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Estudiar a los árbitros

Mircoles, 6 Abril 2016

Con otro juez o árbitro, ¿hubiera empatado o ganado el Atlético? ¿Dañó con cálculo el juez o el árbitro al Atlético? ¿Por qué hay jueces o árbitros que en la duda prefieren equivocarse a favor del fuerte?

El juez, se dice, considera la ley; el árbitro, la equidad. Qué confuso es eso. Ley y equidad, los dos espejuelos de la interpretación de la ley.

-El juez es tan necesario como la ley. Matrimonio sin divorcio.

Innegable. Sólo que qué difícil es a veces ser equitativo, especialmente en el fútbol. El árbitro de fútbol es a la vez juez, y él, a veces, no ve lo que ven los espectadores, de igual modo que también a veces los espectadores no ven lo que ve el árbitro.

-La equidad, en fútbol, sin embargo, es acierto o desacierto discutible casi siempre. El fútbol, no se olvide, es pasión, y la pasión, como el amo y la Justicia, es ciego.

Fernando Torres cayó en la “trampa interpretativa” de dos jugadas y el árbitro alemán Felix Brych, tras enseñarle la segunda tarjeta amarilla, lo echó.

-¡Se ha pasado! ¡Qué tío! ¡Qué…!.

-Eso: ¡qué…! El fútbol, repito, es pasión y el forofo no siempre ve las cosas como son, sino como le convienen.

-¿Acaso hay que entender que Torres fue bien expulsado?

Antes de escribir lo que estoy escribiendo, he leído críticas de críticos “barcelonistas” y críticas de críticos “madridistas”.

¿Y qué?

-Los “más objetivos” coinciden en que, con el Reglamento en la mano, las dos entradas de Torres fueron poco ortodoxas.

Por su parte, el propio Fernando Torres, acabado el partido, pidió perdón. Gabi calificó de sólo “riguroso” al árbitro. Y Simeone, haciéndose un nudo retórico con las cuerdas vocales, confesó:

-No puedo decir lo que pienso. Estoy tratando de pensar lo que digo sobre el arbitraje.

Contenidas y moderadas, pues, las tres declaraciones. Se me dirá:

-Hay árbitros que no hubieran enseñado la segunda tarjeta amarilla a Torres.

Argumento irrebatible, toda vez que la ley, repito, es interpretación.

Lo que sí digo ahora es que el árbitro germano señor Brych, al margen de que fuese o no severo con la pena de expulsión, es un árbitro/juez ‘alérgico’, por carácter y estilo, al juego brusco o bruscamente peligroso para la integridad física. Y “tarjetero”, por lo tanto. Estas cosas deben conocerlas también, antes de los partidos, los entrenadores y los jugadores.

Interpretación

Domingo, 1 Febrero 2015

¿Qué es más difícil, que un árbitro pite un penalti o que un camello pase por el ojo de una aguja?

-Por Dios, que un árbitro pite un penalti.

A veces, más por curiosidad que por imperativo didáctica, leo eso que no lee nadie.

-¿Y qué es eso que no lee nadie?

El Reglamento de fútbol. Llego casi siempre a la misma conclusión: ¿quién lo lee? ¿lo leen los árbitros? ¿lo leemos los periodistas?… No voy a dar nombres. No es elegante señalar. Pero en todos los partidos, absolutamente en todos, hay como poco un penalti. O dos. O tres.

Estuve el otro día con un árbitro de la Liga BBVA.

-¿Por qué no sois más valientes con las faltas en las áreas? ¿Por qué no las sancionáis?- le pregunté.

-Lo que ocurre en las áreas es interpretativo –me contestó.

-¿Y qué es eso?

-Interpretar, como sabes, es lo que hacen los jueces con las leyes. ¿Por qué a unos imputados los enchironan, por qué no a otros? ¿Por qué metieron entre rejas a Bárcena, sólo imputado? ¿Por qué los imputados del clan Pujol siguen libres como pajaritos libres andando y piando por las calles? Interpretación.

-¡Hombre! –exclamo.

-En las áreas –sigue ilustrándome- es cierto que flipan y molan las faltas que hacen unos y otros, atacantes y defensores, pero como no sean transparentes, muy descaradamente transparentes, que se dice ahora se, lo prudente es no ver y no escuchar. Eso que a veces está mal, no sancionar, es sin embargo lo mejor sociológicamente.

Árbitro, pedagogo y sociólogo.

Y como el fútbol, la política. Los dos deportes nacionales. Lo de la política, creo, es peor. La manga ancha de la política es infinitamente ancha. Veo a Pedro Sánchez, tan majo él, pues majo es muy majo (unanimidad sobre su majeza entre las adolescentes y casaderas menores de cuarenta año: como majo carece de rival) en el Telediario proclamando mitineramente que ”España ha crecido pero no gracias a Rajoy, sino a pesar de Rajoy”. Me restriego los ojos de las neuronas y rumio:

-Si España, económicamente, ha crecido a pesar de Rajoy, jefe del Gobierno, ¿quién ha sido el milagroso ectoplasma del crecimiento económico de España? ¿Quién, un ángel, un mensajero divino, un fantasma?

España, en efecto, sigue siendo diferente. En España, los hechos obvios y evidentes se interpretan y todo, por lo tanto, es según el color del señor –árbitro, periodista, político- que los interpreta.

Políticos y árbitros

Jueves, 2 Febrero 2012

En España,como se sabe,ocurra lo que ocurra,la culpa es siempre de los políticos y de los árbitros.
-La culpa de la crisis es de los políticos -dice hoy en los periódicos con acento categórico don Emilio Botin,banquero por familia y por propios méritos.
A don Alfonso Escámez,que me quiso y le quise,las dos cosas,sí,le dije una vez:
-Querido Alfonso:me voy a morir con dos frustraciones:la frustración de no saber tocar la guitarra y la frustración de no atracar un banco.
Se me engalló:
-Pero,¡qué dices!.
No me excusé:
-Me dejaré ganar al frontenis por tí -le dije-,pero no me retracto de mi frustración de ladrón de banco.Dios nos castigó a ganarnos el pan nuestro de cada día con el sudor de la frente,pero no es justo que vosotros os forréis prestando con altos intereses el dinero que os prestamos los cuentacorrentista con bajos intereses.
Cortó conciliador y miserircordioso
-Anda,te absuelvo de tus majaderías.
.Ahora está Allá Arriba gobernando algun banco de San Pedro.”Alfonso,te quiero”.
Los árbitros son los políticos del fútbol.La culpa es siempre de ellos.Mourinho la tiene tomada con ellos,porque cuando el Real Madrid pierde o empata con el Barcelona,la culpa no es nunca de él,ni de los jugadores.Es de los árbitros.El Barça,mientras le ha ido todo de buen vino de la Rioja y olorosas y sensuales rosas de El Cairo,ha habladop siempre con respeto disculpador de los árbitros.Pero como lo del buen vino y las rosas egipcias ha empezado a irle “consí,consá” (Tip) por culpa de los siete puntos de ventaja que le saca el Real Madrid,Sandro Rosell se ha descocado reconociendo que “la cosa -o sea,los árbitros- no le pinta bien al Barça”.Y pide -él es fino- “fair play” neutral”.Pep Guardiola,por su parte-también de guante blanco y seda - interroga,se interroga:”¿Para qué sirve quejarse o decir basta?.También perderíamos ante sus altavoces (altavoces:metáfora con la que sin señalar señala a los favorecedores del Real Madrid).
La casta política es diferente.No la eximo de culpa.A España le sobran políticos de chichirinada a mogollón (sí,hay demasiados políticos de chichirinada) a la vez que le faltan políticos con talento gestor, vocación de servicio franciscano y honrados a carta cabal a pecho descubierto y con los bolsillos al aire libre.
Los árbitros.¿Que qué opino de ellos? Lo de don Santiego Bernabeu:
-Los árbitros,en general,son todos honrados.Lo que ocurre es que a veces se equivocan honradamente.Lo único que les pido es que procuren equivocarse honradeamente a favor del Real Madrid.

Botas como navajas

Lunes, 14 Marzo 2011

Pepeistas y Mouriñistas. Guardiola, desde que es el consejero delegado del equipo azulgrana (el club es otra cosa), ha ganado en algo más de tres años ocho títulos. Guardiola es escolástico: trabaja, ve, hace y no polemiza. Escolástico pragmático.
-El “seny” catalán es también ser como es Guardiola.
Me lo dicen y me lo creo.
Mourinho, por el contrario, es polemista, peleón, paladín. Y le va bien. Para él, ganar no lo es todo: es lo único. De Arrigo Sacchi aprendió que equipo sin cimientos defensivos saolidos es equipo frágil. Y de no sé quién, extrajo que eso de que en boca cerrada no entran moscas es ocurrencia de tímidos o acollonados.
Guardiola, pues, se explica sin quejarse, mientras que Mourinho se queja explicándose.
-¿Con quién se alinea usted?
-Yo, oiga, pertenezo al oficio de los que ven, oyen y cuentan. Guardiola,por su modo de ser, tiene legión de seguidores, todos azulgranas, y Mourinho, claro es, también, sólo que todos blancos. Empate.
Guardiola no se ha quejado del árbitro Pérez de Lasa, que le anuló un gol a Messi. Pérez de Lasa es un árbitro “honestamente objetivo u objetivamente honesto”. Cuando yerra, lo hace siempre “objetivamente” en contra de los dos. Es, por lo tanto, también,un árbitro objetivamente peligroso.
-¿Le gusta a usted, Mourinho?
-No.
Tampoco a mí. Los árbitros españoles -es mi latiguillo- son honestos, pero considero que ha llegado el momento, tan demorado, de que entre ellos y la Liga de Fúibol Profesional (la patronal) y la Federación Española haya un “congreso” para consensuar criterios de una vez por todas.
El fútbol inglés es duro,pero,como asevera Mourinho,”noble,limpio”.El fútbol español ,en cambio,es con harta frecuencia peligrosamente “sucio y malintencionado”. ¿Por qué no se castiga con más energía y severidad la entrada o arremetida, que más bien es esto,en “plancha a lo loco, a cazar”?.
Decía don Pedro Escartin, el Di Stefano español del árbitraje, en uno de sus libros, que “las botas,usadas perversamente, son tan heridoras como la navaja”.

Árbitros y cinismo

Lunes, 3 Enero 2011

Nunca llueve a gusto de todos , y nunca los árbitros aciertan o yerran a gusto de todos.

-El dandismo del árbitro es el cinismo. No siempre,sólo a veces. Un árbitro español -se me recuerda- decía que él era un árbitro honesto.”Cuando me equivoco -argumentaba-,se equivocan mis ojos,no mi conciencia”.

¿Dandismo,cinismo?.Bueno.Con el año 2011,como casi todos los años en la jornada inicial del nuevo año,vuelve el fútbol y retornan los arbitrajes desatinados (consulten las hemerotecas,si no me creen).El Valencia,por citar un sólo arbitraje con error mayúsculo, ganó injustamente al Español en el último minuto de la prórroga, o casi, gracias a un fuera de juego no menos mayúsculo de Mata.

Cara y cruz de este gol. Brincos de Emery, el entrenador valencianista .¿Por qué celebraba de manera tan esténtorea el gol en falta de Mata?

-El Valencia ha jugado para merecer esta victoria -analizaba al final del partido.

¿Lo ven? No hay goles legales e ilegales,hay goles que generan gozo y goles que segregan indignación ,a veces hasta ira.La ira de Pochettino:”No hay derecho”.

La razón por la cual la FIFA,ese organismo con vocación de banquero (”el futbol es dinero,dinero”,Blatter), rechaza la tecnología del “Ojo de Halcón” ,tan fácil de instalar,es por lo que decía Bernabéu:”El futbol es gol y su consustancial polémica ;sin polémica y sin gol, no hay fútbol”.

La polémica,si ayudase la FIFA ,que no ayudará mientras pueda, podría aminorarse, restringirse, pero ¿qué sería del cuerpo del gol,luego del fútbol, sin el alma de la polémica?.

-Oiga -se me podrá reprobar- es usted algo cínico,¿no?.

El cicnismo es una de las muchas caras de la poliédrica verdad.

Árbitros y cinismo

Lunes, 3 Enero 2011

Nunca llueve a gusto de todos ,y nunca los árbitros aciertan o yerran a gusto de todos.
-El dandismo del árbitro es el cinismo.No siempre,sólo a veces.Un árbitro español -se me recuerda- decía que él era un árbitro honesto.”Cuando me equivoco -argumentaba-,se equivocan mis ojos,no mi conciencia”.
¿Dandismo,cinismo?.Bueno.Con el año 2011,como casi todos los años en la jornada inicial del nuevo año,vuelve el fútbol y retornan los arbitrajes desatinados (consulten las hemerotecas,si no me creen).El Valencia,por citar un sólo arbitraje con error mayúsculo,ganó injustamente al Español en el último minuto de la prórroga,o casi,gracias a un fuera de juego no menos mayúsculo de Mata.
Cara y cruz de este gol.Brincos de Emery,el entrenador valencianista.¿Por qué celebraba de manera tan esténtorea el gol en falta de Mata?
-El Valencia ha jugado para merecer esta victoria -analizaba al final del partido.
¿Lo ven? No hay goles legales e ilegales,hay goles que generan gozo y goles que segregan indignación ,a veces hasta ira.La ira de Pochettino:”No hay derecho”.
La razón por la cual la FIFA,ese organismo con vocación de banquero (”el futbol es dinero,dinero”,Blatter),rechaza la tecnología del “Ojo de Halcón” ,tan fácil de instalatr,es por lo que decía Bernabéu:”El futbol es gol y su consustancial polémica;sin polémica y sin gol,no hay fútbol”.
La polémica,si ayudase la FIFA,que no ayudará mientras pueda,podría aminorarse,restringirse,pero ¿qué sería del cuerpo del gol,luego del fútbol, sin el alma de la polémica?.
-Oiga -se me podrá reprobar- es usted algo cínico,¿no?.
El cicnismo es una de las muchas caras de la poliédrica verdad.

Creo en los árbitros

Martes, 9 Noviembre 2010

Otoño. A los árboles empieza a caérsele el pelo de las hojas y al fútbol empiezan a brotarle las primeras suspicacias contra los árbitros.
-El árbitro es ese señor que no vió lo que todos vieron. De ahí que las “masas”, por saimple mayoría, estén contra ellos.
Otra manera de juzgar el arbitraje es ésta: si el árbitro es justo, no da gusto a nadie; si es justo a favor de lo que gusta al público, cabe la sospecha de que sea injusto, y si es injusto contra lo que gusta al público, posiblemente sea justo.

Galimático, sí. Pero tal vez descriptivo. Ya han empezado los talibanes de éste o aquél equipo a soltar quejas contra los árbitros que “favorecen” al Real Madrid o perjudican al Barça. El Real Madrid es un poder, cierto, pero no más poder que el Barcelona. Así lo ve uno, y si no es así, o usted discrepa de uno, para usted la razón.
-Es usted muy cortés.
-A veces, no siempre.

Yo soy agnóstico en aritmética: siempre la he entendido mal, siempre me ha entrado con dificultad en el área neuronal de los números. Pero no por eso la detesto. En el fútbol, hay aritméticos muy sobresalientes, y sobre sobresalientes, entre maliciosillos y malquistadores.
-Es que el fútbol vive también de eso.
Lo sé, lo sé. El caso aritmético de hoy es, según los aritméticos azulgranas (ojo: igual de respetables que los madridistas; uno vela mucho por su objetividad), que al Real Madrid, a favor, le han pitado ya tres penaltis; a favor del Barça, ninguno. Y eso “no es justo”.

Me gustaría que los arítméticos en penalties, cuyo talento memorión envidio, contabilizasen con igual esmero los balones que los jugadores estrellan en los palos o las ocasiones de gol que malogran. ¿Por qué no hay contables de esto también?
No creo en el “villarato blanco”, no creo en la male fe de los árbitros y no creo en la aritmética, que tantro me hizo sufrir. Creo que tras 38 jornadas de competición, la Liga no la ganan o la pierden los árbitros: la ganan o la pierden los jugadores.

No al forofismo

Lunes, 13 Abril 2009

No al forofismo en los medios informativos. Hace años, un gran periodista, Emilio Romero, me reconvino así:
-Hay dos clases de periodistas: los que saben tragarse el sapo del forofismo en aras de la objetividad, y los que, torpes ellos, eligen manchar su reputación con el sapo del forofismo. Uno, cuando recibió tan elegante rapapolvo, sabio, tenía los verdes años de la inexperiencia. No lo he olvidado nunca. Tampoco que la experiencia es la savia de la ciencia, que dijo quien lo dijera.
El fútbol es forofismo, y así como donde hay pasión hay pecado (letra de una vieja copla), donde hay futbol hay forofismo. El forofismo es la savia del fútbol, y esto, guste o no, perfecto o imperfecto, es así.
-Yo voy al fútbol, como madridista, a ver como mi equipo, justa o injustamente,machaca al Barcelona. Eso, claro, es forofismo; y eso lo dijo un magistrado del Tribunal Supremo (apócrifo, por lo tanto: debo ser prudente), en el Bernabéu, hace poco.
El Barça está sublime, y su futbol es brillante. Tanto que hasta el lacio Beckenbauer, en Munich, lo ha elogiado:”Hacía años que no veía una primera parte tan admirable como la del Barcelona”.
A todos los que seduce el fútbol por el fútbol, sin más, sin forofismo, nos deleita el fútbol cuando se muta en arte (donde hay talento, imaginación y creación, hay arte). El Barça está haciendo en la Liga una campaña casi excelsa y no hay nadie en España, ahora mismo, capaz de emular su belleza.
No es elegante, por consiguiente, ni objetivo, el levar al ánimo de los forofos (forofo:  ser que sólo siente,que apenas piensa, ser que antepone el sentimiento al pensamiento) que los árbitros están ayudándole. Que le ayudan a veces, sí, pero como ayudan, también a veces, a otros equipos. El árbitro es ante todo un ser noble; al árbitro lo único que le desasosiega no es ayudar a éste o a aquél equipo, sino equivocarse a favor de aquél o de éste equipo.
Lo que ocurre con el árbitro es lo que precisamente dice Juande - también con poco estilo y pelusilla de forofismo en las cuerdas vocales- del Barça :que no es perfecto. ¿Quién es perfecto?.

Las vigas en los ojos de sus demagogias

Viernes, 6 Febrero 2009

Tip y Coll decían:” Y mañana hablaremos del Gobierno”.Y hablaban. Mal, claro, como debe ser. Jardiel Poncela decía: “Hay dos clases de políticos: los demagogos y los aburridos. Infiables ambos”.¿Exageraban Tip y Coll, exageraba Jardiel Poncela? En absoluto.
-Creo que sí.
Cree usted mal. Hoy. Un tal señor Gómez, secretario general de los socialistas madrileños, suelta en plan demagogo elevado al cuadrado que el PP es corrupto. ¿Exagera el tal señor Gómez?
-Creo que sí.
Exacto. El señor Gómez, con esto de la globalización, debe haberse armado un cisco neuronal globalmente total y de ahí, infiero, que globalice en el papel de plata de su demagogia,sin excepciones, a todo el PP. Corruptos,todo. Jardiel Poncela sabía lo que se decía: político, igual a aburrido o a infiable o a demagogo. O, globalmente, a las tres cosas.
-Exagerando, oiga. Hay políticos fiables.
Que levanten la mano.
Pasa con los árbitros de fútbol lo que con los políticos-casi o sin casi-. ¿Fiables los árbitros?. Parece que no. Si son justos, no dan gusto a nadie; pasan inadvertidos. Si son injustos a favor de la mayoría del público, la minoría discrepante se acuerda indefectiblemente de su santa familia.Y si son justos en contra del público,se juegan la cabeza.
-Y ¿usted por qué es árbitro? -le preguntaron una vez a Gardeazábal, un gran árbitro con un gran sentido del humor, por cierto.
Pancho y cachondo,contestó:
-No tengo familia. Soy hospiciano.
Era mentira.Y una manera,también, de mofarse de quienes, insultándole, pensaban que lo zaherían.
Llevamos unos días en que o el Real Madrid o el Barcelona, o los adversarios del Barcelona o del Real Madrid, se quejan de la parcialidad o incompetencia de los árbitros, no viendo en los ojos de sus lloriqueantes quejas las vigas de sus parciales e incompetentes demagogias. Los árbitros, sencillamente se equivocan, que diría ZP ,¿no?. Un próximo día volveremos a hablar de los árbitros.