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Entradas con etiqueta ‘Claver’

Revoluciones e involuciones

Jueves, 30 Julio 2015

Anda uno esperando que se anime algo esto, echando de menos un poco más de chicha en espera del inicio de la súper gira de la “ÑBA”. Es tiempo de rumores, especulaciones y certezas que empiezan a consolidar sensaciones sobre determinados personajes y lo que nos pueden deparar los próximos eventos. Comparto algunas de mis inquietudes.

¿Y Claver?. El Barcelona ficha a Perperoglou y el Real Madrid parece que a Taylor. Ninguno de los dos equipos con más presupuesto de nuestro baloncesto ha caído en la cuenta de incorporar a Víctor Claver. Después de confirmarse su no continuidad en el Khimki, el futuro del jugador valenciano es una incógnita que quizás nos ayude a resolver la convocatoria con la selección española. Personalmente, pienso que Claver está en una edad perfecta y que hay pocos jugadores con sus condiciones y su versatilidad. El hecho de que aun esté sin equipo parece indicar que esta opinión no está muy extendida.

Revolución azulgrana. Ya he escrito sobre esto en más ocasiones pero es que el Barcelona no para de hacer fichajes y con ello se refuerza mi sensación de que el afán por cambiar piezas está haciendo olvidar otros aspectos muy importantes para consolidar el rendimiento de una plantilla. Es incuestionable que Arroyo y Perperoglou son buenos jugadores pero los dos creo que ya han dado su mejor baloncesto. Arroyo es un base de talento que se complementará seguramente muy bien con Tomic en el juego 2×2 pero su rendimiento sólo ha sido óptimo cuando ha jugado con continuidad y sintiendo que el equipo le pertenece. Esto es muy difícil en el Barcelona actual y el matiz diferenciador y que más valoro de los bases del Real Madrid, especialmente de Sergio Rodríguez que rinde al máximo con poco más de 20 minutos de media en pista. En definitiva, la plantilla del Barcelona tiene una pinta estupenda y sobre el papel es candidata a todo. Una plantilla amplia por aquello de dosificar esfuerzos ante la dureza del calendario aunque difícil de manejar cuando estén todos los jugadores disponibles.

Italia y Francia. En clave de Eurobasket, estas dos selecciones me llaman la atención por las plantillas que presentan aunque mi pronóstico para ellas es muy distinto. Italia presenta un “roster” magnífico, el más redondo de los últimos años pero me da poca confianza porque algunas de sus presuntas estrellas no acompañan su talento con un carácter competitivo idóneo, además, no tiene mucha calidad en el puesto de base y eso le penaliza frente a otras selecciones. Francia es el máximo favorito para el Eurobasket. Físicamente es el mejor equipo del continente y cuenta con el conocimiento del juego que aportan hombres como Parker, De Colo y Diaw.

Es el tiro… Sigo con atención los campeonatos de Europa de selecciones en categorías inferiores. No hay mayor termómetro para identificar cuales son los aspectos que imperan en la formación de los jugadores y aventurar hacia donde camina nuestro deporte. Este verano confirma lo que viene anticipándose desde hace tiempo en los jugadores españoles. Hemos ganado en capacidad competitiva y contamos con técnicos muy preparados a nivel táctico capaces de formar grupos sólidos y difíciles de ganar. Por contra, se va agudizando la escasa solidez de nuestras promesas en el lanzamiento exterior. Cada vez contamos con menos jugadores fiables en el tiro, muchos de ellos son capaces de anotar (mayor versatilidad) pero pocos se les puede considerar como especialistas en el tiro. Mala selección de tiro y poco acierto.

Clásicos

Viernes, 3 Julio 2015

Semanas veraniegas regadas de rumores, fichajes, renovaciones y atracos, principalmente al otro lado del charco, donde jugadores de medio pelo accederán a contratos de súper estrellas.

España ha dado su preselección para el campeonato de Europa. Nunca he entendido muy bien esto de las preselecciones a este nivel pero bueno, todo sea para que no haya dudas en los seleccionadores y tengan pleno convencimiento del grupo que quieren formar. A priori, contando con que Marc Gasol finalmente no acudirá, los descartes más probables apuntan a Aguilar, Rabaseda, Dani Díez y un base entre la pareja Colom y Vives. No es tema menor la elección del tercer base, sobre todo, tras la ausencia de Navarro ya que puede tener más sentido que los “Sergios” compartan minutos en pista, una de las claves del buen rendimiento del Real Madrid. Por primera vez, Sergio Rodríguez y Sergio LLull llevarán el timón de España con el peso de primeros espadas. En mi opinión, uno de los puntos a seguir más interesantes respecto a nuestra selección y un reto atractivo para el seleccionador, Sergio Scariolo, que tendrá la misión de equilibrar la propuesta de juego que representan estos jugadores con la excepcional ventaja que significa tener a Pau Gasol en tu equipo.  Será interesante ver el “aterrizaje” de Mirotic y las prestaciones de jugadores que parecen preparados para ser más que útiles en este grupo como Pau Ribas. Una selección competitiva en un campeonato de Europa que se presume muy competido.

Volviendo a la pareja de bases parece además que, tanto Llull como Rodríguez, seguirán jugando para el Real Madrid la próxima temporada. Ambos tienen espacio en la NBA y, encontrar sustitutos de su nivel hubiera resultado imposible para el equipo madrileño. Su implicación y la diferencia que han marcado en los últimos años merecen cualquier esfuerzo que realice el Real Madrid. Una buena noticia para sus seguidores y también para la competición nacional que, eso sí, no hace sino demorar su transición hacia “cantera” de una NBA que, a su propio atractivo, unirá un nuevo convenio que permitirá a las franquicias mejorar sus ofertas económicas hacia los jugadores que les interesen.

No hay marcha atrás en este camino como tampoco en el deterioro de nuestro deporte que asiste cada día a nuevas noticias sobre equipos que desaparecen, que descienden voluntariamente de categoría o que renuncian a disputar competiciones dignamente peleadas en la cancha. No hay fin de la crisis en nuestro baloncesto y lo peor de todo es que tampoco parece haber un plan para huir de ella. Pero bueno, lo importante ahora son las selecciones nacionales, y explotar convenientemente esas medallas que se logran que siempre vienen bien para ocultar el progresivo y deterioro de todas y cada una de las competiciones que aglutinan nuestro baloncesto.

Detrás del “Ibaka o Mirotic”, del “qué le pasa a Claver”, de las filias y fobias al seleccionador y del prometidísimo cambio en la ACB que revitalizaría la competición, hay un deporte abandonado mantenido por héroes anónimos a los que hace mucho que no se les recompensa.

Scariolo y los retos pendientes

Viernes, 8 Mayo 2015

Bueno, pues ya tenemos seleccionador. Sergio Scariolo será el encargado de dirigir al combinado español en su camino para disputar los Juegos Olímpicos a través, esperemos, del próximo Europeo que se celebrará este verano. La elección del técnico italiano no puede considerarse una sorpresa a tenor de las particularísimas limitaciones que rodean a la designación del seleccionador. Por tanto, la pregunta que nos debemos hacer, ya que el abanico de candidatos estaba restringido, es si Scariolo era la mejor opción posible de las disponibles y la respuesta es que hay argumentos bastante sólidos para pensar que, por lo menos, era tan buena como otras que se pudieran presentar.

La Federación Española de  Baloncesto ha optado por un  técnico que demostró entender a un grupo peculiar y supo sacar, en muchas ocasiones, un gran rendimiento a todo el potencial del que disponía. La delicada situación que se originó tras el fiasco del último Mundial obligaba a una reflexión respecto a cómo afrontar los siguientes pasos. Una alternativa era apostar por una cara nueva, alejada para lo bueno y para lo malo de la inercia de la FEB y que pudiera aportar nuevas ideas y revitalizar a un grupo cuyo núcleo duro cuenta  con muchos partidos internacionales a sus espaldas. Particularmente, esta idea me parecía atractiva. Esta opción se limitó desde el momento en que no ha existido ninguna voluntad por parte de nadie de cambiar la norma que impide a técnicos de la Liga Endesa que puedan ejercer su labor como seleccionadores (aunque en otras ocasiones, cuando interesó de verdad, se buscaron “recursos” para burlar la ley).

Por tanto, el pasado de Scariolo al frente de la selección y el aval de los jugadores parecen motivos suficientes para no calificar como ninguna locura su elección. A partir de aquí, a pesar del potencial de los nuestros, cabe pensar que la tarea del nuevo técnico no será sencilla con muchos retos por resolver.

Dos almas. La sensación que ha dado el equipo en las últimas citas ha sido de cierta inconsistencia en momentos trascendentales y de que la abundancia de recursos ha sido en muchas ocasiones una debilidad más que una virtud. Scariolo tiene el reto de conjugar un determinado estilo de juego que lidera el Real Madrid con el extraordinario juego interior que puede presentar España. Las características de los Llull, Rodríguez y Rudy Fernández hace pensar que esta selección tiene capacidad para ejecutar un juego más dinámico y agresivo. Esta opción debe compensarse con la capacidad e influencia en el juego de los hermanos Gasol, auténticos faros de este grupo.

¿Quién y cómo?. Resuelto el interrogante del capitán,  queda resolver el dilema de los tripulantes. Parece que la presencia de Scariolo y el reto de obtener un pasaporte para los Juegos Olímpicos ayudará a que los hermanos Gasol, Navarro, Reyes y compañía puedan prolongar su compromiso con España. Descartado, o casi, Ricky Rubio y con muchas dudas, Calderón, el dilema Ibaka-Mirotic parece resolverse en favor del segundo por los problemas físicos de Ibaka y porque Mirotic es un jugador con unas características a las que Scariolo ha sabido sacar partido habitualmente. Si se confirma su presencia, España contará con un “cuatro” que habilite espacios a los hermanos Gasol y que amenace desde posiciones exteriores aunque perderá la capacidad intimidatoria de Ibaka. Indudablemente, la primera presencia de Mirotic con la selección absoluta generaría una gran expectación.

La transición pendiente. Es evidente que se ha echado de menos en los últimos campeonatos algún paso adelante de “nuevos” jugadores. Estamos sin duda ante una asignatura pendiente que se debe resolver en este ciclo. Una cosa es que no debamos de jubilar antes de tiempo a tipos que están rayando a un nivel excepcional y otra que no aparezcan jugadores que puedan asentarse en un rol sólido en el grupo. Scariolo deberá empezar a resolver si jugadores como Llull (en otro rol), Claver, Suárez, Pau Ribas, Abrines, Dani Díez o Guillermo Hernangómez están listos para empezar a ser jugadores útiles en este equipo y, amparados en el paraguas de los Gasol, Rodríguez, Rudy, Navarro y compañía, acumular experiencias para liderar a España en el futuro. Hace falta que España (y me refiero al equipo y todo lo que le rodea) abra sus ventanas y deje entrar nuevos aires y nuevas ilusiones que se llenen de la confianza del grupo y que le quiten un pelín de soberbia.

Generosidad, Prudencia y Memoria

Martes, 29 Julio 2014

Si tuviera que elegir dos aspectos que determinarán el resultado de España en el Campeonato del Mundo que se jugará en nuestro país, sin duda, señalaría la generosidad y la prudencia.

Estamos, probablemente, ante el mejor combinado de siempre de España y ante una oportunidad histórica de ser campeones del Mundo en nuestro país pero, ni siquiera estos hechos garantizan el éxito porque en un momento determinado el margen de error será mínimo y porque España, sí, también España, deberá resolver ciertas incógnitas a la hora de encajar su plantilla y de luchar sobre determinados síntomas recientes (Campeonato de Europa del pasado verano) y ya algo más lejanos, pero que pueden volver a aparecer como en el Campeonato de Europa de 2007 como anfitriones donde el equipo se mostró algo más rígido y nervioso que en otros eventos.

Este grupo ha dado muestras sobradas de capacidad de adaptación durante toda su trayectoria. En esta cita, como anfitriones, deberán luchar contra cierta ansiedad que se sabrá manejar si los jugadores, sobre los que poco cabe dudar en este sentido, saben adaptarse al espacio asignado por el seleccionador, Juan Antonio Orenga. Por ejemplo, la presencia de Juan Carlos Navarro no hará tan fácil la convivencia de Rubio, Rodríguez y Calderón. Seguramente Calderón sea utilizado en la posición de escolta y también Navarro deberá acostumbrarse a ser productivo con menos tiempo en cancha del que acostumbraba en el equipo nacional. Los bases, sin embargo, tendrán un motivo de alegría con la presencia de Pau Gasol y Serge Ibaka que sabrán beneficiarse de su  capacidad en el juego de “pick and roll”. En muchas ocasiones España se construirá desde “dentro hacia fuera” por lo que los jugadores exteriores deberán ser pacientes para esperar su momento ante la atención que generarán los hermanos Gasol. Como siempre, la cuota de generosidad de cada jugador en beneficio del rendimiento colectivo será el aspecto más decisivo en el camino al éxito. Si todos pretender tener su rol habitual, el juego caerá en el desorden y España será un equipo más accesible.

Además de la indudable calidad e impacto que supone el regreso de los Pau Gasol, Navarro, Ibaka y Reyes, su “incorporación” ayudará a establecer unos roles  que en el pasado Campeonato de Europa se echaron en falta en determinados momentos. Es evidente que jugadores como Claver y LLull verán reducida su presencia en cancha respecto al verano de 2013,  y que Abrines afrontará esta cita como el primer paso de su largo camino en la selección pero que, a priori, no tendrá un papel principal. Felipe Reyes e Ibaka son ideales porque saben producir sin necesitar una excesiva continuidad en pista y , probablemente, hasta bien avanzado el campeonato no sepamos cual de los bases es el que se descuelga en la rotación de Orenga.

Mientras tanto, me subo al carro de la ilusión y busco arrimarme al de la prudencia, necesaria y conveniente para manejar tan altas expectativas. Es cierto que España aparece como el equipo menos debilitado por las ausencias de los considerados como favoritos pero han cambiado algunas cosas desde que este equipo se juntó en su totalidad. Hay algún kilómetro más en las piernas, alguna lesión por el medio y antiguos meritorios o descartes que se han ganado el derecho a que se les mire desde otra perspectiva.

El árbol de España

Viernes, 4 Abril 2014

Sergio Rodríguez, Calderón, Ricky, Llull, Navarro, Rudy, Marc Gasol, Paul Gasol, Claver, Felipe Reyes e Ibaka forman un grupo difícil de discutir. El puesto número 12 dependerá del estado físico de los fijos y de que el jugador elegido asuma el papel de no esperar muchos minutos de juego. Quizás Pau Ribas, aunque la composición de la selección juegue en su contra, tal vez San Emeterio, aunque su temporada no está siendo buena, a lo mejor un guiño al pasado, con Álex Mumbrú o, tal vez, el inicio de la transición con la presencia de Álex Abrines.

Lo cierto es que, salvo lesiones de por medio, el  árbol de España (en este caso hablo de la selección de baloncesto, aunque se podría aplicar en otros ámbitos) no se mueve a cinco meses del Mundial. No tengo muy claro que sea malo pero sí tengo más certezas de que no es bueno que no encontremos muchos nombres que puedan provocar algo de debate sobre su presencia en la selección. Visto que no hay aire que mueva el árbol, el debate se centra en quién elegir entre Mirotic e Ibaka. En mi opinión, el debate es más artificial que real porque la Federación hace tiempo que eligió a Ibaka. El problema es que cuesta decirlo públicamente porque Mirotic también es muy bueno y porque la FEB no quiere perder la opción Mirotic en caso de cualquier contratiempo con el jugador de los Thunder.

La decisión de contar con Ibaka es irreprochable (como también lo sería que fuera Mirotic). Que Mirotic se exhiba más cerca de nosotros no debe hacernos obviar el impacto de Ibaka en uno de los mejores equipos de la NBA. Hemos sido espectadores cercanos de la transformación de promesa a realidad de Mirotic pero la progresión de Ibaka en estos años también ha sido magnífica. El jugador de origen congoleño ha desarrollado un tiro bastante fiable y físicamente marca diferencias. Probablemente, un “cuatro” del estilo Mirotic es más compatible con los hermanos Gasol pero es cierto que Ibaka garantiza estabilidad defensiva y capacidad atlética para jugar por encima del aro que puede ser muy aprovechable por la extensa nómina de pasadores de España.

Dicho esto, da la sensación de que en todo este tema ha faltado comunicación entre todas las partes y que se ha echado de menos cierta o mucha sensibilidad para manejar una situación nada sencilla pero que se ha hecho más complicada desde el verano pasado. Asumiendo que la Federación tiene todo el derecho a elegir a quién considere oportuno, no parece muy justo el paulatino y sibilino proceso de desarraigo al que se está sometiendo a Mirotic. Es lo que tiene intentar abarcar tanto, que a veces te ves desbordado. Y eso que Oleson todavía no ha abierto la boca….

¿ Y Claver?

Viernes, 14 Febrero 2014

Estamos tan acostumbrados a sus ausencias que, poco a poco, va pasando desapercibida la temporada o no temporada de Víctor Claver en los Blazers. Mucho tendrán que cambiar las cosas para que el jugador español tenga participación en una franquicia que está realizando un curso espectacular y que presume de la estabilidad en sus roles y rotaciones como una de las claves para ese éxito.

El jugador valenciano nos ilusionó con sus partidos finales en el Eurobasket con la selección española donde indudablemente dio un paso adelante largamente esperado. Por primera vez desde que acudía a una cita internacional demostró su capacidad y estar listo para hacer más llevadera la transición cuando los chicos de la generación del 80 den un paso a un lado. Desde esos partidos del Eurobasket, los minutos de competición de Claver prácticamente no han existido perdiendo en su equipo el protagonismo, poco, que tuvo en su año de Novato.

Soy de los que aprecia la valentía y entiendo que los jugadores persigan sus sueños pero parece claro que, a corto-medio plazo no se puede esperar nada bueno de la aventura americana de Claver. El mismo arrojo que le animó a probarse en la NBA debe llevarle a intentar demostrar que puede tener un rol principal en una de las mejores franquicias europeas. Su edad  permite pensar que habrá tiempo de regresar de nuevo en la mejor competición del mundo pero no debe desperdiciar minutos de juego que evalúen su madurez, sus progresos y sobre todo su capacidad competitiva, algo sobre lo que siempre ha generado más dudas.

Sin duda, la situación de Claver es la más atípica de todos los españoles en la NBA. Calderón, Gasol, Ibaka y Ricky Rubio tienen un rol muy estable en sus respectivas franquicias aunque en el caso de Rubio hay un cierto run run de sospecha originado por sus porcentajes de tiro y porque su entrenador, Adelman, ha prescindido en ocasiones de él en los minutos decisivos de algunos partidos. Eso sí, mientras su competencia siga siendo Barea o Shved, no creo que los amagos de Adelman pasen de ahí.

El binomio Ricky Rubio-Minnesota es muy beneficioso para ambas partes. El ex jugador de la Penya y Barça ha encontrado un sitio perfecto para él por estilo de juego y por el aprecio que le demostraron nada más aterrizar en la Liga. Además, la anarquía de muchos jugadores de la franquicia se compensa con la generosidad en ambos lados de la pista de Rubio. El peligro vendrá si los Wolves no son capaces de elevar su nivel y luchar por objetivos más ambiciosos. Entonces, esa sensación confortable lindará peligrosamente con la dejadez y la rutina. Rubio debe estar alerta para evitar dejarse llevar y seguir trabajando para poder elevar su nivel. Su situación invita a pensar que para él son tan importantes los meses de competición como aquellos en los que no compite.

Alrededor de una medalla

Lunes, 23 Septiembre 2013

Terminado el Eurobasket, es momento de analizar lo que supone la medalla de bronce para España y enmarcar esta selección como el primer paso hacia la irremediable transición que se avecinará después del Campeonato del Mundo del próximo año.

Aunque la competición no ha tenido un nivel demasiado elevado y su sistema  ha permitido demasiados partidos intrascendentes, es interesante que pongamos en valor esta medalla de España como un ejercicio de orgullo competitivo en defensa de un estatus adquirido en los últimos años. No ha habido término medio con esta selección, o ha aplastado a los rivales o ha perdido el resto de los encuentros y probablemente el número de partidos permita comentar que no es una casualidad este desarrollo sino que está relacionado muy directamente con las características de algunos de nuestros jugadores, capaces de llegar a su mejor nivel en dinámicas positivas pero menos acostumbrados a tener un papel fundamental en los momentos decisivos de los encuentros con el equipo nacional.

Lo que nos traemos.  De Eslovenia volvemos con el prestigio intacto con la garantía de que jugadores como Marc Gasol, Sergio Rodríguez o Rudy Fernández son una base muy sólida sobre la que se debe construir el futuro. También volverá reforzado un Víctor Claver que ha llevado una línea muy ascendente en todo el campeonato y al que hay que reconocerle su impacto en la medalla conseguida. La presumible vuelta de Reyes, Ibaka y Gasol para el campeonato del Mundo volverá a plantear otro reto al jugador valenciano, el de rendir con menos continuidad en el juego. También volvemos con la sensación de que el equipo ha ido de menos a más, que ha avanzado en su distribución de roles, ha tenido paciencia para encontrar espacio a jugadores que no arrancaron bien el Europeo, ha realizado una buena preparación de los partidos y que ha encontrado un estilo atractivo que encajaba con las cualidades del grupo. Todos estos aspectos deben colocarse en el haber del seleccionador. Creo que Orenga dirigirá a España en el Mundial, creo que lo merece y también que, con todas las estrellas, su labor será mucho más complicada por paradójico que parezca.

Lo que nos dejamos.  Hemos perdido una oportunidad para ganar otro campeonato de Europa porque, a pesar de las bajas, los mejores momentos de baloncesto de este Eurobasket los ha ofrecido España. No es poca cosa, pues, pero esta generación de Francia también merece un reconocimiento, en especial, un jugador espectacular como Tony Parker, ejemplo de compromiso y adaptación. Por otra parte deja cierto mal sabor de boca la forma en la que se han perdido los cuatro partidos. En todos ellos pareció que su resultado estaba más en manos de España que del rival pero faltó serenidad, planes mejor definidos, mayor acierto y sobró el indudable entusiasmo de los rivales ante el reto de vencer al absoluto dominador del baloncesto europeo de los últimos años. El mejor aval de España lo resumieron las palabras de Parker tras su victoria, calificándola “como la más bella”.

Una exhibición en varios actos

Mircoles, 18 Septiembre 2013

Acto 1. Orenga. Al César lo que es del César. Transmite serenidad, confianza en su grupo y una fe inquebrantable en su método pese a las dudas externas y decisiones que puedan gustar más o menos (yo creo que dice a Marc Gasol que haga dos faltas rápido para no mandarle al banco y chotearse de todos nosotros). La diferencia en el marcador no sólo es explicable por el acierto, motivación o mayor experiencia en los nuestros. Hay un buen trabajo del partido por parte de los técnicos y se les debe reconocer. Podremos poner muchas pegas al rival pero estos cuartos de final contra Serbia han sido uno de los mejores partidos de España en mucho, pero que mucho tiempo.

Acto 2. El terreno. España pisa terreno conocido cuando llegan estos partidos. Un grupo con tanta experiencia sabe diferenciar entre lo trascendental y lo rutinario mientras Serbia aún no es capaz de atender a esos matices y demuestra que le sobran tres o cuatro tallas del encuentro por mucho que su entrenador ya hablara de baloncesto con Naismith. Eso sí, también es mérito de los nuestros llevar el partido al terreno donde se destapan las vergüenzas. Dureza defensiva, dominio del ritmo  y galones encima de la mesa desde el primer minuto.

Acto 3. Los bases y EL BASE. La convivencia de tres genios no siempre repercute de manera positiva en el rendimiento colectivo del grupo. Fundamentales en el resultado final (para mí, la clave principal) por lo acertado que han interpretado cada uno sus papeles en el ratito que ha “durado” el encuentro. Rubio marcando las primeras diferencias con la intimidación defensiva que ejerce, Calderón aportando serenidad y buenas decisiones en el puesto de escolta y Sergio Rodríguez reconociendo que esta selección necesita un anotador en el puesto de base que equilibre la aportación de Marc Gasol. Su momento deportivo merece un rol principal, por si acaso había dudas, en los dos últimos partidos, lo ha dejado bien claro.

Acto 4.  Rudy. El Eurobasket de Rudy Fernández tenía un cierto aire a su temporada en el Real Madrid. Momentos buenos, alguno muy bueno pero demasiados minutos de intrascendencia para un jugador con su calidad. Su hiperactividad defensiva ha tenido un buen respaldo en su acierto en el tiro y sus primeros aciertos han contribuido a elevar la confianza del grupo. Es un referente, como tal hay que exigirlo y como tal hay que reconocerlo cuando ejerce su papel a la perfección.

Acto 5. Claver y Orenga (de nuevo).  Uno que ya no esperaba mucho de Claver en este Eurobasket, que se desespera con ver tantas condiciones sin exprimir no puedo sino reconocer que el jugador valenciano lleva unos partidos aportando y mucho a la selección. Vuelvo a mencionar a Orenga para destacar su constancia en seguir confiando en un chico que parecía que no iba a salir de su cascarón.

Acto 6. El Sistema de competición. Hoy nuestra selección ha salido muy beneficiada y bien que nos alegramos. Pero prefiero otro sistema que penalice más los errores, con menos equipos y muchos partidos con algo más en juego. Pre Europeos a cara de perro y un campeonato de ocho equipos. Más que suficiente.

Las manos de Calderón

Viernes, 13 Septiembre 2013

Hay varias similitudes entre las dos derrotas de España en este Eurobasket. Esa sensación de vulnerabilidad en momentos determinados que hace que parezca que la puerta siempre está medio abierta cuando en otros momentos estaba completamente cerrada; ese aroma a que somos mejores pero competimos peor cuando la cosa se aprieta; ese paso de los minutos que “elimina” jugadores españoles por el camino y también esos momentos donde el partido se decide en los que no está José Manuel Calderón en pista.

Y claro, teniendo en tu equipo a Ricky Rubio y Sergio Rodríguez no es un drama jugar sin Calderón, ni mucho menos pero, en ausencia de Navarro, y combinando muchas veces la opción de jugar dos pequeños, pocas manos mejores que las de Calderón para poner el balón en los últimos minutos.

Lo cierto es que la derrota contra Grecia sí que tiene trascendencia competitiva y obliga a vencer a Italia y Finlandia, algo sobre lo que no tendríamos muchas dudas hace unas semanas pero que genera algo más de inquietud si atendemos a la trayectoria de la selección y a la de nuestros rivales durante el campeonato. No debe cundir el pesimismo porque el grupo y los técnicos tienen capacidad sobrada para solventar esta situación y porque no parece nada trascendente el puesto en el que nos clasifiquemos para cuartos de final, ya que no habrá mucha diferencia en la entidad del rival y todo pasará bastante por lo que puedan hacer los nuestros. Por eso, es mejor centrarse en analizar lo que nos han dejado estas dos derrotas y pensar en cómo evitar situaciones parecidas

- El “pacto”. Por mucho que estuviera hablado, el hecho de mantener a Marc Gasol en pista pudo no ser lo mejor porque el resultado en ese momento invitaba a ser más flexible. Hubiera entendido que se le hubiera cambiado con dos faltas y arriesgar si llegara el “arreón” griego pero de esta manera no se evitó ninguna de las dos cosas.  Eso sí, es divertido el ejercicio de buscar la clave, el kid, el fáctor o llámalo X que explique una derrota, pero limitarlo a la tercera falta de Marc Gasol son ganas de llamar la atención o de hurgar en la herida.

- Claver y Rudy. Sin duda, los dos aspectos positivos del partido. Muy agradable la voracidad reboteadora de Claver, un jugador que necesita de constantes acciones positivas en los encuentros que le recuerden sus enormes posibilidades en este juego. Rudy Fernández demostró valentía para atacar el aro pero no tuvo respuesta en los últimos minutos y volvió a acusar un arbitraje que ya mira con recelo cada contacto que sufre (esto duele decirlo pero probablemente se lo haya ganado).

- “El tres”.  Comentaba Orenga antes de la preparación, y con mucha razón, la gran variedad de recursos tácticos que ofrecía la confección del equipo. Si nos detenemos a analizar la situación actual parece que nos estamos limitando. Sigo viendo al equipo pequeño en determinados momentos y reducir a Mumbrú e incluso Claver a la posición de “cuatro” todo el rato nos resta alternativas más físicas en posiciones exteriores. No estoy diciendo que tenga que ser la norma habitual porque la composición del equipo inclina a quintetos pequeños pero a veces se necesita más cuerpo y más dureza, no sé, serán cosas mías, pero a veces una cosa más clásica con un base, Rudy de dos, Mumbrú de tres, Claver y Marc tampoco suena nada mal.

- Y ahora. Me  inquieta la reacción inmediata del equipo pero no tengo dudas de que pasaremos a la siguiente fase. Las dos derrotas han dejado huella pero no han sido partidos catastróficos ni mucho menos. Quiero ver las caras, los gestos y la gestión que deja el partido de Grecia. Hay jugadores más experimentados que tienen que dar un paso adelante. Seguro que nos gustaría estar en una situación más desahogada pero tiene mucho interés eso de que, a partir de ahora, cada partido sea una Final, vamos, como si esto fuera un Campeonato de Europa en toda regla.

Hábitos, roles y dudas

Lunes, 9 Septiembre 2013

Siempre he defendido que estos cinco primeros encuentros eran una especie de prolongación de los partidos de preparación (afortunadamente, muchos de nuestros rivales también lo han pensado) y que servirían para consolidar hábitos, manifestar dudas, definir roles y preparar al equipo para momentos de más exigencia competitiva.

Como la proporción de las dudas no ha sido exagerada, me atrevo a calificar esta Fase de positiva. Lo cierto es que clasificarnos con una derrota nos deja con margen para equivocarnos, pero no mucho, en algún partido venidero y las sensaciones de los últimos encuentros permiten afirmar que hay automatismos y conceptos que  se van mejorando y que el grado de confianza del grupo ha crecido. No debemos despreciar el valor de los últimos partidos de España, cierto es que los rivales han sido endebles pero estaríamos siendo injustos si negáramos que se ha desarrollado un buen juego.  La derrota contra Eslovenia merece ser dejada a un lado aunque deja un poso extraño, como siempre ocurre en estos casos, en cuanto a la capacidad de reacción del equipo en momentos adversos.

El manual de Ricky Rubio. En los primeros partidos de preparación tuve la sensación de que Rubio intentaba “competir” con Calderón y Sergio Rodríguez intentando igualar las virtudes de ambos. Eso le colocaba en una posición de inferioridad.  En el Eurobasket, Rubio ha tomado la inteligente decisión de marcar la diferencia en los aspectos del juego en los que él es el mejor. La cantidad de balones recuperados, tocados y modificados de Ricky Rubio han contribuido a enriquecer el trabajo defensivo de nuestra selección y favorecer el juego en toda la pista. Al jugador de los Timberwolves le ocurre lo mismo que al equipo, que se suelta en ataque después del éxito en defensa. El rol de Rubio se ha reforzado en esta primera fase y muchos de los mejores minutos de España en el campeonato han sido con el jugador catalán en pista.

Defensa. Más allá de los puntos  encajados. España cuenta con unos activos extraordinarios en defensa. La ya mencionada envergadura y actividad de Ricky Rubio, la habilidad de Rudy Fernández y Llull en el lado débil y la intimidación de Marc Gasol (incontables los tiros que ha modificado). Además, con el paso de los partidos crece la sensación de que el equipo es muy consciente de la necesidad de recuperar balones porque se siente imparable en el juego de contraataque y no es ajeno a las dudas que transmite en el juego en igualdad en media pista. Sin embargo, no debemos quedarnos únicamente en el dato de los puntos encajados y señalar que hay momentos donde la responsabilidad en la defensa al jugador con balón no es totalmente asumida y dejamos a muchos jugadores camino libre para atacar el aro contra Marc Gasol. La segunda fase ayudará a resolver esta duda así como la de nuestro balance defensivo, poco exigido hasta ahora por nuestra superioridad y por planteamientos conservadores de los equipos rivales.

 El “cuatro”. Ni Claver ni Aguilar se han quitado el enorme interrogante que traían a este Eurobasket. Entiendo que Orenga pruebe minutos con Mumbrú en esa posición pero no deja de ser un mensaje con cierto aroma desolador para el futuro. Eso, o simplemente un ajuste hacia la realidad que se nos avecina. Claver y Aguilar son dos jugadores como los que ha tenido España toda la vida. Buenos, destacados en nuestra competición y con los que piensas que puedes apañarte en Europa. Pero ninguno rompe hacia la excepcionalidad a la que nos han traído alguno de sus compañeros presentes y ausentes. A lo mejor ni siquiera es culpa de ellos sino de lo mal acostumbrados que estamos. Eso sí, visto lo visto con mis pronósticos, podéis apostad por alguno de ellos como MVP del campeonato.