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Archivo de la categoría ‘Simeone’

Top Simeone

Lunes, 9 Mayo 2016

Eran tres. Quedan dos: el Barça y el Real Madrid. El Atlético, qué pena y qué dolor desde el punto de vista competitivo, ha sido noqueado por el descendido Levante.

-Y sin maletín, el “dopaje” de la Liga en sus extremas jornadas.

Simeone, además de ser lo que es, el cerebro organizador del Atlético, es el respeto al adversario, es la afable objetividad:

-El Levante ha sido mejor – sentenció tajante acabado el partido.

Si Simeone no fuese así, si Simeone fuese como el político Pedro Sánchez, en vez de ponderar el mérito del Levante, habría dicho algo así:

-El Levante no es nadie, ha bajado a segunda división (antes del eufemismo actual, la segunda división era lo que sigue siendo a pesar del actual eufemismo: la segunda división). El Atlético no se merece lo que ha pasado. Su derrota, por lo tanto, es indecente.

Qué elegante es el respeto. “La estima vale más que la celebridad, y el respeto más que la fama”.

-Simeone tiene a gala no desdeñar jamás a nadie –me dijo hace tiempo Enrique Cortezo.

La hazaña del Atlético, en esta Liga, ahora que ya se sabe que no puede ganarla, ha sido memorable. Un barco de vela, casi, contra dos acorazados, el Barça y el Real Madrid.

-Lo cual no es obstáculo para que el barco de vela, viento en popa a toda vela, escriba la gesta de hundir también en el mar de las Azores y de los azares al Real Madrid, a imagen y semejanza del hundimiento del Barça y del Bayer.

Cabe, claro que cabe. De todos modos, Simeone –fíjense en esto: es lo que quiero destacar- es un forofo desapasionado de su trabajo, no un forofo cegado por la pasión del fútbol.

-Ellos –dijo en su día del Barça y del Real Madrid- son poderosos, nosotros –por el Atlético y por él- hacemos lo que podemos.

Que alguien vea el fútbol así y se exprese con tan medido y sustantivo sentido común como Simeone, ciertamente no es nada corriente.

Como tampoco es corriente que habiendo subido como ha subido su “valor” en el Ibex der los entrenadores europeos, lo único que siga preocupándole es el Atlético y seguir mejorándolo .

-Un lírico del fútbol.

Hoy, sí: hoy todavía sí, no se sabe mañana. Pues Simeone, por lo que leo en los periódicos “allende los Pirineos, es un entrenador tan “top” o más “top que los “top” Guardiola y Mourinho.

Absolutista

Martes, 15 Marzo 2016

El español es absolutista. Acabo de leerlo.

-Cuando critica, el español no es relativista, es absolutista.

El político no es relativista, ni pactista: es mayormente absolutista, también.

-¡No, no y no, y absolutamente no, a Rajoy! –exclama una y otra vez Pedro Sánchez en los mítines, en las cadenas de televisión y merendando chocolate con churros.

A la vez, este joven y absolutista político habla, contradiciéndose, de pactar y de gobernar con “híbridos ideológicos”.

-¿Qué es eso?

-Un “híbrido ideológico” es algo así como un gazpacho andaluz pero muy mal hecho.

-¡Ah!

El Barça es también absolutista, pero de otro modo.

-Aspiramos a absolutamente a todo: al triplete, al Balón de Oro, al Pichichi y a las supercopas. Cada día –opina Luis Enrique- lo hacemos mejor.

El Real Madrid, en cambio, tiene inexplicablemente picado el sentimiento del absolutismo.

-La verdad es que lo veo y no me lo creo –dicen que susurra FP en voz baja para que no nos enteremos los medios.

El ego de FP, sin embargo, es también absolutista, como el de Pedro Sánchez. Y los dos, auguran los que viven de augurar, van a salir, pobrecillos, chasqueados, con perjuicio para terceros, por sus equívocos modos absolutistas.

-¿Por qué?

- Los “híbridos ideológicos” son experimentos peligrosos. Son ya muchos los que consideran que el pacto/matrimonio PSOE -Ciudadanos es algo así como un matrimonio/ pacto híbridamente morganático, luego nada natural y por lo tanto raro. En cuanto a FP, hay que convencerle de que el fútbol no es absolutamente el poder de la chequera, sino la serena y paciente vertebración de un proyecto.

Simeone no es absolutista. Es argentino. Por eso, tal vez, ha conseguido hacer del Atlético un conjunto absolutamente armónico, sin híbridos de individualidades absolutistas.

-Ya ni los atléticos más viejos del Calderón, por cierto, se acuerdan de que hubo un tiempo en que Atlético era sinónimo de “pupas”.

Contra la tozudez del absolutismo (insolidario y poco racional), pues, la inteligencia pragmática de la reflexión y relatividad. Fíjense lo que consiguió Einstein con su relatividad: la gloria por los siglos de los siglos. ¡Coño, no seamos absolutistas!

Tres centenarios

Lunes, 8 Febrero 2016

Tres centenarios: Luis Enrique, Torres y Simeone. Enhorabuena a los tres.

Luis Enrique y el Barça sintonizan. Yo ya no sé si el Barça es lo que es gracias a Luis Enrique o Luis Enrique es lo que es gracias al Barça. El caso es que cada día son más “mayoría absoluta” juntos, eso que era antes Rajoy con su PP.

-Que ya no, que ahora la liga de los partidos políticos está interesantísimo: el PSOE de Pedro Sánchez a matar contra el PP de Mariano Rajoy; el Podemos de Pablo Iglesias, en plan Atlético de Madrid de Simeone, incordiando a Pedro y a Mariano, y Albert Rivera, en plan espectador, viendo con elegancia descomprometida como se atizan “por el bien de España” –qué sarcasmos- los “picapiedras” (que dicen en las redes sociales) Pedro y Pablo.

-Hay que divertirse, oiga, que la vida es un pestañeo, que escribió el poeta, y ya que ya no hay boxeo, casi, qué mejor boxeo que el de los políticos.

Luis Enrique. Me divierte su mirada de desdén en las ruedas de Prensa y su pimienta filosófica. Luis Enrique ha alcanzado ya la cifra centenaria de cien partidos como entrenador del Barça.

-Felicidades, catedrático.

-¿Por qué? En el Barça, yo sólo soy uno más.

Modesto, a pesar de que su ego es un ego efervescente. Como debe ser.

-Lo importante –dice- no son los números, son los objetivos.

Y su objetivo, esta temporada, es el haz, otra vez, de los tres “Grandes”: Liga, Copa del Rey y Champions:

-Como tenemos muy buenos jugadores, imponernos esos tres objetivos no es soñar.

Pragmático. Como Simeone, otro centenario. Su centenaria rúbrica: suma ya en el Atlético, como técnico, cien victorias

-Y eso que el Atlético, en vez de tridentes, tiene, sencillamente, gente jabata con las cáscaras de yemas gordas y acollonantes como las de las avestruces.

Pasito a pasito, partido a partido, el Atlético, ciertamente, es su obra. Picasso decía:

-Yo trabajo, y me sale lo que ven ustedes.

Simeone, salvando las diferencias entre pinceles y balones, podría decir lo mismo:

-Yo trabajo, y me sale que el Atlético es el jamón entre el Barça y el Real Madrid.

Torres, el otro centenario del día. Al fin “El Niño”, ya, ay, no tan niño, marcó su gol número cien. Lo más bello del mundo es el amor. Amar y ser amado. Lo de Torres y la parroquia rojiblanca.

Tres centenarios. Tres personas. Tres personalidades. A ver si los políticos aprenden a amarse como enseña el fútbol.

Error

Lunes, 28 Diciembre 2015

Si yo fuese Rafa Benítez, telefonearía a Florentino Pérez y le diría a bote pronto o con mano izquierda, según el talante de su voz:

-Presidente: amo al Real Madrid, lo amo de toda la vida, usted lo sabe, pero el Real Madrid no me ama a mí.

-¿Qué me dice usted, Benítez? – le contestaría perplejo FP.

Ignoro si se tutean, que es lo que se lleva desde que la izquierda progresista inventó lo de compañera y compañero y derogó el rancio y educado convencionalismo del usted, o si todavía se tratan como nuestros ñoños y adocenados antepasados, o sea de usted.

Florentino Pérez, en el Real Madrid, cambia de entrenador como uno de calcetines cada veinticuatro horas.

-En verano, a veces, hasta dos veces.

Desde Del Bosque (año 2003), y de eso hace trece años, el Real Madrid ha contratado y mal gastado a once entrenadores, creo.

-Cree usted bien.

Entre los malgastados, técnicos como Capello, Pellegrini, Mourinho y Ancelotti.

-Todos notorios, todos carísimos, todos importantes, todos sabios.

Más o menos, sí. Lo cual que o el Real Madrid es mucho más equipo de lo que se ve, se piensa y se crees, y de ahí que confunda y acollone a los entrenadores, o que los entrenadores tienen más engañosa fama que chicha y sustancia gris.

-Pudiera ser. Vaya usted a saber. Ahí está, al respecto, hecho chicha y trizas, Mourinho. De todos modos, como acumula fama, y la fama vende, a no tardar volverá a lucir en equipo de cascabeles su palmito de entrenador cinco estrellas, cinco tenedores, cinco balones.

Benítez, por currículum, es también entrenador cinco balones.

-¿Por qué, pues, ha fracasado?

Ah, ah. Eso es lo que uno quisiera saber. Alguien ha dicho que ser entrenador del Real Madrid es tan difícil como gobernar a los españoles. No por culpa de los españoles de papeleta y urna cada cuatro años (masa, pueblo soberano), que hay que matizar, sino por el talante sectario y poco pactista de los partidos.

Luis Enrique presume del clima amical que se respira en el Barça. Simeone proclama que el Atlético es una familia. ¿Qué es el Real Madrid? ¿Hay o no hay calor de hogar en el Real Madrid?

-No, no lo hay –me aseguran-. De ahí que Benítez esté en el Real Madrid como Van Gaal en el Manchester United: más cerca del asfalto que del césped.

Si se va, leo que le sustituirá Zidane, de quien por cierto, , quien sabe, me dice:

-Verderón, bastante verderón todavía, para la jaula de tigres del vestuario blanco. Error.

De todos modos, si yo fuese Benítez, que lo tiene todo en contra (vestuario, prestigio, afición…), no lo dudaría:

-Presidente, pactemos mi salida. Mi salud no aguanta tanta presión.

De tres en tres

Lunes, 5 Octubre 2015

Empate en el Calderón. El Atlético, contento: juzgo por las declaraciones de sus jugadores. El Real Madrid, descontento: “Queríamos ganar”. Claro que querían ganar: de haber ganado, habrían dejado un poquito detrás al Barça. No ha sido así. Superada la séptima jornada de Liga , el Barça y el Real Madrid siguen juntitos.

El Real Madrid de Benítez no es todavía el Real Madrid que quiere Benítez.

-El fútbol –leo que declara - es jugar bien, meter goles y ganar.

Si es eso lo que ansía Benítez, hay que esperar.

-Cambiar de entrenador dos años no y uno sí, no es bueno. Hacer un equipo es conjuntarlo; y conjuntar debidamente un equipo cuesta tiempo.

Esto se lo tengo oído y recitado a casi todos los entrenadores inteligentes que he conocido desde Helenio Herrera a hoy.

-El fútbol es un juego de asociación de todos para todos y asociar a todos con todos, no es nada fácil –decía el adusto Mourinho en su parada y fonda en el Real Madrid,

Mourinho, por cierto, tiene un ego tan alto como la luna, lo dice él hoy, que conste, lo dice así:” Yo no voy a dimitir. Si el club (su Chelsea, quinto por la cola en la Premier, a diez puntos del Manchester City, líder) quiere echarme, que me eche. Si lo hace, echará al mejor entrenador de la historia del Chelsea. Lo admito: tengo un gran ego y me considero el mejor”.

El mejor ego del mundo, en la cola de la liga inglesa. El fútbol es así de repelentemente puñetero.

-El fútbol es como la política –me dice un amigo mío, político y diputado, o sea colocado- . Me gustan ambas cosas, pero ¡dan unos disgustos!

Si sólo fuese a él…

Benítez, pues, todavía no le ha cogido el punto al Real Madrid. Simeone, tampoco se lo acaba de encontrar al Atlético. Lo de Simeone es peor: mucha gente joven y nueva. Cuando consiga asociar a los nuevos con los veteranos, matrimoniarlos, vaya, el Atlético volverá a ser chulescamente cholista. Pero chulesco en la acepción de bravo, majo, temible, gallito.

-¿Está usted seguro de tan valiente aseveración?

-Me atengo a lo que veo y a lo que el propio Simeone opina.

De momento, en la Liga, sigue el codo a codo entre Real Madrid y el Barça; y “El Otro”, esto es, el Atlético, también de momento, experimentando.

Y Piqué, por cierto, imitando la pedagogía de Simeone: la de éste, como se sabe, es la de “partido a partido”. La de Piqué, de “tres en tres”. Traduzco: que a partir de ahora el Barça tiene que empezar a sumar los tres puntos de cada partido, sin traspiés.

Chicharito

Jueves, 23 Abril 2015

Chicharito: he aquí el hombre. He aquí el “reserva” opaco. He aquí el autor del gol que ha abierto la puerta de la semifinal al Real Madrid. Chicharito estaba pero no existía, o existía y apenas se contaba con él. Chicharito, sin embargo, y por eso lo trajo quizás el Real Madrid, es puro nervio de área.

-¿Un ariete a la vieja usanza?

-¡Pues sí! Un Villa. Villa, ¿lo recuerdan?, olfateaba el gol. Era lo mejor de él.

El fútbol es instinto y olfato. Casillas, “un bajito” ágil y con reflejos raudos entre los palos, se lo debe todo, o casi todo, al “gen” del instinto.

-Eres, Casillas, puro jamón de instinto.

Le dijeron en cierta ocasión. Gen o jamón de bellota, qué más da.

Chicharito ha amortizado su coste en un solo partido. Gracias a su gol, respira sin angustia Florentino Pérez, gracias a su gol ha sosegado su entramado nervioso Ancelotti, gracias a su gol quizá el Real Madrid llegue a la final de la Champions y la gane.

-Y entonces, claro es, quizá Ancelotti y Florentino le digan a Chicharito: de irte, nada; tú no te vas, tú sigues con nosotros.

Ni Rato – qué cansino y vengativo empieza a oler lo de este señor-, ni Montoro – qué cansino también lo de este otro señor-, ni la “peste del fraude” –qué hedor la de esta plaga, también- nublan el éxito de Chicharito.

-No era nadie. Ya es astro. Chicharito hace historia para su currículo y para el currículo del Real Madrid. Dos pájaros con el tiro de un solo gol.

Ser sabio. ¿Qué es, en fútbol, ser sabio? ¿Fue sabio Simeone, tan sabio, al sustituir a Griezmann, el goleador rojiblanco, por Raúl García? ¿Fue sabio Ancelotti eligiendo para la titularidad a Chicharito en detrimento de Jesé? No soy juez, Dios me libre. Ni sabio. Soy, como todo “bicho” racional o irracional viviente, espectador de lo que ocurre.

-Y como espectador, ¿no cree que en esta ocasión el Atlético planteó el partido con sobredosis de miedo?

-No lo sé. El partido lo único que ofreció fue incertidumbre, la emoción de la incertidumbre. Calidad de fútbol, poca. Pero ya dijo quien lo dijera que el fútbol es también el dilema de la incertidumbre y del gol.

Chicharito, en fin, repito, era el “fichaje opaco” que escondía el Real Madrid para este partido con el Atlético. El día de San Jorge, el día de Chicharito. Libros, goles.

Simeone y Rajoy

Mircoles, 8 Abril 2015

La política, para el político, es el arte de gustar al adversario (la suegra mayormente), al indiferente (cuñada o cuñado) y a la familia consanguínea.

¿Quién dijo eso?

-Alguien con sentido del humor.

Simeone tiene algo de político casi perfecto. Rajoy, en cambio, tiene suegra. Rajoy, a pesar de sus detractores dogmático, ha salvado a España del “rescate” de la señora Merkel, con él ha empezado a crecer la economía y con él no ha subido el paro.

-No obstante, su nube negra, negrísima, es la nube de más de cuatro millones de parados. Su otra nube negra es que “no conecta” con la calle.

Ay, la calle. Es el pecado mortal de la mayoría de los políticos.

-A mí se me da de cine y de Primitiva como la calle, no así la economía, qué rabia – se me lamenta un político en ejercicio y simpático de verdad (soy discreto).

Digo que a Simeone se le da el arte de la política (¿qué no es política en su acepción más laxa). Su familia, la familia rojiblanca, lo adora.

-¡Eres más grande que el Mesi y el Cristiano! –le piropean en el Calderón

Simeone y Atlético: el matrimonio perfecto.

-El listo, muy listo, también como psicólogo – me aseguran directivos rojiblancos.

Lo imitan, pues. Luis Enrique, que se mira en él –lo niegue o no-, empieza a decir cosas parecidas a las del argentino. En vez de “partido a partido”, dice “ahora”. El futuro para ellos no es que no cuente, es que lo supeditan a las veinticuatro del día a día.

-A partir de ahora, cada partido será una final – acaba de diagnosticar Simeone.

Es verdad. Una final para el Atlético, que aspira a no perder la gallina de los huevos de oro de la Champions (tercero en la Liga), y una final para el Barça y para el Real Madrid, que aspiran, naturalmente, a ganar la Liga.

Ancelotti, que es el más culto y diplomático de los tres, tiene también, como Simeone, el talento de la empatía.

-Me gusta tanto el Real Madrid y Madrid, que me disgustaría profundamente perder lo que tanto me gusta.

Diciendo eso, ¿es o no es político Ancelotti?

Fútbol y política. Hay que mirarse en Simeone, señor Rajoy. La calle es el graderío de los políticos. Hay que vivirla y hay que hacer algo, ya, por los parados que están en la calle.

Difuntos con botas

Jueves, 26 Febrero 2015

Hay Partidos en los que los jugadores no saben por dónde pasar ni a quien pasar. Lo del Atlético de Madrid en Leverkusen. El Bayer le trituró todo: el orden, la serenidad, la máquina de pensar El peor partido del Atlético de la era Simeone, quien, sin embargo, al final del partido declaró que estaba contento: “Me da la sensación de que tenemos vida”.

El Atlético, ciertamente, estuvo en Leverkusen, pero no existió. Existió, eso sí, para lucimiento del Bayer, para que el Bayer, insólitamente, pareciese el Bayer de Simeone y el Atlético, el Atlético de Schmidt (nombre del entrenador del Bayer).

José Luis Coll, una noche, en una cena del Club de Medios de Luis María Anson y del que uno es vicepresidente, dijo:

-Si el fútbol, de pronto, cobrase forma de mujer, sería puta. Nada tan tornadizo y desleal como el puto fútbol. ¿Cuántas veces pone los cuernos a sus fieles “compañeros” perdiendo partidos que debería ganar?

¿Exageraba Coll? “Consí, consá”, que decían Coll y su compañero Tip .

-Lo que es el fútbol. Hay que ver como embiste el Bayer. Embiste como embestían los miuras cuando eran miuras a lo bestia.

Le repliqué:

-Las olas de siete metros del Cantábrico que tan acojonados tienen estos días a sus ribereños, olas mansas comparadas con estos miuras. Pobre y desintegrado Atlético.

Está claro que el señor Schmidt se había estudiado a fondo al Atlético de su colega Simeone. Pienso que pensó: “Contra el Atlético de Simeone, fútbol Simeone elevado a la enésima potencia”. Acertó. Plenamente. Absolutamente.

-Si no nos machacan, es gracias al ángel rojiblanco de la guarda –rumié en más de una ocasión.

Por eso, con sinceridad, al final del partido Simeone respiró y se dijo y dijo que el Atlético había salvado la vida. Yo no sé qué pasará o que no pasará en el Calderón, en el partido de vuelta. ¿Será capaz el Bayer de repetirse, de calcarse, de ser a la vez y otra vez ola del Cantábrico y miura?

-Fácil, el Atlético, no lo va a tener.

Pudiera ser. Pero el fútbol, como pensaba José Luis Colll, igual que hoy te ama como nunca y para siempre, al día siguiente , tornadizo y puto, te hace la putada de irse con quien tu creías poco menos que virtual cliente de tanatorio.

-O sea, el difunto no está muerto.

-O sea, ojo con los difuntos con botas de fútbol.

Líder Simeone

Jueves, 27 Noviembre 2014

Personas, corromper, líderes, repetir

-Maestro –le dijo un periodista a don Jacinto Benavente-: he observado que ha repetido tres veces la misma frase en la obra que ha estrenado usted hoy.

Asintiendo don Jacinto:

-Es cierto. Aún así, muchos no se enteran.

Repito lo que tengo repetido: el fútbol es otra forma de hacer política.

He escuchado hoy a Pedro Sánchez en “su partido”, en el Congreso de los leones, con Rajoy. Pedro es joven, y no es joven quien no es rebelde y brioso (otra cosa es que tenga o no tenga razón).

-Lo que hay –dijo el sucesor de Rubalcaba en el PSOE en un momento de su intervención- son personas que corrompen y personas que las corrompen.

Agrego mi amigo Hernán San Pedro, madridista desde la cuna:

-Y hay partidos que corrompen a las personas que corrompen.

Suavicé su afirmación:

-Y hay personas como Simeone, que saben hacer personas – futbolistas, vaya- inermes al desaliento.

El fútbol es un complejo de muchas cosas. De ahí, quizá, su enorme y asombroso éxito. Es el deporte más seguido - mejor dicho, teleseguido- en el planeta azul. Azul y gol: esto es también, con o sin dinero, el planeta azul.

Acabado el partido de la goleada del Atlético al Olympiaco de Michel, Simeone dijo:

-No es fácil jugar en el Atlético.

No lo es, ciertamente. Me lo ha susurrado uno de los tres amigos que tengo en las alineaciones, en plural, del “virtuoso” argentino:

-Ustedes –me cuenta que les dijo una vez Simeone- tienen que creen en mí, como yo creo en ustedes. El colectivo del fútbol es un juego de confianza. Si yo me equivoco, díganmelo. No se callen. Yo no soy más que ustedes, yo soy uno más de ustedes. Amigos todos, pues. Siempre. No lo olviden

Lo que jamás perdona Simeone, en ningún partido, sea de competición o no, es la desidia y la laxitud.

-La ilusión la genera la esperanza. Estamos hechos- recalca- de esperanza e ilusión.

La autoridad moral de Simeone, a juzgar por lo que me cuentan y me llega, es realmente inmensa. Sabe mucho, al parecer, y sabe transmitir, también al parecer, que sus jugadores saben más que él: así de increíble es este “mago” del Atlético

No perderá nunca vigencia la discutida duda de ¿quién hace a quién? ¿Es el jugador el que hace al entrenador? ¿Es el entrenador el que hace al jugador?

-En el Atlético, el Atlético es el entrenador.

Me lo creo. ¿Por qué no?

El hechicero

Lunes, 19 Mayo 2014

Glorioso Atlético gracias a Simeone y glorioso Simeone gracias al Atlético. Los dos, Atlético y Simeone, en el mundo del fútbol, son hoy tan admirados como jaleados. Que el poco dinero deje K.O. al mucho dinero produce en las masas, casi siempre, cierto gusto morboso.

-El Atlético, con un presupuesto de 125 millones de euros, ha “escabechado” al Real Madrid (580 millones) y al Barcelona (525 millones).

La gente, como ven, se fija en todo. La pregunta que ahora se hace la gente es quién debe más a quién. Sin Simeone, ¿habría conseguido el Atlético la Liga? Simeone, esto sí se sabe, no es nada petulante. Absolutamente nada. “La `popularidad de la gloria es calderilla –que piensa-, de igual modo que la gloria es la calderilla de la popularidad”. Su lema es el pugnaz trabajo. La palabra trabajo “es innegociable”.

-Yo se lo debo todo al trabajo; sólo soy un trabajador de mucha voluntad y con mucha fe en el trabajo.

En el vestuario, una vez, les dijo a los jugadores que si él creía en ellos, “y creía mucho”, ellos debían creer en ellos y en él. Así de simple.

-Su secreto, o uno de ellos, es al parecer su magnetismo. Consiste su magnetismo en decir las cosas con el magnetismo de la sencillez.

Ya Napoleón sostenía, casi, lo mismo que Simeone:” No me inquieta el “valor” del adversario. Es insignificante al lado de vuestro “valor”.

Simeone no es Mourinho (“soy el mejor del mundo”). No es Guardiola (“soy fiel a mi idea del fútbol, y no voy a cambiar”). Tampoco es Pellegrini, el primer hispanoamericano que gana la “Liga” inglesa (“sólo creo en la belleza del fútbol ofensivo”). Simeone, sin embargo, ahora mismo, en Europa como en América (la hispana, la latina y la de Obama), es el número uno del mundo.

-Algo especial hay en Simeone que se ignora y no se sabe todavía.

No digo que no. Pero si no lo cuenta él, que lo cuenten sus jugadores. Uno de ellos, apócrifo, medio en broma o no, me susurraba hace unas semanas: “Es un hechicero. Es que, oye, no es que convenza, es que hechiza”.

Qué diferencia entre este “hechicero” y “el próximo debutante” en el Barça Luis Enrique.

-¿Por qué Luis Enrique?

-Es petulante, como Mourinho. Le oí ayer en TVE que euforizaba la mar de exultante : “Me encuentro capacitado para entrenar al mejor equipo del mundo”.

La petulancia, que expresó alguién , es directamente proporcional a la ignorancia. No ha llegado todavía al Barça y ya presume, como Mourinho, de capacidad y talento.

-¿Seguirá Simeone en el Atlético?

-El Atlético quiere, claro es, y él, también –me contestan- . Claro que…

Eso: que adivinar el mañana no siempre es fácil.Y esto otro: que el Atlético no es un “maná” de dinero.

Para acabar: ¿por qué no se distribuye mejor el dinero de la televisión entre los equipos españoles? ¿Por qué no se reparte más equitativamente, más democráticamente, como en Inglaterra y Alemania? Si todos somos iguales ante la ley, ¿por qué no ser también iguales ante la televisión?