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Entradas con etiqueta ‘Felipe reyes’

El clásico y los clásicos

Viernes, 26 Diciembre 2014

Mucho se habla estos días sobre lo acertado de que la Liga Endesa no pare en Navidades y de ese emparejamiento previamente establecido entre Barcelona y Real Madrid que empieza a formar parte de la rutina de estas fiestas. Se agradece, obviamente, como espectador (aunque no lo veía de la misma manera como profesional) y se valoran iniciativas que contribuyan a la promoción de este deporte aunque aún esté pendiente la “gran revolución” de la ACB anunciada de un tiempo a esta parte y que no acaba de llegar.

El Real Madrid aventaja al Barcelona en la Liga Endesa pero es el equipo catalán el que ha renovado a su entrenador. Hacen bien los dirigentes catalanes en confiar su proyecto a un técnico tan solvente como Xavi Pascual, merecedor del crédito que le proporcionan desde un club que proyecta, al menos en su sección de baloncesto, rigor y ambición en las decisiones que toma. Hace bastante tiempo que las derrotas parece que tienen más peso y repercusión en el Real Madrid que en el Barcelona, por la desconfianza que los dirigentes blancos han mostrado en Pablo Laso y por la manera en que el Barcelona suele rendir en los momentos decisivos de la temporada. Nadie tiene duda de que ambos equipos lucharán hasta el final por los tres títulos que quedan en juego pero el Barcelona cuelga un cartel de equipo algo más fiable que los blancos.

Concedo a este “clásico” una importancia relativa. El Barcelona es favorito porque juega en casa mientras que el Real Madrid intentará consolidar los buenos momentos apuntados en los dos últimos partidos. Será un buen momento para observar si el Barcelona mantiene contra el Real Madrid esa apuesta por un juego mucho más rápido que está apuntado esta temporada y  nuevamente comprobaremos si el desenlace de estos duelos sigue muy condicionado por el rendimiento de la pareja de bases. Desgraciadamente no podremos disfrutar de la magia de Juan Carlos Navarro, muy maltratado por las lesiones en los últimos tiempos. Pienso en la lesión del escolta azulgrana y en la manera en que el Barcelona ha planificado el “invierno” de la carrera de su jugador-referencia. Navarro es un jugador importante en la estructura de juego del Barça pero su ausencia no tiene tanta trascendencia como antes incluso en momentos actuales con más bajas en el juego exterior. El cuerpo de Navarro está bastante castigado y sus lesiones en las últimas temporadas también han permitido un paso adelante de otros jugadores. El Barcelona y su entrenador han sabido crear estructuras en la plantilla y en el juego donde se respete el estatus de estrella de Navarro y en las que esté garantizada la competitividad y el nivel en su puesto.

Si la última etapa de Juan Carlos Navarro está viéndose muy condicionada por las lesiones y el impacto de éstas en su juego, su compañero de generación Felipe Reyes, está viviendo un año fantástico. Reyes no es un jugador de talento como Navarro pero su carrera sólo puede verse desde la admiración. Si Navarro no es tan imprescindible en el Barcelona como antes, Reyes ha ganado importancia en el juego del Real Madrid este curso. La situación refleja dos evidencias, la primera y más importante es que el jugador cordobés retoma su espíritu de “meritorio” antes de cada partido y no se conforma con ser ningún comparsa en el grupo. La segunda evidencia es que el Real Madrid no ha sustituido bien a Mirotic (no era nada fácil). En los primeros partidos de la temporada, Pablo Laso intentó combinar a Ayón y Bourousis pero la apuesta no parece haberle convencido mientras que Nocioni ha tenido problemas en algún emparejamiento defensivo ante “cuatros” algo más físicos, sobre todo en la Euroliga. Ante este panorama, Reyes ha aprovechado al máximo sus minutos y parece más importante este año que el anterior, hecho que obliga a rendirse ante un jugador histórico de nuestro baloncesto y que también genera algunas conclusiones no del todo positivas para el conjunto madrileño.

El lenguaje del líder

Mircoles, 10 Diciembre 2014

El Real Madrid lidera la Liga Endesa y su grupo de la Euroliga. Este es un hecho indiscutible que conviene recordar cuando se habla de un equipo que ha afrontado bastantes cambios en la confección de su plantilla después de las últimas semanas decepcionantes de la pasada temporada.

Tan incuestionables son la mayoría de sus victorias como que cuesta encontrar un partido redondo en los que ha disputado el equipo hasta este momento. El grupo mantiene muchas de las señas de identidad del ciclo de Pablo Laso. Obliga a los rivales a anotar muchos puntos para derrotarle, lleva los encuentros a un alto número de posesiones y estructura su ataque a partir de soluciones sencillas y la creatividad de sus jugadores exteriores, especialmente de sus bases. Además, la incorporación de Ayón y Nocioni ha reforzado las opciones de contraataque por su facilidad para correr el campo.

Sin embargo, hay algunos aspectos que diferencian estas primeras semanas de competición con aquellas que ofreció el Real Madrid el curso precedente. La actividad defensiva es bastante pobre, empezando por la defensa al jugador con balón y continuando con la implicación de los jugadores en el lado débil. El colectivo es poco constante en el esfuerzo defensivo y está viendo como muchas de sus acciones son penalizadas con faltas personales derivadas de la poca concentración y tensión con la que trabajan en defensa. La sensación de debilidad defensiva que transmite el Real Madrid proporciona una enorme confianza a sus rivales que afrontan los partidos con planes bastante definidos que empiezan a ser rutinarios en todos los encuentros del equipo dirigido por Pablo Laso. Así, la presencia en cancha de Carroll o Mejri es una señal de aviso para los entrenadores rivales de jugadores con enormes dificultades para defender. Este plan no es ajeno para ninguno de los jugadores, empezando por los dos afectados, demasiado nerviosos y alterados en este comienzo de temporada, especialmente Mejri que no logra exprimir sus extraordinarias condiciones por el exceso de tensión con que afronta la competición.

Si en defensa el margen de mejora es enorme, en ataque, los puntos anotados no deben esconder determinadas realidades. La dependencia de Llull y Rodríguez parece haber aumentado esta temporada, el equipo sigue construyendo a partir del bote más que del pase y no acaba de consolidarse una relación sólida entre el juego exterior e interior donde Bourousis y  Ayón alternan buenos partidos con actuaciones intrascendentes. Sólo Felipe Reyes, porque es el que menos alterado tiene su rol, responde con asiduidad.   Pablo Laso, por su parte,  ha roto con la rigidez de temporadas pasadas y utiliza más combinaciones para comenzar los partidos aunque últimamente parece confiar menos en la posibilidad de que Ayón y Bourousis compartan minutos en pista e intenta dosificar los minutos de Nocioni para intentar asegurar las prestaciones del argentino en los partidos de más enjundia.

Por encima de consideraciones tácticas, hay un aspecto sobre el Real Madrid que no quiero dejar pasar. La comunicación del equipo en los partidos parece escasa. Los jugadores de banquillo parecen demasiado desconectados del partido, falta un punto de pasión que no sé si obedece a cierta prudencia generada por la dura experiencia del final de la temporada pasada o a una falta de sintonía entre los propios jugadores, quizás más pendientes de sus situaciones personales que de su aportación al grupo. El tiempo, como casi siempre, nos dará una respuesta que explique esta aparente frialdad que a veces transmite el Real Madrid en la competición.

España. Apuntes

Mircoles, 13 Agosto 2014

Prudencia, son sólo unos partidos de preparación donde se nota cierta falta de tensión, lógicos desajustes y también la intimidación que la plantilla de España ejerce sobre los rivales. Complicado sacar muchas más conclusiones más allá del potencial de los nuestros y las primeras ideas de cual es la propuesta de juego y aquellos aspectos que se deben consolidar y mejorar de cara al campeonato del Mundo.

Los pívots y los espacios. El juego interior de España es inigualable. Por físico, por capacidad para generarse sus canastas, por intimidación y por la capacidad de pase de los hermanos Gasol. La convivencia durante muchos minutos de dos “cincos” en pista facilita la generación desde el poste alto y genera situaciones de lanzamiento exterior tanto para los Gasol como para Ibaka y Felipe Reyes. Conviene recordar la importancia de no convertir recursos en hábitos. Me refiero a que, independientemente de que Ibaka haya desarrollado su lanzamiento exterior y de que los rivales se protejan defendiendo espacios cercanos al aro, no debe limitarse a lanzar más allá de la línea de tres puntos. Estamos muy lejos de llegar a ese punto pero sumar una habilidad no debe conducir a reducir la producción de ningún jugador.

Riesgo. La intimidación de los jugadores interiores condiciona claramente los ataques de los rivales. Los pívots de España cambian muchos tiros, evitan canastas fáciles y ocupan mucho espacio. El lado perverso de este hecho puede conducir a cierta relajación en la defensa del uno contra uno de los jugadores exteriores sabedores de la protección que tienen a su espalda. Creo que contar con estos factores correctivos debe leerse como una manera de arriesgar, de elevar líneas en la defensa, de trabajar al máximo la defensa de las líneas de pase.  En algunas ocasiones los exteriores muestran demasiada indolencia y son superados con facilidad. He echado en falta alguna propuesta más agresiva en defensa en estos partidos pero seguramente que el cuerpo técnico tenga algo preparado en este sentido.

El base.  Lo lógico es que teniendo tres grandes bases, asegures que esa posición esté bien cubierta durante los 40 minutos. Esa es la teoría, a veces la realidad es diferente porque encuentras jugadores que necesitan más continuidad en pista para rendir al máximo nivel. Por eso es de agradecer la generosidad con la que se manejan, Sergio Rodríguez, Jose Calderón y Ricky Rubio. Con el “Chacho”, España tiene más creatividad y más ritmo, es un equipo menos previsible. Calderón es el que mejor se adapta de los tres a compartir espacio con otro base y Rubio puede dominar los partidos desde la defensa aunque en ataque su amenaza es mucho menor que la de sus compañeros.

Navarro. El escolta del Barcelona exhibe un momento físico bastante bueno y eso es una gran noticia. Su rol no debe ser el de hace unos años. Aquel jugador que España necesitaba tener en pista más de 30 minutos debe dar paso a otro que juegue algo menos pero que sea igualmente valorado en cuanto a su participación en el juego ofensivo. Los minutos en pista de Navarro serán importantes porque es el tirador más fiable de un equipo que no anda sobrados de amenazas en el lanzamiento.

El hábito y el mérito. No por habituales deben dejar de destacarse ciertos aspectos. Reitero mi admiración por Felipe Reyes por ser productivo en cada minuto en pista. Un lujo para cualquier colectivo contar con un tipo capaz de ponerse de “cero a 100″ de manera tan rápida. Ya es difícil hacerse un hueco compartiendo equipo con Pau Gasol, Marc Gasol y Serge Ibaka. No lo dudéis, Felipe Reyes jugará, igual no mucho, pero rendirá de manera excepcional.

Generosidad, Prudencia y Memoria

Martes, 29 Julio 2014

Si tuviera que elegir dos aspectos que determinarán el resultado de España en el Campeonato del Mundo que se jugará en nuestro país, sin duda, señalaría la generosidad y la prudencia.

Estamos, probablemente, ante el mejor combinado de siempre de España y ante una oportunidad histórica de ser campeones del Mundo en nuestro país pero, ni siquiera estos hechos garantizan el éxito porque en un momento determinado el margen de error será mínimo y porque España, sí, también España, deberá resolver ciertas incógnitas a la hora de encajar su plantilla y de luchar sobre determinados síntomas recientes (Campeonato de Europa del pasado verano) y ya algo más lejanos, pero que pueden volver a aparecer como en el Campeonato de Europa de 2007 como anfitriones donde el equipo se mostró algo más rígido y nervioso que en otros eventos.

Este grupo ha dado muestras sobradas de capacidad de adaptación durante toda su trayectoria. En esta cita, como anfitriones, deberán luchar contra cierta ansiedad que se sabrá manejar si los jugadores, sobre los que poco cabe dudar en este sentido, saben adaptarse al espacio asignado por el seleccionador, Juan Antonio Orenga. Por ejemplo, la presencia de Juan Carlos Navarro no hará tan fácil la convivencia de Rubio, Rodríguez y Calderón. Seguramente Calderón sea utilizado en la posición de escolta y también Navarro deberá acostumbrarse a ser productivo con menos tiempo en cancha del que acostumbraba en el equipo nacional. Los bases, sin embargo, tendrán un motivo de alegría con la presencia de Pau Gasol y Serge Ibaka que sabrán beneficiarse de su  capacidad en el juego de “pick and roll”. En muchas ocasiones España se construirá desde “dentro hacia fuera” por lo que los jugadores exteriores deberán ser pacientes para esperar su momento ante la atención que generarán los hermanos Gasol. Como siempre, la cuota de generosidad de cada jugador en beneficio del rendimiento colectivo será el aspecto más decisivo en el camino al éxito. Si todos pretender tener su rol habitual, el juego caerá en el desorden y España será un equipo más accesible.

Además de la indudable calidad e impacto que supone el regreso de los Pau Gasol, Navarro, Ibaka y Reyes, su “incorporación” ayudará a establecer unos roles  que en el pasado Campeonato de Europa se echaron en falta en determinados momentos. Es evidente que jugadores como Claver y LLull verán reducida su presencia en cancha respecto al verano de 2013,  y que Abrines afrontará esta cita como el primer paso de su largo camino en la selección pero que, a priori, no tendrá un papel principal. Felipe Reyes e Ibaka son ideales porque saben producir sin necesitar una excesiva continuidad en pista y , probablemente, hasta bien avanzado el campeonato no sepamos cual de los bases es el que se descuelga en la rotación de Orenga.

Mientras tanto, me subo al carro de la ilusión y busco arrimarme al de la prudencia, necesaria y conveniente para manejar tan altas expectativas. Es cierto que España aparece como el equipo menos debilitado por las ausencias de los considerados como favoritos pero han cambiado algunas cosas desde que este equipo se juntó en su totalidad. Hay algún kilómetro más en las piernas, alguna lesión por el medio y antiguos meritorios o descartes que se han ganado el derecho a que se les mire desde otra perspectiva.

Gestas y Gestos

Viernes, 13 Junio 2014

La coincidencia con las Finales de la NBA (qué maravilla los Spurs) y el habitual poco tacto en la difusión y promoción del producto, no deben hacernos caer en la injusticia de no valorar en su justa medida las semifinales de la Liga Endesa. Los dos emparejamientos han tenido (y lo que queda) momentos muy interesantes, propuestas tácticas brillantes, acciones de gran talento y, por encima de todo, un grado de competitividad muy gratificante.

La Final Four a cuestas. Tengo la sensación de que Real Madrid y Barcelona no han borrado de sus cabezas las heridas que dejó la Final Four de Milán. Vaya por delante que los blancos ya están clasificados para la Final, que su serie contra Unicaja ha sido muy exigente y que se presentan como máximos favoritos al título sea cual sea el rival. Dicho esto, la sensación que queda es que el equipo tiene menos confianza en aquellos aspectos del juego en los que había mostrado un salto cualitativo la presente temporada, su trabajo defensivo y el rebote. Este Real Madrid recuerda mucho más al de la primera temporada de Pablo Laso que al de los primeros meses del presente curso. Aquel Real Madrid ya era un gran equipo pero era mucho más vulnerable e inestable que el conjunto que nos ha maravillado durante muchos meses.

La semifinal Real Madrid-Unicaja ha tenido momentos extraordinarios propiciados por la valiente propuesta de Joan Plaza. El técnico catalán acostumbraba a plantear los partidos frente al Real Madrid llevando el partido a un ritmo lento, de posesiones largas que intentaba evitar que los blancos entrarán en “combustión”. La novedad de esta serie ha venido porque Unicaja ha jugado asumiendo muchos riesgos, con un ritmo altísimo de juego y trabajando distintos tipos de defensas con el fin de hacer pensar más de la cuenta al conjunto de Pablo Laso (cuántas pistas ha dado Maccabi). Lo cierto es que el tres a uno final con el que ha resuelto la eliminatoria el Real Madrid suena demasiado contundente para lo igualada que ha estado una serie que debe significar el primer paso de un proyecto que tiene buena pinta como es el malagueño dirigido por Joan Plaza.

Si bajamos al terreno de los nombres, la semifinal ha vuelto a poner en cuestión el momento de forma y, sobre todo, de confianza de Mirotic y la maravillosa longevidad de Felipe Reyes. Por Unicaja, además de la madurez de Jayson Granger me quedo con la aportación de dos jugadores que han mostrado sus condiciones en un momento de máxima trascendencia. Fran Vázquez ha dominado a todos sus rivales del Real Madrid y ha tenido una enorme influencia en que su equipo compitiera cada segundo de los partidos. Carlos Suárez es una gran noticia para Unicaja y para el baloncesto español en general. Durante todo el año ha sido probablemente el jugador más utilizado por Joan Plaza y eso es suficiente aval para ilustrar la importancia de su trabajo en defensa y rebote, la mayor confianza en su lanzamiento exterior, su estabilidad para limitar sus errores y su versatilidad para  generar ventajas desde la posición de “cuatro”.

Fe, trabajo y el aliento del rival. Que Valencia haya llevado su eliminatoria frente al Barcelona a un quinto partido es una gesta extraordinaria, digna de un grupo de jugadores y técnicos que se merecen cualquier premio que les llegue. El equipo ha llegado justo físicamente, con muchos problemas de lesiones y cierta falta de fluidez en su juego. La semifinal pintaba a que iba a terminarse en tres partidos pero Valencia decidió dignificar su temporada y no dejarse ir cuando tenía todo perdido. A partir de ese momento, el Barcelona puso también mucho de su parte. Algo parece haberse roto en Barcelona y tiene pinta de que en el quinto partido en La Fonteta se jugará algo más que la clasificación para la Final. El equipo transmite dudas y ya ni siquiera puede agarrarse a la pareja Huertas-Tomic. Navarro lo intenta pero está muy penalizado por lo obligado que está en defensa con los  exteriores valencianos. Demasiados jugadores  azulgranas aparecen con una interrogación debajo de su número por lo incierto de cual puede ser su rendimiento, o alguien da un paso adelante o Valencia no desaprovechará la oportunidad que tan brillantemente ha conseguido para ganar la serie ante su público.

El árbol de España

Viernes, 4 Abril 2014

Sergio Rodríguez, Calderón, Ricky, Llull, Navarro, Rudy, Marc Gasol, Paul Gasol, Claver, Felipe Reyes e Ibaka forman un grupo difícil de discutir. El puesto número 12 dependerá del estado físico de los fijos y de que el jugador elegido asuma el papel de no esperar muchos minutos de juego. Quizás Pau Ribas, aunque la composición de la selección juegue en su contra, tal vez San Emeterio, aunque su temporada no está siendo buena, a lo mejor un guiño al pasado, con Álex Mumbrú o, tal vez, el inicio de la transición con la presencia de Álex Abrines.

Lo cierto es que, salvo lesiones de por medio, el  árbol de España (en este caso hablo de la selección de baloncesto, aunque se podría aplicar en otros ámbitos) no se mueve a cinco meses del Mundial. No tengo muy claro que sea malo pero sí tengo más certezas de que no es bueno que no encontremos muchos nombres que puedan provocar algo de debate sobre su presencia en la selección. Visto que no hay aire que mueva el árbol, el debate se centra en quién elegir entre Mirotic e Ibaka. En mi opinión, el debate es más artificial que real porque la Federación hace tiempo que eligió a Ibaka. El problema es que cuesta decirlo públicamente porque Mirotic también es muy bueno y porque la FEB no quiere perder la opción Mirotic en caso de cualquier contratiempo con el jugador de los Thunder.

La decisión de contar con Ibaka es irreprochable (como también lo sería que fuera Mirotic). Que Mirotic se exhiba más cerca de nosotros no debe hacernos obviar el impacto de Ibaka en uno de los mejores equipos de la NBA. Hemos sido espectadores cercanos de la transformación de promesa a realidad de Mirotic pero la progresión de Ibaka en estos años también ha sido magnífica. El jugador de origen congoleño ha desarrollado un tiro bastante fiable y físicamente marca diferencias. Probablemente, un “cuatro” del estilo Mirotic es más compatible con los hermanos Gasol pero es cierto que Ibaka garantiza estabilidad defensiva y capacidad atlética para jugar por encima del aro que puede ser muy aprovechable por la extensa nómina de pasadores de España.

Dicho esto, da la sensación de que en todo este tema ha faltado comunicación entre todas las partes y que se ha echado de menos cierta o mucha sensibilidad para manejar una situación nada sencilla pero que se ha hecho más complicada desde el verano pasado. Asumiendo que la Federación tiene todo el derecho a elegir a quién considere oportuno, no parece muy justo el paulatino y sibilino proceso de desarraigo al que se está sometiendo a Mirotic. Es lo que tiene intentar abarcar tanto, que a veces te ves desbordado. Y eso que Oleson todavía no ha abierto la boca….

Marcus y Dontaye

Jueves, 14 Noviembre 2013

Días de elogios para el Real Madrid. Absolutamente merecidos todos ellos. La madurez de la apuesta del equipo dirigido por Pablo Laso trasciende más allá de los resultados y se visualiza por encima de muchos detalles en la satisfacción y entusiasmo de una afición maravillada por el juego de su equipo. Más allá de los títulos que acompañen esta idea, que vaya si tienen su importancia, nada podrá hacer olvidar esta serie de partidos que está ofreciendo el Real Madrid.

Estamos asistiendo a la materialización perfecta de una idea basada en la velocidad y en el atrevimiento que ha alcanzado su máximo esplendor cuando el rendimiento defensivo del grupo ha corregido esa sensación de vulnerabilidad que flotaba en el aire las pasadas temporadas. Porque los partidos del Real Madrid de Pablo Laso siempre o casi siempre han sido muy entretenidos, la diferencia actual es que los blancos no permiten estrellas invitadas y quieren acaparar todos los focos reduciendo a sus rivales al máximo.

Un equipo no alcanza este rendimiento sin que todas sus piezas estén más que encajadas y sin unos técnicos muy convencidos de su propuesta y del grupo que manejan. Es cierto que la clarividencia de Sergio Rodríguez, capaz de poner un pase de canasta en cada ataque que está en pista, la hiperactividad de Rudy Fernández y el talento de Mirotic ayudan a marcar la diferencia, pero toda esta obra no sería posible sin la extraordinaria actitud de los jugadores de banquillo.

Es por eso que me apetece centrarme en dos jugadores ejemplares capaces de influir en el partido sin realizar ningún tiro a canasta. Seguro que a ambos les gustaría jugar más, pero eligen reivindicarse realizando de la mejor manera posible el rol tan concreto y determinado que les otorga Pablo Laso. De este matiz debemos de partir, no es nada fácil lo que realizan Marcus Slaughter y Dontaye Draper ya que siempre se enganchan a trenes en marcha, habitualmente además, lo hacen cuando el equipo ya está en ventaja y su responsabilidad es mantener esa inercia durante los pocos minutos que están en pista. Es fácil identificarse con muchos de los detalles que transmite el Real Madrid pero pocos aspectos son tan llamativos y ejemplares como la capacidad de estos dos tipos de asumir con entusiasmo misiones tan específicas y habitualmente poco valoradas por el gran público.

El valor de Draper, “el jugador de los terceros cuartos”,  lo determina su actividad defensiva y su contención para no asumir tiros que en anteriores equipos e incluso en la selección croata asume con naturalidad. Debe ser duro para los bases rivales, que han soportado durante muchos minutos la agresividad ofensiva de Llull y el “Chacho”, encontrarse con esta roca de varias caras, académica la mayor parte de los minutos pero también brillante cuando es necesario e incluso resolutiva en los momentos decisivos de los partidos. Draper, que sería base titular de la mayoría de los equipos de la Liga Endesa, es el tercer base del Real Madrid. Generosidad.

La historia de Marcus Slaughter nos lleva de manera directa a la de los grandes especialistas de este juego. Supongo que muchos de los entrenadores que observan al Real Madrid no le tendrán muy en cuenta cuando analizan al equipo blanco. Lógico, si atendemos a lo limitado de sus recursos ofensivos. Otra cosa muy distinta es equiparar sus recursos a su influencia en el juego. Slaughter es un habitual de la segunda unidad y por tanto convive bastantes minutos con Felipe Reyes. La pareja es demoledora por su actividad, dureza y capacidad de dominar el juego a través de los pequeños detalles. Slaughter defiende por anticipación, no por contención; no espera, busca y sobre todo no especula ni un instante con su esfuerzo.

La Final en 10 ideas

Jueves, 20 Junio 2013

1- Merecimiento. El triunfo del Real Madrid honra una idea de baloncesto que merecía ser refrendada con un título como el de Campeón de Liga. Hubiera sido durísimo que el equipo madrileño dejara escapar cuatro oportunidades repartidas en dos temporadas para conquistar una Liga. Creo que este campeonato otorga solidez al club y refuerza el camino comenzado hace dos temporadas.

2. Lecciones. El desarrollo de la Final ha sido muy útil para definir los siguientes pasos que debe dar el Real Madrid para conseguir optar a títulos de manera continua durante un largo ciclo de tiempo. La realidad es que este Real Madrid 2012-2013 no ha mejorado en juego la versión 2011-2012 pero ha conseguido un campeonato de Liga y disputar la Final de la Euroliga. Seguro que, además de celebrar convenientemente un título tan importante, los responsables deportivos blancos analizan en profundidad detalles decisivos que pueden ayudar a evolucionar el equipo.

3. La fe de Laso en LLull. No tenía muchas dudas pero la Serie Final ha dejado a las claras que el jugador predilecto de Pablo Laso es Sergi Llull. La fe del entrenador vitoriano en Llull afecta considerablemente a la valoración que se debe hacer de otros jugadores como Sergio Rodríguez o Draper. Creo que ambos merecen mucho reconocimiento por su temporada, exprimiendo al máximo los minutos que han jugado y cambiando en muchos momentos el destino de varios partidos.

4. Los invitados sorpresas.  Darden y Slaughter han sido jugadores importantes para decidir la serie. Junto con el ya mencionado Draper, merecerían continuidad en el equipo a pesar de que se alejan de ese perfil de americano que tiene que marcar diferencias y se acercan más a especialistas de primer nivel. Los tres han contribuido al salto cualitativo de la defensa del Real Madrid (aspecto en el que sí ha evolucionado el grupo este año) y Darden ha demostrado que con más continuidad es un jugador diferencial por su capacidad atlética, su actividad y su buena elección de los tiros. No me extrañaría que si no sigue en el Real Madrid repitiera el camino realizado por Tomic..

5. Rudy Fernández. Sí pero no. Rudy es mucho más que un anotador y su presencia en ambos lados del campo siempre suele ser positiva. Creo que sus molestias en la espalda afectan a su rendimiento y también que este título le va a liberar y la próxima temporada rendirá mejor. Eso sí, parece que nadie con peso en el club o con ascendencia hacia su persona ha hablado con él y le ha comentado lo perjudicial que es para él mismo, su club y el baloncesto la permanente sobreactuación que demuestra en cada partido. Cuidado, ya no es un crío….

6. Los entrenadores.  La Final no deja derrotados entre los entrenadores. Pablo Laso ha demostrado personalidad, recursos y entereza para superar la presión de saberse señalado como favorito. Xavi Pascual ha conseguido convencer a su grupo de que el reto era posible, ha llevado al límite a su rival y ha descubierto elementos muy válidos para el futuro como Todorovic.

7. La ¿última? balada de Saras. El quinto partido de la Final ha dejado un partido emocionante de Jasikevicius. El jugador lituano se empeñó en mantener vivo a su equipo, rompió la monotonía del juego con dos pases excepcionales y generó dudas sobre si podía haber tenido un papel más importante durante el año. Grande.

8. El Barcelona. Dignísimo finalista, hasta el final ha metido el miedo en el cuerpo a jugadores y seguidores madridistas. Creo que sus jugadores tenían más claro el plan a seguir pero no ha sido suficiente porque contaban con menos recursos que su rival. Aún así, también tiene deberes para la próxima temporada, fundamentalmente buscar más jugadores capaces de generarse sus propias canastas.

9. Tomic. Esto ya lo escribí el año pasado. No tengo claro si ha jugado bien o mal, por lo que entiendo que eso no debe ser buena cosa. Creo que es un gran  jugador que no compite del todo bien. Con N´Dong y Vázquez el Real Madrid no hubiera competido contra el Barcelona con ese porcentaje de tiro de tres porque era mucho más difícil anotar canastas debajo del aro.

10. Don Felipe. Merecidísimo MVP. Ha sido factor decisivo en las tres victorias blancas y de los pocos que ha dado la cara en las dos derrotas. Tremendo en rebote, sólido en su tiro de media distancia y muy brillante en la faceta defensiva. Ejemplar.

Vale ya

Lunes, 7 Enero 2013

Vale ya del tema del tratamiento de RTVE al baloncesto. Es hora de dirigir las miradas a quién decidió que un canal sin criterio vendiera su producto. Quizás es hora no sólo de pensar en quién puede pagar más o llegar a más espectadores sino en quién va a cuidar mejor el producto y dedicarle el mimo que se merece una competición de este nivel. El ejemplo de Marca TV y sus atractivas retransmisiones de la Euroliga es la línea a seguir. El baloncesto tiene los “apuntados” que tiene, está bien luchar porque más gente se “apunte” pero no a consta de perder a los fieles.

Vale ya de las quejas por el calendario. De verdad entiendo a jugadores y técnicos que lidian con la exigencia de jugar dos competiciones tan exigentes como la Euroliga y la Liga Endesa. De ahí a redundar en las quejas va un trecho. Es cierto que los horarios deberían saberse con más antelación pero que jugadores que han estado en la NBA insistan una y otra vez en este tema obliga a preguntarse por qué no se quejaban en su momento cuando jugaban en la Liga norteamericana. Ah, quizás era porque si lo hacían caía una multita considerable…

Vale ya de los cupos, los medio cupos y los falsos cupos… La experiencia ya se ha probado y no va a ningún lado. En el mundo actual no tienen sentidas medidas restrictivas. Los que argumentan la protección del jugador español confían muy poco en la capacidad de los nacionales para competir contra cualquier jugador. Realizada la Ley ha llegado la trampa, como suele suceder, y ahora nadie tiene claro cuales son los límites.

Vale ya de dar rodeos y buscar excusas para no decir lo que pasa y de que la crítica sólo pueda afectar a determinados jugadores. Estamos en un país que puede llevar jubilando varios años a Felipe Reyes y en el que se debe decir muy bajito que Pau Gasol está realizando una temporada regular tirando a bastante mala. Hemos cambiado aquello de “exigir acorde con la capacidad” a “Adorar acorde al valor de la entrevista”. Pues vale…

E-XI-TA-ZO

Viernes, 10 Agosto 2012

Y no hay más. Alcanzar una Final en los Juegos Olímpicos no se puede calificar de otra manera. Tiempo habrá para detenerse en muchos detalles que están marcando el juego de la selección española en esta cita y que aventuran alguna de las carencias que tendremos que solucionar en el futuro. Lo cierto es que las debilidades que está mostrando el equipo y el resultado obtenido no hacen más que poner en relieve el nivelazo de este grupo de jugadores históricos que recordaremos eternamente.

El físico y la lucha interna de Scariolo. España no ha llegado con buenas piernas a los juegos. Los problemas físicos de tres pilares fundamentales como Marc Gasol, Rudy Fernández y Juan Carlos Navarro en la preparación tienen una gran influencia en la versión actual de nuestro equipo.

Cuando las piernas no responden se tiende a dudar mucho más y el balón apenas circula. Es por eso que jugadores que destacan por su actividad como Llull o Felipe Reyes resultan importantes porque aportan un punto de frescura e improvisación que ayudan a que el equipo sea menos previsible. En este punto merece apuntarse como Scariolo intenta conjugar mantener los status del grupo y no despreciar el valor, que tantos éxitos le ha dado, de jugar con los dos Gasol juntos con otras alternativas que hacen al equipo más móvil en defensa y más rápido en la transición ofensiva. El partido de la primera fase ya apuntó que Rusia no era el mejor rival para abusar de la fórmula de los Gasol a la vez de una manera muy continua y estas semifinales han sido la prueba definitiva.

El Lado perverso de las defensas zonales y  Calderón como síntoma. Soy un gran convencido de las bondades de las defensas alternativas pero reconozco que, en ocasiones, pueden desencadenar en un cierto abandono de las responsabilidades individuales de cada jugador. En mi opinión la defensa zonal nos ha dado menos de lo que nos quitado hasta ahora porque el equipo necesita de estímulos que contribuyan a desarrollar su actividad. La defensa individual de la segunda parte ha sido brillante porque la circulación de balón de los rusos ha dejado de ser tan fluida. Cerrada la herida atrás el segundo paso para dar la vuelta al partido era conseguir anotar de una manera constante. Si juegas con dos de los mejores pívots pasadores del planeta necesitas exteriores valientes que no  piensen en el fallo anterior sino en aprovechar los tiros librados que les ofrecen sus compañeros. Calderón lo ha entendido así y su racha de acierto ha metido al equipo definitivamente en el partido.

Los minutos finales del partido han tenido un sabor muy distinto a los del encuentro frente a Francia. Si contra los galos cada ataque se convertía en una especie de parto, contra Rusia se han visto acciones muy positivas que son el punto de partida ideal para afrontar la final del próximo domingo. No tengo ninguna duda de que la España de la Final  se parecerá mucho más al de la segunda parte frente a Rusia que al de la primera, veremos..