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Entradas con etiqueta ‘Derek Fisher’

Duele “Calde”

Jueves, 15 Enero 2015

Duele Calderón y duelen los Knicks de Nueva York. No acaba uno de acostumbrarse a observar dinámica tan desastrosa en una franquicia que debería ser icono de la mejor competición del mundo. 35 derrotas en 40 partidos es un dato dramático que admite poca condescendencia incluso con el venerado Phil Jackson.

No esperaba gran cosa del equipo de Nueva York esta temporada pero tampoco que fuera el peor equipo de la NBA. La llegada de Derek Fisher fue una apuesta personal de Jackson que, indudablemente, no ha conseguido revitalizar ni hacer funcionar un grupo de jugadores presos del desánimo y que parecen dejarse llevar sin mostrar mucho entusiasmo ni afán competitivo. Tan claro está que los Knicks están en fase de transición como que están llevando este proceso de la peor forma posible. No dudo que Fisher podrá ser un gran entrenador ni me agarro a lo indispensable de la formación mediante cursos y demás como algo indispensable para poder ejercer,  pero no tiene nada que ver jugar el triángulo ofensivo con enseñarlo, explotarlo y enriquecerlo.

Este es el contexto en el que tiene que desenvolverse José Manuel Calderón que, a buen seguro, andará dando vueltas a la cabeza si fue una buena decisión apostar por estos Knicks de paso y de paseo. La trayectoria de José Manuel Calderón en la NBA merece un reconocimiento unánime que no debe ser obviado por la trascendencia de los hermanos Gasol. Calderón tiene condiciones para poder formar parte de cualquier franquicia de la NBA y sus 11 años en la competición sólo merecen respeto y admiración, por eso, es difícil evitar que esta frustración que generan los Knicks no afecte en alguna medida a todos aquellos que nos consideramos admiradores del jugador extremeño. Calderón es parte del desastre de los Knicks (nos duela o no), pero ni siquiera un jugador con su ética de trabajo y su experiencia a cuestas puede tapar tantos agujeros como los que tiene el barco neoyorquino.

Es hora por tanto de preguntarse si hay algo de esperanza para Calderón en estos Knicks. La solvencia del base podría ser un buen complemento para cualquier equipo con pretensiones de construir un proyecto sólido, pero probablemente su contrato y edad jueguen en su contra y sea carne de traspaso. Es en este punto cuando estar alejado de los jugadores y sus pensamientos hace  plantearse si Calderón se plantearía un hipotético regreso a Europa. Personalmente, considero su etapa en la NBA más que amortizada y me parecería muy interesante observar su aportación en un equipo de máximo nivel europeo. Probablemente la idea de Calderón sea apurar su carrera en la NBA y explorar si en algún equipo puede tener protagonismo y recuperar buenas sensaciones tras una etapa difícil que comenzó en el pasado Campeonato del Mundo pero tendría su atractivo tenerle de vuelta en el baloncesto europeo donde hay pocos bases que aúnen todas sus cualidades. Calderón tiene muchos buenos partidos por jugar todavía, tiene un buen físico, buena mano y, sobre todo, buena cabeza, un buen jugador para la NBA, pero ¿es la NBA buena para Calderón ahora?.

Qué cosas

Viernes, 16 Marzo 2012

Sigo con atención los últimos días previos al cierre de traspasos en la NBA. No sé muy bien por qué, porque no me gusta desviarme mucho del juego en sí pero es interesante observar la ingeniería financiera y deportiva que aplican las franquicias americanas para mejorar sus plantillas a corto plazo o dejarse espacio salarial para acometer una reestructuración futura.

Probablemente uno de los traspasos menos influyentes deportivamente es el que más me ha llamado la atención. Derek Fisher deja los Lakers y marcha a Houston a cambio de Jordan Hill. Que Fisher ya no es un base de un equipo que opte al título es tan evidente como el mal cuerpo que te deja la noticia de su marcha. Uno intenta creer que hay jugadores que se merecen algo más que un traspaso en la hora previa al cierre de mercado porque quiere pensar que las grandes franquicias se construyen también de héroes y símbolos más anónimos, Fisher desgraciadamente no es considerado así para los Lakers que le ven como un base en retirada con una opción de continuar jugando demasiado cara. Por cierto, si Bryant tiene tanto poder como dicen en los Lakers, mal le deja esta salida de Fisher y si se ha hecho sin su consentimiento, una herida en el corazón de Kobe que veremos en el futuro que consecuencias tiene. Mientras tanto que nadie olvide que algún anillo de los que luce Bryant se logró gracias en parte a algún tiro ganador del bueno de Derek.

La NBA es una competición extraordinaria con una jerarquización excesiva de los jugadores. El polo opuesto a Fisher lo representa Dwight Howard, el descomunal pívot de Orlando Magic. El culebrón de su posible salida de la franquicia de Florida ha sido el mayor aliciente de los últimos días. Howard es una de las imágenes de la Liga, un tipo simpático que siempre deja alguna perlita en sus comparecencias públicas y que aún tiene mucho margen para ir conociendo algún secreto del juego además de sus descomunales mates y tapones. La desesperación de Orlando por mantenerle ha dado pie a rumores de que le ofrecían la posibilidad a Howard de elegir la estructura deportiva del equipo. Entiendo que la noticia sería una broma que ridiculizaba la obsesión de Orlando por retener a su estrella porque imaginarse los criterios que podía utilizar un jugador como Howard para elegir un entrenador sólo puede provocar carcajadas.

Broma o no, esta es la NBA de ahora, espectacular y con una gran colección de muy buenos jugadores (el equipo de Londres será el mejor presentado por USA desde el Dream Team) pero con demasiadas cosas rodeándoles que les apartan de conocer y respetar el juego. Y no lo dice ningún experto en la Liga pero habiéndose iniciado en la NBA en los tiempos de Magic Johnson, Larry Bird, Kevin Mchale o James Worthy (qué buenos eran también los dos últimos) determinadas cosas no pueden provocar más que rechazo.

Un buen tipo y algo más…

Jueves, 9 Diciembre 2010

Obviamente no conozco de nada a Derek Fisher, base titular de Los Angeles Lakers pero me cae muy bien. A lo mejor es un ser lamentable, mal compañero, egocéntrico que maltrata psicológicamente a los ‘rookies’. Puede que incluso sea un vago y que su estado físico se lo deba a una genética privilegiada. A las malas incluso podemos decir que juega demasiado y que su rol en el equipo se lo debe a su amistad con Kobe Bryant (reconozco que esto lo he pensado alguna vez).

Lo cierto es que Fisher parece un buen tipo, siempre está pendiente de reforzar positivamente a algún compañero, su actitud en la cancha transmite emotividad y pasión por el juego, motor imprescindible para seguir rindiendo con 36 años y casi siempre ha dado muestras de tener una gran habilidad para llevar a cabo una de las máximas básicas del deporte colectivo, Pensar qué puede hacer él por el grupo en vez del colectivo por él.

Pienso en Fisher cuando veo su canasta ganadora frente a Los Angeles Clippers y le reconozco como un jugador atípico. Estamos ante un jugador de nivel medio en el desarrollo de los partidos y un crack en los momentos decisivos de los mismos. La historia nos ha dejado muchos nombres de infinita mayor calidad que Fisher que no eran capaces de alcanzar su nivel óptimo en los momentos más calientes. El bueno de Fisher que comparte y ha compartido equipo con súper estrellas como Shaquille O´Neal, Kobe Bryant o Pau Gasol (qué bueno poder ponerle en la misma frase con los otros dos) ha realizado tiros ganadores y acciones brillantes en muchos más encuentros de los que su fama merece. Probablemente su camiseta no será retirada por Los Angeles Lakers, desde luego que nunca formará parte del Hall of Fame pero ¿Quién no quiere a un base que permanentemente piensa en los demás, solo tira cuando debe y encima gana partidos cuando nadie lo espera?. Seguramente no está entre los 15 mejores bases de la NBA, pero sus compañeros le cambiarían por muy poquitos, eso es lo importante.

Lakers-Celtics. Inspiración Vs Solidez

Jueves, 3 Junio 2010

La final más deseada, la final más clásica, probablemente los dos equipos con más seguidores en el mundo, Los Angeles Lakers y Boston Celtics afrontan una Serie con numerosos ingredientes para considerarla una de las más atractivas de los últimos años

El camino de los dos equipos hasta la final ha sido enormemente autoritario y ha definido perfectamente los distintos perfiles que representan ambos conjuntos.

Los Lakers, que cuentan con el factor campo a favor se mueven al son de su talento. Cuentan con el jugador con más recursos ofensivos de la Liga y el pívot más inteligente del planeta. Parecen suficientes argumentos para derrotar a cualquier equipo si no fuera porque en cada encuentro tienen minutos dónde olvidan elementos imprescindibles que definen cualquier equipo campeón, la solidaridad y el sacrificio. Ahí es dónde entran los Celtics, veteranos, duros, competitivos, con infinidad de recursos ofensivos y una aplicación defensiva muy por encima de la de su legendario rival.

Una vez realizada la presentación general, es la hora de los detalles, esos que definirán una serie que se presume de máxima igualdad. Los Celtics mandan en la posición de base. Rondo supera en talento y capacidades a un Fisher que buscará su último? aliento para detener las acometidas del talentoso play maker de Boston. Rondo es un verdadero problema para los Lakers.

Para nosotros la atención se centrará en el duelo de Pau Gasol contra Kevin Garnett. Dentro de unos años, cuando se repase toda la trayectoria del jugador español, Garnett aparecerá mencionado muchas veces. Sus duelos no se pueden considerar legendarios pero sí han marcado la trayectoria de Gasol en la NBA. Garnett intentará imponer su físico para castigar al jugador de los Lakers en labores defensivas, mientras Gasol pondrá su cerebro a funcionar para dar el pase extra necesario, capturar el rebote decisivo e interpretar como nadie el juego de 2×2 junto a Kobe Bryant.

El mejor nivel de los Lakers supera al mejor nivel de los Celtics pero el rendimiento de los de Boston durante 48 minutos suele ser más constante que el del equipo de Phil Jackson. ¿Pronóstico? Ojalá haya séptimo partido..

Play Offs NBA. Una de Bases

Lunes, 20 Abril 2009

Apasionante primeros partidos de los Play Offs de la NBA. Es inevitable girar la mirada hacia el baloncesto americano mientras languidece la Fase Regular de la ACB con pocas incógnitas por resolver salvo la dramática lucha por evitar el descenso.

Los primeros partidos de la Conferencia Este nos han dejado las sorprendentes derrotas de Boston y Orlando ante Chicago y Philadelfia. Los Celtics sucumbieron en la prórroga ante los jóvenes Bulls en los que destacó el llamado a ser “Rookie del Año”, Derrick Rose. El joven base demostró la personalidad y el carácter de los más grandes y logró robar el factor campo a los actuales campeones que, sin Garnett, dependen demasiado de la inspiración de sus jugadores exteriores. El partido deparó un excepcional duelo de bases entre Rose y Rajon Rondo, llamados a ser los mejores directores  del Este como Deron Williams y Chris Paul lo son ya en el Oeste.

Entre tanto base joven deslumbrante, Chauncey Billups se empeña en reivindicar a la vieja guardia. De Billups me gusta todo, hasta su nombre. Estamos ante un competidor de primer nivel que ha cambiado la débil mentalidad de unos  Nuggets que están ante una oportunidad histórica de jugar unas finales de Conferencia. Muy lejos queda ese equipo donde Iverson y Anthony se repartían los tiros (malos en muchos casos del equipo). Con Billups, Melo Anthony acapara menos titulares pero es mejor jugador para el equipo y el juego interior tiene más utilidad que la de poner bloqueos.

Los Cavs y los Lakers han cumplido con su papel de favoritos. La enésima demostración de Lebron bastó para superar a unos Pistons limitados que parecen haber perdido aquel orgullo que les hacía temible en esta fase de la temporada. Los Lakers, por su parte, derrotaron a unos Jazz con una versión de juego colectivo bastante atractiva y que vuelve a hacernos pensar que es inútil en empecinamiento de Bryant en algunos partidos  por olvidarse de sus compañeros. En los Lakers se está abriendo hueco Shannon Brown, un base atlético, con buena mano, que puede ser muy útil para compensar la irregularidad de Farmar y el descenso en el rendimiento de Derek Fisher.

17 minutos

Lunes, 9 Febrero 2009

Las tardes del domingo son más entretenidas desde que la NBA tuvo la genial idea de poner sus dos partidos más interesantes  en horario matinal.
Boston Celtics y San Antonio Spurs abrieron la jornada en un partido de buen nivel que ganaron los Spurs. Es curioso lo de este equipo, parece que nunca tiene el crédito suficiente a pesar de que los Parker, Ginobili, Duncan y compañía ya saben lo que es ganar, en más de una ocasión, el título de la NBA.

El partido se decidió en el último minuto o, mejor dicho, en los últimos 17 minutos porque ese fue el tiempo real que duraron los últimos 60 segundos de juego. Algo debería hacer la NBA para evitar estas torturas y poner a prueba a sus entrenadores limitando el número de tiempos muertos por partido. De la manera actual su capacidad de maniobra es ilimitada y les permite llegar a los últimos instantes con amplias posibilidades para dar instrucciones y se dan situaciones como las de ayer en las que el final parece que nunca llega, incluso cuando todo parece decidido porque, eso sí, ningún tiempo muerto se queda sin pedir, no sea que a alguien inteligente le de por revisar la norma.

El final fue tan tostón que casi se me quitaron las ganas de ver el siguiente partido. Claro que éste era un Cleveland Cavaliers contra Los Angeles Lakers. El encuentro dejó varios aspectos interesantes. El primero es que Lebron James es más importante para los Cavs que Bryant para los Lakers, que se encomendaron a un excepcional Lamar Odom y a una nueva lección de Pau Gasol de cómo pasar desde el poste bajo para sumar una victoria de prestigio en el campo más difícil de la competición. Fue un buen día de los secundarios de ambos equipos, Ilgauskas se mostró tan certero lanzando como blando en defensa y Wally Sczerbiak recordó al de sus mejores tiempos en Minnesota, pero no fueron suficientes ante la gran dirección de Derek Fisher que es el verdadero termómetro de Los Ángeles Lakers.

Además, afortunadamente el partido llegó resuelto a los instantes finales y los dos últimos minutos de juego “solo” duraron 16 minutos.