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Goles como sanción

Lunes, 17 Abril 2017

El fútbol es el balón, el gol y una masa de forofos. La política es la papeleta, la urna y una masa de forofos.

-¿Y qué es un forofo?

-Un fanático; y del fanatismo a la barbarie –a veces, que no siempre: ojo con esta matización- solo hay unos pasos un paso, según el filósofo.

Por lo que sea, últimamente ha crecido el descomedimiento y la barbarie en el fútbol. Padres que se pegan con otros padres delante de sus hijos, en los colegios.

-¡Como su hijo le vuelta a pegar una patada a mi hijo, le saco los ojo!

Textual.

Otra escena bárbara: la de forofos del Leicester, en la plaza Mayor de Madrid, mofándose de mendigos:

-¡Ahí van esas monedas! – gritaban partidos de risa- ¡Venga, a ver quien las coge!

El fútbol lo inventaron los ingleses, como saben.

-Un juego físico para educar la mente – dictaminó un profesor.

Exactamente, ya no es así. El fútbol, hoy, por lo que estamos viendo, está derivando –cada vez con más frecuencia- en enfrentamientos, tortazos y agresiones bestiales.

-¿Y por qué?

-¡Ah! Interpretaciones, todas: ¿gente crispada?, ¿gente que se desahoga así?…

En el fútbol -¿no han caído también en ello?- los jugadores cada vez son más irrespetuosos con los árbitros. Neymar, el otro día, al ser expulsado, llamó “cara dura” a uno de los jueces de línea palmeándose la cara.

-Ha endurecido su castigo con ese gesto -comentamos todos viéndolo por la televisión.

Así ha sido. A grandes males, pues, con el objeto de que no crezcan, “correcciones” éticas, deportivas.

-¿Cómo cuales?

Goles. Nada de multas económicas. Multas en forma de goles. Las multas económicas importan un pimiento, una alcachofa y un boniato a los forofos.

-Como las paga el club, allá el club –rezongan.

Pero, ¿cómo reaccionarían esos forofos si los organismos internacionales –UEFA, FIFA- impusieran goles como sanción? O sea, como ejemplo: el Atlético de Madrid no ha ganado por uno a cero al Leicester, sino por dos a cero. El segundo gol, como sanción de la UEFA por la actitud cívicamente inapropiada de sus forofos en las calles de Madrid.

El dejar hacer y el dejar pasar, a veces –casi siempre-, es peor. No a la corrupción (robar) en la política y no a la corrupción (modos, educación, estilo) en el fútbol.

Puente

Sbado, 10 Diciembre 2016

Puente en la ciudad condal. Barcelona es una gran ciudad. Barcelona no tiene culpa del clima separatista que la acongoja y acollona.

-La mayoría de los catalanes, te lo digo yo, no somos independentistas. Cataluña, fuera de la piel de toro, sería un disparate para la piel de toro y para el resto de nuestros compatriotas españoles. La culpa de lo que está pasando aquí es del Gobierno. ¿Por qué en su momento, que lo hubo, no actuó Rajoy con la autoridad de la Carta Magna? ¿Por qué se le arrugó la autoridad? Tuvo miedo. Sí, miedo. Y si, como él dice, sin ley no hay democracia, tampoco hay democracia sin autoridad.

Mi amigo, catalán de toda la vida por parte de su madre y de su padre desde hace siglos, me habla con indignación.

-Estoy indignado, sí, porque, ¿sabes cuál es el problema crónico de la derecha? Cree que si aplica con autoridad la ley, algo tan democrático en las democracias que funcionan democráticamente bien, le van a colgar el remoquete de carca, facha. Ignora que la autoridad es el orden de las democracias civilizadas.

Descansa unos segundos. Prosigue:

-Horroroso, qué horriblemente suena, oír a los políticos en la televisión Cataluña y España, como si Cataluña no fuese ya España. ¿Ves como la culpa de lo que pasa es de ellos, de los políticos paniaguados? Yo soy español, catalán de Lérida. ¿Qué es eso de España y Cataluña?

Descansa, le digo. No sigas encolerizado, te va a dar un patatús.

-El patatús lo vamos a sufrir todos los que amamos la piel de toro si, desgraciadamente, los políticos siguen hablando de pluralidad, diversidad, asimetría y todas ésas estúpidas mandangas.

Me está dando el “puente”. Se lo echo en cara:

-Majo, me estás acibarando el minidescanso. .

-Perdón. Pero es que… Oye, otra murga, esta de fútbol: ¿es verdad que el nuevo campo del Atlético va a llamarse “Guanda” Metropolitano.

-Eso parece.

-¿Crees tú que ese bautizo gusta a la familia rojiblanca? ¡Qué impersonal, qué poco gusto, qué feo! ¿No?

-Le diré a Cerezo, puesto que están de moda, que consulte la opinión rojiblanca mediante un referéndum.

Sonríe. Menos mal. Me ha dado el “puente”.

Sábado, sabadete

Domingo, 20 Noviembre 2016

Cero a tres. Duro, muy duro, ciertamente. Un forofo del Atlético, acabado el partido:

-Qué sábado, sabadete, tan cabroncete.

Y es que el Atlético de Simeone no parecía el Atlético de Simeone , de igual modo que Real Madrid de Zidane no parecía el Real Madrid de Zidane.

-Simeone, a menos, y Zidane, a más – susurraba decepcionado otro aficionado.

El fútbol, como la vida, es un juego de azar, y “el ignoto misterio del azar” (doctor Marañón) a veces lo trastrueca todo. Dice Luis Enrique, tras el empate con el Málaga:

-Hemos sido infinitamente superiores, el resultado es infinitamente injusto.

El fútbol no es “ciego” como la Justicia; el fútbol, hay que repetir, ni es justo ni es injusto; es como es: futbol. Puñetero, azaroso, cabroncete

Consecuencias del cabroncete sábado, sabadete: Simeone tiene que rehacer o recomponer la estructura del equipo. ¿Por qué ha dejado de jugar como las temporadas en que imponía pánico, respeto y miedo? ¿Por qué, cuando se creía que había conseguido para la actual temporada una plantilla de cracks, está haciendo crac? Tres derrotas en los cuatro últimos partidos suma el Atlético.

-Y eso da que pensar.

Y mucho. Ya, en la Liga, horror, a nueve puntos del Real Madrid y a cuatro del Barça. El Atlético, que era granítico muro sin grietas, agrietado.

-Y ahora, casi con toda seguridad, en lugar de jugar a ganarla, jugará solamente a clasificarse para la Champions. Cambio climatológico en la Liga, como el cambio que está acollonando al planeta Tierra.

Me pasa con el tremendismo lo que con el populismo: no me van. Simeone, con el resbalón del 0-3, ha colocado una cruz negra en su áureo currículo. Verdad. Pero eso no significa que Simeone, como leo, ha empezado a dejar de ser el que ha sido Yo no lo veo así. Lo que tiene que hacer Simeone es ser leal a sus “ideas”. No traicionarse. Y no dejarse llevar por la emoción: lo digo por Torres.

-El fútbol es un juego de emociones para el público, no para los jugadores y para los entrenadores.

He olvidado la autoría: ¿Valdano , Mourinho?

Otra consecuencia del sabadete cabroncete: el Barça sin Messi y sin Iniesta deja bastante que desear. Me reafirmo una vez más en mi percepción de que el Barcelona sin Messi, que diría don Miguel de Unamuno ( en celebrado candelero estos días: era formidable), convence menos y vence, cuando vence, con muchas dificultades. El Barcelona es él y Messi; sin Messi, es menos él.

Tercera y última consecuencia: Zidane tendrá o no tendrá experiencia, pero “su” Real Madrid sigue sin perder y tal vez consiga que haya, como en la democracia de partidos, alternancia en la consecución del título de Liga.

-El Real Madrid, esta temporada – declaran sus jugadores- tiene que volver a ganar la Liga, tiene que arrancarle ese privilegio al Barça.

Sábado, sabadete.

Raro y Atlético

Mircoles, 2 Noviembre 2016

Hay personas divertidas y no fiables (Pablo Manuel Iglesias, Rufián, Pedro Sánchez y hay personas fiables y no divertidas (Rajoy).

-¿Acaso eres del PP?

-Soy, política, deportiva y sociológicamente, del Atlético de Madrid (nunca lo he negado: milito en el ejército de la lealtad) y de eso que llamamos sentido común y del que se dice, como se sabe, que a veces es el menos común de los sentidos.

-Qué raro eres, hijo.

Lo soy. ¿Por qué no me fío de Pablo Manuel? El populismo más o menos comunista es hoy a la política lo que el estrangulador corsé era a la mujer en el siglo XIX y parte del XX. ¿Por qué no me fío de Rufián? Es un señor que hace honor a su apellido y no hace honor ni al estilo ni a la Constitución.

-Raro personaje también.

-Peor que raro. Totalmente peligroso.

¿Por qué no me fío de Pedro Sánchez? Por su “no es no”. La racionalidad es “no es no” a veces y es “sí es sí” a veces. Lo tengo escrito:”Pedro Sánchez sólo es guapo”. Si bien también sé que es persona afable y culta en el cara a cara. Qué pena que se haya atascado sin remisión en su “no es no”.

Atlético de Madrid. Sociológicamente, es un equipo atractivamente diferente. Y muy sufridor. Lo suyo es sufrir y hacer sufrir. Y el sufrimiento, que dijo una mente griega sabia, es la ley de hierro de la voluntad (algo si no así, así casi). Gana con frecuencia sudando más que los demás y en ocasiones “in extremis”, como ayer contra el “modesto” (¡qué engañosa es la modestia!) Rostov. El Atlético, en la Champions, ha ganado los cuatro partidos jugados con solo cinco goles a favor y solo uno en contra

-El Atlético –me dijo una vez Vicente Calderón- es un equipo con alma de fraile.

A lo mejor, quién sabe. Lo que sí se sabe es que sus victorias generan más espuma de alegría que las cervezas “bien tiradas”.

-¿Le gusta a usted la cerveza?

-No, con asiduidad.. Me gusta el rubiales (color de cerveza) Griezmann. Sus dos goles a los rusos, poco menos que goles de ballet. Elegantes, elásticos. Ser, pues, fiable el blondo francés.

Me comenta con sarcasmos comparativo un amigo:

-Lo que necesita la democracia española son más políticos como Griezmann y menos políticos como Rufián, Tarda, Iglesias y compañía.

Yo, que soy del Atlético y raro, creo que sí.

Mayorías absolutas

Lunes, 17 Octubre 2016

Mayorías absolutas en la Liga y otro héroe individual, Marc Márquez. Mayoría absolutas: los palizones del Barça, Atlético y Real Madrid a sus rivales de turno.

-En el deporte, qué bien funcionan –me dice un político jubilado, de la vieja guardia de Felipe González- las colectividades y las individualidades. He llegado, en consecuencia, a esta conclusión: si los políticos imitasen a los deportistas, como la naturaleza imita al arte, qué bello sería ser político.

Ser político hoy, en España, ciertamente, no tiene nada de bello. No es bello lo que está ocurriendo en el PSOE, no es bello que haya políticos (Unidos Podemos) que, con tal de llegar a la Moncloa, vendan al “independentismo” la palabra de que, si ganan, contarán con ellos. No es bello que a un ladrón de guante negro (paro, desesperación…) lo enchironen sin tantos trámites, mientras que los ladrones de guante blanco siguen respirando el aire de la calls y yendo al cine y al fútbol.

-España es así. Parece que siempre ha sido así. Lean a Quevedo, si no me creen.

El Barça, el Atlético y el Real Madrid son “las mayorías absolutas” de la Liga. Gustan, son poderosos, golean. La gente lo pasa bien.

-Serán las hinchadas de esos clubes, no las hinchadas de los goleados Deportivo, Granada y Betis.

La Liga, mientras no haya una revolución de “igualdad y fraternidad” (casi imposible), seguirá siendo lo que es: dos o tres equipos compitiendo por el título (los de casi siempre), Ciudadanos, esto es, el “centro” de la tabla, y los que pugnan por no bajar. Tres categorías, como los ferrocarriles de antaño: primera, segunda y tercera.

El “milagro” sigue siendo el Atlético de Madrid.

-Ese club -según mi amigo Hernán San Pedro- que ficha jugadores jóvenes para revalorizarlos.

-Lo contrario –le replico- que hace el Real Madrid, que los compra ya manufacturados, ,revalorizados.

-Dinero llama a dinero.

Verdad incuestionable. Fuera de España, hoy, algo de esto que resumo aquí se comenta también. El fútbol es, si así se quiere, otra forma de hacer política: la hace con goles y diversión, no con urnas y políticos que, democráticamente –qué paradoja- se llevan como descendientes de Caín y Abel en perpetua discordia y pugna de envidias e intolerancias estólidas

A ver, esta semana, que hacen nuestras “mayorías absolutas” en la Champions. Y a ti, Márquez, la admiración unánime de todos los españoles. Eres, en efecto, “El Otro Nadal”.

Suerte y dolor

Domingo, 29 Mayo 2016

El café con leche del fútbol es la intensidad –la leche- y la fe – el café-. Y el café es como la suerte. Un buen café, es un placer, como un placer es también que la suerte sea más afable y generosa con uno que con el otro.

-Ya dijo un filósofo o pensador que la suerte, casi siempre, es una flecha lanzada a la buena de Dios para que hiera o mate a ciegas.

La suerte, en esta ocasión, se cebó con el Atlético. Lo cegó con los venablos de los penaltis. Dos fallos, uno de Griezmann y el otro de Juanfran, y victoria del Real Madrid.

-Fútbol es fútbol.

Considerada la cosa objetivamente, el Real Madrid, ciertamente, no fue superior al Atlético, de igual modo que el Atlético, incuestionablemente, no fue inferior al Real Madrid.

-O sea, fútbol es fútbol.

Exacto. La justicia del fútbol no es ciegamente ni parcial ni ciegamente imparcial. Es como es, como el fútbol: veleidosa, puñetera.

Hubo, finalizado el partido, dos frases: una de Florentino Pérez, benigna, cristiana:

-Así se gana y así se pierde- comentó caballerescamente para no herir el amor propio del Atlético.

Hizo bien FP en expresarse con benevolenci.-

-A lo mejor no era benevolencia, sino conciencia consciente de que el Real Madrid, en efecto, ganó gracias a la ayuda de la suerte.

Pudiera ser. Cuando se gana, de todos modos, el ganador es más cristiano y benigno que cuando pierde.

La otra frase la selló sin ira, solo con decepción, Simeone:

-Perder dos finales es fracasar.

Insólito Simeone. A nadie le gusta confesar que ha fracasado. La palabra fracaso es tremendamente despiadada y casi condenatoria. Y es que, lo intuyo, él estaba casi seguro, esta vez, de la victoria del Atlético.

Hay un hecho aritmético. El Atlético se lleva con la Champions igual que Pedro Sánchez con Mariano Rajoy.

-¡No, no y no! – sigue repitiendo en todos los mítines el socialista Sánchez.

-¡No, no y no! –sigue repitiéndole la Champions al Atlético.

-¡Y sí, sí y sí! – sigue sonriéndole la Champions al Real Madrid.

Real Madrid: once Copas de Europa ya.

-¿Contento, Florentino?

-Como no tiene usted idea.

La Undécima es la segunda Champions de Zidane como madridista. El Real Madrid, a lo que parece, se le da a Zidane de champion, como de champion se le da al Real Madrid la Champions.

La Undécima ha aclarado igualmente dos cosas:: Zidane y Cristiano, siguen; ellos, como aquel humorista argentino, siguen. La suerte del triunfo reporta estos triunfos.

Siento, de todos modos, el dolor del Atlético. La suerte, la justicia y el fútbol son así. Y así seguirán siendo.

Top Simeone

Lunes, 9 Mayo 2016

Eran tres. Quedan dos: el Barça y el Real Madrid. El Atlético, qué pena y qué dolor desde el punto de vista competitivo, ha sido noqueado por el descendido Levante.

-Y sin maletín, el “dopaje” de la Liga en sus extremas jornadas.

Simeone, además de ser lo que es, el cerebro organizador del Atlético, es el respeto al adversario, es la afable objetividad:

-El Levante ha sido mejor – sentenció tajante acabado el partido.

Si Simeone no fuese así, si Simeone fuese como el político Pedro Sánchez, en vez de ponderar el mérito del Levante, habría dicho algo así:

-El Levante no es nadie, ha bajado a segunda división (antes del eufemismo actual, la segunda división era lo que sigue siendo a pesar del actual eufemismo: la segunda división). El Atlético no se merece lo que ha pasado. Su derrota, por lo tanto, es indecente.

Qué elegante es el respeto. “La estima vale más que la celebridad, y el respeto más que la fama”.

-Simeone tiene a gala no desdeñar jamás a nadie –me dijo hace tiempo Enrique Cortezo.

La hazaña del Atlético, en esta Liga, ahora que ya se sabe que no puede ganarla, ha sido memorable. Un barco de vela, casi, contra dos acorazados, el Barça y el Real Madrid.

-Lo cual no es obstáculo para que el barco de vela, viento en popa a toda vela, escriba la gesta de hundir también en el mar de las Azores y de los azares al Real Madrid, a imagen y semejanza del hundimiento del Barça y del Bayer.

Cabe, claro que cabe. De todos modos, Simeone –fíjense en esto: es lo que quiero destacar- es un forofo desapasionado de su trabajo, no un forofo cegado por la pasión del fútbol.

-Ellos –dijo en su día del Barça y del Real Madrid- son poderosos, nosotros –por el Atlético y por él- hacemos lo que podemos.

Que alguien vea el fútbol así y se exprese con tan medido y sustantivo sentido común como Simeone, ciertamente no es nada corriente.

Como tampoco es corriente que habiendo subido como ha subido su “valor” en el Ibex der los entrenadores europeos, lo único que siga preocupándole es el Atlético y seguir mejorándolo .

-Un lírico del fútbol.

Hoy, sí: hoy todavía sí, no se sabe mañana. Pues Simeone, por lo que leo en los periódicos “allende los Pirineos, es un entrenador tan “top” o más “top que los “top” Guardiola y Mourinho.

Esprín

Domingo, 1 Mayo 2016

Frank Sinatra no vendía voz. “Yo vendo estilo”, concluyó un día con los que, para fastidiarle, discutían la calidad y el tono de su voz. ¿Qué vende la Liga en su recta final? Incertidumbre, sufrimiento, emoción. Este “esprín” (españolizo la palabra) ha hecho que crezca la afición. Estadios llenos. Audiencias, en la televisión, colosales: como Frank cuando cantaba.

-¡Más esprín, más esprín! –gritan los amantes de la emoción y los vendedores de telefútbol.

Con la Liga del balón pasa lo que con la Liga de la política: la gente, para fastidiar también a lo mejor, prefiere el sufrimiento de la fragmentación (muchos pocos) a las mayorías.

Ya sólo quedan dos partidos para que finalice el esprín, y, por lo que se está viendo, los “dioses laicos” son fácticamente esenciales.

-Y es que existan o no, los dioses existen.

En el Atlético, resolvió el partido el “dios” Griezmann. Salió, tocó el balón y marcó. Explosión atómica de alegría en el Calderón:

-¡Dios, qué grande eres!

En el Real Madrid, cómo no, otro “dios”, el “dios” Bale, saltando como un atleta olímpico de oro, cabeceó el gol de los tres puntos. Respiró Florentino:

-¡Dios, qué paz!

Y Messi, cómo no, que últimamente es el “dios” de los servicios de gol, prefabricó los goles de Rakitic y Suárez:

-¡Dios, qué acierto el día que nos fijamos en él y lo trajimos a la Masía.

Así está, pues, el “pelotón de los que esprinta por la Liga. Juntitos. Muy competitivamente juntitos los tres.

-Cada vez queda menos y cada vez está más cerca (la Liga)- semisonríe (jamás sonríe con plenitud) Luis Enrique.

Simeone, un optimista filosóficamente reflexivo, a lo suyo:

-Había que ganar y se ha ganado, en un momento en que los puntos cuentan más que en otras circunstancias”.

El novicio y gran simpatico ZZ, contento si redoble de tambores:

-Lo bueno de este equipo es que cumplen todos.

Con la bruma del sufrimiento y la incertidumbre, el fútbol es más fútbol. O gusta más. O es más atractivo. ¿Acaso son también placeres el sufrimiento y la incertidumbre? 

La Champions es España

Viernes, 18 Marzo 2016

La Champions, aritméticamente, es España (Barça, Real Madrid, Atlético).

-Qué feliz le haría a don Miguel de Unamuno ver la españolización del fútbol europeo, cuya obsesa preocupación era la europización de España.

Y qué feliz nos haría a todos los españoles que la casta política se pareciese a la casta del balón y el sudor de la camiseta.

Tres equipos españoles siguen en esta Europa de nuestros entrañables amores y de nuestros criticados –políticamente- pesares. El sorteo, que es ciego como la Justicia, ha emparejado al Barça con el Atlético.

-Hasta el sorteo es poco piadoso con el Atlético.

El Atlético, “apupado” cuando lo presidía Vicente Calderón en este valle de lágrimas y duro y atractivo como la caoba desde que lo gobierna el “estratega” Simeone, era, antes del sorteo, el hueso de taba de los octetos de la Champions:

-Con el Atlético, no cabe decir eso de que no luce etiqueta de favorito: error. Pues luce etiqueta negra o rojiblanca, que tanto monta, de tremendamente incómodo e incómodamente peligroso.

Naturalmente, los estadistas ya han empezado hoy a tirar de números y a recordar que el Atlético, contra el que tantos equipos se la pegan, también él se la pega sistemática y numerariamente contra el Barça de Luis Enrique.

-El Barça, hoy, ahora mismo, es el “grandísimo favorito”.

La unanimidad es aplastante. Hasta Wenger, el otro día, ponderaba su poder. “Hace arte de lo normal”, decía. Si el Atlético es la peligrosa incomodidad, el Barça es el fútbol hecho arte. Wenger no exageraba. Definía. Y como Wenger, casi todos. O todos.

-¿También Guardiola?

- Guardiola ha aprendido mucho. “Aprendo – comentaba recientemente- de la experiencia cada día. Qué gran maestra es la experiencia”.

Creo yo que, por razón de pulsión profesional, Guardiola, ahora mismo, no opina, piensa. Y lo que piensa es que ojalá llegue el Bayern a la final de la Champions y el otro adversario, en ella, no sea el Barça.

¿Y por qué no el Real Madrid? ¿O el Atlético? El Atlético, al margen de que supere o no el farallón del Barça, es “alguien”, tiene la personalidad de su heridora y, a veces, hasta letal pugnacidad, cuyo lema ahora es “Nuca hay que dejar de creer”.

-Es que se llega más lejos creyendo que siendo ateo- me recuerda de vez en cuando Antonio Aradillas, antes “padre”, ahora simplemente sacerdote (¡cómo cambian los tiempos y los hábitos!).

Real Madrid. No es favorito. ¿Por qué?

-Es que no es el que fue, es que ha dejado de ser el que era –argumenta los pesimistas.

El Real Madrid, de todos modos, es el más histórico de la historia de la Champions, antes Copa de Europa. A lo mejor le favorece -¿por qué no? – que no figure con la etiqueta de pata negra de favorito!

-¡Cuidado, ojo, con los que han sido y siguen vivos! – avisan siempre los sabios prudentes

Viva el fútbol. Sus disgustos, no matan. Sus alegrías, los hacen históricos.

Absolutista

Martes, 15 Marzo 2016

El español es absolutista. Acabo de leerlo.

-Cuando critica, el español no es relativista, es absolutista.

El político no es relativista, ni pactista: es mayormente absolutista, también.

-¡No, no y no, y absolutamente no, a Rajoy! –exclama una y otra vez Pedro Sánchez en los mítines, en las cadenas de televisión y merendando chocolate con churros.

A la vez, este joven y absolutista político habla, contradiciéndose, de pactar y de gobernar con “híbridos ideológicos”.

-¿Qué es eso?

-Un “híbrido ideológico” es algo así como un gazpacho andaluz pero muy mal hecho.

-¡Ah!

El Barça es también absolutista, pero de otro modo.

-Aspiramos a absolutamente a todo: al triplete, al Balón de Oro, al Pichichi y a las supercopas. Cada día –opina Luis Enrique- lo hacemos mejor.

El Real Madrid, en cambio, tiene inexplicablemente picado el sentimiento del absolutismo.

-La verdad es que lo veo y no me lo creo –dicen que susurra FP en voz baja para que no nos enteremos los medios.

El ego de FP, sin embargo, es también absolutista, como el de Pedro Sánchez. Y los dos, auguran los que viven de augurar, van a salir, pobrecillos, chasqueados, con perjuicio para terceros, por sus equívocos modos absolutistas.

-¿Por qué?

- Los “híbridos ideológicos” son experimentos peligrosos. Son ya muchos los que consideran que el pacto/matrimonio PSOE -Ciudadanos es algo así como un matrimonio/ pacto híbridamente morganático, luego nada natural y por lo tanto raro. En cuanto a FP, hay que convencerle de que el fútbol no es absolutamente el poder de la chequera, sino la serena y paciente vertebración de un proyecto.

Simeone no es absolutista. Es argentino. Por eso, tal vez, ha conseguido hacer del Atlético un conjunto absolutamente armónico, sin híbridos de individualidades absolutistas.

-Ya ni los atléticos más viejos del Calderón, por cierto, se acuerdan de que hubo un tiempo en que Atlético era sinónimo de “pupas”.

Contra la tozudez del absolutismo (insolidario y poco racional), pues, la inteligencia pragmática de la reflexión y relatividad. Fíjense lo que consiguió Einstein con su relatividad: la gloria por los siglos de los siglos. ¡Coño, no seamos absolutistas!