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El mejor coontraataque del mundo

El Real Madrid luce por los destellos  de sus individualidades y esos  destellos a veces deslumbran. La “rabona” de Di María deslumbró. El admirativo  ¡Ooooh! del Bernabeú se oyó hasta en Copenhague.
-El contragolpe del Real Madrid - glorifica  el entrenador danés,
S.Solbakken- es el mejor del mundo.
Marcelo exhibe un pie izquiero de querubín. “Ahí va, Ronaldo.Regalo celestial para tu cabeza”. En forma, Marcelo es único. Donde pone el balón, prefabrica  un vicegol. Di María se ha empeñado en que nadie le haga sombra, ni el valiosísimo Bale. ¿Se la hará algún  día o en su día Bale?
-Sería horroroso que por culpa de Bale, Di María,un día,algún día, perdiese la titularidad. ¿Puede ocurrir tal disparate?
Isco coordina excelsamente  los dictados de la  cabeza con la precisión de los pies. También nacido para ser titular. Carvajal destila  la furia ofensiva y lúcida  de la  higiénica  ambición .
- Vaya -se me dirá-, que te gusta el Real Madrid.
-Su potencial. Me gusta su enorme potencial.
El Real Madrid, por el talento de sus individualidades, es un motor Red Bull. Ruge y seduce como el tigre ( gusta más este bichito  que el león).  Contra el Copenhague, cuyo rugido no acollona, las individualidades del Real Madrid cegaron  por sus  cuatro goles.
-La jugada del gol de cabeza de Ronaldo, precioso. Fabricado entre cuatro jugadores.
Es verdad: trenzado conjuntal.  Pero el Real Madrid, en cuanto a estilo metódico  de juego, está sin fraguar.Labor,y no fácil,por cierto,que corresponde a  Ancelotti. He aquí la equis que debe desperjar cuanto antes el italiano: “¿Juego bonito o juego de contraataque? Florentino lo trajo para que hiciese del Real Madrid “el juego más bonito del mundo”.Pero,y aquí el pero o la equis que hay que despejar, el presidente propone y la plantilla  dispone. ¿Es la del Real Madrid plantilla para jugar al contraataque, lo que pasma a Solbakken, o, por el contrario, es plantilla para ganar la Décima al contraataque? Ancelotti no debe  ser, en mi humilde opinión, esclavo de la razón “estética”  por la que está en el Real Madrid, sino esclavo y servidor de lo que pragmáticamente  le conviene al Real Madrid en función  de las aptitudes y el  talento del  soberano racimete de 25 jugadores  puesto a su servicio. Su trabajo: unificar en un talento colectivo el talento de las individualidades. ¿Difícil? Pienso que no.

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