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Piernas y mano…

Sbado, 5 Septiembre 2015

Ya es difícil adaptarse a que dos favoritas al título se encuentren en la primera jornada como para no sorprenderse de la extraordinaria intensidad con la que han disputado el encuentro España y Serbia. No diré que ha sido un partido bueno porque ha faltado claridad y acierto para poder calificarlo así,  pero sí  un duelo bastante atractivo por el ritmo y dureza que han tratado de imponer ambos equipos. Al final, la victoria Serbia se explica porque en un momento determinado, dentro de esta intensidad tremenda, ha sido capaz de subir un punto más su nivel de actividad y acierto.

No me alinearé con los que utilizan esta derrota como un presagio de un futuro desastre sino con los que  intentan buscar cuales son los límites de nuestro equipo y tratan de entender cómo puede crecer un grupo con un núcleo de jugadores  importantes con bastante experiencia en la selección pero obligados a enfrentarse a un entorno diferente con la confianza algo más mermada.

Los bases.  Los extraordinarios Sergio Llull y Sergio Rodríguez afrontan por primera vez la responsabilidad de dirigir en roles preferentes el juego de España. No seré yo quién desconfíe de la pareja de bases que ha dirigido al equipo que mejor ha jugado en Europa en los últimos años. España está en buenos manos pero hasta ahora, ni en la preparación, ni este primer encuentro del Eurobasket, los “Sergios” han dado la sensación de encontrarse cómodos. Scariolo opta por combinarles en pista de inicio y no como un recurso exclusivo para los momentos decisivos. Hay dos aspectos básicos de progreso en manos de ambos jugadores. El primero de ellos obedece a su relación en el juego con Pau Gasol y el segundo a que los jugadores destinados a abrir el campo con su eficacia en el tiro sean una real amenaza. Contra Serbia, Gasol ha estado desconectado del juego demasiados minutos y nuestros bases han echado en falta acierto de los tiradores para facilitarles más espacio cuando atacan la canasta.

La rotación. Tengo la sensación de que en un momento determinado del encuentro  nos han faltado piernas. Acertarán también los que rebatan este argumento señalando la reacción de España en el último cuarto pero  esa defensa tan blandita que ha permitido demasiadas canastas fáciles de Serbia no solo parecía deberse a falta de concentración sino a cierta falta de aire. Más allá del quinteto LLull, Rodríguez, Rudy, Mirotic y Gasol, sólo Reyes y Ribas (soberbios) parecen formar parte de la rotación de España y el partido no ha ayudado a aventurar que alguien más esté listo para partidos de este nivel.

El tiro. Es difícil ganar un partido del máximo nivel concediendo muchas canastas fáciles y con un porcentaje tan bajo de lanzamiento de tres puntos. Más allá del desacierto puntual, me preocupa que es un aspecto en el que nuestro baloncesto (sobre todo el que viene) manifiesta una preocupante involución.

La táctica.  Serbia ha ido  un punto por delante durante casi todo el partido. Ha frenado el arranque español poniendo dos bases en pista para ajustarse a la presencia simultánea de los “Sergios”, no le ha importado desgastar a Kuzmic con faltas frente a Gasol en los primeros minutos que ayudaron a desconectar del juego al pívot catalán. Por último, los serbios han identificado cada debilidad defensiva de España a la perfección, reforzando la apuesta de Djordjevic de quintetos atípicos destinados precisamente a ese fin.

Reforzarse. El campeonato es largo, el grupo es complicado y los presumibles cruces no tanto pero lo mejor que puede hacer España es intentar crecer en todos aquellos aspectos que el partido frente a Serbia ha identificado como mejorables; un plan más definido y constante en ataque; una mejor circulación de balón que ayude a encontrar tiros con algo más de tiempo que ayuden a subir el  porcentaje y, por lo tanto, confianza y una defensa más sólida que evite canastas fáciles y proporcione puntos de alto porcentaje que no lleven a que los partidos se decidan exclusivamente por el factor acierto en el tiro de larga distancia.

Queda mucho, varias selecciones tienen gran nivel, también España, por supuesto.

Un paisaje distinto

Martes, 11 Agosto 2015

Bélgica, Polonia, Macedonia, Venezuela, República Checa. Sin duda, no podemos hablar de unos partidos de preparación del todo exigentes para nuestra selección. Bien es cierto que la preparación es simplemente eso, ir afinando la puesta a punto física de los jugadores (sobre todo de aquellos que llevan bastante tiempo sin competir) y  aventurar posibles respuestas a las diferentes demandas que surgirán durante el Eurobasket. Probablemente, rivales de mayor entidad y entornos menos cómodos ayudarían algo más para conseguir estos objetivos pero tampoco debemos engañarnos y otorgar mayor importancia a este hecho.

He de reconocer que el próximo campeonato de Europa es el más atractivo que recuerdo desde hace bastante tiempo. Su condición de “preolímpico”  y el buen nivel de selecciones como Francia, Serbia y Grecia en el pasado campeonato del Mundo dotan a esta cita de un aroma distinto a recientes citas continentales que se afrontaban, desde nuestro prisma, pensando en qué selección podría estar cerca del nivel de España.

El panorama ha cambiado bastante. España es una candidata más, tan candidata como cualquiera, pero no para mirar por encima del hombro a otras selecciones. Además, el equipo afronta situaciones novedosas que originan nuevos retos pero también algún interrogante adicional con el que no solíamos acudir a eventos de este tipo. Muchos jugadores con experiencia pero roles distintos, incorporaciones de impacto y curiosidad por ver qué modelo de juego logra encajar todo el talento del grupo.

Me parece relevante que en la inmensa mayoría de las declaraciones escuchadas hasta el momento, se repita de manera constante la palabra “humildad”. Es un buen punto de partida, sin duda, y una velada autocrítica hacia determinadas actitudes, seguramente inconscientes, que invadieron el colectivo y su entorno en eventos anteriores. Desde la actitud adecuada, España necesitará conjugar un alto ritmo de juego que beneficia a los “Sergios” y Rudy Fernández (los tres jugadores exteriores probables en los momentos decisivos del partido) con la influencia que debe ejercer Pau Gasol en el ataque español. A diferencia del Real Madrid donde a los interiores se les pone en juego a través de bloqueos, Gasol necesita producir recibiendo de espaldas por lo que se impone equilibrio  para que los exteriores no abusen de intentar generar ventajas siempre y  paciencia para aprovechar la atención que recibe Gasol en situaciones cercanas.

Y en estas, Mirotic. La “aparición” de Nikola Mirotic tiene un impacto en el fondo y forma de España. La convivencia de los hermanos Gasol en cancha y su complemento con Ibaka significaba una cierta (y bendita) anomalía respecto a la tendencia actual del juego que identifica en la posición de “cuatro” a tipos rápidos con capacidad para abrir el campo a través de su lanzamiento exterior. Mirotic y su versatilidad harán de España un equipo distinto, probablemente menos previsible en ataque pero con mayor capacidad para anotar en situaciones rápidas aunque también concederá más canastas “fáciles”.

Un reto bonito el que afronta Scariolo, intentar arrebatar a la mejor Francia ¿de siempre?  el título en su país y con una selección con la misma esencia pero aires novedosos y atractivos.  Los “Sergios” a los mandos, el debut de Mirotic y el esperadísimo paso delante de jugadores que vienen empujando desde hace algún tiempo. Y si no empujan estos, siempre estará Felipe Reyes.

Y también, alma

Domingo, 21 Junio 2015

Esos primeros siete minutos del Real Madrid en el segundo partido de la final son un perfecto resumen de la etapa Laso con ese enorme plus de confianza que ha supuesto el título de la Euroliga. Por supuesto, no había otro mejor hombre para representar este ciclo que Sergi Llull. Llull ha sido ( y veremos si seguirá siendo) “el chico de Laso”.

En las buenas y en las malas, el balear ha sido la apuesta más decidida y sólida de Laso. Desde el primer día aventurócualidades de base,  le dio el mando del equipo y le liberó en los minutos decisivos con la inestimable ayuda de Sergio Rodríguez. Por momentos, incluso pareció que Laso exageraba su apuesta por Llull, dándole más minutos y galones que a dos talentos del nivel de Rudy Fernández y Sergio Rodríguez. Hoy, LLull es mucho más que el jugador que anota cinco triples sin fallo en una final de la Liga Endesa. Es un auténtico líder, que ha sido capaz de mejorar su interpretación del juego y que explota al máximo la enorme personalidad que siempre ha mostrado. Un tipo valiente que, como todos los de su condición, está recogiendo su premio y que ha respondido a la confianza de su entrenador derribando la puerta que separa un buen jugador de una estrella del baloncesto europeo.

Bajo el liderazgo de Llull y la hiperactividad de Rudy Fernández, el Real Madrid está a un sólo paso de proclamarse campeón de la Liga Endesa exhibiendo un juego brillante que no debe esconder algunas debilidades de su rival. El Real Madrid juega con un  nivel de confianza máximo pero también recordando la última final perdida en Liga frente al eterno rival. El Barcelona es víctima de sus dudas, de roles poco definidos en algunos puestos y de una alarmante falta de deseo. Más allá  del dominio en la posición de base que ejercen Llull y Rodríguez, de la movilidad de Ayón que penaliza a Tomic y Pleiss y de la intensidad en defensa del Real Madrid, sorprende el poco entusiasmo del Barcelona por intentar agarrarse al único título al que optan esta temporada. Incluso su técnico, Xavi Pascual parece haber perdido algo de esa habilidad para limitar las cualidades del Real Madrid siempre que jugaba contra los suyos. Todo lo contrario, el equipo de Pablo Laso parece excesivamente cómodo cuando juega contra el Barcelona.

El Palau es la cancha más difícil de Europa por lo que no se puede descartar  que la serie se alargue. Bajo su techo, varios de los jugadores del Barcelona pueden camuflar esa ausencia de carácter competitivo que les lleva pesando fuera de su campo durante toda la temporada. Es improbable que el Real Madrid anote de manera tan fluida fuera de su entorno pero la evolución durante el ciclo de Pablo Laso ha permitido a los blancos saberse adaptar a mayores tipos de partidos. En un año en el que el grupo ha sido capaz de derribar todas sus barreras pendientes, le queda otro reto para culminar su obra perfecta, jugar un buen baloncesto en el Palau Blaugrana.

El quinteto de Laso

Lunes, 29 Septiembre 2014

Tenía mucha curiosidad por ver cómo se manejaba Pablo Laso en sus primeros partidos oficiales después de la Final de la Liga Endesa y de varias semanas dónde su figura fue cuestionada y ninguneada desde su propio club.

Poco tenía que ganar en esta Súpercopa el técnico madridista al que sólo se le ve a medir en los grandes trofeos (y eso que antes de su llegada el Real Madrid no había ganado esta competición), pero la solvencia demostrada especialmente en la final contra el Barcelona es un buen punto de partida en la temporada y un recordatorio a los desmemoriados de que con él al frente, el equipo ha competido hasta el final prácticamente todos los títulos en juego.

Me pregunto también si el quinteto presentado por Pablo Laso en la final contra el Barcelona significa una especie de reconocimiento y un punto de partida para romper con esa rigidez mostrada la pasada temporada donde era fácil adivinar no sólo el quinteto inicial del equipo sino hasta las rotaciones que se iban a emplear. Es absolutamente necesario que los jugadores reconozcan sus roles y tengan claro lo que se espera de ellos, pero la inmovilidad conduce peligrosamente a la rutina, a la relajación y a convertir al equipo en algo más previsible. El tiempo dirá si esa apuesta por Llull- Carroll-Rudy Fernández-Ayón y Mejri  será el quinteto base del equipo en la parte inicial de la temporada  o fue una elección circunstancial (como creo) para intentar emparejar a Ayón con Doellman, gastar con Mejri las primeras faltas contra Tomic e intentar meter a Jayce Carroll en dinámica del partido desde el comienzo.

Lo cierto es que la apuesta de Laso tuvo un resultado espléndido porque logró dominar el encuentro desde la defensa y el rebote y la renta alcanzada en los primeros minutos fue decisiva para el resultado final. Destacó por encima de todos un acertadísimo Sergi Llull, sobre el que Laso no ha modificado su planteamiento de que la mayoría de los minutos los juegue en la posición de base. Por encima de todo, el Real Madrid dio la sensación de ser un equipo con un potencial enorme que tendrá su principal enemigo en cómo manejan sus egos todos los jugadores (muchos de ellos necesitan demasiado tiempo el balón en las manos). Especialmente en la semifinal contra Valencia hubo varios tiros que sonaron a aquello de “ahora me toca a mí que llevo varios ataques sin olerla”.

El Barcelona se vio superado por la intensidad del Real Madrid y no logró engancharse al partido en ningún momento. Me detengo en la figura de Alex Abrines, absolutamente consolidado como jugador importante en su equipo. Abrines tiene personalidad y ofrece un buen rendimiento en defensa apoyado en sus buenas piernas pero en ataque se está especializando demasiado en el lanzamiento de tres puntos. El jugador balear tiene condiciones para ser algo más que un buen tirador. Puede poner el balón en el suelo, ayudar en el rebote y ser más vertical para conseguir acudir más veces a la línea de tiros libres. Limitarse exclusivamente a tirar le reducirá como jugador, seguro que es capaz de corregirlo.

Los bases. En los partidos que enfrentan a Real Madrid y Barcelona hay una gran relación entre el rendimiento de los bases y el resultado final. Sólo cuando Marcelinho Huertas ha estado a un nivel excepcional el equipo de Xavi Pascual se ha impuesto a los blancos. El refuerzo de Satoransky permite al Barça mayor descanso para Huertas y contar con mayor capacidad física en el puesto de base. El jugador checo es un fichaje excepcional pero aun no tiene la experiencia del brasileño en este tipo de encuentros. Sus primeros minutos mostraron un jugador contenido, con demasiado miedo a fallar e incapaz de generar muchos problemas al elemento defensivo más débil del Real Madrid, Jaycee Carroll.

“Bestias”

Lunes, 1 Septiembre 2014

Vengo meditando desde hace varios días (y mencionándolo en algunos escritos) sobre si este Campeonato del Mundo significará una reivindicación del papel de los pívots o por lo menos si el hecho tan consolidado de jugar con un sólo hombre que ocupe situaciones cercanas al aro, pueda relativizarse y se abandone esa rigidez impuesta desde hace unos años (Efecto Garbajosa diría yo) de que es más conveniente que el “cuatro” sea, por norma, capaz de anotar desde el exterior.

Y claro que está bien, o muy bien, contar con muchos jugadores capaces de anotar desde larga distancia pero tengo la sensación de que muchos pívots se han perdido por el camino por su forzada reconversión o por la incapacidad de hacerles coincidir en la pista con jugadores de similares características.

La versión de Estados Unidos que está disputando este Mundial ejemplifica la capacidad de un cuerpo técnico para adaptarse a los jugadores de los que dispone. Sin duda, no es un grupo tan deslumbrante como la de los Juegos Olímpicos de Londres y será muy difícil que reúna tanto talento junto sobre la pista. Con total seguridad tendrá partidos más duros y es posible incluso que conozca la derrota, pero este equipo de Estados Unidos muestra un equilibrio en el juego mucho mayor que el precedente porque otorga mucha más importancia a sus jugadores interiores y no los utiliza como meros “bloqueadores”. La pareja Faried-Davis no tiene tanto glamour como otras pero es excepcional desde el punto de vista atlético. La intensidad que aportan en el juego es sostenible durante varios minutos pero muy difícil de igualar de manera constante.

El Mundial que está en fase más que preliminar (esto comienza en octavos) ofrece tres tríos de pívots realmente llamativos. En Estados Unidos, a los mencionados Faried y Davis se les une Cousins (debilidad personal), menos físico que sus compañeros pero también muy resolutivo en situaciones cercanas al aro y al que da la sensación de que Mike Kryzewski está sabiendo entender para conseguir que muestre una versión comprometida con el colectivo.

En Brasil, Nené, Splitter y Varejao son tres pívots NBA con buena capacidad defensiva. De los tres, Nené es el que tiene más recursos pero también el que lidia más veces con el error y la mala toma de decisiones. Sobre ellos y la brillante dirección de Marcelinho se asientan las opciones de un Brasil que quizás adolece de un anotador constante en el juego exterior para considerarles como aspirantes a todo.

Pero sin duda el mejor trío interior es el de España. Los hermanos Gasol superan a todos sus rivales por su conocimiento del juego y su capacidad de pase e Ibaka está en un momento de confianza espléndido y se muestra mucho más adaptado a la selección que en otros eventos. España ha tenido hasta el momento dos partidos muy plácidos que han apuntado algunos detalles que veremos si se confirman en el resto del campeonato. Muy positiva la intención de jugar con mucho más ritmo y aprovechar la superioridad en el rebote para generar canastas fáciles así como la hiperactividad y el buen momento de Rudy Fernández. Orenga parece haberse decidido por Ricky Rubio como su base de referencia y utilizar a Sergio Rodríguez en un papel muy similar al que tiene en el Real Madrid. En este contexto, Calderón parece un poco desubicado en fondo y forma (su lenguaje corporal es el de un jugador que no parece cómodo). El campeonato es largo y seguro que el base extremeño tiene opciones de cambiar esa dinámica.

Spanoulis y las piernas blancas

Lunes, 14 Abril 2014

Claro que no es buena cosa enfrentarse a un campeón como Olympiacos en unos Cuartos de Final de la Euroliga. La trayectoria del Real Madrid daba para un rival algo menos complicado, pero unos despistes inoportunos y que Olympiacos acusó en el Top 16 los innumerables cambios en la plantilla, nos han llevado a este duelo apasionante.Seguro que los griegos tampoco están contentos con el emparejamiento. Ese triple de Spanoulis en el último partido del Top 16 y esa celebración posterior significaban, no sólo una victoria ante el eterno rival, sino la sensación de haber eliminado de su camino a un rival poco deseado. Nadie esperaba la posterior derrota del Real Madrid en Kaunas y este cruce con aroma de Final, que no deja pensar en una serie corta y que pondrá a prueba la condición física y mental del conjunto de Pablo Laso.

¿Cómo está el Real Madrid?. Si atendemos a los últimos partidos diríamos que está lejos de su mejor versión de la temporada. El balón circula con menos fluidez, las pérdidas de balón aumentan,  la actividad defensiva es menos constante y tiene más problemas para encontrar canastas de alto porcentaje. Muchos síntomas que tienen que ver con que las piernas y la cabeza no andan demasiado frescas. Cosas lógicas porque la rotación se ha acortado por las lesiones y porque el equipo parece muy concienciado ( ¿quizás demasiado?) de acabar la fase regular de la ACB invicto.

Dicho esto, si algún equipo se merece que no dudemos de él es el Real Madrid y el reto que supone jugar contra el campeón de Europa seguro que activará de nuevo a unos jugadores que deben estar preparados para una serie complicada, igualada y donde será importante demostrar que han aprendido de lo que sucedió en la pasada final de la Euroliga donde Olympiacos llevó el encuentro a un nivel mental y físico al cual no llegó el equipo madrileño. Creo que gran parte de la eliminatoria pasará por el nivel de los secundarios (tipo Darden, Mejri, Draper o Slaughter), quizás, sobre todo en el caso de Darden, poco influyentes en el último mes, y muy necesarios, por su capacidad atlética ante equipos del perfil de Olympiacos. A favor del Real Madrid cuenta el hecho de que Rudy Fernández está a un nivel bastante superior a la temporada precedente y que Sergio Rodríguez puede atreverse a discutir la supremacía de Spanoulis.

Alguien que lea el blog hasta este momento pensará que peco de precavido. Puede ser, pero ningún buen aficionado a baloncesto debe dejar a un lado los brillantes momentos que nos ha ofrecido el equipo griego en los últimos tres años. Las dos últimas Euroligas fueron un ejemplo de cómo jugar a diferentes ritmos y  de cómo enfrentarse a situaciones adversas. Nadie ha jugado con tanto corazón como el equipo  entrenado por Bartzokas. Incluso en esta edición, marcada por la irregularidad, Olympiacos ha protagonizado partidos extraordinarios a los que sólo han podido igualar en cuanto a nivel el Barcelona y el Real Madrid.

Y además.. Spanoulis. Por si fuera poco, en Olympiacos juega Spanoulis que necesitará de más defensores además de Llull para enfrentarse a él. Draper será importante en este aspecto como a lo mejor intentar utilizar a algún exterior de más tamaño. En Spanoulis empieza y acaba mucho de Olympiacos pero no conviene despreciar el valor de sus compañeros y de una idea de juego que castiga mediante pases rotaciones lentas en defensa. El Real Madrid se merece el papel de favorito por tener mayor talento y capacidad para anotar (sobre todo si recupera a Carroll). Siendo éste un juego de iniciativas, conviene que en el primer partido el Real Madrid marque el territorio.

Antes y después del “Tiro de LLull”

Domingo, 9 Febrero 2014

Difícil ser concreto y seleccionar las ideas después de la Final de la Copa del Rey entre Real Madrid y Barcelona. Un partido marcado  por un desenlace que pasará indudablemente a la historia de una competición llena de tiros decisivos para ganar el título. Cuesta no engancharse a un deporte que permite ver cómo un equipo que entró derrotado en el último minuto se dio una opción de ganar y sólo perdió el trofeo en el último segundo a manos de un hombre habituado a realizar tiros decisivos pero no tanto a convertirlos.

Me alegro que LLull tenga premio a su osadía y que pueda dar brillo a un partido, el suyo, poco acertado ofensivamente pero excepcional en el apartado defensivo donde ha condicionado la actuación de todos los jugadores con los que se ha emparejado.

Aunque dentro de muchos años sólo se recordará el “Tiro de LLull”, el partido ha dejado varios detalles significativos, por lo determinantes en el desenlace y porque seguirán marcando los duelos entre estos dos equipos en las competiciones que quedan en disputa.

- Marcelinho Huertas ha sido el factor fundamental de que el Barcelona haya tenido opciones hasta el final de llevarse el título. Parece claro que el Barcelona tiene un plan defensivo que incomoda al Real Madrid pero eso no sería suficiente sin la clarividencia en el juego “dos contra dos” del base brasileño. La cuestión de su relevo durante los partidos es un tema que queda pendiente y generará debate durante lo que queda de temporada. Pascual sigue confiando en Sada para estos eventos y dio la sensación de que Laso se lo agradeció permitiendo que sus defensores ayudaran en posiciones interiores o se protegieran de posibles faltas cuando empezaba a ser un problema. La otra cuenta pendiente que ha confirmado esta final para el Barcelona viene determinada en la posición de “cuatro” donde Mirotic y Felipe Reyes dominan a Lorbek y Nachbar, jugadores de talento pero quizás poco fiables a la hora de competir, por lo menos actualmente. La dinámica entre estos dos equipos en los dos últimos años bien podría explicarse en la evolución de Mirotic y en cómo Lorbek ha dejado de ser el principal dolor de cabeza del Real Madrid.

Después del dolor de no ganar un título el Barcelona abandona Málaga con muchos minutos de muy buen baloncesto en sus tres partidos, con la sensación de que es un equipo más sólido que hace dos meses y como firme candidato a ganar la Liga Endesa y La Euroliga.

Hasta ese fatídico minuto final, posteriormente arreglado con el tiro de LLull, la sensación que me ha transmitido el equipo de Pablo Laso ha sido la de haber aprendido la lección de recientes experiencias donde no había sabido subir la intensidad al nivel que requería el partido. Los blancos han confirmado en la Final de Copa sus progresos en el trabajo defensivo de esta temporada. Apoyado en los diferenciales Rudy Fernández y Nikola Mirotic ha sabido encontrar soluciones a cada problema que le planteaba el Barcelona haciendo gala de su mejor virtud defensiva, el trabajo de sus jugadores en el lado contrario del balón. No es sólo la defensa lo que ha permitido el salto de calidad de este equipo sino también la versión “estrella” de un Rudy Fernández muy mejorado respecto al del curso precedente.  Si interpretamos esta Copa del Rey como la primera batalla de estos equipos esta temporada, se  ha confirmado que Carroll cada vez tiene más problemas para “llegar” a los partidos contra el “Barça” y que necesitará un mayor rendimiento de Bourousis. Quién sabe si Mejri pueda estar al nivel de estos partidos, particularmente tengo curiosidad por comprobarlo.

El partido deja como ganadores al Real Madrid y a este juego que parece necesitar permanentes motivos para reivindicarse. Habrá tiempo de rascar algo más sobre esta edición de la Copa que aparte de una final emocionante deja la sensación de que, a pesar de propuestas admirables la diferencia entre los dos equipos más poderosos económicamente y el resto es cada vez mayor.

Marcus y Dontaye

Jueves, 14 Noviembre 2013

Días de elogios para el Real Madrid. Absolutamente merecidos todos ellos. La madurez de la apuesta del equipo dirigido por Pablo Laso trasciende más allá de los resultados y se visualiza por encima de muchos detalles en la satisfacción y entusiasmo de una afición maravillada por el juego de su equipo. Más allá de los títulos que acompañen esta idea, que vaya si tienen su importancia, nada podrá hacer olvidar esta serie de partidos que está ofreciendo el Real Madrid.

Estamos asistiendo a la materialización perfecta de una idea basada en la velocidad y en el atrevimiento que ha alcanzado su máximo esplendor cuando el rendimiento defensivo del grupo ha corregido esa sensación de vulnerabilidad que flotaba en el aire las pasadas temporadas. Porque los partidos del Real Madrid de Pablo Laso siempre o casi siempre han sido muy entretenidos, la diferencia actual es que los blancos no permiten estrellas invitadas y quieren acaparar todos los focos reduciendo a sus rivales al máximo.

Un equipo no alcanza este rendimiento sin que todas sus piezas estén más que encajadas y sin unos técnicos muy convencidos de su propuesta y del grupo que manejan. Es cierto que la clarividencia de Sergio Rodríguez, capaz de poner un pase de canasta en cada ataque que está en pista, la hiperactividad de Rudy Fernández y el talento de Mirotic ayudan a marcar la diferencia, pero toda esta obra no sería posible sin la extraordinaria actitud de los jugadores de banquillo.

Es por eso que me apetece centrarme en dos jugadores ejemplares capaces de influir en el partido sin realizar ningún tiro a canasta. Seguro que a ambos les gustaría jugar más, pero eligen reivindicarse realizando de la mejor manera posible el rol tan concreto y determinado que les otorga Pablo Laso. De este matiz debemos de partir, no es nada fácil lo que realizan Marcus Slaughter y Dontaye Draper ya que siempre se enganchan a trenes en marcha, habitualmente además, lo hacen cuando el equipo ya está en ventaja y su responsabilidad es mantener esa inercia durante los pocos minutos que están en pista. Es fácil identificarse con muchos de los detalles que transmite el Real Madrid pero pocos aspectos son tan llamativos y ejemplares como la capacidad de estos dos tipos de asumir con entusiasmo misiones tan específicas y habitualmente poco valoradas por el gran público.

El valor de Draper, “el jugador de los terceros cuartos”,  lo determina su actividad defensiva y su contención para no asumir tiros que en anteriores equipos e incluso en la selección croata asume con naturalidad. Debe ser duro para los bases rivales, que han soportado durante muchos minutos la agresividad ofensiva de Llull y el “Chacho”, encontrarse con esta roca de varias caras, académica la mayor parte de los minutos pero también brillante cuando es necesario e incluso resolutiva en los momentos decisivos de los partidos. Draper, que sería base titular de la mayoría de los equipos de la Liga Endesa, es el tercer base del Real Madrid. Generosidad.

La historia de Marcus Slaughter nos lleva de manera directa a la de los grandes especialistas de este juego. Supongo que muchos de los entrenadores que observan al Real Madrid no le tendrán muy en cuenta cuando analizan al equipo blanco. Lógico, si atendemos a lo limitado de sus recursos ofensivos. Otra cosa muy distinta es equiparar sus recursos a su influencia en el juego. Slaughter es un habitual de la segunda unidad y por tanto convive bastantes minutos con Felipe Reyes. La pareja es demoledora por su actividad, dureza y capacidad de dominar el juego a través de los pequeños detalles. Slaughter defiende por anticipación, no por contención; no espera, busca y sobre todo no especula ni un instante con su esfuerzo.

Alrededor de una medalla

Lunes, 23 Septiembre 2013

Terminado el Eurobasket, es momento de analizar lo que supone la medalla de bronce para España y enmarcar esta selección como el primer paso hacia la irremediable transición que se avecinará después del Campeonato del Mundo del próximo año.

Aunque la competición no ha tenido un nivel demasiado elevado y su sistema  ha permitido demasiados partidos intrascendentes, es interesante que pongamos en valor esta medalla de España como un ejercicio de orgullo competitivo en defensa de un estatus adquirido en los últimos años. No ha habido término medio con esta selección, o ha aplastado a los rivales o ha perdido el resto de los encuentros y probablemente el número de partidos permita comentar que no es una casualidad este desarrollo sino que está relacionado muy directamente con las características de algunos de nuestros jugadores, capaces de llegar a su mejor nivel en dinámicas positivas pero menos acostumbrados a tener un papel fundamental en los momentos decisivos de los encuentros con el equipo nacional.

Lo que nos traemos.  De Eslovenia volvemos con el prestigio intacto con la garantía de que jugadores como Marc Gasol, Sergio Rodríguez o Rudy Fernández son una base muy sólida sobre la que se debe construir el futuro. También volverá reforzado un Víctor Claver que ha llevado una línea muy ascendente en todo el campeonato y al que hay que reconocerle su impacto en la medalla conseguida. La presumible vuelta de Reyes, Ibaka y Gasol para el campeonato del Mundo volverá a plantear otro reto al jugador valenciano, el de rendir con menos continuidad en el juego. También volvemos con la sensación de que el equipo ha ido de menos a más, que ha avanzado en su distribución de roles, ha tenido paciencia para encontrar espacio a jugadores que no arrancaron bien el Europeo, ha realizado una buena preparación de los partidos y que ha encontrado un estilo atractivo que encajaba con las cualidades del grupo. Todos estos aspectos deben colocarse en el haber del seleccionador. Creo que Orenga dirigirá a España en el Mundial, creo que lo merece y también que, con todas las estrellas, su labor será mucho más complicada por paradójico que parezca.

Lo que nos dejamos.  Hemos perdido una oportunidad para ganar otro campeonato de Europa porque, a pesar de las bajas, los mejores momentos de baloncesto de este Eurobasket los ha ofrecido España. No es poca cosa, pues, pero esta generación de Francia también merece un reconocimiento, en especial, un jugador espectacular como Tony Parker, ejemplo de compromiso y adaptación. Por otra parte deja cierto mal sabor de boca la forma en la que se han perdido los cuatro partidos. En todos ellos pareció que su resultado estaba más en manos de España que del rival pero faltó serenidad, planes mejor definidos, mayor acierto y sobró el indudable entusiasmo de los rivales ante el reto de vencer al absoluto dominador del baloncesto europeo de los últimos años. El mejor aval de España lo resumieron las palabras de Parker tras su victoria, calificándola “como la más bella”.

Parker y algo más

Viernes, 20 Septiembre 2013

Probablemente sea Francia el equipo europeo con más potencial para inquietar a España. Hay equipos más talentosos que los galos pero éstos cuentan con una capacidad atlética incomparable y son capaces de llevar el partido a un nivel de dureza incómodo para los nuestros. Cierto, la derrota duele pero también pone en perspectiva y valor la cantidad de veces que nos hemos impuesto a este rival.

Y lo cierto es que la cosa pintaba para “otro día en la oficina” para los nuestros. Poco a poco, aunque desde el principio sin la brillantez del partido contra Serbia, España se imponía a Francia merced a su dominio en los dos conceptos fundamentales de este juego, el pase y el tiro. Lo curioso de este encuentro ha sido que la memoria, tantas veces aliada de los nuestros ha sido un elemento traicionero que ha resultado decisivo para el desenlace del duelo. Curiosamente han pesado más la forma y el fondo de las tres derrotas de España en este Europeo que la innumerable lista de victorias precedentes frente a Francia. Eso, y varias cositas más.

El músculo de Francia se ha impuesto a partir de la segunda parte. Cada ataque español ha tenido un cierto aire de tortura también por nuestro empecinamiento en abusar de los botes y limitar la circulación del balón a pocos espacios.

El tiro. Francia ha superado el 65% en tiro de tres puntos en los últimos 25 minutos de partido. Es verdad que no suelen hacerlo y que el planteamiento de la selección española pasaba un poco por esto pero no debemos olvidar pensar que, siendo un equipazo, no todo lo que pasa en un partido corre de la cuenta de España. Mérito de Francia.

Parker y el plan. El base francés ha hecho lo que se espera de una estrella de su dimensión y ha sido el encargado de llevar a cabo el principal plan ofensivo diseñado por el entrenador francés, esto es, jugar permanentes situaciones de bloqueos directos contra Marc Gasol.  Pero no basta eso contra España y por eso merecen destacarse otros elementos fundamentales en el triunfo francés. El temple de Diot en los tiros libres, el trabajo fundamental de Pietrus y una debilidad personal como Diaw, el mejor pasador y generador de juego de los franceses. Decepcionante, eso sí, el partido de Batum. Despistado, errático y por momentos superado por la tensión.

En el debe de España. Estas cuatro derrotas de España en este Eurobasket (demasiadas) han tenido el denominador común de no saber interpretar correctamente las situaciones en los finales apretados. Contra Francia no ha sido una excepción, Es verdad que muchos de nuestros jugadores han tenido momentos brillantes y que, alguno de ellos han estado excelentes en la faceta defensiva (Rudy y Calde por encima) pero ha faltado claridad y gente que acompañara en su empeño a un Sergio Rodríguez audaz, competitivo, brillante al que le ha sobrado coraje y talento y le ha faltado ver algo más de decisión en las caras de sus compañeros.