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Se necesitan

Lunes, 16 Noviembre 2015

El mundo, en efecto, es un parques de atracciones o un valle de lágrimas, según. O lloramos o reímos. O lo pasamos como Bond o nos aburrimos como loros centenarios. El fútbol es uno de los juegos del parque de atracciones.

-Si no existiese, habría que inventarlo.

Empieza hoy la semana del Clásico. Hay razones para que Cataluña siga siendo España y para que el Barça siga en la Liga.

-¿Cuáles?

-Sin España, económicamente, Cataluña se empobrecería y mucho –lo dicen los empresarios catalanes- y sin la Liga, ¿qué sería del Barça? Un equipo de chirigota y sin el bombón del Clásico. El Clásico es mucho clásico.

Es verdad lo que dice el filósofo. El hombre nace y vive para pugnar y pelear. Lo que ocurre es que hay muchas maneras de pugnar y pelear. Pero ninguna tan caballeresca y emocionante como la deportiva.

-Y en fútbol, en España, el Clásico es la prez.

El Real Madrid de Benítez, por cierto, está cuestionado.

-Escriba con propiedad, por favor. El cuestionado no es el Real Madrid, es Benítez.

Le pegan estos días, por cierto, sin piedad, con la porra de la aritmética. La moda en el fútbol, de un tiempo a esta parte, son los números. Comparan, por ejemplo, los números de de los anteriores entrenadores con los actuales de Benítez.

-Lo hacían mejor sus antecesores – le echan además en cara a Benítez.

Ser entrenador del Real Madrid es tan difícil como gobernar España.

-O más.

- Consí, consá –que dirían Tip y Coll

De España, se ha dicho: “Es un país maravilloso: su problema son los españoles”.

-¡Qué exageración!

Consí, consá.

El Clásico del sábado, según los que saben, tendrá una teleaudiencia de 500 ó 600 millones. El Clásico, si lo pierde el Real Madrid, avivará tremendamente el fuego de la furia de Florentino Pérez.

-Prohibido perder el Clásico –me cuentan que exige imperativamente, a los Carlos V, FP.

Exigencia lógica. Racional. El Barcelona, a día de hoy, parece que juega mejor y está mejor en todo; a día de hoy, la impresión, al parecer, es que el Real Madrid está sin fraguar.

-¿Es verdad –pregunto- que Cristiano le ha puesto la popa a Benítez?

-Lo realmente verdad es que Florentino quiere que Cristiano vuelva a ser el que ha dejado de ser.

Benítez es un profesional, Cristiano también.

-Lo que tienen que hacer, pues, es servir al Real Madrid con amor y lealtad.

Porque en la ciudad condal, por lo que leo, creen que el Barça puede, y hasta debe, ganar en el Bernabéu. ¿Lo ven? España y Cataluña se necesitan como se necesitan el Real Madrid y el Barça.

El Barça es España

Domingo, 7 Junio 2015

El fútbol del siglo XXI, de momento, es el Barça con su zurrón de dos tripletes, cuatro Champions y el amén de otros varios títulos de menos calado, pero igualmente importantes.

-El Paraíso está donde yo estoy - se jactaba el sabio Pascal.

Parafraseándolo, Messi podría sacar pecho y decir

-Yo soy el Paraíso del Barça.

Messi tiene 27 años. Esa era la edad que tenía Di Stefano cuando aterrizó en el Real Madrid de Bernabéu. Y el Real Madrid de Bernabéu, gracias a Di Stefano, voló tan alto, tan alto, que acabó ganando el título de mejor equipo de fútbol del siglo XX.

-Messi puede hacer lo de Di Stefano, y tal vez más.

Allegri, la víspera de la final, dijo que la Juve, para ganar al Barça, tendría que hacer el mejor partido del año, incluso “de su vida”.

-El Barça –declaró tras la derrota- es un equipo extraordinario, con jugadores extraordinarios. Y Messi, cuando aparece, es un terremoto: lo revuelve todo.

Como español nacido en Barcelona, celebro la victoria del Barça. No soy como Pedro Sánchez, el del PSOE, ni como Pablo Iglesias, el de Podemos. Dogmáticos cerriles, con perdón, los dos. “Jamás pactaré con el PP” (Pedro Sánchez). “Esa pachanga fachosa” (Pablo Iglesias, en referencia al himno nacional). Mi lema, para andar por la vida, de siempre, es éste: “Libertad, reflexión, tolerancia. Esto es la democracia, además de igualdad y fraternidad.

Dijo Sergio Sauca, el magnífico presentador de TVE, al cerrar el telediario:

-A ver si el Barça gana la quinta y el fútbol español, la decimoquinta.

Le sonreí desde casa y comente en voz alta:

-Muy bien, Sergio. Por encima de chalados, políticos intolerantes (viene a ser lo mismo) y secesionistas, “siempre España”.

Me alegra, repito, el triunfo del Barça en Berlín. El Barça es marca España, mal que le pese a los para mí “indeseables” Mas y Junquera, y mal que me duela ver como los jugadores extranjeros del Barça compartían su alegría con las banderas de sus respectivos países.

-A ver si algún jugador español se enrosca en la bandera de España –musité, deseé

No. Ninguno.

Me aguó un poco la alegría, lo confieso. Al Barça, sin embargo, le deseo que Messi le dure año (es un placer verle) y sea su Di Stefano. No soy forofo, lo sé, ni dogmático, tampoco esto, a Dios gracias. ¡Cómo estropean a España algunos políticos!

Comprendo a Florentino

Jueves, 5 Marzo 2015

Pedro Sánchez, el otro día, en el San Mamés de los leones (Congreso de los Diputados), elevó la voz para que le oyera bien Rajoy: “¡Soy un hombre (léase político) limpio!”.

En el deporte hablamos mucho de ‘fair play’, lo cual que la expresión enoja mucho a mi amigo el académico:

-¡Juego limpio! ¡Hay que decir juego limpio! ¡Qué manía y qué grotesca moda de anglosajonizar el lenguaje más bello del mundo, el tuyo, el mío, el castellano!

Juego limpio, vale. El caso es que en el fútbol, ahora mismo, hay un juego limpio económico, un juego limpio político y un juego limpio deportivo.

¿Dónde se celebrará la final de la Copa del Rey? Hoy no se sabe, mañana no sé. Lo “deportivo” sería que todos, vascos, catalanes y madrileños, amándose los unos a los otros como a sí mismo, con amor limpio, señalasen con su índice el estadio Santiago Bernabéu.

-Yo quiero el Bernabéu –ha elegido ya el presidente del Barça- . El Bernabéu es cómodo, es grande, cabe mucha gente.

Opina igual el presidente del Athletic:

-El campo ideal para todos es el Bernabéu.

Económica y deportivamente, pues, los dos quieren el Bernabéu.

-¿Y qué opina Florentino? –he preguntado a gente de su entorno-. ¿Le apetece a Florentino la celebración del festejo de la final de la Copa en su estadio?

-No, en principio –ha sido la respuesta, que me razonan-. El Bernabéu es más que el estadio del Real Madrid, es el estadio de España, que para eso está en la capital de España. Al Bernabéu se va a jugar al fútbol, no a pitar el himno de España y a pitar al Rey. ¿Pueden garantizar el Barcelona y el Athletic el ‘fair play’ (educación y conducta limpias) de sus seguidores?

Seguro que no. En Francia, como se sabe, se respetan los himnos y los símbolos. En España, desgraciadamente, no. No he olvidad todavía lo que en cierta ocasión, hace años, dijo un socialista notorio, del clan de Felipe González (no es difícil de adivinar): “La bandera es un trapo”.

- ¿ No le pasó nada?

-En España, estas cosas tan “arcaicas y fascistas” se solucionan con el padrenuestro del vocablo antisistema. “¡Bah, gente antisistema!”, excusan y disculpan. No, no le pasó nada al señor del trapo. Como no pasa nada, a pesar de que lo exige la Constitución, a quienes suprimen,en algunas comunidades, la bandera de España de los edificios oficiales.

O sea, que yo comprendo a Florentino Pérez (otra cosa es que la apruebe). Comprendo que se niegue al “recochineo” (juego sucio, sucísimo políticamente) de los anticonstitucionales pitidos contra el himno y el Rey.

Valle-Inclán, allá por el año treinta y tantos, escribió esto: “España es un trapicheo de intereses mezquinos, y un corral de bueyes”. (Título del libro Inédito).

Otra forma de hacer política

Jueves, 13 Noviembre 2014

Hay tantos jugadores extranjeros de tronío en el fútbol español que Vicente del Bosque no ha tenido más remedio que pescar jugadores españoles para la selección en los caladeros extranjeros. Los peces españoles con botas se hacen grandes y atractivos en las “aguas” foráneas: Morata, Callejón, Azpilicueta o Bernat.
-También los futbolistas jóvenes españoles, como los licenciados universitarios, emigran. Qué país, Virgen de la Almudena.
No es el país. Es la globalidad. “Ser global es ser progresista, y ser progresista es saber buscarse la vida. El español, por razones históricas y genéticas, siempre ha sido buen vividor”.
-Mayormente, oiga, en política.
Aparquemos eso ahora.
Del Bosque ha iniciado la renovación de la selección, empeño ciertamente nada baladí.
-Le va a costar –auguran los agoreros y los gurús, que de todas estas especies hay también en el césped verde del Señor.
El éxito, como dice un amigo mío, no es un enlace matrimonial por la Iglesia para toda la vida.
-Lo eterno, a Satanás gracias, no existe en esta vida –proclaman asimismo las masas pensantes ateas o en la oposición a Dios.
Del Bosque, pese a que no le guste a Florentino Pérez, es una de las cabezas mejor amuebladas – valga el cliché- del fútbol español. No es engreído, no se cree lo que no es y cree a botas juntillas que el fútbol es tan puñetero como el pegajoso vuelo del moscardón al que no se acierta a estampar con el periódico hecho rodillo.
-¡Puñetero moscardón!
Yo no lo sé, pues ni soy gurú ni jamás he presumido ni presumiré de saber algo de lo poco que sé, pero creo que Del Bosque está en el buen camino.
-¿Y si pierde contra Bielorrusia y con Alemania, después, en Vigo?
Pudiera ser. Lo que no puede hacer Del Bosque es magia. Xavi, Iniesta, Villa, Puyol y otros – no voy a citarlos a todos- son ya gente de ayer más que hoy. Y fabricar o inventar jugadores como ellos es algo que no ha descubierto todavía esa cosa que avanza tanto que es una barbaridad y que se llama ciencia.
-El tiki taka (otros escriben tiqui taca: vale también) no está de moda –opina el legendario Charlton.
-El tiqui taca lo está estrangulado el enjambramiento de gente atrás –enjuicia otro fénix del fútbol, Platini.
Mi curiosidad, en relación con los dos próximos partidos de Del Bosque, es qué jugadores va a alinear y cómo los va a hacer jugar. No hay que olvidar tampoco que en un equipo de fútbol el entrenador inteligente juega con el sentido común.
-¿Y con qué juegan los jugadores?
-Con el sentido común de la inteligencia y del corazón.
El fútbol es otra forma, socialmente, de hacer política, de igual modo que la política es otra forma de hacer fútbol. Lo que ocurre es que los futbolistas juegan mejor que los políticos.

Dimisión

Mircoles, 15 Octubre 2014

La selección alemana de fútbol ganó, si no se les ha olvidado, el Mundial de Brasil. Lo cual que gracias a ese triunfo Alemania es tetracampeona, de teta y cuatro.
-Tetracampeón. No me gusta ese vocablo, suena feo- rezongó don Santiago Bernabéu tras ganar el Real Madrid, consecutivamente, su cuarto título europeo-. Hay que ganar el quinto título- agregaba-. Tampoco es que suene bonito pentacampeón, pero es más eufónico.
Y, claro es, los jugadores capitaneados por el Gran Capitán Alfredo Di Stefano, complacieron a don Santiago.
El presidente – solía comentar Di Stefano -, con o sin razón, es el presidente.
La Alemania de Joachim Löw, el Del Bosque germano, en pocos días, ha perdido con Polonia y ha empatado, en su germánica casa y ante devota su clientela, con Irlanda.
-Ésta, Löw, no es la Alemania de Brasil. Ni sombra, eh.

Löw, 54 años de vida y de experiencia, filosofa en la contestación:
-Si el fútbol no fuese así, probablemente el fútbol no sería lo que es.

La diferencia entre Alemania y España es que aquí en España-en fútbol y en política- se pide en seguida la dimisión. “Que dimita”, “es viejo”, “está gastado”, “no vale”.
-El español adjetiva más que razona y zurra más que analiza.
Esta frase la leí hace tiempo, creo que es de Julio Camba y si no de él, de alguien tan ocurrente y delicioso como él.
Los alemanes no han pedido la dimisión de Low – el germano es más paciente y sosegado que el español- pero sí han escrito que “hay que procurar que no se repita el lance de dos resultados tan adversos”.
A raíz, por cierto, del lance de la derrota de la selección Sub-21 ante Serbia, dos críticos de adjetivación y zurra consideran que Ángel María Villar debe dimitir. He reflexionado: ¿por qué? ¿Qué culpa tiene Villar de que jugadores de tanto fuste y futuro, que dicen, como Isco, Munir, Deulofeu , Saúl, Sergio Roberto y otros no acertaran a ganar a una selección teóricamente inferior?
Los Sub-21, pues vi el partido, jugaron con trote borriquero, demorado, dengue, de hecho todo el primer tiempo. Cuando despertaron de la siesta del trote, avanzado el segundo tiempo, no pudieron. Sencillamente no pudieron. Un madridista que en vida se llamaba Pablo Hernández Coronado decía: “Mi táctica, aritméticamente, es la 1-10″. O sea, el portero y diez jugadores subiendo y bajando, corriendo, los 90 minutos.

Luego, eso: pedir a los trabajadores del balón más intensidad y más desconfianza.

Creo en Del Bosque

Lunes, 13 Octubre 2014

Sabio Del Bosque, pues sabe rectificar. Elegante Del Bosque, pues su transición en la portería la está haciendo con “respeto y dulzura”. Nada de café para todos (marca Adolfo Suárez, así nos va, así le va a España). Casillas es un pasado áureo de 33 años (es lo malo de tener un pasado), De Gea es el lozano presente (21 años: es lo bueno de no tener un pasado).
-Vicente, Del Bosque, eres humanamente un bosque de dulzura señorío inteligente.
Hace unos días, a raíz del batacazo contra Eslovaquia, hubo quien, en plan crítico acerbo, escribió la palabra dimisión: “Si hubiera dimitido Del Bosque tras lo de Brasil…”. Me dije: “La crítica qué injusta e impaciente es a veces”. Aquí, en esta España del nefasto café para todos (ay, Adolfito, Adolfito), en cuanto alguien deja caer un papel en la acera, en seguida aparece un Cayo Lara o ser similar y pide su dimisión.
-Que dimita.
Hay, en efecto, en el cafetal organigrama político-autonómico mucho enchufado e incompetente.
-No lo sabe usted bien.
Como no lo sé, no lo sé. Yo simplemente escucho. Y veo. Y apunto.
Del Bosque no es un Cayo Lara. Saber de lo suyo, sabe. No perdió el comedimiento tras lo de Eslovaquia. Detesta la demagogia . Sabe encajar con serenidad los golpes de la adversidad, también moldearlos en el mortero de la reflexión.
-Tengo que arreglar esto, Grande, esto tiene arreglo. Vamos a reflexionar, Grande.
Grande es su amigo, su confesor, su consejero. Cuatro ojos ven más que dos, que se dice, y los ojos de Grande son ojos para ver mejor, como en el cuento del lobo y Caperucita.
Luxemburgo –país de medio millón de habitantes- es natural que en fútbol tenga una selección inferior a la de España (46 ó 47 millones de habitantes). Lo no natural sería lo contrario.
-De acuerdo con usted.
Uno también tiene sus fans. Me gusta la transición de Del Bosque, me gusta el futuro que entreveo en algunos (Rodrigo, tan ratón y listo; Alcácer, ¿otro Villa?; De Gea, que efluye seguridad; Iniesta, aún “joven”…), me gusta su talante elegante, intuyo que va a hacerlo bien.
-¿Cree usted que la Selección de los títulos europeos y del mundial volverá a ser lo que ha sido?
No, eso no lo creo. Las excelencias, también las eminencias, son cíclicas: cuando se van, tarden en volver si es que vuelven.

A veces incluso no vuelven. Inglaterra ganó el Mundial de su casa y desde entonces, y de eso hace casi medio siglo (1966),¿qué ha hecho?
Lo importante es saber trabajar bien. Trabajar, a la postre, es menos aburrido que divertirse. Creo en Del Bosque.

El estilo no se toca

Martes, 9 Septiembre 2014

Vuelve el sabor, que diría el poeta, a la selección que ha ganado dos europeos y un mundial de fútbol. Vuelve, qué suerte, con Del Bosque y con bajitos. Como soy bajito, admiro a los bajitos.

-¿Bajito como el actor Dustin Hoffman?

Como él. Cuando se lo presentaron a Marylin Monroe, por cierto, ésta, tras medirlo con la vista de arriba abajo, sonriendo, dijo:
-Qué bajito es usted.

Dustin , sonriendo también, le contestó:
-Mídame por mi talento de actor, como yo la mido a usted por su belleza.

Los bajitos de Del Bosque (él, tan alto), en el fútbol, son lo que Dustin en el cine y en el teatro interpretando: excelentes.
-¿Cree usted que Del Bosque superará el “bajonazo” de Brasil? –han empezado a preguntarme.
-Con esos bajitos pugnaces y revoltosos, y tan moscardones, que le han metido cinco goles (pudieron ser muchos más) a Macedonia, seguro.
-Macedonia, en fútbol, es poca cosa –me objetan.

Según como se mire. Los bajitos de Del Bosque, como el vuelo de los moscardones, marean, aturden, desquician, aburren y rinden.
-Arrebatarles el balón, fijarlos, es dificilísimo- que dijo no recuerdo ahora quién: fue un técnico alemán.
El fútbol desalado, esto es, sin extremos o defensas laterales en función de extremos, desmerece y desazona. Los aviones, como los pájaros, siempre con alas. El fútbol, también.
-Usted –me recuerdan: la gente tiene buena memoria- ha escrito que el sistema de fútbol moscardón con bajitos, no le va a Diego Costa. ¿Se arrepiente de haber escrito eso?
-No. Es más: creo –y perdón por la insolente contundencia- que Del Bosque piensa como yo. Veremos lo que al respecto dice el tiempo.

Lo importante, al margen de tiquismiquis críticos más o menos exigentes, es que, como también tengo escrito, Del Bosque, que es sabio en fútbol por su inteligencia analítica (eso ni lo vio ni lo supo apreciar jamás Florentino Pérez), no va a auto defraudarse ni a defraudarnos.
“El estilo no se toca” (Silva, tras el 5-1). El otro talento del hombre, en mi sentir, es ciertamente el estilo.

Viva Arquímedes

Lunes, 14 Julio 2014

Decía Arquímedes: “Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”. Digo yo: demos un club de apoyo a Del Bosque y volverá a mover el mundo del fútbol.
Alemania ha ganado el Mundial de Brasil, gracias al “estilo de la selección española”. El germano es soberbio y prepotente, pero ha cambiado: eso era antes. “Se ha europeizado, ha humanizado su carácter seco y soberbio”. El seleccionador alemán Joachim Löw reconoce que “el estilo de hacer” de la selección española le ha ayudado no mucho, sino muchísimo, a conformar y fortificar su selección:
-Admiro el fútbol-arte (me alegra que se use el vocablo arte, puesto que arte es, en todo, el vino de la vida, que dijo Ritcher). España le ha hecho mucho bien al fútbol.
¿Cuál ha sido el secreto de la selección española? ¿Cuál el de la selección alemana? El punto de apoyo: el club. El de la selección española fue el Barcelona; el de la selección alemana, el Bayern.
-Si España no hubiera llegado a Brasil estragada de fútbol (Liga, Champions, amén de otros partidos y compromisos: temporada extenuante), otra hubiera sido su suerte.
Pienso que sí. Löw es un ser didáctico y pacienzudo, y sencillo: “Estudio y veo fútbol a todas horas”. Cree en el futuro de “su nueva” Alemania. Y cree en el punto de apoyo del club. El club, ciertamente, no es una selección, pero una selección sin el punto de apoyo de un club que aporte varios jugadores básicos y asociado no es perfecta.
No existe la perfección absoluta, sí la perfección relativa. Es lo que consiguió en su día Del Bosque, es lo que acaba de conseguir en Brasil con sus germanos Löw.
Pedro Escartín, el mejor árbitro español de fútbol de todos los tiempos (¿?), sostenía en su tiempo -uf, la de años que hace de eso- que la Selección era mejor cuando estaba bien el Athletic.
El club. El punto de apoyo. Arquímedes tenía razón. España se olvidó de la furia, su sello durante años y años, y descubrió, gracias a ‘Colón’ Aragonés, el fútbol-arte. El fútbol sinfónico. El fútbol de asociación sinfónicamente artístico. ¿Hay que renunciar a él por haber “tropezado” (me niego a usar la palabra fracaso en Brasil) No, sencillamente no. ¿Hay que jubilar a Del Bosque por el tropezón y poner en su lugar a otro que a lo mejor ni piensa, ni trabaja, ni teje como Del Bosque? No.
Lo que sí es verdad es que si los equipos- puntos de apoyo de la Selección- siguen importando estrellas que cuestan los tres ojos del cuerpo humano, malo. Es lo que le ha pasado, en parte, a Brasil, y en parte también, a Argentina.

Löw y Del Bosque

Viernes, 11 Julio 2014

Como sobre gustos no hay códigos, mi gusto es éste: el Mundial de Brasil, de los que llevo vistos, ha sido el más aburrido de los muchos que llevo vistos.
-Claro, tú eres español y a España se la cepillaron en el abrir y cerrar de ojos de la fase de grupo.

No es eso, esencialmente. El fútbol de jugar a no perder, es feo. Siempre lo ha sido. Van Gaal dijo hace años que la defensa te puede hacer invencible, pero la victoria te la da el ataque, la alegría del ataque. El fútbol, cuando es rima y ritmo, velocidad, agresividad, es bello.
-A Del Bosque –me cuentan- le gusta también Alemania.
Del Bosque, por cierto, va a seguir. En realidad no es que vaya a seguir, es que va a cumplir el contrato de dos años más que tiene firmados.
-El criterio de Villar es que Del Bosque sigue siendo el mejor. El Real Madrid trajo a Mourinho, “0h Mourinho, el mejor, FP ha fichado al mejor”, se cantó, y con Mourinho el fútbol colectivo del Real Madrid irritaba a los gatos del Bernabéu y a los aficionados con sensibilidad estética. Hubo de irse. ¿A quién traer que pueda epatar a Del Bosque?
-Benítez – digo por decir un nombre.
-Es caro. Benítez, con él, arrastra siempre una cohorte de gente. Carísimo, amén de que tiene contrato con su club y su fútbol supondría una revolución “aburrida” en el estilo de la selección.
Alemania está triunfando en Brasil, en parte, con el estilo “más o menos plagiado” a la selección española. Y su técnico,

Joachim Löw, en cuanto se le pregunta, loa “el toque de balón de España, su talento y su gusto”.
-Desde que tengo uso de razón - ha declarado-, a nadie he visto tocar y mover el balón como a los jugadores de la selección española.
A Brasil, como se vio, le dio una lección de “arte”. ¡Qué artístico guantazo! Alemania, ahora mismo, es poderosa por “parecerse a España”, a la España, hay que precisar, que asombró en el continente africano.
-¿Cree usted –me preguntan- que Alemania ganará a Argentina?
Es que ni lo dudo. Argentina ha ganado la mayoría de sus partidos con sangre, sudor y lágrimas. Con resuello. Sin gracia.
La Alemania de Löw es lozana, atrevida, descarada, y es “un patrón” de juego.
Conclusión: Löw va a seguir gobernando la selección germana, acabada la fiesta de Brasil, y Del Bosque va a cumplir su contrato con Villar. Me lo aseguran.
-Veréis como reconstruye la selección mejor que Sánchez, Madina o Tapias la “selección” del PSOE –me ironiza no una garganta profunda, , sino una garganta con excelentes cuerdas vocales.
¿Por qué no?

Muchas cuestiones

Sbado, 21 Junio 2014

La cuestión no es si Del Bosque se va a ir o se va a quedar. La cuestión es si Del Bosque se debe quedar o se debe ir.

-Quiero que se quede.

Ángel María Villar es así: rotundo, leal, amigo de sus amigos hasta la muerte.

-Le ha sobrado siempre calidad humana. La amistad para él es un mandamiento.

Lo sé. No sería buen político Villar, pues la política, en esto de la amistad, a veces es cruel como aguijonazo del alacrán. La cuestión –hay muchas cuestiones en esta cuestión de Del Bosque- es que, también a veces, es imposible hermanar amistad y deber.

-¿Por qué?

El deber es frío; el deber carece de sentimientos: el deber es eso que, sin querer, en ocasiones no hay más remedio que hacer. Del Bosque, a sus 63 años, como entrenador, lo ha conseguido todo. Ha coronado todos los picos de la cordillera del fútbol: en el Real Madrid y en la Selección.

-Así como se habla del Real Madrid de Di Stefano o del Real Madrid de Bernabéu, con el tiempo se hablará con idéntica fruición de la Selección de Del Bosque.

Comparto ese aleluya. La cuestión es que, como se dice, todo lo que sube, baja, y nada es permanente e inmutable, o la gloria es esa “cosa” que se amustia o te da la espalda sencillamente porque sí o porque la naturaleza es así.

-La vida es nacer, pedalear, ganar el Tour y que te elogien por tu pasado, o por lo que has sido, que es otra forma de llamarte viejo.

El octogenario Federico Martin Bahamontes, otro entrañable histórico, dice verdad cuando eso dice.

Algunos críticos le reprochan a Del Bosque su conservadurismo.”Creía, leo, que con los jugadores de siempre, como siempre, iba a ganar también el Mundial de Brasil: craso error”. Es hábito muy español, desde Quevedo, criticar a toro pasado o “el ya lo dije yo”.

-¿Dónde lo dijo usted, cuándo lo dijo usted?

La cuestión de hoy, sin embargo, es el partido con Australia: horrible si se pierde también ese encuentro. “Eso, Vicente”, no debe suceder”. Y si sucede, ¿qué pasa? ¡Un “hat trick” de derrotas: de desastre! ¡No quieren ni pensarlo! Pero lo piensan.

¿Ven como hay muchas cuestiones? Del Bosque sabe que su futuro, si sigue, será amargo. A su edad, el ser humano roza eso que Azorín llamaba “el agobio de la perfección”. Se lo dijo un día a Marino Gómez Santos: “Marino, se me ocurrió leerme anoche y, Marino, qué mal escribo!”…¿Por qué, Del Bosque, a su edad, tentar el incierto futuro de la renovación de la Selección? Mucho e intenso trabajo. A su edad, Del Bosque…