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Planes de aquí y allá

Lunes, 8 Junio 2015

Divido mi atención entre las semifinales de la Liga Endesa y la Final de la NBA e intento fijarme en cómo encajan los entrenadores el resultado de los primeros partidos de cada evento. Ha sido un fin de semana muy interesante en este sentido  por los distintos recursos y tácticas empleadas para intentar alterar los rumbos previstos de cada duelo e incomodar las prestaciones de los distintos favoritos.

Valencia Basket tuvo el premio a su valentía. Lejos de apostar exclusivamente a reducir el arsenal ofensivo del Real Madrid, se ha atrevido a retar a los blancos a un duelo de acierto. El paso adelante de jugadores como Vives o Dedovic y la incapacidad de los jugadores interiores del Real Madrid para defender cerca del aro a Dubljevic resultaron decisivos además de un par de detalles tácticos muy significativos en la defensa valenciana. Los de Carlos Durán intentan negar las canastas fáciles del equipo de Laso aún a costa de conceder lanzamientos exteriores que ponen a prueba la tendencia al “desequilibrio” del campeón de Europa. El culmen de esta idea llegó cuando el Real Madrid se puso por delante después  una gran remontada. En ese momento, Durán utilizó una defensa zonal que revitalizó mentalmente a su equipo y desesperó a los blancos, casi sorprendidos de que pudieran encontrar opciones de tiro tan cómodas en momentos decisivos. La mentalidad de Valencia Basket es digna de admirar así como su valentía. Las bajas no han mermado la confianza de un equipo que ha aprovechado las ausencias para definir más los roles y dar aire a jugadores muy necesitados de confianza.

Más difícil que Valencia Basket lo tiene Unicaja de Málaga frente al Barcelona. Los de Joan Plaza llevan semanas avisando de que están lejos de su mejor juego. Cuesta encontrar en el equipo andaluz señal alguna del equipo que lideró la competición durante muchas semanas. Su defensa no es tan sólida y en ataque hay demasiado “Juan Palomo”. Por si fuera poco, se están encontrando con un Barcelona a un nivel de intensidad impresionante y con varios de sus jugadores en el mejor momento del año. Se merece Unicaja un buen final de Liga delante de su afición y seguro que el aliento de los suyos ayudará mentalmente al grupo pero, en estos momentos, cuesta pensar que la serie pueda volver a Barcelona.

“Cruzo el charco” para ver cómo resuelve David Blatt la evidente inferioridad de recursos de sus Cavaliers frente a los Warriors. Blatt no me decepciona y vuelve a demostrar que es un técnico que prepara muy bien las eliminatorias y los partidos decisivos. Respecto al primer partido, Blatt  ordena a su equipo reducir el ritmo de juego para evitar que los Curry, Thompson y compañía jueguen a campo abierto. No hay duda de que el plan de los Cavaliers incomoda a los Warriors que, por su parte, no tienen problema en evitar que Lebron James anote siempre que cada canasta sea un camino de espinas que vaya limitando su fuelle y llegue a los finales de los partidos muy desgastado. Blatt ha apostado por la prudencia y por achicar agua primero y remar después. Eso explica la ausencia de Mozgov en los momentos decisivos del encuentro en detrimento de un Thompson más dotado para poder cambiar en la defensa de los bloqueos directos. La Final de la NBA es un reto mayúsculo para estos Cavaliers y para su líder Lebron James. De momento, la lectura que están haciendo de su situación es perfecta y, la ausencia de sus tres titulares, parece pesar más en las piernas y muñecas de sus rivales que en ellos mismos. Por lógica, el talento debería decantar la final del lado del mejor equipo del curso, los Warriors. Como en muchas ocasiones, el tercer partido será muy importante en la resolución de la eliminatoria.

Que vienen, que vienen

Jueves, 12 Febrero 2015

Los Cleveland Cavaliers ya están aquí y  son el equipo del momento en la NBA. Las expectativas creadas a principio de temporada empiezan a confirmarse aunque todavía es prematuro y arriesgado considerar a los Cavs como sólidos aspirantes al título. En el trayecto, lesiones de jugadores importantes, movimientos en el mercado buscando el rendimiento a corto plazo y también dudas sobre la capacidad de David Blatt para dirigir con éxito a una franquicia necesitada de resultados inmediatos y “amenazada” por la corta duración del contrato firmado por Lebron James.

Siempre he tenido a David Blatt por un entrenador a seguir. No sólo por sus resultados, también por su habilidad para evolucionar equipos, por su convencimiento en arriesgar con soluciones defensivas diferentes y por su extraordinaria capacidad para preparar competiciones cortas sin margen para el error. Me interesaba ver de qué manera las connotaciones que rodean a la NBA influían en la personalidad de un técnico con un sello muy definido.

Parecía lógico que el comienzo de los Cavaliers no fuera deslumbrante. Un equipo con muchas novedades, con tres jugadores llamados a acaparar muchos tiros y con un técnico con mucha experiencia a sus espaldas pero alejado de la realidad actual de la NBA. Blatt no tardó mucho en mostrar algunas iniciativas interesantes que demuestran su personalidad, en algunos partidos enseñó defensas de ajustes poco habituales en la Liga y personalizó en Kevin Love su frustración con el rendimiento defensivo del equipo enviándole al banquillo en momentos trascendentes de los partidos.

Precisamente la relación Blatt-Love es uno de los aspectos interesantes que merecen ser seguidos. Ni verbalmente ni en la práctica Blatt parece considerar a Love una súper estrella. ¿Lo es?. En mi opinión, Love es un jugador extraordinario pero con ciertas limitaciones para situarle en el primer escalón de jugadores de la competición. Es un gran tirador y un voraz reboteador pero sus números superan su influencia en el juego y especialmente son difíciles de medir las concesiones que realiza en defensa. Una gran estrella para un equipo que difícilmente juegue play offs y un gran jugador de complemento para un aspirante al título que debería (y parece en proceso) tener la habilidad para saber que sacará más rendimiento a sus cualidades si es capaz de aprovechar la atención que genera la casi permanente presencia del balón en las manos de James e Irving.

La evolución de los Cavaliers ha llegado desde la defensa. Aquel equipo al que era tremendamente fácil anotarle canastas de alto porcentaje se va endureciendo y muestra una actividad mucho mayor. Aun hay margen de mejora en este aspecto, y con ello, llegará un mayor ritmo de juego y canastas en contraataque que siempre han definido a los equipos de Blatt. Además de la recuperación de Lebron James merece señalarse la influencia del ruso Mozgov en la evolución de los Cavaliers. Su incorporación, no sólo ha significado un buen sustituto para el lesionado Varejao, sino la confianza que proporciona a un técnico tener en sus filas a “uno de los suyos”. Mozgov está respondiendo con creces porque ha ayudado a cerrar la sangría debajo del aro de su equipo y está consiguiendo construir una buena química en el juego “dos contra dos” con Lebron James.

Sobre la utilización que está realizando David Blatt de Lebron James también merecen destacarse algunos aspectos. James se ha alejado más del aro en relación a su última versión en Miami y tiene mucho más tiempo el balón en sus manos. En los Cavaliers, juega muchas más situaciones de “Pick and roll” y ha reducido sus visitas al poste bajo. Ha avanzado en su versión de “generador” y reducido su participación como “finalizador”. En el proceso, su número de asistencias mejora pero también ha incrementado demasiado sus pérdidas de balón. Su temporada del regreso está siendo buena pero puede ser mucho mejor y eso aunque no lo parezca es una buena noticia para unos Cavaliers en racha.

La Bola de cristal

Jueves, 23 Octubre 2014

Cercano el comienzo de una nueva edición de la NBA es tiempo de especulaciones, pronósticos y expectativas sobre una nueva edición marcada por la decisión de Lebron James de regresar a Cleveland y el excepcional baloncesto que ofrecieron los actuales campeones, San Antonio Spurs en las pasadas finales.

La vuelta a casa. La escenificación que acompañó la decisión de Lebron James de regresar a Cleveland nada tuvo que ver con aquel esperpento en el que anunció su llegada a Miami Heat. Un tipo más maduro,  con la serenidad que proporcionan dos títulos y con el sueño de lograr ser campeón en la franquicia de su tierra. No será fácil, a pesar del esfuerzo de los Cavaliers incorporando a Kevin Love y a complementos del gusto de James. El equipo tiene carencias, especialmente en posiciones interiores y mucho trabajo por hacer para que la distribución de los tiros sea cómoda para todas sus estrellas. El trío Irving, James y Love puede ser demoledor pero quizás no sea suficiente para obtener el título, personalmente tengo mis dudas ya que Irving y Love no tienen ninguna experiencia en Play Offs.

Los Cavaliers tienen otro atractivo, la presencia de David Blatt. Personalmente, es uno de los aspectos que más seguiré durante la temporada. Me interesa comprobar como el “monstruo” de la NBA afecta a la personalidad de un técnico distinguido en Europa por su habilidad para alternar defensas y exprimir el talento de sus jugadores exteriores.

El rival de los Cavaliers en la conferencia Este probablemente sea Chicago Bulls. Las prestaciones de Derrick Rose después de sus lesiones marcarán el destino del equipo. Si Rose se parece al jugador del pasado campeonato del Mundo serán malas noticias para Chicago a pesar de contar con una de las mejores parejas interiores de la Liga, Joakim Noah y Pau Gasol. El jugador español ha acertado de pleno eligiendo Chicago ya que tendrá estímulos competitivos suficientes y será un jugador importante. Más difícil se presenta el año para Nikola Mirotic que tendrá que explotar su talento en una previsión de 15-20 minutos (quizás no tantos) por partido. Su capacidad para abrir el campo tirando debe distinguirle de sus compañeros de puesto pero no obsesionarle de tal manera que se dedique sólo a eso. El carácter del jugador de origen montenegrino y su empeño por acabar siendo un jugador importante serán sus principales avales para demostrar a su técnico que está preparado para alternar minutos con Noah, Gasol y Gibson. Será un año duro para Mirotic pero su trayectoria invita a pensar que debemos confiar en su mentalidad, aspecto diferenciador en este nivel.

Lejos de los Cavaliers y los Bulls estarán, presumiblemente, los Knicks de Nueva York. El nuevo proyecto dirigido en los despachos por Phil Jackson no parece precisamente ilusionante y mantiene demasiados jugadores alejados de la competitividad necesaria para hacer crecer la franquicia. José Manuel Calderón mejora el puesto de base y tiene una buena oportunidad de recordar tiempos pasados donde su regularidad le distinguía de otros directores de juego de la competición. Calderón puede estar más que orgulloso de su trayectoria en la NBA pero debería interpretar esta oportunidad como un estímulo para intentar contribuir decisivamente en la reconstrucción de la franquicia. En los últimos años ha disputado muchos partidos intrascendentes que le han abocado a muchas actuaciones intrascendentes, esperemos que no se repita la historia…

Un premio menos

Mircoles, 22 Enero 2014

Pues eso, Kevin Durant se está encargando de que no haya ninguna duda de quién debe ser el jugador más valioso de la Temporada Regular en la NBA. Claro que queda mucha temporada y que Lebron tiene orgullo de sobra para defender su trono pero el nivel del jugador de Oklahoma no pasa por un momento de inspiración prolongado sino por la propia madurez de un chico empeñado en progresar en su juego cada temporada para darse la opción de luchar por el título junto con sus compañeros.

La realidad es que las últimas semanas de Durant, desde la última lesión de Westbrook, están  siendo maravillosas. Bastarían sus números para justificar esta afirmación pero hay mucho más, sobre todo esa sensación de seguridad que transmite que hace pensar que cada vez que recibe el balón va a acabar anotando y su personalidad para ser determinante en los momentos decisivos de los encuentros. No hay noche de respiro para Durant enfrascado en la interesantísima conferencia Oeste donde habrá “tiros” para obtener ventaja campo en los Play Offs.

Siempre he creído que los títulos colectivos son los que ponen en verdadero valor una carrera pero es de justicia reconocer al alero de los Thunder como uno de los mayores talentos de la historia y es una delicia observar cómo cada temporada añade aún más recursos a su ya extensa capacidad para anotar. Aciertan los que enfocan en su físico, especialmente su envergadura, el factor diferencial que le permite obtener ventaja sobre sus rivales pero coordinar ese cuerpo y realizar los gestos técnicos que realiza con tanta precisión tiene un mérito incomparable.

Lebron James no ha permanecido ajeno a las últimas exhibiciones de Durant. Sabe que es el jugador que más puede amenazar su reinado y no tiene problemas en reconocer la inspiración que le produce. James y Durant ejercen dominios muy diferentes. El primero es capaz de dominar un encuentro sin necesidad de tener una anotación constante sino por su capacidad para buscar a sus compañeros en tiros abiertos, su polivalencia en ambos lados de la pista y su exhuberancia jugando en campo abierto. Durant es un mazo constante que necesita tener más contacto con el balón para no desengancharse de los partidos.

Las diferentes circunstancias de sus conferencias y la tranquilidad que han otorgado los títulos a James hacen pensar que ambos jugadores están afrontando la temporada de manera distinta. Durant parece jugar una final cada noche mientras que James (o más que él, su equipo) parecen tener más presente que esto es una carrera de fondo. Hay en los Thunder de Durant un deseo de reivindicarse cada noche que no parece advertirse aún en los Heat. Mientras el tiempo nos dice cuál será el precio de estas concesiones, aprovecharemos para no perder el tiempo en debates sin sentido. El MVP es Durant, y punto.

Terreno conocido

Viernes, 7 Junio 2013

Gran primer partido de la Final de la NBA entre Miami Heat y San Antonio Spurs. Los dos equipos pisaban terreno conocido y eso se ha notado desde el primer minuto. Nada de momentos de tanteo ni de nervios propios de una final. Baloncesto del bueno, con muchos detalles a rescatar, talento técnico y atlético en los dos equipos en una Serie que se presume puede ser larga.

Parker. Está en un momento magnífico y es el más firme candidato a decantar la final. Su tiro de media distancia es muy sólido y el control que ejerce sobre cómo debe jugar su equipo en cada momento da a los Spurs un orden del que los Heat carecen en muchos minutos.

Bosh-Duncan. Chris Bosh intenta castigar a Duncan jugando lejos del aro pero en el primer encuentro ha abusado de estas situaciones. Convertir los recursos en la norma no suele traer cosas positivas, Miami necesita anotación en la pintura y no depender tanto del tiro exterior.

¿Quién defiende a Duncan?. La respuesta que nos ofrece el primer partido es que el jugador que mejor le ha defendido ha sido Udonis Haslem. Sin embargo el rol de éste en el equipo se limita a jugar los primeros minutos de cada tiempo, por eso, la importancia del eterno Duncan ha ido creciendo con el paso de los minutos en cada periodo, Spoelstra tiene faena en este sentido.

Leonard y Green. Estos dos pretorianos no tienen el nivel de Parker, Duncan o Ginobili pero son dos jugadores de equipo muy necesarios en este tipo de partidos. Leonard defendió de manera excelente a Lebron James y tuvo apariciones ofensivas puntuales bastante decisivas a pesar de que en algún tiro pareció verse superado por la entidad del acontecimiento. Green se aprovechó de la atención que generaban sus compañeros para anotar tiros de larga distancia. Si mantienen este nivel, las opciones de San Antonio serán muchas.

Lebron, fallón pero generoso. Tengo la sensación de que el MVP de la temporada salió al partido con la intención de implicar a muchos jugadores en la Final y estuvo tremendamente generoso a la hora de compartir el balón. Esta vez su lanzamiento exterior no ha estado a la altura y sus porcentajes no han sido buenas. La duda radica en cuál va a ser su actitud en el segundo partido y si va a sacar como lectura de la derrota que debe acaparar más protagonismo ofensivo. En mi opinión se equivocaría, es cierto que quizás tiene que ser algo más agresivo buscando el aro pero la cantidad de posibilidades de tiros librados que ofrece a sus compañeros sólo debe producir cosas positivas.

Popovych y Spoelstra. Son dos entrenadores estupendos con matices bien distintos. Popovych maneja una plantilla más al uso que se rige por unos cánones tradicionales que otorgan protagonismo al base y al “cinco”. Spoelstra sabe manejar con buen criterio las diferentes combinaciones que le ofrece la versatilidad de su plantilla. Ojo¡ a veces esto puede llevar a la confusión y hay quintetos de Miami que son tan atípicos que en vez de alterar al rival parecen conducirles al desorden a ellos mismos.

El cascabel de los Heat y el reto de los Lakers

Lunes, 18 Marzo 2013

A estas alturas de la temporada, metidos de lleno en el último tercio de la Liga Regular, dos aspectos fundamentales llaman mi atención en la NBA. Por un lado, la fabulosa racha ganadora de los actuales campeones, los Miami Heat y por otro la lucha de Los Angeles Lakers por prolongar su temporada en los play offs.

He visto muchos de los partidos de Miami Heat en estas semanas y las sensaciones de solvencia del grupo van incluso más allá de los resultados. El equipo funciona con unos roles muy determinados, para mi gusto incluso demasiado programados (rotaciones idénticas casi cada partido), donde cada jugador sabe perfectamente lo que se espera de él en cada momento. No es sólo la sensación de dominio que transmite Lebron James y la madurez de un Wade que compensa el descenso en la explosividad de sus piernas con una mejor toma de decisiones respecto al jugador que aterrizó en la Liga, sino la capacidad de los secundarios de aportar exactamente lo que se espera de ellos en cada momento.

Hay que rascar un poco  más allá del “Big Three” para entender el éxito de los Heat y fijarse en la aportación reboteadora de Haslem, la capacidad para abrir el campo de Allen y Battier y el fenomenal rendimiento que está ofreciendo Andersen, cuyo refuerzo demuestra una buena capacidad de maniobra en los despachos de un equipo con déficit de centímetros en las posiciones interiores. Miami es el máximo favorito para el título, en mi opinión sólo un buen plan de los Thunder podía alejar a Lebron James de su segundo campeonato pero dejemos el tiempo correr y para empezar veremos dónde se detiene esta racha ganadora de los de Florida.

Miami Heat es un grupo con alguna súper estrella que permite que muchos secundarios se pongan en valor, esa es la clave de su éxito, todo lo contrario que Los Ángeles Lakers, un colectivo con varios All Star poco avenidos deportivamente y en el que pocos jugadores de banquillo logran aportar de manera consistente en el juego. El caso es que, la desgracia en forma de problemas físicos de los californianos, con lesiones de Pau Gasol y Kobe Bryant de por medio puede ser un buen punto de partida para que más jugadores se sientan útiles y den el último empujón para que el equipo juegue Play Offs, eso y que Nash y sobre todo Howard sean capaces de consolidar la mejoría en su rendimiento de las últimas semanas.

Kobe Bryant merece que su temporada regular más meritoria del último lustro tenga continuidad, el sexto puesto de la Conferencia Oeste debería ser el objetivo, después, probablemente los Clippers, ¿a qué suena bien?.

James, Durant y el resto..

Viernes, 15 Febrero 2013

Quizás no somos muy conscientes ahora mismo, pero el tiempo pondrá en perspectiva la incipiente rivalidad, con hermosos capítulos ya vividos, que están protagonizando Lebron James y Kevin Durant, líderes de los dos equipos llamados a repetir final de la NBA.

El duelo de la pasada madrugada no tuvo ningún tinte épico, un partido de Liga Regular sin más, que por la desigualdad que presentó invitaba a invertir en alguna hora más de sueño, pero la realidad es que el encuentro fue realmente representativo de la dimensión actual de estos jugadores y de su influencia en el entorno en el que conviven, esto es, en sus equipos.

 Lebron, Durant y el pase.  La cualidad que más valoro en Lebron James es su capacidad para pasar. A partir de ahí es capaz de implicar a varios jugadores del equipo en la dinámica ofensiva. La manera en la que los Heat han construido el equipo tiene mucho que ver en cómo James es capaz de alimentar a jugadores que se aprovechan de la atención que genera el propio James y Wade. El mayor ejemplo lo representa Shane Battier que representa un modelo de especialización típico de la NBA. El actual Battier hace muchas menos cosas pero resulta más útil, no tiene que generar sus puntos sino encargarse de aprovechar los tiros librados que le proporcionen. Kevin Durant no tiene el pase tan interiorizado en su patrón de juego como James, probablemente porque se siente absolutamente imparable (y con mucha razón) cuando emprende el camino al aro. Aún así, este aspecto de su juego medirá la progresión de “Durantula” en los próximos años.

El tiro, terreno Durant….. o no.  Si Lebron James se convierte en una amenaza constante en el lanzamiento de tres puntos, las posibilidades defensivas de sus oponentes se reducen al máximo o a la nada. Aún es pronto para afirmar que el jugador de los Heat puede competir con Durant en este terreno. Sigo pensando que Durant tiene más recursos para anotar que Lebron James pero tiene un espacio indudable de mejora como es el juego en el poste medio-bajo. No hay problema, tiene la ambición y capacidad de trabajo suficiente para mejorar en este sentido. En eso y en esa pequeña obsesión que está desarrollando esta temporada en estar demasiado pendiente de la labor arbitral, sinceramente no creo que tenga derecho a quejarse.

 Las Súper estrellas y el equipo. Cuando juega Miami Heat contra Oklahoma City Thunder tengo la sensación de que Miami tiene un plan muy reconocible y las piezas muy ajustadas para desarrollarlo y los Thunder dependen demasiado de la inspiración de sus mejores jugadores, los famosos impulsos. Sobre esta idea ya me he manifestado en alguna ocasión y la presencia de Westbrook junto a Durant es un tema que no acabo de ver nada claro. Westbrook es un excelente jugador pero no es un tirador de larga distancia consistente, tiende a reducir los espacios ofensivos de su equipo y es poco fiable en la toma de decisiones. No digo traspasar sin más, pero quizás los directivos de los Thunder deberían explorar qué pueden sacar por Westbrook, un base menos anotador pero con mayor rango de tiro y un jugador interior capaz de amenazar desde la larga distancia ayudarían a equilibrar la plantilla.

Cuatro fenómenos y… Westbrook

Mircoles, 26 Diciembre 2012

La jornada de partidos del día de Navidad en la NBA no es sólo una gran idea promocional de la competición sino una buena oportunidad para revisar el estado de algunos de los aspirantes a un título que se decidirá seis meses después.

Como interés añadido, los encuentros programados este año permitían la opción de disfrutar de los cuatro jugadores más destacados de este inicio de competición, Carmelo Anthony, Lebron James, Kobe Bryant y Kevin Durant. Ninguno de ellos ha defraudado, Kobe Bryant ha mostrado de nuevo sus rejuvenecidas piernas y su extraordinaria capacidad competitiva. La versión de Bryant contra los Knicks es la mejor que puede ofrecer a su equipo ya que sin alejarle de ser la primera opción ofensiva permitió que el resto de sus compañeros pudieran disfrutar de un protagonismo muy necesario para mantener al equipo enchufado. El escolta de los Lakers tuvo un gran rival en Carmelo Anthony, sin duda instalado en el “siguiente nivel”. Anthony ha dado un paso adelante porque ya no deja que los partidos le atropellen sino que sabe lo que se espera de él en cada momento, su efectividad ha aumentado porque ya no tira como si le fuera la vida en cada lanzamiento sino con un mayor aplomo que le ha dado la experiencia y la buena dirección de su técnico Mike Woodson. Un gustazo ver la evolución de Carmelo y su gran influencia para hacer de los Knicks un gran equipo.

Lebron James y Kevin Durant han vivido un nuevo capítulo de un duelo que promete ser legendario. Los dos han estado en su papel, Durant tiene más recursos que James para anotar pero éste tiene mayor presencia en los partidos por su actividad defensiva y su voluntad para implicar a más jugadores de su equipo en el juego ofensivo.

La coincidencia de estos cuatro jugadores históricos en una misma jornada me hizo fijar la atención en otro jugador con enormes condiciones que desde hace tiempo me genera enorme contradicciones quizás porque su juego es una contradicción en sí mismo. Entiendo a Russell Westbrook, con esas condiciones técnicas y físicas es difícil no pensar que cada vez que tienes el balón puedes anotar sin muchos problemas. Aún así me sigue transmitiendo la sensación de que es un jugador desubicado, obligado a jugar de base y a atender a muchos factores sobre los que no tiene el control. Westbrook es el Carmelo Anthony de sus primeros años, él tiene su partido en su cabeza y da igual lo que requiera cada momento. No tengo claro que los problemas de Westbrook se resuelvan exclusivamente con el paso del tiempo, creo que sería más efectivo si jugara de escolta y no tuviera tanto tiempo contacto con el balón, ya sabéis “menos es más”. Los Thunder deben pensar muy bien qué plan tienen con Westbrook incluso si una opción del mismo es valorar que pueden obtener por él en un hipotético traspaso.

Los viejos Knicks y los “Cleveland Heat”

Viernes, 7 Diciembre 2012

Tenía mucho interés en observar el Miami Heat-New York Knicks de la pasada madrugada. Por un lado, los actuales campeones con la ayuda del siempre elegante Ray Allen y por otro el equipo que mejor baloncesto está desarrollando en este comienzo de temporada, los sorprendentes New York Knicks.

Los Knicks se presentan sin Carmelo pero exhiben todas las virtudes que les están haciendo sumar tantas victorias hasta el momento. No es un equipo con una gran capacidad atlética pero lo suple con mucho orden en su juego, habilidad para jugar situaciones de “pick and roll” y generosidad de todos los jugadores para encontrar al compañero en mejor disposición para lanzar. Además, estamos ante un equipo versátil capaz de adaptarse a varios ritmos y que cuenta con muchos grandes pasadores (Kidd, Felton, Wallace, Prigioni). Este equipo merece admiración y respeto, quizás aún es demasiado pronto para calificarles como grandes candidatos pero los que veíamos con cierto excepticismo su apuesta a principio de temporada nos estamos llevando un buen “Zas” en toda la boca.

Mr Woodson y Novak. El entrenador de los Knicks se llama Mike Woodson y tiene mucho o todo que ver con el rendimiento de su equipo. El ex entrenador de los Hawks ha logrado plasmar un juego colectivo brillante en un equipo con algún espíritu con tendencia a caminar por libre. Cierto es que la vuelta de Amare Stoudemire será otro gran reto pero la manera en que ha recuperado a jugadores como Wallace y revalorizado a grandes especialistas como Steve Novak hablan de un técnico con las ideas muy claras.

El “Big One”. La defensa de Miami Heat está rayando lo ridículo en este comienzo de temporada, el partido frente a los Knicks ha confirmado que fiar todo a situaciones de cambios automáticos entre jugadores resta agresividad y tensión a un grupo que está mostrando a jugadores muy alejados de su mejor nivel. Los Miami Heat 2012-2013 siguen viendo crecer a un Lebron James poco respaldado por Bosh y especialmente por un Dwayne Wade que exhibe un declive en sus piernas demasiado anticipado para la edad que tiene. Wade apenas consigue tiros librados y para un jugador al que no se le puede calificar como un consumado tirador le limita enormemente su mayor dificultad para conseguir canastas fáciles. Fiar todo a James no bastará a los Heat para repetir campeonato. La ausencia de jugadores grandes que garanticen canastas de alto porcentaje hace al equipo muy dependiente de su lanzamiento exterior y de que la defensa les facilite contraataques. Seguro que en Play offs la intensidad será distinta pero yo soy de los que piensa que es difícil salir de determinadas situaciones cuando conviertes los vicios en hábitos, veremos…

El gesto

Mircoles, 31 Octubre 2012

Ese gesto o no gesto de Kevin Garnett hacia Ray Allen cuando éste se acercó a saludar a sus compañeros en el partido que ha inaugurado la temporada 2012-2013 tiene una carga simbólica que explica muy bien qué representan los personajes de los que estamos hablando. Garnett no ganará el Nobel de la Paz, ni siquiera el Príncipe de Asturias y no ejemplifica muchos de los valores que deben coronar a un deportista pero esa mentalidad sin grises de “conmigo o contra mí” tiene mucho que ver en su excelente nivel competitivo a estas alturas de su carrera.

Garnett “desprecia” a Allen más por fichar por Miami Heat que por abandonar los Celtics porque no hay rivalidad más grande ahora en la NBA que entre los Celtics y los Heat, una vez que la lesión de Derrick Rose en los Bulls les ha despejado enormemente el camino en el Este.  El partido inaugural se quedará en anecdota ante lo que nos espera por vivir entre estos dos equipos. A día de hoy los Heat parecen por encima de cualquier equipo de la competición, Lebron James está empeñado en acentuar su rol de jugador total, Wade parece muy recuperado de su operación de rodilla, Bosh proporciona equilibrio entre el juego interior y exterior, Battier no quita tiros a nadie y defiende por todos y luego está el señor Ray Allen que ha encajado en un equipo en el que se beneficiará de la capacidad de atención que generan sus compañeros.

Pero el brillo de Miami no debe dejar a un lado la admiración que debe provocar Boston Celtics. Un grupo empeñado en estar a la altura de su leyenda, alimentado por la voracidad competitiva de Pierce y Garnett y dirigidos por el cada vez más tremendo Rajon Rondo. La excitación (por no llamarlo odio) que despiertan los Heat en los Celtics es el principal estímulo que mueve la ambición del único obstáculo real que puede evitar que Miami Heat dispute su tercera final consecutiva. Boston Celtics es un equipo admirable.

¿Y los Lakers, qué?.  El equipo necesita tiempo, Nash y Howard son jugadores con demasiado impacto en el juego para esperar un óptimo rendimiento desde el inicio. Como suele suceder en estos casos, el entrenador Mike Brown empieza a estar más que señalado. Sin duda, tiene mucho trabajo por delante y es cierto que hasta ahora no ha dado con la manera de conseguir victorias. En la primera derrota contra Dallas ha dado la sensación de que aún es un equipo sin un plan muy definido en ataque,  ha recibido demasiadas canastas fáciles  y sobre todo ha metido 12 de 31 tiros libres, culpa de Mike Brown, sin duda….