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El texto de todos los años

Lunes, 21 Marzo 2016

No debemos dejar de elogiar la vigencia en la élite de San Antonio Spurs. La franquicia tejana es un caso extraordinario que merece un constante reconocimiento. El vendaval de los Curry, Thompson y compañía arrasa con todo incluso con unos Spurs que van camino de registros históricos pero, justo un par de días después de que los de San Antonio vencieran a los Warriors es un buen momento para analizar la versión 2016 de estos viejos rockeros.

Siempre me ha gustado la manera en que Gregg Popovich maneja la fase regular de la temporada. Frente a otros equipos que aparentan ser obras acabadas antes de tiempo, Popovich dosifica las piernas de sus jugadores con descansos oportunos mientras no deja de preocuparse de construir rutinas sólidas en ambos lados de la pista.

El reto de los Spurs de esta temporada era muy ilusionante. La incorporación de Lamarcus Aldridge era el apunte necesario para cubrir dos objetivos básicos, optar al título y asegurar junto a Kawhi Leonard dos pilares básicos para afrontar una reconstrucción que se afrontará en breve con las presumibles retiradas de Duncan y Ginobili.

La evolución de Aldridge desde comienzo de temporada está siendo magnífica. Especialmente después del All Star, el rendimiento del ex jugador de los Blazers está al nivel de los mejores jugadores interiores de la competición. Aldridge siempre ha tenido puntos en sus manos pero ha necesitado tiempo para adaptarse al “passing game” que propone Popovich y para encontrar los mejores espacios para explotar sus cualidades.

Los argumentos de los Spurs comienzan con Aldridge y Leonard y continúan con los momentos excelsos de conocimiento del juego que ofrecen Parker, Ginobili, Duncan y Diaw (qué bueno eres). Junto al irregular Green parece una base sólida para presentarse como candidatos al título. Además, me intriga qué busca Popovich con el fichaje de Kevin Martin, al que seguro que es capaz de sacarle buenos minutos.

La pregunta que nos hacemos es si San Antonio Spurs realmente tienen capacidad para derrotar en una serie a los Warriors y creo que es la exigencia mayúscula del reto el mayor estímulo posible para Popovich y compañía. A día de hoy parece algo muy complicado pero los Spurs han demostrado que tienen un plan, lo han demostrado con la intención de mandar un mensaje a sus rivales y con la clara intención de reafirmarse. A fin de cuentas para eso sirve esa eterna pretemporada que es la Fase Regular, para ajustar roles y dinámicas y para ir aventurando que estrategias castigan a tus futuros rivales planteando determinados encuentros con mentalidad de Play Off. Los favoritos son los Warriors pero no me cabe duda de que Popovich y San Antonio tienen un plan, ¿ lo tienen los Cavs o los Thunder?

Manu y Ray

Viernes, 6 Junio 2014

El primer partido de la Final de la NBA entre San Antonio Spurs y Miami Heat no ha estado nada pero que nada mal. Los dos equipos han demostrado por qué son los mejores de la competición. Cada uno en su estilo, los Heat han controlado durante muchos minutos el encuentro gracias a la versatilidad de la mayoría de sus jugadores y las posibilidades tácticas que este hecho les ofrece tanto en ataque como en defensa. Los Spurs querían jugar con más ritmo pero se han mostrado erráticos en el pase y han echado en falta la aportación de dos de sus jugadores-termómetro, Green y Leonard, hasta el último cuarto, donde han resultado decisivos.

El partido se recordará por el tremendo calor, los calambres de Lebron y, quién sabe si por el primer paso en el camino hacia el título de los Spurs, pero también, por lo menos en mi caso, por la nueva demostración de talento de dos jugadores que, en el invierno de su carrera, reivindican la calidad técnica y el conocimiento del juego como armas poderosas para prolongar su exitosa trayectoria.

A estas alturas de su carrera, Manu Ginóbili no necesita mucha ayuda para reconocer aquellos aspectos del juego dónde su equipo supera al contrario. Su influencia en esta primera victoria de su equipo va más allá de los números. Su primera aparición liberó a sus compañeros del cierto respeto con el que habían encarado el partido. El argentino adivinó que en ese momento sus compañeros necesitaban una referencia que atacara el aro sin miedo y castigara la benevolencia de los Heat concediendo lanzamientos exteriores. Sin embargo, lo mejor de Ginóbili llegaría al final del encuentro en su interpretación del juego por parejas con sus compañeros Splitter y Duncan. Una vez tras otra, el internacional argentino alimentó las continuaciones de sus pívots castigando con canastas fáciles la defensa de Miami que no cuenta con jugadores con suficiente envergadura para defender a los jugadores interiores del equipo tejano.

Ginóbili enseñó el camino y el juego colectivo de los Spurs hizo el resto. Cuando los Heat quisieron restañar el agujero cerrándose sobre las continuaciones de Duncan, aparecieron los espacios para permitir tiros cómodos, muy cómodos para Green, Leonard y Parker. Nadie domina el arte del “pase de más” como estos Spurs.

La derrota de Miami deslucirá la aportación de Ray Allen. Probablemente estamos ante los últimos partidos de uno de los jugadores que más gusto da ver jugar en una pista de baloncesto. De los jugadores actuales, sólo Stephen Curry provoca sensaciones parecidas. El indudable magnetismo que ofrece la plasticidad en el juego de Allen no debe engañarnos ante el tipo de jugador que es, nadie alcanza ese nivel sólo por ser elegante sino por tener una capacidad competitiva tremenda. Los Spurs conocen de primera mano como se las gasta Allen en partidos de este tipo y por eso sorprende la escasa atención con la que han recibido su presencia en cancha, un error que deberán corregir porque las piernas de Allen rejuvenecen a medida que el partido tiene más trascendencia.

Siempre San Antonio

Jueves, 13 Marzo 2014

No es que me sorprenda que San Antonio Spurs tenga el mejor balance victorias-derrotas de la NBA pero reconozco que no esperaba este excepcional rendimiento del equipo tejano. Por mucho que uno confíe en las cualidades de los Parker, Duncan, Ginobili, Leonard y compañía, pensaba que este año les costaría bastante más defender su espacio en la Conferencia Oeste ante la gran cantidad de franquicias jóvenes con capacidad de optar al título que habitan en esta Conferencia.

Es por ello por lo que me atrevo nuevamente a escribir unas líneas de reconocimiento a un equipo inolvidable del que merecen destacarse numerosas cualidades pero por encima de todo, su enorme orgullo competitivo, ese que hace que, a pesar de que su núcleo duro tenga la barriga llena de títulos, les empuja a querer superarse, a dignificar su trayectoria y, en definitiva, a hacerse respetar, cada vez que saltan a la cancha. Nadie encarna mejor este espíritu que Tim Duncan, sin duda en una versión muy alejada de sus mejores días, pero aún capaz de ser un referente en uno de los mejores conjuntos de la competición.

La versión de esta temporada de los Spurs mantiene su capacidad competitiva porque sigue entendiendo el pase como un elemento diferenciador y no como un accesorio. A diferencia de otros conjuntos que viven del talento individual de sus estrellas, San Antonio compite gracias a que nadie iguala su capacidad en el juego colectivo. Esta característica permite que varios de sus jugadores se desarrollen y puedan tener cierto protagonismo y que además logren grandes porcentajes en el lanzamiento exterior por su habilidad para encontrar al compañero mejor situado.

Siempre me ha gustado analizar cómo ha influido aterrizar en San Antonio a los distintos jugadores. El objeto de mi atención este año se llama Marco Belinelli. El jugador italiano es de los que ha llevado una progresión firme desde que llegó a la NBA. Su última temporada en Chicago fue muy positiva y Popovich entendió que su presencia enriquecería a los Spurs. Belinelli siempre ha tenido cualidades pero, a veces, ha dado la sensación de ser un jugador desordenado y con un punto de impaciencia en su juego que le hacía tomar malas decisiones. En los Spurs, su lanzamiento luce más porque encuentra mayores opciones desde la larga distancia y sabe que, aún saliendo desde el banquillo, se encuentra en un equipo donde los tiros no están repartidos antes de jugarse el partido.

La manera de agarrarse a la élite de los Spurs es una noticia muy positiva para la NBA y una lección permanente que debemos disfrutar y valorar más allá de que al final consigan el título o no. Larga vida a Popovich y sus chicos.

Terreno conocido

Viernes, 7 Junio 2013

Gran primer partido de la Final de la NBA entre Miami Heat y San Antonio Spurs. Los dos equipos pisaban terreno conocido y eso se ha notado desde el primer minuto. Nada de momentos de tanteo ni de nervios propios de una final. Baloncesto del bueno, con muchos detalles a rescatar, talento técnico y atlético en los dos equipos en una Serie que se presume puede ser larga.

Parker. Está en un momento magnífico y es el más firme candidato a decantar la final. Su tiro de media distancia es muy sólido y el control que ejerce sobre cómo debe jugar su equipo en cada momento da a los Spurs un orden del que los Heat carecen en muchos minutos.

Bosh-Duncan. Chris Bosh intenta castigar a Duncan jugando lejos del aro pero en el primer encuentro ha abusado de estas situaciones. Convertir los recursos en la norma no suele traer cosas positivas, Miami necesita anotación en la pintura y no depender tanto del tiro exterior.

¿Quién defiende a Duncan?. La respuesta que nos ofrece el primer partido es que el jugador que mejor le ha defendido ha sido Udonis Haslem. Sin embargo el rol de éste en el equipo se limita a jugar los primeros minutos de cada tiempo, por eso, la importancia del eterno Duncan ha ido creciendo con el paso de los minutos en cada periodo, Spoelstra tiene faena en este sentido.

Leonard y Green. Estos dos pretorianos no tienen el nivel de Parker, Duncan o Ginobili pero son dos jugadores de equipo muy necesarios en este tipo de partidos. Leonard defendió de manera excelente a Lebron James y tuvo apariciones ofensivas puntuales bastante decisivas a pesar de que en algún tiro pareció verse superado por la entidad del acontecimiento. Green se aprovechó de la atención que generaban sus compañeros para anotar tiros de larga distancia. Si mantienen este nivel, las opciones de San Antonio serán muchas.

Lebron, fallón pero generoso. Tengo la sensación de que el MVP de la temporada salió al partido con la intención de implicar a muchos jugadores en la Final y estuvo tremendamente generoso a la hora de compartir el balón. Esta vez su lanzamiento exterior no ha estado a la altura y sus porcentajes no han sido buenas. La duda radica en cuál va a ser su actitud en el segundo partido y si va a sacar como lectura de la derrota que debe acaparar más protagonismo ofensivo. En mi opinión se equivocaría, es cierto que quizás tiene que ser algo más agresivo buscando el aro pero la cantidad de posibilidades de tiros librados que ofrece a sus compañeros sólo debe producir cosas positivas.

Popovych y Spoelstra. Son dos entrenadores estupendos con matices bien distintos. Popovych maneja una plantilla más al uso que se rige por unos cánones tradicionales que otorgan protagonismo al base y al “cinco”. Spoelstra sabe manejar con buen criterio las diferentes combinaciones que le ofrece la versatilidad de su plantilla. Ojo¡ a veces esto puede llevar a la confusión y hay quintetos de Miami que son tan atípicos que en vez de alterar al rival parecen conducirles al desorden a ellos mismos.

Esto que van un francés, un argentino y uno de las Islas Vírgenes

Martes, 28 Mayo 2013

Los San Antonio Spurs disputarán su quinta final de la NBA en los últimos 15 años. Las cuatro anteriores las ganaron. Mi admiración por esta franquicia y su entrenador ha evolucionado como el conocimiento del juego de su base Tony Parker. Con sus primeros anillos me faltaba encanto en el equipo, iluso de mí, relacionaba la NBA con aquello de las 10 mejores jugadas de la semana y claro, casi nunca salían los Spurs. Además, los gurús de la Liga en España decían que era un equipo aburrido, que especulaba mucho y que nunca tendría el encanto de otros campeones de Leyenda. Luego, cuando empecé a ver más partidos interpreté que lo que llamaban especulación era que este equipo se pasaba la pelotita más que otros y les empecé a mirar de otra forma.Hay que ser muy ciego para no calificar de extraordinario a un equipo que mantiene sus pilares fundamentales desde hace más de una década y que ha sabido enriquecerse con la presencia de jugadores y propuestas internacionales. La longevidad del éxito de la franquicia tejana se ha ganado de manera indiscutible un lugar en la historia y merece reconocerse la influencia de su entrenador Gregg Popovych en este ciclo. Popovych es un revolucionario silencioso que cuestiona el “Star System” de la Liga. Vale, ha entrenado durante más de 15 años al mejor “cuatro” de la Historia, Tim Duncan pero su manera de organizar el juego ofensivo ha permitido espacio para muchos jugadores porque siempre ha entendido que la diferencia en este negocio siempre la determina “el pase”. Siempre ha parecido que uno fichaba por los Spurs y se dejaba un cuarto de su ego antes de abrir la taquilla de su vestuario.

La columna vertebral de estos Spurs es la misma desde hace mucho tiempo, no siempre han ganado, es más, a veces se han pegado unos batacazos considerables pero Popovych nunca ha parecido dudar de estos tres jugadores extraordinarios.

De Tim Duncan está casi todo dicho, lo más admirable a día de hoy es su empeño por respetar su propia trayectoria y  por hacer más grande su leyenda. Más allá de sus incuestionables números, lo de Duncan es un tema de jerarquía, de trascendencia en el juego, de dominio…

Tony Parker fue MVP de las finales de la NBA en 2007, su juego actual es bastante mejor que el de entonces. El base francés domina los partidos gracias a su mayor experiencia, a su habilidad y a su capacidad por aprovechar la atención que generan otros compañeros. Su rango de tiro no ha evolucionado mucho en los últimos años pero ni falta que hace porque sus recursos con el balón son tantos que es capaz de anotar de mil maneras. Me gusta que el Parker más maduro y estable siga teniendo esos destellos geniales que no han ido en detrimento de que su toma de decisiones haya mejorado.

La pasión es un elemento imprescindible en cualquier equipo campeón. Duncan y Parker compiten con extraordinario orgullo, de otra manera no podría explicarse su éxito, pero lo de Ginóbili es otra cosa, algo así como una continua reivindicación, sorprendente en un jugador que genera unánime admiración y con la panza llena de títulos en Europa y Estados Unidos. El argentino tiene el cuerpo castigado por las lesiones y su versión más errática es más frecuente que en otras temporadas pero se viene una final y éste es de los que no perdona…

Es el pase, señores

Lunes, 21 Mayo 2012

Adoro el ritmo frenético de los Play Offs de aquí y de allá y la posibilidad de seguir su desarrollo. La intensidad de las series, la diferencia con la que el público (sobre todo en Estados Unidos) vive los partidos y la sensación de que cualquier fallo puede ser decisivo propician un interés inigualable. (more…)

Ecos del All Star 2011

Lunes, 21 Febrero 2011

-Los Angeles-Redención. La cita de Los Angeles ha sido algo más brillante que las últimas ediciones. La NBA también ha percibido que el All Star venía decayendo en su interés y se nota el esfuerzo por sobrepromocionar a los nuevos héroes (Griffin), intentar dinamizar los concursos y rodear a los eventos del mayor glamour posible.

- Los mates de Griffin. Dos comentarios sobre el triunfo de Blake Griffin en el concurso de mates. El primero de ellos es que no impresionó en su actuación y que incluso me parece que no fue el participante que acumuló más mérito. En los partidos ha realizado animaladas más contudentes lo que pone más en valor la excepcional temporada que está realizando. Concurso a su medida.

- Una de MVP. John Wall ganó el MVP del partido de Novatos contra jugadores de segundo año. Kobe Bryant ganó el MVP del partido de las estrellas. Wall se encontró con el premio gracias a sus 22 asistencias. Su juego le llevó a un justo reconocimiento que, por una vez, puso en valor el altruismo frente a otros principios. Bryant jugó con el premio al jugador más valioso en su cabeza desde el primer minuto. Lanzó 26 tiros en 28 minutos. Un premio que agranda más su Leyenda, no sé si la buena o la mala.

- Durant y Lebron. Decisivos en el transcurso del partido. Durant no tiene alma de fiesta pero es un jugador impresionante capaz de elevarse entre el mismísimo Kobe para consolidar el triunfo del Oeste. Su asignatura pendiente es empezar a aportar en más facetas del juego además de la anotación, lo logrará, sin duda. Si el partido de anoche llegó con emoción a los últimos instantes gran parte de culpa la tiene Lebron James que se negó a claudicar y logró un triple doble que no se veía desde hacía 15 ediciones.

-Popovich, Duncan, Gasol. La decisión de Popovich de darle el puesto de titular a Duncan me parece acertadísima. Gasol está haciendo mejor temporada que Duncan pero los Spurs son el mejor equipo de la Liga y se merecían tener una representación en el quinteto inicial. Además, Duncan es uno de los mejores jugadores de todos los tiempos y se merece éste y otros muchos reconocimientos.

- A la atención del Señor Stern. Propongo que no sea obligatorio que haya 12 jugadores representando a cada Conferencia. Ver a Al Horford jugar un All Star es demasiado dañino para los que nos preciamos de haber seguido este evento en sus días de gloria.

Los Spurs, Popovich y el misterio Splitter

Martes, 21 Diciembre 2010

San Antonio Spurs es el mejor equipo de la NBA hasta este momento. Los refuerzos tan cacareados de los Heat y las súper plantillas de franquicias como Lakers, Celtics, Magic e incluso Mavericks no han podido igualar el fantástico rendimiento de los veteranos Spurs, un equipo que ha logrado crear unas señas de identidad muy definidas desde que Greg Popovich se hiciera con las riendas del grupo en 1996.

El triángulo de los Spurs. Parker, Ginobili y Duncan siempre han sido competitivos cuando han estado en plenitud de condiciones. Tony Parker está realizando una temporada brillante, sorprendentemente desapercibida a nivel mediático. Sigue siendo un base más creativo y anotador pero ha añadido a su juego una mayor capacidad para jugar a varios ritmos. Ginobili es el factor diferencial de estos Spurs ganadores frente a aquellos que vagaron con discrección la pasada temporada. El argentino ha pasado a ser la principal referencia ofensiva de un grupo al que contagia un espíritu competitivo admirable en ambos lados de la pista. Duncan cierra el vértice. Los años no perdonan y ya no es aquel jugador imparable cuando recibía de espaldas a canastas, pero su profesionalidad, dignidad y orgullo aún le permiten actuaciones excepcionales y unos números dignísimos de casi 15 puntos y 10 rebotes por partido que seguro aumentará cuando lleguen los partidos decisivos.

El método Popovich. El entrenador de origen serbio es otra de las claves de la extraordinaria marcha de San Antonio. Popovich siempre ha privilegiado el trabajo al glamour y ha tenido una extraordinaria habilidad para convertir en muy aprovechables a jugadores que serían residuales en muchas franquicias. El milagro del curso 2010-2011 se llama Gary Neal, que pasó de puntillas en la ACB en el Barcelona y en Unicaja. El técnico de los Spurs dejó atrás los prejuicios y ha otorgado responsabilidad a Neal para dotar de solidez a los reservas del equipo tejano.

Splitter, el pero…entre tantas noticias positivas, sorprende el poco protagonismo del brasileño Tiago Splitter en los Spurs. Es cierto que los comienzos siempre son duros para los novatos, pero el ex jugador de Caja Laboral está preparado para ayudar de manera inmediata. El desarrollo de la temporada será clave para adivinar el futuro de Splitter en la NBA. Si sus compatriotas Nené y Varejao (en mi opinión inferiores a Tiago) son importantes en sus franquicias, no hay ningún motivo para pensar que Splitter no será importante en la competición americana.

Cuestión de fe

Viernes, 30 Mayo 2008

Bueno, nuevamente me he equivocado en un pronóstico y, aunque esperaba una serie durísima que se resolviera en el Séptimo partido entre Los Ángeles Lakers y San Antonio Spurs, el equipo californiano ha logrado clasificarse para la Final por un contundente cuatro a uno que pocos esperábamos.

Los cinco partidos nos han ofrecido detalles verdaderamente interesantes. El primero de ellos, la sensación de estar asistiendo a un relevo que puede ser duradero en el dominio de la conferencia Oeste. Los Spurs han ofrecido una cierta resignación en determinados momentos de la eliminatoria, como si asumieran que sus mejores días pueden estar llegando a su fin y deben dejar paso a estos exuberantes Lakers que, cuando recuperen a Bynnum pueden marcar una época.

El equipo entrenado por Phil Jackson ha demostrado la solidaridad y fe necesarias para dar la vuelta a situaciones tremendamente adversas, especialmente en el primer y quinto partidos, a la postre decisivos para el curso de la eliminatoria, además han contado con un excepcional Kobe Bryant que, no sólo ha anotado, sino que lo ha hecho con buenos porcentajes ante uno de los mejores defensores de la competición como Bruce Bowen. Si Bryant sigue en estado de gracia la apuesta más segura para el Campeón de la NBA es el equipo californiano. El “24” de los Lakers que, tan preocupado estuvo al inicio de su carrera de parecerse a Michael Jordan, ha logrado que muchos de nosotros evocáramos la figura del mítico ex jugador de Chicago con su tremenda actuación durante toda la serie y en especial los últimos 15 minutos del quinto partido

En cuanto a nuestro Pau Gasol, creo que esta eliminatoria le ha hecho dar otro saltito más como jugador. Ha luchado más de 200 minutos contra uno de los mejores jugadores de la historia. Es cierto que muchos de esos minutos ha sido claramente superado pero ha vuelto a demostrar capacidad para entender el juego y madurez suficiente para apartar de su mente los detalles negativos y centrarse en lo que podía ofrecer al equipo en cada momento. Su esfuerzo reboteador en los dos últimos partidos es meritorio y le debe motivar para mostrarse más constante ante el reto de la Final de la NBA ya que sea Boston Celtics o Detroit Pistons tendrá grandes jugadores con los que competir.

Duncan se vende solo

Jueves, 24 Abril 2008

Dentro de mi particular Olimpo Baloncestístico, Tim Duncan ocupa uno de los lugares de privilegio. Probablemente estamos ante uno de los jugadores más importantes de la historia, no sólo por su impresionante palmarés sino por su enorme aportación al crecimiento de su franquicia y su tremenda generosidad en el juego que ha propiciado que alrededor suyo muchos buenos jugadores hayan encontrado el espacio suficiente para desarrollarse en plenitud.

Alejado del brillo mediático de otros jugadores que se amparan en números y acciones espectaculares para defender su espacio en la mejor liga del mundo, el jugador nacido en las Islas Vírgenes demuestra cada partido una especial habilidad para determinar qué necesita el equipo de él en cada compromiso.

Los play offs que están disputando San Antonio Spurs y Phoenix Suns están siendo un perfecto manual de las habilidades del jugador formado en Wake Forest, fundamental para que, hasta el momento su equipo domine dos a cero en la eliminatoria más apasionante de la conferencia oeste. En el primer partido, no sólo dominó por completo a Shaquille O´Neal (¡qué poquito juegan los Suns para él) sino que demostró una tremenda voracidad competitiva en los momentos más comprometidos para su equipo. Hubo un momento del partido en que el equipo tejano necesitaba de alguien que les recordara que ellos son los campeones y Duncan surgió para arrollar a los Suns con una variedad de movimientos de espaldas poco habitual en nuestros días. Cuando el equipo de Mike D´Antoni intentó reaccionar con dobles marcajes, Duncan demostró que, junto a Gasol, son los dos mejores generadores de juego interiores de la NBA

Es evidente que la fuerza de los Spurs no se basa sólo en Duncan sino en el compromiso colectivo del equipo y en las alternativas que también ofrecen Parker y Ginobili, dos de los grandes beneficiados de que Duncan no necesite ser permanentemente el foco de atención mediático e intente acaparar más de lo debido.

Tengo la sensación de que, en ocasiones, no se ha hecho justicia con la verdadera dimensión de este jugador, siempre me ha parecido un excelente producto que la NBA no ha hecho mucho por vender, aunque cuando hablamos de jugadores tan decisivos y tan excepcionales toda “ayuda” parece innecesaria.