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Río en 10 nombres

Lunes, 1 Agosto 2016

En muchos casos no son los mejores jugadores de sus selecciones, pero por unos motivos u otros, los Juegos Olímpicos de Brasil pueden significar para estos hombres una reivindicación y un paso adelante en sus carreras. Todos son extraordinarios jugadores que, en su mayoría, no lideran todavía a su selección pero que tienen en esta competición la oportunidad de empezar a cambiar su rol.

Sergio Scariolo ha confirmado que Ricky Rubio será el base que comience los partidos durante la cita olímpica. El reto del jugador de los Timberwolves será sin embargo ser el director de juego en los momentos decisivos de los partidos. Me gustaría que el adjetivo que se asocie al juego de Rubio sea el de “brillante” y no el de “correcto” que le acompaña con más frecuencia últimamente.

Demarcus Cousins. Ese es mi hombre de Estados Unidos. Lo sé, no es el mejor jugador pero en un equipo que lanzará más de 30 triples cada partido, me apetece ver si Cousins confirma lo que apuntó en el Mundial de 2014 y muestra su versión más demoledora y diferencial ante los grandes pívots que acudirán a la cita olímpica. Probablemente el mejor pívot del mundo en estos momentos.

Francia es una de las selecciones favoritas para conseguir medalla en los Juegos. Nuestros vecinos presentan una gran capacidad atlética y muchos jugadores capaces de generar anotación para ellos y para los demás. Entre ellos, la temporada de Nando de Colo merece que le destaquemos y pensemos en él como uno de los referentes a la altura del mismísimo Tony Parker. De Colo viene de ser MVP en las últimas competiciones que ha disputado y por qué no pensar que pueda repetir galardón en Río de Janeiro.

Fortaleza, poderío y mucha personalidad. Nikola Jokic es uno de los referentes de otro de los candidatos, Serbia. El jovencísimo pívot de los Nuggets ya ha dejado su tarjeta de visita en el preolímpico. Los Juegos nos ayudarán a dimensionar mejor a un jugador que, sin mucho ruido, está tirando abajo todos los obstáculos que se le plantean en su carrera.

Mindaugas Kuzminskas debe dar un paso más en su trayectoria en la selección lituana. Hasta ahora, Maciulis demostraba más capacidad competitiva y de liderazgo en el equipo nacional. Kuzminskas debe ser uno de los mejores aleros altos en Río y dejar atrás esas dudas sobre su escasa presencia en el juego en los momentos más calientes de los partidos. ya que habitualmente, el nuevo jugador de los Knicks empieza muy enchufado los partidos pero se va disolviendo con el paso de los minutos.

Dario Saric es otro de los jugadores europeos que dará el salto a la NBA después de los Juegos Olímpicos. Saric parece preparado para el reto. Su actuación en el preolímpico fue decisiva para que Croacia venciera a domicilio a Italia. Junto a Bogdanovic liderará a una selección que, salvo sorpresa, echará en falta a un buen base para optar a los puestos de privilegio.

Raulzinho Neto no será probablemente el base titular de Brasil pero tendrá la responsabilidad de evitar que el equipo se “caiga” cuando Marcelinho Huertas no esté en pista. Neto siempre me ha parecido un gran talento pero me deja dudas su evolución después de un año complicado en los Jazz en una etapa de su formación donde parece imprescindible que dispute minutos y se muestre más sólido y constante en su rendimiento.

Bastante menos talento que Neto tiene Matthew Dellavedova, pero éste siempre podrá presumir de ser campeón de la NBA y de haberse hecho un hueco en la mejor competición del mundo por su digamos “dureza” defensiva. Dellavedova  es un jugador con grandes limitaciones pero dos virtudes de la que carecen otros bases más talentosos, confía mucho en sí mismo y es un gran competidor. No bastará para que Australia opte a medallas pero seguro que dan más de un susto a equipos más poderosos.

En la última ocasión de ver jugar con Argentina a los dos mejores jugadores de su historia, Ginóbili y Scola, Facundo Campazzo tendrá la responsabilidad de ser el base que dirija a la albiceleste. Campazzo tendrá en estos juegos la oportunidad de dar respuesta a determinadas dudas sobre su techo como jugador y si se trata de un tipo “vistoso” capaz de liderar a buenos equipos o si está preparado para enfrentarse a los mejores bases del mundo.

Ike Diogu será el referente de Nigeria, actual campeón africano. Diogu parece haber superado problemas físicos que le han acompañado últimamente y tendrá en sus manos la difícil tarea de que Nigeria pueda competir en cada partido. Nigeria es el principal exponente de las virtudes y carencias del baloncesto africano. Buena capacidad atlética pero poco conocimiento del juego, escasa capacidad de lanzamiento y bases muy lejos del nivel que se requiere en estas competiciones.

De “Cuatros” y “Cincos”

Mircoles, 26 Febrero 2014

Camina la temporada en ese momento post Copa del Rey donde se termina de definir por qué luchará cada equipo de la Liga Endesa. El Real Madrid se empeña cada semana en quitar emoción a la disputa por el primer puesto de la Liga Regular (algo que seguramente le valdrá para gestionar los partidos de diferente manera cuando la Euroliga entre en su fase decisiva) pero afortunadamente todavía son muchas las cuestiones por resolver.

El transcurrir de la competición no evita que empiece a especularse sobre el futuro de determinados jugadores ni que podamos detenernos a analizar rendimiento y percepciones de diferentes nombres. En esta ocasión me centro en la situación de varios jugadores interiores. El centímetro sigue siendo un valor cotizado, quizás más en el mercado que en las propuestas de juego y es por ello que muchos de los debates alcancen a determinados jugadores grandes.

El futuro de Nikola Mirotic tiene pinta de ser el culebrón del final de temporada. No tengo muy claro que al Real Madrid le beneficie que la resolución se demore mucho teniendo lo que tiene por delante pero la sensación general es que, ahora mismo, Mirotic tiene ganas de dar el salto a la NBA y los Bulls estarían encantados de recibirle otorgándole un rol importante. No es de extrañar, por tanto, que se empiece a especular con sustitutos teniendo en cuenta que, probablemente asistamos a que tanto los blancos como el Barcelona compartan objetivos para reforzar un puesto que, ahora mismo, probablemente decanta la balanza entre los dos equipos. Me pregunto si la decisión de ambos equipos estará determinada por los resultados que obtengan esta temporada, esto es, si un título europeo ahorraría prisas y  permitiría al Barcelona apostar definitivamente por Todorovic o que alguno de ellos se fijara en un proyecto a medio-largo plazo como podría ser Porzingins, con todas las condiciones para ser un jugador dominante. La apuesta más segura sería Doellman, aunque la competición agradecería que permaneciera en este Valencia que tanto bien está haciendo este año. En el horizonte apunta Dario Saric, la perla croata que destaca en la Liga Adriática y que tiene en su contra ciertas dudas sobre su carácter y que quizás el esfuerzo por su contratación no se compensaría con una estancia corta por sus opciones de recalar en la NBA.

Mientras parece que habrá lío en el tema de los “cuatros”, la temporada está delimitando y concretando la evolución de “cincos”  muy interesantes sobre los que había grandes perspectivas a comienzos de temporada. El paso de los meses ha afianzado a Pleiss y a Tavares, no ha resuelto incertidumbres sobre Mejri, penalizado por la indudable aportación visible e invisible de Slaughter, y nos ha privado de observar la evolución de Lucas Nogueira, muy condicionado por sus problemas físicos. Pero sin duda, uno de los “cincos” más determinantes hasta el momento ha sido  Shermadini que, probablemente, ha mejorado las ya optimistas previsiones sobre su rendimiento que se hicieron cuando se conoció su fichaje por el Cai Zaragoza. El jugador georgiano ha vuelto a confirmar que los jugadores grandes “rompen” algo más tarde, algo que también ha debido pensar Olympiakos para intentar (y conseguir por lo que parece) recuperarle algunos meses después de que abandonara sus filas. Qué suerte la de algunos que tienen margen para remendar sus errores.