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Sinceridad

Lunes, 1 Octubre 2018

Los diplomáticos son políticos a los que no les gusta pensar lo que dicen (esto no es mío). Los políticos son diplomáticos a los que no les gusta pensar lo que dicen (esto tampoco es mío). Los futbolistas, como no son políticos ni diplomáticos, dicen siempre lo que sienten y piensan (esto sí es mío).

-¿Como Messi?

-Como Messí, sí señor.

El Hombre, entre otras muchas cosas, es él y sus dependencias. El hombre, genio o no, dude o no, en la duda piensa, sufre, miente.

-Yo no miento - le oí una vez a Felipe González cuando él y yo teníamos el pelo color vida, o sea sin canas (el blanco es el color del umbral de lo que empezamos a dejar de ser)-, yo debería mentir de vez en cuando para no sufrir.

Felipe González, socialista o no, del Barça o del Real Madrid, me ha caído siempre bien.

-¿Por qué?

-Por su vitalismo. Vitalista es el que transmite confianza, alegría, seguridad, ganas de vivir.

Felipe González, de haber sido futbolista, hubiera triunfado también.

Yo, como no soy diplomático ni político, he expresado siempre, sin tibios velos, mis sentires y mis pensamientos. Quizá porque también soy vitalista como Felipe González.

-Vitalista, votante del PP y del Atlético, dicho sea al paso. ¿Por qué atlético, por qué del PP?

-El Atlético, cuando era el Atlético de Aviación, qué tontería tal vez, me gustaba por su apellido, Aviación (me hubiera gustado ser aviador, siempre he tenido esa frustrado vocación). En cuanto al PP, por razones económicas, que no ideológicas: a la derecha se le da muchísimo mejor que a la izquierda crear riqueza. La derecha se entiende mejor con el dinero que la izquierda.

-¡Olé tu sinceridad!

-Gracias.

Messi es el dios del Barça. Sin la divinidad de Messi, el Barça se agrisa mucho. El Barça ha perdido siete puntos en tres partidos.

-¡Castañas!

-En efecto: castañazos.

Considera Messi que hay “muchas cosas que mejorar en el Barça”. Una de ellas, especialmente, la vulnerabilidad de la defensa.

Otro día hablaremos, que dirían Tip y Coll, de las “vulnerabilidades” del Real Madrid.

Empacho de fútbol

Jueves, 27 Septiembre 2018

Vivir para ver, y ver para vivir (refrán). Vivir para ver como el Barça, por primera vez en su centenaria historia, perdía con el colista.

-El cocodrilo derrotado por la lagartija.

Y ver, para vivir la sonrisa del Atlético ante la derrota de los dos ‘jeques’ de la Liga, el Real Madrid y el Barça.

-Ya sólo estamos a dos puntas de ellos- celebra, con lógica competitiva, la familia rojiblanca.

Jornada negra por lo tanto de los ‘jeques’

-El poderoso no dinero, el poderoso e intenso afán competitivo, ha podido con ellos.

El fútbol es eso. Sin embargo, como los españoles somos exagerados…

-…Y extremistas, oiga.

También extremistas, sí.

-¿Cree usted de verdad que somos extremistas?

-No es que lo crea, vivir para verlo.

Veo, en los periódicos, a los que tanto amo, que las derrotas de los ‘jeques’ (los poderosos en dinero, vaya) han sentado a los fanáticos del madridismo y del barcelonismo como las tóxicas y constantes rectificaciones de Pedro Sánchez a Albert Rivera y a Pablo Casado.

-Se olvida usted de Pablo Iglesias.

-Pablo Iglesias es el ratoncito listo y sagaz del grupo. Está con todos, según, y no está con nadie, según, y sin según está sólo con él. “Yo soy yo y lo que me conviene”, podría decir.

¿Crisis, bajón, qué, del Barça y del Real Madrid? Yo no lo veo así.

-El fútbol es como el tiempo, a veces, de pronto, sin haber sido previsto por los Messi y CR7 de la meteorología, llueve y truena.

Eso es verdad. El fútbol, tal como lo veo ahora mismo, es un jaleo de partidos distribuidos sin ton ni son a lo largo de la semana, de competiciones, de viajes, de aviones, de horarios.

-Los aviones y los viajes agotan tanto como un partido –he oído a muchos futbolistas.

Yo mismo, ayer, me tragué en la tele tres partidos. Eso más que un espectáculo de fútbol es un empacho de balón y piernas.

-¿Se aburrió?

-A ratos, sí.

La gallina de los huevos de oro y el fútbol de las piernas de oro. Eso.

Goles y cojones

Jueves, 13 Septiembre 2018

Pablo Pinto, colega, dice que hay más madridistas en la Selección (seis: Carvajal, Nacho, Sergio Ramos, Ceballos, Asensio, Isco) que españoles en el once del Real Madrid.

-Caray, sí. Y eso que Luis Enrique, si hay que juzgar por su biografía futbolística, es más azulgrana que blanco.

De donde se infiere, una vez más, que el hombre más que ser él y sus circunstancias es él y sus intereses profesionales.

-Estoy encantado –dice Luis Enrique como seleccionador - de tener jugadores de este nivel, independientemente de donde vengan.

Los seleccionadores piensan como los empresarios: el negocio es el negocio.

El negocio de Luis Enrique, hoy, es ganar como seleccionador, como en el Real Madrid, en su día, fue ganar como madridista y luego, en sus años de azulgrana, ganar como barcelonista.

-La honradez y lealtad de un profesional del fútbol es contentar a quien le paga y al aficionado que le ve.

Luis Enrique es como es: muy él, muy suyo, muy poco de ‘amar’ a los críticos.

-No es que él sea antipático, es que usualmente sus puntos no siempre coinciden con las observaciones críticas de sus críticos.

Quizá sea así, vaya usted a saber. Lo cierto es que ha empezado muy bien. Y, a pesar de que los críticos barcelonistas o de Barcelona, que tanto monta, le ven “muy madridistas” y los críticos de Madrid o del Real Madrid, que tanto monta también, celebran su selectivo ojo madridista, Luis Enrique, en dos partidos de enjundia y lucidez, ha quedado como el dios del fútbol.

-Es obvio que sabe lo que se hace y que afronta el futuro renovador con denuedo y recia seguridad en sí mismo –pondera un fan suyo.

Otro colega, Julio Merino, me suelta:

-¿Has visto lo de Barcelona?

-No. ¿Por qué?

-Me refiero a la Diada del independentismo, a los a estentóreos gritos de “¡Ni 155, ni Rey, ni jueces, ni presos políticos! ¡República e Independencia!”.

Hasta que en la Moncloa no se siente un político con los arrestos y los cojones estatutarios de un Luis Enrique, no hay nada que hacer. Así como el futbol es Reglamento, VAR, gol y cojones, la democracia es Ley, respeto, autoridad y cojones. Perdón.

Mente y fe

Lunes, 3 Septiembre 2018

¿Qué es vivir? A lo mejor es verdad que vivir es sufrir, pensar y dudar.

-Exacto. Sufro, pienso, dudo, luego vivo.

Hay quien cree que vivir no es so.

-¿Qué es entonces?

- Hacer goles. Que el autobús no tarde. Dormir nueve horas seguidas sin que nada te despierte ni te atormente con sueños oscuros y pesimistas. Vivir es también ver a Rafa Nadal y, acabado su partido, gritar “¡He sufrido, Dios, pero qué gozo su triunfo!”.

Nadal, para mí, es sufrimiento, y lo es porque admiro su poder mental y su fe.

-Yo –dijo una vez Nadal- me siento en forma cuando la fe y la mente me susurran: “Hoy, Rafa, vas a poder”.

Poder no siempre es querer y querer tampoco es siempre poder.

-Yo quería ganar hoy, pero no ha podido ser. Lo que no sé es lo que nos ha pasado hoy: no sé si es que hemos perdido por nuestros errores o porque ellos lo han hecho mejor. Tengo que reflexionar sobre ello.

Lo dijo hace poco un entrenador de fútbol de no recuerdo qué equipo.

El Atlético de Madrid no ha empezado con buen pie, con buena bota, la Liga.

-La Liga de esta temporada – pensaron y escribieron auspiciadores de tronío- va a ser cosa de tres: Real Madrid, Barça y Atlético.

Vivir es también auspiciar y errar.

-Vivir, nos pongamos como nos pongamos, nunca es fácil.

Ya lo creo. Simeone, menos mal, “calza y viste” mente y fe primas hermanas de la mente y de la fe de Nadal.

-Esto es lo mejor que nos puede pasar – ha declarado tras el 2-0 de Vigo, tras la derrota.

Matiz sin pizca de disgusto.

-Es un toque de atención.

O sea, que hay derrotas que no hay que metabolizarlas como derrotas, sino como rapapolvo o lección de aprendizaje.

Como Nadal: mente y fe poderosas tanto en la victoria como en la derrota.

-Cuando pierdo –tiene dicho también mi admirado Nadal- me enfado, no me cabreo. Medito el enfado.

¡Cuánto tienen que aprender los políticos de los deportistas! ¿Por qué no nos gobiernan deportistas?

Autoridad

Viernes, 20 Abril 2018

La vida es una cosa de creer y no creer, de ser y no ser, de pensar y no pensar

-Yo, sin embargo, creo y no creo. Creo en la ley y no creo en los que se ciscan en la ley, como el prófugo/cobarde Puigdemont y su cortejo de españoles por partida de nacimiento, les jeringue o no.

-Ser o no ser.

-Soy, hasta las cachas, español de las diecisiete autonomías; no soy, hasta las cachas, de los que reniegan de su partida de nacimiento.

-¿En qué piensas, en qué no piensas?

-Pienso que Españas, por culpa de las ideologías, es una tortilla maltrecha de ‘no es no’ (Pedro Sánchez) de ‘cuando gobernemos nosotros’ (Pablo Iglesias) y de ‘dejar hacer, dejar pasar’ (Rajoy). El demócrata español, por naturaleza y esencia, es un mitómano de la Moncloa.

-¿Mitómano?

-El mitómano engrandece lo que le hace feliz a él. El político mitómano es un enfermo crónico de su yo. Yo, yo, yo.

-¿En qué no piensas?

-En lo que piensan casi todos los políticos españoles: en la desestabilización de España. “Oye, Rajoy, le dice el político vasco, si no te cargas el 155, no te apruebo los presupuestos”. O: “No, no voy a la final del Sevilla-Barcelona“, dice insólitamente la alcaldesa de Madrid. O: “Yo tampoco voy”, presume la ordinaria alcaldesa de Barcelona (no se tome como insulto la palabra ordinaria, es que es así por definición, zafia).

-Recuerdo ahora que hace años un político que ponía reparos a la división de España en autonomía sostenía que el rito del ‘demócrata’ español es hacer caer al ‘demócrata’ español que es más demócrata que él (por cargo o jerarquía).

-No me sorprende.

-¿Crees o no crees en la ley?

-El corazón de la ley es la autoridad.

-¿Y qué es para ti la autoridad

-Suspender, por ejemplo, el partido entre el Sevilla y el Barcelona, en el Metropolitano, si se mofan del Rey y el Himno y vitorean a los que rompen España. Es es lo que harían en Francia, Inglaterra y Estados Unidos, entre otros países.

La chilena de FP

Jueves, 5 Abril 2018

Cristiano Ronaldo ha dado la vuelta al mundo, que es redondo, gracias al balón, que es también redondo.

-Es que, probablemente, a nadie, estéticamente, le ha salido una chilena tan redonda, tan plásticamente bella, en la historia del fútbol como la ‘esculpida’ por CR7 en la bella Italia (mental y físicamente de nota 10).

Según propia confesión, era el gol que le faltaba.

-Ya lo he conseguido – leo que ha declarado.

El fútbol de tontería, sociológicamente, no tiene nada. El fútbol es más que un juego. Divierte, emociona, place.

-Sexo y fútbol, qué dos cosas maravillosas.

Se lo oí, hace años, a un futbolista de enjundia, del Barcelona (por cierto).

-Juego en un gran equipo, me considero bien pagado y disfruto de mis dos placeres (el sexo y el balón).

Dice el dicho que el mundo lo mueven el sexo y el dinero, por este orden.

-Hay que agregar el fútbol, sociológicamente.

El fútbol es la política sana del placer de ver y disfrutar.

-Con el defecto, como la política, del fanatismo, que es el sectarismo del fútbol.

El sectarismo, que es el fanatismo de la política, es horrible; el sectarismo del fútbol, , no tanto: es más noble y generoso.

-¿Sabes lo que me gusta de ti? –me dijo siendo yo joven don Santiago Bernabéu.

-Usted dirá, don Santiago –le contesté la mar de intrigado.

-Cuando criticas, no hieres. Eso es muy difícil. Eso es algo así como ser defensa y no dar patadas al delantero.

Ya tengo escrito aquí, me parece, que no he conocido a nadie con la empatía y la inteligencia de don Santiago, ni con su sentido del humor. En otra ocasión me dijo:

-Yo también soy crítico sin herir con lo que amo. A Alfredo (Di Stefano), cuando hablo con él, le critico mucho.

-¿Y no se enfada con usted?

-Alfredo sólo se enfada con él…con él cuando “el balón no le obedece”.

A CR7, en Italia, le balón le ha dicho:

-Voy a regalarte, Cristiano, la ‘joya’ que añoras: el gol de tu vida.

Si el Real Madrid –lo sé- gana este año otra Champions, Florentino Pérez le hará otro regalo: “la chilena de un nuevo contrato casi a su gusto”.

Llegar y libres indirectos

Domingo, 1 Abril 2018

El Barça, sin Messi, llega hasta donde llega y si no llega, llega Messi.

-Messi, venga, quítate el chándal, hay que remontar este dos a cero que nos ha metido el Sevilla

Messi, en la alineación o en el banquillo, no dice nunca nada.

-Contento, Messi –le felicitó una vez un periodista.

-He cumplido con mi trabajo- contestó sin sonreír

Opaco, silente, feliz a su manera.

-Y sin embargo, es un tornado. El tornado Messi.

Un Tornado “humilde”, qué contradicción.

Cuando vea a Bertín Osborne, se lo sugeriré:

-Bertini, oye, tienes que llevar a tu casa a Messi y conversar con él (una cosa es conversar, otra entrevistar) como conversas con todos. A ve si tú consigues sonsacarle por qué es como es: calmoso, plácido, frío, mudo, nada envidioso.

-En el césped, no; en el césped, todo lo contrario: raudo, agresivo, feroz.

Feroz y calmoso: eso es lo que vemos, eso es lo que transmite. Pero algo especial y desconocido tiene que haber en su fuero interno para ser, como es, el mejor entre los mejores, a pesar de que CR7 opine que él es el mejor, “digan lo que digan” (como canta Raphael)

-Es que CR7, digan lo que digan, es otro tornado.

Dos estrellas polares del fútbol. Estrellas como ellos hacen que el fútbol siga siendo el deporte “señorito” y preferido de ls televisiones.

-La televisión, ciertamente, es actualmente la medida de todos gustos de la especie humana.

Lo que sigo sin entender del fútbol, cambiando de tercio, es que los árbitros no piten ya libres indirectos dentro del área. En las áreas, en casi todos los partidos, se cometen faltas que no son penaltis pero sí infracciones que, por motivos que ignoro, no sancionan los árbitros. ¿Por qué?

-Si se resucitasen los libres indirectos, el fútbol ganaría en ardor y suspense.

Con el VAR, que antes o después va a ser al fútbol lo que las redes sociales a los ordenadores, pienso que debería revivirse el libre indirecto.

-Añadiría, sin discusión, emoción a la emoción del fútbol y haría todavía más atractivo el deporte favorito de la televisión.

Einstein, Puigdemont y mi tío

Sbado, 24 Marzo 2018

A mí las matemáticas nunca se me dieron bien. Mi padrino, hermano de mi padre, era un genio. Tenía tres carreras, era catedrático, hablaba cuatro idiomas, pilotaba aviones y era del Real Club Deportivo Español.

-Tío, dentro de unos días, tengo examen de Estado (revalida del bachillerato de mi época). Voy bien en todo, pero las matemáticas…

-Ya, ya lo sé –me cortó-. Dios te ha negado el gen de los números. Bien: hablaré con él.

Él era el catedrático que, en el examen oral, me haría las preguntas que me acollonaban.

-¿Se has hizo?

-Sí. Pero admiraba a mi padrino como yo. Me dijo:” Qué suerte tienes de tener el tío que tienes. No entiendo que seas tan mastuerzo”.

Me aprobó con un cinco pelado. Siempre he creído en la amistad y en los tíos como mi tío Pepe, cuyas diversiones eran estudiar y volar. Voló al cielo leyendo una biografía o un libro sobre Albert Einstein. Unos días antes de irse al cielo me dijo:

-Mira qué pensamiento de Einstein:” La política es más difícil que las matemáticas”. Qué lúcida y verdadera ironía- remató.

Viendo una vez más el espectáculo de los catalanes que no quieren ser españoles, ni monárquicos ni del Real Madrid, me ha venido al caletre la frase de Einstein, y me he dicho:

-Qué talento tenía Einstein, como mi tío.

Si estos señores separatistas y golpistas – se pongan como se pongan y digan lo que digan, son golpistas y separatistas - viesen los partidos de la selección española de fútbol no dirían las chorradas antidemocráticas que dicen y no se pondrían como se ponen de angelitos sin pecado concebidos.

-Somos demócratas –claman.

Los demócratas respetan las leyes, y ustedes, no.

-Hemos tenido que exiliarnos.

Hay que hablar con propiedad: ustedes no se han exiliado, ustedes han huido como conejos acojonados al olfatear el olor de la cárcel.

-Queremos un país donde se respeten los derechos fundamentales.

¿Es que los respetan ustedes?

Yo no sé si a Einstein le gustaba o no el fútbol. Pero si hubiera visto el primer tiempo de España contra Alemania, se hubiera dado de alta como fan del manchego/azulgrana Iniesta (los talentos, entre ellos, siempre que no sean políticos, se admiran y se comprenden).

-Sin él y sin Messi, el Barça no sería lo que es.

Un manchego y un argentino, hijos del fútbol y para el fútbol, y como ellos, todos los jugadores de la selección: todos con todos y para todos. Eso es la selección, eso debería ser España.

-¿Por qué a toda esa tribu de Puigdemonts les ha picado la boa del separatismo?

Einstein tampoco lo comprendería, de vivir. Por cierto: el seleccionador alemán Joachim Löw (vestido de negro y con flequillo y bajito) es casi un calco de Puigdemont:

-Con gafas, igualito, igualito a él.

Seguro que igualito e igualito, no. Löw es un tío como eran Einstein y mi tío. Un tío políticamente bien manufacturado.

Aritmética

Lunes, 8 Enero 2018

Si el hombre es la medida de todas las cosas, la aritmética es la medida del hombre.

-Yo creo en los números. El mundo es una cosa aritmética. La aritmética rara vez miente.

Lo dijo el crack Albert Einstein.

El Real Madrid, en 2017, acaparó abrasivamente. No sólo él. Cristiano Ronaldo y Zinedine Zidane acapararon también, individualmente, títulos y honores a tutiplén.

-El Real Madrid es siempre el Real Madrid –es frase corriente, con razón, en el ánimo, en la voluntad y en los labios de Florentino Pérez.

FP, presidente grande.

-El presidente grande, como el político grande, es el que consigue que todos sus votantes y socios se sientan grandes como él.

Pero el hombre es cuerpo y alma, no es número. No es el hombre una cosa aritmética, la ciencia de la exactitud. Sin embargo al no número FP, en este nuevo y novicio 2018, los números no hacen más que abrumarlo.

-Florentino – me cuentan que le deslizan-, esto va mal, y dieciséis puntos de diferencia son muchos “puntos luz” a favor del Barcelona; y Florentino, tu colega del Barça no para. Si no para, Florentino, tras Coutinho, cazará también, si no lo tiene cazado ya, a Griezmann.

Florentino, como bien saben quienes bien le conocen, tiene el genético orgullo de no ‘dejarse pisar’ en casi nada.

-Orgullo no sólo genético, también orgullo de número uno. El número uno, para la aritmética, es el que más. El alfa. Orgullo por lo tanto de alfa.

ZZ, según la aritmética de los reconocimientos, es el alfa de los entrenadores. Pero el fútbol, que no es ciencia, que es juego versátil, puñetero y veleidoso -como el juego político de Pablo Iglesias, de ahí su decrecimiento aritmético en los últimos sondeos-, no hace, en este 2018, otra cosa que ponerlo de cara a la pared.

-ZZ –le susurra el ’sentido común’ de la aritmética-, estás equivocándote. Reconócelo. Y no digas que con la plantilla que tienes, tienes plantilla suficiente. No, ZZ. No te ofusques.

Quien ya se ha dado cuenta de la situación es FP.

-Eso de que el Barça le saque l6 “puntos luz” le ha herido el orgullo –me revelan.

Lógico. El orgullo lo creó quien lo creara para que el hombre alfa no se recueste en los laureles del pasado.

-Lo que ha sido, ha dejado de ser, y la vida, como bien sabes, Florentino, no tienen memoria aritmética del pasado- le calientan la testa.

El Real Madrid, por lo tanto, según la aritmética, tiene que rehacerse. ¿Cómo? No dejándose pisar por el Barça con “puntos luz” (16, ¡corcho!) y con fichajes de relumbrón como Coutinho y Griezmann. Esto por un lado. Por otro, hablando con ZZ:

-Genio, querido ZZ, ¿por qué, como declaran públicamente hasta tus propios jugadores, el equipo no juega bien, se cansa, no es ya el de 2017?

La aritmética tiene incógnitas, el fútbol también.

Kikiriki

Mircoles, 8 Noviembre 2017

España, políticamente, es país de kikirikis. El kikiriki de esta semana es en torno a la nueva camiseta de la selección española de fútbol.

-Es republicana, esa franja de diamantes con ese morado, matrimoniado con el rojo y el amarillo, es un brindis a la república – rezongan unos.

-Es azul, azul petróleo –matizan otros.

Todo depende del color político del opinante.

A Pablo Iglesias le gusta el color morado.

-Claro, es republicano.

Garzón, otro republicano, subraya:

-Me agrada más la tricolor que la rojigualda.

El ministro Méndez de Vigo, sutil, tenue, para no quemarse:

-Ha habido camisetas más bonitas.

Adidas, acollonada:

-Que hemos repartido ya, para su venta, millones de camisetas.

Qué más da el color de la franja. Lo importante es que quienes la vistan ‘cacen’ goles. O sea, lo del gato blanco o negro de Felipe González al regreso de un viaje suyo por Oriente (era joven, y las mujeres le gritaban: “Felipe, capullo, queremos un hijo tuyo”).

Sobre colores hay que respetar todos los colores y todos los gustos. El morado, color de Podemos por cierto, es el color de la constancia y la penitencia.

-¿Opinión tuya?

-Lo he leído en un manual sobre colores. El azul es color de buena suerte. Por eso, las novias, el día de su boda, deben lucir algo azul.

-Qué chorrada.

Qué chorrada, en efecto. Pero es que la casta política española es así: puntillosa, chinchorrera, chocarrera y cascarrabias.

-Se lo pasa bomba cacareando la casta política –me comentaba anteayer en Barcelona un catalán/ español –. ¿No te has caído en ello? Muchos de nuestros políticos razonan poco y cacarean mucho; y para gallo cacareador y descrestado de seny, por cierto, el tal Puigdemont. Cada vez que cloquea huyen de Cataluña cien empresas, como huye él – qué cobarde- de Cataluña. “¡Política, esa vieja puta!”, que dijo un escritor alemán.

En fin, morada o azul - coincido con Felipe González- lo importante es que, con la nueva camiseta Adidas, los chavales del invicto Lopetegui hagan goles hasta ganar el Mundial ruso 2018.