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Ese juego veleta

Martes, 4 Noviembre 2014

“El fútbol, ese juego veleta”, que escribió Wenceslao Fernández Flórez hace yo qué sé la de años. Luis Enrique, críticamente, en la cuerda floja.

-¡Qué manera de empezar la Liga Luis Enrique! ¡Qué moto de tío! Como Marc Márquez. El Marc Márquez del fútbol.

Eso se dijo. ¿Lo recuerdan? El fútbol, ciertamente, es algo veleta. Hoy te quiere, mañana te ahorca.

-Ha sido un día raro –comentaba compungido Luis Enrique a los pocos minutos de ser noqueado por el Celta, su ex equipo.

-La fortuna ha estado con nosotros –reconocía con elegancia el entrenador celeste Eduardo Berrizo.

Veleta, fortuna, raro: ingredientes del fútbol.

-Ser entrenador de fútbol es muy difícil – solía comentar Fabio Capello

Jürgen Klopp, otra “víctima” de que el fútbol es así. Jürgen y su equipo el Borussia de Dortmund han descendido de la aurea gloria a la zona de descenso de la Bundesliga, increíblemente.

-Y pensar que barajamos su nombre para entrenador del Real Madrid –me comenta alguien del entorno de Florentino Pérez.

Yo no sé si Luis Enrique es entrenador excelso o no. Se está escribiendo de eso ahora. ¿Es poco entrenador para el Barça? ¿Es el Barça mucho equipo para él?

-Contamos, por supuesto, con él –ha saltado pacificador a la palestra de la polémica el presidente Bartomeu.

-Paciencia – susurra Zubizarreta.

Luis Enrique pertenece a la escuela de Mourinho. Arrogante, seguro de sí mismo e impulsivo. Dice a veces cosas que molestan.

-¿A quiénes molestan?

-A los jugadores. Se sabe. Y lo sabe, también, Bartomeu.

Ancelotti, en cambio, no es arrogante, y es reflexivo. Pertenece a la escuela de los que opinan que “el fútbol son ellos, los jugadores; y nosotros, los entrenadores, dependemos de ellos”.

El entrenador debe dominar las dos dimensiones, la cognitiva y la emocional. Ancelotti las domina. Lo esencial, no es ser, o sea “yo soy el mejor”, o tratar de parecer lo que no se es, sino escuchar, dialogar, reflexionar. El Barcelona tiene plantilla, esto es incuestionable, La cuestión del Barça es que Luis Enrique tiene dudas. Las tiene en las tres líneas.

-Pues que dialogue con los jugadores, como hacía en el Real Madrid Miguel Muñoz –me recuerdan- . La dialéctica del dialogo es la inteligencia de los hombres inteligentes.

Lo hacían Miguel Muñoz y Helenio Herrera.

Muerto Franco, ¿a quién culparía TV3?

Lunes, 20 Octubre 2014

Entramos en la primera Semana Grande de las varias semanas grandes que disputan cada temporada el Real Madrid y el Barcelona desde que la Liga, salvo sorpresa del Atlético de Madrid, es una competición tan injustamente desigual como desigualmente injusta.

- No se me haga usted pucheritos demagógicos. La naturaleza, desde que el mundo es mundo, es pugna que gana siempre el más fuerte. La desigualdad, que dijo un filósofo, es la sustitución de la cantidad por la calidad.

¿Es eso verdad?

-Los filósofos, como se sabe, yerran menos que los políticos.

-Caramba, no había caído en eso, ahora que caigo.

El sábado, el Bernabéu, con todas las entradas vendidas, ofrecerá a millones de espectadores de sillón, cerveza y tele, el morboso espectáculo cum laude del portero Bravo, imbatido, contra Cristiano Ronaldo, el goleador jamás visto por los siglos.

A Luis Enrique y a Pablo Iglesias les une el mismo amor: el amor por el verbo poder.

-Querer es poder: por eso es poderoso el Barcelona: puede porque quiere.

Así piensa Luis Enrique.

-Creo en Podemos. Podemos es el partido de la honradez. Vamos a acabar con los ladrones.

Así piensa, más o menos maniobrero, Pablo Iglesias.

Luis Enrique, como no es político, conjuga el verbo poder con más credibilidad, respeto y cautela, pues sabe que “acabar” con la fortaleza del Bernabéu es tan difícil como para Pablo Iglesias “acabar” con Rajoy o el PSOE del “lindo y tierno” ( oído en la radio) Iglesias.

Ancelotti, de momento –se ve que ha leído a Platón y a Maquiavelo- ve, escucha, levanta la ceja y rumia:” Vaya yo caliente mientras no se me lesione Cristiano)

Cristiano, nunca, desde que se empadronó en el Real Madrid, ha estado tan feroz como en el comienzo de la actual temporada. Quince goles en sólo ocho partidos

-¿Cómo estás, hijo?

-Ya lo ves, madre: como Moisés separando las aguas.

Si yo jugase a algo –al fútbol, a las apuestas, a la primitiva, a la lotería- apostaría por…No, no ha puesto, no me gusta jugar.

-¿Miedo al Barça?

-Al Barça exactamente, no. Miedo a herir mi reputación si yerro.

-Los periodistas no sois infalible; hay que ver la de veces que, pronosticando, erráis.

Ciertísimo. Por eso, precisamente, opinaré después de la la victoria del Real Madrid sobre el Barcelona. Hay que ser objetivos.

De todos modos, a partir de hoy, esta que empieza va a ser la Primera Semana Grande de las varias semanas grandes (2014-15) entre el Barça y el Real Madrid.

-La vida, si no es espectáculo grande, no es vida.

Sobre todo, si pierde el Barça. No quiero imaginar el patatús anímico de TV3. Muerto Franco, ¿a quién culparía TV3? Se me ocurre.

Porteros

Mircoles, 1 Octubre 2014

La cuestión es el portero. En el Barça, en el Atlético y en el Real Madrid.

-El portero tiene mucho poder. El portero es ese señor que cuando llegas a ver a un poderoso, sea político, financiero o millonario o simplemente secretario de uno de esos poderosos, te mira como si fueses un advenedizo y te dice con talante de dogo: “Espere”.

El portero, en el fútbol, en fin, es el arcángel del equipo, o el dogo, o ese poderoso señor que te hace dudar. El Atlético de Madrid tuvo un portero que se llamaba Pazos. A Di Stefano, tan omnipotente, le ponía nervioso.

-Cuando me aproximo a él, decía, no le miro. Si le miro, fallo, yerro el tiro.

Lo malo es cuando el entrenado duda del portero. . El portero suda poco, pero padece mucho. El portero es un poco el psicólogo sosegador del equipo.

-Con un portero como Casillas, me siento seguro.

Decía, en la Selección, Puyol.

Simeone ha dudado, o sigue dudando, entre Moyá y Oblack. La verdad es que yo de porteros entiendo menos que un político profesional de política. Lo que veo, hoy por hoy, sin embargo, es que Moyá irradia seguridad.

-¿Más que Oblack?

-Hoy por hoy, como digo, sí. A Moyá le noto sosegado, tranquilo, seguro de sí mismo. Obklack, no sé: o no se siente cómodo o tiene algún tipo de angustia psicológica.

La psicología, en el fútbol, es importantísima. Un futbolista es su genética, residencia del talento; su instinto y su clima psicológico.

-El instinto es el talento del portero, casi –tengo oído a quienes saben de eso.

A lo mejor es mejor portero Oblack, no digo que no, pero tal vez mañana, que diría el humorista, o sea “¡Mañana!

El Barça, en París, la ciudad de la luz, fue apagado por el iluminado PSG, a pesar de la baja de Ibra (su Messi) que vio el partido vestido de calle sentado junto a una rubia también muy luminosa e iluminadora

-Que buen jugador y qué buen gusto el de Ibra.

¿Qué le faltó al Barça en el Parque de los Príncipes? Le faltó velocidad, intensidad y el otro portero, Bravo. Creo que a Ter Stegen se le obstruyeron los reflejos y el instinto, que es algo así como si a un coche le fallan la dirección y el freno.

-¿Cree usted que con Bravo no habría perdido el Barça?

-Lo ignoro, quizá. Bravo, hoy, parece menos fallón.

Lo mismo hay que decir del binomio Casillas y Navas. ¿A quién preferir o elegir? Casillas es siempre el talento sobresaliente del instinto, pero siempre, naturalmente, que se le de seguridad, que se confíe en él. Si no, claro, falla. El futbolista es un estado psicológico.

Independencia, España y Barça

Domingo, 28 Septiembre 2014

Vengo de pasar unos días en la ciudad condal, mi cuna de nacimiento y bautismo. Me defino como un español que nació en Barcelona.

-¿Ama usted a Barcelona?

-Igual o más que Jordi Pujol y su clan. La diferencia entre ellos y yo es que ellos tienen más dinero que un jeque árabe y uno no tiene ya ninguna hipoteca; uno, simplemente, es un español nacido en Barcelona que gana las pelas justas para no pasarlas canutas: mi decencia no me ha permitido el “popular” título de imputado, que en España, como se sabe, hoy, para no ser un Don Nadie, hay que ser imputado.

Barcelona, suene o no suene la bolsa, sigue siendo una gran ciudad española.

-¿A pesar del señor Artur Mas?

A eso voy. Mi oficina de trabajo es la calle. Ver, hablar, observar, preguntar.

-¿Y usted qué opina del señor Mas?- le pregunto a un barcelonés en paro.

- Que en lugar de perder el tiempo con el coñazo de la independencia, lo que tendría que hacer es invertirlo en liberarnos de la dependencia del paro y de la angustia laboral.

Hay, según mis conclusiones, tras lo visto, dos clases de catalanes: los que sin saber lo que se hacen se han hecho de Artur Mas y los que, sabiendo lo que se hacen, se niegan a que el Barça deje de jugar la Liga.

-¿Por qué ser sólo catalanes –me argumenta uno- si podemos ser políticamente “bilingües”, esto es, catalanes y españoles?

Otro catalán, éste universitario colocado, me confiesa que no tiene más ocio, risa y gozo que la Liga:

-El fútbol, después del trabajo, es lo más importante para mí. Barcelona – y de pronto se me va por los cerros de Monserrat- no es la capital de España, y eso sí que no es justo. Lo justo sería que Barcelona y Madrid alternaran la capitalidad cada diez años, por ejemplo, algo así, pues tanto monta, monta tanto, Barcelona como Madrid. ¿Independencia para qué? ¡Caña, caña al Real Madrid en la Liga! Esto es lo que me hace disfrutar a mí.

Escucho. Tomo nota. Y respeto, como debe ser, todas las opiniones. “La democracia –tengo leído- se sustenta sobre las columnas de la educación, el cumplimiento de las leyes, la libertad y el sentido común de la tolerancia”. ¿Tiene sentido común la tolerancia?

Otro catalán, éste feligrés del Barcelona y de Artur Mas, por este orden de prioridad:

-Si el Barça y el Real Madrid llevan años y años conviviendo deportiva y honorablemente su rivalidad, ¿por qué no intentan resolver también honorablemente su desentendimiento constitucional el señor Mas y el señor Rajoy? No, no veo a Cataluña fuera de España, ni a España divorciada de Cataluña. ¡Coño, que no hagan tonterías!

Le susurro:

-Es que el señor Mas, en plan Luis Suárez (el jugador) no hace más que darle mordiscones ilegales a la Constitución. Y eso, ni en fútbol ni en política, es “juego limpio”.

Amo a España con Cataluña

El síndrome de FP

Lunes, 15 Septiembre 2014

Al estadio Bernabéu voy de vez en cuando con un amigo sabio en economía, finanzas y fútbol. Gracias a él sé un poco de economía y algo de fútbol. Amigo apócrifo:

-No pongas jamás mi nombre en tus escritos. Me fastidia verme y que me vean en los papeles.

Como madridista que es, el l-2 del Atlético le ha sentado como le sienta todos los día a Rajoy la tozudez ilegal de Artur Mas. Me dice:

-¿Sabes lo que opino? El síndrome del Real Madrid es Florentino Pérez.

Me aclara el síndrome:

-La sobredosis de fichajes caros. Se lo dije un día: escucha. Hay que saber escuchar. Don Santiago tenía la facultad de saber escuchar, y a veces sus decisiones tenían bastante parentesco con lo que escuchaba a sus asesores, consejeros o amigos.

Le interrumpo:

-Lo sé. Don Santiago no era arrogante, y eso que tú me estás contando me lo dijo a mí de esta otra forma: “Hago siempre lo que me da la gana, pero antes escucho”.

El Atlético de Madrid le ha ganado por primera vez dos veces consecutivas al Real Madrid nada menos que a sus 111 años de tan longeva vida. El Atlético ha enviado al Real Madrid al puesto decimosegundo de la tabla de clasificación.

-Detrás de Eíbar. Lo veo y no lo creo, es como ver eso que no existe, un ovni.

Vuelvo a mi amigo apócrifo:

-Tenía Florentino a Xabi Alonso y a Di María. Bien, vale: uno quería mucho dinero y el otro se ha ido por lo que se ha ido (algún día se contará). Y va y ficha a James como si fuese un Cristiano Ronaldo o un Messi, cuando sólo es, como aquel famoso desvanecido Canales (hoy en la Real Sociedad ), un chico sólo con futuro probable. Pero no contento con eso, va y ficha también a Chicharito.

Le aflora la veta mordaz, socarrona:

-¿Cómo ficha el Real Madrid a un jugador que se llama Chicharito? Chicharito, nombre de pajarito

La verdad es que alguna cachonda razón ya tiene. Echó a Del Bosque porque su “perfil” no era elegante ni moderno para el Real Madrid y, de la noche a la mañana, deprisa, deprisa, contrata al pajarito Chicharito. Ojalá triunfe: lo digo como lo siento.

¿Culpable tal vez del síndrome FP el que el Real Madrid esté ya, tras la tercera jornada de Liga, a seis puntos del Barça?

Como la otra pasión del fútbol, y no inútil, es la polémica, me temo que vamos a tener semana de controversia. De algo hay que discutir. Las unanimidades, ciertamente, aburren, así que viva la porfía dialéctica.

Desaparecidos

Martes, 2 Septiembre 2014

La felicidad de jugar en el Real Madrid es eterna, mientras dure.

-¿Quién dijo eso?

-Uno, qué más da.

La mayoría de jugadores que llegan al Real Madrid, más o menos, exclaman:

-¡Era mi sueño!

Desde Cristiano Ronaldo, a Di María, pasando por los que han de venir.

Ronaldo, por cierto, ha dicho mucho al soltar , en referencia a los sorprendentemente “desaparecidos” Xabi Alonso y Di María, que no siempre puede decir lo que piensa, tras matiza que tiene clara su opinión.

-Eso, más que un golpe indirecto, es un colosal directo al a la frente de Florentino Pérez.

Más o menos.

El sueño de Di María, como se ha visto, era, más bien el dinero del Real Madrid. Ya escribió alguien que al “sueño de jugar en el Real Madrid hay que llamarle, sin hipocresías y con propiedad, dinero”.

-A principio, sí, les atrae el resplandor histórico del Real Madrid. Luego, el esplendor de lo bien que paga.

Otra verdad.- Pues en cuanto meten media docena de goles o son desaforadamente loados en los periódicos, casi todos solicitan con descaro y “desamor a sus sueños” la revisión de sus contratos “a más, para ganar mucho más”.

Lo cierto es que, en la calle – casi siempre escribo sobre lo que oigo- el forofo pensante, que no el otro (el otro lo único que quiere es “ganar, ganar y ganar) no entiende las razones por las cuales el Real Madrid FP se ha desprendido de Xabi Alonso (32 años; Gasol, dos más, 34 y ahí está manufacturando oro en forma de canastas de la selección de baloncesto) y del punzón Di María.

-¿Por qué – me preguntan a veces- Florentino habla casi siempre poco o nada, y lee también sosamente casi siempre lo poco o nada que dice?

-Es que él es así.

Los hechos, al margen de las razones tácitas de Florentino Pérez. A los “fabricadores del fútbol” del Real Madrid (Cristiano, Ancelotti, amén de otros de la plantilla , por lo que sé) les ha sentado como mordisco del Súarez azulgrana en el ánimo las atolondradas “desapariciones” de dos “ejes” sustantivamente insustituibles, hoy por hoy.

Es el mordisco del que se habla en la calle.

Don Santiago y don Alfredo

Martes, 8 Julio 2014

Ochenta y ocho años. No lo estoy viendo, en la pantalla de la imaginación, con 88 años. Lo estoy viendo con pelo, escaso. Viajé con Alfredo Di Stefano, lo traté, escribí y realice su vida para TVE. Nunca acabé de conocerle. No era simpático; y, sin embargo, cuando quería, era entrañablemente ocurrente y cercano.

-¿Qué es el fútbol para ti, Alfredo?

-Arte.

Como don Santiago, también era, a su manera, filósofo. El ser humano es una pluralidad de sensaciones : listo, avaro, genial, optimista, depresivo.

-¿Arte? Explícamelo.

-Arte y responsabilidad, ambas cosas. Todo lo que hacemos con los pies hay que pensarlo. Eso de que el fútbol es sólo un juego de patadas, no es verdad. ¿Qué hacen los artistas? Pensar y crear. ¿Qué hago yo con el balón en los pies? Pensar y crear.

-Responsabilidad, Alfredo.

-La responsabilidad es moral. Yo en un partido puedo estar bien, mal, regular. Ser perfecto es imposible. Ser imperfecto e irresponsable, en cambio, es salir a la cancha y no exprimirte la cabeza y el corazón.

-O sea: estar y no ser.

Eso. Oye, a veces, a pesar de ser periodista, “disparas” bien.

Los periodistas no le caíamos bien

-Yo os leo poco, nada, vaya – él era así: tajante, desedulcarado-. No necesito leeros para saber cómo he estado. A veces me ponéis bien y no lo entiendo porque no he estado bien. Otras veces, en cambio, me ponéis mal y de no haber sido por mí, habríamos perdido.

Kubala y él eran coetáneos. Se respetaban. Para Kubala, Di Stefano era el futbolista total. Para Di Stefano, Kubala era la máxima expresión del fútbol. ¿Y cómo veía don Santiago de Alfredo? Así:

-Como yerno será un tío difícil. Como futbolista, la joya del Real Madrid.

Un hecho incontrovertible: con don Santiago pero sin Di Stefano, el Real Madrid, probablemente, no podría presumir hoy del título de Mejor Club del Siglo XX.Y a la viceversa: sin el Real Madrid de don Santiago, tampoco probablemente Di Stefano sería hoy el Mejor Jugador de la Historia, con permiso de Pelé, Maradona y Cruyff.

Otra vez juntos, en los cielos, don Santiago y Di Stefano.

-Un autógrafo, don Alfredo, por favor –le habrá pedido San Pedro nada más verlo. Seguro.

El poder del dinero

Jueves, 3 Julio 2014

El poder del dinero es lo que tiene.

-¿Qué tiene?

Capricho, versatilidad, hastío.

El Real Madrid, y que dure, es poder de dinero. Si no fuese así, no le pasaría lo que le pasa. Cambia de alfiles, rey y torres cada temporada. O casi. Di María, en Brasil, maravilla. ¿Qué maravilla de él? Su capacidad de trabajo y su potencial de clase. El Real Madrid, sin embargo, a lo mejor o a lo peor, lo vende o traspasa.

-Piensa en el dinero más que en el balón – alegan contra él

Relativo eso. El Real Madrid, amén de un gran club, es una gran olla exprés de egos.

-Que tenga muchos egos en el vestuario y se lleven entre ellos como alacranes rodeados de fuego.

Ésa gitana maldición, todavía la recuerdo, sentó como banderilla fiscal a Ramón Mendoza en sus años de presidente del Real Madrid y patrón (dueño, vaya) de barco (como FP). En los cielos, donde está, seguro que tan poco él ha la imprecación

-Los egos me ponen de los nervios –se quejaba mucho de eso Ramón Mendoza.

No se ha inventado nada, que se sepa, contra ellos. El ego, como el cerebro, es inextricable y puñetero. Cristiano, para que le subieran el sueldo, lloriqueaba: “Me falta cariño”. Se lo subieron. Di María, ahora, lagrimea por lo mismo.

-Pero Di María no es Ronaldo

Cierto: es fideo .Cristiano, en cambio, es corpachón macizote .

El Real Madrid alinea a dos lanceros bengalíes como Cristiano y Bale, y a Benzema, que también lanza balones con primor y tino. Quiere FP sin embargo otro lancero, quiere a la “revelación” del Mundial de Brasil, al ecuatoriano James Rodriguez, 22 años.

-James es más bien -me precisan- medio punta.

Para eso, ciertamente, ya tiene, entre otros, a Isco.

-No es igual. Isco es celtíbero. Y los otros, pues…

El Real Madrid, por el mágico poder de su dinero, puede comprar y vender egos como le plazca. Cuando el cántabro Canales hizo aquel golazo en el Bernabéu, FP ni lo dudo, dijo, se dijo: “Lo quiero”. Lo compró y hoy, qué decepción y qué dolor, está, tras parada, fonda y cata en el Valencia, en la Real Sociedad. Y Robben, otro ego ex madridista, brillando en la selección holandesa como uno de los tres jueves santos españoles que brillan más que el sol. ¿Sigo?

-¿Echarán también, hastiados de ellos, a Casillas y a Diego López?

El rumor, tan consustancial al fútbol como el Padre al Hijo, eso difunde.

Pulsión James

Martes, 1 Julio 2014

La gran sinfonía del fútbol, o sea Brasil, donde ya no está España. En el Mundial de Brasil, sin embargo, destellan futbolistas que alinean equipos españoles: Neymar, Messi, Benzema, Alves, Khedira, Varane, Alves, Marcelo (hay más). España, como selección, no ha podido esta vez, pero ellos, los citados, sí pueden. Son las “gemas” del Mundial 2014.

-Hay otra gema: el colombiano James Rodríguez.

Es la “revelación” del Mundial. Ha sido el mejor jugador de la frase de grupos para los técnicos de la FIFA. A James, 22 años, le gustaría, cómo no, “probar” suerte en España, en el Real Madrid mayormente. James, en la actualidad, pertenece al Mónaco hasta 2018 (creo).

-Si le hace tilín al Real Madrid, podría haber negocio –se me asegura.

En el Mónaco, por cierto, cumplió la pasada temporada pero “no brilló”. James ha eclosionado por sus dos goles a Uruguay, especialmente por uno.

-Como el olvidado Canales, ¿lo recuerdas? – me refrescan la memoria- .En el Bernabéu, aquel día, fascinó.

Por un golazo, que lo fue, y por un partido. Lo fichó, naturalmente, el Real Madrid, que lo cedió al Valencia. Y el Valencia, la pasada temporada, lo vendió a la Real Sociedad. Suifrió, en ese trayecto, una lesión grave.

-La suerte no le ha acompañado. Es un chico sin suerte.

Posiblemente. El caso es que a veces se ficha por la pulsión emocional de un momento, de un gol, de un gran partidodo. Los españoles, que dijo no sé quién, somos enamoradizos. No digo que no. El Real Madrid, como puede, ficha con generosidad jugadores que luego, por lo que sea, no dan de sí lo que de ellos se esperaba.

-Isco, por ejemplo.

Bueno, sí: Isco, si se quiere. Deslumbró al principio. Luego, “por lo que sea” (me gusta este latiguillo como coartada de lo inexplicable o difícil de explicar), ha sido más bien “reo” de banquillo o de minutos que jugador de máxima confianza”. ¿Duda alguien del talento de Isco?

-¡No! –me contestan los consultados

A James, hay que decirlo también, le han salido apóstoles, entre los que figura Maradona, que cree ciegamente en él: “Llegará lejos, todo apunta a eso”, sostiene..

James detesta que le anglosajonen la pronunciación:”Soy James, como suena, no “yeims”, se queja. James pertenece a la “cuadra” del omnipotente superagente señor Méndes, el mejor representante de futbolistas del mundo comprando (barato) y vendiendo (carísimo). ¿Es verdad que se lo ha ofrecido a Florentino Pérez?

James Rodríguez: ¿estrella fugaz de un torneo, gema de valor?

Ame el deporte, señor Montoro

Sbado, 28 Junio 2014

La democracia española, que Dios conserve por los siglos de los siglos, amén, es una desasosegadora sigla de impuestos: el de la basura, el de la vivienda, el del coche adulto (más de tres años), el de aparcar (para manejar los nuevos parquímetros hay que ser licenciado en matemáticas), el anual de lo que uno gana con el sudor de su frente (el IRPF ése o como se diga) y no sigo, que, como digo, la democracia española es una sopa de siglas democráticamente asfixiadora.

-En este país hay que pagar por todo, cualquier día hasta por cruzar el paso de cebra de peatones – gemía el otro día un conductor de la línea 1 de autobuses, mi línea, padre de padre en el paro y de tres hijos igualmente en el paro.

Suspiró y prosiguió:

-Y ahora, según el Marca, el señor Montoro también le va a meter mano al deporte.

Los conductores de autobús y los taxistas son la voz de los quejidos de la calle. Si los políticos viajasen en los transportes públicos, que no la mayoría de ellos, sabrían a ciencia cierta y social lo que opinan y sienten los “tontos”, que dice un amigo mío, de papeleta y urna cada cuatro años.

-Votar, ¿para qué? – que le tengo oído, a semejanza de “Libertad, ¿para qué? (Stalin), a más de un votante de papeleta y urna.

El señor Montoro, tan poco telegénico -¿cuándo ha sido telegénico un ministro de Hacienda?-, debe de andarse con pies de plomo con el Deporte, con mayúscula. Cuando Franco, el Deporte era –el fútbol especialmente- lo que dio en llamarse la “válvula de escape” de los sin libertad. (todos, salvo unos pocos).En las exageraciones hay siempre verdad, nunca olviden esto los políticos. El Deporte, ahora mismo, da brillo y esplendor a España. No hay nada en España, salvo el Deporte, que tanto nos prestigie.

-¿Cómo es que con tantos diputados, imputados (que no pisan nunca la cárcel), parados y pluralidades (España, en su unidad, es diversa y plural: ¡toma unidad!), lo único que os da notoriedad en el extranjero es el Deporte? Bueno –agregaba este interlocutor alemán-, y el sol.

Sol y Deporte. El sol es sinónimo de turistas, y el turismo es el petróleo de España. El Deporte es el otro petróleo, el de las dos “efes”: Fama y Fortuna. ¿Por qué, pues, señor Montero, tratar de dejar sin padrinos y patrocinadores al Deporte? ¿Por qué herir lo que funciona? .La gente en la calle, la calle de los taxistas y conductores de autobús, tiene razón:

-Cada vez nos mutilan más los medios de vida y distracción –exclaman– ¡Menos diputados y menos impuestos, y más honradez!

Señor Montoro, ame el Deporte