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Esperando la Supercopa

Viernes, 2 Octubre 2015

Confieso que no veía mucho sentido a esta competición cuando se fundó pero  el paso de los años ha logrado que la valore como un buen punto de partida para la temporada y una forma de intuir cuál puede ser el potencial de los equipos que participan. Los equipos aun están en fase de preparación y su rendimiento está muy condicionado por el momento físico de los jugadores y el necesario acoplamiento de las incorporaciones pero ninguno despreciará la opción de alzarse con un título nada fácil de conseguir por el gran nivel de los contendientes.

El Real Madrid parte con la ventaja de la confianza que le dan sus títulos recientes y porque ha dado continuidad a la mayoría de sus jugadores importantes. Parece que no dispondrá de  Rudy Fernández y Taylor pero cuenta con suficientes recursos para que se le considere favorito. Me interesa ver como Laso protege a Thompkins, un talentazo por otra parte, de ciertas debilidades defensivas y disfrutar del conocimiento del juego que exhibe el jovencísimo Doncic. La ausencia de Slaughter tiene miga porque Thompkins y Hernangomez tienen en la defensa su aspecto prioritario para mejorar. En este contexto, Ayón parte como imprescindible (poco se ha valorado su gran actuación en el segundo partido de la Copa Intercontinental).

No lo tendrán fácil los de Pablo Laso frente al Unicaja de Málaga. Los andaluces tienen argumentos para pensar que pueden derrotar al Real Madrid. Tengo curiosidad en observar como Joan Plaza utiliza al triángulo Díez, Suárez y Kuzminskas y en si Hendrix puede ser la referencia interior que buscaban. El verano generó la pregunta de si Unicaja había optado por una excesiva “revolución” en la configuración de su plantilla y en la Supercopa empezaremos a tener respuestas (pocas) sobre si los cambios han sido para mejor. Me mojo en este sentido, creo que el grupo actual tiene mayor potencial que el precedente pero presenta varios jugadores que tienen en la irregularidad su seña de identidad. Smith, Jackson y Nedovic, por ejemplo son tipos con gran talento pero con demasiada tendencia al error y a la falta de constancia en su rendimiento. Un reto para Joan Plaza, sin duda.

Herbalife Gran Canaria ha hecho un buen trabajo este verano. Es cierto que no continúan Bellas y Tavares, dos referentes en los últimos años pero ha “pescado” dos nacionales de buen nivel como Rabaseda y Aguilar  y ha vuelto a llamar a filas a un seguro de vida como Savané. Me generan más dudas los “gigantes” Omic y Galdikas pero tienen asegurada una buena dirección en la cancha con Oliver y Pangos y en el banquillo con la continuidad de Aíto García Reneses. A priori, por plantilla, no tengo dudas de que es un equipo de Copa del Rey y Play Offs aunque la pasada campaña dejó la sensación de ser un grupo poco sólido en defensa. Veremos si las incorporaciones dotan de algo más de carácter y agresividad a un equipo con talento.

El Barcelona Lassa ha vuelto a apostar por una revolución en su plantilla. Como todos los años por estas fechas, la plantilla parece ser deslumbrante y en los últimas temporadas desde la Supercopa han empezado a adivinarse pequeñas grietas en la construcción del equipo. La presencia de Lawal viene a cubrir cierto déficit atlético en el juego interior que fue muy evidente el pasado curso pero viene a anticipar un pequeño problema de roles. La experiencia indica que Tomic rinde mucho más en un papel de indiscutible y la trayectoria de Lawal también apunta a que sólo ha dado el máximo cuando se ha sentido indiscutible y ha tenido mucha continuidad en pista. En un rol 20/20 ¿serán los dos capaces de dar el máximo?. Algo parecido ocurre en posiciones exteriores, mucho talento y pocos minutos para los Abrines, Oleson, Navarro y un Pau Ribas muy reforzado después de su Eurobasket. El exceso de talento es una bendición casi siempre pero obliga a una buena gestión por parte de los técnicos y a jugadores con una mentalidad determinada. Dicho todo esto, si tuviera que señalar una única clave del rendimiento del Barcelona, indicaría su pareja de bases. En esta posición empezó a perder todos los partidos claves la temporada pasada y eso que, entonces Satoransky y Marcelinho y ahora el checo y Arroyo parecen parejas de primerísimo nivel pero lo cierto es que, en los momentos decisivos, no marcaron diferencias. Veremos ahora..

Roles y Trolas

Mircoles, 24 Junio 2015

Me alegra que un tipo normal haya liderado a un grupo para conseguir algo extraordinario. Seguro que peco de corporativista pero no se puede entender esta temporada histórica del Real Madrid sin valorar todo el recorrido desde que Pablo Laso fue designado entrenador del equipo. Desde un mensaje moderado y humilde y manejando con entereza el fuego amigo, Laso ha sabido construir un equipo histórico que ha logrado atraer admiradores y aficionados.

Hay un momento clave en la temporada del Real Madrid que es cuando Laso intercambia los roles de Bourousis y Slaughter. El equipo que ha desarrollado el mejor baloncesto de ataque en Europa en los últimos años elevó su nivel cuando entró en la rotación un tipo que renuncia a intentar anotar cuando está a dos metros del aro. El mensaje afectó en primera instancia a Bourousis pero caló en todo el equipo.

La Final ha evidenciado la diferencia entre un equipo asentado y otro que aún está en modo “búsqueda”. Desde hace tiempo, Laso ha encontrado el rol de todos sus jugadores mientras que Pascual solo ha parecido confiar de manera estable en Tomic. Por ejemplo, Thomas y Lampe han pasado de titulares a muy secundarios. Dudas frente a certezas, confianza frente a inquietud, pasión frente a resignación y también los “Sergios” frente a Huertas y Satoransky.

Reducir la diferencia entre los dos equipos a los bases no sería del todo justo pero actualmente la aportación de Llull y Rodríguez es diferencial y decisiva para explicar esta temporada histórica. Dos jugadores alejados del perfil de base-director que necesitan anotar para encontrar sentido a su juego  y lograr implicarse en otras facetas y que, a diferencia del curso pasado, han llegado al momento decisivo de la temporada en un buen momento físico. Satoransky y Huertas es una pareja magnífica pero que no suma tanto como la de los blancos porque Huertas no acaba de adaptarse a compartir minutos y porque ninguno de los dos es un tirador sólido desde la larga distancia lo que, en determinados momentos, es una limitación importante por los recursos defensivos que permite a los rivales.

Desde la superioridad en la posición de base, el Real Madrid ha consolidado su ventaja con la aportación de sus “segundos” espadas. El trío Rivers, Maciulis y Carroll merece un aparte por su solidez. Rivers ha logrado encajar dejando a un lado cierto espíritu libre y aplicándose en artes que no le venían tanto de serie. Acostumbrado a “buscar” ha acabado entendiendo las ventajas de “esperar”. Algo parecido le ha ocurrido al lituano Maciulis, excelente en defensa y rebote y muy generoso repartiendo juego desde el poste bajo. Carroll puede decir con orgullo que ha sido un factor diferencial en los dos títulos principales del curso. Su recuperación es otro mérito de Laso que ha tenido la habilidad de ponderar más sus virtudes que sus defectos para encontrarle siempre espacio en su rotación. Los buenos minutos de Carroll son fruto también de aquellas veces que tuvo oportunidades cuando sus lagunas defensivas tenían más visibilidad que su aportación en ataque.

Seguro que el Barcelona se reinventará y optará a todos los títulos la próxima temporada. La Final no deja, sin embargo, muchas pistas sobre cuales, serán los pilares del nuevo proyecto. Estará Tomic, que ya es mucho, pero queda por ver quién aportará ese plus de competitividad tan necesario para competir al máximo. Ese empuje que ha aportado Nocioni al Real Madrid y que no parece sumar  Doellman, talentoso pero huidizo cuando los partidos se juegan con el nivel de intensidad y actividad que ha propuesto el Real Madrid y el Barça no ha sabido igualar.

Crónica del ocaso

Viernes, 24 Abril 2015

Me tiene ganado el corazón de Olympiacos. El conjunto griego ha incluido en su ADN una asombrosa capacidad para agarrarse a los partidos, vivir al límite y saber manejarse como nadie en los momentos decisivos. Cuando los demás tiemblan y dudan, más certeros se muestran los Spanoulis, Printezis, Mantzaris y compañía. Desgraciadamente, su última víctima ha sido el Barcelona, que no tendrá la oportunidad de jugar una Final Four, uno de los objetivos de una temporada que sólo tiene la Liga Endesa como única tabla de salvación después de no haber podido conseguir ni la Súpercopa, ni la Copa.

La serie contra Olympiacos ha exhibido todas las carencias del conjunto catalán. La plantilla es magnífica, sin duda, pero su propio exceso ha generado situaciones complejas que han dado la sensación de ser más un freno que un impulso. Además, mentalmente, el grupo no ha demostrado ser lo suficientemente sólido para afrontar esos momentos de los partidos donde no se juega sino que se compite.

- El base, los bases. El base del Barcelona campeón de Liga era Marcelinho Huertas, los bases del Barcelona actual son Satoransky y el propio Huertas. A priori, el combo actual supera la pareja que hacía el brasileño con Víctor Sada. Satoransky es un fichaje magnífico por su margen de progresión y su impacto en defensa y rebote pero ese último minuto del cuarto partido quizás hubiera sido otra cosa con el mejor Marcelinho en pista. La realidad es que la irrupción del jugador checo ha limitado mucho a Huertas que, como ha demostrado en su trayectoria, sólo ha rendido al máximo cuando ha tenido la sensación de ser el base titular de su equipo. Pascual aun tiene pendiente lograr que dos grandes jugadores den un gran rendimiento a una posición algo que, por ejemplo, Pablo Laso ha logrado en el Real Madrid con los “Sergios”.

- Los seis magníficos. Navarro, Oleson, Abrines, Hezonja, Thomas y Jackson. Impresionante leer la nómina de jugadores exteriores del Barcelona. La realidad está siendo distinta. En este caso, “más es menos”. Para empezar, uno de ellos casi siempre ni se viste y para el resto la falta de un rol estable no les asegura una buena evolución. Navarro es incuestionable aunque sus piernas no son lo que eran y Thomas es un jugador más específico en la posición de “tres”. Para el resto la situación no es nada sencilla. Abrines y Hezonja acusan la falta de continuidad, Oleson es un valor seguro pero en la serie ha dado muestras de cierto apocamiento y Jackson simplemente no tiene espacio. Hay veces que los equipos crecen por la competencia y en otras ocasiones empiezan a desangrarse porque la abundancia de recursos acaba por impedir que se establezcan unos roles determinados.

- Doellman como ejemplo.  No seré yo tan iluso de escribir que Doellman no es un jugador para el Barcelona pero el club catalán ha evidenciado ciertas costuras del jugador norteamericano. Sus limitaciones defensivas llaman más la atención en un equipo tan trabajado en este aspecto como el azulgrana y quizás Doellman ha ejemplificado como nadie esa falta de carácter competitivo del Barça. No es problema para Doellman que yo tenga esa sensación sino que Xavi Pascual también parece tener dudas sobre su rendimiento ya que ha limitado sus minutos en pista según ha ido avanzando la serie.

- Revolución o renovación. El desenlace de la Liga Endesa dará una pista sobre hasta donde llegará el siguiente proyecto azulgrana. La casi segura marcha de Tomic pondrá a prueba a Joan Creus que buscará seguro algo más de capacidad atlética para complementar a Pleiss (que entiendo que seguirá). A partir de ahí, veremos…

Gestas y Gestos

Viernes, 13 Junio 2014

La coincidencia con las Finales de la NBA (qué maravilla los Spurs) y el habitual poco tacto en la difusión y promoción del producto, no deben hacernos caer en la injusticia de no valorar en su justa medida las semifinales de la Liga Endesa. Los dos emparejamientos han tenido (y lo que queda) momentos muy interesantes, propuestas tácticas brillantes, acciones de gran talento y, por encima de todo, un grado de competitividad muy gratificante.

La Final Four a cuestas. Tengo la sensación de que Real Madrid y Barcelona no han borrado de sus cabezas las heridas que dejó la Final Four de Milán. Vaya por delante que los blancos ya están clasificados para la Final, que su serie contra Unicaja ha sido muy exigente y que se presentan como máximos favoritos al título sea cual sea el rival. Dicho esto, la sensación que queda es que el equipo tiene menos confianza en aquellos aspectos del juego en los que había mostrado un salto cualitativo la presente temporada, su trabajo defensivo y el rebote. Este Real Madrid recuerda mucho más al de la primera temporada de Pablo Laso que al de los primeros meses del presente curso. Aquel Real Madrid ya era un gran equipo pero era mucho más vulnerable e inestable que el conjunto que nos ha maravillado durante muchos meses.

La semifinal Real Madrid-Unicaja ha tenido momentos extraordinarios propiciados por la valiente propuesta de Joan Plaza. El técnico catalán acostumbraba a plantear los partidos frente al Real Madrid llevando el partido a un ritmo lento, de posesiones largas que intentaba evitar que los blancos entrarán en “combustión”. La novedad de esta serie ha venido porque Unicaja ha jugado asumiendo muchos riesgos, con un ritmo altísimo de juego y trabajando distintos tipos de defensas con el fin de hacer pensar más de la cuenta al conjunto de Pablo Laso (cuántas pistas ha dado Maccabi). Lo cierto es que el tres a uno final con el que ha resuelto la eliminatoria el Real Madrid suena demasiado contundente para lo igualada que ha estado una serie que debe significar el primer paso de un proyecto que tiene buena pinta como es el malagueño dirigido por Joan Plaza.

Si bajamos al terreno de los nombres, la semifinal ha vuelto a poner en cuestión el momento de forma y, sobre todo, de confianza de Mirotic y la maravillosa longevidad de Felipe Reyes. Por Unicaja, además de la madurez de Jayson Granger me quedo con la aportación de dos jugadores que han mostrado sus condiciones en un momento de máxima trascendencia. Fran Vázquez ha dominado a todos sus rivales del Real Madrid y ha tenido una enorme influencia en que su equipo compitiera cada segundo de los partidos. Carlos Suárez es una gran noticia para Unicaja y para el baloncesto español en general. Durante todo el año ha sido probablemente el jugador más utilizado por Joan Plaza y eso es suficiente aval para ilustrar la importancia de su trabajo en defensa y rebote, la mayor confianza en su lanzamiento exterior, su estabilidad para limitar sus errores y su versatilidad para  generar ventajas desde la posición de “cuatro”.

Fe, trabajo y el aliento del rival. Que Valencia haya llevado su eliminatoria frente al Barcelona a un quinto partido es una gesta extraordinaria, digna de un grupo de jugadores y técnicos que se merecen cualquier premio que les llegue. El equipo ha llegado justo físicamente, con muchos problemas de lesiones y cierta falta de fluidez en su juego. La semifinal pintaba a que iba a terminarse en tres partidos pero Valencia decidió dignificar su temporada y no dejarse ir cuando tenía todo perdido. A partir de ese momento, el Barcelona puso también mucho de su parte. Algo parece haberse roto en Barcelona y tiene pinta de que en el quinto partido en La Fonteta se jugará algo más que la clasificación para la Final. El equipo transmite dudas y ya ni siquiera puede agarrarse a la pareja Huertas-Tomic. Navarro lo intenta pero está muy penalizado por lo obligado que está en defensa con los  exteriores valencianos. Demasiados jugadores  azulgranas aparecen con una interrogación debajo de su número por lo incierto de cual puede ser su rendimiento, o alguien da un paso adelante o Valencia no desaprovechará la oportunidad que tan brillantemente ha conseguido para ganar la serie ante su público.

Desastre en tres fases

Viernes, 16 Mayo 2014

No hay equipo que merezca más un reconocimiento tan unánime que el Real Madrid. Un equipo de época que está ante una oportunidad histórica de coronar su obra con el título más prestigioso. El equipo de Pablo Laso ha realizado una semifinal extraordinaria con un nivel de acierto tremendo y una actividad defensiva admirable. No recuerdo un equipo tan divertido de ver jugar y que haya ofrecido momentos tan continuados de buen baloncesto como estos chicos en los últimos tres años.

Dicho todo esto, la abultada victoria del Real Madrid  también debe explicarse desde el decepcionante rendimiento de un Barcelona, ajeno a la trascendencia del partido y que ha carecido del entusiasmo, emotividad y orgullo necesario para defender su prestigio delante de toda Europa. En absoluto sorprende la victoria del Real Madrid pero sí la triste actuación azulgrana, quizás en su peor actuación en varios años.

Dejar de pensar. El Barcelona no ha aprovechado la inercia positiva del comienzo del partido y ha reaccionado con poca energía a la entrada en campo de Sergio Rodríguez. Xavi Pascual apostó por Sada para defender al canario pero quizás persistió en su empeño demasiado tiempo. Los minutos suficientes para que los blancos se enchufaran y tuvieran la sensación de estar jugando demasiado cómodos. Cuesta encontrar explicación a este nivel tan bajo concentración del Barça.

Dejar de jugar. Desde el segundo cuarto,  el Barcelona no ha encontrado ningún plan al que agarrarse. La conexión Huertas-Tomic se ha visto limitada por la buena decisión de Laso de enturbiar al base brasileño con el disciplinado Darden. Aun así, poco que decir de estos dos jugadores, muy solos en su intento de agarrar a su equipo al partido. Superados por los blancos, los jugadores de Xavi Pascual se han dejado llevar y cada segundo del encuentro ha dejado en evidencia lo peor de cada jugador. Papanikolau y Nachbar han lucido su limitada capacidad competitiva, Tomic su indolencia defensiva, Abrines sus nervios y Pullen el peso de no anotar sus primeros lanzamientos. Hago un aparte con Lorbek, ex jugador diferencial y una rémora para el máximo nivel actualmente. Lo sabe muy bien el Real Madrid que ha encontrado, desde hace tiempo, en la pareja Mirotic-Reyes su máximo filón contra el Barça.

Dejar de luchar. Las semifinales de la Final Four han dejado dos ejemplos bien distintos de cómo afrontar un partido en desventaja. Maccabi ha superado a CSKA desde el corazón, la fe y una solidaridad admirable. El Barcelona se ha diluido demasiado pronto. Los jugadores, cansados de mirarse en busca de un líder, han arrojado la toalla a la vez que la pasión. En este contexto, el Real Madrid ha interpretado de manera perfecta la debilidad de su presa agarrados a la clarividencia del mejor de base de Europa, Sergio Rodríguez, por supuesto y a la disciplina con la que todos los jugadores representan su papel. Sí, así, es, la “anarquía” del Real Madrid sólo es posible por la solidaridad, el altruismo y la disciplina de todos sus jugadores.

Algo más que sensaciones

Martes, 17 Diciembre 2013

Entra la temporada en una fase en la que las sensaciones pasan a convertirse en certezas, o casi. La Liga Endesa avanza muy rápido para algunos,  muy despacio para otros, a los que casi parece molestar los partidos, y de manera agónica para equipos como Valladolid, incapaz, como es lógico por cómo se gestó el proyecto, de competir en sus encuentros.

- “El Barça de los 14″ se empieza a cobrar sus primeras víctimas. Las lesiones de Navarro, Oleson y Lorbek allanaron el camino de los descartes en los primeros partidos pero, una vez recuperados, Pascual se ve obligado a elegir. Lo normal es que Todorovic y Hezonja (dos proyectos de jugadores de primer nivel europeo) sean los elegidos pero el técnico catalán ha dado un aviso en forma de grada a Lampe, al que se le aventura un futuro negro en Barcelona. El jugador polaco sólo ha rendido cuando ha tenido el rol de indiscutible y en el Barça actual ese papel sólo está reservado para Marcelinho, Navarro, Papanikolau y Tomic. El resto son meritorios permanentemente a prueba, algo que, sin duda, influye en que el equipo no tenga la regularidad necesaria.

- Valencia. Las cosas bien hechas bien parecen. El equipo valenciano no se dejó llevar por impulsos revolucionarios cuando fue eliminado en los Play Offs de la temporada pasada. Tuvo la serenidad para valorar el conjunto y no el detalle y está obteniendo fruto de esa estabilidad que hace tiempo se impuso en el club taronja. El grupo tiene muchos jugadores de gran capacidad competitiva (Martínez, Ribas, Sato), grandes proyectos (Dubjlevic) y absolutas estrellas de esta competición como Doellman. A día de hoy es el único conjunto que amenaza el liderato del Real Madrid, absolutamente meritorio si atendemos al nivel del equipo blanco. Mi única duda con el equipo dirigido por Perasovic está en el puesto de base, quizás no al nivel del resto de posiciones y de los rivales por los que luchará por los puestos de privilegio.

- Piano, Piano.  Escribe un gran fan del juego, la propuesta y el rendimiento del Real Madrid de Pablo Laso. Su comienzo de temporada es histórico y fruto de todo lo construido en las dos temporadas precedentes, la madurez de sus jugadores y el valor de las incorporaciones. Dicho esto, considero excesivas diferentes apreciaciones tipo “El mejor Real Madrid de la Historia”. Aún es pronto para eso, falta llevar esta racha a los meses decisivos lo que se traduciría en títulos.

- La sombra de Andorra. Que el equipo Andorrano,con su pasado ACB a cuestas, lidere la Adecco Oro es algo que tienen muy presente los equipos de la zona baja en la Liga Endesa. Eso de que el descenso pueda dejar de ser algo virtual se traducirá en nervios, fichajes, destituciones y, casi con toda seguridad en más euros en la mochila de la deuda. Al tiempo.

Miedo

Viernes, 14 Junio 2013

Durante los 30 primeros minutos del tercer partido se refuerza la sensación de que si hubiera que elegir un término para definir lo que estamos viviendo en la Final de la Liga Endesa sería el de Miedo. El Barcelona, que también lo padece, como analizaremos después, ha encontrado en el temor que transmite el Real Madrid en su juego su principal elemento motivador y con ello se ha dado una opción, ahora mínima,  de competir por un título ante un rival que durante muchos momentos ofrece una sensación de vacío, de necesidad de encontrar un anotador constante que les alumbre en los abundantes minutos de oscuridad.

En este contexto, Felipe Reyes que de miedos sabe lo justo, se empeña en mandar mensajes a sus compañeros para que alguien se sume a su esfuerzo y se anime a no dejar escapar una oportunidad histórica de conquistar el campeonato. El primero en reaccionar es Sergio Llull, un tipo al que se le pueden cuestionar alguna toma de decisión pero en ningún caso su capacidad competitiva y la confianza que muestra en sus cualidades. Sobre estos dos jugadores, el Real Madrid realiza un último cuarto magnífico, el mejor de la final en el que suma buenas noticias además de la victoria, como los primeros minutos grandiosos de Mirotic en la Serie y las posibilidades que ofrece Darden en el poste bajo.

Todos los mensajes positivos que suma el Real Madrid son puñaladas en el corazón de un Barcelona que tiene dificultades para encontrar escuderos a Navarro en los momentos decisivos. Marcelinho Huertas, buen jugador de finales de partido, no ha entrado en la eliminatoria, como tampoco Lorbek, y Tomic no es alimentado con la continuidad que requiere. Quizás, solo quizás, el Barcelona ha interiorizado tanto su inferioridad que no ha sabido castigar lo suficiente tantos minutos sombríos de su rival y se ha conformado con seguir a rajatabla su plan de intentar llegar con opciones a los últimos minutos.

No nos engañemos, la Final no está siendo grandiosa, aunque sí interesante. El Real Madrid tiene casi todo en su mano pero le convendría no olvidar que sus mejores minutos han venido cuando se ha olvidado de envidar contastemente a la “chica” y apostar a la “grande”. Si se empeña en aceptar la propuesta del Barcelona aún puede meterse en un problema porque los de Xavi Pascual parecen disminuidos y lejos del potencial de la temporada pasada pero tienen orgullo, carácter, muchos títulos a sus espaldas y a Navarro…, demasiados argumentos para que los madrileños no teman un quinto partido.

Sobre obsesiones, Tomic y un genio

Lunes, 10 Junio 2013

No defraudó el primer partido entre el Real Madrid y el Barcelona por las alternativas en el marcador, los recursos tácticos empleados por los dos técnicos y ese “emocionante” final que denota la tensión con la que están viviendo estos eternos rivales la lucha por el último título de la temporada. Aún así, tengo la sensación, poco compartida eso sí, que estos dos equipos son peores que los que disputaron la final la temporada pasada. Entonces los buenos minutos de ambos conjuntos eran más prolongados, ahora viven más de los momentos de inspiración individual de sus estrellas o de secundarios que alteran el guión previsto como Víctor Sada. No obstante, el partido dio para mucho incluso por exceso.

- El Barcelona y los árbitros.  Hace tiempo que técnicos y jugadores del Barcelona afrontan los partidos contra el Real Madrid con cierto aire de sospecha sobre la labor de los colegiados. Creo que esta sospecha que va camino de convertirse en obsesión les hace estar en desventaja con su rival. El Barcelona fue mejor muchos minutos del partido pero especuló con la ventaja y dejó de ser agresivo cuando el Real Madrid presentó defensas zonales en el último cuarto. Además, sigue sin ser capaz de dominar el rebote defensivo, hecho que resultó decisivo en la resolución del encuentro. Comprendo que la última jugada provocara airadas reacciones por la trascendencia de la decisión y porque lo habitual en estas jugadas es señalar falta  pero no entiendo la predisposición sobre la actuación arbitral que demuestra el equipo de Xavi Pascual cada vez que juega contra el Real Madrid.

- Mirotic y Carroll. Empiezan a tener el cartel de sospechosos habituales en las grandes citas y estoy convencido que lograrán desquitarse en algún partido. Para eso, bien haría Mirotic en volver a lo básico, controlar su ansiedad y dejar que su momento llegue. Carroll está señalado por Pascual como un elemento débil de la defensa madridista y en ataque no encuentra su espacio porque Rudy, Llull y Rodríguez (aunque éste con mucho mejor criterio) abusan de utilizar demasiados botes perjudicando la circulación de balón. Su momento llegará, seguro.

- Tomic, ¿Lo ves?. Seguro que esa corta frase salió de la boca de algún entrenador y directivo del equipo madrileño. El rendimiento de Tomic lleva una línea descendente en este Play Off. En justicia, hay que decir que el Barcelona no fue capaz de encontrarle (de hecho ni lo intentó) en los momentos decisivos del partido cuando era la principal ventaja ofensiva de su equipo. Tomic es un factor diferencial del Barcelona respecto al Real Madrid, además es un jugador que necesita para no “irse” de los partidos ser frecuentemente alimentado en situaciones cercanas al aro por eso sorprendió que, emparejado con Reyes o Slaughter, no formara parte recurrentemente del plan del Barça en ataque.

- Sergio Rodríguez y punto. Más allá de los números, la actuación del base canario fue espectacular por la demostración de personalidad, atrevimiento y seguridad con la que dirigió a su equipo en los minutos finales. Entiendo que aquello de “echarse el equipo a la espalda” debe ser esto. La evolución de Sergio Rodríguez tiene un plus fundamental, ha sido capaz de convertirse en un jugador sólido sin perder capacidad creativa, esto es, ha limitado su margen de error sin convertir su baloncesto en rutinario y previsible. Grande.

Reflexiones sobre “El Quinteto”

Mircoles, 22 Mayo 2013

Es época de premios y reconocimientos y faltaba por conocer el designado como el mejor Quinteto de la Fase Regular de la Liga Endesa. Más allá de la justicia o no de la designación, que en alguna posición podía haber sido sensible a jugadores de equipos más modestos,  me interesa detenerme en la figura de estos jugadores, el momento que atraviesan en sus carreras y si realmente este reconocimiento viene a representar que están aportando todo lo que pueden a su equipo.

Sergio Rodríguez. Magia y rendimiento. No hay ningún base en la competición que llene tanto los ojos como el jugador canario. El final de la pasada temporada apuntó a un jugador más maduro y constante en la brillantez. Siempre ha tenido talento y creatividad pero nunca lo ha mostrado de manera tan continua como ahora. Su mérito es aún mayor porque es capaz de optimizar su rendimiento sin un rol de titular consolidado en su equipo, eso sí, es un habitual en los finales de partido.  La realidad es que Sergio produce mucho en menos de 20 minutos por partido, o quizás ¿produce mucho porque juega 20 minutos por partido?…., bueno, en cualquier caso,  gran mérito y muy merecido este reconocimiento. 

Rudy Fernández. Sí, pero bueno. No diré yo que la temporada de Rudy Fernández no haya sido buena pero tampoco negaré que quizás esperaba un poco más y que aún no reconozco en esta versión del jugador balear aquella deslumbrante de la “Penya“. Probablemente los Play Offs ayudarán a consolidar la opinión definitiva sobre la temporada de Rudy que tiene condiciones para elevar su juego un nivel más al que está mostrando. En su favor diré que hay muchos aspectos de su incidencia en el colectivo que a veces no se reconocen lo suficiente pero estamos hablando de uno de los pocos jugadores que por si sólo puede transmitir la sensación de dominar un partido.

El Chapu, y punto.  Andrés Nocioni es el corazón de Baskonia y uno de los responsables del gran segundo puesto obtenido por el conjunto vasco en la Liga Regular. La temporada del jugador argentino lleva una línea ascendente muy relacionada con la ausencia de problemas físicos que le han permitido una gran continuidad en las últimas semanas. Con Pete Mickeal lesionado, el mejor “tres” de la Liga es Nocioni, sobre todo, si las piernas les respaldan para poder desarrollar esa intensidad y pasión con la que siempre ha contagiado a sus equipos. Su rendimiento junto con el de Bjelica y Lampe marcará la frontera hasta dónde puede llegar Caja Laboral.

Mirotic, un pasito más.  Se espera de los jugadores jóvenes que, cada temporada, demuestren progresión en su juego, capacidad para realizar más cosas en la pista sin dejar de aportar donde siempre han sido importantes. Mirado de esta manera, la temporada de Mirotic ha cumplido con las expectativas y ha progresado en su defensa de jugadores interiores, en su capacidad para rebotear en ataque e incluso ha mostrado más recursos para generarse sus propias canastas. Empieza a acecharle el run run de su rendimiento en partidos importantes pero creo que me parece un debate algo precipitado, quizás estos Play Offs que se avecinan logren acallar esos incipientes susurros que pronto acabarán en gritos. Soy muy de Mirotic pero hubiera preferido que este reconocimiento lo recibiera Nacho Martín, igual así parecía que en la competición jugaban más equipos además de los de Euroliga.

Tomic, ¿entonces qué?. Buena temporada de Tomic en el Barcelona dónde ha tenido continuidad y balones que le han ayudado enormemente en su adaptación. Inevitable preguntarse si el Real Madrid se equivocó permitiendo su salida. Mi opinión, el Barcelona acertó en su contratación y el Real Madrid se equivocó sustituyéndole, pelín gallega la respuesta, pero vosotros lo entendéis…

No hay plan que detenga a Felipe y Sergio

Viernes, 10 Mayo 2013

Tantas y tantas cosas nos ha dejado la semifinal de la Euroliga entre Real Madrid y Barcelona Regal que cuesta ordenar las ideas máxime cuando uno ya tenía un pensamiento muy consolidado cuando veía que el Barcelona Regal comenzaba el último cuarto en plan dominador y el Real Madrid empezaba a jugar contra su rival y los fantasmas de estar tantos años sin optar al título.

Entonces pensaba que el Barcelona tiene muy claro cómo jugar al Real Madrid mientras que los de Pablo Laso se intentan abrazar a los momentos de inspiración de sus brillantes jugadores. No por la derrota debe dejar de valorarse la calidad del planteamiento azulgrana, insistiendo en su ventaja con Tomic, obligando a Rudy a utilizar su mano izquierda, jugando con la ansiedad de LLull y exagerando las ayudas en los bloqueos indirectos para evitar que Carroll entre en esos momentos mágicos que contagian a todo el equipo.

LLegado a ese punto donde todo parecía perdido o casi, Laso también quiso jugar su partido, recordó al equipo la necesidad de buscar canastas de alto porcentaje y estimuló la defensa utilizando una defensa mixta sobre Navarro. Del resto se encargaron dos tipos muy diferentes que representan dos valores muy necesarios en este deporte. Por un lado, Felipe Reyes, el tesón, la competitividad y el corazón. Por otro, Sergio Rodríguez, la inspiración, el talento y la mejor medicina contra la monotonía.

Este es el partido en unos minutos, más allá de eso, los 40 minutos vienen a confirmar distintas sensaciones que merecen comentarse.

Las “bajas” del Barcelona…..Mickeal siempre castiga al Real Madrid pero las verdaderas bajas de los catalanes han sido Lorbek y Víctor Sada. El primero es un jugador irreconocible que sólo tiene parangón con aquel que aterrizó en la ACB con Unicaja. A Sada, la eliminatoria contra Panathinaikos le ha penalizado, desde entonces su rol es muy secundario.

Y las del Madrid. Se esperaba mucho más de Mirotic, Rudy y Carroll. El nivel de los tres y la victoria conseguida habla muy bien de la profundidad de la plantilla blanca y es uno de los avales que deben hacer que los madridistas afronten la Final con mucho optimismo. Mirotic ha tenido poco peso en el partido porque Felipe Reyes se ha ganado cada uno de los minutos que ha jugado, como toda su vida, por cierto. Rudy Fernández tiene un problema con el tiro que va a más con el paso de la temporada, incluso parece que en cada lanzamiento cambia el gesto técnico. Carroll, por su parte, es uno de los focos principales de la defensa azulgrana y uno de los “rivales débiles” que elige Pascual en la defensa del Real Madrid.

Lo que descubre el partido. Ya habrá tiempo para hablar del futuro  pero sin duda que este partido marcará en parte las prioridades de ambos equipos. El Barcelona debe decidir qué bases quiere,  si realmente va a apostar por Abrines y Todorovic y si puede recuperar al mejor Lorbek. El Real Madrid necesita anotadores de alto porcentaje cerca del aro, tipos que garanticen un mínimo de puntos en cada partido. Pero quién piensa en el futuro con una Final de la Euroliga por delante con todas las opciones para ganarla. La oportunidad es inmejorable para los de Pablo Laso y ni siquiera el nivelazo del Olympiacos contra el CSKA evita que se les considere favorito, se lo han ganado.