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Excesitud y nulidad

Mircoles, 26 Febrero 2014

La distancia más corta entre la excelsitud y la nulidad es el fútbol. Contra el Manchester City, el Barça deslumbró a Europa.

-Tata Martino es grande. Hay que renovarle el contrato.

La excelsitud en el fútbol es sentimiento loco. ¿Por qué no hay un Freud que estudie la psicología del fútbol como el mismo Freud estudió la psicología del ser humano? “El hombre es un ser psicólogo”.

Tras la excelsitud de Manchester, la nulidad de Martino en San Sebastián, y la inevitable “serpiente” del rumor falaz: “Martino, acabada la temporada, dejará el Barça”.

El fútbol en España, singularmente en Madrid y en Barcelona, “desquicia los nervios del entrenador más linfático y estoico” (Mourinho). No mentía. Como Capello, quien, elegante, sin desdeñar jamás a nadie, susurraba en la intimidad:” Cada vez leo más libros y menos periódicos. Cuido mi equilibrio anímico”.

Con el Atlético de Madrid sucede algo parecido. El Atlético –lo escribí y lo escribieron también otros hace meses- es épico por estar pegado al sol y a la sombra de los cocodrilos Barça y Real Madrid.

-Que antes o después, se lo comerán.

Sería incoherente que no se lo comiesen. El Atlético, en el océano de la Liga española, es sólo un pez descarado, insolente, grácil. Revolotea y juega con los cocodrilos pero acabará distanciado por ellos. Lo que le ha pasado en la Copa del Rey, desagraciadamente le ocurrirá en la Liga.

-Qué pena.

-No seamos líricos. La Liga es también la ley del más fuerte.

Bastante ha hecho Simeone consiguiendo lo que ya lleva logrado con la plantilla del Atlético.

-El Atlético es su fuelle físico mayormente, y el fuelle físico humano, como los globos,, antes o después pierde también presión.

Excelsitud y nulidad: un parpadeo en el fútbol, una patada en la vida, el relámpago de un gol.

-Lo que sucede es que algun , gracias al parpadeo, acaban millonarios.

La otra excelsitud del fútbol

La otra Europa

Jueves, 20 Febrero 2014

“Europa tiene a la señora Merkel y la Champions (la otra Europa) tiene al Barça” (opinión de un colega catalán de la rama “soy español, español, español”).

El Barça, con su 0-2 al City, ha causado admiración en el mundo. “Con la tela de araña del cuarteto Xavi, Iniesta, Cesc, Messi, más Busquets, el Barça marea, aturde, y distorsiona al más pintado”, leo.

El City de Pellegrini, a pesar del árbitro (ahora nos ocuparemos de de él), fue roto y descuajeringado por el fútbol-posesión azulgrana, más el épico Valdés.

-Más el árbitro sueco Jonás Erikson, oiga

También. Pero en 90 minutos, y dado que el fútbol es excitante juego de aciertos y errores, hay de todo. El árbitro, como se sabe, es ese señor que, como el azar o el destino, a veces ayuda y a veces hunde.

-Culpable de lo que nos ha pasado, el árbitro. El penalti que no fue penalti y la expulsión de Demichelis nos ha destrozado

Coherente la queja de Pellegrini. Pero eso, como se sabe, forma parte del juego de los aciertos y los errores. Don Santiago Bernabéu, cazurro, realista e irónico, insistió en ello más de una vez:

-El árbitro no tiene culpa de sus errores. El error, suyo o de los jugadores, es consustancial a la naturaleza del fútbol. Yo lo único que le pido a los árbitros es que en la duda se equivoquen a favor del Real Madrid. Cuando yerran a nuestro favor, incluso les felicito.

La expulsión en fútbol , en efecto, es como si le sajasen a uno el cuerpo. Hay expulsiones repudiables por su percepción de ensañamiento. Cartulina roja y expulsión, en ocasiones, es un doble castigo. El Reglamento de fútbol es, por inmovilista, arcaico. Ya no se pitan faltas de tiro indirecto dentro del área, como escribí hace unos días. ¿Por qué? Otra sugerencia, si bien inútil, lo sé: ¿por qué, como en el balonmano, no se sustituye irracional el mazazo de la tarjeta roja - que rompe el equilibrio de fuerzas de un partido- por expulsiones temporales?

En cuanto al Atlético, otro aplauso. También él, con su 0-1 en San Siro, tiene metida una bota en los cuartos de final de “la otra Europa “.

Ancelotti. Hay cosas que se piensan pero no se dice. Ha declarado que “su favorito” para ganar la Copa de Europa es el Bayern.

-Ancelotti, agorero como el nihilista Cayo Lara. Don Cayo, en lugar de ofrecer soluciones, sólo pide dimisiones: ¡que dimita el ministro de Interior, que dimita Pepe Le Moko, que dimita…! Don Dimisiones. ..Ancelotti, hay que creer en uno y no ser agorero- me deplora un directivo madridista.