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En honor a Laso

Domingo, 22 Febrero 2015

No hay sufrimiento en defensa y no hay pases en ataques, viene a decir Pablo Laso cuando el Barcelona amenaza con romper el partido mediado el segundo cuarto. Es un gran tiempo muerto del técnico vitoriano que viene a indicar por dónde suele descoserse el equipo blanco. Son los dos detalles que han marcado los peores momentos de un grupo que ha conseguido vencer la Copa del Rey gracias a un descomunal ejercicio de compromiso y solidaridad para superar momentos duros de un partido lleno de alternativas y condicionado por la intensidad de ambas defensas. Merece reconocimiento Laso por la manera en que ha logrado dar respuesta a la aparente superioridad táctica de la que presumía el Barcelona y por la personalidad con la que está conviviendo con ese aire de desconfianza que se ha creado a su alrededor y que combate llevando a su equipo a disputar hasta el final todos los títulos en juego.

El  ”genio”. No ha necesitado el Real Madrid de un buen partido de los dos jugadores que le han sostenido en esta primera mitad de la temporada. Llull ha tenido uno de esos días erráticos donde acusa no tener unos primeros minutos positivos que le ayuden a “meterse” en el partido mientras que Felipe Reyes ha estado correcto pero no tan deslumbrante como en partidos precedentes. Tampoco ha sido brillante la primera aparición en el encuentro de Sergio Rodríguez. Excesivamente blando en defensa y con poca trascendencia en el juego ofensivo no parecía el día del jugador canario. Todo ha cambiado en el segundo periodo donde su actuación ha sido decisiva para el triunfo de su equipo. Antes de la jugada con la que definió el partido su agresividad condicionó los movimientos de Pascual y generó dudas en la preparadísima defensa azulgrana. Como suele suceder entre estos dos equipos, el rendimiento de los bases resultó definitivo y el “Chacho” superó todo lo bueno realizado por Satoransky hasta ese momento.

“El competidor”. Supongo que cuando los dirigentes del Real Madrid se plantearon la incorporación de Nocioni lo hacían pensando en partidos de esta índole. El argentino no ha defraudado en absoluto y frente a la calidad, talento y cierto individualismo de Doellman ha ofrecido una buena dosis de intensidad y carácter.

“El todoterreno”. Rudy Fernández  es un jugador extraordinario porque es capaz de tener impacto en el juego sin necesidad de estar anotando constantemente. Algunos señalarán que no ha estado acertado al final del partido pero es necesario remarcar su influencia para mantener a su equipo con opciones  cuando el Barcelona, liderado por Tomic,  amagaba con romper el partido. Este partido reivindica la hiperactividad de Rudy y lo determinante que resulta un jugador de sus características en el baloncesto europeo. En plena madurez física y de conocimiento del juego se pueden esperar muchas actuaciones de este nivel del jugador balear y con ellas se reforzarán las opciones del Real Madrid en los dos títulos pendientes.

Sin bases.  Sorprendente la decisión de Xavi Pascual de jugar los últimos instantes sin Marcelinho ni Satoransky. Navarro se ha ganado con creces confiar en él cuando se deciden los partidos pero sus piernas no parecen preparadas para más esfuerzos de los necesarios, sobre todo en defensa, donde está lejos del rendimiento de sus compañeros de puesto. El extraordinario esfuerzo de Tomic ha encontrado pocos aliados constantes. Alguna cosa de Abrines, detalles de Satoransky y Thomas y el talento desordenado de Doellman han sido lo mejor de un Barcelona lleno de talento en las posiciones exteriores pero al que le ha faltado algún detalle táctico recurrente al que agarrarse para superar la agresividad, intensidad y deseo de su rival.

El clásico y los clásicos

Viernes, 26 Diciembre 2014

Mucho se habla estos días sobre lo acertado de que la Liga Endesa no pare en Navidades y de ese emparejamiento previamente establecido entre Barcelona y Real Madrid que empieza a formar parte de la rutina de estas fiestas. Se agradece, obviamente, como espectador (aunque no lo veía de la misma manera como profesional) y se valoran iniciativas que contribuyan a la promoción de este deporte aunque aún esté pendiente la “gran revolución” de la ACB anunciada de un tiempo a esta parte y que no acaba de llegar.

El Real Madrid aventaja al Barcelona en la Liga Endesa pero es el equipo catalán el que ha renovado a su entrenador. Hacen bien los dirigentes catalanes en confiar su proyecto a un técnico tan solvente como Xavi Pascual, merecedor del crédito que le proporcionan desde un club que proyecta, al menos en su sección de baloncesto, rigor y ambición en las decisiones que toma. Hace bastante tiempo que las derrotas parece que tienen más peso y repercusión en el Real Madrid que en el Barcelona, por la desconfianza que los dirigentes blancos han mostrado en Pablo Laso y por la manera en que el Barcelona suele rendir en los momentos decisivos de la temporada. Nadie tiene duda de que ambos equipos lucharán hasta el final por los tres títulos que quedan en juego pero el Barcelona cuelga un cartel de equipo algo más fiable que los blancos.

Concedo a este “clásico” una importancia relativa. El Barcelona es favorito porque juega en casa mientras que el Real Madrid intentará consolidar los buenos momentos apuntados en los dos últimos partidos. Será un buen momento para observar si el Barcelona mantiene contra el Real Madrid esa apuesta por un juego mucho más rápido que está apuntado esta temporada y  nuevamente comprobaremos si el desenlace de estos duelos sigue muy condicionado por el rendimiento de la pareja de bases. Desgraciadamente no podremos disfrutar de la magia de Juan Carlos Navarro, muy maltratado por las lesiones en los últimos tiempos. Pienso en la lesión del escolta azulgrana y en la manera en que el Barcelona ha planificado el “invierno” de la carrera de su jugador-referencia. Navarro es un jugador importante en la estructura de juego del Barça pero su ausencia no tiene tanta trascendencia como antes incluso en momentos actuales con más bajas en el juego exterior. El cuerpo de Navarro está bastante castigado y sus lesiones en las últimas temporadas también han permitido un paso adelante de otros jugadores. El Barcelona y su entrenador han sabido crear estructuras en la plantilla y en el juego donde se respete el estatus de estrella de Navarro y en las que esté garantizada la competitividad y el nivel en su puesto.

Si la última etapa de Juan Carlos Navarro está viéndose muy condicionada por las lesiones y el impacto de éstas en su juego, su compañero de generación Felipe Reyes, está viviendo un año fantástico. Reyes no es un jugador de talento como Navarro pero su carrera sólo puede verse desde la admiración. Si Navarro no es tan imprescindible en el Barcelona como antes, Reyes ha ganado importancia en el juego del Real Madrid este curso. La situación refleja dos evidencias, la primera y más importante es que el jugador cordobés retoma su espíritu de “meritorio” antes de cada partido y no se conforma con ser ningún comparsa en el grupo. La segunda evidencia es que el Real Madrid no ha sustituido bien a Mirotic (no era nada fácil). En los primeros partidos de la temporada, Pablo Laso intentó combinar a Ayón y Bourousis pero la apuesta no parece haberle convencido mientras que Nocioni ha tenido problemas en algún emparejamiento defensivo ante “cuatros” algo más físicos, sobre todo en la Euroliga. Ante este panorama, Reyes ha aprovechado al máximo sus minutos y parece más importante este año que el anterior, hecho que obliga a rendirse ante un jugador histórico de nuestro baloncesto y que también genera algunas conclusiones no del todo positivas para el conjunto madrileño.

El quinteto de Laso

Lunes, 29 Septiembre 2014

Tenía mucha curiosidad por ver cómo se manejaba Pablo Laso en sus primeros partidos oficiales después de la Final de la Liga Endesa y de varias semanas dónde su figura fue cuestionada y ninguneada desde su propio club.

Poco tenía que ganar en esta Súpercopa el técnico madridista al que sólo se le ve a medir en los grandes trofeos (y eso que antes de su llegada el Real Madrid no había ganado esta competición), pero la solvencia demostrada especialmente en la final contra el Barcelona es un buen punto de partida en la temporada y un recordatorio a los desmemoriados de que con él al frente, el equipo ha competido hasta el final prácticamente todos los títulos en juego.

Me pregunto también si el quinteto presentado por Pablo Laso en la final contra el Barcelona significa una especie de reconocimiento y un punto de partida para romper con esa rigidez mostrada la pasada temporada donde era fácil adivinar no sólo el quinteto inicial del equipo sino hasta las rotaciones que se iban a emplear. Es absolutamente necesario que los jugadores reconozcan sus roles y tengan claro lo que se espera de ellos, pero la inmovilidad conduce peligrosamente a la rutina, a la relajación y a convertir al equipo en algo más previsible. El tiempo dirá si esa apuesta por Llull- Carroll-Rudy Fernández-Ayón y Mejri  será el quinteto base del equipo en la parte inicial de la temporada  o fue una elección circunstancial (como creo) para intentar emparejar a Ayón con Doellman, gastar con Mejri las primeras faltas contra Tomic e intentar meter a Jayce Carroll en dinámica del partido desde el comienzo.

Lo cierto es que la apuesta de Laso tuvo un resultado espléndido porque logró dominar el encuentro desde la defensa y el rebote y la renta alcanzada en los primeros minutos fue decisiva para el resultado final. Destacó por encima de todos un acertadísimo Sergi Llull, sobre el que Laso no ha modificado su planteamiento de que la mayoría de los minutos los juegue en la posición de base. Por encima de todo, el Real Madrid dio la sensación de ser un equipo con un potencial enorme que tendrá su principal enemigo en cómo manejan sus egos todos los jugadores (muchos de ellos necesitan demasiado tiempo el balón en las manos). Especialmente en la semifinal contra Valencia hubo varios tiros que sonaron a aquello de “ahora me toca a mí que llevo varios ataques sin olerla”.

El Barcelona se vio superado por la intensidad del Real Madrid y no logró engancharse al partido en ningún momento. Me detengo en la figura de Alex Abrines, absolutamente consolidado como jugador importante en su equipo. Abrines tiene personalidad y ofrece un buen rendimiento en defensa apoyado en sus buenas piernas pero en ataque se está especializando demasiado en el lanzamiento de tres puntos. El jugador balear tiene condiciones para ser algo más que un buen tirador. Puede poner el balón en el suelo, ayudar en el rebote y ser más vertical para conseguir acudir más veces a la línea de tiros libres. Limitarse exclusivamente a tirar le reducirá como jugador, seguro que es capaz de corregirlo.

Los bases. En los partidos que enfrentan a Real Madrid y Barcelona hay una gran relación entre el rendimiento de los bases y el resultado final. Sólo cuando Marcelinho Huertas ha estado a un nivel excepcional el equipo de Xavi Pascual se ha impuesto a los blancos. El refuerzo de Satoransky permite al Barça mayor descanso para Huertas y contar con mayor capacidad física en el puesto de base. El jugador checo es un fichaje excepcional pero aun no tiene la experiencia del brasileño en este tipo de encuentros. Sus primeros minutos mostraron un jugador contenido, con demasiado miedo a fallar e incapaz de generar muchos problemas al elemento defensivo más débil del Real Madrid, Jaycee Carroll.

En la piel de Laso

Viernes, 27 Junio 2014

El Barcelona es el nuevo campeón de la Liga Endesa. Un campeón absolutamente merecido que ha dejado por el camino a los dos equipos que le habían superado en la fase regular. Un título que avala la categoría de un Xavi Pascual que quedó muy tocado después de la Final Four pero que ha sabido elevarse en los momentos decisivos de la temporada y, lo que es más importante, conseguir que el equipo siguiera creyendo en sus posibilidades.

Pascual es un técnico metódico, “cabezón” con sus planteamientos (Sada jugando esos minutos finales donde el Real Madrid parecía engancharse a la liga) que intenta que el azar tenga poco que ver en el desarrollo de los partidos,  pero que también ha tenido cierta flexibilidad para recuperar para la causa a jugadores que parecían denostados hace unos meses (Lampe) y adaptar ciertos aspectos de su propuesta de juego (al Real Madrid los equipos que le han hecho daño son los que menos han especulado). Me parece más que justificados los alegatos en defensa de su trabajo y del equipo que realizó después del partido porque además este título tiene un sabor más dulce por aquello de conseguirlo cuando parece que asistimos a la “época del Madrid”.

La Final ha dejado bastantes aspectos técnicos y tácticos interesantes pero me apetece centrarme en la figura del entrenador del Real Madrid, Pablo Laso, ahora que parece cuestionarse su continuidad al frente de los blancos. Laso no estuvo afortunado siendo expulsado en el último encuentro de la final. El arbitraje, el peor de los cuatro partidos, no tuvo incidencia en el resultado y las acciones que más perjudicaron a su equipo vinieron con él ya en los vestuarios. Sin embargo, su frustración es absolutamente comprensible si entendemos que cuesta ver como tu propio equipo ha llegado a esa situación de jugarse la Liga en casa ajena después de haber dominado el baloncesto europeo durante tantos meses. Además, su propia situación física genera ansiedad por sentir que quizás no puedes ayudar todo lo que desees.

Me cuesta entender que el Real Madrid se plantee un cambio de técnico. Por capacidad y méritos en su ciclo parece una medida injusta.  Dicho esto, el único factor que podía hacer entender una decisión como la de su despido sería que su relación con los jugadores estuviera muy deteriorada y fuera un impedimento para el progreso del equipo.No creo que estemos en ese punto ni que haya nada reconducible, aunque también sería importante que el entrenador del Real Madrid se planteara si esas rotaciones tan planificadas y repetidas se pueden prolongar por más tiempo, me refiero a situaciones rutinarias como que Sergio Rodríguez sólo aparezca segundo y último cuarto.

Estamos acostumbrados a etiquetar y catalogar a entrenadores, muchas veces amparados en datos confusos y sin rigor. En los últimos años Laso ha pasado por ser el Director de Orquesta que daba instrumentos a sus chicos y les dejaba que tocaran casi siempre lo que quisieran mientras que Pascual entregaba instrumentos y partitura a la vez. En mi opinión, en esta final, el Real Madrid se ha manejado con más rigidez y menos atrevimiento que el Barcelona.

La sensación de saberse favoritos y las victorias de todo el año han pesado en el ánimo y confianza de unos jugadores que se han visto superados por el miedo a perder. Seguro que podemos encontrar análisis muy sesudos de lo que ha ocurrido en la final pero hay una causa que por evidente y simple no se debe dejar de mencionar , los jugadores del Barcelona cuando han lanzado solos han anotado casi siempre y los del Real Madrid, en la misma situación, no han anotado casi nunca. Lo que viene siendo, miedo, tensión, desconfianza e incluso un punto de desgaste físico.

Madurez y convencimiento

Mircoles, 25 Junio 2014

La euforia y confianza con la que está jugando el Barcelona la final no es exclusivamente el fruto de la madurez y el orgullo herido de un equipo sino también de  la debilidad que ha transmitido el Real Madrid desde el comienzo de los Play Offs. El nivel de conocimiento de estos equipos es tan grande que permite pensar que el Barcelona ha detectado debilidad y falta de química en su rival y eso ha contribuido a espantar todos los fantasmas que le perseguían en las últimas fechas. El club catalán llegó a la final pensando que tenía pocas opciones y se ha encontrado dos de los partidos más cómodos en ataque de toda la temporada. Demasiadas facilidades para un equipo que cuenta con el base más en forma del momento, Marcelinho y un entrenador habituado a manejarse de manera espléndida cuando su equipo no parte como favorito.

En ese punto nos encontramos. Los de Xavi Pascual juegan con una confianza tremenda, la tranquilidad que da esa sensación de que, a poco que circulen el balón, encontrarán siempre una posición ventajosa de tiro. El Real Madrid lucha contra la rutina, su incapacidad de adaptar las rotaciones a lo que demanda el partido y el desgaste moral que supone verse tan vulnerables en defensa.

El Plan. Tópicos aparte (es muy difícil ganar dos partidos seguidos, el Barcelona no puede estar otra vez tan acertado, etc), la realidad es que si el Real Madrid quiere optar a este título debe encontrar ideas nuevas que estimulen al grupo, que les haga volver a creer en sus opciones y que obliguen a su rival a dudar, algo que no han logrado hasta el momento. El Real Madrid de Pablo Laso ha ofrecido momentos magníficos porque su entrenador era capaz de crear entornos adecuados para que sus jugadores pudieran ofrecer su mejor versión. Actualmente ese entorno no es útil porque hay jugadores presos de rotaciones rutinarias (Sergio Rodríguez), desconectados del equipo (Mirotic) y otros que, enrocados en su papel de especialistas, se ven superados por la dinámica actual (Darden, Slaughter).

En este punto, para que el Real Madrid pueda competir en el Palau contra el Barcelona necesita encontrar recursos que le hagan menos previsible (¿cambios en el quinteto inicial?), repasar sus conceptos defensivos y no exagerar su preocupación por la conexión Huertas-Tomic que tantos tiros librados está permitiendo a sus compañeros.

Serán importantes las decisiones que tome el Real Madrid pero lo decisivo será el convencimiento con el que realicen sus jugadores el plan establecido. En este punto me detengo para ponderar la sensatez que ha demostrado el Barcelona para seguir creyendo en las propuestas de su entrenador que, además, ha tenido la habilidad de reforzar a su núcleo duro a pesar de que ha tenido momentos durante la temporada para dudar de determinados jugadores. Desde fuera, el transcurso de la final y la comunicación verbal y gestual de ambos equipos dejan entrever una madurez en el vestuario azulgrana que les hace focalizar exclusivamente su atención en conseguir el título y dejar a un lado cuestiones personales. Me cuesta aseverar desde la distancia que ese no sea el objetivo principal de los jugadores del Real Madrid, pero las sensaciones que transmite el grupo indican un desgaste emocional que les limita para encontrar su máximo nivel de concentración, esfuerzo y acierto. En sus manos está recuperar esos valores porque en contra de los pronósticos que se pudieran hacer antes de la Final, si el partido va a 100 puntos, ahora gana el Barça.

La mochila de Milán

Viernes, 20 Junio 2014

Ya comenté las heridas que dejó la Final Four de Milán en Real Madrid y Barcelona. El paso de las semanas reafirma la sensación de que algo se rompió en el equipo blanco. Y sí, los de Pablo Laso están en la final de la Liga Endesa y su facilidad para anotar hace pensar que pueden levantarse de la primera derrota en la Serie pero algo ha cambiado en la manera de jugar, de sentir y de mirarse dentro del equipo. El Real Madrid ha enamorado porque su brillante propuesta de juego estaba sostenida por una actividad y esfuerzo admirable. Desde hace unas semanas el equipo anota mucho pero no juega bien porque ha abandonado un principio fundamental que acompaña cualquier éxito, la solidaridad.

Y sí, todavía creo que el Real Madrid tiene muchas opciones de ser campeón de liga, pero de un tiempo a esta parte abundan los ataques fruto del talento individual o del orgullo pero se echa en falta mayor circulación, equilibrio y, sobre todo, pases, todo lo contrario que exhibe un Barcelona muy consolidado en su idea de crear desde la conexión Marcelinho-Tomic pero capaz de tener variantes ofensivas, paciencia para encontrar buenas opciones de tiro y solidez mental para no irse de los partidos ante los “arreones” sin continuidad de los de Pablo Laso. El deporte es así, los dos equipos han ganado los mismos partidos en los Play Offs pero, sin embargo, esas victorias parecen haber reforzado las convicciones y roles en el Barcelona (sobre todo ese último partido en Valencia) y han generado dudas en el Real Madrid.

Mirotic y los bases. Reitero una idea que ya he comentado en otras ocasiones. El dominio entre Real Madrid y Barcelona se inclinó hacia los blancos cuando Mirotic empezó a “comerse” a Lorbek. El Barcelona era consciente de su problema en la posición de “cuatro” el pasado verano cuando fichó a Nachbar y ya ha tomado medidas para el futuro (con el fichaje de Doellman, dicen). El momento de forma mental de Mirotic nivela la balanza en la posición. El Jugador de origen montenegrino es un buen termómetro que ejemplifica lo que sucede en el equipo. La ausencia de protagonismo en ataque le conduce a desentenderse en defensa porque se puede asumir que Nachbar le castigue lanzando pero cuesta entender que le haga daño cerca del aro. Respecto a los bases, asumiendo que Llull es el jugador por el que más apuesta Laso, a veces la rigidez con la que se manejan las rotaciones de Sergio Rodríguez van en contra del desarrollo del partido. El Real Madrid se está acostumbrando a comienzos fríos que siempre obligan demasiado al base canario. La ausencia de Rodríguez en momentos decisivos del primer partido fue cuando menos llamativa y contrasta con la confianza con la que juega Marcelinho, espléndido, decisivo y perfecto ejecutor de las buenas propuestas de su técnico, Xavi Pascual sobre el que hablaremos otro día del por qué sus defectos (que tendrá, como TODOS los entrenadores) siempre son más repicados que sus indudables y numerosas virtudes.

Desastre en tres fases

Viernes, 16 Mayo 2014

No hay equipo que merezca más un reconocimiento tan unánime que el Real Madrid. Un equipo de época que está ante una oportunidad histórica de coronar su obra con el título más prestigioso. El equipo de Pablo Laso ha realizado una semifinal extraordinaria con un nivel de acierto tremendo y una actividad defensiva admirable. No recuerdo un equipo tan divertido de ver jugar y que haya ofrecido momentos tan continuados de buen baloncesto como estos chicos en los últimos tres años.

Dicho todo esto, la abultada victoria del Real Madrid  también debe explicarse desde el decepcionante rendimiento de un Barcelona, ajeno a la trascendencia del partido y que ha carecido del entusiasmo, emotividad y orgullo necesario para defender su prestigio delante de toda Europa. En absoluto sorprende la victoria del Real Madrid pero sí la triste actuación azulgrana, quizás en su peor actuación en varios años.

Dejar de pensar. El Barcelona no ha aprovechado la inercia positiva del comienzo del partido y ha reaccionado con poca energía a la entrada en campo de Sergio Rodríguez. Xavi Pascual apostó por Sada para defender al canario pero quizás persistió en su empeño demasiado tiempo. Los minutos suficientes para que los blancos se enchufaran y tuvieran la sensación de estar jugando demasiado cómodos. Cuesta encontrar explicación a este nivel tan bajo concentración del Barça.

Dejar de jugar. Desde el segundo cuarto,  el Barcelona no ha encontrado ningún plan al que agarrarse. La conexión Huertas-Tomic se ha visto limitada por la buena decisión de Laso de enturbiar al base brasileño con el disciplinado Darden. Aun así, poco que decir de estos dos jugadores, muy solos en su intento de agarrar a su equipo al partido. Superados por los blancos, los jugadores de Xavi Pascual se han dejado llevar y cada segundo del encuentro ha dejado en evidencia lo peor de cada jugador. Papanikolau y Nachbar han lucido su limitada capacidad competitiva, Tomic su indolencia defensiva, Abrines sus nervios y Pullen el peso de no anotar sus primeros lanzamientos. Hago un aparte con Lorbek, ex jugador diferencial y una rémora para el máximo nivel actualmente. Lo sabe muy bien el Real Madrid que ha encontrado, desde hace tiempo, en la pareja Mirotic-Reyes su máximo filón contra el Barça.

Dejar de luchar. Las semifinales de la Final Four han dejado dos ejemplos bien distintos de cómo afrontar un partido en desventaja. Maccabi ha superado a CSKA desde el corazón, la fe y una solidaridad admirable. El Barcelona se ha diluido demasiado pronto. Los jugadores, cansados de mirarse en busca de un líder, han arrojado la toalla a la vez que la pasión. En este contexto, el Real Madrid ha interpretado de manera perfecta la debilidad de su presa agarrados a la clarividencia del mejor de base de Europa, Sergio Rodríguez, por supuesto y a la disciplina con la que todos los jugadores representan su papel. Sí, así, es, la “anarquía” del Real Madrid sólo es posible por la solidaridad, el altruismo y la disciplina de todos sus jugadores.

El ciclo del Madrid, el momento del Barça

Jueves, 15 Mayo 2014

Después del exitazo de Valencia Basket, Real Madrid y Barcelona optan a que los equipos de la Liga Endesa monopolicen los títulos de clubes europeos.

El encuentro de la Final Four de Milan entre madrileños y catalanes tiene muchísimos atractivos, más allá de la trascendencia del choque. No sólo medirá en la competición de mayor prestigio las diferentes propuestas de ambos clubes sino que respaldará o llenará de incógnitas dos proyectos destinados a ganar pero con un grado de urgencia algo distinto. Es probable que el Real Madrid llegue algo más presionado a este partido. Su temporada es intachable y su juego ha calado de manera indudable en estos tres últimos años. Ha conseguido enganchar a una afición necesitada de estímulos y se ha ganado la admiración de muchos seguidores. Parece el momento perfecto para redondear el proyecto con la Euroliga  pero este hecho puede volverse en contra y generar cierta ansiedad en determinados momentos.

El Barcelona llega en un momento extraordinario, las piezas parecen por fin encajar y los jugadores incorporados el pasado verano tienen más definidos sus roles y las necesidades del colectivo. Sin duda, que representando al club que lo hacen, acudirán muy responsabilizados pero tengo la sensación de que el equipo dirigido por Xavi Pascual está aprovechando de manera positiva esa sensación general de que “ahora es el ciclo del Real Madrid” para encontrarse bastante cómodo cada vez que compite contra los blancos. Es cierto, la balanza en los últimos duelos es muy favorable al Real Madrid pero siempre, desde la pasada final de la Liga,  hasta la última Copa del Rey, los de Xavi Pascual han obligado al club madrileño a jugar al máximo y han cuestionado su triunfo hasta los últimos instantes. Los partidos han sido más parejos que las sensaciones previas que desprendían ambos conjuntos.

No es difícil por tanto imaginarse un partido apretado en el que nuevamente habrá que estar muy atentos a los mensajes que dirigen los entrenadores desde el banquillo. Laso deberá encontrar soluciones a la conexión Huertas-Tomic y Pascual deberá decidir si apuesta por Sada para limitar a Sergio Rodríguez o traslada las preocupaciones del canario a su parcela defensiva otorgando minutos a Jacob Pullen. Para el Real Madrid será importante controlar los primeros minutos de anotación de Tomic porque el croata se desengancha de los partidos si en los momentos iniciales no encuentra el aro con facilidad. Otro reto de los de Pablo Laso será limitar el verdadero termómetro del Barcelona, el triángulo Oleson-Papanikolau-Nachbar, tan buenos jugadores como irregulares, sobre todo en el caso de los dos últimos. Como aliciente, será muy interesante comprobar el protagonismo y atrevimiento con el que juega Abrines.

El Barcelona ha mostrado debilidad contra el Real Madrid en la posición de “Cuatro”. Seguro que Xavi Pascual ha pensado en eso. Su jugador más en forma en esta posición es Nachbar pero los momentos que ha jugado contra Felipe Reyes, han sido minutos muy favorables para los blancos por el dominio del rebote del capitán del Real Madrid. Soy de los que piensa que en este ciclo Barcelona-Real Madrid, el aire empezó a cambiar cuando se invirtió el jugador que dominaba en la pareja Lorbek-Mirotic. El jugador esloveno aún conserva mucho talento pero no es el jugador de hace tres temporadas cuando castigaba la inexperiencia de Mirotic jugando cerca de la canasta.

El partido tendrá momentos para dos figuras históricas de nuestro baloncesto. Juan Carlos Navarro no está haciendo una buena temporada pero suele “liarla” en estos eventos. Rudy Fernández vive una plenitud fantástica y es el jugador diferencial que se esperaba y que echó en falta el Real Madrid en la Final del año pasado. En definitiva, un partido impresionante, con tufillo a Final Anticipada, que no sólo dará acceso a un título sino que rodeará de brillo o dudas a dos equipos que han ofrecido duelos maravillosos en los últimos años.

El amigo invisible

Martes, 24 Diciembre 2013

Cuando yo era profesional de esto, no entendía muy bien por qué se montaban tantos follones con aquello de los cupos y nadie protestaba porque no se disponía de unos breves días de descanso en épocas navideñas. Ahora, como aficionado, bien que me alegro porque esto de que haya partidos siempre es una buena excusa para huir de escaparates, cortilandias y demás. Entre la Liga Endesa, la jornada navideña de la NBA, la Premier y la San Silvestre matamos los viciosos del deportes estos días tan “entrañables”.

Es tiempo de regalos y he hecho el ejercicio de imaginarme qué regalos les habrán realizado a alguno de los protagonistas de nuestro baloncesto.

Por ejemplo, a Xavi Pascual seguro que le han regalado una foto de Pérez Pizarro, su árbitro favorito, aquel que ya le hace fruncir el ceño cada vez que sabe que les dirige. Eso u otro jugador, que va con una plantilla corta.  Claro que si de árbitros va el tema, supongo que Navarro y Jaycee Carroll habrán tenido un detallito con el colectivo por todos aquellos “pasos” que se van olvidando por el camino.

En la ACB de regalo van a llegar unos intérpretes que hablen BALONCESTO, que es de lo que menos se habla por allí últimamente. Eso o igual un Sistema de competición nuevo que durará un año porque enseguida habrá alguien que se queje porque imaginaros una edición como la actual si el sistema de competición fuera una liga de ida y vuelta. La sede de la Euroliga también acogerá regalos, en especial el despacho del Sr Bertoméu. No vendrá de Málaga, no seáis mal pensados sino de Gran Canaria, unas vacaciones pagadas por el Cabildo.

La FEB no recibirá regalos porque siempre ha destacado por su generosidad. Este año hará llegar a todos los clubes de la Liga Endesa un manual ilustrado de su famoso Método FEB en el que dedicará una línea de sus 250 páginas a agradecer el trabajo de los clubes con esos jugadores. En el libro no aparecerá Mirotic, sino todo el trabajo que realizó Ibaka en esas concentraciones con la FEB cuando era cadete y junior.

También llegarán regalos a nuestros jugadores de la NBA. A Pau Gasol, mientras cena con Howard y D´Antoni, le llegará un obsequio del resto de pívots de la Liga, a Marc Gasol tiene pinta de que le van a traer tiempo de sobra para preparar el Mundial de España mientras que Ricky Rubio, al que Pekovic y Love deberían llenarle la casa de obsequios por sus numerosas asistencias, recibirá un duendecillo que recitará sin parar “Lo de Sergio no es por la barba sino por el tiro”.

Pues eso, Feliz Navidad¡¡

Más del Barça y de Pascual

Domingo, 3 Noviembre 2013

Por aquí y por allá, en papel y digital, el juego del Barcelona ocupa buena parte de los debates en torno a nuestro deporte en estos días. Es verdad, el equipo no ha arrancado bien, marcha invicto en la ACB de la misma manera que podía llevar más de una derrota y en Europa, el modesto Nanterre ha destrozado ese aura de imbatibilidad del Palau.

Dicho esto, la intensidad de algunas críticas también permiten pensar que se lleva tiempo “esperando” al entrenador del Barcelona, protegido hasta ahora por el peso de sus títulos, pero más vulnerable por la arrolladora puesta en escena del Real Madrid de Laso, cuyo juego merece un respaldo unánime pero que también cuenta con la ventaja añadida de mantener la misma estructura desde hace más tiempo.

Curiosamente, Xavi Pascual ha concedido varias entrevistas en los últimos tiempos lo que, lejos de haberle ayudado, parece incluso que le ha desprotegido algo más. Algo injusto bajo mi punto de vista porque apetece conocer algo más de un entrenador excepcional que colocó al Barcelona como referencia del baloncesto europeo y con el que comparto su opinión de que se le ha estigmatizado demasiado en cuanto a su propuesta de baloncesto. Da la sensación de que Pascual buscaba explicarse, acercarse algo más a los aficionados de los que quizás se había mantenido algo distante y que sus argumentos han reafirmado mucho más a sus críticos que a sus desaparecidos (ya volverán) seguidores. Y que conste que puedo entender esta reacción porque a veces se transmite cierto aire de justificación y poca autocrítica en las palabras del técnico del Barcelona. 

La realidad es que el Barça actual necesita tiempo para ajustar muchas piezas de calidad pero no tengo ninguna duda de que disputará todos los títulos en los que compita, como es su obligación. Se olvida con demasiada frecuencia que el equipo ha realizado varias incorporaciones y que está inmerso en un proceso de reconstrucción y renovación muy personificado por ejemplo en esa transición silenciosa entre Navarro y Abrines, por el que Pascual está apostando mucho en este inicio de temporada.

Hay un debe que sí se puede achacar al técnico azulgrana y es su falta de una apuesta decidida por unas rotaciones determinadas que ayuden a encajar las nuevas piezas y que permitan un mayor grado de confianza a determinados jugadores que, por su historial, necesitan sentirse importantes para poder explotar sus cualidades. Quién sabe, quizás esas críticas externas a las que Pascual se esfuerza en dar respuesta han generado muchas dudas en el técnico del Barça. Ya sabéis, dudar es bueno pero transmitirlo no tanto. Pienso, por ejemplo, en si superará su ostracismo Pullen, un jugador que podía encajar como revulsivo capaz de dar un aire nuevo desde el banquillo que rompiera ese aire previsible que a veces rodea el juego del equipo catalán. Pero, sobre todo, centro el foco en dos jugadores de una calidad incuestionable que parece que van perdiendo peso en la rotación del Barcelona como Lampe y Nachbar. He aquí dos ejemplos del reto al que se enfrenta Pascual esta temporada, ser capaz de obtener lo mejor de dos verdaderos talentos muy necesitados de encontrar confianza cuando miran al banquillo. Su trayectoria nos obliga a pensar que si lo que reciben es dudas e irritación sus cualidades se difuminarán pero eso ya lo sabía el Barcelona cuando los fichó, supongo.