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Alberto Contador

Mircoles, 16 Febrero 2011

La ley es laberíntica; si no lo fuese, apenas habría pleitos. No hay que olvidar tampoco que la ley tiene sus leyes: “Es dura la Ley, pero es la Ley” (Derecho Romano). O: “Tantas opiniones,tantos hombres. Cada uno con su propia ley”. O, finalmente: “La Ley no polemiza”.

Caso Alberto Contador. Ha sido absuelto por la Federación Española de Ciclismo, pero no por la UCI. El partido de ida, en casa, en términos  futbolísticos, lo ha ganado Alberto. Queda ahora el partido de vuelta en el “terreno” de la UCI.

Resumiéndolo, este es ahora el panorama:

a) El  Reglamento de la UCI  castiga inexorablemente los positivos por clembuterol independientemente  de la sustancia -poca  o mucha- que se detecte en la muestra

b) Alberto, según los análisis,ingerió clembuterol. Una pizca -matiza el análisis-, pero la ingirió

c) Alberto jura y perjura que él es inocente, que él ignoraba que hubiera clembuterol en el solomillo causante de su drama  ¿Por qué no creerle?

c) ¿Le creerá la UCI? Esta es ahora la cuestión.  Nadie lo sabe, salvo la UCI; y la UCI, por lo que hoy leemos en los periódicos alemanes, italianos y franceses, es inmesericordemente estricta: es dura la ley, pero es la ley

d) Negligencia. Dice un aforismo chino que no son las malas hierbas las que matan los trigos, sino la negligencia del agricultor. Las leyes andidopajes, desgraciadamente, no contemplan como eximente o argumento de inocencia la negligencia. Argumenta  Contador: “¿Cómo podía saber yo que había clembuterol en el solomillo?”.Eso es verdad.Como también parece que es verdad que Contador de negligente, nada. Sin embargo, la ley es la ley, y su desconocimiento no exime de su cumplimiento: otra ley, como ven

e)  Caso enrevesado, pues. Y mucho. Agrava finalmente el nudo gordiano que donde la Federación Española de Ciclismo  anunció  en un principio un año de sanció  luego, rectificando, ha dictado absolución, “poasiblemente por presión  política: ZP, Rajoy y otros”.

Hay, sin embargo, algo tremendamente  injusto, y es que no se debe  sancionar por negligencia “sin pruebas” , no se debe ignorar  y maltratar la presunción de inocencia y no se debe imponer la misma “cantidad” de  castigo a quien ingiere pizcas de sustancias dopantes que a quien se le sorprende cogorza perdido de sustancias que te ponen la sangre y los músculos a 300 por hora.