Blogs

Entradas con etiqueta ‘Alves’

Dos y dos no son cuatro

Domingo, 28 Junio 2009

Es una perogrullada escribir que de fútbol y de política entendemos todos.

- ¿Por qué?

El fútbol es un juego de pasiones, y donde hay pasión hay fuego, y la política es un fuego de pasiones que con frecuencia juega con la buena fe de los ciudadanos. Ciñéndonos al fútbol, recordaré lo que en cierta ocasión, muy enfadado, dijo John Benjamin Toshack de Benito Floro :”Es un buen entrenador, pero no tiene ni zorra idea de fútbol”.

- ¿Se enfadó Benito Floro?.

- Se extrañó. Masculló algo así como que no entendía que un británico que bebía whisky y jugaba al golf fuese tan apasionado.

El fútbol, ciertamente, es una pasión, y un enigma para la razón. Voy a demostrarlo. Dunga, el entrenador de la selección brasileña, sacó a Alves contra Suráfrica a última hora, a la desesperada, y gracia a Alves (golazo de falta) Brasil se clasificó para la final de la Copa Confederación.

- ¿Por qué, señor Dunga, Alves, que es titular y figura en el Barcelona, con usted es suplente? -le ha preguntado un periodista de su país.

Dunga, sin inmutarse, contestó como si hubiese leído a los clásicos griegos:

- Mis opiniones sobre los jugadores son mis opiniones.

No dijo más.

Gracias a Güiza, “reserva” de Vicente Del Bosque, España, que parecía muerta a dos minutos del final con Suráfrica, empató (conocen ustedes el resto del partido). ¿Que  qué se infiere de estos dos ejemplos  que sólo son dos entre cientos? Que el fútbol, en teoría un juego tan al alcance de la mentalidad de todos los españoles (como aquel noticiario del franquismo), es más problemático y neurótico de lo que creemos y  de él, seguro, si vivieses, Einstéin diría: “También en el fútbol no siempre dos y dos son cuatro” .

A Del Bosque, sin embargo, se le va a criticar. ¿Saben lo que acaba de ocurrírseme? Que Luis Aragonés es el mejor seleccionador que ha tenido el fútbol español. Acabó con el tópico de la furia y diseñó una selección elegante, con estilo y  personalidad. Ya sé que repescarlo es imposible. Totalmente imposible. Lo sé. Pero…