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Talento y “colmillo”

Jueves, 23 Junio 2016

Se puede profundizar mucho más pero no hay indicadores más llamativos que distancien a Real Madrid y Barcelona. Por un lado,  la capacidad de determinados jugadores del equipo blanco de mantener a su equipo en el partido con acciones geniales cuando el funcionamiento colectivo no es adecuado y por otro, ese punto mayor de competitividad y ambición que marca la diferencia y que pone en evidencia la “frialdad” de determinados jugadores de referencia del conjunto azulgrana.

El definitivo cuarto partido que ha dado el segundo título consecutivo de la Liga Endesa al Real Madrid ha sido un perfecto resumen de las virtudes y defectos que han mostrado estos equipos durante esta temporada.

El Real Madrid ha tenido momentos brillantes, especialmente cuando el balón circula rápido, sus jugadores se pasan y logran conseguir tiros cómodos después de poner el balón en situaciones interiores. También, puntualmente,  ha exhibido cierta falta de tensión defensiva y ha abusado de ataques donde el balón pasa por pocas manos y se han resuelto con tiros poco trabajados. Afortunadamente para los de Pablo Laso la balanza entre los momentos positivos y los menos brillantes se ha decantado en esta final para la versión más sólida del equipo. A pesar del esfuerzo de Satoransky, la genialidad de Llull y Rodríguez marca diferencias y la movilidad de Ayón es un tremendo desahogo para sus compañeros.

Laso ha tenido las ideas más claras que Pascual en esta final. Iniciar los partidos con Jayce Carroll le ha permitido tener la iniciativa táctica y un plan muy definido para los primeros minutos y tipos como Taylor, Maciulis y Nocioni se han adaptado a roles muy concretos pero muy necesarios. Probablemente a todos ellos les gustaría jugar más pero tienen muy claro lo que se espera de ellos. Los dos primeros, representan el pegamento defensivo y gastan pocos tiros mientras que Nocioni (al que eché en falta en momentos de la segunda parte del cuarto partido) eleva el nivel de competitividad y agresividad del grupo. Pablo Laso, que ha logrado cambiar la dinámica de una sección a la deriva, tiene en su haber no sólo los títulos de esta temporada sino la capacidad de haber evolucionado al grupo y encontrar utilidad a casi toda la plantilla, como ha sido el caso de un Thompkins, muy mejorado en facetas defensivas y que, por su talento y  capacidad de evolución, podría ser interesante que continuase en el equipo.

Pablo Laso maneja a la perfección la exigencia de su cargo y lo hace apostando por un baloncesto que ha enganchado a una afición con tendencia a renegar. Apetece ver su próxima obra que contando con el aval del trío más fiel de su etapa (LLull, Chacho, Rudy) seguro que será positiva. Si se confirma la continuidad de Ayón, no hay factor más ilusionante que observar la progresión de Luka Doncic y ver si logra ser un jugador de referencia antes de que el “monstruo” (NBA) le atrape en sus garras.

Creo que Xavi Pascual es uno de los cinco mejores entrenadores de Europa. También creo que el ciclo de Xavi Pascual en el Barcelona está en su tope de rendimiento. El equipo transmite síntomas que indican que el mensaje del entrenador no llega del todo claro. Mientras todos los jugadores del Real Madrid tenían claro lo que se esperaba (o no) de ellos, en el Barcelona no ocurría lo mismo. Abrines, no logra quitarse la etiqueta de promesa porque un día parece imprescindible para Pascual y otro es el último alero en saltar a la pista. Lo mismo se puede decir de Oleson e incluso de un Pau Ribas, claramente de más a menos en la temporada. El pasillo de seguridad lo han formado Satoransky, Doellman y Tomic. Satoransky es mucho mejor jugador ahora que el que llegó a Barcelona en 2014 pero le ha faltado ayuda en esa posición mientras que Doellman y Tomic son dos tipos de una calidad tremenda pero que mezclan mal en defensa y tienen cierta falta de fiabilidad cuando los partidos no dependen exclusivamente de la técnica individual sino de la fe y el deseo. Navarro volvió a dejar una lección de dignidad pero  la primera necesidad del Barcelona es un exterior de referencia que incluso en sus días malos garantice un mínimo de puntos.

Acabo con una mención a Sergio LLull, el merecidísimo MVP de esta final. Llull es el máximo representante de la etapa de Pablo Laso en el Real Madrid. Desde el primer día, el técnico, apostó por el  balear como base, habitualmente es el jugador que más minutos disputa y expone como nadie la ambición del grupo por seguir sumando títulos a pesar de tener la barriga bastante llena. Laso es bastante responsable de la evolución de Llull en estos años y de cómo ha mejorado en la interpretación del juego. Me gusta que Llull reconozca públicamente la aportación de su técnico a los éxitos colectivos y estoy convencido de que valorará como es debido la importancia que ha tenido encontrarse con Laso para el desarrollo de su carrera. Llull no es un base al uso pero es en el puesto de base donde más partido saca de sus cualidades, ahora se puede afirmar este hecho con bastante rotundidad, hace cinco temporadas, Pablo Laso y pocos más pensaban así.

El Base y el “cuatro”

Lunes, 28 Diciembre 2015

Golpe de autoridad del Barcelona Lassa en el primer duelo del curso entre los dos eternos rivales. El equipo de Xavi Pascual se mostró más sólido que un Real Madrid inconstante y demasiado dependiente de sus rachas de acierto en el lanzamiento exterior. Más allá de la escasa trascendencia del resultado, merece crédito la victoria de los catalanes por la confianza que les proporcionará y porque reafirma varias de las apuestas que ha realizado para esta temporada.

Factor Satoransky y .. Ribas. Me gusta mucho la evolución de Satoransky, cada temporada es mejor director, comete menos errores y tiene la capacidad de condicionar el juego en ambos lados de la cancha. Cuando uno juega contra el Real Madrid y quiere tener opciones de victoria es fundamental que en el duelo frente a los “Sergios” no se salga mal parado. En esta ocasión Ribas y Satoransky dirigieron mejor a su equipo y entendieron donde se generaban permanentemente las ventajas.  No sólo eso sino que en defensa lograron que ni Llull ni Rodríguez acabaran de encontrarse cómodos limitando sus porcentajes de tiro y asistencias. Probablemente sea un carca pero aún soy de los que piensa que gran parte de los partidos se deciden desde la posición de base y el Barça empezó a ganar el partido por ahí a través de la verticalidad de Satoransky y de la clarividencia de Ribas, ¿el fichaje del año?

El encuentro confirmó la sensación de que el Barcelona tiene muy identificados aquellos aspectos del juego en los que el Real Madrid le superó en el pasado. Felipe Reyes siempre ha sido un dolor de cabeza para los de Xavi Pascual y en esta ocasión sólo le permitieron capturar un rebote ofensivo. No sólo eso sino que Doellman supo utilizar su velocidad para decantar sus duelos ante el capitán madridista. Junto a los minutos de Vezenkov y la interesante convivencia a ratos de Tomic y Samuels, el Barcelona marcó una gran diferencia en la posición de “cuatro”. La capacidad de Samuels de jugar como pívot o de compartir espacio con Tomic será de gran utilidad al Barcelona esta temporada ya que le permite contar con un recurso excepcional para aquellos momentos en los que Doellman no aporta la suficiente solidez a la defensa azulgrana.

Desde el punto de vista del Real Madrid, el partido sacó a relucir determinados aspectos sobre los que aun tiene que “construir” Pablo Laso. Uno de ellos es recurrente en los momentos menos lúcidos de su equipo,  la tendencia a intentar solucionar problemas defensivos con ataques basados casi exclusivamente en el lanzamiento exterior. El segundo y más complicado es la ausencia de “intimidadores” en defensa (el 71% en porcentaje de tiro de dos del Barcelona es escandaloso). Cuando no cuentas con jugadores grandes que cambien tiros es imperativo trabajar en toda la pista, ser más agresivo evitando la circulación de balón y acertar con las propuestas defensivas en la defensa del bloque directo. Los que minusvaloran la ausencia de Rudy Fernández no debieron prestar atención a lo mal que trabajó el Real Madrid en el lado defensivo más alejado del balón.

Invictos.. y la Penya

Martes, 10 Noviembre 2015

Quién sabe si Valencia Basket será la respuesta a esa pregunta que nos planteamos permanentemente a si habrá alternativa al “duopolio” que manda en la Liga Endesa desde hace unos años. Sin duda que es muy pronto para asegurar algo así de manera categórica y que, probablemente, a los valencianos tampoco les interese que se les señale como candidatos, pero es de agradecer la ambición y el rendimiento de un grupo que está consolidando una dinámica muy positiva.

Si tuviera que elegir un par de palabras para definir a Valencia Basket serían “equilibrio” y “solidez”, probablemente las aportaciones más relevantes que ha logrado su nuevo técnico, Pedro Martínez. Los valencianos ya venían siendo un equipo muy atractivo pero, en momentos determinados, adolecían de capacidad para controlar los partidos y exageraban su apuesta por el lanzamiento exterior. En defensa mostraban más actividad que intensidad y concedían tiros de alto porcentaje. Las incorporaciones de Hamilton y Sikma unidas a la continuidad del talentoso Dubljevic han responsabilizado al grupo de la necesidad de que estos jugadores estén correctamente “alimentados”. Todos ellos son jugadores interiores versátiles pero parecen tener más claro que tienen que producir cerca del aro y utilizar su capacidad para lanzar como un recurso y no como una norma. La constancia y regularidad de Rafa Martínez y San Emeterio y la buena dirección de Van Rossom y Vives están siendo otros factores importantes en el rendimiento de un grupo que aun espera mejores versiones de Lucic y Sato.

Un ex de Valencia Basket, Pau Ribas es una de las novedades de otro de los invictos de la competición, Barcelona Lassa. Los catalanes realizaron un buen trabajo en verano identificando las carencias de su plantilla e incorporando jugadores que ayudaran a solucionarlas. Los fichajes también han ayudado a estimular a jugadores que continúan en la plantilla como Satoransky, probablemente el base del momento y especialmente a Doellman y Tomic, más regulares que en el curso precedente. Xavi Pascual está dosificando al máximo a sus jugadores, conocedor de que cuenta con una plantilla extraordinaria. Como en años precedentes me queda la duda de si estos roles algo indefinidos no supondrán un perjuicio para algunos jugadores que necesitan más estabilidad y saber a qué atenerse para tener un mejor rendimiento.

Permitidme que cuele en este texto dedicado a los invictos a otro equipo que no puede presumir de tal condición pero sí de otros valores aun más apreciables. No es la primera vez en los últimos años que el FIATC Joventut  acumula victorias valiosas en las primeras jornadas que ayudan a la estabilidad del proyecto y a que sus jugadores jóvenes jueguen con menos presión. El mérito del equipo de Badalona es extraordinario, la mezcla entre veteranos conocedores del club y la competición y sus jóvenes jugadores funciona a la perfección ayudada por extranjeros con calidad y buenas condiciones para ser el “pegamento” perfecto. El grupo juega totalmente desinhibido y Salva Maldonado  controla a la perfección que la delgada línea que separa su estilo de la anarquía no se rebase. Lo de la Penya es un ejemplo de rebeldía en toda regla, imprescindible para mantener viva la competición y el sueño de un club legendario que sólo merece apoyo y reconocimiento.

Roles y Trolas

Mircoles, 24 Junio 2015

Me alegra que un tipo normal haya liderado a un grupo para conseguir algo extraordinario. Seguro que peco de corporativista pero no se puede entender esta temporada histórica del Real Madrid sin valorar todo el recorrido desde que Pablo Laso fue designado entrenador del equipo. Desde un mensaje moderado y humilde y manejando con entereza el fuego amigo, Laso ha sabido construir un equipo histórico que ha logrado atraer admiradores y aficionados.

Hay un momento clave en la temporada del Real Madrid que es cuando Laso intercambia los roles de Bourousis y Slaughter. El equipo que ha desarrollado el mejor baloncesto de ataque en Europa en los últimos años elevó su nivel cuando entró en la rotación un tipo que renuncia a intentar anotar cuando está a dos metros del aro. El mensaje afectó en primera instancia a Bourousis pero caló en todo el equipo.

La Final ha evidenciado la diferencia entre un equipo asentado y otro que aún está en modo “búsqueda”. Desde hace tiempo, Laso ha encontrado el rol de todos sus jugadores mientras que Pascual solo ha parecido confiar de manera estable en Tomic. Por ejemplo, Thomas y Lampe han pasado de titulares a muy secundarios. Dudas frente a certezas, confianza frente a inquietud, pasión frente a resignación y también los “Sergios” frente a Huertas y Satoransky.

Reducir la diferencia entre los dos equipos a los bases no sería del todo justo pero actualmente la aportación de Llull y Rodríguez es diferencial y decisiva para explicar esta temporada histórica. Dos jugadores alejados del perfil de base-director que necesitan anotar para encontrar sentido a su juego  y lograr implicarse en otras facetas y que, a diferencia del curso pasado, han llegado al momento decisivo de la temporada en un buen momento físico. Satoransky y Huertas es una pareja magnífica pero que no suma tanto como la de los blancos porque Huertas no acaba de adaptarse a compartir minutos y porque ninguno de los dos es un tirador sólido desde la larga distancia lo que, en determinados momentos, es una limitación importante por los recursos defensivos que permite a los rivales.

Desde la superioridad en la posición de base, el Real Madrid ha consolidado su ventaja con la aportación de sus “segundos” espadas. El trío Rivers, Maciulis y Carroll merece un aparte por su solidez. Rivers ha logrado encajar dejando a un lado cierto espíritu libre y aplicándose en artes que no le venían tanto de serie. Acostumbrado a “buscar” ha acabado entendiendo las ventajas de “esperar”. Algo parecido le ha ocurrido al lituano Maciulis, excelente en defensa y rebote y muy generoso repartiendo juego desde el poste bajo. Carroll puede decir con orgullo que ha sido un factor diferencial en los dos títulos principales del curso. Su recuperación es otro mérito de Laso que ha tenido la habilidad de ponderar más sus virtudes que sus defectos para encontrarle siempre espacio en su rotación. Los buenos minutos de Carroll son fruto también de aquellas veces que tuvo oportunidades cuando sus lagunas defensivas tenían más visibilidad que su aportación en ataque.

Seguro que el Barcelona se reinventará y optará a todos los títulos la próxima temporada. La Final no deja, sin embargo, muchas pistas sobre cuales, serán los pilares del nuevo proyecto. Estará Tomic, que ya es mucho, pero queda por ver quién aportará ese plus de competitividad tan necesario para competir al máximo. Ese empuje que ha aportado Nocioni al Real Madrid y que no parece sumar  Doellman, talentoso pero huidizo cuando los partidos se juegan con el nivel de intensidad y actividad que ha propuesto el Real Madrid y el Barça no ha sabido igualar.

La Copa en ocho nombres

Mircoles, 18 Febrero 2015

Las últimas ediciones de la “Copa”  han alejado a esta competición de ciertos tópicos que la venían acompañando. Aquello de “la competición de las sorpresas” o “la plataforma de lanzamiento de nuevas estrellas” ha dado paso en los últimos años a desenlaces más previsibles y a demasiados encuentros, sobre todo de cuartos de final, resueltos demasiado pronto. Tengo gran confianza en que este año, la igualdad que está presidiendo la Liga Endesa, pueda trasladarse a la Copa del Rey y aquellos conjuntos que están haciendo de la rebeldía y el desenfado su seña de identidad sepan agarrarse a la oportunidad única que supone disputar una competición tan atractiva.

Claro está, que favoritos, solo hay dos, Real Madrid y Barcelona pero equipos como  Bilbao Basket o Joventut se merecen refrendar en Gran Canaria el enorme mérito de su rendimiento en la temporada y la personalidad que tienen sus respectivas propuestas de juego. Por tanto, la primera incógnita de esta edición viene determinada por cómo afecta la entidad de la competición y su formato a conjuntos que se han establecido en la élite de nuestro baloncesto a través del riesgo, la valentía y la determinación en creer en sus propuestas para superar sus limitaciones.

Además de cómo afecta el formato de la Copa a los distintos equipos, uno intenta imaginar en los días previos cuáles pueden ser los distintos protagonistas de cada conjunto. No son necesariamente los mejores jugadores de sus equipos, o sí en algún caso, pero por debilidad personal o por su impacto en el rendimiento de su grupo, este año estaré atento a estos nombres.

- Justin Doellman. Si nos preguntan por el rendimiento de Doellman en el Barcelona no tendremos una respuesta muy rápida. Diría que el norteamericano se ha dejado llevar por la dinámica del equipo y, a las buenas, ha destacado y en los peores momentos no ha dado un paso adelante. Su versatilidad debe marcar diferencias en el puesto de “cuatro” aunque hay ciertos momentos en los que no parece al nivel defensivo de sus compañeros. La Copa puede darnos algo de luz sobre el impacto de Doellman en el Barça.

- Jaycee Carroll. Los esfuerzos de Pablo Laso por recuperar a Carroll para la causa parece que empiezan a dar sus frutos y el escolta está empezando a dar señales de vida. Ayuda que alguna vez empiece de inicio y no tenga siempre que “meterse” en los partidos sobre la marcha. Los rivales tienen como consigna clara jugar contra él para aprovecharse de su debilidad defensiva pero un Carroll enchufado y con confianza compensa esa limitación.

- Nemanja Nedovic. Esperaba algo más de Nedovic. Cuando Valencia anunció su fichaje pensé que tendría un impacto inmediato y que el estilo de juego del Valencia Basket iba a favorecer a sus cualidades. Es cierto que parece que está progresando en las últimas semanas pero aún es un jugador poco sólido, con tendencia a tomar decisiones equivocadas. Si los valencianos quieren sorprender al Barcelona, Nedovic se antoja fundamental para intentar igualar la aportación de la pareja Huertas-Satoransky.

- Raúl López. Porque sí. Ya es hora de dejar de aludir a aquello de “lo que podía haber sido sin lesiones” y disfrutar su talento, sus detalles técnicos y la pasión con la que vive cada minuto que juega.

- Carlos Suárez. El pegamento de Unicaja. Jugador imprescindible para Joan Plaza. Un buen momento para recordar a todos que sigue aquí, que es un jugador muy útil y que merece volver a estar en la terna de “seleccionables”.

- Tariq Kirksay.  Un tipo ejemplar, el rey de los intangibles que ha encontrado en Badalona el lugar perfecto para seguir disfrutando del baloncesto. Da la sensación de que está en el partido un poco de paso, como el que juega una pachanga con sus amigos. Pero ese desenfado no puede ocultar la realidad de un competidor tremendo que ha dejado buenísimos recuerdos en todos los equipos de nuestra Liga en los que ha jugado.

- Steven Jelovac. El CAI Zaragoza vuelve a estar presente en la Copa del Rey. Conviene recordarlo y valorarlo en su justa medida por el mérito que supone la estabilidad entre los mejores. Jelovac se ha consagrado en pocos meses como un referente en un equipo que necesitará mucho más que la aportación del jugador serbio para derrotar al Real Madrid en su cruce de cuartos.

- Walter Tavares. Me gusta la progresión de Tavares. Creo que las carreras largas se consolidan con pasos pequeños y el gigante de Cabo Verde cada vez muestra más seguridad en la cancha. Quién sabe si será su última Copa antes de su aventura en la NBA pero lo cierto es que apetece y mucho disfrutar de sus progresos y de ese duelo con Savané donde el veterano jugador de la Penya a buen seguro que le dejará de recuerdo algún otro truquito para llevarse en la maleta rumbo a Atlanta.

Crédito para Valencia Basket

Mircoles, 26 Noviembre 2014

Cierto es que esperaba algo más de Valencia Basket en este comienzo de temporada pero me sorprende la rapidez con la que se pretende laminar y cuestionar el crédito de un equipo que animó  la Liga Regular la temporada pasada y que puede presumir de disputar la Euroliga con el mejor aval posible, el que le proporcionó su rendimiento deportivo.

Probablemente el peaje por competir en la Euroliga esté haciendo mella en un equipo que realizó un buen trabajo en verano para mantener una plantilla competitiva pero que está acusando bastantes problemas de lesiones,  el descenso del rendimiento de jugadores hasta ahora fiables, inconsistencia en la dirección que ofrecen sus bases y el desgaste que las derrotas están produciendo en la confianza de Perasovic para otorgar roles más estables a la mayoría del grupo.

Detallando cada aspecto, es bastante significativo el escaso impacto de Romain Sato en el juego del equipo. El jugador centroafricano no acaba de encontrar su espacio en un equipo que se distingue porque la mayoría de sus opciones ofensivas están dirigidas para explotar la creatividad a través del bote de jugadores como Van Roosom, Rafa Martínez, Pau Ribas y ahora, Dedovic.

Si bien, la idea principal de juego es muy similar a la temporada pasada, es cierto que algo no está funcionando tan bien como el curso precedente y es la manera en que circula, o mejor dicho, que no circula, la pelota en ataque. Pienso que hay que buscar una de las causas en la inestabilidad en el puesto de base. Van Roosom, ahora lesionado, está a un nivel algo más bajo que el año pasado, Vives está adaptándose aún a una forma de juego que le obliga a pensar algo más rápido de lo que venía haciendo y Nedovic acaba de aterrizar. También influye, lógico, las ausencias de dos talentos como Doellman y Lafayette pero Valencia Basket se está haciendo más pequeño porque el desequilibrio entre su juego exterior e interior es demasiado grande y le impide competir contra equipos del máximo nivel.

Si las piezas en ataque no parecen tan ajustadas, en defensa el equipo ha perdido actividad y también se ha encontrado contra rivales más preparados para atacar a una estructura defensiva muy agresiva que, en sus mejores momentos, posibilitaba muchas opciones de canastas en contraataque.

A pesar de que buena parte de la estructura se mantiene, el grupo pide a gritos mayor continuidad. Por un lado, las lesiones han impedido una estructura estable de la plantilla y por otro lado Perasovic empieza a mostrar algo de impaciencia con alguno de sus jugadores. Este factor  puede ser contraproducente para una plantilla que necesita estabilidad, recordar sus principios básicos de juego, integrar en mayor medida en el juego a sus pívots (sobre todo Dubjlevic y Loncar) y conseguir alguna victoria de mérito frente a un rival de entidad que les vuelva a recordar el gran equipo que pueden llegar a ser.

No tengo ninguna duda de que Valencia Basket ofrecerá muchos buenos momentos de baloncesto en la temporada, eso sí, la reacción tendrá que ser inmediata porque entonces esos momentos en ningún caso serán en la Euroliga.

Preguntas o respuestas

Viernes, 26 Septiembre 2014

La nueva edición de la Supercopa que comienza hoy en Vitoria dará luz y algo de certidumbre a las especulaciones que ofrece la formación de los equipos. En Vitoria obtendremos únicamente pistas de lo que puede ser el potencial de los cuatro equipos que participan pero también se nos presentarán las primeras incógnitas a resolver por Barcelona, Real Madrid, Valencia y Baskonia.

La plantilla del Barcelona genera pocas dudas. Satoransky, Doellman y Pleiss son tres jugadores muy consolidados en la Liga Endesa mientras que Deshaun Thomas no tendrá difícil igualar la sobrevalorada participación de Papanikolau. Me parece interesante prestar atención a cómo se adapta Huertas a tener menos minutos en pista (se supone que Satoransky tendrá más presencia que Sada/Pullen), observar la evolución de Abrines y Hezonja y comprobar cómo encaja una pareja de tanto talento como Doellman y Tomic. Espero un buen nivel del Barcelona pero con muchos aspectos por ajustar sobre todo en defensa.

El Real Madrid es un interrogante andante, no tanto por su plantilla, de indudable calidad, sino por las dudas que se han generado en la sección después de las derrotas en las Finales de la Euroliga y liga Endesa de hace unos meses. Desde entonces, Laso ha estado con un pie fuera, han fulminado a sus ayudantes y le han rodeado de técnicos que conocen la casa (y el puesto de primer entrenador en la ACB). No parecen las mejores condiciones para encabezar un proyecto pero tampoco se puede dudar de que el equipo será capaz de realizar un gran baloncesto. Quizás en Vitoria encontremos las primeras respuestas a cómo afecta a la rotación interior y al plan de juego la llegada de Ayón, si Campazzo va a tener el papel testimonial de Draper o si Sergio Rodríguez va a perpetuarse en la rotación como jugador de segundo y cuarto periodo.

Asumiendo que por presupuesto y potencial Barcelona y Real Madrid son los grandes favoritos, tengo la sensación (y esperanza) de que Valencia, Unicaja y, sobre todo, Baskonia den un paso adelante respecto a sus prestaciones del curso pasado. Laboral Kutxa Baskonia presenta varias incorporaciones que hacen pensar que precisará cierto tiempo para formar un equipo. En un principio, el proyecto parece ilusionante pero dependerá bastante del rendimiento que ofrezcan sus bases. Perkins parece un suplente bastante apañado mientras que Heurtel deberá aprovechar la inercia de confianza que le ha dejado el campeonato del Mundo para desprenderse de una vez por todas de esa percepción de jugador con tendencia a la dispersión y a la errática toma de decisiones. Apetece ver a Baskonia, la verdad y sería bueno para el baloncesto que después de esta Supercopa apetezca mucho más.

Valencia Basket se ha movido en el mercado buscando mantener la idea de juego que tan buenos resultados le ha dado. Pequeños creativos con capacidad de generarse sus puntos por sí solos e interiores versátiles y móviles. Ilusiona ver la evolución y el espacio en el equipo de Guillem Vives y comprobar como se adaptan Buycks y Luke Harangody, probablemente dos de los jugadores que marcarán el nivel del equipo durante la temporada. La semifinal que les enfrentará al Real Madrid  mostrará a un equipo poco dado a la especulación, trabajando en toda la pista y con muchos jugadores capaces de anotar desde larga distancia. A priori, sólo a priori, puede ser el equipo que esté más cerca de su mejor nivel a estas alturas de la temporada.

Valencia Basket y punto.

Jueves, 8 Mayo 2014

El triunfo de Valencia Basket en la Eurocup es un éxito indiscutible que consolida varias ideas que viene apuntando el club valenciano desde hace bastante tiempo. Sirvan estas líneas para homenajear a un equipo que ha ofrecido momentos de baloncesto impresionantes y del que aún cabe esperar lo mejor en el tramo final de la Liga Endesa. Muy pocos conjuntos europeos han llegado al nivel de juego mostrado por el Valencia en los dos encuentros  de la Final.

Equipo. Doellman es su jugador más determinante pero Valencia Basket es un equipo que marca diferencias por la cantidad de jugadores capaces de dar un paso adelante cuando el grupo más lo necesita.

- Agilidad. El equipo valenciano ha demostrado capacidad para adaptarse a las distintas adversidades y circunstancias que han rodeado su temporada. Tanto dentro como fuera del campo han estado vivos para mantener un grupo competitivo que les está haciendo vivir una temporada fantástica.

Intensidad. Es el factor que más identifica su juego, los valencianos son un equipo dinámico que no especula a la hora de trabajar y que juega a un ritmo muy alto tanto en ataque como en defensa. Sin duda es un equipo que combina buenos resultados con una idea de juego atractiva que fideliza a su afición y provoca admiración y respecto en los seguidores de otros equipos.

Ambición. Otro aspecto diferencial que define el éxito del conjunto dirigido por Velimir Perasovic. Nadie mantiene un nivel tan alto durante tantos meses si no hay detrás un grupo de jugadores y técnicos con la determinación de ser mejores cada día.

Tiradores. Estamos ante uno de los equipos europeos con mayor número de jugadores capaces de anotar desde larga distancia. Sin duda, es una de las señas de identidad de un colectivo equilibrado pero que obliga a los rivales a defender espacios muy amplios.

- Proyecto. La apuesta decidida por Perasovic en momentos no tan gratificantes como el actual ha tenido su premio. Valencia ha encontrado su director y eso lo perciben sus jugadores que tienen muy presente que el capitán de la nave tiene un respaldo amplio.

Euroliga. Igual que el tema de las licencias es más que discutible, que el campeón de la Eurocup se gane su participación en la Euroliga es un factor determinante que aumenta el interés por esta competición. La Eurocup  no goza, obviamente, del prestigio de la Euroliga pero su ganador tiene un mérito enorme, más aún, como ha sido el caso de Valencia, si ha sido capaz de hacerla compatible con un extraordinario rendimiento en la ACB.

- Rafa Martínez. No conozco al jugador de Valencia Basket, pero es de los tipos que apetece que le pasen cosas buenas. Su carrera es un ejemplo de superación, adaptación y evolución. Verle levantar trofeos es un acto de justicia.

A Valencia lo que es de Valencia

Jueves, 6 Marzo 2014

Si hubiera que escoger un partido para definir las características del Valencia Basket, bien valdría el disputado contra el Khimki ruso. La última demostración de autoridad del equipo valenciano ha sido un perfecto resumen de todo lo bueno que viene demostrando desde principio de una temporada no exenta de múltiples problemas en forma de lesiones.

La rebeldía de Valencia Basket no es sólo una pose sino que se manifiesta plenamente en su propuesta. Los registros de su juego vienen delimitados por una intensidad y actividad extraordinaria que huye de la especulación. No hay espacios muertos para Valencia que trabaja en defensa en toda la pista e intenta generar ventajas desde el mismo momento que tiene el balón en su poder. El conjunto valenciano vive de una confianza extraordinaria y de una gran generosidad colectiva que señala al que osa “racanear”.

Me gusta de Valencia Basket el sentido colectivo de su juego y su paciencia para encontrar buenas soluciones avalada por contar con una amplísima (quizás la mayor en nuestra Liga) colección de jugadores capaz de anotar desde larga distancia, y es que visto que cada vez se utiliza más a los jugadores interiores  como generadores de espacios que como anotadores, contar con muchos hombres capaces de anotar de tres puntos marca las diferencias.

El primer paso para esta brillante trayectoria de Valencia se dio cuando se reforzó la confianza de su técnico a pesar de caer en los Play Offs de la pasada Liga Endesa. Esa confianza, en forma de renovación, que es como se demuestra, ha sido reforzada recientemente y apunta a la idea de consolidar un proyecto serio que tiene toda la pinta de que acabará en la Euroliga (chapuza de licencias mediante).

Pienso en terminar este modesto homenaje hablando de algunos nombres propios, pero entonces debería hablar de casi todo el equipo, porque la temporada está dando para que muchos de sus jugadores tengan su espacio para lucir. Empezó tirando del carro Doellman, tácticamente un jugador capital para el equipo, mientras que Rafa Martínez empezó  algo más flojo para alcanzar un rendimiento óptimo en el último mes. Pau Ribas es fundamental en ambos lados de la pista y Lafayette ha sabido encajar su verso libre en un equipo con gran espíritu colectivo. Junto a ellos emerge el joven Dubljevic que no habría podido encontrar mejor entorno para crecer como jugador.

Está por ver si la exigencia física que obliga la manera de jugar de Valencia le penaliza más adelante, pero es justo reconocer todo lo bueno que está aportando este equipo en las competiciones que está disputando y no sólo por sus resultados sino por el convencimiento, la generosidad y el descaro que muestra en sus partidos. Más como Valencia Basket, por favor.

De “Cuatros” y “Cincos”

Mircoles, 26 Febrero 2014

Camina la temporada en ese momento post Copa del Rey donde se termina de definir por qué luchará cada equipo de la Liga Endesa. El Real Madrid se empeña cada semana en quitar emoción a la disputa por el primer puesto de la Liga Regular (algo que seguramente le valdrá para gestionar los partidos de diferente manera cuando la Euroliga entre en su fase decisiva) pero afortunadamente todavía son muchas las cuestiones por resolver.

El transcurrir de la competición no evita que empiece a especularse sobre el futuro de determinados jugadores ni que podamos detenernos a analizar rendimiento y percepciones de diferentes nombres. En esta ocasión me centro en la situación de varios jugadores interiores. El centímetro sigue siendo un valor cotizado, quizás más en el mercado que en las propuestas de juego y es por ello que muchos de los debates alcancen a determinados jugadores grandes.

El futuro de Nikola Mirotic tiene pinta de ser el culebrón del final de temporada. No tengo muy claro que al Real Madrid le beneficie que la resolución se demore mucho teniendo lo que tiene por delante pero la sensación general es que, ahora mismo, Mirotic tiene ganas de dar el salto a la NBA y los Bulls estarían encantados de recibirle otorgándole un rol importante. No es de extrañar, por tanto, que se empiece a especular con sustitutos teniendo en cuenta que, probablemente asistamos a que tanto los blancos como el Barcelona compartan objetivos para reforzar un puesto que, ahora mismo, probablemente decanta la balanza entre los dos equipos. Me pregunto si la decisión de ambos equipos estará determinada por los resultados que obtengan esta temporada, esto es, si un título europeo ahorraría prisas y  permitiría al Barcelona apostar definitivamente por Todorovic o que alguno de ellos se fijara en un proyecto a medio-largo plazo como podría ser Porzingins, con todas las condiciones para ser un jugador dominante. La apuesta más segura sería Doellman, aunque la competición agradecería que permaneciera en este Valencia que tanto bien está haciendo este año. En el horizonte apunta Dario Saric, la perla croata que destaca en la Liga Adriática y que tiene en su contra ciertas dudas sobre su carácter y que quizás el esfuerzo por su contratación no se compensaría con una estancia corta por sus opciones de recalar en la NBA.

Mientras parece que habrá lío en el tema de los “cuatros”, la temporada está delimitando y concretando la evolución de “cincos”  muy interesantes sobre los que había grandes perspectivas a comienzos de temporada. El paso de los meses ha afianzado a Pleiss y a Tavares, no ha resuelto incertidumbres sobre Mejri, penalizado por la indudable aportación visible e invisible de Slaughter, y nos ha privado de observar la evolución de Lucas Nogueira, muy condicionado por sus problemas físicos. Pero sin duda, uno de los “cincos” más determinantes hasta el momento ha sido  Shermadini que, probablemente, ha mejorado las ya optimistas previsiones sobre su rendimiento que se hicieron cuando se conoció su fichaje por el Cai Zaragoza. El jugador georgiano ha vuelto a confirmar que los jugadores grandes “rompen” algo más tarde, algo que también ha debido pensar Olympiakos para intentar (y conseguir por lo que parece) recuperarle algunos meses después de que abandonara sus filas. Qué suerte la de algunos que tienen margen para remendar sus errores.