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Cobardía

Mircoles, 15 Diciembre 2010

Detesto la cobardía, la he detestado siempre. La cobardía es hija del miedo. José María Odriozola, ¿cobarde? Expongo. “No dimito. Sería una cobardía”, dijo ayer en rueda de prensa. Odriozola, sin embargo, al día siguiente de la eclosión del huevo “Operación Galgo”, a la velocidad del galgo, renegó de Marta Domínguez.

Escrita con el hielo del miedo que congela el corazón, le comunicó por carta, “sin piedad en el tratamiento ni en el texto”, su “cese cautelar” como vicepresidenta de la Federación Española de Atletismo. Marta, “presunta de nada todavía”, ni de culpa ni de inocencia, sólo de dudas, era “su niña”, remedando a Rajoy. Su “niña”, su ídolo, la mejor atleta española de todos los tiempos. ¿Cuántas veces se ha retratado Odriozola pegadito cariñosamente a ella, feliz como un ángel bueno, cada vez que ella, que no él, ganaba una medalla?
-La carta le ha hecho casi  más daño que la acusatoria  banderilla de fuego de la Operación Galgo -me telefonea para decírmelo persona muy allegada a Marta-. “Que me haga eso “mi” presidente, sin más, sin llamarme, sin esperar a que hablen  los hechos…”, solloza desconsolada como bebé abandonado.
Odriozola, en efecto, ha carecido de la  templanza del gran señor, de la que decía Quevedo, nada menos, que quien carece de ella corre muchos peligros. ¿Tal  vez el de cobardía. “No soy cobarde, no voy a dimitir”. Contradictorio Odriozola. No es cobarde para dejar el cargo ( 21 años en él, 70.000 euros al año), eso es lo que le espanta, a la vez que muerto de miedo -es la indecorosa verdad- reniega de Marta como  Pedro renegó de Jesús. ¿Por qué ha huido de ella? ¿Por qué no la telefoneó en seguida,que es lo que “paternalmente” procedía? ¿Por qué actuó como acojonado galgo perseguido por hambriento  león  apenas tener conocimiento de la Operación de la Guardia Civil?
El tiempo, la ley, los hechos, darán y quitarán razones, por supuesto. Pero Odriozola, al margen de lo que sentencie la ley, no es hombre de ley, humanamente.
Decía Groucho Marx que él nunca pertenecería a un club que admitiese a gente como él ¿Merece la pena pertenecer a una Federación con un presidente como Odriozola?