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Soñar

Jueves, 28 Abril 2016

Hay que soñar. El sueño es maravilloso.

-Sueño que la final de la Champions de este año la van va a jugar el Atlético contra el Real Madrid.

¿Por qué no? Un futbolista legendario, gran extremo, Enrique Collar -¿qué es de él?- soñó el sueño de la titularidad en el Atlético de Madrid

-Yo no duermo, sueño.

Convirtió en realidad su sueño: él y Gento o Gento y él, durante años, fueron los mejores extremos de España.

-Gento corre más que yo – elogiaba Collar.

-Collar tiene mucha clase- ponderaba Gento.

Adversarios, pero elegantes.

-¿Por qué los políticos de ahora, me refiero especialmente a Iglesias y Sánchez, no serán entre ellos como Collar y Gento: adversarios gentiles.

Difícil eso: lo repito aquí con desconsuelo un artículo sí y otro no. Creen que ser adversarios es insultarse y ponerse a parir. El fútbol es más pedagógico que la política. Y más y más honesto, y más fiable.

El Atlético de Madrid, que “¡juega formidablemente a no dejar jugar!”, es hoy cátedra de valores, de optimismo y de sueño. Su gente, sus “votantes”, animan a los jugadores con pancartas y mensajes como éstos: “Nunca dejes de creer”, “Juntos hacia la victoria”, “Atleti, yo te amo, juntos hasta la final”. Soñar y creer.

-No es fácil jugar a este Atleti. Con poco, hacen mucho. Son pegajosos. Incómodos…Nos queda Munich , a ver si…- reflexiona ya preocupado, desde ayer, Guardiola.

El secreto del Atlético, uno de sus secretos, es que sabe competir, como dice Clemente Villaverde.

-¿Y qué es saber competir?

-Saber hacer lo que hay que hacer. El Atlético no tiene los carísimos jugadores del Barça, del Real o del Bayern, pero tiene jugadores que no son se menos que ellos.

Lo de Simeone, pues, es lo del sabio griego: “Conócete a ti mismo”. Y conoce como debes jugar con tus jugadores.

Como hacerle un gol al Atlético es casi tan difícil como que se amen cortésmente Iglesias, Sánchez y Rajoy, soñemos en el gozo de una final Champions 2016 entre los dos equipos de Madrid. ¿Por qué no?

Estudiar a los árbitros

Mircoles, 6 Abril 2016

Con otro juez o árbitro, ¿hubiera empatado o ganado el Atlético? ¿Dañó con cálculo el juez o el árbitro al Atlético? ¿Por qué hay jueces o árbitros que en la duda prefieren equivocarse a favor del fuerte?

El juez, se dice, considera la ley; el árbitro, la equidad. Qué confuso es eso. Ley y equidad, los dos espejuelos de la interpretación de la ley.

-El juez es tan necesario como la ley. Matrimonio sin divorcio.

Innegable. Sólo que qué difícil es a veces ser equitativo, especialmente en el fútbol. El árbitro de fútbol es a la vez juez, y él, a veces, no ve lo que ven los espectadores, de igual modo que también a veces los espectadores no ven lo que ve el árbitro.

-La equidad, en fútbol, sin embargo, es acierto o desacierto discutible casi siempre. El fútbol, no se olvide, es pasión, y la pasión, como el amo y la Justicia, es ciego.

Fernando Torres cayó en la “trampa interpretativa” de dos jugadas y el árbitro alemán Felix Brych, tras enseñarle la segunda tarjeta amarilla, lo echó.

-¡Se ha pasado! ¡Qué tío! ¡Qué…!.

-Eso: ¡qué…! El fútbol, repito, es pasión y el forofo no siempre ve las cosas como son, sino como le convienen.

-¿Acaso hay que entender que Torres fue bien expulsado?

Antes de escribir lo que estoy escribiendo, he leído críticas de críticos “barcelonistas” y críticas de críticos “madridistas”.

¿Y qué?

-Los “más objetivos” coinciden en que, con el Reglamento en la mano, las dos entradas de Torres fueron poco ortodoxas.

Por su parte, el propio Fernando Torres, acabado el partido, pidió perdón. Gabi calificó de sólo “riguroso” al árbitro. Y Simeone, haciéndose un nudo retórico con las cuerdas vocales, confesó:

-No puedo decir lo que pienso. Estoy tratando de pensar lo que digo sobre el arbitraje.

Contenidas y moderadas, pues, las tres declaraciones. Se me dirá:

-Hay árbitros que no hubieran enseñado la segunda tarjeta amarilla a Torres.

Argumento irrebatible, toda vez que la ley, repito, es interpretación.

Lo que sí digo ahora es que el árbitro germano señor Brych, al margen de que fuese o no severo con la pena de expulsión, es un árbitro/juez ‘alérgico’, por carácter y estilo, al juego brusco o bruscamente peligroso para la integridad física. Y “tarjetero”, por lo tanto. Estas cosas deben conocerlas también, antes de los partidos, los entrenadores y los jugadores.

Divinos

Domingo, 13 Septiembre 2015

Dios significa que todo es posible, y que todo es posible significa Dios.

-Yo no soy Dios, pero Dios está conmigo. Por eso soy Maradona.

Cuando alguien pinta como Dalí es divino:

-No soy Dios, pero soy divino.

Así se divinizaba el catalán, ya huérfano de abuelitas.

Cuando algo es majestuoso, o sublime, o fricciona lo sobrenatural, se diviniza. El Papa Francisco, tan siglo XXI, tan terrestre, ha dicho que “ se sabe que no es Dios, pero que no se sabe qué es Dios”.

-Cuando hablas con él, no parece papa. Es tan sencillo, tan cercano. Francisco no diviniza su silla- me contaba recientemente un colega argentino.

El hombre, sí; el hombre lo diviniza todo, salvo que sea ateo.

-¡Maldito Messi Este tío, como Maradona, está conchabado con Dios - explotó en el Calderón, acabado el partido, un forofo apócrifo del Atlético.

Messi, ciertamente, está hecho de un barro diferente. Como Cristiano.

-El eslabón perdido entre Cristiano y el gol era el Real Club Deportivo Español- ironiza un amigo.

Como los últimos años, la Liga ha empezado con el inoxidable morbo de siempre del Real Madrid contra el Barcelona y la menos inoxidable duda de quién es mejor, si Cristiano o Messi.

Messi, al margen del rejonazo al Atlético (¡qué inoportunamente pronto!), vale en eurodólares mucho más de lo que gana. Lo suyo, en el Calderón, fue salir y cambiar en segundos el color y el talento del Barça; con él, a partir de él, el Barça aceleró formidablemente la velocidad y el poder de su juego.

-Ante Dios todos somos iguales, que se dice; ante la Ley también todos somos iguales, que se dice también (qué mentira), pero con el balón en los pies y los estadios llenos a pesar del precio de las entradas, Messi y Cristiano son joyas eurodivinables.

Asiento: cuando no tengo ganas de discutir, asiento en seguida.

CCC. Las tres ces: confianza absoluta en sí mismo, calidad de juego, capacidad de gol. Messi y Cristiano, jugadores CCC. Esto es: jugadores de matrícula de honor cum laude y Toison de Oro.

¿Podrá el Atlético de Madrid rehacerse y volver a subirse al celestial vagón de lujo del Barcelona y el Real Madrid?

Complejo de persecución

Viernes, 6 Febrero 2015

En España, por lo que se lee y se ve, crece la hierba de la imputación y trepa por el ánimo de algunos de nosotros la enredadera del complejo de persecución.

-A Marcelo le persiguen los comités de castigo de la Federación Española de Fútbol. No hay derecho. Son del Atlético- tronan voces.

El propio Marcelo, cuyo arte para poner balones de gol en las cabezas de sus compañeros es magistral, se siente, en efecto, afectado por el complejo de persecución.

-Yo no hice nada, ni lo toqué, pero el árbitro me enseñó la tarjeta amarilla. En mi sentir los árbitros la tienen tomada conmigo.

El complejo de persecución es como una gripe psicológica. Se afincó hace tiempo en España; se ve que pensó: “Al sol de este país, qué bien se está”. Y la sensación es que está haciendo estragos.

- Yo lo he hecho todo bien – se defiende el presidente del Barça, señor Bartomeu, como respuesta a la persecución de que es objeto por parte de Hacienda.

El señor Bartomeu incluso da a entender que esa persecución es una venganza de los “poderes fácticos” de Madrid

-Como le “pisamos” al Real Madrid el fichaje de Neymar … -insinúa sobilinamente.

Un inspector de Hacienda, al que le he preguntado sobre la cuestión, barcelonista por cierto, me asevera:

-Cuando Hacienda llama a la puerta de alguien es por algo, es para recordarle a ese alguien que Hacienda somos todo y que con Hacienda no se juega “al escondite”.

Hay, sin embargo, quien no lo ve así. Hay quien, como el señor Bartomeu, lo ve como una venganza de los “poderes fácticos” madridistas. Porque los “poderes fácticos”, para el señor Bartomeu, son, obviamente, madridistas.

-¿Está usted seguro, señor Bartomeu, de lo piensa y dice?

-Es que ni lo dudo.

-Pues los “poderes fácticos” de la Federación Española de Fútbol, entidad que también considera usted más próxima al Real Madrid que al Barça, ha sido inflexible con Marcelo, no le ha levantado la sanción.

Tenemos, en efecto, una democracia infectada de imputados “inocentes”, como el clan Pujol, pobrecitos, y de gripados por el complejo de persecución.

Woody Allen y la ley

Lunes, 1 Diciembre 2014

Con permiso –perdón por la insolencia- de “la masa cerebral”, que dijo de Ortega y Gasset no recuerdo ahora quién, el hombre es él y sus gustos, el hombre es él y sus veleidades, el hombre es como es.
-¿Y cómo es?
-Como lo hizo su padre Y su madre.
He visto ya la película París-Manhattan, que es un delicioso homenaje a Woody Allen. Woody Allen, en esta película, no es el director, no es el guionista, no es el protagonista, no es el productor.
-¿Qué es entonces?
-Sin ser nada de eso, la película es Woody Allen. Es un póster que habla con Alice Taglioni, la protagonista. Alice es delgada, atractiva, fina, guapa y verla da tanto gusto como escuchar las máximas de Allen, se discrepe o no de ellas.
Yo, por consiguiente, que diría Felipe González, soy yo y mi gusto por todo lo que tiene estilo, belleza, educación, cultura , gracia y “legalidad”.
-Me fío de usted, he indagado sobre usted y usted es un hombre legal, así que acepto que me entreviste usted –me dijo hace años el insigne don José María Ruiz Mateos.
Pasados los años, qué chasco, la vida me demostró que el que no tenía buenas relaciones con la legalidad era él.
Woody Allen, que sí es un cineasta legal (jamás me ha defraudado), en París-Manhattan (donde es un póster que habla) en un momento determinado le dice a la bella Alice que cuando no se cumplen las leyes, todo es oscuridad.
-Estoy de acuerdo contigo – exclamé en voz alta sin darme cuenta de que estaba en el cine.
La gente que me circundaba me miró. Y una señora, viuda o así, más bien así (gruñona, vieja), me recriminó:
-Ande, cállese. La ley es como es y se acabó.
Me callé. A las señoras que son así, jamás les llevo la contraria. Tampoco, por supuesto, a las que son como Alice: a éstas incluso les doy la razón.
Creo que muchos españoles piensan como esa señora. O son como ella. Yo creo, sin embargo, en la ley, me fastidie o no. “Las instituciones democráticas de nada valen cuando no cuentan con el apoyo de la autoridad de la ley” (Aristóteles, casi nadie). Si Rajoy, desde el primer momento, hubiera puesto firmes al “delincuente” Mas con la autoridad de la Carta Magna, la ley de leyes, no tendríamos actualmente, ni se dude, marimorena del independentismo de un sector (minoritario, dicho sea al paso) mal informado y formidablemente intoxicado de la población catalana.
-Usted es catalán
-A mucha honra. Y tal vez, también, visigodo, árabe y hasta judío y vasco. No en balde luzco, entre otros, los apellidos Ors, Candela, Brotóns, Zumalacárregui, Labarrieta…
Hay que respetar y cumplir la ley. Y aplicarla como predicaba Aristóteles: con autoridad, sin melindres, sin vacilaciones.
-¿También a los prehistóricos del zafarrancho, con un muerto y heridos, de los ultras del Atlético y del Deportivo de la Coruña?
-A esos, además, les condenaría a ver el fútbol en la televisión, por siempre y para siempre, en casa, ni siquiera en una cafetería.
Hágase la luz, que dijo Dios. Hágase la Ley, que dice Woody Allen. Luz, siempre luz, y siempre lejos de nosotros, naturalmente, el pecado de la oscuridad.

A un minuto y medio del final

Domingo, 25 Mayo 2014

Ser o no ser. Ser el campeón de Europa a un minuto y medio del final del partido y no ser el campeón de Europa a un minuto y medio del final del partido: el Atlético de Madrid.

-Cruel. El fútbol a veces es cruel.

Es coherente que Enrique Cerezo y la masa del Atlético piense así.

La crueldad es el antiderecho. Existe. También el fútbol tiene dos caras: la de la gloria y la de la crueldad.

Sergio Ramos es la gloria. Glorioso, oportuno y prodigioso su cabezazo.

-Sostenía Pablo Hernández Coronado –me recuerda un “viejo” del lugar, que se dice- que a él le gustaba que el Real Madrid ganase en el último minuto de penalti injusto.

Eso, casi, ha pasado esta vez. Sergio Ramos está ya, para siempre, en las páginas de oro y diamantes del Real Madrid.

-Parece un jugador de Simeone. Fe, garra, pura raza.

Lo parecía. A don Santiago le gustaban los jugadores como Sergio Ramos: alérgicos al desánimo. Gladiadores hasta la extenuación

El Atlético, ciertamente, hasta un minuto y medio antes del final sumó – por táctica, espíritu grupal y poder físico- más méritos que el Real Madrid. Le falló, sin embargo, el fuelle físico en la prórroga. El Atlético es la fe, de igual modo que el Real Madrid era en este partido- era la ilusión de la Décima. La fe no fue vencida exactamente por la ilusión. Otra efe, la efe de fatiga, es la que “goleó –cruelmente- al Atlético.

-¿Es usted del Atlético, acaso?

Reflexiono sobre lo que vi. El 4-l es cruel, lo que no impide, como es natural, que haya quien no lo vea así. El Atlético ha sido, esta temporada, el equipo que ha animado el cotarro del duopolio de la Liga, cacareándole al Barça y al Real Madrid.

-¿Miento acaso?

El Real Madrid sufrió. Supo sufrir. Y, agrisados en esta ocasión CR7 y Bale, tuvo sin embargo en Sergio Ramos al arcángel de la Décima.

¿Qué pretendo comprendiendo dolor por el Atlético? Que el fútbol es como es a veces: o injustamente cruel o arcangélicamente glorioso. Y consolar, pues se lo merece, al equipo sorpresa de la temporada 2013-14.

¿Qué es el cholismo?

Sbado, 10 Mayo 2014

¿Existe el cholismo? Existe. Leo que Giovanni , el hijo mayor de Simeone, dice: “Mi padre está cambiando el fútbol”. Ha cambiado, de momento, al Atlético de Madrid. El Atlético, desde que lo gobierna Simeone, es un equipo vivaz, alegre, bravo, cargado de fe. “Con él, soy otro” (Raúl). “Entiende mucho de fútbol y de caracteres” (quiero recordar que esto es de Koke”.

-Los milagros no existen, pero este Atlético es el milagro de Simeone.

Acierta el irónico y agudo Enrique Cerezo diciendo eso. El ser humano, en sí, es un ser divino, diabólico, genial o cabreador. Depende.

El hijo de Simeone tiene razón. Su padre está cambiando el fútbol. Pero ¿cómo, en qué? Diría yo que el secreto radica en la palabra intensidad.

- ¿Intensidad? ¿Acaso cojones?

Algo así.

“La tierra para quien la trabaja”. Ése eslogan, hace la tira de años, caló. Se hizo mucha demagogia política con él. Luego, cayendo en demagogia, diré que “el fútbol para quien lo trabaja”. El fútbol es una diversión, no un estado de ánimo (frase lírica y cursi: claro es que lo lírico y lo cursi también cala a veces). La palabra intensidad significa, sencillamente, trabajar con fe e ilusión y no ceder a la “tentación” de la duda, la pereza o el decaimiento de ánimo.

-Yo les digo: si queréis, podéis. Todo depende de vosotros, del mismo modo que yo dependo de vosotros.

Así ve y hace fútbol Simeone. El Atlético es eso: una propulsora formidablemente humana de trabajo y moral.

-Y talento.

-Por supuesto. El talento es eso que, según Shaw, dura más que la belleza sobre la base del trabajo.

Trabajo, talento y falta, creo, otro factor: el psicológico. Hay quien, aun siendo muy listo, muy inteligente y muy talentoso, no transmite, no cala, no fumiga moral y optimismo.

-¿Fumiga alegría y fuerza Simeone? –le he preguntado a un jugador del Atlético, básico en la alineación titular.

-Y simpatía, imposible defraudarle –me contestó con espontánea rotundidad.

Existe, sí, el cholismo. ¿Qué es? Querer y poder, poder y querer. El Real Madrid, el otro día, en Valladolid, era un equipo desenciado de querer y poder.

Si el Atlético gana la Liga, se hará un favor a sí mismo, esto por descontado, y a la vez al fútbol en general. Si existiese la Gran Cruz al Mérito al Fútbol, pienso que habría que dársela ya al gran Atlético de “Cholo” Simeone.

Tarjetas amarillas

Mircoles, 2 Abril 2014

¿Qué no es dialéctica? El matrimonio es dialéctica.

-Paco, a ti lo de sábado, sabadete, te va poco. ¿Cuántos sábados hace que no me tocas?

Paco, ni caso. Gruñe a lo sumo

La política es dialéctica:

-Puedo prometer y prometo…

Y como diría el profesor Tierno Galván, prometió pero no cumplió casi nada de lo que prometió. Los políticos, en tiempo electoral mayormente, son poco fiables con sus promesas.

El fútbol es dialéctica:

-Cuatro tarjetas amarillas ya al Atlético: Koke, Gabi, Turán, Juanfrán. ¿A que nos deja sin centro de campo? Al Barça, ninguna.
Prodigó más tarjetas el alemán Félix Brych: otras dos al Atlético, Diego y Sosa, y dos, sólo dos, al Barça, Iniesta y Jordi Alba.
El amarillo es también color dialéctico. Execrado por los actores desde que Molière muriera en el escenario representando una obra suya.

-Creo que me muero - medio susurró, según testigos presenciales.

Acertó. Desde entonces, para unos, el amarillo, si no se lleva amuleto contra él, es color gafe. Para otros, en cambio, el amarillo es color benefactor. La verdad es que desde que se viste de “abejita Maya”, el Atlético es azote feroz, agresivo, temido y ganador.

-En el Calderón, preveo un partido en el que puede suceder todo.

Así opinan, con respeto, las mentes azulgranas no intoxicadas de forofismo.

El amarillo, sin embargo, como látigo arbitral para sofocar la agresividad de algunos jugadores, puede destruir la hermosa y equilibrada pugna competitiva de un partido. ¿Se imaginan a un Atlético, o a un Real Madrid, o a un Barça, o a un Bayern, desposeídos de parte de sus mejores jugadores en las semifinales o en la final de la Champions por causa de los fustazos amarillos? Someto esta reflexión, no sé si chusca o no, a la consideración de los sesudos y reaccionarios conservadores del dialéctico reglamento del fútbol.

Insolentes

Lunes, 3 Febrero 2014

Tres eran las hijas de María (aquel dicho) y tres son los equipos que compiten por el título de Liga, con un Atlético insolentemente magno.

¿Y por qué no cuatro, que el Athletic está caliente, pedernalizado como en sus viejos tiempos.

El Athletic me trae a la memoria, siempre, la figura -lo fue en su día- del árbitro internacional Pedro Escartín. Cantinela de Escartín:

-Cuando el Athletic funciona, funciona la Selección.

Eran cuando lo dijo otros tiempos (ni mejores ni peores: distintos. El tiempo actual es global, telegénico, digital y de muchos imputados ¡Qué distinto!).

El Athletic, es cierto, le ha rebajados los humos al Real Madrid, de igual modo que el Valencia, el sábado, se le subió a las barbas al Barça en su cortijo del Camp Nou.

-Qué insolentes el Valencia y el Athletic.

Las insolencias son la sal, la cebolla y el perejil del fútbol.

El Athletic está a once puntos de los omnipotentes Barça y Real Madrid y a catorce del no menos insolente -para el Madrid y el Barca- Atlético de Cholo y Diego Costa.

2014, año nuevo y a ver si nos toca (a ustedes y a mí) la Primitiva o la Quiniela, no ha empezado bien para el Barça. Ha cabreado, y mucho, a Tata Martino, cabreo que le ha llevado a expeler esta frase: “Cuando al rival se le puede pisar, hay que pisarlo”.

-¡Qué insólitamente burdo, él tan argentinamente dulce!

No hay que tenérselo en cuenta. “El fútbol es mucho más serio que un asunto de vida o muerte”, que dijo quien lo dijera: otro cabreado, seguro.

El Atlético, en cambio, sigue estando de dulce, y, miren por dónde, desde esta semana es el Atlético el que mira de arriba abajo (construcción ortodoxamente musical) a los inmensamente poderosos Real Madrid y Barça.

-¿Y eso es bueno para la Liga?

-Por supuesto. En la misma medida que no es bueno y de cabreo burdo, también, para el Barça y el Real Madrid.

El otro día escribí aquí que a Ángel María Villar, presidente de la FEF, no le gusta la Liga del duopolio.

-La Liga -repite a quienes no padecen otitis testicular- tiene calidad, ahora hay que encontrar la fórmula para que tenga igualdad.

Yo estoy con Villar. Las desigualdades extremas son impropias del siglo de la globalidad, siglo del que, por cierto, algunos economistas opinan ya que está haciendo más inmensamente ricos a los inmensamente ricos y más inmensamente pobres a los pobres que todavía no son inmensamente pobres

Como los inmensamente poderosos, “se les pise o no” ( Tata), acaban ganando siempre, lo insólito sería que el Atlético de Cholo y Costa ganase la Liga (opinión generalizada). Sería, sin embargo, formidable –pensando en la igualdad- que la ganase el insolente Atlético. Contra la opinión generalizada. Lo digo por lo de la fraternidad de la igualdad, que en los duopolios ni hay igualdad ni fraternidad.

Pura psicología

Lunes, 14 Enero 2013

El fútbol no se acaba en el Barcelona y en el Real Madrid. El fútbol, esta temporada ,es también el Atlético de Madrid, el “hijo pródigo”.

-Ven a mis brazos, hijo -le ha dicho la madre Liga.

Hay que celebrar el regreso del Atlético, que el Atlético, en plan jamón-jamón, esté entre el  Barça por arriba y el Real Madrid por abajo. El Barça es intocable, nunca en la Historia del fútbol ha habido equipo como él por suma de récords y fútbol-arte. “En el segundo tiempo me entrararon ganas de aplaudirle (Demichelis, defensa del Málaga. Delicioso). El Barça, a juicio de casi todo el mundo del orbe del fútbol, autóctono y foráneo, si no es la perfección, la frisa. “Sus rondos-chotis en dos metros cuadrados a la velocidad de la  luz son un gozo para los sentidos” (Rexach). Como Rexach es del Barça, tal vez exagera. Pero exageracón no es sino la admiración elevada al cubo.

El Real Madrid, en cambio, está como estaba la España de los políticos hace dos o tres meses: con la prima de riesgo sembrando congoja y acollonamiento. “Esto no tiene arreglo”, que lloriqueaban los agoreros. Y es que los números denuncian que Mourinho ha hecho, en sus doce años como entrenado, su peor primera vuelta, y el Real Madid, con él o tal vez por culpa de él, cualquiera sabe, también su peor primera vuelta de los últimos siete años.

-¿Cómo está Florentino? - he preguntado.

-Impasible, marmóleo: él es así. Contra el furor de las circunstancias adversas, el bálsamo de la cama: él es así, repito.

Calma. Lo imaginaba. La Copa del Rey es uno de los botes salvavidas en los que confía; la Champions, el crucero de los suspiros. El año acaba en 13 y el 13 de Febrero, el Real Madrid afrontará, contra el Manchester United, su órdago poco menos que decisivo.

Calma, pues. “Un banco es un buen banco cuando sientes que tus ahorros están en buenas manos”, que reza el eslógan de un banco alemán. ¿Está en buenas manos el Real Madrid?.

-Florentino sigue creyendo que sí, y que lo que hoy es desazón, el tiempo -esto es, la Copa y la Champions- puede trocarlo en  regocijo.

El Atlético de Madrid, mientras, disfrutando con sus 44 puntos, la mejor segunda vuelta de su vida. El Atlético, con Simeone, es otra cosa. ¿Cuál es el secreto de Simeone?.

-El de Tito en el Barça -se me responde-. Sabe hacerse querer, para lo cual tiene que saber querer, al margen de tácticas y esas zarandajas. Así como Belén Esteban mata por su hija, los entrenadores tienen que dar la impresión de que ellos también pueden matar por sus jugadores.

Pura psicología. Creo.