Blogs

Entradas con etiqueta ‘ricky rubio’

España y el cántaro

Lunes, 8 Agosto 2016

Muchos componentes del equipo español se habían encargado de anunciar que el equipo llegaba corto de forma a la cita olímpica. Las dificultades en las semanas previas en forma de lesiones y ausencias puntuales de jugadores y, sobre todo, el hecho de no contar con Gasol hasta las dos últimas semanas habían determinado la preparación para la cita olímpica.

Una de las virtudes del ciclo Scariolo ha sido evolucionar al equipo durante las competiciones identificando aspectos de mejora cuando aún había tiempo y margen para optar a todos los objetivos. En Brasil, la capacidad de lectura del técnico italiano y sus ayudantes volverán a afrontar otro reto después de la primera derrota ante Croacia.

Más allá de la sorpresa del resultado, me ha llamado la atención que España haya dejado escapar el encuentro después de dominar con autoridad durante la mayor parte del mismo. La táctica croata de flotar descaradamente a Ricky Rubio y dedicar a su hombre a ayudar permanentemente en situaciones interiores afectó mentalmente al base de los Wolves pero no tuvo grandes efectos prácticos porque España jugó buenas situaciones de pase dentro-fuera y porque aceleró la puesta en escena de un Sergio Rodríguez que tuvo momentos brillantísimos. A los mandos del “Chacho” y con Gasol y Mirotic muy acertados, España parecía que no tendría problemas para llevarse el partido porque su actividad defensiva bastaba para que los croatas, muy dependientes de Bogdanovic, no parecieran inquietar demasiado.

Si España no sentenció el encuentro se debió a que muchos jugadores no acabaron de engancharse al partido. Rudy Fernández aportó mucho en defensa pero se mostró bastante dubitativo y poco participativo en ataque, Claver no encontró su sitio (creo que jugando de cuatro aportaría más)  y Navarro y Rubio tampoco encontraron el aro en ningún momento. Veremos si Scariolo revisa una rotación muy anunciada desde la preparación y da más espacio a Abrines y Calderón, inéditos contra Croacia.

No hay que desmerecer a Croacia, un equipo justo de talento pero con más corazón que otros grupos recientes y bien dirigidos por Petrovic. Además de “despreciar” a Rubio supo jugar situaciones contra elementos débiles de nuestra defensa e insistió a sus jugadores en la importancia del rebote en ataque para evitar que España jugara situaciones rápidas. Las mayores costuras de nuestra selección actualmente se ven en el juego en media pista. Si España no juega en transición es más previsible porque muchos jugadores (Llull, Rudy, Ricky) encuentran más problemas para aportar. Asumiendo que en ataque los ajustes irán llegando poco a poco, España debe engancharse a su trabajo defensivo para ir consiguiendo victorias. En este aspecto será básico que Gasol deje a un lado cierta pasividad y que, como se logró durante muchos minutos contra los croatas, los jugadores exteriores limiten la circulación fluida del balón. La mejora en ataque vendrá desde el trabajo en defensa y rebote.

El próximo partido contra Brasil será otro reto complicado, los brasileños perdieron con Lituania pero su segunda parte les reforzará para próximos eventos. En esos 20 minutos avisaron de lo que nos espera, dureza defensiva al límite, agresividad en el rebote de ataque y cierta anarquía ofensiva que es el terreno donde mejor se desenvuelven varios de sus jugadores. España tiene argumentos de sobra para enfrentar las virtudes de Brasil pero necesita ser más constante en su intensidad defensiva y encontrar recursos ofensivos para los minutos en los que Gasol no esté en pista.

Deberes y poderes

Viernes, 22 Julio 2016

Entiendo que no debe haber ningún motivo de preocupación por las dos derrotas de España frente a Lituania en partidos de preparación para los Juegos Olímpicos. Si algo merece Scariolo y su trayectoria al frente del equipo es confianza en la manera en la que ha sabido evolucionar al grupo con el paso de los días. Entiendo, sin embargo, la inquietud del técnico italiano por lo anómala de una preparación determinada por los problemas físicos de varios jugadores, ausencias “burocráticas”  y el cambio de equipo de muchos de los convocados. Sin duda, no es la mejor manera de preparar una cita tan importante pero aun hay tiempo para afinar y encajar todas las piezas pendientes.

De los partidos de preparación se pueden deducir varios aspectos relacionados con la rotación. El primero de ellos es el papel más secundario de Navarro y Calderón, que seguro dispondrán de minutos pero dejarán el rol de “titulares” para jugadores como Llull, Ricky Rubio o Sergio Rodríguez. Sobre este trío recaerá el peso de la “generación” de juego y ventajas para sus compañeros. Rubio aporta más solidez defensiva que Rodríguez pero éste tiene más creatividad y mayor capacidad de anotación. Aún es pronto para realizar evaluaciones categóricas pero me sigue “inquietando” la evolución en el juego de Ricky Rubio y en especial como determinadas carencias de su juego tienen peor “camuflaje” con reglas FIBA. Me gustaría ver una versión más desenfadada y menos académica de Rubio, limitado por su escasa amenaza en el lanzamiento exterior en un baloncesto que camina en la permanente búsqueda de espacios y oportunidades para encontrar las mejores opciones de lanzamiento posible.

Víctor Claver es otro de los jugadores que tendrá un papel importante por su versatilidad defensiva. En estos partidos está mostrándose desacertado en ataque pero el valenciano es un perfil de jugador muy necesario en esta selección, carente de centímetros en la posición de alero alto y en la que Mirotic y Reyes pueden tener problemas ante determinados perfiles de “cuatros”. Me está gustando el paso adelante de Willy Hernagómez que ha aprovechado la ausencia de Gasol para coger confianza aunque debe corregir ciertos despistes defensivos que harán que Scariolo se piense en determinados momentos su presencia en la pista o apostar por Felipe Reyes en la posición de “cinco”.

La inclusión de Gasol como referente ofensivo principal es el aspecto en el que trabajará Scariolo estas semanas en ataque además de una mayor fluidez en la circulación de balón, optimizar la utilización de los botes y una mejor ocupación de los espacios. Hasta el día 7 de agosto, España deberá conjuntar sus dos “almas”, la natural que le sale a determinados jugadores, un juego rápido y poco especulativo que abanderan los jugadores del Real Madrid, y  el “orden” que proporciona tener a un Pau Gasol que acostumbra ser el mejor pívot en todas las citas internacionales que disputa. Es absurdo tener a Gasol y no pensar que deba ser el pilar de todo el juego ofensivo pero también hay que reconocer que muchos de los exteriores como mejor se expresan es jugando en campo abierto.

El trabajo pendiente en  defensa pasa por ajustar algo más las defensas alternativas (falta más actividad en la defensa en toda la pista) y seguir afinando el trabajo colectivo para compensar determinadas carencias físicas que penalizan en determinadas situaciones. Por las características del equipo, conviene ser más intensos en la defensa de la circulación del balón porque hay varios jugadores que pueden sufrir en la defensa de “uno contra uno” y sin Gasol en pista no contaremos con ningún jugador capaz de cambiar tiros. En general, eso sí,  pienso que en defensa el equipo está más sólido que en otras preparaciones a estas alturas.

Veremos como evoluciona el equipo de aquí a los Juegos Olímpicos. Este grupo nos ha demostrado que todos los análisis previos al momento de la verdad hay que ponerlos en cuarentena. Son jugadores experimentados que saben cuando tienen que rendir al máximo. En cualquier caso, conviene que no se fíe todo a esta cualidad ya que los Juegos tendrán una exigencia máxima a nivel táctico y físico.

La duda de España

Lunes, 11 Julio 2016

Algo menos de un mes para que España comience su participación en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Hasta ese primer partido contra Croacia, Sergio Scariolo tendrá que decidir definitivamente los 12 convocados y construir los roles y el modo de juego de un combinado que parte con la ventaja de contar con estructuras muy asentadas pero que, como todos los grupos, tiene incógnitas pendientes de resolver.

En la lista de los 20 jugadores con los que está trabajando Scariolo hay cuatro bases más Sergio LLull. La estructura de la selección hace pensar que es muy complicado que Llull ocupe la posición de base y que Guillem Vives es uno de los descartes casi seguros para la cita olímpica. Entiendo que esta cita tiene un cierto aroma a fin de etapa y que hay jugadores que, por su historial, se han ganado el derecho a decidir cuándo dejan de acudir a la selección pero llevar a Rubio, Rodríguez, Calderón y Llull obliga a que, alguno de ellos tenga un rol muy limitado y en una posición que no es habitual. Llull jugará de escolta porque en esa posición, ahora mismo,  es el mejor de los convocados y entre los otros tres habrá alguno que será el “sacrificado” en minutos, presumiblemente, Calderón.  Hay veces que muchos jugadores buenos en un mismo puesto no consiguen un buen rendimiento en una posición. La última vez que estos cuatro jugadores coincidieron con España, en el Campeonato del Mundo de Madrid, ninguno de ellos rindió a su nivel, todos parecieron desubicados y sin saber muy bien lo que se esperaba de ellos. Seguro que Scariolo tomó buena nota de aquello y delimitará muy claramente los papeles de cada uno de ellos.

La presencia de los cuatro “bases” deja muy limitadas las opciones en el resto del juego exterior , contando con que  Navarro y Rudy tienen plaza fija salvo que sus problemas físicos se lo impidan. Si pensamos que en el Juego interior, España acudirá con Claver como comodín y cuatro jugadores  más (Pau Gasol, Felipe Reyes, Mirotic, Mar Gasolc o Willy Hernangómez), cabe deducir que entre San Emeterio, Ribas y Abrines se disputan una única plaza.

No lo tiene fácil Scariolo. Si la decisión dependiera del rendimiento en la temporada, me quedaría con San Emeterio. Si fuera por trayectoria reciente en la selección debería pesar el recuerdo del gran Eurobasket de Ribas el pasado verano y  si fuera por necesidades específicas del grupo y como un guiño al relevo inevitable que se avecina, la elección debería ser Abrines.

San Emeterio, que siempre suele ir de “tapado” tiene sus opciones porque siempre ha parecido muy del gusto del seleccionador por su alto grado competidor y por su experiencia en el rol que se le pediría. Ribas es un gran jugador pero con Calderón, Ricky, Navarro y Llull quizás se necesite a alguien con otro perfil aunque su presencia no “cantaría” en absoluto. Particularmente pienso que por estructura del equipo, que Ribas estuviera en la lista de 12 sería la decisión menos lógica pero me gustaría  por lo que significaría el reconocimiento de su trabajo en el pasado Eurobasket cuando otros se bajaron del carro. Si Abrines hubiera “roto” como muchos esperábamos quizás a estas alturas no habría mucho debate sobre su convocatoria definitiva. La realidad es que por unas causas u otras, el balear no tiene un rendimiento constante aunque si Scariolo elige por características que puedan complementar lo que ya tiene, quizás sería la decisión más lógica.

Ricky Sí, Ricky No

Viernes, 5 Febrero 2016

Hablemos de Ricky Rubio. Estamos ante un jugador diferente, generoso y capaz de ofrecer momentos en todos los partidos que atraen seguidores a este deporte. Un chico con un palmarés admirable acostumbrado  a liderar grupos desde muy joven y que a sus 25 años debe asomarse a los mejores años de su carrera.

Pienso en Rubio y en su rendimiento en esta temporada y encuentro difícil calificarla como buena. La marcha de su equipo condiciona en gran medida este juicio. Los Wolves son un grupo joven, con mucho talento pero indisciplinado en el juego con poco orden en ataque y una tremenda desidia en defensa. Ricky Rubio hace un gran esfuerzo porque todo funcione mejor, asume los tiros que le tocan (a veces menos incluso) y sabe como conectar con  Wiggins, Towns y compañía. Al igual que a sus compañeros  a Rubio le falta mucha continuidad en el juego y sigue lidiando con porcentajes de tiro bastantes deficientes. Incluso en defensa parece haber perdido cierto entusiasmo y parece preso de cierta resignación al ver la falta de implicación del resto del grupo. Digo esto con mucho cuidado porque con los nuestros tenemos la piel muy fina y rápido te incluyen en el cuarto de los “haters” pero valoro tanto las condiciones y personalidad de Ricky Rubio, que me sabe a poco lo que está ofreciendo en la competición.

El futuro de Rubio pasará en gran medida por su capacidad de evolucionar. Seguro que las lesiones han tenido influencia en su desarrollo estos años y que una larga etapa jugando con continuidad será el primer paso para que Rubio se asiente y vaya mejorando aquellos aspectos del juego que necesita para dar el siguiente gran paso. Si no es así, no creo que su recorrido como indiscutible base titular se prolongue demasiado tiempo en la NBA.

Es inevitable acercarse a otros jugadores que ocupan el puesto de base para ver cómo han sabido elevar su nivel y reconocimiento después de corregir muchos detalles. Sergio Rodríguez, por ejemplo, es uno de los mejores (si no el mejor) base de Europa porque a su genialidad y talento ha añadido una gran eficacia en su lanzamiento de larga distancia y ha limitado en gran medida sus pérdidas de balón. Además, su experiencia le ayuda a saber cómo “camuflar” sus deficiencias en defensa. Sergio LLull, con menos dotes para la dirección que Ricky Rubio, ha mejorado muchísimo (y se dice poco) su capacidad para jugar situaciones de “pick and roll” con los jugadores interiores. Antes solía elegir mal el momento y el tipo de pase a utilizar y ahora se acerca a los mejores jugando este tipo de situaciones.

Rodríguez, Llull, Ricky Rubio, Calderón y los Juegos Olímpicos de Río. La última experiencia donde coincidieron, en el Mundial de 2014, ninguno de ellos pareció encontrarse cómodo. Todos necesitan continuidad y ninguno gozó de confianza plena. No hay peor decisión que no tomar ninguna y aquella vez por intentar que todos participaran no acabó de conseguirse una buena química. Alguno de ellos quedará relegado al menos en minutos (no creo que en la lista) ya que junto a ellos en el juego exterior están Ribas, Navarro, Rudy y Abrines. Los “Sergios” parten con ventaja por su solvencia en el último Eurobasket. Bendito problema para Scariolo.

Dimisiones y algo más

Jueves, 18 Septiembre 2014

Sería bastante injusto que la dimisión de Juan Antonio Orenga del cargo de entrenador de la selección española de baloncesto fuera la única consecuencia de la decepcionante actuación del equipo en la Copa del Mundo.

No quiero decir con esto que Orenga se equivoque, porque la situación no daba para mucho más pero es evidente que se tiene que producir una profunda reflexión en la Federación Española de Baloncesto que mucho me temo no llegará y que se aplazará o camuflará bajo el amparo de frases tan vacías como “hemos organizado el mejor mundial de la historia” y las que están por venir.

Conviene detenerse un poco más en lo que ha sucedido después de la derrota ante Francia, en lo leído y escuchado y en qué manera todos hemos podido a construir unas ideas equivocadas.

Orenga y punto.  Asumido el papel de señalado inherente al cargo de entrenador, me ha sorprendido cierta crudeza en algunas críticas al seleccionador. Curiosamente, las mayores barbaridades se han escuchado de gente alejada del deporte en general y al baloncesto en particular. No diré yo que Orenga estuvo bien, su ciclo en la selección se resume en victorias abultadas y derrotas en partidos ajustados donde no ha dado la sensación de ser capaz de exprimir todo el potencial del equipo. Dicho esto, salvo error, Orenga no ha matado ni robado ni siquiera ha amenazado a nadie de la Federación para que le pusieran en el cargo. Han existido niveles de crítica solo compatibles contra alguien poco dedicado y que no se dedica a su profesión con esmero. Pongo la mano en el fuego por la dedicación, mimo y esfuerzo que Juan Antonio Orenga ha puesto en su labor y sólo por eso hay determinadas líneas que no se deberían pasar.

Los jugadores.  El agradecimiento eterno que debemos a este grupo no debe alejarnos de algunas realidades poco comentadas. El rendimiento de la mayoría de ellos en el partido decisivo fue bastante pobre. Acostumbrados a romper el partido en los primeros minutos se vieron sorprendidos de encontrarse con un partido igualado. Ni la cabeza de la mayoría ni las piernas de algunos estaban preparados para un partido tan duro. Inconscientemente el equipo fue víctima de cierta soberbia que se ha ido generando, alimentando y consintiendo  durante mucho tiempo.

¡Gracias por venir¡. Hay una cosa del baloncesto que comparte con otros deportes (en este caso, no con el fútbol) sobre la que se debe reflexionar. La condescendencia con la que se asume que los jugadores no acudan a convocatorias con sus selecciones. Duele que en un Campeonato del Mundo tengas que especular permanentemente con lo que darían todos los equipos sin sus ausencias. Nos dicen y reiteran que tenemos que estar muy agradecidos al compromiso que demuestran los jugadores españoles, que nunca fallan. Y digo, que es  verdad, pero que los demás se equivoquen no debe hacernos caer en valorar de manera extraordinaria hechos que deberían catalogarse como normales. Seré un desagradecido acomplejado y todo lo que queráis pero no me parece nada heroico que vengan Ricky Rubio, Marc Gasol,  Pau Gasol o José Manuel Calderón a jugar con España cuando su último partido oficial lo habían disputado hace más de cuatro meses. Me parece bastante más meritorio que acudan los jugadores de Real Madrid y Barcelona que jugaron la final de la Liga Endesa hasta finales de junio.

La FEB y la figura indispensable. Soy un firme convencido de que las organizaciones crecen con un número conveniente de “tocapelotas”. Desde fuera parece que esta figura no existe en la Federación Española de Baloncesto. Seguramente porque su Presidente, José Luis Sáez no los quiere cerca ni en pintura (como ya demostró). Empieza el debate sobre quién será el próximo seleccionador y yo digo que tiene que ser un técnico de sobrada experiencia y preparación pero que también sería muy positivo que fuera alguien con la capacidad de remover alguna idea que pueda estar equivocada. Alguien que pueda plantear que no pasa nada porque una preparación tenga más de un partido fuera de casa, que reflexione con los técnicos de la casa si el servilismo a la medalla es el mejor camino en las selecciones inferiores para preparar a los futuros jugadores de la selección, y también que se cuestione porque desde hace casi una década apenas aparecen jugadores que se integren con plenitud en la rotación de la selección en  los partidos importantes.

Los momentos del drama

Jueves, 11 Septiembre 2014

Desde los Juegos Olímpicos de Barcelona no habíamos asistido a un momento tan doloroso para nuestra selección de baloncesto. La enorme decepción que ha supuesto esta derrota contra Francia en “nuestro” Mundial invita a la frustración pero también a los excesos, algo de lo que intento alejarme en estas líneas. Si lo analizas con detenimiento, algunos de los aspectos negativos vividos en el encuentro ya han tenido sus antecedentes, lo que era difícil pensar es que todos estos detalles se vieran en el mismo partido.

1. Tensión. Por mucho que un equipo esté acostumbrado a competir y sus jugadores importantes tengan “el culo pelao”, jugar en casa con la obligación de ganar siempre es un componente que en un momento determinado puede generar un punto más de tensión. Ya desde la primera fase se ha notado al equipo y al banquillo algo sobreactuado y cuando han aparecido las primeras dificultades, los amplios recursos que mostraba la selección se han ido reduciendo.

2. “Pequeños”. España jugó francamente bien en la primera fase pero gestionó mal la posibilidad de no “perder” a tantos jugadores por el camino. Dentro de la gestión de los roles, no utilizar a Felipe Reyes se entiende poco por el desarrollo del partido (muy propicio para el cordobés) y porque su trayectoria habla de un jugador fiable capaz de rendir a buen nivel sin necesidad de contar con muchos minutos en pista. Las victorias de la primera fase curiosamente no contribuyeron a sumar jugadores a la causa sino todo lo contrario. Desconozco hasta qué punto ha influido en la poca participación de Reyes la incomodidad que han mostrado los Gasol e Ibaka  cuando han sido sustituidos en otros partidos,  pero Felipe Reyes ha sacado adelante muchos partidos que tenían el mismo aroma que el de Francia.

3. Francia. Mucho mérito al corazón con el que jugó Francia, pero su nivel de baloncesto tampoco fue extraordinario lo cual hace la derrota más dolorosa. Su plan partió de ahogar líneas de pase a los pívots, dejar mucho espacio a Rubio y jugar con un ritmo muy bajo. Imposible que sorprendiera a nadie. Algo más impactante su superioridad en el rebote, aspecto diferenciador en el juego de España y sobre el que ha cimentado su baloncesto en los partidos anteriores. Francia ha hecho lo correcto y España se ha visto inmersa en un partido que no esperaba y se ha visto superada física, anímica y tácticamente.

4. Los bases. Orenga ha apostado por Ricky Rubio para lo bueno y para lo malo. Rubio ha estado mejor robando balones que defendiendo y con él en pista jugamos de manera extraordinaria en Granada. Eso sí, con reglas FIBA y partidos igualados contar con un base que no anota desde la larga distancia es una rémora muy importante. Sergio Rodríguez tampoco ha estado cómodo y ha abusado del bote en muchas situaciones. Calderón no ha jugado de base contra Francia y apenas en el campeonato. El base que ha dirigido esta generación tan maravillosa no ha ejercido como tal casi en ningún momento. Cuestionable al menos. En el partido decisivo, contar con tres grandes bases no ha garantizado tener los 40 minutos del puesto bien cubiertos.

5. Ibaka y la ansiedad. El nivel tan bajo de Ibaka y Marc Gasol ha sido determinante. Me detengo en Ibaka porque ha mostrado síntomas que ya hemos advertido y observado en algunos jugadores en determinados momentos. Está bien sumar nuevos recursos al juego como el lanzamiento exterior pero reducirse a eso es limitarse como jugador. Ibaka ha jugado con mucha ansiedad porque quería demostrar mucho en poco tiempo. Ha abusado del lanzamiento exterior y le ha faltado un punto de tranquilidad. Será uno de los referentes en el futuro, reboteando, intimidando, anotando cerca del aro y también lanzando de fuera pero como un recurso más, no como la base de su juego.

6. Y ahora. Ahora hay que replantearse la absurda norma de que un entrenador ACB no pueda ser seleccionador, hay que atreverse a denunciar determinado caldo de cultivo creado por la FEB, hay que detenerse en realidades que transmite nuestro baloncesto (esa ausencia de tiradores que viene) y también no olvidar todo lo que debemos a este grupo tan maravilloso que tantos buenos momentos nos ha ofrecido. También veremos lo que queda de Mundial, un campeonato pobre, por cierto, con pocos partidos a destacar. Y ya duele decirlo, porque es el “nuestro”, pero es lo que hay.

La sonrisa de Juan Carlos

Viernes, 5 Septiembre 2014

No es ninguna sorpresa que España esté superando a todos sus rivales pero no debemos dejar de destacar los aspectos positivos y el nivel del equipo, por previsible que sea. Además, la selección nos había acostumbrados en sus últimos eventos de importancia a mostrar ciertas dudas (y algo de indolencia, por qué no decirlo) en sus primeros partidos, por lo que, igual que en su momento se señalaron estos detalles, no se deben dejar de valorar las victorias y, por encima de todo, el nivel de actividad y brillantez mostrado hasta este momento por un grupo que parece muy mentalizado en conseguir este título.

No seré yo quién forme parte de esas teorías que indican que quizás no es tan bueno solventar los partidos tan fácilmente, que siempre viene bien llevarse un susto cuando la derrota no tiene tanta trascendencia y  que “ya nos ha ido bien otras veces cuando los primeros partidos no jugábamos tan bien”. Los mensajes de autoridad de España en estos partidos sólo pueden enfocarse de manera positiva  salvo que el buen momento deportivo derive en una euforia desmedida, relajación o pérdida de atención en el evento que ocupa al grupo en estos momentos (ya habrá tiempo de pensar quién y cómo llega a las Juegos Olímpicos).

El nivel de España está cimentado en el poderío del juego interior y en cómo los exteriores están sabiendo adaptar sus cualidades y su ego a la exhuberancia de los Gasol e Ibaka. A diferencia de la rutinaria preparación, el equipo juega con un ritmo muy elevado que provoca que los jugadores se diviertan. Ricky Rubio aporta una actividad defensiva muy contagiosa y está respondiendo a la confianza de Orenga liberándose y  atreviéndose con el paso de los partidos a tomar más iniciativas, Llull parece muy adaptado a su rol, Sergio Rodríguez y Calderón se alternan para ofrecer buenos momentos y Rudy Fernández es un espectáculo en defensa. Y luego queda Navarro.

Tenía mucho interés en ver la respuesta de Navarro en este campeonato. El jugador del Barcelona viene de unos meses luchando contra sus problemas físicos y la nueva realidad que le permiten sus piernas, algo que en determinados momentos le ha generado cierta frustración en el juego. La evidente pérdida de velocidad la está compensando con un punto más de paciencia, ya no se trata de intentar generar ventajas cada vez que recibe el balón, sino de administrar los esfuerzos y ocupar buenos espacios para castigar las ayudas sobre nuestros jugadores interiores. Además, la presencia de los hermanos Gasol está haciendo lucir una de las cualidades de Navarro menos valoradas, su capacidad para pasar a los interiores jugando situaciones de bloqueo directo. No caeré en la euforia y diré que incluso está defendiendo muy bien pero conviene fijarse en su inteligencia para protegerse de sus debilidades (hay un buen trabajo de Xavi Pascual detrás durante estos años).

Navarro y la manera en que está encontrando la manera de disfrutar en este campeonato es un buen ejemplo de todo lo positivo que ha transmitido el equipo en esta primera fase. Es cierto que el equipo no se ha encontrado con momentos incómodos, que tácticamente los rivales no han utilizado algún recurso que puede incomodarnos y que en esta dinámica positiva cuestan que aparezcan ciertos efectos provocados por jugadores disgustados con su rol. Dicho esto, España está jugando un muy buen baloncesto y no pasa nada por decirlo, es más, hay que decirlo muchas veces.

Ricky y Claver

Jueves, 21 Agosto 2014

Camina España en estos partidos de preparación con ese ánimo despreocupado de los equipos que tienen claras sus posibilidades y cuando comienza lo verdaderamente importante. El hecho de disputarse la mayoría de los partidos en “casa” propicia que el equipo se vea en la responsabilidad de “apretar” un rato cada partido, y ese tiempo  suele ser suficiente para marcar diferencias con los rivales, incapaces de aguantar especialmente la calidad en el juego interior de la selección.

Uno de los aspectos que me parece más interesante es la búsqueda del ritmo o de los ritmos de juego más adecuados para este grupo de jugadores. La importancia del juego interior no debe llevar a ese ritmo tan pausado y espeso que muestra el grupo en determinados momentos. Quizás uno de los puntos pendientes será aprovechar la superioridad en el rebote para intentar generar más en situaciones de llegada que aumenten las opciones de anotación de España.

Siempre he prestado atención al manejo de los tres bases por parte del seleccionador y a cómo se organiza el equipo en torno a ellos. Las actuaciones de Ricky Rubio empiezan a deslizar de manera constante la peor sensación posible que se puede tener sobre un jugador, la intrascendencia. Evidentemente, el jugador de los Timberwolves no es un cualquiera y atesora condiciones de sobra para formar parte de este grupo. Es un titular indiscutible en la NBA pero quizás, solo quizás, resultaría más productivo para el equipo si alguien le recordara cuales son las cualidades que tiene que más pueden aportar al grupo y que le diferencian de sus compañeros de puesto.

Con Ricky me pasa como con Rudy Fernández, su mejor versión siempre me ha parecido la de aquella Penya de Aíto (reconozco que la primera temporada de Rubio en el Barcelona fue excelente). Ahora, camino de cumplir 24 años, queda bastante poco de aquella alegría y despreocupación que transmitía, incluso su actividad en la pista es menor. Para gustos, los colores, pero yo preferiría que Ricky se equivocara mucho más por atreverse a hacer más cosas y no mostrara una versión tan rígida.

Otro jugador que siempre me despierta curiosidad es Víctor Claver. Pertenezco al grupo de los decepcionados con su carrera pero que mantiene esperanzas en que pueda ser un jugador muy útil e importante para cualquier equipo…. europeo. Claver, como Rubio se está viendo muy penalizado por su falta de acierto en el lanzamiento exterior pero tiene condiciones, que, a priori, pueden resultar muy útiles en un campeonato largo. Está mostrando mucha solidez en defensa y eso ayudará frente a aleros altos y pívots que jueguen abiertos (dos agujerillos defensivos del equipo). Eso sí, para demostrar esas cualidades deberá superar una asignatura que todavía no ha salvado, ser capaz de rendir a buen nivel teniendo poca continuidad en pista. Veremos.

El amigo invisible

Martes, 24 Diciembre 2013

Cuando yo era profesional de esto, no entendía muy bien por qué se montaban tantos follones con aquello de los cupos y nadie protestaba porque no se disponía de unos breves días de descanso en épocas navideñas. Ahora, como aficionado, bien que me alegro porque esto de que haya partidos siempre es una buena excusa para huir de escaparates, cortilandias y demás. Entre la Liga Endesa, la jornada navideña de la NBA, la Premier y la San Silvestre matamos los viciosos del deportes estos días tan “entrañables”.

Es tiempo de regalos y he hecho el ejercicio de imaginarme qué regalos les habrán realizado a alguno de los protagonistas de nuestro baloncesto.

Por ejemplo, a Xavi Pascual seguro que le han regalado una foto de Pérez Pizarro, su árbitro favorito, aquel que ya le hace fruncir el ceño cada vez que sabe que les dirige. Eso u otro jugador, que va con una plantilla corta.  Claro que si de árbitros va el tema, supongo que Navarro y Jaycee Carroll habrán tenido un detallito con el colectivo por todos aquellos “pasos” que se van olvidando por el camino.

En la ACB de regalo van a llegar unos intérpretes que hablen BALONCESTO, que es de lo que menos se habla por allí últimamente. Eso o igual un Sistema de competición nuevo que durará un año porque enseguida habrá alguien que se queje porque imaginaros una edición como la actual si el sistema de competición fuera una liga de ida y vuelta. La sede de la Euroliga también acogerá regalos, en especial el despacho del Sr Bertoméu. No vendrá de Málaga, no seáis mal pensados sino de Gran Canaria, unas vacaciones pagadas por el Cabildo.

La FEB no recibirá regalos porque siempre ha destacado por su generosidad. Este año hará llegar a todos los clubes de la Liga Endesa un manual ilustrado de su famoso Método FEB en el que dedicará una línea de sus 250 páginas a agradecer el trabajo de los clubes con esos jugadores. En el libro no aparecerá Mirotic, sino todo el trabajo que realizó Ibaka en esas concentraciones con la FEB cuando era cadete y junior.

También llegarán regalos a nuestros jugadores de la NBA. A Pau Gasol, mientras cena con Howard y D´Antoni, le llegará un obsequio del resto de pívots de la Liga, a Marc Gasol tiene pinta de que le van a traer tiempo de sobra para preparar el Mundial de España mientras que Ricky Rubio, al que Pekovic y Love deberían llenarle la casa de obsequios por sus numerosas asistencias, recibirá un duendecillo que recitará sin parar “Lo de Sergio no es por la barba sino por el tiro”.

Pues eso, Feliz Navidad¡¡

Ricky y Pau

Lunes, 11 Noviembre 2013

Un punto de nostalgia en este partido que han disputado los Lakers de Pau Gasol y los Timberwolves de Ricky Rubio. Nostalgia, o quizás pena, por ver esta plantilla del equipo californiano, escasamente competitiva,  mezcla de jóvenes animosos pero con poco talento y veteranos muy lejos de sus mejores días. Lo raro del tema es que uno ya no se sorprende de que los Wolves ganen en Los Ángeles, algo lógico si comparamos los rosters actuales de ambos equipos y la situación particular de los dos jugadores españoles de ambos equipos.

El comienzo de temporada de Pau Gasol es claramente decepcionante (algo que quizás ya se anunciaba desde esas fotos de hace unos meses con algunos kilitos de más) y no le ayudará a continuar en la franquicia como es su deseo. El tiempo pasa para todos, también para el mejor jugador de nuestra historia, pero hay maneras de retrasar sus efectos y no parece que el verano de Gasol le haya ayudado a llegar en perfectas condiciones a estos primeros partidos. La ausencia de Bryant y la “espantá” de Howard permitían a Gasol la oportunidad de reivindicarse como un jugador capaz de liderar a un equipo muy necesitado de referentes. El Pau Gasol actual es un jugador errático porque físicamente está lejos de sus mejores momentos. Esa falta de tono físico repercute en su acierto y en su toma de decisiones donde convive con la duda más tiempo que nunca. Es seguro que el jugador español mejorará con el paso de los partidos y con la vuelta de Bryant pero, a día de hoy, relacionar a estos Lakers con los Play offs parece una broma en toda regla. Se avecina reconstrucción en toda regla en los Lakers y miedo da de pensarlo vistas las últimas decisiones de sus dirigentes.

El rendimiento de Pau Gasol en la NBA está muy condicionado por su estado físico, por su entorno, y por lo difícil que resulta encontrar estímulos cuando has alcanzado de sobra todos tus objetivos. Esos condicionantes son muy distintos en el caso de Ricky Rubio. El ex jugador de Penya y Barça está en un equipo perfecto para sus condiciones que le otorga un rol imprescindible para su desarrollo y su confianza. Ricky sigue teniendo un gran problema con el porcentaje de tiro pero su entrenador y sus compañeros adoran contar en pista con un tipo que aporta generosidad, buenísimas lecturas en el juego dos contra dos y muchísima habilidad para recuperar balones. Los Timberwolves cuentan con un quinteto titular equilibrado que puede pintar la cara a cualquier conjunto de la Liga. Su banquillo y su escasa consistencia defensiva impide que pensemos en ellos como algo más que candidatos a los últimos puestos de Play Offs.

El reto de Rubio pasa por no dejarse llevar por lo complaciente que resulta tener muchos minutos en pista. El objetivo de acabar la temporada con más victorias que derrotas debe ser el impulso que le ayude a intentar no limitarse en su evolución. Está más que asumido que el juego de la NBA penaliza menos aquellos aspectos técnicos y tácticos en los que tiene más problemas, pero no por ello debe dejar de pensar en seguir trabajando por ser más consistente en el lanzamiento. Seguro que lo hará, su trayectoria en este sentido invita al optimismo.