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Archivo de la categoría ‘Piqué’

Artur Mas y Piqué

Sbado, 10 Octubre 2015

Cuando le vea, le diré:

-Piqué, en el fútbol como en la política, mayormente en un país tan politizado y futbolero como el nuestro, hay que ser cuco.

-Y tan extremista –me contestará.

Extremista, sí. A Piqué, dicho sea al paso, casi no lo conozco. Sé de Piqué lo que todos, que es un buen futbolista.

-¿Imprescindible?

- Hasta que aparezca otro mejor que él, sí.

Hay que ser cuco, repito. ¿Y qué es ser cuco? Ser ser cuco es reflexionar lo que se dice, es disimular lo que se siente, es ser hasta fariseo.

El otro día, en el Parlamento Europeo, Felipe VI acuñó frase muy cuca y certera políticamente. Proclamó: “Soy europeo porque soy español”.

-¡Qué bonito, qué musical! –leo que gritó alguien.

Cuco, musical, bonito. Un diez al Rey. Últimamente, allí donde habla, corta, retóricamente, políticamente, orejas y rabo.

El fútbol es otra manera de hacer política. El pique, admirado Piqué, entre el Real Madrid y el Barça, amén de futbolístico, es también política.

-¿Seguro?

En la ciudad condal, donde estuve hace una semana, en un foro, la gente no me hablaba de la perra de Artur Mas con el coñazo de la secesión, sino de la Liga. Me soltó un señor calvo, de unos cincuenta años, catedrático:

-No me entra en la cabeza una Cataluña sin España ni una España sin Cataluña, como tampoco me entra en la cabeza una Liga sin el Real Madrid o sin el Barcelona.

Hizo un respingo con la nariz, miró desconfiadamente a su alrededor y continuó:

-A Dios gracias no habrá secesión, pero si la hubiera lo que los catalanes de bien no le perdonaríamos jamás a Mas es que dejase al Barça sin Liga.

El futbol, insisto en ello, es también política. En Piqué, la gente ve un secesionista. Por eso le pitan. Secesionista y blaugrana, ¡casi nada!

-Y a usted, claro es, eso le duele.

-Pues sí. Claro que me duele. Me duele como español y catalán (nací en Barcelona) todo lo que desune o pueda desunirnos. Soy catalán porque nací en España, y soy español porque nací en Barcelona. Detesto a los políticos como como Artur Mas. Y me duele que, por hacer la pelota a Mas y a los secesionistas, Piqué no fuese cuco el día que dijo lo que dijo y que es la causa de que le piten cada vez que se pone la camiseta de la selección española.

Se lo diré, claro que se lo diré:

-Le diré: Piqué la política es falaz, traicionera. ¿Sabes lo que dijo de ella Jardiel Poncela? Dijo: “Si será mala la política, que a la suegra la llaman mamá política”.

En cuanto a los que le silban, les digo que cuando silban a Piqué, silban a la selección. Y eso ni es bonito, ni musical.

La España de Del Bosque

Lunes, 7 Septiembre 2015

La gente se cansa del cada día, de lo que hace cada día, de lo que ve cada día, de la gente de cada día.

-Del Bosque –oigo- qué viejo, tan viejo como la vieja alcaldesa de Madrid.

La vejez, en efecto, es fea.

-No es estética, precisamente; además, es incómoda, una lata: hoy duele un hueso, al día siguiente otra molécula. Una lata.

El drama de la vejez, para Oscar Wilde, no consiste en ser viejo, sino en haber dejado de ser joven. La vejez, para Unamuno, es luz: “Veo ahora, aquí en la cabeza, lo que no veía años atrás”.

¿Viejo Del Bosque? ¿Por qué?

-No ha “revolucionado” la selección. Contra Eslovaquia, han jugado ocho “de los de entonces”.

Las revoluciones, como los experimentos, con la gaseosa del sentido común. Del Bosque es puro y neto sentido común. Plácido, sereno, prudente.

-¿Le ha dolido la pitada a Piqué?

-¡Cómo no! Pitar a Piqué es pitar a la selección.

Comparo a veces en el espejo de mi mente, no sé si equivocadamente o no, a la España de los políticos con la España de Del Bosque.

-¿Y cuál es la conclusión?

-Del Bosque tiene más templanza, más tacto, más enjundia- que se dice en la teleserie de Acacias 38- que los políticos que nos gobiernan. Ama a la selección por encima de todo, no se deja impresionar por los “revolucionarios emergentes con coleta”, detesta el populismo, es conservador para lo que hay que ser conservador e “innovador”, que no revolucionario, para lo que inteligente y sensatamente hay que innovar. “Ocho jugadores de los de antes” hicieron fútbol- ajedrez contra los eslovacos.

¡Qué bien juega España cuando juega bien!

La primera parte de España fue una sinfonía de color. Iniesta, hoy por hoy, todavía, es imprescindible, como Silva.

-Como se parecen Messi y Silva, sobre todo Silva a Messi-

La España de los políticos y la España de Del Bosque, a quien le duele su España cuando algunos españoles pitan a Piqué.

-Me gusta muchísimo más la España una, plural y diversa Del Bosque que la España de todos contra todos de los políticos.

Deben aprender de Del Bosque. Yo sigo creyendo en “este viejo”. Se equivoca a veces, se me dirá. Claro. Es humano. Y “nadie es perfecto”, que se decía en aquella película de la Monroe.

Mi querida España, positivo siempre

Lunes, 15 Junio 2015

España, mi querida España. Manuela Carmena, 71 años –vejez, divino tesoro: ¿por qué no?- alcaldesa de Madrid.

-Os voy a desconcertar – ha advertido, con rugosa sonrisa picarona, a los periodistas.

A la joven Ada Colau, primera mujer alcaldesa de Barcelona, no le asusta el reto:

-Si no hacemos lo que hemos dicho, echadnos.

Joan Ribó, profesor y vencedor sorpresa, es la nueva vara municipal de Valencia:

-El pasado no me interesa –ha exclamado.

Los tres, “nuevos” en la arena o en el césped de la política. Pasan de ellos, sin embargo.

-Oiga – me preguntan-, ¿es verdad que la Presley, tras su “hat trick” matrimonial (Iglesias, Falcó, Boyer), va a casarse con Vargas Llosa?

-Si se aman, ¿por qué no, mis queridas señoras?

Rafa Nadal ha vuelto a resucitar. Si hubiese sido coetáneo de Jesús, su nombre sería más evangélico que el de Lázaro.

-Resucitando es un rompedor de récords.

Lo formidable de Nadal es que es joven, no como Carmena; reta como Colau y, como a Ribó, lo que le estimula no es el pasado sino el presente.

-Soy positivo. Trabajo mucho. Mi reto ahora es Wimbledon.

En ello está. Ganar en Stuttgart, sobre hierba además, le ha subido el mercurio del ánimo y de la fe.

-Soy el de siempre, pero cada vez me cuesta más ser el de siempre.

Y eso que sólo tiene 29 años, joven ramillete de años.

Mi otra querida España, cómo no, es la selección de Del Bosque. En fútbol, también ganar cuesta cada vez más. La víspera del partido, Jatskevich, el Del Bosque de Bielorrusia, declaró:

-Jugaremos como nos deje España.

Imposible más humildad y reconocimiento de la clase de España

Acabado el partido, las primeras palabras de Del Bosque fueron para los jugadores:

-Les doy las gracias.

¿Por qué? Bielorrusia era un muro de cemento. Y pasaba el tiempo y pasaba el tiempo y España, intensa, sólida, aguerrida, no hacía sin embargo gol, hasta que en el último minuto del primer tiempo,¡ uf qué respiro!, apareció el gol.

-¡Al fin, gol! –respiré.

El autor, Silva, tal vez el mejor. Si bien, todos se exprimieron en cuerpo y espíritu positivo. Hasta el formidable y “pitado” Piqué:

-Había que ganar, sólo valía ganar.

Repetir “aquel” equipo, el del Mundial, es difícil. Pero intuyo que con los de antes y los “nuevos”, España, en fútbol, va a volver a ser muy querida. Y temida. Hay “tela marinera”.

-Usted, como Nadal, positivo- se me dirá.

-¿Qué gano con no serlo? Positivo, siempre