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Catenaccio

Martes, 6 Septiembre 2016

Julen Lopetegui es la moda del fútbol español desde que el caballero Del Bosque se jubiló a sí mismo.

-Hay que saber irse -dijo

Caballero hasta para irse y renunciar a un sueldazo más o menos sueldazo. Ángel María Villar, a quien no traga el intragable Miguel Cardenal, leal al lema del “criterio soy yo”, decidió:

-Hay que sustituir a Del Bosque con otro Del Bosque, pero en joven: lo tengo, Julen Lopetegui.

El hombre es él y su gen de suerte, que la suerte parece que es también un gen. La suerte es un compuesto misterioso, como el Más Allá. ¿Existe el Más Allá? ¿Qué es el Más Allá? ¿Existe la suerte, qué es la suerte?

-Oiga, de verdad, un misterio.

Lopetegui ha iniciado la nueva temporada de fútbol, también su nueva temporada profesional, con éxito. El éxito en fútbol es ganar, ganar y ganar, que sostenía indeclinablemente el magister Luis Aragonés. Ganar y ser caballero, que es lo de Del Bosque y lo de Lopetegui, cuya dos palabras favoritas, por cierto, son “disfrutar e intensidad”.

Veo en la televisión, a las pocas horas de regresar de “no hacer nada”, esto es, de las vagas vacaciones (si yo fuese millonario, sería un vago consumado e irredento), veo en la televisión, digo, el partido de fútbol entre las selecciones de Liechtenstein y España.

-¡Vaya goleada! –me digo.

Y acto seguido, no sé por qué, pienso en Pedro Sánchez, el del PSOE. Ah, ya sé. El equipo ése de tantas consonantes (si lo escribo otra vez, lo escribiré mal) es como Pedro Sánchez. Los dos practican el “catenaccio”. El “catenaccio”, en puro, neto y duro castellano, es obstrucción. O sea: como yo no te puedo ganar, voy a jugar a no dejarte ganar”. Primos hermanos el equipo ese de las consonantes y el obstruccionista Pedro Sánchez.

-El estilo obstruccionista, tanto en fútbol como en política, es feo. Deja mucho que desear. El pueblo soberano de urna y voto, sea universitario o destripa terrones, salvo excepciones, ama el arte ofensivo. El estilo es instintivo –me alecciona mi amigo el sociólogo.

Lopetegui, afortunadamente, no tiene nada que ver ni con el equipo de las consonantes ni con Pedro Sánchez. Su gen es un gen sano. Es un gen de suerte y ofensivo. Se le nota que lo suyo, ciertamente, es el coraje de ganar disfrutrando.

-¿Cree usted que Lopetegui conseguirá que no echemos de menos a Del Bosque?

-Es lo que esperamos todos: Villar, la afición y la “jodida crítica” (Clemente).

Nuevo ciclo

Martes, 5 Julio 2016

¿Lo recuerdan los viejos y los jóvenes del Real Madrid FP? Claro que sí. El Real Madrid FP, esto es, Florentino Pérez, poderoso caballero del Real Madrid y poderoso ejecutivo de ACS, un día, insólitamente, se cargó a Del Bosque.

-Este Real Madrid FP, o sea este Real Madrid mío, necesita un entrenador menos antiguo, más chulo, más garboso –pensó, se dijo, rumió.

Fin del ciclo de Del Bosque, a pesar de que con él, el Real Madrid FP había ganado dos Ligas y dos Copas de Europa.

-Sorprendente FP: se cepilla a un conquistador de títulos.

Ciclo, palabra también en candelero en el juego de tronos o sillones de la política desde que Rajoy, para contrariedad de sus adversarios derrotados (PSOE, Podemos y Ciudadanos), ha ganado dos veces consecutivas la Liga de las Elecciones en los últimos seis meses.

-Rajoy, como Del Bosque.

Leo las cosas de los políticos con el gozo con que leía “La Codorniz” en mis años de pocos años y dulces años de adolescencia.

-¿A qué lo pasabas mejor que ahora?

-Por supuesto. Era joven y mi única obligación era aprobar, que no me suspendieran. Cuando esa obligación se pluraliza en obligaciones (trabajo, familia, estudios de los hijos, los hijos en sí…), empieza el ciclo de los dolores de cabeza.

-Diga usted que sí. No hay nada como la infancia y la adolescencia.

Veo la cara mal afeitada, fosca, de Miguel Gutiérrez (Ciudadanos) diciendo que “Rajoy no es la persona idónea para el nuevo ciclo” y me digo, digo en voz alta:

-Pues, hijo, tu cara no es cara, tampoco, para el nuevo ciclo. Prefiero la de Rajoy.

La “perra” del nuevo ciclo (por cierto: ¿en qué consiste el nuevo ciclo?) es noticia cotidiana en el fútbol y en la política.

-Florentino, de todos modos, no va a tirar mucho de cartera este año -me informan- . Está contento con los chicos del ciclo pasado. No obstante, como le gusta sorprender, algo hará para alegrar a sus socios. Está en ello

En ello está también el Barça, cuyo presidente no se conforma del todo el ciclo de títulos de la pasada temporada.

-Hay que superar el ciclo del doblete –comenta -. El ciclo con triplete es más gozoso..

Tiempo, pues, de ciclos. El interés en la Liga de fútbol está asegurado. Intuyo, para el nuevo ciclo que arrancará en agosto, una competición muy atractiva y emocionante. Pálpito. En cuanto al “nuevo ciclo” de la liga política, es de esperar que resulte también emocionante y atractiva para sus socios (ciudadanos) en punto, socialmente, a bienes plurales. Concordia.

Pesimismos

Mircoles, 22 Junio 2016

Como se ha perdido un partidos que debería haberse ganado, hay quien opina (no pocos) que a partir de ahora la selección española va a pasarlas canutas. A lo peor sí, a lo mejor no.

-¿Qué que opino yo?

-Yo opino que ayer la selección era una maravilla. Arte, imaginación, talento. Y como yo, la inmensa mayoría de los sabios en fútbol (críticos, entrenadores, jugadores de tomo y lomo).

Desde ayer ya no es así. Pesimismo. La raza hispana, mi querida raza, es así. O todo azul o todo grisón. El fútbol, de siempre, conviene recordarlo una vez, ha sido versátil, raro, puñetero, cabroncete.

-Sobre todo cabroncete.

Don Santiago Bernabéu lo decía así:

-Hay dos cosas cabronas en la vida: el hombre y el fútbol.

Lo que sí da rabia es que, de haber ganado –o empatado- a Croacia, el camino hacia la final hubiera sido más plácido. Ya no. De entrada, le espera a España la grumosa y áspera Italia. El fútbol de Italia es feo y aburrido.

-Pero duro. Y ahí está, dando guerra.

Cierto. Del Bosque, en la rueda de Prensa posterior al partido, no ha culpado a nadie. No es juez Del Bosque. Al contrario: su política, juzgando, es benévolamente disculpadora.

- ¿El penalti fallado por Sergio? – contesta -. Él tenía confianza en sí mismo.

No condena tampoco a De Gea:

-El primer gol se lo hicieron a muy corta distancia, lo fusilaron. El segundo fue producto de un contraataque.

Sentencia, esperanzado:

-Nos hemos llevado un disgusto, pero no estamos eliminados.

Lo del refrán: al mal tiempo, buena cara. Y es que es verdad: España no está eliminada.

-Italia es rocosa, pero también, en años, la selección más “vieja” de la competición –me recuerdan.

Lo que yo creo (una cosa es creer, otra es opinar) es que, a pesar de los pesares, no hay que dejarse abatir por el pesar del tropezón con Croacia.

-Ha perdido con nosotros, pero es el equipo que hace el fútbol más bonito del torneo –ensalza, con elegancia, el croata y jugador del Barcelona, Rakitic.

Ahora no creo, ahora opino. Lo que sí noto que le falta al fútbol de España son dos cosas: más velocidad (demasiado laxo el juego de circulación) y más decisión a la hora de tirar a gol. Hay que espesar, también, dicho sea al paso, el trabado defensivo, bastante poroso a los contraataques veloces.

Puntos suspensivos

Martes, 13 Octubre 2015

De Gea ha sumado su partido número siete con la selección de España. El siete es número bíblico, sagrado. Le dijo Jesucristo a Pedro:

-Hay que perdonar los pecados setenta veces siete.

-Qué complicado.

Las religiones, en plural, son así. Lo resuelven casi todo, cuando se atasca la razón, con explicaciones que sólo las religiones entienden.

De Gea, en su séptimo partido con Del Bosque, ha salvado a Del Bosque y a su selección transicional contra la jabata y pugnaz Ucrania.

-¿Ha visto el partido Florentino Pérez? –le pregunto a amigo próximo a Florentino.

-Pienso que sí y pienso como tú: ha debido caérsele la baba con De Gea.

¿Y a quién no? De Gea es savia nueva con talento, y talento con savia nueva hay en la transicional, fresca, brava y creativa selección de Del Bosque. Lo que todavía no se le puede pedir es lo que aún no tiene en dosis suficiente: experiencia.

-¿Cree usted en la experiencia?

-Opino de ella que la experiencia es una llama que ilumina abrasadoramente con lo leños de los errores.

-Qué retórico.

-Y cursi. Pero eso es la experiencia.

Poco a poco, partido a partido, Del Bosque quita y pone, estudia, sustituye.

-Y se la juega, que contra Ucrania, de no haber sido por De Gea, quizá se hubiera perdido.

De Gea, 24 años, la sazonada edad de la madurez en fútbol, es ya, sin duda alguna, el relevo de Casilla. De Gea lo tiene “casi” todo: es alto, ágil, intuitivo, magnético (atrae los balones) y valiente.

-Sobre alto e intuitivo –dijo en cierta ocasión Zubizarreta- , el portero ha de ser arrojado aunque corra peligro de sufrir daño.

Zubizarreta, igual a experiencia. Dónde veo problemático los relevos, de momento, es en la defensa. Ahí los veteranos Piqué y Sergio Ramos, también de momento, siguen siendo imprescindibles.

De todos modos, en la selección transicional, y esto es lo que hay que valorar, hay gente con porvenir para el relevo, en su día, de los que habiendo sido tanto, empiezan a ser menos. Del Bosque, no obstante sus sesenta y cuatro años, tiene vigorosa y lúcida la máquina de pensar.

-Pues se dice que el Europeo de Francia será su adiós a la selección.

Eso es elucubración. Si en Francia la mezcla de la veterana y transicional selección iza una vez más la bandera del orgullo y el buen hacer… Puntos suspensivos.

La España de Del Bosque

Lunes, 7 Septiembre 2015

La gente se cansa del cada día, de lo que hace cada día, de lo que ve cada día, de la gente de cada día.

-Del Bosque –oigo- qué viejo, tan viejo como la vieja alcaldesa de Madrid.

La vejez, en efecto, es fea.

-No es estética, precisamente; además, es incómoda, una lata: hoy duele un hueso, al día siguiente otra molécula. Una lata.

El drama de la vejez, para Oscar Wilde, no consiste en ser viejo, sino en haber dejado de ser joven. La vejez, para Unamuno, es luz: “Veo ahora, aquí en la cabeza, lo que no veía años atrás”.

¿Viejo Del Bosque? ¿Por qué?

-No ha “revolucionado” la selección. Contra Eslovaquia, han jugado ocho “de los de entonces”.

Las revoluciones, como los experimentos, con la gaseosa del sentido común. Del Bosque es puro y neto sentido común. Plácido, sereno, prudente.

-¿Le ha dolido la pitada a Piqué?

-¡Cómo no! Pitar a Piqué es pitar a la selección.

Comparo a veces en el espejo de mi mente, no sé si equivocadamente o no, a la España de los políticos con la España de Del Bosque.

-¿Y cuál es la conclusión?

-Del Bosque tiene más templanza, más tacto, más enjundia- que se dice en la teleserie de Acacias 38- que los políticos que nos gobiernan. Ama a la selección por encima de todo, no se deja impresionar por los “revolucionarios emergentes con coleta”, detesta el populismo, es conservador para lo que hay que ser conservador e “innovador”, que no revolucionario, para lo que inteligente y sensatamente hay que innovar. “Ocho jugadores de los de antes” hicieron fútbol- ajedrez contra los eslovacos.

¡Qué bien juega España cuando juega bien!

La primera parte de España fue una sinfonía de color. Iniesta, hoy por hoy, todavía, es imprescindible, como Silva.

-Como se parecen Messi y Silva, sobre todo Silva a Messi-

La España de los políticos y la España de Del Bosque, a quien le duele su España cuando algunos españoles pitan a Piqué.

-Me gusta muchísimo más la España una, plural y diversa Del Bosque que la España de todos contra todos de los políticos.

Deben aprender de Del Bosque. Yo sigo creyendo en “este viejo”. Se equivoca a veces, se me dirá. Claro. Es humano. Y “nadie es perfecto”, que se decía en aquella película de la Monroe.

Mi querida España, positivo siempre

Lunes, 15 Junio 2015

España, mi querida España. Manuela Carmena, 71 años –vejez, divino tesoro: ¿por qué no?- alcaldesa de Madrid.

-Os voy a desconcertar – ha advertido, con rugosa sonrisa picarona, a los periodistas.

A la joven Ada Colau, primera mujer alcaldesa de Barcelona, no le asusta el reto:

-Si no hacemos lo que hemos dicho, echadnos.

Joan Ribó, profesor y vencedor sorpresa, es la nueva vara municipal de Valencia:

-El pasado no me interesa –ha exclamado.

Los tres, “nuevos” en la arena o en el césped de la política. Pasan de ellos, sin embargo.

-Oiga – me preguntan-, ¿es verdad que la Presley, tras su “hat trick” matrimonial (Iglesias, Falcó, Boyer), va a casarse con Vargas Llosa?

-Si se aman, ¿por qué no, mis queridas señoras?

Rafa Nadal ha vuelto a resucitar. Si hubiese sido coetáneo de Jesús, su nombre sería más evangélico que el de Lázaro.

-Resucitando es un rompedor de récords.

Lo formidable de Nadal es que es joven, no como Carmena; reta como Colau y, como a Ribó, lo que le estimula no es el pasado sino el presente.

-Soy positivo. Trabajo mucho. Mi reto ahora es Wimbledon.

En ello está. Ganar en Stuttgart, sobre hierba además, le ha subido el mercurio del ánimo y de la fe.

-Soy el de siempre, pero cada vez me cuesta más ser el de siempre.

Y eso que sólo tiene 29 años, joven ramillete de años.

Mi otra querida España, cómo no, es la selección de Del Bosque. En fútbol, también ganar cuesta cada vez más. La víspera del partido, Jatskevich, el Del Bosque de Bielorrusia, declaró:

-Jugaremos como nos deje España.

Imposible más humildad y reconocimiento de la clase de España

Acabado el partido, las primeras palabras de Del Bosque fueron para los jugadores:

-Les doy las gracias.

¿Por qué? Bielorrusia era un muro de cemento. Y pasaba el tiempo y pasaba el tiempo y España, intensa, sólida, aguerrida, no hacía sin embargo gol, hasta que en el último minuto del primer tiempo,¡ uf qué respiro!, apareció el gol.

-¡Al fin, gol! –respiré.

El autor, Silva, tal vez el mejor. Si bien, todos se exprimieron en cuerpo y espíritu positivo. Hasta el formidable y “pitado” Piqué:

-Había que ganar, sólo valía ganar.

Repetir “aquel” equipo, el del Mundial, es difícil. Pero intuyo que con los de antes y los “nuevos”, España, en fútbol, va a volver a ser muy querida. Y temida. Hay “tela marinera”.

-Usted, como Nadal, positivo- se me dirá.

-¿Qué gano con no serlo? Positivo, siempre

 

 

La gran duda

Mircoles, 1 Abril 2015

No soy derrotista. No. Ni pesimista. Hasta Napoleón, en Waterloo, dejó de ser Napoleón;

-¡Oh, me han goleado, me han goleado! – parece que exclamó.

De vez en cuando, en el mundo de la guerra o del arte nace un Miguel Ángel o un Napoleón. Pero sólo de vez en cuando. Pensar constantemente en la selección española de fútbol que fue la selección napoleónica de Europa y del mundo y compararla con la actual es , en mi sentir, una solemne necedad racional. Estoy con Del Bosque:

-Ha sido una buena experiencia.

Contra Ucrania se ganó con un raquítico gol. La verdad es que se debió ensanchar el resultado, pues se jugó para agrandarlo. La suerte, que existe –insisto en ello-, no quiso, sin embargo.

-Hala, no quejaros. Habéis ganado. Qué más queréis.

La suerte razona así. La razón de la suerte no es como la razón humana. Enigmática y puñetera la razón de la suerte.

Holanda, en punto a calidad, no es superior a España. Diré más: es inferior. Hizo, sin embargo, dos goles. Cruyff, unos días antes, había dicho que el juego de Holanda, su país, hace daño a los ojos.

-Cruyff, siempre, leal a su derrotismo –pensé.

También en esta ocasión la suerte le dio el cogote, la espalda y las nalgas a España. ¿Acaso no es verdad?

Se me dirá que fútbol bonito, como quiere Cruyff, sin gol es fútbol decepcionante y enojoso. Verdad inobjetable.

- La arruga del fútbol sin goles, ciertamente, no es bella.

Lo cual es también innegable. La esencia de la competición es la victoria, sólo que un Napoleón o un Miguel Ángel o una selección eternamente ganadora es algo así como pedir imposibles a este mundo tan inhumanamente preñado de imposibles.

Creo, no obstante, que hay jugadores de calidad y de talento. Converge mi criterio con el de Del Bosque, cuyo criterio, de momento, es observar, quitar, poner y rehacer. Y, como él repite, experimentar. Parafraseando a Rajoy, lo que tiene que hacer Vicente Del Bosque es “corregir lo que hay que corregir y no dejar de trabajar con intensidad”. Sigo creyendo, pues, en Del Bosque, en sus experimentos –cuajarán, ya verán como sí-, y creo asimismo que el gran quebradero de cabeza de la selección es el “punch del gol”. ¿Falta de suerte o falta de “punch”? Es mi gran duda.

Sánchez, Iglesias, Del Bosque…

Domingo, 16 Noviembre 2014

Del Bosque, Pablo Iglesias, Pedro Sánchez. ¿Extraños compañeros de profesión? No crean.

-¿Qué tiene que ver Del Bosque con Iglesias y Sánchez?

-Algo. Voy a intentar demostrarlo.

A los tres les une el anhelo de la reforma. Pablo Iglesias quiere otra Constitución.

-¿Qué clase de Constitución, señor Iglesias? ¿Qué es lo que no le gusta de la Constitución del café para todos? ¿Por qué no explica usted su Constitución ?

Sería formidable que contestase a todas estas preguntas con transparencia no surrealista, con transparencia coherente, con transparencia no demagógica.

-Pide usted mucho. El señor Iglesias es un político de muchos quilates: sabe contradecirse, no obstante su juventud, con las artes de los políticos con muchos quilates. Además, ¿sabe usted lo que dijo el otro día su Alfonso Guerra, esto es, Juan Carlos Monedero?

-¿Qué, qué dijo?

-Que España es un país de católicos no practicantes y de demócratas no practicantes.

Eso, a lo mejor, es un psicofotografía no del todo desenfocada. Los políticos –todos y si no todos, casi todos- dominan la técnica de la confusión, del embrollo, del fárrago, de la maraña.

Pablo Iglesias, de todos modos, está de moda. Es joven, bajito como Pujol (los bajitos en este país suelen salir picarones, tunantes y listos) y no es feo, si bien Pedro Sánchez le gana de momento por dos a cero: es más alto y más guapo. Pedro Sánchez también padece la patología de la reforma. Su aspiración: una España asimétricamente federal.

-¿Y qué es eso?

-Lo ignoro. A mí la geometría se me ha dado siempre mal, y mezclada con política, como el café con leche, fatal

De Pedro Sánchez, un amigo mío, socialista de toda la vida y con muchos años de vida, dice por cierto que tiene más bien pinta de pijo de derechas que de izquierdas.

- Es que -observa- fíjate bien: sonríe como un pilarista, luce los vaqueros como los lucía Jorge Vestringe cuando era el “niño bonito” del PP de Fraga, con elegancia, y, en fin, no me lo imagino con el puño cerrado

El derecho a decidir y el derecho a opinar son derechos democráticos. Y derecho democrático es también pedirle a Pedro Sánchez que explique de una vez por todas a los ciudadanos y a las ciudadanas lo de la España asimétrica o federal o federalmente asimétrica o simétricamente federal que tanto predica.

-¡Es que hay que ver que encoñamiento ha cogido con el federalismo simétrico o asimétrico!

Del Bosque: éste sí está en el buen camino de la reforma. Congruente, sin locuras, acertado, sin pajaritos de colores en la sesera. No sólo eso: es que además los “enanos” herederos de los Xavi y compañía hay que ver cómo le crecen: con talento, con arte, con estilo. Isco, Koke, Juanfran, Alcacer, Alba, Bruno …

-Vaya sorpresa que deben haberse llevado sus enterradores tras el 3-0 a Bielorrusia

Pues sí. Y es que “ si los políticos se esfuerzan por hacer lo posible imposible” ( B.Rusell), Del Bosque se esfuerza por hacer posible lo imposible.

Muchas cuestiones

Sbado, 21 Junio 2014

La cuestión no es si Del Bosque se va a ir o se va a quedar. La cuestión es si Del Bosque se debe quedar o se debe ir.

-Quiero que se quede.

Ángel María Villar es así: rotundo, leal, amigo de sus amigos hasta la muerte.

-Le ha sobrado siempre calidad humana. La amistad para él es un mandamiento.

Lo sé. No sería buen político Villar, pues la política, en esto de la amistad, a veces es cruel como aguijonazo del alacrán. La cuestión –hay muchas cuestiones en esta cuestión de Del Bosque- es que, también a veces, es imposible hermanar amistad y deber.

-¿Por qué?

El deber es frío; el deber carece de sentimientos: el deber es eso que, sin querer, en ocasiones no hay más remedio que hacer. Del Bosque, a sus 63 años, como entrenador, lo ha conseguido todo. Ha coronado todos los picos de la cordillera del fútbol: en el Real Madrid y en la Selección.

-Así como se habla del Real Madrid de Di Stefano o del Real Madrid de Bernabéu, con el tiempo se hablará con idéntica fruición de la Selección de Del Bosque.

Comparto ese aleluya. La cuestión es que, como se dice, todo lo que sube, baja, y nada es permanente e inmutable, o la gloria es esa “cosa” que se amustia o te da la espalda sencillamente porque sí o porque la naturaleza es así.

-La vida es nacer, pedalear, ganar el Tour y que te elogien por tu pasado, o por lo que has sido, que es otra forma de llamarte viejo.

El octogenario Federico Martin Bahamontes, otro entrañable histórico, dice verdad cuando eso dice.

Algunos críticos le reprochan a Del Bosque su conservadurismo.”Creía, leo, que con los jugadores de siempre, como siempre, iba a ganar también el Mundial de Brasil: craso error”. Es hábito muy español, desde Quevedo, criticar a toro pasado o “el ya lo dije yo”.

-¿Dónde lo dijo usted, cuándo lo dijo usted?

La cuestión de hoy, sin embargo, es el partido con Australia: horrible si se pierde también ese encuentro. “Eso, Vicente”, no debe suceder”. Y si sucede, ¿qué pasa? ¡Un “hat trick” de derrotas: de desastre! ¡No quieren ni pensarlo! Pero lo piensan.

¿Ven como hay muchas cuestiones? Del Bosque sabe que su futuro, si sigue, será amargo. A su edad, el ser humano roza eso que Azorín llamaba “el agobio de la perfección”. Se lo dijo un día a Marino Gómez Santos: “Marino, se me ocurrió leerme anoche y, Marino, qué mal escribo!”…¿Por qué, Del Bosque, a su edad, tentar el incierto futuro de la renovación de la Selección? Mucho e intenso trabajo. A su edad, Del Bosque…

Adioses

Jueves, 19 Junio 2014

En el santiamén de doce horas, muchos adioses: adiós a Don Juan Carlos, adiós al Mundial de Brasil, adiós al tiquitaca, adiós al sueño de otro título. El adiós a don Juan Carlos, nostálgico.

-¿Tú –me recuerdan ahora los amigos- lo trataste?

Cuando los dos éramos jóvenes.

La vida es anécdota. Juegos del Mediterráneo de 1975 en Argelia. Vive Franco todavía. Cena en honor del equipo de balonmano por su oro. El Rey me invita a fumar en el jardín. Acuña frase para la Historia, que pasé a mi agenda enseguida:

-Exactamente –me dice-, quiero ser amigo de todos los españoles. La amistad es un sentimiento tan hermoso…

He escrito esta frase media docena de veces. Sí: me entristece su adiós. El adiós de un gran español. Fue, en efecto, amigo de todos, y más amigo de España que de todos. La Historia lo juzgara y describirá con nota galáctica.

El adiós a Brasil. Al sueño de Brasil. El gran don Pedro Calderón de la Barca, si viviese y le gustara el fútbol, que sí le gustaría, modificaría su verso y lo rimaría así:” ¿Qué es el fútbol? Un frenesí. ¿Qué es el fútbol? Una ilusión, un sueño, y los sueños, sueños son?”.

¿Qué le ha pasado a la Selección de Del Bosque? ¿Cómo es posible que Holanda, con palizón, y Chile, son sorpresa, haya convertido en- en cenizas el sueño de la Selección que viajó a Brasil con el sueño de revalidar su título?

La realidad: todo tiene su tiempo y todo tiene (buena o mala) su hora. ¿Dramatizar? Para qué. ¿Poner plañideramente el grito en el cielo? Ganas de perder el tiempo. Xabi Alonso, acierta, creo, al decir que “las sensaciones no eran las de otros campeonatos”. Verdad: magro el equipo física y mentalmente. Corrobora Fernando Torres:” No se ha visto en Brasil al equipo de España. Nos ha podido el cansancio físico”. Hasta Del Bosque, siempre comedido, se restriega los ojos:” Me dicen que iba a ocurrir lo que ha ocurrido y contesto que no, que imposible”.

La Luna tiene fases. El fútbol, también. España, últimamente, estaba pasando, si que quisiéramos advertirlo o verlo, del cuarto menguante al eclipse. Ha abdicado el Rey, viva Felipe VI: no a la nostalgia, tan infértil. Viva la nueva Selección de España – hay jugadores para reconstruirla- con o sin Del Bosque.

-Eres optimista- me dicen a veces.

Lo tengo escrito. Es mejor ser optimista que pesimista, de igual modo que, en mi sentir, es mejor creer en Dios que ser ateo. ¿Qué se gana con ser ateo? Nada. ¿Qué se gana con creer en Dios? Esperanza.