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Más es menos

Mircoles, 30 Marzo 2016

El rendimiento del Real Madrid es uno de los temas del momento. El equipo está a punto de afrontar duelos decisivos para determinar su continuidad en la competición europea con la sensación de que hace semanas que no hace un partido redondo. El lenguaje gestual que transmiten los jugadores expresa ciertas dudas y no acaban de solucionarse evidentes carencias defensivas y de equilibrio en el juego que se vienen manifestándose desde comienzo de temporada.

No seré yo quién dude del Proyecto de Pablo Laso. Esta misma temporada ha sacado adelante todas las “finales” que ha afrontado y ha logrado el título más importante que se ha disputado, la Copa del Rey. Sin embargo, es evidente que el rendimiento del grupo no iguala las temporadas precedentes del ciclo del técnico vitoriano. Son varias las causas pero me gustaría detenerme en cómo puede influir la configuración de  la plantilla en cantidad, calidad y cómo ha podido influir los roles determinados por Laso en el rendimiento de determinados jugadores.

Comprendo, en gran medida, el afán de los equipos de contar con plantillas cada vez más amplias para afrontar con garantías un calendario muy exigente pero este hecho puede ir en contra del propio rendimiento de los colectivos. El Real Madrid cuenta con 15 jugadores en su plantilla, la más amplia de su historia y quizás pueda ser ésta una de las causas por las que el equipo no alcanza un buen rendimiento de manera constante cuando el grupo mantiene el núcleo de jugadores artífices de una temporada repleta de éxitos. No parece arriesgado decir que las incorporaciones no han ayudado a mejorar el colectivo y eso ha hecho que el rendimiento del equipo se haya resentido ante cualquier bajón o lesión de los “Sergios”, Reyes, Rudy Fernández, Reyes o Ayón.

No parece justo meter a todos los nuevos en el mismo “saco”. Poco más, por ejemplo,  se puede pedir a Luka Doncic que siempre deja detalles interesantes cada vez que juega, con su talento y su aportación en otras facetas del juego como el rebote. Las dudas con Doncic no vienen tanto si está preparado ya para la primera plantilla sino si puede estar listo para algo más de protagonismo del que tiene. Tampoco se puede pedir mucho más a N´Dour porque juega poco y porque no tiene entidad aún para ser parte de este equipoWilly Hernangómez no acaba de romper pero es cierto que no lo ha tenido fácil. Probablemente sea uno de los más perjudicados de la súperpoblación de la plantilla ya que no le recuerdo tres partidos seguidos entrando en la rotación de manera constante. La llegada de Lima aún le ha restado más continuidad y tampoco el brasileño acaba de encontrarse cómodo sabiendo que tiene que aportar mucho en poco tiempo. No es fácil rendir en estas condiciones. No ha sido el mismo caso de Willy el de Thompkins que, hasta la llegada de KC Rivers era habitual en convocatorias y rotación. El americano se ha visto superado por la responsabilidad y sus carencias defensivas no le dan para competir contra los mejores equipos. Si no rindió cuando jugaba con asiduidad, esperar una buena aportación ahora cuando juega un día sí y dos no, parece utópico.

Este es precisamente el detalle que más me gustaría señalar. Entiendo que Laso quiere tener a todos los jugadores “vivos” para justificar la necesidad de tener una plantilla amplia pero es difícil que muchos de ellos aporten sin un rol algo más definido sabiendo que un día jugarán y al siguiente ni siquiera se vestirán. Claro, diréis, son profesionales, se tienen que adaptar y estar preparados para rendir pero esto no funciona así y por eso son tan valorados tipos como Slaughter que se podían pasar cuatro o cinco partidos sin jugar y hacer lo que se esperaba de él cuando su entrenador le requería. Y claro que no todos los problemas del Real Madrid pasan por ahí, ni mucho menos, ya que el peso de los minutos los llevan otros pero no se ha generado una dinámica tan positiva para que cuando las cosas no vayan tan bien Laso se gire con confianza hacia su banquillo. Este hecho sí que es diferencial si tenemos en cuenta que este ciclo tan exitoso se ha construido con una rotación estable, la mejor pareja de bases de Europa y también, no hay que olvidarlo,  aportaciones diferenciales de los “especialistas” del equipo. La manera en que Laso encontraba soluciones y sacaba brillo a todos sus jugadores fue magnífica, quién sabe, quizás con 12 se vivía mejor…

Dos fenómenos

Lunes, 29 Febrero 2016

Entiendo como lógico el permanente deseo de comparación entre acciones o jugadores. Me parece hasta enriquecedor en algunos momentos  y positivo porque casi todo debate en torno a nuestro deporte contribuye a su difusión. La canasta desde su campo de Sergio Llull no sólo será tema de conversación de los aficionados habituales sino de aquellos más esporádicos y el baloncesto tendrá más repercusión de la habitual en determinados medios.

Dicho esto, permitidme que huya de las comparaciones que se han establecido entre las canastas ganadoras de Stephen Curry frente a Oklahoma (¿el partido de la temporada NBA hasta ahora?) y la que consiguió Sergio Llull frente a Valencia Basket.  Me interesa más el debate que trata de dimensionar las figuras de Llull y Curry en sus diferentes entornos. Llull es uno de los mejores jugadores de Europa y se ha labrado esa consideración paso a paso superando, en mi opinión, cualquier expectativa que se pudiera realizar sobre él en los primeros años de su carrera. Curry también ha mejorado cualquier previsión, probablemente es el mejor jugador del mundo y la aparición más interesante en este juego desde la retirada de Michael Jordan.

La vistosidad y el carácter decisivo de la canasta de Llull en Valencia restan notoriedad a muchos detalles previos que indican la trascendencia del jugador balear en el Real Madrid. Si su “churro” resultó decisivo es porque previamente él mismo se había dado opciones de ganar el partido con cinco puntos seguidos. Hasta entonces su partido había sido discreto, discreto dentro de su nuevo rol porque a diferencia de hace unos años, Llull es capaz de aportar en muchos aspectos cuando no anota  con facilidad. Este es precisamente el aspecto que más valoro del base internacional. La manera en que se ha hecho con el liderazgo de un grupo, el respeto que tiene entre sus compañeros y su mejora en el conocimiento del juego que nos permiten ver cada semana acciones de pase impensables en este jugador hace tiempo.

Valoro mucho la evolución de los jugadores durante su trayectoria. En este sentido, Sergio Llull es un ejemplo admirable. Un jugador con unas piernas poderosas que podrá prolongar su carrera al máximo rendimiento por los matices que le añade cada temporada. Un tipo valiente y un competidor asombroso que ha respondido con creces a la confianza que ha depositado Pablo Laso en él desde el momento que tomó las riendas del equipo. Ya lo he escrito en alguna ocasión, por encima de Sergio Rodríguez y Rudy Fernández, Llull ha sido el jugador por el que más ha apostado Pablo Laso, tanto en minutos de juego como en responsabilidad otorgada.

Curry también está siendo más de lo que aparentaba que iba a ser. Su trayectoria está muy lejos de la carrera de Michael Jordan pero su temporada actual discute con la mejor posible del gran Michael. Curry es una noticia estupenda para reivindicar el talento por encima de las cualidades atléticas. Un tipo no especialmente rápido ni fuerte que es el mejor jugador del momento porque es el más hábil y el único que representa una amenaza lanzando desde ocho o nueve metros. Curry es un anotador que se ha convertido en un dominador.Su “tiranía” nace desde su cabeza, se manifiesta a través de su muñeca y se completa con una actitud muy favorable para el juego, se divierte, nos divierte y encima compite como nadie. Un fenómeno, lo dicho, lo mejor en los últimos 20 años, y creo que no exagero..

Ricky Sí, Ricky No

Viernes, 5 Febrero 2016

Hablemos de Ricky Rubio. Estamos ante un jugador diferente, generoso y capaz de ofrecer momentos en todos los partidos que atraen seguidores a este deporte. Un chico con un palmarés admirable acostumbrado  a liderar grupos desde muy joven y que a sus 25 años debe asomarse a los mejores años de su carrera.

Pienso en Rubio y en su rendimiento en esta temporada y encuentro difícil calificarla como buena. La marcha de su equipo condiciona en gran medida este juicio. Los Wolves son un grupo joven, con mucho talento pero indisciplinado en el juego con poco orden en ataque y una tremenda desidia en defensa. Ricky Rubio hace un gran esfuerzo porque todo funcione mejor, asume los tiros que le tocan (a veces menos incluso) y sabe como conectar con  Wiggins, Towns y compañía. Al igual que a sus compañeros  a Rubio le falta mucha continuidad en el juego y sigue lidiando con porcentajes de tiro bastantes deficientes. Incluso en defensa parece haber perdido cierto entusiasmo y parece preso de cierta resignación al ver la falta de implicación del resto del grupo. Digo esto con mucho cuidado porque con los nuestros tenemos la piel muy fina y rápido te incluyen en el cuarto de los “haters” pero valoro tanto las condiciones y personalidad de Ricky Rubio, que me sabe a poco lo que está ofreciendo en la competición.

El futuro de Rubio pasará en gran medida por su capacidad de evolucionar. Seguro que las lesiones han tenido influencia en su desarrollo estos años y que una larga etapa jugando con continuidad será el primer paso para que Rubio se asiente y vaya mejorando aquellos aspectos del juego que necesita para dar el siguiente gran paso. Si no es así, no creo que su recorrido como indiscutible base titular se prolongue demasiado tiempo en la NBA.

Es inevitable acercarse a otros jugadores que ocupan el puesto de base para ver cómo han sabido elevar su nivel y reconocimiento después de corregir muchos detalles. Sergio Rodríguez, por ejemplo, es uno de los mejores (si no el mejor) base de Europa porque a su genialidad y talento ha añadido una gran eficacia en su lanzamiento de larga distancia y ha limitado en gran medida sus pérdidas de balón. Además, su experiencia le ayuda a saber cómo “camuflar” sus deficiencias en defensa. Sergio LLull, con menos dotes para la dirección que Ricky Rubio, ha mejorado muchísimo (y se dice poco) su capacidad para jugar situaciones de “pick and roll” con los jugadores interiores. Antes solía elegir mal el momento y el tipo de pase a utilizar y ahora se acerca a los mejores jugando este tipo de situaciones.

Rodríguez, Llull, Ricky Rubio, Calderón y los Juegos Olímpicos de Río. La última experiencia donde coincidieron, en el Mundial de 2014, ninguno de ellos pareció encontrarse cómodo. Todos necesitan continuidad y ninguno gozó de confianza plena. No hay peor decisión que no tomar ninguna y aquella vez por intentar que todos participaran no acabó de conseguirse una buena química. Alguno de ellos quedará relegado al menos en minutos (no creo que en la lista) ya que junto a ellos en el juego exterior están Ribas, Navarro, Rudy y Abrines. Los “Sergios” parten con ventaja por su solvencia en el último Eurobasket. Bendito problema para Scariolo.

El Base y el “cuatro”

Lunes, 28 Diciembre 2015

Golpe de autoridad del Barcelona Lassa en el primer duelo del curso entre los dos eternos rivales. El equipo de Xavi Pascual se mostró más sólido que un Real Madrid inconstante y demasiado dependiente de sus rachas de acierto en el lanzamiento exterior. Más allá de la escasa trascendencia del resultado, merece crédito la victoria de los catalanes por la confianza que les proporcionará y porque reafirma varias de las apuestas que ha realizado para esta temporada.

Factor Satoransky y .. Ribas. Me gusta mucho la evolución de Satoransky, cada temporada es mejor director, comete menos errores y tiene la capacidad de condicionar el juego en ambos lados de la cancha. Cuando uno juega contra el Real Madrid y quiere tener opciones de victoria es fundamental que en el duelo frente a los “Sergios” no se salga mal parado. En esta ocasión Ribas y Satoransky dirigieron mejor a su equipo y entendieron donde se generaban permanentemente las ventajas.  No sólo eso sino que en defensa lograron que ni Llull ni Rodríguez acabaran de encontrarse cómodos limitando sus porcentajes de tiro y asistencias. Probablemente sea un carca pero aún soy de los que piensa que gran parte de los partidos se deciden desde la posición de base y el Barça empezó a ganar el partido por ahí a través de la verticalidad de Satoransky y de la clarividencia de Ribas, ¿el fichaje del año?

El encuentro confirmó la sensación de que el Barcelona tiene muy identificados aquellos aspectos del juego en los que el Real Madrid le superó en el pasado. Felipe Reyes siempre ha sido un dolor de cabeza para los de Xavi Pascual y en esta ocasión sólo le permitieron capturar un rebote ofensivo. No sólo eso sino que Doellman supo utilizar su velocidad para decantar sus duelos ante el capitán madridista. Junto a los minutos de Vezenkov y la interesante convivencia a ratos de Tomic y Samuels, el Barcelona marcó una gran diferencia en la posición de “cuatro”. La capacidad de Samuels de jugar como pívot o de compartir espacio con Tomic será de gran utilidad al Barcelona esta temporada ya que le permite contar con un recurso excepcional para aquellos momentos en los que Doellman no aporta la suficiente solidez a la defensa azulgrana.

Desde el punto de vista del Real Madrid, el partido sacó a relucir determinados aspectos sobre los que aun tiene que “construir” Pablo Laso. Uno de ellos es recurrente en los momentos menos lúcidos de su equipo,  la tendencia a intentar solucionar problemas defensivos con ataques basados casi exclusivamente en el lanzamiento exterior. El segundo y más complicado es la ausencia de “intimidadores” en defensa (el 71% en porcentaje de tiro de dos del Barcelona es escandaloso). Cuando no cuentas con jugadores grandes que cambien tiros es imperativo trabajar en toda la pista, ser más agresivo evitando la circulación de balón y acertar con las propuestas defensivas en la defensa del bloque directo. Los que minusvaloran la ausencia de Rudy Fernández no debieron prestar atención a lo mal que trabajó el Real Madrid en el lado defensivo más alejado del balón.

El Grupo

Sbado, 19 Diciembre 2015

El próximo 29 de diciembre “comenzará”una nueva edición de la Euroliga. La Fase recién terminada es en la práctica una previa que sirve para empezar a conocer los equipos, dar alguna sorpresa que otra (decepcionante el Bayern de Munich de Pesic) y, en esta edición, a poner en apuros al actual campeón que ha sabido reaccionar defendiendo su título con orgullo.

También sirve la Primera fase para organizar los grupos del 2016 que este año harán coincidir en el grupo F a cuatro campeones de esta competición, Olympiacos, Real Madrid, Barcelona y CSKA de Moscú, al talentoso pero imprevisible Khimki de Moscú a los, a priori más débiles, Brose Basket y Zalgiris de Kaunas y a uno de los equipos que mejor baloncesto ha desplegado en esta primera fase de la Euroliga, el Laboral Kutxa. Seguro que el equipo vasco deseaba un “premio” algo mejor a los grandes partidos que ha realizado en esta primera Fase pero si es capaz de mantener  su nivel de juego y hace del Buesa Arena un campo inexpugnable puede avanzar en la competición.

Efectivamente, la solidez de los equipos en los partidos que disputen como locales resultará decisiva en un grupo que se presenta apasionante. Por este hecho concedo mucho crédito al Barcelona que habitualmente concede pocas opciones en el Palau. Los de Xavi Pascual no acaban de ser un equipo redondo. Tanto en la Liga Endesa como en Euroliga ha tenido momentos de juego excepcionales, con un nivel defensivo excelente y con gran circulación de balón en ataque. Sin embargo, en las últimas semanas han empezado a asomar algunas dudas manifestadas en ese cierto vicio del equipo de “contenerse” en el ritmo de juego y en que su mejor pareja interior en ataque (Doellman-Tomic) suele provocar concesiones en defensa.

El Real Madrid merece crédito porque es el actual campeón y porque es evidente que el equipo ha progresado en las últimas semanas. La necesidad de victorias ha vuelto a sacar lo mejor de un equipo que, además, parece que se reforzará aún más en las próximas semanas. El progreso del equipo tiene aspectos muy definidos, mayor actividad e intensidad en defensa, la aportación más constante de complementos de lujo como Taylor y Maciulis y, por encima de todo, los “Sergios” que han recuperado un nivel que les hace absolutamente diferenciales. Por cierto, de nuevo ha acertado Pablo Laso modificando su estructura de quinteto inicial, iniciando los encuentros con Rodríguez y Llull juntos, medida que ha tenido indudable éxito en los últimos partidos.

La lógica indica que CSKA sea otro de los equipos que progrese en la competición. Los rusos sólo han sumado una derrota en esta fase y aún parecen en condiciones de elevar un punto su nivel de juego. La pareja Teodosic-De Colo garantiza un buen manejo de balón y grandes posibilidades de alimentación para los jugadores interiores. No es precisamente en el Top 16 donde se merece que sospechemos de los chicos de Itoudis.

Olympiacos sigue al pie de la letra un guión ya conocido. En verano no parece reforzarse tanto como otros candidatos, su plantilla parece lejos de varios equipos pero llega la hora de competir y acaba la primera fase como líder claro de su grupo. Veremos si el colmillo competitivo de los griegos sigue haciendo honor a su merecida fama pero puede ser la rendija por la que Baskonia se cuele entre los ocho mejores. Eso y  no conceder nada ante Brose y Zalgiris que, con total seguridad, como locales, darán más de un susto.

Historia

Jueves, 17 Septiembre 2015

Hay partidos y momentos que permanecen en la memoria deportiva de cada uno. Esta victoria frente a Francia ocupará un lugar privilegiado en el particular museo de muchos aficionados. Más allá del enorme significado del triunfo (clasificación para los Juegos Olímpicos y optar a un nuevo título), el encuentro ha aportado matices extraordinarios, de aquellos que llegan a la piel por la emoción, intensidad y pasión con las que ha competido España.

Durante varios minutos he tenido la sensación de estar viendo un partido de la España de los 80 y los 90, cuando eramos candidatos pero no favoritos y en los que, a la hora de la verdad, eramos superados por el enorme poderío físico de nuestros rivales de entonces. En seguida, Pau Gasol se ha encargado de “despertarme”. En realidad, Gasol hace tiempo que nos despertó a todos, su actuación en este Eurobasket y en particular en esta semifinal será un pasaje  imprescindible de su biografía deportiva por su absoluta superioridad ante sus rivales, su continuidad en el juego y, por encima de todo, su absoluto liderazgo en un grupo castigado por las ausencias, los problemas físicos y las pequeñas heridas mentales generadas en algunos jugadores durante la competición.

Con 35 años a cuestas, la vitrina llena de títulos y el reconocimiento universal, Gasol ha encontrado en las circunstancias que rodean a España y a este Eurobasket un impulso esencial que le está ayudando a desplegar su mejor versión. Aunque no soy partidario de las especulaciones y prefiero agarrarme a las certezas, no parece muy arriesgado aventurar que con una España al completo y con menos necesidad, Gasol no hubiera rendido a este nivel. Digo esto para valorar aun más su compromiso, deseo y ambición para prestar un pen-último servicio que posicione a nuestro baloncesto en el nivel que merece después de una década maravillosa. Quién tenga problemas para distinguir un talento técnico-táctico de un talento sólo físico que revise el apasionante duelo Gasol-Gobert.

Más allá de Gasol, merecen reconocerse otros factores como importantes para obtener la victoria frente a una gran selección como Francia. La defensa de España ha rozado la perfección en muchos momentos, tanto en el planteamiento de los técnicos como en lo ejecutado por los jugadores. No ha sido tan bueno el trabajo en el rebote, que ha mantenido a Francia en el encuentro pero que se ha conseguido igualar en los momentos decisivos por la implicación de todos los jugadores. Muy importantes también los minutos de Sergio Rodríguez, especialmente los primeros que ha disputado, por  su atrevimiento y por el mensaje que ha podido hacer llegar a sus compañeros. Emocionante y simbólico  ver como Felipe Reyes ha terminado jugando los minutos decisivos junto a su compañero de generación, Pau Gasol.  Como ocurría muchas veces en el Real Madrid, Reyes ha condenado a Mirotic al banquillo en los momentos decisivos. Seguro que el bueno de Mirotic disputará muchos encuentros como éste, pero en un partido para “tíos”, Reyes es una garantía.

A todos nos fascinaba la España que aplastaba por talento. No es mala cosa disfrutar de victorias basadas en el  esfuerzo, solidaridad, carácter y Pau Gasol. Me pregunto si este partido ha marcado el límite de lo que puede dar esta selección en sus circunstancias actuales. Probablemente sea así en compromiso y actividad defensiva, por lo menos si lo comparamos con lo mostrado en los partidos anteriores. La Final nos dará alguna respuesta más sobre esta duda. Ahí veremos si la “liberación” de haberse clasificado para los Juegos Olímpicos es un estímulo o un freno y si el gran partido por llegar que esperamos de determinados jugadores se ha guardado para decidir un título.

Piernas y mano…

Sbado, 5 Septiembre 2015

Ya es difícil adaptarse a que dos favoritas al título se encuentren en la primera jornada como para no sorprenderse de la extraordinaria intensidad con la que han disputado el encuentro España y Serbia. No diré que ha sido un partido bueno porque ha faltado claridad y acierto para poder calificarlo así,  pero sí  un duelo bastante atractivo por el ritmo y dureza que han tratado de imponer ambos equipos. Al final, la victoria Serbia se explica porque en un momento determinado, dentro de esta intensidad tremenda, ha sido capaz de subir un punto más su nivel de actividad y acierto.

No me alinearé con los que utilizan esta derrota como un presagio de un futuro desastre sino con los que  intentan buscar cuales son los límites de nuestro equipo y tratan de entender cómo puede crecer un grupo con un núcleo de jugadores  importantes con bastante experiencia en la selección pero obligados a enfrentarse a un entorno diferente con la confianza algo más mermada.

Los bases.  Los extraordinarios Sergio Llull y Sergio Rodríguez afrontan por primera vez la responsabilidad de dirigir en roles preferentes el juego de España. No seré yo quién desconfíe de la pareja de bases que ha dirigido al equipo que mejor ha jugado en Europa en los últimos años. España está en buenos manos pero hasta ahora, ni en la preparación, ni este primer encuentro del Eurobasket, los “Sergios” han dado la sensación de encontrarse cómodos. Scariolo opta por combinarles en pista de inicio y no como un recurso exclusivo para los momentos decisivos. Hay dos aspectos básicos de progreso en manos de ambos jugadores. El primero de ellos obedece a su relación en el juego con Pau Gasol y el segundo a que los jugadores destinados a abrir el campo con su eficacia en el tiro sean una real amenaza. Contra Serbia, Gasol ha estado desconectado del juego demasiados minutos y nuestros bases han echado en falta acierto de los tiradores para facilitarles más espacio cuando atacan la canasta.

La rotación. Tengo la sensación de que en un momento determinado del encuentro  nos han faltado piernas. Acertarán también los que rebatan este argumento señalando la reacción de España en el último cuarto pero  esa defensa tan blandita que ha permitido demasiadas canastas fáciles de Serbia no solo parecía deberse a falta de concentración sino a cierta falta de aire. Más allá del quinteto LLull, Rodríguez, Rudy, Mirotic y Gasol, sólo Reyes y Ribas (soberbios) parecen formar parte de la rotación de España y el partido no ha ayudado a aventurar que alguien más esté listo para partidos de este nivel.

El tiro. Es difícil ganar un partido del máximo nivel concediendo muchas canastas fáciles y con un porcentaje tan bajo de lanzamiento de tres puntos. Más allá del desacierto puntual, me preocupa que es un aspecto en el que nuestro baloncesto (sobre todo el que viene) manifiesta una preocupante involución.

La táctica.  Serbia ha ido  un punto por delante durante casi todo el partido. Ha frenado el arranque español poniendo dos bases en pista para ajustarse a la presencia simultánea de los “Sergios”, no le ha importado desgastar a Kuzmic con faltas frente a Gasol en los primeros minutos que ayudaron a desconectar del juego al pívot catalán. Por último, los serbios han identificado cada debilidad defensiva de España a la perfección, reforzando la apuesta de Djordjevic de quintetos atípicos destinados precisamente a ese fin.

Reforzarse. El campeonato es largo, el grupo es complicado y los presumibles cruces no tanto pero lo mejor que puede hacer España es intentar crecer en todos aquellos aspectos que el partido frente a Serbia ha identificado como mejorables; un plan más definido y constante en ataque; una mejor circulación de balón que ayude a encontrar tiros con algo más de tiempo que ayuden a subir el  porcentaje y, por lo tanto, confianza y una defensa más sólida que evite canastas fáciles y proporcione puntos de alto porcentaje que no lleven a que los partidos se decidan exclusivamente por el factor acierto en el tiro de larga distancia.

Queda mucho, varias selecciones tienen gran nivel, también España, por supuesto.

Detrás de las pruebas

Mircoles, 19 Agosto 2015

Conviene abordar con equilibrio todo lo que se pueda interpretar de los partidos de preparación de España camino al Eurobasket. De momento, parece más apropiado intuir cuales pueden ser las señas de identidad del grupo, especialmente sus fortalezas y debilidades y las primeras pistas que parece otorgar Scariolo sobre los roles que quiere repartir entre sus jugadores.

Ritmo. Parece positiva la intención de la selección de jugar con una velocidad más de lo que venía haciendo. El peso de los jugadores del Real Madrid y las características del grupo se adaptan a buscar más opciones de anotación en situaciones de juego en llegada. Para que este juego tenga éxito es imprescindible que la defensa sea más sólida y obligue a peores elecciones de pase y tiro de los atacantes. Es en este punto donde aun queda margen de mejora, y mucho. Los jugadores exteriores deben adaptarse a que, esta vez, no tienen a sus espaldas dos “porteros” como Ibaka o Marc Gasol por lo que su responsabilidad de no ser superados debe ser mayor. También, entiendo, que Pau Gasol, a medida que los partidos tengan más trascendencia incrementará su actividad defensiva y dotará al equipo de mayor intimidación.

Mirotic y Reyes.  La presencia de Mirotic tiene mucho impacto en el juego de España. El jugador de los Bulls está en su propia fase de adaptación pero ya ha dado muestras de su personalidad y su influencia en la manera de jugar del equipo. Es importante que no se dedique exclusivamente a tirar de tres puntos y que aporte en situaciones de rebote porque el grupo no destaca por su capacidad física y puede ser un aspecto decisivo ante selecciones poderosas en este aspecto. Por su parte, Felipe Reyes, sigue a lo suyo. Su particular bienvenida al grupo a Mirotic ha sido defender su espacio con la intensidad y el orgullo que siempre le ha caracterizado. Me gusta la historia de estos dos jugadores que se han “alimentado” mutuamente en beneficio de sus carreras. Reyes contribuyó a la evolución de Mirotic en su etapa en el Real Madrid y la irrupción del joven jugador de origen montenegrino significó un estímulo para Felipe Reyes para defender su estatus de jugador importante en el equipo.

Rotaciones. Llull, Sergio Rodríguez, Rudy Fernández, Mirotic, Reyes y Pau Gasol son los cimientos de esta selección. ¿Suficiente?. Entiendo que no, por la obligación que supone que siempre rindan de manera óptima. La pregunta entonces es quién se quiere sumar a ser un jugador estable de rotación. De momento, la preparación no ha otorgado respuestas. Pienso que Abrines, si supera sus problemas físicos, puede ayudar  por su actividad defensiva y su amenaza en el lanzamiento exterior y Hernangómez debe dar 10 minutos de rotación sólida en la zona siempre y cuando se muestre más concentrado en defensa. Particularmente, también espero a un Pau Ribas más atrevido que deje atrás su percepción de secundario y se anime a ser el jugador que se ha destapado en Valencia. Lo cierto es que no son más que expectativas como lo sigue siendo Claver sobre el que pesan decepciones pasadas que nublan juicios reales. De momento, Scariolo le está haciendo jugar más tiempo en la posición de “tres”, quizás intuyendo que necesitaremos más centímetros en esa posición ante determinados rivales. No lo está haciendo ni mejor ni peor que los compañeros con los que parece jugarse el puesto aunque parece que siempre llevará el “debe” a cuestas de lo que, en un momento, se esperó de él.

Un paisaje distinto

Martes, 11 Agosto 2015

Bélgica, Polonia, Macedonia, Venezuela, República Checa. Sin duda, no podemos hablar de unos partidos de preparación del todo exigentes para nuestra selección. Bien es cierto que la preparación es simplemente eso, ir afinando la puesta a punto física de los jugadores (sobre todo de aquellos que llevan bastante tiempo sin competir) y  aventurar posibles respuestas a las diferentes demandas que surgirán durante el Eurobasket. Probablemente, rivales de mayor entidad y entornos menos cómodos ayudarían algo más para conseguir estos objetivos pero tampoco debemos engañarnos y otorgar mayor importancia a este hecho.

He de reconocer que el próximo campeonato de Europa es el más atractivo que recuerdo desde hace bastante tiempo. Su condición de “preolímpico”  y el buen nivel de selecciones como Francia, Serbia y Grecia en el pasado campeonato del Mundo dotan a esta cita de un aroma distinto a recientes citas continentales que se afrontaban, desde nuestro prisma, pensando en qué selección podría estar cerca del nivel de España.

El panorama ha cambiado bastante. España es una candidata más, tan candidata como cualquiera, pero no para mirar por encima del hombro a otras selecciones. Además, el equipo afronta situaciones novedosas que originan nuevos retos pero también algún interrogante adicional con el que no solíamos acudir a eventos de este tipo. Muchos jugadores con experiencia pero roles distintos, incorporaciones de impacto y curiosidad por ver qué modelo de juego logra encajar todo el talento del grupo.

Me parece relevante que en la inmensa mayoría de las declaraciones escuchadas hasta el momento, se repita de manera constante la palabra “humildad”. Es un buen punto de partida, sin duda, y una velada autocrítica hacia determinadas actitudes, seguramente inconscientes, que invadieron el colectivo y su entorno en eventos anteriores. Desde la actitud adecuada, España necesitará conjugar un alto ritmo de juego que beneficia a los “Sergios” y Rudy Fernández (los tres jugadores exteriores probables en los momentos decisivos del partido) con la influencia que debe ejercer Pau Gasol en el ataque español. A diferencia del Real Madrid donde a los interiores se les pone en juego a través de bloqueos, Gasol necesita producir recibiendo de espaldas por lo que se impone equilibrio  para que los exteriores no abusen de intentar generar ventajas siempre y  paciencia para aprovechar la atención que recibe Gasol en situaciones cercanas.

Y en estas, Mirotic. La “aparición” de Nikola Mirotic tiene un impacto en el fondo y forma de España. La convivencia de los hermanos Gasol en cancha y su complemento con Ibaka significaba una cierta (y bendita) anomalía respecto a la tendencia actual del juego que identifica en la posición de “cuatro” a tipos rápidos con capacidad para abrir el campo a través de su lanzamiento exterior. Mirotic y su versatilidad harán de España un equipo distinto, probablemente menos previsible en ataque pero con mayor capacidad para anotar en situaciones rápidas aunque también concederá más canastas “fáciles”.

Un reto bonito el que afronta Scariolo, intentar arrebatar a la mejor Francia ¿de siempre?  el título en su país y con una selección con la misma esencia pero aires novedosos y atractivos.  Los “Sergios” a los mandos, el debut de Mirotic y el esperadísimo paso delante de jugadores que vienen empujando desde hace algún tiempo. Y si no empujan estos, siempre estará Felipe Reyes.

Clásicos

Viernes, 3 Julio 2015

Semanas veraniegas regadas de rumores, fichajes, renovaciones y atracos, principalmente al otro lado del charco, donde jugadores de medio pelo accederán a contratos de súper estrellas.

España ha dado su preselección para el campeonato de Europa. Nunca he entendido muy bien esto de las preselecciones a este nivel pero bueno, todo sea para que no haya dudas en los seleccionadores y tengan pleno convencimiento del grupo que quieren formar. A priori, contando con que Marc Gasol finalmente no acudirá, los descartes más probables apuntan a Aguilar, Rabaseda, Dani Díez y un base entre la pareja Colom y Vives. No es tema menor la elección del tercer base, sobre todo, tras la ausencia de Navarro ya que puede tener más sentido que los “Sergios” compartan minutos en pista, una de las claves del buen rendimiento del Real Madrid. Por primera vez, Sergio Rodríguez y Sergio LLull llevarán el timón de España con el peso de primeros espadas. En mi opinión, uno de los puntos a seguir más interesantes respecto a nuestra selección y un reto atractivo para el seleccionador, Sergio Scariolo, que tendrá la misión de equilibrar la propuesta de juego que representan estos jugadores con la excepcional ventaja que significa tener a Pau Gasol en tu equipo.  Será interesante ver el “aterrizaje” de Mirotic y las prestaciones de jugadores que parecen preparados para ser más que útiles en este grupo como Pau Ribas. Una selección competitiva en un campeonato de Europa que se presume muy competido.

Volviendo a la pareja de bases parece además que, tanto Llull como Rodríguez, seguirán jugando para el Real Madrid la próxima temporada. Ambos tienen espacio en la NBA y, encontrar sustitutos de su nivel hubiera resultado imposible para el equipo madrileño. Su implicación y la diferencia que han marcado en los últimos años merecen cualquier esfuerzo que realice el Real Madrid. Una buena noticia para sus seguidores y también para la competición nacional que, eso sí, no hace sino demorar su transición hacia “cantera” de una NBA que, a su propio atractivo, unirá un nuevo convenio que permitirá a las franquicias mejorar sus ofertas económicas hacia los jugadores que les interesen.

No hay marcha atrás en este camino como tampoco en el deterioro de nuestro deporte que asiste cada día a nuevas noticias sobre equipos que desaparecen, que descienden voluntariamente de categoría o que renuncian a disputar competiciones dignamente peleadas en la cancha. No hay fin de la crisis en nuestro baloncesto y lo peor de todo es que tampoco parece haber un plan para huir de ella. Pero bueno, lo importante ahora son las selecciones nacionales, y explotar convenientemente esas medallas que se logran que siempre vienen bien para ocultar el progresivo y deterioro de todas y cada una de las competiciones que aglutinan nuestro baloncesto.

Detrás del “Ibaka o Mirotic”, del “qué le pasa a Claver”, de las filias y fobias al seleccionador y del prometidísimo cambio en la ACB que revitalizaría la competición, hay un deporte abandonado mantenido por héroes anónimos a los que hace mucho que no se les recompensa.