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Florentino Pérez y el fármaco de Simeone

El Real Madrid es Florentino Pérez: gobierna, manda, ficha jugadores carísimos (casi siempre el más caro del mercado) y ha construido la mejor ciudad deportiva del mundo.

-He leído, sí, que dicen que ha dicho que se va, que dimite, que deja el Real Madrid si no gana la Décima. ¡Naranjas de la China y de Valencia! No se lo cree ni Florentino Pérez. El Real Madrid es la Moncloa del fútbol. El Real Madrid es poder, influencia, popularidad. Florentino se mira mucho en Bernabéu: “Me gustaría pasar a la historia como el segundo Bernabéu”, que dice también.

Corto a mi apócrifo informador:

-¿Y si es verdad que lo ha dicho? ¿Y si es verdad que está cansado de trabajar para el Real Madrid? ¿Y si es verdad que la no consecución de la Décima le deprime?

-¿A su edad? A su edad, hoy se es joven. Florentino, si quiere ser el segundo Bernabéu, debe seguir. Bernabéu no se fue, se lo llevó la muerte.

Es verdad que al Benfica, por la “coña” de la maldición de Bela Guttman (“ Ni en cien años el Benfica conquistará una copa europea”, ojerizó al ser expulsado del club ), la Europa de la UEFA no hace más que darle por el antifonario desde 1962.

-No es el caso de Florentino, oiga. No compare.

Hay más. Los Estatutos del Real Madrid es casi un Everest –por sus exigencias– para cualquier posible candidato.

-Es obvio que tiene que ser millonario como un jeque.

O como Florentino. Ganar la Décima es el sueño de oro y brillantes de Florentino. Pero el fútbol es como es, y no siempre es lógico ni coherente.

-Esa es su maldita gracia, o la gracia que lo hace malditamente fascinante.

No creo, de verdad, que Florentino haya parido en su cerebro el mal pensamiento de separarse del “hermoso” Real Madrid.

-El Real Madrid –me repiten por cierto sus amigos del alma– es su otra esposa, su mejor amiga, su pareja y su amante “ortodoxa”.

Lo que sí pienso es que si es verdad que Florentino ha dicho lo que se dice que ha dicho, ha sido para subirle a los jugadores la adrenalina de la “intensidad”. A la intensidad, en la época de Bernabéu, se le llamaba furia, coraje, cojones, curiosamente los componentes del famoso “fármaco” psicológico del loado Simeone.

-Que tan formidables resultados está dándole.

Exacto, exacto

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