moscú ha desarrollado el mejor juego en Europa.  He conocido plantillas de los rusos en años recientes a priori mejores que su magnífico grupo de jugadores actual, pero este año las piezas parecían más encajadas, los roles más definidos y la pareja De Colo-Teodosic ha marcado diferencias.

La trascendencia de los partidos no ha limitado el nivel de los equipos. Tanto el partido entre el Baskonia y Fenerbahce como la Final fueron dos partidos magníficos, con alternativas y riqueza visual y táctica.

La Final exhibió la maestría del CSKA en la ocupación de los espacios y en su manera de circular el balón durante la primera parte y el orgullo del Fenerbahce para remontar subiendo líneas en defensa y jugando con mayor ritmo en ataque. Los detalles magníficos de De Colo y Teodosic no deben menospreciar el valor de hombres como Hines o Khryapa, absolutamente decisivos para el desenlace del encuentro y los mejores representantes de la filosofía de juego que ha impuesto Itoudis.  De Colo mereció el MVP por su madurez y su capacidad para jugar con la aceleración y la pausa.

Destaco de Fenerbahce la capacidad de Obradovic para exprimir al máximo las distintas combinaciones que les ofrece las características de su plantilla. Acostumbrados a un baloncesto excesivamente riguroso en cuanto a  las condiciones de los jugadores que deben ocupar cada posición, hemos visto como Obradovic, que utilizó como “interiores” a Kalinic y Datome en su cruce contra el Real Madrid,  ha usado durante la Fase Final el recurso de jugar simultáneamente con sus dos  “cincos”, Vesely y Udoh. La apuesta le salió mejor en algunos momentos que en otros pero valoro mucho su iniciativa por inusual en estos tiempos tan dogmáticos.

La semifinal de Baskonia reivindica el nivel y el trabajo del equipo. Sólo determinados detalles le apartaron de jugar la final.  Para mí, Darius Adams sale reforzado de este evento porque jugó con una personalidad tremenda, ayudó a que su equipo se metiera en el partido y superó una y otra vez a una defensa que había demostrado su nivel para defender a jugadores exteriores durante toda la temporada. Cierto, tomó malas decisiones en momentos trascendentes (en ningún caso el último tiro) pero también Teodosic, por ejemplo, tuvo  su cuota de responsabilidad en permitir laremontada de Fenerbahce en la Final.

Bourousis también realizó un partido acorde a su trayectoria en Vitoria. El pívot griego llegó un poco cansado al final del encuentro lo que le limitó a la hora de trabajar para conseguir mejores opciones para recibir el balón (movió más la boca que las piernas en los últimos minutos), pero su partido fue espléndido. En un baloncesto que valora cada vez más a  jugadores interiores móviles y versátiles, Bourousis marca diferencias por su capacidad para jugar de espaldas a canasta (poca variedad de movimientos pero muy efectiva), su liderazgo y su gran manera de entender el juego que expresa a través del pase.

Un gran Baskonia que además exhibió a su extraordinaria afición. Con ganas de ver si son capaces de trasladar su versión Europea a los Play Offs de la Liga Endesa. Si es así, la Liga saldrá ganando y el título tendrá un firme candidato más.

Baskonia, ¿Por qué no?

Jueves, 12 Mayo 2016

Vaya por delante que ya me parece un éxito que Baskonia opte a ganar esta Euroliga. Y claro que sería una sobrada considerarles favoritos pero el equipo de Velimir Perasovic ha dado argumentos suficientes  para pensar que puede derrotar a cualquier equipo del continente.

A priori, todo lo que no sea una final que enfrente a Fenerbahce y CSKA de Moscú se puede considerar una sorpresa y es éste precisamente el principal argumento al que se deben agarrar Laboral Kutxa Baskonia y Lokomotiv Kuban para dar la vuelta a estos pronósticos. Son varias las experiencias en los últimos años que muestran a favoritos descompuestos por esa responsabilidad, a jugadores consolidados sudando más de la cuenta, a muñecas agarrotadas por la presión y a demasiados pases del miedo disfrazados de “pases extra”.

Pensando en las opciones de Baskonia creo que lo principal es que el grupo mantenga su personalidad y valentía. El mérito de los vitorianos viene principalmente porque se han ganado sus victorias queriendo ser protagonistas, sin especular y no dejando la suerte de los partidos a los fallos de los rivales sino a su capacidad para llevar los encuentros a un ritmo alto e intenso que obliga a sus oponentes a anotar muchos puntos para derrotarles.

A buen seguro que el técnico de Fenerbahce, Obradovic, está dedicando muchos de los entrenamientos previos a ver la manera de limitar a Adams y James. Parece inútil pedir una versión contenida de los dos “Directores” del equipo vitoriano, todo lo contrario, es tiempo de mayor atrevimiento, si cabe, y de evitar que el partido se decida permanentemente en situaciones de juego en media pista donde debería imponerse la mayor amplitud de recursos de Fenerbahce. Si observamos los precedentes de la serie de los turcos contra el Real Madrid, se puede aventurar un reto muy duro para los bases americanos.

Ningun equipo ha defendido mejor a los “Sergios” que Fenerbahce, que en ningún momento dejó que LLull y Rodríguez “entraran” en los partidos apostando por subir líneas en defensa y trabajando muy duro sobre ellos cuando se desprendían el balón. Fenerbahce exprimió al máximo una carencia del Real Madrid, que la mayor parte de su juego se genera a través del dribling de sus bases.  En este sentido, para Baskonia,  el alivio que supone la presencia de Bourousis como generador de juego en situaciones interiores puede ser un buen punto de partida para encontrar un espacio de seguridad donde poner el balón cuando la presión defensiva  de los turcos sea máxima. El pívot griego tampoco lo tendrá fácil con Udoh y Vesely pero, a diferencia de los interiores del Real Madrid, obligará a sus defensores no sólo a trabajar en bloqueos directos sino en unos contra unos cerca de canasta. Por el contrario, no hay que olvidar que otros de los aspectos en los que Obradovic prestará atención será  a jugar contra la defensa de Bourousis.

El plan parece obvio. Perasovic querrá que el partido se juegue en las manos de Adams, las piernas de Hanga y la cabeza de Bourousis mientras que Obradovic pretenderá llevar el encuentro a que se juegue en la cabeza de Adams, las piernas de Bourousis y las manos de Hanga.  Gran parte de la resolución del partido pasará en ver cómo se resuelve esta batalla aunque Baskonia necesitará algo más que puede venir por la calidad de Bertans y Causseur (si como parece puede estar disponible).

Peras, Bourousis… Baskonia¡¡

Mircoles, 20 Abril 2016

La clasificación del Laboral Kutxa Baskonia para la Final Four es una gesta extraordinaria de un club imprescindible en la historia de nuestro baloncesto. El equipo vasco opta a ser el mejor equipo de Europa después de superar con nota un grupo terrible en el Top 16 de la competición y derrotar con gran autoridad a un Panathinaikos impotente ante la actividad y acierto del equipo dirigido por Velimir Perasovic.

Como soy de los que piensa que se debe valorar el qué y el cómo, me gustaría detenerme en las señas de identidad del club vitoriano. Perasovic ha conseguido explotar al máximo las ideas de su baloncesto que apuntó en otros equipos. Respecto a su última etapa en  Valencia mantiene su apuesta por un ritmo alto de juego y un trabajo defensivo en toda la pista que desgasta física y mentalmente a los rivales. En Vitoria ha conseguido un mayor equilibrio ofensivo respecto a su etapa levantina donde en muchos encuentros reducía la suerte de los  mismos al acierto en el lanzamiento exterior. Me gusta de Perasovic como aprovecha al máximo las dimensiones de la pista y la intensidad que imprime a sus equipos, que intentan ser protagonistas y no dejar el destino de los encuentros exclusivamente a los fallos que pueda tener el rival.

Perasovic ha conseguido dar solidez a un grupo sobre el que pesaba la etiqueta de irregular cuando analizabas su plantilla a principio de temporada. En realidad, casi todos (me incluyo) teníamos dudas de si podía llegar a ser fiable un equipo dirigido en la pista por dos tipos como Darius Adams y Mike James, capaces de levantarte de tu asiento para aplaudirles o con intenciones menos agradables… La progresión, el talento y el carácter competidor de ambos jugadores nos ha callado la boca pero es justo reconocer y valorar cómo ha influido en la identidad de su juego y en la de todo el equipo el extraordinario rendimiento de Ioanis Bourousis, verdadero factor X de este Baskonia.

La presencia de Bourousis y su necesidad de sentirse “alimentado” dotan de equilibrio a un equipo con dos bases que necesitan tener el balón en sus manos durante muchos momentos. Un equipo que representa muchos de los signos de identidad del baloncesto moderno ha logrado competir al máximo nivel al amparo de uno de los dogmas más antiguos del juego, ya sabéis, aquello de “dadme un base y un pívot y conquistaré el mundo”.

La dirección de Perasovic, la confianza que siente Bourousis y el rendimiento de los dos bases, sobre todo de Adams, no son los únicos detalles que han contribuido al gran nivel del Baskonia. En una etapa de opulencia, representada por plantillas largas, Perasovic ha hecho de la necesidad una virtud. Seguro que al técnico croata le gustaría contar con más jugadores de primer nivel y compaginar Euroliga y Liga Endesa con mayores garantías,  pero a cambio ha logrado conjuntar una plantilla donde todos los jugadores conocen su papel a la perfección. Menos ha sido más, mucho más.

¿Qué hay de lo mío?

Viernes, 20 Febrero 2015

Ioannis Bourousis fue un buen movimiento del Real Madrid cuando llegó al equipo blanco en verano de 2013. El pívot griego conoce el oficio y aportaba una buena dosis de carácter a un juego interior con la sospecha de “blando”. Incluso su primera temporada en el conjunto madrileño tuvo más luces que sombras  por ese plus que aportó en los encuentros más duros  justificando su fama de buen competidor.

La realidad actual del jugador griego no arroja ningún dato positivo. Su actitud no parece la más adecuada para revertir la situación y, especialmente en defensa, su desidia es muy llamativa. Bourousis no está y dentro de poco se dejará de esperarle porque ya vienen siendo recurrentes los avisos que le está haciendo llegar Pablo Laso con largas minutadas en el banquillo. Su ausencia en la segunda mitad de la semifinal de la Copa que ha ganado el Real Madrid al Cai Zaragoza está más que justificada.

Y claro que no es fácil ser pívot en la dinámica de juego del Real Madrid. Un equipo que cuenta en sus filas con exteriores como Sergio Rodríguez, Sergi Llull o Rudy Fernández es lógico que plantee situaciones donde estos jugadores tengan mucho tiempo el balón en las manos. El Real Madrid en ocasiones lleva esta máxima demasiado lejos y es un equipo algo desequilibrado. Que se lo digan a Gustavo Ayón que recibe muy pocos balones en el  poste medio. Sin embargo es bastante diferente la manera en que el jugador mejicano está tratando de adaptarse a esta realidad a la cuestionable disposición que exhibe Bourousis.

No diré que la temporada de Ayón esté siendo buena, por el momento se puede calificar de decepcionante, pero se adapta a defender a “cuatros”, rebotea con cierta consistencia y en ataque no deja de intentarlo a pesar de su evidente falta de acierto y su nula amenaza más allá de dos o tres metros del aro. Estoy convencido de que Ayón encontrará su “premio” porque hace todo lo posible por tenerlo y porque su sentido del colectivo no tiene nada que ver con la que muestra un Bourousis que paga su frustración de no tener presencia ofensiva olvidándose de su responsabilidad en defensa. El rendimiento del internacional griego es un claro ejemplo del que está más preocupado por ver qué puede hacer el colectivo por él que en lo que puede aportar al rendimiento del grupo.

¿Es posible la resurrección de Bourousis?. Por supuesto, tiene dos ejemplos extraordinarios en los que fijarse. Felipe Reyes, que no espera que le llegue el balón ni para anotar ni para capturar rebotes, sino que busca sin descanso ser parte activa de los partidos. El otro es Marcus Slaughter, el jugador guineano (en fin…) se ha hecho imprescindible desde el silencio, el trabajo, su propio rendimiento y también por la aportación de los otros “cincos” del equipo. No pasaaría el balón a Slaughter a más de un metro del aro pero qué positivo es para el rendimiento del Real Madrid contar con un jugador capaz de contagiar tanta actividad y a la vez destapar todas las vergüenzas de compañeros empeñados en tirar por la borda una trayectoria precisamente por dar demasiado valor a la misma.

El clásico y los clásicos

Viernes, 26 Diciembre 2014

Mucho se habla estos días sobre lo acertado de que la Liga Endesa no pare en Navidades y de ese emparejamiento previamente establecido entre Barcelona y Real Madrid que empieza a formar parte de la rutina de estas fiestas. Se agradece, obviamente, como espectador (aunque no lo veía de la misma manera como profesional) y se valoran iniciativas que contribuyan a la promoción de este deporte aunque aún esté pendiente la “gran revolución” de la ACB anunciada de un tiempo a esta parte y que no acaba de llegar.

El Real Madrid aventaja al Barcelona en la Liga Endesa pero es el equipo catalán el que ha renovado a su entrenador. Hacen bien los dirigentes catalanes en confiar su proyecto a un técnico tan solvente como Xavi Pascual, merecedor del crédito que le proporcionan desde un club que proyecta, al menos en su sección de baloncesto, rigor y ambición en las decisiones que toma. Hace bastante tiempo que las derrotas parece que tienen más peso y repercusión en el Real Madrid que en el Barcelona, por la desconfianza que los dirigentes blancos han mostrado en Pablo Laso y por la manera en que el Barcelona suele rendir en los momentos decisivos de la temporada. Nadie tiene duda de que ambos equipos lucharán hasta el final por los tres títulos que quedan en juego pero el Barcelona cuelga un cartel de equipo algo más fiable que los blancos.

Concedo a este “clásico” una importancia relativa. El Barcelona es favorito porque juega en casa mientras que el Real Madrid intentará consolidar los buenos momentos apuntados en los dos últimos partidos. Será un buen momento para observar si el Barcelona mantiene contra el Real Madrid esa apuesta por un juego mucho más rápido que está apuntado esta temporada y  nuevamente comprobaremos si el desenlace de estos duelos sigue muy condicionado por el rendimiento de la pareja de bases. Desgraciadamente no podremos disfrutar de la magia de Juan Carlos Navarro, muy maltratado por las lesiones en los últimos tiempos. Pienso en la lesión del escolta azulgrana y en la manera en que el Barcelona ha planificado el “invierno” de la carrera de su jugador-referencia. Navarro es un jugador importante en la estructura de juego del Barça pero su ausencia no tiene tanta trascendencia como antes incluso en momentos actuales con más bajas en el juego exterior. El cuerpo de Navarro está bastante castigado y sus lesiones en las últimas temporadas también han permitido un paso adelante de otros jugadores. El Barcelona y su entrenador han sabido crear estructuras en la plantilla y en el juego donde se respete el estatus de estrella de Navarro y en las que esté garantizada la competitividad y el nivel en su puesto.

Si la última etapa de Juan Carlos Navarro está viéndose muy condicionada por las lesiones y el impacto de éstas en su juego, su compañero de generación Felipe Reyes, está viviendo un año fantástico. Reyes no es un jugador de talento como Navarro pero su carrera sólo puede verse desde la admiración. Si Navarro no es tan imprescindible en el Barcelona como antes, Reyes ha ganado importancia en el juego del Real Madrid este curso. La situación refleja dos evidencias, la primera y más importante es que el jugador cordobés retoma su espíritu de “meritorio” antes de cada partido y no se conforma con ser ningún comparsa en el grupo. La segunda evidencia es que el Real Madrid no ha sustituido bien a Mirotic (no era nada fácil). En los primeros partidos de la temporada, Pablo Laso intentó combinar a Ayón y Bourousis pero la apuesta no parece haberle convencido mientras que Nocioni ha tenido problemas en algún emparejamiento defensivo ante “cuatros” algo más físicos, sobre todo en la Euroliga. Ante este panorama, Reyes ha aprovechado al máximo sus minutos y parece más importante este año que el anterior, hecho que obliga a rendirse ante un jugador histórico de nuestro baloncesto y que también genera algunas conclusiones no del todo positivas para el conjunto madrileño.

El lenguaje del líder

Mircoles, 10 Diciembre 2014

El Real Madrid lidera la Liga Endesa y su grupo de la Euroliga. Este es un hecho indiscutible que conviene recordar cuando se habla de un equipo que ha afrontado bastantes cambios en la confección de su plantilla después de las últimas semanas decepcionantes de la pasada temporada.

Tan incuestionables son la mayoría de sus victorias como que cuesta encontrar un partido redondo en los que ha disputado el equipo hasta este momento. El grupo mantiene muchas de las señas de identidad del ciclo de Pablo Laso. Obliga a los rivales a anotar muchos puntos para derrotarle, lleva los encuentros a un alto número de posesiones y estructura su ataque a partir de soluciones sencillas y la creatividad de sus jugadores exteriores, especialmente de sus bases. Además, la incorporación de Ayón y Nocioni ha reforzado las opciones de contraataque por su facilidad para correr el campo.

Sin embargo, hay algunos aspectos que diferencian estas primeras semanas de competición con aquellas que ofreció el Real Madrid el curso precedente. La actividad defensiva es bastante pobre, empezando por la defensa al jugador con balón y continuando con la implicación de los jugadores en el lado débil. El colectivo es poco constante en el esfuerzo defensivo y está viendo como muchas de sus acciones son penalizadas con faltas personales derivadas de la poca concentración y tensión con la que trabajan en defensa. La sensación de debilidad defensiva que transmite el Real Madrid proporciona una enorme confianza a sus rivales que afrontan los partidos con planes bastante definidos que empiezan a ser rutinarios en todos los encuentros del equipo dirigido por Pablo Laso. Así, la presencia en cancha de Carroll o Mejri es una señal de aviso para los entrenadores rivales de jugadores con enormes dificultades para defender. Este plan no es ajeno para ninguno de los jugadores, empezando por los dos afectados, demasiado nerviosos y alterados en este comienzo de temporada, especialmente Mejri que no logra exprimir sus extraordinarias condiciones por el exceso de tensión con que afronta la competición.

Si en defensa el margen de mejora es enorme, en ataque, los puntos anotados no deben esconder determinadas realidades. La dependencia de Llull y Rodríguez parece haber aumentado esta temporada, el equipo sigue construyendo a partir del bote más que del pase y no acaba de consolidarse una relación sólida entre el juego exterior e interior donde Bourousis y  Ayón alternan buenos partidos con actuaciones intrascendentes. Sólo Felipe Reyes, porque es el que menos alterado tiene su rol, responde con asiduidad.   Pablo Laso, por su parte,  ha roto con la rigidez de temporadas pasadas y utiliza más combinaciones para comenzar los partidos aunque últimamente parece confiar menos en la posibilidad de que Ayón y Bourousis compartan minutos en pista e intenta dosificar los minutos de Nocioni para intentar asegurar las prestaciones del argentino en los partidos de más enjundia.

Por encima de consideraciones tácticas, hay un aspecto sobre el Real Madrid que no quiero dejar pasar. La comunicación del equipo en los partidos parece escasa. Los jugadores de banquillo parecen demasiado desconectados del partido, falta un punto de pasión que no sé si obedece a cierta prudencia generada por la dura experiencia del final de la temporada pasada o a una falta de sintonía entre los propios jugadores, quizás más pendientes de sus situaciones personales que de su aportación al grupo. El tiempo, como casi siempre, nos dará una respuesta que explique esta aparente frialdad que a veces transmite el Real Madrid en la competición.

Antes y después del “Tiro de LLull”

Domingo, 9 Febrero 2014

Difícil ser concreto y seleccionar las ideas después de la Final de la Copa del Rey entre Real Madrid y Barcelona. Un partido marcado  por un desenlace que pasará indudablemente a la historia de una competición llena de tiros decisivos para ganar el título. Cuesta no engancharse a un deporte que permite ver cómo un equipo que entró derrotado en el último minuto se dio una opción de ganar y sólo perdió el trofeo en el último segundo a manos de un hombre habituado a realizar tiros decisivos pero no tanto a convertirlos.

Me alegro que LLull tenga premio a su osadía y que pueda dar brillo a un partido, el suyo, poco acertado ofensivamente pero excepcional en el apartado defensivo donde ha condicionado la actuación de todos los jugadores con los que se ha emparejado.

Aunque dentro de muchos años sólo se recordará el “Tiro de LLull”, el partido ha dejado varios detalles significativos, por lo determinantes en el desenlace y porque seguirán marcando los duelos entre estos dos equipos en las competiciones que quedan en disputa.

- Marcelinho Huertas ha sido el factor fundamental de que el Barcelona haya tenido opciones hasta el final de llevarse el título. Parece claro que el Barcelona tiene un plan defensivo que incomoda al Real Madrid pero eso no sería suficiente sin la clarividencia en el juego “dos contra dos” del base brasileño. La cuestión de su relevo durante los partidos es un tema que queda pendiente y generará debate durante lo que queda de temporada. Pascual sigue confiando en Sada para estos eventos y dio la sensación de que Laso se lo agradeció permitiendo que sus defensores ayudaran en posiciones interiores o se protegieran de posibles faltas cuando empezaba a ser un problema. La otra cuenta pendiente que ha confirmado esta final para el Barcelona viene determinada en la posición de “cuatro” donde Mirotic y Felipe Reyes dominan a Lorbek y Nachbar, jugadores de talento pero quizás poco fiables a la hora de competir, por lo menos actualmente. La dinámica entre estos dos equipos en los dos últimos años bien podría explicarse en la evolución de Mirotic y en cómo Lorbek ha dejado de ser el principal dolor de cabeza del Real Madrid.

Después del dolor de no ganar un título el Barcelona abandona Málaga con muchos minutos de muy buen baloncesto en sus tres partidos, con la sensación de que es un equipo más sólido que hace dos meses y como firme candidato a ganar la Liga Endesa y La Euroliga.

Hasta ese fatídico minuto final, posteriormente arreglado con el tiro de LLull, la sensación que me ha transmitido el equipo de Pablo Laso ha sido la de haber aprendido la lección de recientes experiencias donde no había sabido subir la intensidad al nivel que requería el partido. Los blancos han confirmado en la Final de Copa sus progresos en el trabajo defensivo de esta temporada. Apoyado en los diferenciales Rudy Fernández y Nikola Mirotic ha sabido encontrar soluciones a cada problema que le planteaba el Barcelona haciendo gala de su mejor virtud defensiva, el trabajo de sus jugadores en el lado contrario del balón. No es sólo la defensa lo que ha permitido el salto de calidad de este equipo sino también la versión “estrella” de un Rudy Fernández muy mejorado respecto al del curso precedente.  Si interpretamos esta Copa del Rey como la primera batalla de estos equipos esta temporada, se  ha confirmado que Carroll cada vez tiene más problemas para “llegar” a los partidos contra el “Barça” y que necesitará un mayor rendimiento de Bourousis. Quién sabe si Mejri pueda estar al nivel de estos partidos, particularmente tengo curiosidad por comprobarlo.

El partido deja como ganadores al Real Madrid y a este juego que parece necesitar permanentes motivos para reivindicarse. Habrá tiempo de rascar algo más sobre esta edición de la Copa que aparte de una final emocionante deja la sensación de que, a pesar de propuestas admirables la diferencia entre los dos equipos más poderosos económicamente y el resto es cada vez mayor.

Lo que apetece

Martes, 1 Octubre 2013

En vísperas del comienzo de la temporada en la Liga Endesa, es tiempo de impresiones, valoraciones y sobre todo, especulaciones sobre lo que nos pueden deparar los diferentes equipos que forman parte de una organización que aún tiene pendiente una profunda renovación que no sólo debe afectar a sus mandos sino que debe pasar por un revisión del Sistema de Competición, su relación con los aficionados y su convivencia con el resto de competiciones nacionales y europeas.

Mientras tanto, conviene centrarse en lo que tenemos en este momento y buscar aquellas preguntas que esperas que tengan su respuesta durante los próximos meses.

¿Barcelona o Real Madrid?.  Intento tener una visión lo más global de la competición pero sería injusto exigir a ningún otro equipo  disputar el título a cualquiera de estos dos conjuntos. A dos semanas de empezar la Liga Endesa mi sensación es que el nivel de juego que exhibió el Real Madrid en la pasada final no le bastaría en esta ocasión ante la plantilla que ha formado el Barcelona, que ha mejorado en capacidad atlética y cuenta con muchos más jugadores capaces de generar sus propias canastas. Creo que Bourousis y Mejri son dos buenas incorporaciones pero no se debe basar en ellos únicamente la progresión del Real Madrid sino en algunos jugadores que el año pasado estuvieron por debajo de lo que pueden ofrecer.

Scariolo, Plaza y su regreso.  Considero positiva la vuelta a la Liga Endesa de dos técnicos que ya saben lo que es ganar este título. Scariolo regresa a Vitoria en pleno proceso de reestructuración de un Baskonia que intentará seguir siendo alternativa a pesar de perder a sus mejores hombres y afrontar un descenso en su presupuesto. Joan Plaza está llamado a acabar con la travesía en el desierto de Unicaja y estoy convencido que podrá “crear proyecto” en la ciudad andaluza.

Bilbao, Las Palmas y Valencia. Son tres ciudades que acogen a tres proyectos sólidos en la Liga. Ninguno de ellos está ajeno  a dificultades económicas pero comparten elementos fundamentales como para aventurar una buena temporada. Por un lado, su gestión es bastante modélica (aunque quizás en Bilbao deban más de la cuenta) y por otra parte son clubes ambiciosos que evitan resignarse cuando se enfrentan a los poderosos. Su empuje es el verdadero termómetro de la competición y lo que proporciona verdadero nivel a esta Liga por lo que nunca sobran halagos para ellos.

Tres realidades, una idea. Cualquier tiempo pasado fue mejor para  Cajasol, Estudiantes y Joventut pero las plantillas  de estos conjuntos históricos tienen muchos componentes atractivos y pueden ser las primeras páginas de historias prometedoras. Comparten un buen puñado de buenos proyectos de jugadores sobre los que conviene ser prudentes pero también hacerles ver lo afortunados de la oportunidad que se les presenta. Tres equipos para disfrutar que deberán tener pildoritas en forma de victorias para gozar de la suficiente tranquilidad de consolidar sus ideas.

¿El año de…? Recién terminada la participación de España en el Eurobasket y en puertas de un Campeonato del Mundo en nuestro país, uno se hace esta pregunta pensando en jugadores españoles. La pretemporada ha empezado a insinuar nombres, Abrines es probablemente el proyecto más interesante,  Dani Díez es un competidor excepcional y Willy Hernangómez ha acertado de pleno en su decisión de jugar en Sevilla y no debemos olvidarnos de un Carlos Suárez que parece decidido a recuperar habilidades olvidadas o poco exprimidas en su nueva etapa en Málaga.