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Desastre en tres fases

Viernes, 16 Mayo 2014

No hay equipo que merezca más un reconocimiento tan unánime que el Real Madrid. Un equipo de época que está ante una oportunidad histórica de coronar su obra con el título más prestigioso. El equipo de Pablo Laso ha realizado una semifinal extraordinaria con un nivel de acierto tremendo y una actividad defensiva admirable. No recuerdo un equipo tan divertido de ver jugar y que haya ofrecido momentos tan continuados de buen baloncesto como estos chicos en los últimos tres años.

Dicho todo esto, la abultada victoria del Real Madrid  también debe explicarse desde el decepcionante rendimiento de un Barcelona, ajeno a la trascendencia del partido y que ha carecido del entusiasmo, emotividad y orgullo necesario para defender su prestigio delante de toda Europa. En absoluto sorprende la victoria del Real Madrid pero sí la triste actuación azulgrana, quizás en su peor actuación en varios años.

Dejar de pensar. El Barcelona no ha aprovechado la inercia positiva del comienzo del partido y ha reaccionado con poca energía a la entrada en campo de Sergio Rodríguez. Xavi Pascual apostó por Sada para defender al canario pero quizás persistió en su empeño demasiado tiempo. Los minutos suficientes para que los blancos se enchufaran y tuvieran la sensación de estar jugando demasiado cómodos. Cuesta encontrar explicación a este nivel tan bajo concentración del Barça.

Dejar de jugar. Desde el segundo cuarto,  el Barcelona no ha encontrado ningún plan al que agarrarse. La conexión Huertas-Tomic se ha visto limitada por la buena decisión de Laso de enturbiar al base brasileño con el disciplinado Darden. Aun así, poco que decir de estos dos jugadores, muy solos en su intento de agarrar a su equipo al partido. Superados por los blancos, los jugadores de Xavi Pascual se han dejado llevar y cada segundo del encuentro ha dejado en evidencia lo peor de cada jugador. Papanikolau y Nachbar han lucido su limitada capacidad competitiva, Tomic su indolencia defensiva, Abrines sus nervios y Pullen el peso de no anotar sus primeros lanzamientos. Hago un aparte con Lorbek, ex jugador diferencial y una rémora para el máximo nivel actualmente. Lo sabe muy bien el Real Madrid que ha encontrado, desde hace tiempo, en la pareja Mirotic-Reyes su máximo filón contra el Barça.

Dejar de luchar. Las semifinales de la Final Four han dejado dos ejemplos bien distintos de cómo afrontar un partido en desventaja. Maccabi ha superado a CSKA desde el corazón, la fe y una solidaridad admirable. El Barcelona se ha diluido demasiado pronto. Los jugadores, cansados de mirarse en busca de un líder, han arrojado la toalla a la vez que la pasión. En este contexto, el Real Madrid ha interpretado de manera perfecta la debilidad de su presa agarrados a la clarividencia del mejor de base de Europa, Sergio Rodríguez, por supuesto y a la disciplina con la que todos los jugadores representan su papel. Sí, así, es, la “anarquía” del Real Madrid sólo es posible por la solidaridad, el altruismo y la disciplina de todos sus jugadores.

El ciclo del Madrid, el momento del Barça

Jueves, 15 Mayo 2014

Después del exitazo de Valencia Basket, Real Madrid y Barcelona optan a que los equipos de la Liga Endesa monopolicen los títulos de clubes europeos.

El encuentro de la Final Four de Milan entre madrileños y catalanes tiene muchísimos atractivos, más allá de la trascendencia del choque. No sólo medirá en la competición de mayor prestigio las diferentes propuestas de ambos clubes sino que respaldará o llenará de incógnitas dos proyectos destinados a ganar pero con un grado de urgencia algo distinto. Es probable que el Real Madrid llegue algo más presionado a este partido. Su temporada es intachable y su juego ha calado de manera indudable en estos tres últimos años. Ha conseguido enganchar a una afición necesitada de estímulos y se ha ganado la admiración de muchos seguidores. Parece el momento perfecto para redondear el proyecto con la Euroliga  pero este hecho puede volverse en contra y generar cierta ansiedad en determinados momentos.

El Barcelona llega en un momento extraordinario, las piezas parecen por fin encajar y los jugadores incorporados el pasado verano tienen más definidos sus roles y las necesidades del colectivo. Sin duda, que representando al club que lo hacen, acudirán muy responsabilizados pero tengo la sensación de que el equipo dirigido por Xavi Pascual está aprovechando de manera positiva esa sensación general de que “ahora es el ciclo del Real Madrid” para encontrarse bastante cómodo cada vez que compite contra los blancos. Es cierto, la balanza en los últimos duelos es muy favorable al Real Madrid pero siempre, desde la pasada final de la Liga,  hasta la última Copa del Rey, los de Xavi Pascual han obligado al club madrileño a jugar al máximo y han cuestionado su triunfo hasta los últimos instantes. Los partidos han sido más parejos que las sensaciones previas que desprendían ambos conjuntos.

No es difícil por tanto imaginarse un partido apretado en el que nuevamente habrá que estar muy atentos a los mensajes que dirigen los entrenadores desde el banquillo. Laso deberá encontrar soluciones a la conexión Huertas-Tomic y Pascual deberá decidir si apuesta por Sada para limitar a Sergio Rodríguez o traslada las preocupaciones del canario a su parcela defensiva otorgando minutos a Jacob Pullen. Para el Real Madrid será importante controlar los primeros minutos de anotación de Tomic porque el croata se desengancha de los partidos si en los momentos iniciales no encuentra el aro con facilidad. Otro reto de los de Pablo Laso será limitar el verdadero termómetro del Barcelona, el triángulo Oleson-Papanikolau-Nachbar, tan buenos jugadores como irregulares, sobre todo en el caso de los dos últimos. Como aliciente, será muy interesante comprobar el protagonismo y atrevimiento con el que juega Abrines.

El Barcelona ha mostrado debilidad contra el Real Madrid en la posición de “Cuatro”. Seguro que Xavi Pascual ha pensado en eso. Su jugador más en forma en esta posición es Nachbar pero los momentos que ha jugado contra Felipe Reyes, han sido minutos muy favorables para los blancos por el dominio del rebote del capitán del Real Madrid. Soy de los que piensa que en este ciclo Barcelona-Real Madrid, el aire empezó a cambiar cuando se invirtió el jugador que dominaba en la pareja Lorbek-Mirotic. El jugador esloveno aún conserva mucho talento pero no es el jugador de hace tres temporadas cuando castigaba la inexperiencia de Mirotic jugando cerca de la canasta.

El partido tendrá momentos para dos figuras históricas de nuestro baloncesto. Juan Carlos Navarro no está haciendo una buena temporada pero suele “liarla” en estos eventos. Rudy Fernández vive una plenitud fantástica y es el jugador diferencial que se esperaba y que echó en falta el Real Madrid en la Final del año pasado. En definitiva, un partido impresionante, con tufillo a Final Anticipada, que no sólo dará acceso a un título sino que rodeará de brillo o dudas a dos equipos que han ofrecido duelos maravillosos en los últimos años.

La Copa desde el Base

Mircoles, 5 Febrero 2014

Bueno, pues ya está aquí, una nueva edición de la Copa nos espera con grandes alicientes y pocas certezas. Siempre que se avecina un acontecimiento de este tipo hago el ejercicio de seleccionar aquellos aspectos en los que me apetece fijarme de cada evento. Porque más allá del ganador y los perdedores, la Copa siempre deja historias, propuestas, momentos, nombres y anécdotas que formarán parte del particular banco de imágenes de cada uno.

Pienso en esta Copa y creo que la actuación de los bases tendrá que ver mucho con su desenlace. Creo que el Real Madrid marca diferencias en esa posición porque tiene al mejor base del momento, Sergio Rodríguez y porque los minutos que no juega el canario cuenta con la actividad de Llull (en dinámica muy positiva) y el meritorio trabajo de Draper, capaz de sacrificar la llamada de su ego por atender las necesidades del colectivo.

Es por eso que cuando valoro a otros candidatos sólo me los imagino como campeones con un rendimiento óptimo de sus directores de juego. Será interesante ver si Marcelinho Huertas es capaz de enlazar tres partidos al máximo nivel y cómo y con quién administra Xavi Pascual sus descansos, si con el sólido pero previsible Sada o con el “Guadiana” Pullen. La conexión Marcelinho-Tomic ocupará bastante tiempo de análisis por parte de los entrenadores. También en Málaga veremos si jugadores como Lafayette confirman lo apuntado en las últimas semanas en un evento de esta magnitud. Desde luego, sería muy injusto no calificar a su equipo,  Valencia Basket como un serio aspirante al título.

Del rendimiento de sus bases también dependerán y mucho, dos equipos que saben lo que es ganar este trofeo como Laboral Kutxa y el anfitrión Unicaja. En el equipo vitoriano, Heurtel es un jugador más asentado y maduro al que aún le falta algo de constancia en su rendimiento. Cualidades tiene para ser otro ejemplo de jugadores que aprovechan la Copa para revalorizarse e impulsar su carrera. Nocioni y Pleiss necesitan apoyo para elevar el nivel de su equipo, si Heurtel está por la labor el equipo vitoriano se tornará mucho más peligroso. El peso de la dirección en Unicaja recaerá en un Jayson Granger que ha justificado de sobra su fichaje por el equipo andaluz. El base uruguayo tiene personalidad y carácter de sobra aunque tiene esa sombra de ser el base con peor porcentaje de tres puntos entre los presentes, algo que le puede penalizar en los momentos decisivos de los partidos donde hacer bandejas es muy complicado. (No creo que tenga lectores en Siena pero no les hará mucha gracia este último párrafo).

También en Zaragoza saben lo que es ganar la Copa del Rey, y sí, eran otros tiempos, pero la historia que está construyendo este Cai es igual de meritoria por el camino que ha tenido que recorrer para llegar a su momento actual. Pedro Llompart ha sabido aprovechar la marcha de Van Roosom para consolidar su posición en el equipo y mejorar su rendimiento respecto a la temporada pasada. Llompart siempre ha rendido mejor cuando se ha sentido titular y ha llevado peor las dinámicas de “compartir minutos”.

La pareja Bellas-Oliver es una de las claves del rendimiento de Herbalife. Se ha dado por seguro que a Pedro Martínez le tocó el rival que menos le apetecía pero no tengo tan claro que Pablo Laso no pensara lo mismo. El equipo canario tiene la virtud de que siempre “hace partido” a sus rivales y tengo pocas dudas de que esta vez ocurrirá lo mismo. Tanto Tomás Bellas como Albert Oliver garantizan buena toma de decisiones, atrevimiento en los minutos finales y una solidez (no llegan a las 4 pérdidas por partido entre los dos) de la que pueden presumir pocos equipos.

El base titular de Iberostar Tenerife es un claro ejemplo de lo que ha significado este equipo y de la capacidad que ha tenido su entrenador, Alejandro Martínez para convencer a buenos jugadores, como Ricardo Úriz, de que aún no habían alcanzado el máximo nivel en su juego. No voy a mentir, nunca pensé que Úriz pudiera ser el base-referente de un equipo que jugara la Copa del Rey pero nadie alcanza este objetivo por casualidad. No es el mejor base de la Copa pero su temporada probablemente sea la de más mérito, quién sabe si su historia también tendrá otra página brillante en Málaga.

Reflexiones sobre el clásico

Lunes, 30 Diciembre 2013

El ritmo.Los primeros minutos definen el plan de cada equipo. El Real Madrid, a lo de siempre, a todo trapo buscando generar superioridades en los primeros segundos de cada ataque. El Barcelona quiere ir más despacio pero pronto olvida su plan, se olvida de jugar para sus pívots y entra en esa vorágine de intentar cambiar canastas en la que los de Pablo Laso se encuentran más cómodos. Las pérdidas de balón son el peaje que paga el Barcelona por dejarse llevar por la velocidad del Real Madrid. El plan inicial del Barcelona se viene abajo demasiado pronto, síntoma de inseguridad y de que el equipo aún está por definir en cuanto a roles. Lorbek es un elemento positivo del juego del Barcelona pero también un aspecto a analizar ya que sólo anota en situaciones lejanas al aro cuando el jugador esloveno ha decantado partidos contra el Real Madrid aprovechando su superioridad sobre los “cuatro” blancos jugando cerca del aro.

Rudy.  El Real Madrid sale a la carrera con un Rudy  Fernández muy activo. El alero mallorquín ha mejorado su rendimiento respecto a la temporada pasada. El año pasado ya aportó mucho en defensa pero se mostró más inconstante en anotación y acabó con enormes dudas en su lanzamiento. Particularmente, el mejor Rudy que he conocido es el de la Penya y el del momento actual es el que más se acerca a esa versión.

El clima de Laso. Dentro de los muchos méritos que se le pueden atribuir a Laso está el haber conseguido crear un estado de ánimo de gran confianza en sus jugadores. Claro que llevar más de 20 victorias consecutivas ayudan lo suyo, pero el triunfo del Real Madrid vino por arreones de talento, genio y actividad más que por un juego colectivo brillante. El Barcelona nunca logró crear dudas al Real Madrid pero demostró arrojo y personalidad para no llevarse una derrota de escándalo. Eso sí, agarrado a los de siempre Marcelinho, Navarro y Lorbek. Las nuevas incorporaciones aún tienen que pasar la reválida de derrotar al Real Madrid.

Lampe y Nachbar como síntoma. Dos de los nuevos, jugadores de enorme talento, muy dependientes de sentirse indiscutibles para rendir al máximo y con tendencia a dispersarse cuando el partido tira más por lo emotivo que por la clase. Veremos si Xavi Pascual da con la tecla para que estos dos jugadores sean productivos.

La diferencia. No considero que haya mucha distancia entre las dos plantillas, incluso pienso que el Barcelona es mejor que el Real Madrid en algunos aspectos. ¿Quién es mejor jugador Lampe o Slaughter? ¿Papanikolau o Darden? ¿Pullen o Draper?. No sé vosotros, yo tengo la respuesta muy clara en dos de los casos y tengo dudas en el último. Sin embargo, la influencia de los tres jugadores del Real Madrid en su equipo es enorme en comparación con los minutos que juegan y con la que aportan los tres jugadores azulgranas. Ahí es donde está el trabajo del Barcelona y de Xavi Pascual. Tienen tiempo para hacerlo, el problema es lo que se vaya dejando por el camino. De momento, con casi toda seguridad, ya ha perdido el factor campo en una hipotética final.

Más del Barça y de Pascual

Domingo, 3 Noviembre 2013

Por aquí y por allá, en papel y digital, el juego del Barcelona ocupa buena parte de los debates en torno a nuestro deporte en estos días. Es verdad, el equipo no ha arrancado bien, marcha invicto en la ACB de la misma manera que podía llevar más de una derrota y en Europa, el modesto Nanterre ha destrozado ese aura de imbatibilidad del Palau.

Dicho esto, la intensidad de algunas críticas también permiten pensar que se lleva tiempo “esperando” al entrenador del Barcelona, protegido hasta ahora por el peso de sus títulos, pero más vulnerable por la arrolladora puesta en escena del Real Madrid de Laso, cuyo juego merece un respaldo unánime pero que también cuenta con la ventaja añadida de mantener la misma estructura desde hace más tiempo.

Curiosamente, Xavi Pascual ha concedido varias entrevistas en los últimos tiempos lo que, lejos de haberle ayudado, parece incluso que le ha desprotegido algo más. Algo injusto bajo mi punto de vista porque apetece conocer algo más de un entrenador excepcional que colocó al Barcelona como referencia del baloncesto europeo y con el que comparto su opinión de que se le ha estigmatizado demasiado en cuanto a su propuesta de baloncesto. Da la sensación de que Pascual buscaba explicarse, acercarse algo más a los aficionados de los que quizás se había mantenido algo distante y que sus argumentos han reafirmado mucho más a sus críticos que a sus desaparecidos (ya volverán) seguidores. Y que conste que puedo entender esta reacción porque a veces se transmite cierto aire de justificación y poca autocrítica en las palabras del técnico del Barcelona. 

La realidad es que el Barça actual necesita tiempo para ajustar muchas piezas de calidad pero no tengo ninguna duda de que disputará todos los títulos en los que compita, como es su obligación. Se olvida con demasiada frecuencia que el equipo ha realizado varias incorporaciones y que está inmerso en un proceso de reconstrucción y renovación muy personificado por ejemplo en esa transición silenciosa entre Navarro y Abrines, por el que Pascual está apostando mucho en este inicio de temporada.

Hay un debe que sí se puede achacar al técnico azulgrana y es su falta de una apuesta decidida por unas rotaciones determinadas que ayuden a encajar las nuevas piezas y que permitan un mayor grado de confianza a determinados jugadores que, por su historial, necesitan sentirse importantes para poder explotar sus cualidades. Quién sabe, quizás esas críticas externas a las que Pascual se esfuerza en dar respuesta han generado muchas dudas en el técnico del Barça. Ya sabéis, dudar es bueno pero transmitirlo no tanto. Pienso, por ejemplo, en si superará su ostracismo Pullen, un jugador que podía encajar como revulsivo capaz de dar un aire nuevo desde el banquillo que rompiera ese aire previsible que a veces rodea el juego del equipo catalán. Pero, sobre todo, centro el foco en dos jugadores de una calidad incuestionable que parece que van perdiendo peso en la rotación del Barcelona como Lampe y Nachbar. He aquí dos ejemplos del reto al que se enfrenta Pascual esta temporada, ser capaz de obtener lo mejor de dos verdaderos talentos muy necesitados de encontrar confianza cuando miran al banquillo. Su trayectoria nos obliga a pensar que si lo que reciben es dudas e irritación sus cualidades se difuminarán pero eso ya lo sabía el Barcelona cuando los fichó, supongo.

Síntomas y estilos

Lunes, 7 Octubre 2013

Me cuesta hablar de certezas después de los partidos de pretemporada. Es verdad, la Súpercopa es un título oficial pero está muy condicionado por la fecha cuando se disputa y sólo permite aventurar el presumible impacto de las incorporaciones realizadas, los posibles nuevos roles en los diferentes equipos y las presumibles carencias que deberán ir camuflando los entrenadores.

No niego que en esta edición de la Súpercopa el equipo que más atención me generaba era el Barcelona, por las numerosas incorporaciones realizadas y porque sus resultados en los partidos de preparación destacaban por la gran cantidad de puntos anotados. El estilo del Barcelona lleva tiempo a debate, sobre todo desde que Pablo Laso fichó por el Real Madrid (ya sabéis,  el eterno espejo ..). Mi sensación es que Xavi Pascual ha simplificado algo más su repertorio ofensivo, no en cantidad sino en la intención de ser más agresivos en los primeros segundos de posesión algo que beneficiará a sus bases y restará un cierto aire previsible que acusó el Barcelona la pasada temporada.

La realidad es que la plantilla del Barcelona es excepcional y sólo queda esperar cómo encajan las piezas y cómo se distribuyen las responsabilidades, sin duda, el aspecto más difícil de gestionar tanto por jugadores como por los técnicos. Para empezar, Pascual deberá dar una vuelta a cómo dar espacio a Pullen y a mejorar el rendimiento defensivo de jugadores como Nachbar o Lampe, probablemente el aspecto del que más provecho sacó el Real Madrid en la Final. Desconozco cuando estará Lorbek disponible pero su nivel de la temporada pasada no le da para disputar muchos minutos en esta plantilla.

El Real Madrid ha acertado de pleno con la incorporación de Bouroussis. Es mucho más móvil y mejor pasador que Begic y, sobre todo, tiene un mayor grado de competitividad. De momento, Mejri y Díez, los otros dos nuevos, parten como los jugadores 11 y 12 del equipo. La temporada es muy larga y tendrán oportunidades para hacerse valer.  Como es lógico, la estructura de equipo del Real Madrid está más definida y los jugadores están muy adaptados a la interesante propuesta de juego. Me quedo también del Madrid con los dos buenos partidos de Rudy Fernández que apunta a mejorar en mucho la temporada precedente, la creciente madurez de Mirotic, la influencia de Darden y esa pareja de pívots capaz de cambiar la dinámica de los partidos con su movilidad y actividad defensiva como son Reyes y Slaughter, en mi opinión, poco reconocidos. Ellos, y el mejor base español del momento, claro, Sergio Rodríguez que ha añadido a su talento y creatividad la condición que separa a los buenos de los elegidos, el dominio.