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Históricos y bajitos

Jueves, 21 Enero 2016

El Barça sigue siendo el Sansón, el Alejandro Magno y el Obama del fútbol. Puede con todos, puede con todo. Con ellos (el tridente) y con el tridente mellado.

-El Barça es la geometría hecha fútbol. Ha robotizado su juego: ese es su otro éxito. Si el hombre es él y sus circunstancias, el fútbol del Barça es él y su sistema.

El sistema, ciertamente, simplifica y facilita el trabajo de los operarios y si los operarios se llaman Suárez, Neymar y Messi, entonces se roza casi la perfección.

-Y si además se quieren sin celos ni envidias…

Que se quieren. Querer es más poderoso y más difícil que hacer. Messi, a quien le han suspendido siempre en prepotencia y soberbia, lo dijo una vez:

-Sin ellos, yo no sería yo.

Como es bajito, es humilde.

- Si fuese alto –ironizó también Messi en otra ocasión-, a lo mejor no sería lo que soy.

Como Napoleón, que también presumía de bajito:

-La estatura la llevo en la mochila del cerebro.

Los bajitos, web efecto, ligan con la estatura del cerebro. La mayoría de los grandes genios de la especie humana, salvo excepciones, han sido, son, bajitos.

-Mi suerte –reconoció un “alto” Del Bosque, tras ganar el Mundial de fútbol- es que tengo unos “bajitos” inimitables.

Sistema, cariño, talentos, bajitos. El Barça es un conglomerado de todo eso. La crítica vasca, por cierto, hoy, pondera también caballerescamente, sin rencor, a este Barça tan poco misericordioso con el Athletic. “¿Quién va a poderle?” Eso, ¿quién?

-En España, ahora mismo, tal vez nadie.

En teoría, en la Copa, el Atlético, que es tan férreo.

-Hay que ver lo que cuesta hacerle un gol al Atlético y lo que le cuesta al Atlético hacer un gol.

Así lo ve y define un amigo mío. Pero, suponiendo que llegase a la final, ¿podría el Atlético hincarle el pie al admirable conglomerado de bajitos, cariño y talento que es el Barça? Negativa la impresión, de momento.. Pero, que lo había olvidado, es verdad, “fútbol es fútbol”, y ahí están en la Copa, también, los históricos Valencia y Sevilla.

Fútbol y símbolos

Jueves, 28 Mayo 2015

Miguel Cardenal es el secretario de Estado para el Deporte. Miguel Cardenal es catedrático y doctor. Y más cosas. En España, desde Franco (salvo alguna excepción que no recuerdo ahora), el secretario de Estado para el Deporte rara vez ha sido parido por el deporte.

-¿A usted le gusta el deporte? ¿Usted ha hecho deporte? –le pregunté una vez a un secretario de Estado para el Deporte sin consanguinidad deportiva.

-No. Lo mío es otra cosa. Pero –me advirtió- verá cómo lo hago bien.

Y lo hizo bien. Ya lo creo. Se llamaba, se llama, pues vive todavía, Javier Gómez Navarro. Javier era liberal, abierto. Cuando no sabía algo, en lugar de disimular su ignorancia, preguntaba.

Miguel Cardenal, político y culto (el secretario de Estado para el Deporte es siempre o un político o un parapolítico), cree en la libertad de expresión (como todo humanista liberal) y sufrirá, como humanista y liberal bien educado, si en la final de la Copa del Rey entre el Barça y el Athletic, el sábado, hay efusión de silbidos contra el Rey y el himno nacional.

-¿Acaso lo duda usted? ¿Usted es tonto?

No, no lo dudo. Tonto, en efecto, quien espere clima de respeto para ambos símbolos. Desde que Alfonso Guerra dijera que la bandera es un trapo, y de eso hace una espesa suma de años, el himno nacional y el Rey son, constantemente, símbolos o silbados o vejados.

-O ambas cosas a la vez.

Uno, de mojigato, nada. Nada de nada. Uno, sin embargo -quizá culpa de mi “mala y liberal” educación- aprendió casi de niño tres cosas: a ser beligerante con los principios y las ideas de los demás, a respetar los principios y las ideas de los demás y a no desearle ningún mal al Real Madrid. Uno, durante sus años de joven y liberal universitario, fue incluso socio del Atlético.

-¡Qué horror! ¡Qué mal gusto!

-Usted perdone, pero es que si todo el mundo fuese del Real Madrid…

Silbar al Rey y abuchear el himno nacional, en fútbol, me parece una real chorrada, una solemne memez. En fútbol, en todo caso, hay que silbar al adversario cuando pegue patadas o se pase de brutal, pero no a los símbolos que, gusten o no, nos simbolizan. Al menos de momento.

Lo desagradable de todo este asunto, en fin, y esto sí es lamentable, es que ni el Barça ni el Athletic se hayan dirigido todavía a sus aficiones pidiéndoles “por favor” que respeten democráticamente los símbolos constitucionales.

Miguel Cardenal dice que si hay violencia, habrá consecuencias. ¿A qué no?

Comprendo a Florentino

Jueves, 5 Marzo 2015

Pedro Sánchez, el otro día, en el San Mamés de los leones (Congreso de los Diputados), elevó la voz para que le oyera bien Rajoy: “¡Soy un hombre (léase político) limpio!”.

En el deporte hablamos mucho de ‘fair play’, lo cual que la expresión enoja mucho a mi amigo el académico:

-¡Juego limpio! ¡Hay que decir juego limpio! ¡Qué manía y qué grotesca moda de anglosajonizar el lenguaje más bello del mundo, el tuyo, el mío, el castellano!

Juego limpio, vale. El caso es que en el fútbol, ahora mismo, hay un juego limpio económico, un juego limpio político y un juego limpio deportivo.

¿Dónde se celebrará la final de la Copa del Rey? Hoy no se sabe, mañana no sé. Lo “deportivo” sería que todos, vascos, catalanes y madrileños, amándose los unos a los otros como a sí mismo, con amor limpio, señalasen con su índice el estadio Santiago Bernabéu.

-Yo quiero el Bernabéu –ha elegido ya el presidente del Barça- . El Bernabéu es cómodo, es grande, cabe mucha gente.

Opina igual el presidente del Athletic:

-El campo ideal para todos es el Bernabéu.

Económica y deportivamente, pues, los dos quieren el Bernabéu.

-¿Y qué opina Florentino? –he preguntado a gente de su entorno-. ¿Le apetece a Florentino la celebración del festejo de la final de la Copa en su estadio?

-No, en principio –ha sido la respuesta, que me razonan-. El Bernabéu es más que el estadio del Real Madrid, es el estadio de España, que para eso está en la capital de España. Al Bernabéu se va a jugar al fútbol, no a pitar el himno de España y a pitar al Rey. ¿Pueden garantizar el Barcelona y el Athletic el ‘fair play’ (educación y conducta limpias) de sus seguidores?

Seguro que no. En Francia, como se sabe, se respetan los himnos y los símbolos. En España, desgraciadamente, no. No he olvidad todavía lo que en cierta ocasión, hace años, dijo un socialista notorio, del clan de Felipe González (no es difícil de adivinar): “La bandera es un trapo”.

- ¿ No le pasó nada?

-En España, estas cosas tan “arcaicas y fascistas” se solucionan con el padrenuestro del vocablo antisistema. “¡Bah, gente antisistema!”, excusan y disculpan. No, no le pasó nada al señor del trapo. Como no pasa nada, a pesar de que lo exige la Constitución, a quienes suprimen,en algunas comunidades, la bandera de España de los edificios oficiales.

O sea, que yo comprendo a Florentino Pérez (otra cosa es que la apruebe). Comprendo que se niegue al “recochineo” (juego sucio, sucísimo políticamente) de los anticonstitucionales pitidos contra el himno y el Rey.

Valle-Inclán, allá por el año treinta y tantos, escribió esto: “España es un trapicheo de intereses mezquinos, y un corral de bueyes”. (Título del libro Inédito).

Insolentes

Lunes, 3 Febrero 2014

Tres eran las hijas de María (aquel dicho) y tres son los equipos que compiten por el título de Liga, con un Atlético insolentemente magno.

¿Y por qué no cuatro, que el Athletic está caliente, pedernalizado como en sus viejos tiempos.

El Athletic me trae a la memoria, siempre, la figura -lo fue en su día- del árbitro internacional Pedro Escartín. Cantinela de Escartín:

-Cuando el Athletic funciona, funciona la Selección.

Eran cuando lo dijo otros tiempos (ni mejores ni peores: distintos. El tiempo actual es global, telegénico, digital y de muchos imputados ¡Qué distinto!).

El Athletic, es cierto, le ha rebajados los humos al Real Madrid, de igual modo que el Valencia, el sábado, se le subió a las barbas al Barça en su cortijo del Camp Nou.

-Qué insolentes el Valencia y el Athletic.

Las insolencias son la sal, la cebolla y el perejil del fútbol.

El Athletic está a once puntos de los omnipotentes Barça y Real Madrid y a catorce del no menos insolente -para el Madrid y el Barca- Atlético de Cholo y Diego Costa.

2014, año nuevo y a ver si nos toca (a ustedes y a mí) la Primitiva o la Quiniela, no ha empezado bien para el Barça. Ha cabreado, y mucho, a Tata Martino, cabreo que le ha llevado a expeler esta frase: “Cuando al rival se le puede pisar, hay que pisarlo”.

-¡Qué insólitamente burdo, él tan argentinamente dulce!

No hay que tenérselo en cuenta. “El fútbol es mucho más serio que un asunto de vida o muerte”, que dijo quien lo dijera: otro cabreado, seguro.

El Atlético, en cambio, sigue estando de dulce, y, miren por dónde, desde esta semana es el Atlético el que mira de arriba abajo (construcción ortodoxamente musical) a los inmensamente poderosos Real Madrid y Barça.

-¿Y eso es bueno para la Liga?

-Por supuesto. En la misma medida que no es bueno y de cabreo burdo, también, para el Barça y el Real Madrid.

El otro día escribí aquí que a Ángel María Villar, presidente de la FEF, no le gusta la Liga del duopolio.

-La Liga -repite a quienes no padecen otitis testicular- tiene calidad, ahora hay que encontrar la fórmula para que tenga igualdad.

Yo estoy con Villar. Las desigualdades extremas son impropias del siglo de la globalidad, siglo del que, por cierto, algunos economistas opinan ya que está haciendo más inmensamente ricos a los inmensamente ricos y más inmensamente pobres a los pobres que todavía no son inmensamente pobres

Como los inmensamente poderosos, “se les pise o no” ( Tata), acaban ganando siempre, lo insólito sería que el Atlético de Cholo y Costa ganase la Liga (opinión generalizada). Sería, sin embargo, formidable –pensando en la igualdad- que la ganase el insolente Atlético. Contra la opinión generalizada. Lo digo por lo de la fraternidad de la igualdad, que en los duopolios ni hay igualdad ni fraternidad.

Gracias, Susaeta

Jueves, 15 Noviembre 2012

Le llamó Del Bosque, “ven,hijo,te voy a bautizar como internacional”. Y se lo llevó, nada menos, a Panamá; y Susaeta, jóven quizá poco ilustrado o más bien mal ilustrado -más bien esto-, sintió  ”miedo” insuperable de pronunciar la palabra España y dijo “cosa”. España, esa cosa. O “una cosa”, que tanto monta. España, como se sabe, palabra “maldita” para  vascos y para catalanes desenamorados (vamos a decirlo así)  de España.

- Coño, Susaeta, has metido la pata llamándole “cosa” a España.

El “pobre” Susaeta, visto el cisco originado, escribió (le escribieron: seamos intuitivamente rigurosos) un comunicado de rectificación en el que, naturalmente, se elude también el nombre de España. Sagaz comunicado.

- ¿Acaso es independentista Susaeta?

- No. Es un chaval majísisimo, casi nada, del Athletic.

El Athletic, en los tiempos de  don Pedro Escartín (hace de ello un siglo, claro), era el equipo más querido en España por su españolidad. Españoles todos los jugadores.

- Cuando el Athletic está bien, la Selección mejora- sostenía don Pedro.

Susaeta, en efecto, es un chaval majísimo. No es culpable de nada, sino victima del “tóxico político” que nos está tocando vivir y respirar. Me lo confirmaba  el otro día un meteorólogo del tiempo y de la política:

-Nos estamos cargando el medio ambiente y el ambiente político  de España.

Así es. Susaeta -lo sé- está encantado de haber vestido la camiseta de España, sólo que no puede jactarse de ello.

-Si lo hace, lo apalean.

Ni se dude. Arturo Mas, como se sabe, es un pluriviolador y plurivulnerador, ambas cosas, de la Constitución. Pero ahí está: chulapón, jactancioso, desafiante y acollonador.

-En nombre de la democracia… -repite últimamente

Eso: en su nombre, cómo se hiere, ofende y destruye a España. Cada día, un poco más. Nadie lo remedia.

Susaeta es sólo una victima más  de esta triste  y nueva España. Yo, hoy, agradecido, le doy las gracias a Susaeta por su gol a Panamá y por su coraje como jugador de la Selección de España. Y a Del Bosque, gracias también por haberlo alineado.

Dos de Mayo y 25 de Mayo

Sbado, 26 Mayo 2012

De aquel Dos de Mayo de 1808  a este 25 de Mayo de 2012.
-¡Lo que va de ayer a hoy, oiga!
-Usted que lo diga.
El Dos de Mayo fue el levantamiento de Madrid contra el invasor (Napoleón) de España; este 25 de Mayo, en el estadio Vicente Calderón, ha sido el “levantamiento de los independentistas” contra España.
-¿Dramatiza usted?
-Lo dudo.
La final de la Copa del Rey sin Rey y con Príncipe, se mire como se mire y se mire desde donde se mire, tiene que dar que pensar. Mucho y muy seriamente.
-Venga, hombre, pelitos a la mar.
Esto es España: pelitos a la mar, dejar hacer y dejar pasar, dar la espalda a lo que nos deteriora, humilla y escarnece. Diputados independentistas que se sientan en el Congreso de España y no aman a España, pero que  viven colosalmente de los Presupuestos del Estado de España, o sea de todos nosotros, o sea de todos los españoles. ¡Parásitos a los que llamamos demócratas! Obligado acordarse de don Miguel de Unamuno y del “sentimiento trágico de España”.
-¡No hay que mezclar el deporte con la política! -exclaman encima esos ruines fariseos de la casta política, cuando son ellos los que aportan la levadura de la independencia  y amasan con regocizo la  explosiva  mezcla.
Inolvidable 25 de mayo. Estadio Vicente Calderon: más de 50.000 espectadores. Océano de banderas esteladas e ikurriñas. O sea: a la mierda España, “¡a la mierda!”, que gritaba Fernándo Fernán Gómez cuando se enfurecía, ¿lo recuerdan? Gritos a favor de los presos de ETA. La pitada jamás vista y oida contra la Marcha Real, el himno de España cobardemente  jibarizado a 27 segundos. Insultos masivos contra Esperanza Aguirre, “¡hija de puta!”.
-Como a alguien se le ocurra gritar viva España, lo linchan -susurra de pronto alguien.
En cuanto al partido, duró sólo 25 minutos. El Barça sigue tejiendo el mejor fútbol de España y del mundo, con permiso de los discrepantes. La Caperucita rojiblanca le duró al lobo feroz azulgrana tres bocados. Tres a cero.

Amadeo de Saboya

Martes, 22 Mayo 2012

¿Somos ingobernables los españoles? Amadeo de Saboya creía que sí y por eso, harto,un día exclamó: “¡Este país es ingobernable!”. Y se fue, se fue, sí, renunciando olímpicamente, también monárquicamente, a la corona de España. Reinó en España menos de dos años (1871-1873)

¿Es España, hoy, una democracia como  Dios manda o como manda el dios laico de los que no creen en Dios?.

- ¿Usted que cree?.

Contesto con la Constitución en la mano:

-Creo que no, la verdad. La Constitución que nos dimos en 1978, se fundamenta en la  “indisolube unidad” de España. Pero ocurre que en los escaños del  Congreso de los Leones (con mayúsculas) se sientan diputados que odian a España y pugnan volcánica y  tenazmente contra su “indisoluble unidad” para disolverla en  arcilla de tenis. ¿Por qué se les llama demócratas a esos señores? ¿Acaso lo son, o más bien son, sin acaso, “traidores” a la Constitución de 1978 y por lo tanto a España? .

- ¿Usted que cree?

- Con la Constitución en las manos, la obviedad es obvia: vulneran el magno texto y escupen a España. Traidores a España

- ¡Qué duro, oiga!

- ¿Duro llamar a las cosas por su nombre?. Yo ya sé que lo ortodoxamente político (lo cobarde, vaya) es tildar de nacionalistas o de gente antisistema a los que  queman la bandera de España y la  fotografía del Rey, pero uno es, y pido perdón por ello, ortodoxamente constitucionalista y ortodoxamente del Atlético de Madrid, luego, lo reconozco, un bicho tan  raro como  retrogado.

- ¡Pobrecito!.

- Qué se le va a hacer. A lo mejor Dios me lo premia el día que me vaya con él. Otra ortodoxia que tengo: creer en Dios.

El viernes, si en el Vicente Calderón, con motivo de la final de la Copa del Rey entre el Athletic y el Barcelona, se pita a la bandera de España  y se SILBA  al Príncipe y lo consiente  pasivamente, con “talante antisistema” (cobarde, vaya), la casta política de nuestro Parlamento, volveré a martirizarme una vez más con esta adocenada  reflexión : “¿Y de qué sirve y para qué sirve nuestra Constitución, si la patean como patean a veces a Messi y a  Ronaldo los “defensas antisistema” ? ¿España acaso una democracia “antisistema”, ahora que caigo? Pudiera ser.

Rugido contra coraje

Lunes, 7 Mayo 2012

El futbol es un estado de ánimo, dicen, se dice. No. El fútbol es la erección del gol y el extasis de la ilusión.

-La ilusión es su alma, sin el alma de la ilusión el fútbol sería ceniza.

El sacerdote de mi parroquia es muy poeta, muy futbolero y muy biblíco.

El miercoles, en Bucarest, su Atlético, el Atlético nuestro de cada día, se enfrentará nada menos que al otro Atlético, al Athletic de ese curioso personaje mitad místico y mitad sabio de sabidurias varias en fútbol, Bielsa. El Athletic es el punto cenital de la carrera de Bielsa.

-O ahora o nunca -piensa, sueña, acaricia.

¿Lo ven? Ilusión. Pero si ilusión es para Bielsa la capital de Rumanía, ilusión es también  Bucarest para Simeone.

-O ahora o nunca -rumia también “El Cholete”.

En la final se esgrimen muchas ilusiones: la de la victoria, la primera de todas. Eso de poder alinear  otro trofeo en la vitrina de los recuerdos  es tan sensual como la erección del gol.

-Hay que ganar- me dice un directivo rojiblanco del rojiblanco Atlético de Madrid-. Ganar es conseguir otro título y asegurarse, si no conseguimos plaza para la Champions, la participación en la Europa League de la próxima temporada, luego 20 ó 25 millones más de ingresos. Que nos vendrán de maravilla para “retener” jugadores o “pescar” algún otro por ahí.

Una final por consiguiente  con extasis de emoción y la emoción de dos ilusiones:la del título y la de la pasta.

-¿Quien cree usted que ganará? -me preguntan, ni que uno fuese adivinador (una de las “gracias” del fútbol es que con frecuencia ridiculiza a los adivinadores)

Soy objetivamente  sincero como Bielsa:

-No lo sé, pero si Bielsa quiere que ganen los suyos, uno tiene el sentimiento del querer entrañados con el  Atlético de Madrid.

El Athletic, de todos modos, como equipo, está más “encuadrado”. El Atletico, en cambio, lo que más encuadrado  tiene es el coraje.

-Tal vez -me recuerdan-. Pero el emblema del Athletic es el leon, su rugido.

Quede así: rugido contra coraje. Una formidable final.

El español es muy ‘no’

Sbado, 3 Marzo 2012

Me lo comentaba el otro día un amigo de toda la vida:

-Como decía don Manuel Azaña -matizo: mi amigo es republicano de toda la vida- el español es individualista y muy testarudamente ‘no’. No a todo.

Algo de eso sí hay. El Real Madrid le ha dicho no a la final de la Copa del Rey en el Bernabéu.

-Tenemos obras de restauración del estadio  -ha dicho sin decirlo en ningún comunicado oficial el Real Madrid.

El Real Madrid, a veces, es así; si bien la gente maliciosa -también la no maliciosa- cree que en lo que piensa el Real Madrid para vetar la final en su histórico recinto es en la victoria del Barcelona y en la bulliciosa celebración de su feligresía en la Cibeles, en la Puerta de Alcalá o en el entorno del mismísimo  Bernabéu.

-A mí no me toman las calles las banderas catalanas. Mofa inconsentible -se me explaya un directivo madrileño y madridista también  de toda la vida.

Hay otras razones: desde que ha muerto Fraga, que decía que la calle era suya, y desde que el PP ha tomado posesión de la  Moncloa, la calle, cuando no es de los sindicalistas, es de los estudiantes.

-Es lo que pasa cuando alguien se muere sin hacer testamento. ¿Por qué no testó Fraga?

No del Real Madrid a la final en su estadio, pues; y no del Barça a Sevilla y no del Athletic al Calderón.

-¿Dónde,entonces?

Podría ser Mestalla. Pero, ah, en Mestalla, el Barça perdió la final de la Copa con el Real Madrid, y en Mestalla, el Athletic la perdió con el Barcelona. Miedo al gafismo.

-Claro que si la Federación Española dice en su reunión del martes que Mestalla, pues a obedecer, ¿no?

No lo sé. ¿A quién contentar, a quién descontentar? Papeleta para Angel María Villar.

En fútbol, como ven, también el español es muy no.